En casa de los Andrew, George se encontraba solo, pensando en todo lo que había pasado.

- Ella tiene que casarse con Neal, solo así podremos asegurar nuestra fortuna.

- Señor la cena está servida.

- ¿Dorothy, sabes si mi hija ha llegado?

- Aun no, señor.

- MALDICIÓN. Dijo George dando un golpe en la mesa, cosa que asusto a Dorothy.

- Señor si me disculpa quería decirle, que no debió tratar así a la señorita Candy.

- ¿De qué me hablas? ¿quién pidió tu opinión?

- Disculpe señor, pero solo digo lo que pienso.

- Pues no te pregunto, así que ahórrate tus comentarios y dedícate a limpiar y cocinar que para eso te pago.

- COMO USTED DIGA SEÑOR. Dorothy se fue enojada, jamás la habían humillado de tal forma.

Al quedarse solo pensó

- Donde diablos estas Candy.

- ¿Y si no regresa? Le dije que si se iba no volviera, Ah tarde o temprano regresara y recibirá su merecido.

Mientras tanto Candy se encontraba cenando en el departamento de Terry.

- Mmm esto esta delicioso Terruce. Dijo Candy terminando su plato.

- Me alegra que te haya gustado.

- ¿Pero cómo es que sabes cocinar tan bien?

- Tuve que aprender desde niño, crecí sin mis padres.

- Entonces ¿estuviste solo todo este tiempo?

- No, afortunadamente Arturo estuvo a mi lado y me crio como a un hijo.

- Wow, no sabía eso, realmente Arturo es un hombre de confianza.

- Más que un hombre de confianza lo considero como un padre. Dijo Terry mirando a Arturo que estaba terminando de comer.

- Muchas gracias por su aprecio señor Terruce.

- Es verdad Arturo, usted estuvo en el momento más difícil de mi vida y eso lo voy a recordar siempre. Arturo respondió con una sonrisa.

Después que todos acabaron la cena, Candy se levanto y dijo.

- Muchas gracias por todo, si desean yo puedo lavar los platos.

- Oh, no Candy no es necesario. Dijo Terruce.

- Déjenme hacerlo, ustedes cocinaron al menos déjenme lavar a mí.

- Mmm… bien tú ganas.

- Bueno entonces me llevare todo esto. Dijo Candy luego recogió todos los platos y cubiertos y se dirigió a lavarlos.

Mientras ella lavaba Terry hablaba con Arturo.

- Señor, está seguro de haber traído a la señorita Andrew aquí.

- No tenía otra opción, el desgraciado de su padre quería obligarla a casarse con un imbécil.

- Pero que pasara cuando ella descubra…

- Por favor no lo digas Arturo, no quiero imaginar que pasara cuando ella se entere de todo.

- Arturo suspiro luego dijo. Está bien señor.

- Ya termine. Dijo Candy luego de terminar de lavar.

- Oh, gracias nena. Dijo Terry cuando llego Candy.

- Bueno, yo creo que lo mejor será que me retire a mi habitación, los dejo, que descanse señorita.

- Gracias de igual modo para usted. Dijo Candy.

- Con su permiso señor. Dijo Arturo luego se retiro.

- Co… con respecto a eso ehh Terruce quería preguntarte algo… Dijo Candy sentándose a su lado

- Si, dime.

- Quería saber… ¿Dónde dormiré?

- Oh, bueno realmente no lo había pensado. Dijo Terry al darse cuenta que su departamento solo contaba con dos habitaciones.

- Si quieres yo podría dormir aquí en el sofá. Dijo Candy.

- No para nada, tú dormirás en mi cama. Estas palabras dejaron a Candy sorprendida a caso él quería… Al darse cuenta lo que Candy estaba pensando dijo. Claro que yo dormiré aquí en el sofá y tú en mi habitación.

- No creo que sea justo, después de todo este es tu departamento, tal vez podríamos dormir juntos… Aquello dejo a Terry sorprendido jamás pensó que ella dijera algo así.

- ¿Estás segura? Dijo Terry *Si duermo a su lado lo único que no podre hacer será dormir* pensó.

- Si, además solo será momentáneo hasta que encuentre un trabajo y pueda pagar un lugar donde dormir.

- Ya te dije que no es necesario, puedes quedarte todo el tiempo que quieras.

- Y te lo agradezco pero tengo que aprender a vivir sola.

- Bueno, está bien pero hazlo con calma.

- Por supuesto que sí y entonces qué dices ¿Dormimos juntos? Dijo Candy.

- Terry suspiro luego asintió con una sonrisa.

- Ehh te quería pedir otro favor pero solo será momentáneo.

- ¿De qué se trata?

- Me podrías prestar una camiseta, veras deje toda mi ropa en casa y no tengo mi pijama para cambiarme.

- Oh bueno, si claro, ven te daré la camiseta.

Al entrar a la habitación de Terry Candy se quedo asombrada, para ser un hombre tenía todo ordenado además era muy espacioso.

- Aquí tienes. Dijo Terry extendiéndole una camiseta.

- Gracias, ¿me permites usar tu baño? Es que quiero darme un baño.

- Si claro, esta frente a esa puerta.

- Ah, esa bueno ya vuelvo. Dijo Candy luego entro para darse un baño después de un día agotador.

Al estar solo en la habitación Terry saco una bolsa de dormir una vez que la coloco sobre el suelo, busco su ropa de dormir, pero primero necesitaba darse una ducha.

