Hola de nuevo, una vez mas quiero agradecer las muestras de apoyo y agrado a mi humilde Fic y aprovechando esto quiero agradecer a isabelita emoxxa, loop, Mimi Star, mari3304, SandraPullman-Pataki, ekida, Sams Efron, Raq's, Ground Spirit Minerva, To Midnight, Bkpets, HoshitaSweet y Anillus que me han dado los animos para continuar. GRACIAS :)
Este capitulo en especial se lo dedico a ANILLUS, ya que tiene un fragmento "musical" :) (me acorde mucho de ti cuando lo estaba escribiendo :P)
Disclaimer: Hey Arnold y sus personajes son propiedad de Nickelodeon y Craig Bartlett. A excepcion de los creados por mí para este fanfic.
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MAS QUE AMIGOS
Fragancia a Maderos con Toques de Ambar
– ¡Bueeeenos días les decimos a ustedes, estudiantes y maestros de la preparatoria H.S.120! Les saluda Sheena…
–… y su amigo Eugene desde la cabina de radio escolar.
– Como todos ya sabemos – continua Sheena – esta semana será muy emocionante ya que el sábado se disputara el pase a la semifinal del torneo interpreparatorias de basquetbol ¿podrá nuestro capitán llevarnos a la final o quedaremos en cuarto lugar como el año pasado? ¿Tú qué opinas Eugene?
– bueno Sheena creo que Gerald ahora tiene una excelente motivación al estar Helga como capitana de las porristas, animándolo cerca de la cancha.
– cierto, démosle una enorme felicitación a Helga y Rhonda que fueron nombradas co-capitanas de las porristas…
En el interior del gimnasio, Miranda estaba histérica por la decisión de la entrenadora Gómez, caminando detrás de la misma siendo observada desde las gradas por Chelsea– ¿Acaso tiene idea de lo que está haciendo entrenadora?
– créeme Miranda, esta decisión no fue tomada a la deriva, sino en base del avance que cada una de ustedes ha manifestado desde hace seis meses – respondió tranquilamente la entrenadora a Miranda, al tiempo que sacaba un par de uniformes del almacén.
– ¿Poner a la escuálida de Rhonda y al marimacho de Helga como capitanas del equipo es avanzar? ¿Hacia qué? ¿La ruina de las porristas?
– ¿A quién le llamas escuálida Miranda? – comenta Rhonda que va llegando junto con Helga, poniendo su clásica pose de superioridad.
– ¿Marimacho? Jajajajaja ya quisieras tener mi fuerza Peterson – responde Helga cruzándose de brazos sonriendo en forma maliciosa, pues sabía que ese cambio le había dado en el talón de Aquiles a su contrincante.
– Qué bueno que llegan – dice la entrenadora al ver llegar a Rhonda y Helga. Se acerca a ellas y les extiende los nuevos uniformes – estos uniformes los usaran a partir de ahora. En tu caso Helga será hasta que te mejores.
Poniendo una voz melosa solo para fastidiar a Miranda, Helga responde – Muchas gracias entrenadora Gómez.
Miranda dio un fuerte grito seguido de una "amenaza" en señal de frustración – ¡AAASH! ¡Esta me la vas a pagar Pataki! – Se dirigió a las gradas, tomo su bolso/mochila y salió del gimnasio hecha una furia sin esperar a Chelsea quien le siguió – ¡Miranda espérame!
Una vez solas, la entrenadora estaba cerrando el almacén de donde saco los uniformes cuando sintió unos pequeños golpecitos en su hombro, siendo el dedo de Rhonda el responsable – si me permite decirlo entrenadora, la decisión que tomo fue la mejor para el equipo y quiero agradecerle la confianza depositada… estoy segura que no le fallare.
Sonriendo de lado, la entrenadora la tomo por los hombros mientras las encaminaba hacia la salida – gracias Rhonda, pero a la que tienes que agradecerle es a Helga, ella fue la que me convenció de que tenía que tomarte en cuenta... Ahora si me permiten – da un pequeño empujón tanto a Rhonda como a Helga para que salieran del gimnasio – los chicos de basquetbol tienen practica de entrenamiento.
Abriendo grande los ojos, Rhonda junta las manos y da un enorme salto hacia Helga – ¡Cielos Helga! Esto es maravilloso, no sé como agradecértelo.
Tratando de mantener el equilibrio por el fuerte impulsos que recibió en ese abrazo, Helga le responde con fastidio – tómalo como pago por el préstamo de tus botas princesita.
– Puedes quedártelas – haciendo su larga y oscura cabellera a un lado, continua – esas botas Nancy Spumoni son de la temporada pasada, pero no te preocupes que encontrare la forma de pagarte el favor Helga querida.
– No puedo dormir de solo pensar en eso princesa Rhonda Lloyd – replico Helga con su clásico tono sarcástico poniendo una mano en la cintura y sujetando el uniforme con la otra.
– buenos días chicas ¿Cómo están?... ¿Helga? – Lila se acerca a saludar a sus amigas al verlas afuera del gimnasio – venia a revisar los horarios para hacer una audición al club de las porristas, pero por lo que escuche ustedes son las que me van a calificar – comenta la pelirroja tomando una de sus pequeñas trenzas mirando con duda a ambas.
