Capítulo 9: Mariposas
Disclaimer: Esto es una traducción de la historia de WhiteCamellia. Todo lo demás es de Jane Austen.
Elizabeth bostezo y se apoyo en la cama deleitándose en lo que había ocurrido la noche anterior. No podía borrar la sonrisa de su rostro mientras se esforzaba por despertar. Miro a Jane al otro lado de la cama quien todavía estaba profundamente dormida. Ya avanzada la noche ellos las habían acompañado a la casa y ellas se habían dormido inmediatamente. Elizabeth salió silenciosamente de la cama y comenzó a vestirse para el día. Mientras buscaba un vestido Elizabeth escucho a Jane moviéndose en la cama.
—Buenos días. —dijo Elizabeth a Jane.
—Buenos día a ti también. —contesto Jane—. Dios, ¿Qué hora es Lizzy?
—Creo que son alrededor de las 11. ¡Nos hemos dormido medio día! —exclamó Elizabeth dándole a Jane una sonrisa.
—Bueno, no llegamos hasta ya muy tarde anoche. —comentó Jane sonrojándose un poco, recordando los eventos.
— ¡Si madre o padre se enteran alguna vez estaremos en problemas! —dijo Lizzy
—Tú más que yo Lizzy. Al menos mamá y papá saben que estoy comprometida con el señor Bingley. ¿Cuándo vas a darles las buenas noticias? —pregunto Jane.
—No estoy segura. —Lizzy pauso para pensar por un momento—, necesito hablar con el señor Darcy, pero creo que les diré antes del gran final del baile en el pueblo. ¿Crees que será apropiado? —preguntó Elizabeth.
— ¡Oooh Lizzy! ¡Estoy tan feliz! ¡Estoy segura que madre va estar muy feliz y padre definitivamente dará su aprobación! Al menos, lo hará una vez que vea lo mucho que te interesa el señor Darcy. —dijo Jane entusiastamente.
Más tarde en ese día Elizabeth y Jane paseaban cuando divisaron al señor Darcy y al señor Bingley a la distancia. Montaban unos caballos en el lado opuesto de la Riviera del rio. Aunque ninguno había notado a las jóvenes damas. Parecían hablar intensamente sobre algo. Entonces el señor Bingley noto a Jane y Elizabeth al otro lado del rio. Jane saludo con la mano y sonrió al señor Bingley.
Aunque no era muy caballeroso grito. — ¡Hoola! ¡Estaremos ahí en un momento!—gritó el señor Bingley con una enorme sonrisa en el rostro. Era claro que era inmensamente feliz de ver a su prometida.
Solo tomo un momento a Darcy y Bingley llegar a lado de las damas. El señor Darcy tomo la mano de Elizabeth y beso la parte interior de su muñeca. Elizabeth se sonrojo ligeramente y miro al señor Darcy a los ojos. Solía sentirse un poco incomoda con la intensidad con la que Darcy la veía. Pero ahora se sentía cómoda con los sentimientos de él por ella. Elizabeth sabía que había llegado la hora para que Darcy y ella revelaran su compromiso. Solo que no estaba segura como se lo iba a decir a su familia. Elizabeth sabía que estarían felices por ella, pero estaba segura que iban a estar sorprendidos. Elizabeth miro a su alrededor y vio a Jane y al señor Bingley hablando al lado de su caballo.
—Darcy, creo que debemos de hablar. Es muy importante. —dijo Elizabeth. Darcy dirigió a Elizabeth a una roca plana a un lado de rio y se sentaron juntos—. Estaba pensado…— empezó Elizabeth—, pienso que debemos anunciar —Elizabeth dijo precipitadamente.
—Creo que es excelente idea querida. —contestó el señor Darcy casi inmediatamente.
Los ojos de Elizabeth se volvieron de un tirón a los de Darcy y pregunto — ¿Lo crees?
—Por supuesto, he estado esperando por ya algún tiempo para decirle al mundo que eres mía. —contesto el señor Darcy con engreimiento.
— ¿Realmente? ¡Es grandioso! —Exclamó Elizabeth, poniendo los brazos alrededor de Darcy—. ¿Cuándo debemos de decírselos?
—Cuando tú quieras. —contesto el señor Darcy.
—Bueno, estaba pensando que deberíamos anunciarlo en unos días, antes del fin del baile anual. —dijo Elizabeth, —entonces podemos hacerlo publico en el baile esa tarde.
