=Ni bakugan ni sus personajes me pertenecen=
La pelinaranja estaba desvistiéndose para ponerse el atuendo para el baile. Eventos sociales como esos le resultaban fastidiosos y llenos de un pesado ambiente con doble cara pero se veía obligada a ir, sobre todo para tomar el lugar de su hermano que al estar fuera no podría presentarse a la fiesta, o al menos eso es lo que su padre le lanzó como excusa. Nuevamente tenía problemas con el odioso corsé el cual ya debía estar en su lista negra, siempre se quejaba de que le sofocaba portarlo. Shun la miró divertido mientras salía del cuarto de baño con una playera y un par de pantalones algo desgastados.
— ¿Alguna ayuda por aquí? —Pidió la chica dando tirones con la problemática prenda de vestir. Shun dejó a un lado la toalla con la que se secaba el cabello para anudarle la ropa, finalmente la ayudó a colocarse el vestido. Era de color negro con algunos holanes de seda en color rojo vino, el leve escote en el busto resaltaba sus dotes mientras se acomodaba las mangas que le llegaban a la muñeca.
— Listo, iré a cambiarme…
Soltó un bostezo mientras tomaba nuevamente su toalla para luego caminar con pereza en sus pasos.
— ¡Oye! —Llamó nuevamente Alice. Shun se giró levemente.
— Gracias a la distracción de hoy no me pude decidir algo para el cabello ¿Ahora qué hago? —Pidió consejo al pelinegro.
— ¿Acaso tengo cara de estilista? —Bufó mientras giró la cara, sin evitarlo sus ojos se posaron en pequeño cajón cerrado con candado. Jamás había podido ver que había dentro y de cierta manera la causaba gran curiosidad, conocía todas las pertenencias de la pelinaranja a excepción de esa — Por cierto… ¿Qué guardas allí? — Señaló mientras esperaba una respuesta.
La mirada de la joven se endureció.
— Nada de tu incumbencia, son cosas mías —Fue muy seca.
Eso no pareció bastarle.
— Sabes que me da mucha curiosidad al no saber algo, si no me dices…
Ella se encogió de hombros.
— Si abres esa caja me veré en la necesidad de matarte — Espetó seriamente —No tendría caso que siguieras vivo después de lo que pasaría…—Shun se lo tomó a broma.
— Correré el riesgo… —Fue detenido por la pelinaranja.
Ella le miraba con completa seriedad, entendió que lo que estuviera allí guardado no le convenía descubrirlo. Alice lo estaba amenazando seriamente, si él desobedecía podía darse por muerto. ¿Será que allí estaba la respuesta a lo que Joe le había mencionado? Suspiró mientras movió su cabeza en señal de negación.
— Está bien, no sé que tenga adentro esa cosa, pero si no quieres que lo vea supongo que tendré que obedecer — Afirmó el pelinegro sin ningún comentario más.
La melodía de los instrumentos musicales para ambientación comenzaba a dejarse oír. La joven comenzó a a dar vueltas de un lado a otro, Shun se limitaba a verla hacer una tormenta en un vaso. Estaba empezando a irritarse por tanto ajetreo, se acercó a ella y de un movimiento la sentó en el banco. Le medio cepilló el cabello dejándoselo suelto mientras tomaba un pasador para luego ensartarle una flor roja.
— ¿Contenta?
Se miró en el espejo mientras buscaba alguna razón para poder llevarle la contraria, pero al ver todo perfectamente en su lugar solo sonrió en muestra de gratitud.
— Irás al evento ¿Verdad? —Aunque su intención era ordenárselo de cierta forma sonó más como súplica.
El muchacho de cabellera azabache se volteó para mirarla. Una curva imposible de descifrar surcó sus labios, no dijo nada más para luego volver a entrar al cuarto de baño.
Ella se apresuró a colocarse las zapatillas, después se dio una rápida revisada confirmando su buen aspecto. Sin despedirse salió de la habitación, seguramente su amigo ya sabría a donde se había ido. Corrió por los pasillos intentando apurarse pero sin planearlo se topó con su padre que iba saliendo se una de tantas habitaciones, parecía ser la galería de arte. No hicieron más que intercambiar un par de frases para luego separarse nuevamente, cada uno con un destino predeterminado.
— Bienvenida señorita Gehabich, que hermosa se ha vuelto —Saludó una mujer madura con un atuendo extravagante.
Eso de recién había sido uno de múltiples halagos que recibía conforme se adentraba en el evento. Era una fecha importante debido a la conmemoración de un aniversario más de vida de Astaroth. A pesar que el festejado no era muy atraído por los eventos sociales la costumbre era celebrar el día. Más que la costumbre, se debían mantener las apariencias.
— Alice, si te quedas allí parada terminarás siendo más que notoria. Intenta buscar con quién platicar —Le susurró Runo quién pasaba con una bandeja de comida en sus manos, no obstante continuó caminando.