Cruzando miradas Rhonda y Helga, la primera responde al tiempo que rodea a Lila por los hombros – no te preocupes por eso Lila, solo ven a los ensayos y veremos que tan buena eres.
Juntando las manos emocionada, Lila da un fuerte abrazo a Rhonda – ¡Cielos Rhonda muchas gracias!
Por los altoparlantes, Sheena hace otro anuncio – Por cierto Eugene esta semana también es una semana importante para el amor, puesto que Rhonda y Harold cumplen un año más de noviazgo ¡Felicidades!
Con los ojos enormes como plato, Rhonda sale echa una furia rumbo la oficina de la estación de radio – esa Sheena… tendré que darle una lección.
Una vez que Lila quedo sola con Helga, la pelirroja se acerco con cuidado a su amiga, preocupada por lo que había ocurrido el sábado pasado – Helga ¿qué fue lo que paso después de la fiesta? Tu mamá me marco a la casa el domingo en la mañana y la verdad no sabía que decirle.
– ¡Criminal señorita perfección! apenas es lunes y ya me estas interrogando ¿Qué soy? ¿Una delincuente? – responde la rubia con histeria, tal parecía que el humor de Helga no era de los mejores ese día.
– Lo siento mucho Helga, si no me quieres platicar está bien, solo quiero que sepas que cuando necesites hablar con alguien puedes contar conmigo – responde la pelirroja con suma paciencia, ofreciéndole a Helga la mejor de sus sonrisas. No por cualquier cosa las dos se habían vuelto mejores amigas.
Al ver que Lila se iba por el pasillo, Helga la detiene – ¡Lila!
– ¿Si Helga?
Poniendo su mano derecha en la nuca, Helga continuo – de hecho… si paso algo…
Flashback…
¡Jóvenes por favor esto es un hospital! tienen que guardar silencio – se dirigía una anciana a Helga y Gerald, que iba de salida en su silla de ruedas.
– Póngale un motor a su silla de ruedas abuela y salga de mi camino – respondió la rubia mostrando con su pulgar la salida a su espalda, siendo aun cargada por el moreno.
– Helga no seas grosera – le dijo Gerald a modo de regaño, pues desde que habían cruzado la entrada de urgencias, la chica de nuevo comenzó a hacer bastante escándalo para que Gerald la bajara.
– ¿ya viste que hermosa rubia viene entrando Carl? – le decía un camillero a su compañero.
– si Steve, lástima que viene acompañada – respondió su interlocutor alzándose de hombros.
Bastante molesto por los comentarios de los camilleros, Gerald estaba a punto de darse la vuelta y llevarse a Helga en búsqueda de otro hospital cuando escucho detrás suyo una voz femenina – Buenos días jóvenes ¿puedo ayudarles en algo? – se acerco un enfermera bastante joven.
– Si… este, ella se lastimo su tobillo izquierdo – menciono Gerald al tiempo que movía a Helga para que le descubrieran su pie izquierdo.
Con mucho cuidado, la enfermera tomo la bota de Helga dejando al descubierto su tobillo que ahora lucia ligeramente más inflamado – ¡Camilleros! Traigan una silla de ruedas por favor.
Rápidamente los mismos camilleros se acercaron a ellos con la silla de ruedas, pero Gerald fue el que sentó a Helga en la silla poniendo cara de pocos amigos a los mismos.
– ¿Gerald eres tú? Me da gusto verte ¿Cómo has estado? – el moreno escucha una voz conocida que lo llama y al girar se da cuenta que es su médico familiar. Aquel que lo vio por el problema de amígdalas de niño.
– ¡Dr. Murray Steiglitz! Me da mucho gusto encontrarlo – se apresura y lo saluda de mano – traigo a Helga, parece que se lastimo su tobillo.
Tocando su barbilla, el galeno se acerco a ver el tobillo de la rubia – mmmh parece que se gano un leve esguince pero para estar seguros lo mejor es que le saquemos una radiografía – se voltea a los camilleros para darles instrucciones – por favor lleven a la señorita a la sala de Rayos X.
La enfermera toma a Gerald del hombro para darle instrucciones – jovencito necesito que te quedes para que me proporciones los datos de ella.
El moreno rueda los ojos al ver que ni tardos ni perezosos los camilleros se acercaron a la silla de ruedas con la intención de llevarse a Helga – ¡Esperen! – se apresura hacia Helga, rodea su espalda y la levanta un poco de la silla con la intención de recuperar su chaqueta.
De nuevo una extraña sensación recorrió el cuerpo de Helga al sentir tan cerca el cuello de Gerald, así como los brazos del chico rodeándola y tomándola con cuidado para retirarle la chaqueta, más sin embargo opto por tomar su ya conocida actitud malhumorada – ¿Qué rayos crees que haces Geraldo? Si querías tu estúpida chaqueta me la hubieras pedido.
Mirando de reojo a los camilleros, Gerald acomoda su chaqueta en las piernas desnudas de Helga – te digo que ese short es demasiado corto Pataki.
Mostrando una pequeña sonrisa al entender lo que pasaba, la enfermera toma el brazo de Gerald y lo acerca a la recepción – no te preocupes muchacho, confía en mí – se gira pegando un grito tan fuerte que hizo enmudecer la recepción del área de urgencias – ¡NATASHA! ¡Necesito que lleves a una chica a Rayos X!