- Candy está en el baño, creo que le pediré a Arturo que me preste el suyo.

Una vez que Terry se ducho regreso a su habitación ya con su ropa de dormir, aprovecho para cambiarse en baño, se había duchado tan rápido que cuando llego Candy aun no salía del baño, Cuando se `disponía a acomodarse en su bolsa de dormir Candy salió, al darse cuenta de que ella había salido se volteo y la vio envuelta en una toalla con el cabello suelto y mojado, por un momento se le paró la respiración.

- Disculpa que me haya demorado pero es que el agua estaba tan tibia que me casi me quedo dormida.

- Ah… ehh yo mmm.

- ¿Terruce te ocurre algo? Realmente Candy no se daba cuenta lo que provocaba en Terry.

- Ehh ¿Qué?

- Digo si te pasa algo.

- Oh no, digo tu… tu cabello no debiste mojarlo te podrías enfermar.

- Ah eso si es cierto pero tenía que hacerlo si no mi cabello tendría un olor horrible.

- * Tu nunca hueles mal* pensó Terry.

- Bueno te podrías voltear es que quiero ponerme la camiseta.

- Cla… claro. Terry se volteo para que ella pudiera cambiarse.

Candy aprovecho para colocarse la camiseta al ponérsela este le llegaba hasta medio muslo, se quedo con su trusa pero se quito su brasier para estar más cómoda.

- Listo ya te puedes voltear.

- Cuando la vio, trato de controlarse, ella se veía realmente encantadora entre una mezcla de tierna y sexy. Debía tener frio porque sus pezones sobresalían de la camiseta.

- ¿Terruce y eso? Dijo Candy señalando la bolsa de dormir.

- Yo dormiré aquí.

- Yo pensé que tú dormirías aquí conmigo.

- No, preciosa no quiero incomodarte.

- Pero no me incomodas, yo confió en ti.

- Preciosa yo…

- Insisto. Dijo Candy.

- Terry suspiro. Está bien pero si te incomodo me lo dices. Candy solo asintió.

Primero se recostó Terry, trato de hacerlo en la orilla para no tener que tocarla, luego Candy bostezo y se estiro, al hacerlo se le subió un poco la camiseta mostrando parte de su trusa de color rosa cosa que ella no se dio cuenta pero alguien si y al verlo giro su rostro para tratar de apartar sus pensamientos.

- Mmm que sueño tengo, Bueno hasta mañana Terruce. Candy se recostó luego apago la luz de la lámpara.

Al pasar unos minutos Candy se había quedado dormida pero había alguien que no, ese alguien se encontraba en plena lucha por intentar dormir, tenerla así de expuesta ante él, recordó aquel sueño que tuvo, inmediatamente sacudió su cabeza, realmente le sería imposible dormir estando tan cerca de ella.

Ya pasadas las dos de la mañana Terry se había quedado dormido pero entonces se despertó al no sentir a Candy cerca al abrir sus ojos se dio cuenta que efectivamente ella no estaba, por un momento pensó que se había ido pero luego vio que la luz del baño estaba encendida, entonces se tranquilizo un poco al pasar unos minutos ella salió y se tiro sobre la cama.

- Eh Candy, Candy, se había quedado dormida.

Él se puso de pie para acomodarla entonces vio que la camiseta se le había subido totalmente y este mostraba toda su trusa rosada. Aparto la vista y trato de acomodarla al hacerlo ella estiro un brazo y el por inercia cayó sobre ella, él cerro sus ojos, quiso evitar aplastarla colocando sus manos pero estos pararon en los pechos de Candy.

Al abrir sus ojos se dio cuenta que ella se había despertado y estaba con las mejilla muy rojas, por la posición en la que se encontraban, se pensaría que estaba queriendo aprovecharse de ella.

- Terruce… que estas…

- Al mirar donde estaban sus manos, Terry las retiro rápidamente y se separo de ella.

- Disculpa Candy yo no quise… lo que pasa es que quise ayudarte a acomodarte pero me caí sobre ti intente no aplastarte colocando mis manos pero estos acabaros sobre tus…

- No te preocupes sé que es mi culpa, durante las noches siempre me despierto y a veces por el sueño me quedo dormida en cualquier lado.

- Oh bueno eso no lo sabía, pero creo que mejor me duermo en la bolsa de dormir.

- No, no, quedate prometo no moverme. Dijo Candy.

- Terry asintió. Luego ambos se recostaron.

Al pasar los minutos ambos se habían quedado dormidos pero debido a la costumbre de Candy de moverse al dormir sin querer se fue apegando a Terry. Él se despertó al sentir aquella calidez muy cerca en su mente solo dijo * Hay Candy* estiro su brazo y la abrazo de la cintura y así ambos se quedaron dormidos.

Continuara…

Ahhh nuestra Candy no se da cuenta de lo que causa en Terry, que tal nochecita jajajaja.

Este capítulo esta cortito pero igual está muy interesante, no se imaginan como reí al escribirlo imaginándome la cara de Terry al ver a Candy en toalla y con la camiseta además quise que al menos en un capitulo nuestros protagonistas estuvieran tranquilos, porque luego se vienes grandes revelaciones y muchos problemas y ¿Cómo los enfrentara nuestra parejita? Ya lo sabremos luego. Bueno nos leemos después.