— Ya lo sé… pero no están ni Shun ni Joe —Bufó sonrosada.
Se propuso mentalmente darle una reprimenda al pelinegro, no se presentó al baile. Se supone que le pidió eso para tener con quién conversar y no morir de aburrimiento pero en su ausencia ¿Qué haría? Joe en cambio tuvo un imprevisto y velozmente tuvo que retirarse, claro, no sin antes disculparse con el festejado al cual no le molestó siquiera su retirada.
En un instante el silencio perduró el salón. Astaroth apareció con aires de soberbia mientras caminaba elegantemente, parecía un poderoso gladiador encaminándose a alguna batalla final. Alice subió cuidadosamente las escaleras para situarse a un costado de su padre, según lo planeado diría un breve discurso y luego un baile en el que estaba forzada a asistir. Incluso bajo advertencia de su padre estaba obligada a bailar aunque sea una pieza, la búsqueda de compañero debería verse en unos minutos después. Otro motivo más por el cual deba estrangular a Shun, quién sabe dónde diablos se mete cuando en verdad se necesita.
— No tengo mucho qué decir, solo agradezco el haber venido para celebrar. Pero tengo un aviso importante que hacer —La ojimarrón le miró extrañado al desconocer novedades en la fortaleza —Mi hijo, Hades está de vuelta por hoy, pero su regreso permanente no está muy lejos de estas fechas… —Solo se resumía a que algo terminaría en caos.
Shun, quien iba entrando a la habitación frenó bruscamente al escuchar ese nombre. Teniendo en cuenta los problemas que tuvieron en el pasado no esperaba encontrarse con un príncipe aun más caprichoso y con gran rencor encima de él. Alice por su parte había empalidecido gravemente, a pesar que él era su hermano ya no quería estar bajo esa sofocante posesividad, además parecía de cierta manera preferir las cosas como estaban. Kilómetros fuera de su radar.
— Oye… — Fue ignorada por el mayor.
— Sin mencionar con que él me pidió permiso para poder esposarse con Alice —Gota que derramó el vaso.
El discurso aún continuó pero los oídos de la joven se cerraron tan solo después de la última frase. Casarse… con Hades. Imposible. Inaceptable. Intolerable. Esto y más podían describir su opinión al respecto, su opinión que para esos instantes ya no importaban. El anuncio había sido dado y conociendo al mayor no había cambios.
No hubo más que aplausos entre todos los invitados, para la familia con el poder significaba conservar los beneficios al unir un par de hermanos. Para Alice significaba el comienzo de la pesadilla en la que había creído escapar, mientras que para Shun le significaba un futuro de lo más complicado.
Unos brazos rodearon el cuello de la pelinaranja, ella al ver unos mechones negros sonrió divertida pero aún preocupada. Al menos estar con Shun la sacaría del aburrimiento y monotonía, también como un adicional podría desahogarse de todos los malos tragos del momento. Desastrosa fue su sorpresa al girarse y ver que no era él, era Hades. Este agudizó su mirada volviéndola una más severa al ver la impresión de su hermana.
Su cabello estaba un poco más lago que el de Shun, por lo que algunos mechones rozaban la piel que estaba alrededor de sus ojos. Estos estaban igual o más azules y profundos, pero con ello también más atemorizantes. Su actitud, podría aparentar el ser más tranquilo pero Alice sabía bien que su hermano jamás cambiaría o al menos no tan sencillamente.
— ¿Esperabas a alguien más? —Musitó por lo bajo. Por inercia ella negó casi mecánicamente, el haberle dado la razón pudo haberlo hecho actuar precipitadamente. — Me alegra mucho escuchar eso —Mencionó antes de abrazarla nuevamente.
Shun miraba con rencor a aquel muchacho que estaba de vuelta, tal vez no pasaría más que la fiesta y con la misma se retiraba, pero no tardaría en volver. Y desgraciadamente sería para siempre. No llamó la atención al momento de entrar por lo que el volver a salir no le fue nada difícil. No quería enredarse con el pelinegro, pero si le daba un motivo para tener que iniciar una discusión no lo dudaría. Quizás no fuera tan fuerte para hacerle frente, pero tampoco era un niño que no podía defenderse, o defender a su ama. Debía haber algo que pudiese hacer.
Hades se las arregló para sacar a su hermana del salón de la fiesta para después poner como punto de encuentro el jardín que frecuentaban de niños. El camino fue un silencio ensordecedor, el par de hermanos que no dejaban de hacer travesuras ya no existían, viéndolos bien actuaban como un par de desconocidos con algunos derechos el uno sobre otro.
— ¿Y tu sirviente?
Tomó aire para mantener su compostura. Una cosa es que ella le llamara así solo para molestar a Shun, pero era muy diferente tratándose de su hermano.