Desde el fondo del pasillo que daba a Banco de Sangre, salió una enorme mujer vestida de enfermera, con dos enormes trenzas castañas ajustadas como chongos a los lados y una horrible verruga en la frente – a un lado muñecos, esta niña se viene conmigo – les sentencio a los camilleros al instante que tomaba la silla de ruedas llevándose a Helga.
Dando un gran suspiro de alivio, el moreno se recargo en el modulo de recepción – muchas gracias enfermera.
– No te preocupes jovencito, no eres el primer novio celoso que se enfrenta a esos dos.
Un poco sorprendido por el comentario, Gerald toma la pluma y el expediente que la enfermera le estaba proporcionando – ¿novio celoso? Será que me comporte… no, no creo.
– Vamos linda, necesito que te recuestes en la mesa – le decía la enorme enfermera a Helga, que la acomodo de forma no tan delicada.
– ¿Oiga podría ser más cuidadosa? Criminal esto no parece un hospital – respondió la chica que terminaba de mandarle un mensaje a James pidiéndole que hiciera una coartada para los padres de Gerald y sin previo aviso, la enfermera tomo el celular de Gerald y se lo llevo junto con la chaqueta.
– ¡Hey deténgase un instante ahí gorila! – Se extiende para tratar de alcanzar el celular sin lograr su objetivo – devuélvame ese celular que no es mio es…
– De tu novio sí, pero si se expone a los Rayos X puede quedar dañado – se acerca al técnico radiólogo poniéndose segura detrás del muro aislante en lo que tomaban las impresiones.
Sonrojándose un poco por lo que dijo la enfermera, Helga se recostó en la mesa de Rayos – ¿Novio?... que me lo digan los zopencos de Stinky, Harold y Sid en la escuela es de esperarse… pues uno no puede platicar 5 minutos con nadie sin que te lo estén emparejando… ¿pero aquí en el hospital? Será acaso que…
Terminando de tomar las placas, llevaron a Helga a un cuarto mientras esperaba la revaloración del Dr. Steiglitz, sin embargo Gerald aun no se encontraba ahí.
– Aquí tienes el celular y la chaqueta de tu novio linda – sin decir más la enfermera se dirigió a la puerta pero Helga la detiene – oiga espere ¿dónde está mi novio? ¿Mi novio? Santos Cielos Helga ¿escuchaste lo que acabas de decir?
– No te preocupes querida, yo lo mando para acá – finalizo la enfermera y salió de la habitación.
Tomando el celular de Gerald, la rubia se percata que está abierta la galería de fotos del mismo (probablemente cuando la enfermera tomo el celular, presiono botones de más). Mirando a ambos lados, comienza a revisar el contenido de las fotos.
– Veamos… Gerald y yo en el acuario, Gerald y yo en las canchas, Gerald y yo en el karaoke, Gerald y yo en el campo Gerald, Gerald y yo en las luchas… ¿Yo en el campo Gerald?... ¿Yo en las canchas vestida de porrista? – las mejillas de la rubia comenzaron a teñirse de un suave rojo cuando vio la cantidad de fotos que tenía el moreno de ellos dos, pero sobre todo de ella sola – ¿cuándo rayos me tomo estas fotos en la alberca?
La rubia continuo hurgando en las fotos del celular hasta que se encontró unas más "normales" – Gerald y Phoebe en casa de ella, Gerald y Phoebe en el parque… Gerald y Phoebe ¿besándose?
Al encontrar esta foto, Helga comenzó a sentir una extraña sensación, sentía una incomodidad interna, como si algo muy en su interior se sintiera mal con solo ver esta imagen.
– ¿¡Y a mí qué diablos me interesa cuantas veces se besaron el pelos de borrego y Phoebe! – puso el celular a un costado de ella en la cama, cruzándose de brazos y manteniendo el ceño fruncido. Después de unos segundos desvió la mirada hacia el aparato, tomándolo de nueva cuenta para revisar mejor esa foto y al momento de querer ver la fecha de cuando la tomaron, accidentalmente presiono la opción borrar – ¡rayos no! no quiero eliminar la tonta foto ¿Cómo me salgo de esta estúpida opción?
– ¡Helga!
– ¡AAH Gerald! – Al verlo llegar corriendo y entrar en forma estrepitosa a la habitación, la rubia se asusto de tal forma que presiono el botón confirmando la acción del celular.
Abriendo grandes los ojos, Helga se percato del pequeño incidente – ¡Demonios! ¡Borre la estúpida foto del beso! – decía para sus adentros, sintiendo de repente la mano del chico en su rodilla izquierda – ¿te sientes bien? te ves un poco pálida… te he estado buscando por casi todo el hospital – comentaba mostrándose agitado.
Con bastante furia, Helga le responde – ¡CRIMINAL GERALD! ¿Tienes que comportarte tan empalagoso? ¿Quién te dio el derecho de tocarme? Maldita sea ¿No puedes simplemente sentarte en esa silla y esperar a que venga el doctor? – pone una mano en la cintura y con la otra señala la silla que se encontraba en el rincón de la habitación.