—Esa suena como una grandiosa idea Elizabeth. ¿Cómo quieres decirles? Quiero hablar con tu padre, por supuesto. —dijo Darcy.
—Si, si. Había olvidado acerca del consentimiento de los padres por un momento. Deberías hablas con papá antes de que les digamos a mi madre o a mis hermanas. —Elizabeth dijo apartándose de los brazos de Darcy.
—Está bien, iré a la casa antes del baile esa tarde. Hablaremos con tu padre y después con tu familia. —dijo el señor Darcy una vez más tomando a Elizabeth en sus brazos. Poso sus labios en los de ella y envolvió más firmemente en sus brazos. Por algún tiempo se contento solo con besarla perezosamente pero la pasión que empezó a crecer dentro de él probó ser demasiada. Empezó a besar el cuello de Elizabeth lentamente, de una manera perezosa. Cuando alcanzo el punto debajo de su oreja, Elizabeth dio un pequeño gemido y se presiona más cerca de Darcy. Darcy capturo sus labios una vez y cuando la sintió relejarse instintivamente profundizo el beso.
"¿Ohh como puede hacerme esto? Pensó Elizabeth, "es demasiado". Después de eso Elizabeth se separo de Darcy. Miro alrededor y afortunadamente Jane y el señor Bingley no les estaban prestando atención. "Hubiera sido muy embarazoso ser atrapada besando a tu prometido, incluso si eres atrapada por tu hermana." Pensó Elizabeth.
—Una vez más, lo siento me deje llevar. —dijo Darcy tomando las manos de Elizabeth en las suyas.
—Está bien. Pero creo que Elizabeth y yo nos debemos ir yendo. Madre se estará preguntado donde estamos. —dijo Elizabeth.
Elizabeth deslizo los brazos alrededor de Darcy y lo abrazo fuertemente. —Estoy tan contenta de haber visto hoy. —dijo Elizabeth.
—Al igual que yo, querida mía. —contesto Darcy.
Elizabeth dejo el confort de los brazos de Darcy y se dirigió a donde Jane estaba con el señor Bingley. Jane le dio una pequeña sonrisa al señor Bingley y se reunió con Elizabeth. Las dos mujeres bajaron por la Riviera hacía su casa.
Para el tiempo en que llego el día del baile Elizabeth era un manojo de nervios. Darcy estaba por llegar en cualquier momento para hablar con su padre. Había pasado la mayor parte del día fuera tratando de que pasara el tiempo, pero el día transcurrió muy lento para su gusto. Camino de un lado a otro a lo largo del corredor junto a las escaleras incapaz de quedarse quieta. A cada momento se asomaba por la ventana para ver si podía divisar a Darcy. Por fin, después de esperar lo que le pareció todo el día, Elizabeth escucho el redoble de los cascos. Elizabeth se quedo en el pasillo cuando el señor Darcy entro. Sus ojos se conectaron inmediatamente pero Darcy no la abrazo como a Elizabeth le hubiera gustado.
—Lléveme al estudio del señor Bennet. —Elizabeth escucho al señor Darcy decirle a la señora Hill el ama de llaves de Longbourn.
—Lo siento señor. Tendrá que esperar. Me temo que el señor Bennet ya tiene una visita en este momento. —dijo la señora Hill.
Esto dejo perpleja a Elizabeth porque no había visto a nadie llegar a la casa en todo el día.
—Señora Hill, ¿Quién visita a padre? —pregunto Elizabeth.
—Creo que Lord Aubrey está con él en este momento, señorita Elizabeth— contesto la señora Hill antes de dirigirse a la cocina. Se dirigió al señor Darcy y hablo una vez más—, señor Darcy, si no le importa esperar en el salón de dibujo, el señor Bennet estará en un momento con usted.
Elizabeth dirigió a Darcy al salón de dibujo y se sentó en la tumbona por la ventana. Darcy la siguió sentándose a su lado y tomando su manos.
— ¿Qué supone usted que Lord Aubrey quiera?—pregunto Elizabeth.
—No estoy segura, pero no me gusta. —contesto Darcy parándose y caminando hacía la ventana
Antes de que Elizabeth pudiera responder escucho un chillido de un cuarto lejano en la casa. Elizabeth se paro para verificar el ruido, pero antes de que pudiera cruzar la habitación, la puerta se abrió y la señora Bennet entro disparada.
— ¡Ooohh Lizzy! ¡Algo maravilloso acaba de pasar! ¡Lord Aubrey acaba de pedir al señor Bennet permiso para cortejarte!