— Se llama Shun, ya lo sabes.
— ¿Acaso te gusta y por eso le defiendes? —La joven notó el estado de cólera que tenía el chico. Se tensó.
— Para nada, ni siquiera me importa. A fin de cuentas solo sirve de distracción…
— Por lo visto cambiaste un poco… tal vez demasiado, los años no pasan inadvertidos —Musitó él. Fue la frase más larga que había dejado salir desde que se separaron del resto de los invitados.
— No cambié en nada, solo que ya te olvidabas de mí —Era notorio el estado evasivo en el que la chica se encontraba.
El ojiazul se detuvo bruscamente, ella tan solo se detuvo mientras lo miraba. A propósito se había adelantado un poco, queriendo tomar su distancia.
— No. En verdad eres diferente, ya no eres esa niña sádica que tanto me divertía… Me pregunto cómo debería hacerte regresar —Una risa perturbadora recorrió sus labios, disfrutando cada temblar de miedo de la joven pelinaranja. Si no hacía algo se repetiría lo que ocurrió la noche antes que su hermano fuera enviado lejos de ella y su sirviente no se pondría nada contento.
— Hades…
Se lamentaba el haber olvidado la pequeña daga que portaba con ella. Aunque siempre la usaba para amenazar en broma ese no era su verdadero uso, siempre la portaba por su hermano pero cuando se fue esa costumbre comenzó a irse con él, era probable que en esa ocasión fuera verdaderamente útil.
—Si tuviera que escoger entre conformarme con esta Alice tan sumisa o arriesgarme a matarte por querer recuperar tu otra personalidad… sin duda prefiero arriesgarme —Aseguró sin vacilar — El que no arriesga no gana —Ella le miró con seriedad.
— Pero sí pierde…
Ese comentario hizo detener al moreno que la miró expectante unos segundos antes de echarse a reír. Se acercó acorralándola contra una pared, ella sabía que podría esperarse. Hades se inclinó para besarla pero le fue impedido por las manos de su hermana.
— ¿Por qué no te dejas? —Le cuestionó algo molesto por la reacción que ella tuvo.
Sus ojos mostraban una feroz posesividad, de no ser porque estaban al aire libre hubiera optado por hacer algo mucho más íntimo que un simple beso. Ella lo sabía, presentía lo que él quería, por eso mismo debía detenerlo. Pero también era por el hecho que no deseaba volver a cómo vivía anteriormente, siempre agazapada bajo el control de su hermano. Cuando le obedecía la trataba como princesa, cuando se negaba hacía papel de esclava. No quería y no iba a soportarlo, o al menos ese día no.
— Porque… ¿No te parece mejor cuando estés de vuelta y tengamos motivo para festejar? —Mintió hábilmente usando la boda arreglada que se llevaría a cabo tan solo él regresara. Creyéndose la mentira sonrió con soberbia acariciando el rostro de la chica, se inclinó hacia ella posando sus labios en la mejilla, poco a poco deslizándolos por su piel, bajando por el cuello y parando en la clavícula. No tardó mucho antes de darse vuelta explicando que ya tenía que irse.
— Tienes razón. Nos veremos en unos dos meses…
Siento que tarde subiendo la conti TwT Pero no me quejo, fue una semana pesada :S No hay mucho que decir del fic, excepto que como ya se habrán dado cuenta la "ausencia" de Hades sí que fue mínima. Imposible deshacerme de él cuando es demasiado importante en la trama XD Gracias por leer :3 y también por los reviews.
Shion1479: Antes lograba 4000 D: la inspiración se comienza a secar TwT y solo te digo que cuando algo parezca estarse aclarando puede que sea lo contrario, a fin de cuentas creo que tendré que dividir el fic en 2 partes ._. Y no le hagas caso a Shun ^w^ lo dice el que entrena para ninja a pleno siglo XXI :3 Gracias por el review!
Kiranathas yue: De la lista de animes que me diste solo me faltan ver nana y fruit basket, los demás ya los había visto y amo el anime de kaichou wa maid-sama hasta sigo rogando por el próximo del manga. Y el de kyou koi wo hajimemasu lo adore *-*me falta el otro que me diste para leer que no tarde y lo busco. Jajaja yo estoy 100% segura que tengo actitud entre moe y tsundere (actúo infantil pero me avergüenzo y lanzo golpes ^^U) Gracias por el review :D
osma-alice: Jajaja ten por seguro que anda bien y si tuvieras la imagen que yo traigo en mi cabeza andaría con una cara de "*¬*" a como a veces ando yo XD El no es psicópata TnT solo es yandere :3 Pff Joe… yo si tendré mucho que decirle más tarde ¬3¬ solo que ahorita se me escapó de la fiesta. Tú con dolor de cabeza y yo con dolor de muelas T-T Gracias por el review ^^