Molesto por la respuesta de Helga, Gerald se acerco a la silla y la movió para ponerla a un costado de la cama.
– ¿Qué estas sordo? Te dije que te SENTARAS en la silla no que la movieras zopenco.
– ¿¡Y a ti que bicho te pico Pataki! Desde que amaneció has estado bastante irritable. Si fue por lo que viste pues disculpa… los hombres no podemos evitar, pues… "eso"
Aun enojada y con los brazos cruzados, Helga rueda los ojos hacia el moreno, enarcando una ceja pero sin responder – ahora… si es por lo que le dije a Arnold – continuo Gerald bajando la mirada y poniendo una mano en su nuca – tu sabes que no era mi intención Helga… lo siento.
– Ya me habías pedido perdón por eso Gerald – responde Helga un poco más calmada, jugando con sus manos – y no estoy enojada por lo de tus tontas hormonas, es solo que…
Tomando las manos de Helga, Gerald le da una sincera sonrisa – no te preocupes Helga, todo va a salir bien.
La rubia levanta la mirada, encontrándose con los profundos ojos castaño oscuro de Gerald, sonriendo en respuesta – gracias…
Permanecieron así un par de segundos, hasta que escucharon una voz conocida gritando en los pasillos, obligándolos a mirar hacia la puerta, no siendo otro sino Bob Pataki el que ya se encontraba de pie en la entrada de la habitación – ¡mi pequeñita!
– ¡Papá! – bajo la vista y se percato que aun no soltaba las manos del moreno e inmediatamente se separaron – ¿pero qué haces aquí?
Bob Pataki se acerco a Helga y le dio un enorme abrazo. Detrás de él y casi como un segundo susto para los adolescentes, entro el señor Johanssen – Yo le avise a tu padre Helga.
– ¡Papá! – El joven moreno rápido se levanto de la silla y se acerco a su padre – veras, es que Helga se lastimo y decidí…
– No digo que traerla al hospital haya sido mala idea Gerald, pero aunque sea tu novia no puedes tomarte libertades sin avisar a sus padres ¿tienes idea de lo preocupados que estaban los Pataki? sin mencionar como estábamos nosotros. Gracias a Dios el Dr. Steiglitz me marco para informarme que estaban aquí.
– Agradezco que trajeras a Olga al hospital chico, pero tiene razón tu padre jovencito – se gira de nuevo hacia Helga – Tenemos que hablar los cuatro con los chicos Martin.
Elevando la vista, Helga da un cansado suspiro – soy Helga papá… Helga.
– Qué bueno que están todos aquí – comenta el doctor Steiglitz, que va llegando con las placas de Helga acompañado por el traumatólogo, el Dr. Ramírez – ya tengo los resultados de tus placas y tengo el agrado de decir que no veo ninguna fractura Helga.
Se escucharon varias palabras de alivio dentro de la habitación, pero la felicidad no duro mucho cuando el Dr. Ramírez se acerco a explorar el tobillo de la rubia.
– ¡AAY! ¿Qué diablos cree que hace doctor?... ¡OUCH!
– Oiga ¿por qué lastima el pie de mi pequeñita?
Poniendo una mano en su barbilla, el doctor Steiglitz analiza la situación – mmmh si eso pensé.
Abrazando fuerte a Helga, Bob le habla a ambos médicos – díganmelo doctores, lo soportare.
En respuesta, Helga empuja a su padre para tratar de salir de ese abrazo – yo no lo soportare si me sigues estrangulando así Bob, contrólate.
Mirando de lado a Helga, el gran Bob continua – y si es necesario algún tratamiento especializado hágalo doctor, el dinero no es problema.
Bastante preocupado, Gerald miraba fijamente al doctor Ramírez, esperando a que hablara – no es para tanto señor Pataki, su hija solo se lastimo el ligamento peroneo astragalino anterior.
– ¿Eso qué significa Murray? – pregunta el señor Johanssen al Dr. Steiglitz, esto al ver tan preocupado a su hijo.
– significa que tiene un leve esguince Martin, tiene que mantener reposo todo el día de hoy y tendría que verla en el transcurso de la semana para revisar su inflamación.
Una vez que vendaron a Helga y le extendieron las recetas para sus medicamentos más las instrucciones del cuidado, dieron el alta a la rubia y al salir en silla de ruedas (empujada por el gran Bob) Miriam se acerco a Helga rodeándola de besos de la misma forma como la señora Johanssen lo hizo con Gerald.
– Esto no se termina aquí jovencitos – sentencia Bob haciéndole señas al padre de Gerald, viendo como ambos hablaban en voz baja sin saber lo que más tarde les esperaba a los dos.
Fin del Flashback.
Bajando la vista para ver el pie izquierdo de Helga, Lila se percata que la rubia está usando una venda y como calzado, unas sandalias beige estilo gladiador con pedrería blanca y rosa – Ahora entiendo lo de las sandalias.
– Y lo peor fue que pasamos el resto de la mañana del domingo en mi casa junto con Gerald y sus padres, escuchando sobre los "noviazgos" "las reglas" y "educación sexual".
– Cielos Helga… creo que en algún momento, todos pasamos por esa "platica" con nuestros padres.
Mirando de reojo y con cara de fastidio, Helga contesto – ya lo sé señorita perfección, pero en esas pláticas no están presentes tus supuestos "suegros" y no te regalan… métodos anticonceptivos.
– ¿métodos anticonceptivos?
– si Lila, métodos anticonceptivos.
– te refieres a…
Moviendo las manos en diferentes direcciones y ya bastante irritada, la chica de dorada cabellera alza la voz – ¡ME REFIERO A PRESERVATIVOS LILA! ¡Condones, globitos o como les quieras decir!
Mirando a su alrededor, un grupo de estudiantes que estaban cerca, se les queda viendo bastante sorprendidos por lo que la rubia acababa de gritar – ¿y ustedes bola de inútiles que tanto están mirando?
Una vez más, los altoparlantes comenzaron a escucharse para buena fortuna de Lila y Helga, desviando la atención hacia otro pequeño "escándalo" – ¡Sheena! no tenias derecho a decir en la radio lo de mi aniversario con Harold.
– Pe-pero Rhonda… es que Harold nos pidió que los felicitáramos.
– ¿Harold? Awwww mi dulce pastelito de azúcar.
Por azares del destino, en ese mismo instante iba pasando Harold, acompañando a Sid y Stinky a su práctica de basquetbol – gracias por acompañarnos "dulce pastelito de azúcar" jajajaja– dice Sid en tono burlón.
– En serio Harold, eres muy tierno por preocuparte por nosotros jajajaja – comenta Stinky con su clásico tono campirano.
– En serio chicos – comenta Eugene por los altoparlantes – "el amor esta en el aire", lo que me recuerda…esta canción va dedicada a todas las parejas de la H.S.120.
Love is in the air
El amor está en el aire
everywhere I look around
donde sea que mire
Apretando los puños en señal de furia, Harold (que está bastante sonrojado por la vergüenza) los amenaza – sigan burlándose y verán de lo que soy capaz de hacerles.
love is in the air
el amor está en el aire
every sight and every sound
en cada mirada y cada sonido
– ¿Qué? ¿Llenarnos de amor "pastelito"? jajajaja por favor no seas zopenco – esta vez es Helga la que aprovecha la ocasión para torturar al panzón de Harold.
– Helga, eso no fue muy educado de tu parte – comenta Lila tomándose una de sus pequeñas trenzas.
and I don't know if I'm being foolish
y no sé si estoy siendo tonto
– Vamos LILA, solo estoy divirtiéndome un poco jajajaja, de todas formas ya me iba. Adiós bola de engendros – Comienza a caminar la pelirrubia, escuchando divertida los reclamos de Harold.
– ¡Si fueras hombre Helga me las pagarías! – replica Harold apretando fuerte los puños en señal de amenaza hacia la rubia.
don't know if I'm being wise
no sé si estoy siendo sabio
– Si tu como no jajajaja – Helga va distraída caminando mirando a Harold que no se fijo en la persona que salió de una esquina, chocando con esta pero antes de caer al piso, sintió como unas manos rodearon su cintura y espalda respectivamente, evitando que cayera y lastimara de nuevo su tobillo.
but it's something that I must believe in
pero es algo que debo creer
– ¡Gerald! – Sujetándose fuerte de los brazos del chico como reflejo, el moreno no pudo evitar fijar su vista a los preciosos zafiros de Helga – ¿Desde cuándo Helga tiene los ojos tan azules?
and it's there when I look in your eyes
y está ahí cuando veo en tus ojos
– ¡OH Gerald mi amor!, que bueno que vienes a rescatarme – dice Harold con voz alta, afeminada, juntando las manos y poniendo "ojos soñadores" provocando la risa de los espectadores.
Empujando en forma brusca a Gerald para salirse de ese "abrazo" Helga se voltea hacia Harold – ¿Y a ti quien te hablo "pastelito"?
Love is in the air
El amor está en el aire
in the whisper of the trees
en el suspiro de los árboles
Haciendo una mueca en señal de fastidio, Gerald se inclina para recoger el uniforme que se le había caído a la rubia – Me alegra que no te hayas lastimado Pataki.
love is in the air
el amor está en el aire
in the thunder of the sea
en los truenos del mar
– ¿qué paso Gerald? ¿Acaso hay problemas en el paraíso? Jajajaja – nuevamente Harold lanza un ataque verbal a los chicos, aprovechando esto para desquitarse de Helga.
and I don't know if I'm just dreaming
y no sé si tan sólo estoy soñando
Arrebatándole a Gerald su uniforme de una forma poco placentera, Helga reta a Harold con la mirada – Ultima vez que te lo advierto panzón, me vuelves a molestar y te juro que te encontraras con la vieja Betsy y los cinco vengadores.
don't know if I feel sane
no sé si me siento cuerdo
– Helga eso no fue muy amable de tu parte con Gerald – Lila le comenta a la rubia, que esta sujetando su uniforme con todas las fuerzas.
but it's something that I must believe in
pero es algo que debo creer
Acomodándose el bolso/mochila donde trae el uniforme del equipo, el moreno responde con fastidio al comentario de Lila – Déjalo Lila, eso no tiene importancia – rueda la vista hacia la rubia – Me alegra que te sientas mejor de tu tobillo, cuídate mucho Helga.
and it's there when you call out my name
y está ahí cuando dices mi nombre
Sid le hace la seña a Gerald para entrar a las canchas – Vámonos capitán, será mejor no tener esperando al entrenador, podría ponernos a correr como la vez pasada.
Love is in the air
El amor está en el aire
love is in the air
el amor está en el aire
Oh oh oh
El moreno mira de reojo a Helga con cara de molestia y comienza a caminar junto con los demás miembros del equipo de basquetbol que poco a poco iban llegando. Helga por otro lado se sentía un poco mal por haber sido tan grosera con él, después de todo, evito que se cayera cuando chocaron; tomándola en brazos y de nuevo, la rubia experimento una mezcla de sensaciones al sentir como este la rodeaba de la cintura y la espalda, agregándose ese perfume de maderos con toques de ámbar que ya la estaba volviendo loca. No sabía que era, ni porque se sentía así, pero empezaba a sentirse incomoda con eso, a sentirse "insegura".
Love is in the air
El amor está en el aire
in the rising of the sun
en el amanecer
– Aprovechando el medio – se escuchaba nuevamente la voz de Rhonda por los altoparlantes – quiero avisarles a mis amigos de la fiesta de disfraces el jueves en casa de Alan después de clases.
love is in the air
el amor está en el aire
when the day is nearly done
cuando el día casi acaba
Apresurando el paso, la rubia se mete de nueva cuenta al gimnasio en búsqueda del moreno, siendo acompañada por Lila – Lila… tengo que disculparme con el tarado del cabeza de cepillo.
and I don't know if you're an illusion
y no sé si tú eres una ilusión
don't know if I see it true
no sé si lo que veo es real
Sonriendo de lado por la curiosa forma de preocuparse, señala a lo lejos – Está a punto de entrar a los vestidores Helga – la pelirroja alcanza a distinguirlo entre los demás chicos.
but you're something that I must believe in
pero tú eres algo que debo creer
Con la mayor velocidad que su adolorido tobillo le permitía, Helga corrió extendiendo su mano, alcanzado a tomar el brazo del chico.
And you're there when I reach out for you
y estás ahí cuando me acerco para alcanzarte
Al sentir el pequeño jalón en su brazo, Gerald volteo a ver a la chica – ¿sí?… ¿ocurre algo Pataki?
– Si – mirando en forma inquisidora a los demás miembros del equipo, la rubia dudada si preguntar o no – ¿Qué tanto me miran bola de perdedores?
Love is in the air
El amor está en el aire
everywhere I look around
donde sea que mire
love is in the air
el amor está en el aire
every sight and every sound
en cada mirada y cada sonido
Desde el otro lado del gimnasio, se escucha una fuerte voz que pertenecía al entrenador – A ver señoritas, miren la hora que es y aun no se han cambiado.
Gerald toma la mano que Helga había depositado en su brazo y se suelta – lo siento Helga, tengo que entrar a cambiarme.
and I don't know if I'm being foolish
y no sé si estoy siendo tonto
– ¿Vamos a ir a donde siempre vamos los jueves? – sin más rodeos, la rubia pregunto la duda que tenia, sintiendo como aumenta su ritmo cardiaco así como su respiración – Maldita sea, siempre salgo con Gerald los jueves al billar después de clases desde hace más de medio año… ¿porque ahora me preocupa su estúpida respuesta?
don't know if I'm being wise
no sé si estoy siendo sabio
Gerald mantenía su vista en la rubia, después de tantos meses no sabía que responderle. Últimamente Helga se estaba comportando insoportable y temía que fuera por lo de su cumpleaños, sintiéndose algo mal por eso. Más sin embargo algo en el brillo del azul de los ojos de Helga le causaba una extraña sensación – ¿es mi imaginación? o Helga esta sonrojada... ¿Qué te parece si mejor vamos a donde Harold y los demás el jueves, a casa de Alan?
but it's something that I must believe in
pero es algo en que debo creer
and it's there when I look in your eyes
y está ahí cuando veo en tus ojos
– ¡Johanssen métase a cambiar! ¡Pataki no coqueteé a mi capitán!
Bastante apenados, los chicos se separaron y antes de que Gerald entrara al vestidor escucho el grito de Helga, girando la vista solo para ver como se alejaba junto con Lila, sonriendo de lado – ¡SI! Nos vemos el jueves…
Love is in the air
el amor está en el aire
love is in the air
el amor está en el aire
Oh oh oh…
El resto de la semana transcurrió normal en la H.S.120. Helga presento el informe médico de su lesión que le daba una semana de descanso. Gerald por un lado se pasaba la mayor parte de su tiempo libre en el entrenamiento para el partido y Brainy junto con Lila eran los que le llevaban los deberes a la rubia, quien se la pasaba recostada con la pierna elevada, por lo que esos días Gerald y Helga no se vieron, calmando un poco la tensión que existía entre los dos. Esa fue la rutina hasta que llego el jueves.
– Helga ya se está tardando – decía el moreno para sus adentros, recargado en su automóvil afuera de la casa de Helga, mirando constantemente su reloj que permanecía oculto bajo unos guantes negros de piel. Para esta ocasión, Gerald traía puesto un disfraz de "el zorro" que constaba de una camisa negra, que estaba ligeramente abierta del pecho, pantalones negros no tan ajustados (tal parecía había seguido los "sabios consejos" del oficial) botas negras de piel y una capa que se ajustaba en el cuello, además del sombrero, el antifaz y una espada de verdad, delgada, sin filo y que pertenecía a los Johanssen.
– mujeres… siempre se tardan tanto en… – el chico enmudeció al ver descender del pórtico a tan bella y graciosa criatura. Con su cabello lacio siendo adornado en la cabeza por una diadema rosa, Helga bajo llevando puesto un delicado y femenino vestido rosa, de mangas tres cuartos y brazaletes en las muñecas, cuya tela se continua hacia el cuerpo, hasta cerca de la mitad del vestido, donde se empataba con una fina tela blanca formando el escote, parte de la cintura y así juntas las dos telas descendían hasta los talones. Un fino listón dorado es el que marcaba la cintura de Helga y a mitad de su escote lleva una piedra de fantasía en forma de corazón color rosa. Su rostro es embellecido con un suave pero bien definido toque de maquillaje, siendo su mirada embellecida por el efecto de las sombras y máscara de pestañas. Los labios recibían su color gracias al labial "rosa pasión" que Olga le había regalado. Si, en definitiva Helga era una hermosa Julieta.
– ¡HOLA! – Tronando los dedos cerca del rostro de Gerald, Helga se acerca a su acompañante que había quedado pasmado al verla – ¡HEY! Tierra llamando a pelos necios… Criminal, no pienso estar así toda la tarde.
Sacudiendo fuerte su cabeza, Gerald al fin reacciona – lo-lo siento Helga… ¿nos vamos?
– ¡YA ME VOY BOB, MIRIAM! – grita la chica a todo pulmón y sin esperar respuesta por parte de los mencionados sube al automóvil de Gerald.
– ¿Acaso no hay nadie? – pregunta el moreno al percibir que nadie le respondió.
Rodando los ojos al cielo, la rubia respondió – claro que hay gente en mi casa GERALDO, solo que están distraídos porque Miriam comenzó un nuevo programa en televisión y todo gracias a la valiosa intervención de la perfecta de OLGA – termina remarcando con sarcasmo el nombre de su hermana.
– Vaya… – sin decir más, el moreno dio marcha al vehículo rumbo a la casa de Alan.
En el camino, Gerald no podía dejar de mirar de reojo a Helga, que jugaba con las canciones del estéreo. El resplandor anaranjado del crepúsculo regalaba a la dorada cabellera de Helga, unos pequeños destellos que parecían bajar como cascada en su cabello ahora lacio. Los ojos azules de la rubia recibían un brillo especial y su rostro era iluminado de una forma casi única, sonrojando más sus mejillas y afinando sus facciones. En definitiva Helga era una hermosa distracción para Gerald, que no se dio cuenta que estaba invadiendo el carril contrario.
– ¡CUIDADO! – Como reflejo, Helga tomo el volante del moreno, salvándolos de un accidente seguro – ¿pero qué diablos te sucede cabeza de espagueti?
– mph, mph… – aclarándose la garganta para calmarse a sí mismo por el susto, el moreno cuestiono a Helga – gracias Helga… ¿Por qué de Julieta?
– por… pues porque si, ¡rayos! ¿Y tu porque te disfrazaste de enterrador? ¿Quién se murió? ¿Tu destreza para conducir? – Responde la rubia un poco nerviosa – ¿Por qué me pongo nerviosa? ¿Por qué simplemente no le digo la razón y ya?
Volviendo la vista al frente ya molesto, Gerald responde – me disfrace de "el zorro" Pataki…
El resto del trayecto, Helga y Gerald no cruzaron palabras debido a la mala actitud de la rubia. Llegando a casa de Alan se separaron; Helga se fue con Lila que vestía de bailarina de ballet y Rhonda que estaba disfrazada de princesa, como siempre. Gerald fue casi arrastrado por James que iba disfrazado de detective, llevándolo a donde estaban Stinky disfrazado de dracula, Sid disfrazado de caza vampiros y Harold disfrazado de luchador.
– No descansare hasta que te desenmascare malvado vampiro chupasangre – amenaza Sid a Stinky.
– No sé cómo se me fue a ocurrir disfrazarme de vampiro – se lamentaba Stinky que trataba de huir del pequeño Sid.
– ¿Qué ocurre Gerald? – pregunta curioso James al ver esa peculiar escena.
– Cuando éramos niños, Sid llego a pensar que Stinky era un vampiro – respondió Gerald terminando su cuarta lata de cerveza.
– jajajaja Stinky un vampiro… solo a un tonto como Sid se le pudo haber ocurrido eso – fijando la vista a Gerald, se da cuenta que es la cuarta lata de cerveza que se termina. Gerald está a punto de abrir la quinta cuando la mano de James lo detiene – oye viejo tranquilízate, ¿desde cuando tomas cerveza como si se tratara de agua?
– La verdad James, no estoy de mucho humor para discutirlo – baja la lata de cerveza y se recarga en la barra, mirando a lo lejos a Helga que está junto con Lila y Brainy, que esta disfrazado de ninja; en el salón de karaoke.
James siguió con la vista hacia donde miraba Gerald, entendiendo al fin la razón por la que su amigo se comportaba tan extraño – entiendo… mmmh cambiando de tema, ¿Quién te dijo que Sid pensaba que Stinky era un vampiro?
En ese momento y como si de repente sus recuerdos cobraran vida, el moreno abrió grande los ojos sin despegarlos de Helga cuyo cabello se mecía al ritmo de sus movimientos, que bajo las luces artificiales desprendía una vez más aquel brillo que tanto distraía a Gerald – Arnold…
– ¿Cómo dices? tu famoso amigo Arnold fue el que te dijo lo de Sid…
Caminando hacia donde se encontraba Helga, volvió a responderle a James – si… Arnold…
– Pues yo estoy segura que te ves divina Helga – afirma Lila juntando sus manos – hacía tiempo que no te vestías de Julieta.
– Ahhh… hace años diría yo… como 6… ahhh
Cruzándose de brazos, la rubia mira de reojo a sus amigos – ¿y? ¿Cuál es el punto?
Intercambiando miradas Lila y Brainy, parecía que estaban en la misma sintonía acerca de Helga, cosa que no paso desapercibida – ¡un momento! No sé que tanto estén pasando por sus cabezas huecas pero solo me disfrace de Julieta por… por…
– ¡Ahí viene Gerald! – gritaba Harold con la intención de hacer una broma.
– ¿Gerald? – La rubia en un rápido movimiento se giro, pero antes de que pudiera identificarlo entre los invitados, sintió que alguien la tomaba de los hombros – ¡OYE SUELTAME!
El moreno alcanzo a escuchar el grito de Helga y al buscarla con la vista, Gerald es empujado al interior de un armario, siendo cerrado por fuera – ¡HEY! ¡DETENTE! ¡DEJENME SALIR!
–… ¿Gerald?
– ¿Helga? ¿Eres tú?
– ¡Demonios! ¿Cómo vamos a salir de aquí cabeza de cepillo?
Haciendo una larga pausa, Gerald se mantiene pensativo –… No lo sé… ¿a ti quien te empujo?
– ¡pero qué pregunta más estúpida! ¿Cómo lo voy a saber si me tomaron por la espalda?
Bajando la vista para tratar de distinguir a la rubia, da un pequeño suspiro – Helga… quiero preguntarte… te disfrazaste de Julieta… ¿por Arnold?
Una luz tenue entraba por las rendijas que tenía la puerta del armario, lo que ayudaba a que vieran entre luces como estaban ubicados. Helga quedo en silencio ante tal pregunta, no sabía que responder y ni siquiera sabía a qué le temía con su respuesta. Y para mala suerte; al estar tan cerca, la fragancia de Gerald prácticamente la envolvían sin tener piedad sobre sus sentidos – A que te refieres Geraldo, no… no sé de qué me hablas.
– De la obra escolar Helga, la obra donde estuviste con Arnold… y se besaron.
Con los ojos como platos, la rubia poco a poco frunció el entrecejo – ¿y eso a ti qué te importa pelos de espagueti? No es de tu incumbencia.
Lanzando un cansado y largo suspiro, Gerald presiono a la rubia – Helga solo… solo respóndeme.
El espacio en el que se encontraban era bastante diminuto, tanto que Helga sintió como el suspiro de Gerald se estrellaba en su rostro – ¿has estado tomando?
– ¡HELGA!
Empujando fuerte a Gerald, la rubia trato de salirse del armario – ¡ARRG! ¡NADIE LE GRITA A HELGA G. PATAKI TARADO! – Comenzó a forcejear la puerta sin prestar mayor atención a sus palabras – ¡además tú todavía tienes fotos de Phoebe donde se están besando!… u-un momento… ¿e-eso lo dije o lo pensé?
– ¿fotos?... ¿Cuáles fotos?
Fuera de sí, Helga se giro hacia el moreno irritada con la intención de gritarle en la cara – ¿Cuáles fotos? ¿CUALES? Las de tu celular tarado como que cuales, las vi cuando esa enfermera remedo de gorila me llev…
De repente el silencio creció dentro del pequeño armario al mismo tiempo que la sorpresa en Helga. De su boca no pudieron salir más palabras porque Gerald se encargo de eso. Rodeando la delgada cintura de ella, él la acerco para sí tan rápido que Helga no pudo evitarlo. Aprisionándola en sus brazos, Gerald junto sus labios con los de Helga, robandole un apasionado y desesperado beso a la chica de cabello dorado.
– Gerald… me está besando Gerald…
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ConTinUarA...
Se besaron... si, Gerald al fin ha besado a Helga... ¿como lo va a tomar la rubia? y sobre todo que va a pasar con Phoebe y Arnold cuando se enteren. Las cosas cada vez se van complicando, más ahora que parece estar surgiendo sentimientos entre esos dos. Por cierto la cancion se llama "Love is in The Air" interpretada por John Paul Young.
Les mando a todos un abrazo y espero que no me quieran matar por dejarlo asi... pero creanme es parte de la emocion (en serio no me maten jeje). Les prometo que no tardare tanto en actualizar ;)
MaRyMoRaNTe:)
