Capitulo IX.

En el hotel, para ser exactos, en la habitación 306, una pareja de recién casados, está disfrutando de su segunda noche de casados.

— No creo poder aguantar kagome –le dijo mientras desabrochaba la camisa-

— No… te preocupes inu… -le dijo sonrojada al verlo ya sin camisa-

— ¿Que pasa preciosa? –le pregunto para luego darle un beso en la mejilla- Ya me viste sin la camisa cuando estábamos en la piscina… -le recordó-

— Pero… pero no estábamos en una forma tan comprometedora… -le dijo aun más sonrojada-

Al decir eso inuyasha no puedo evitar mirar al cuerpo de la muchacha que se encontraba debajo de el… estaba aun con la tenida… pero ya estaba que le desabrochaba ese pequeño lazo que tenia en medio de sus senos… no podía evitar pensar que en unos momentos mas, ese cuerpo le pertenecería.

— Pues… esta no será la última vez en la que nos encontremos en esta posición – le dijo mientras colocaba una de sus manos en su cintura… la cual poco a poco fue subiendo-

Tiro del nudo que se encontraba en medio de sus senos para así poder dejarlos expuestos a sus caricias.

— Eres preciosa cariño… -le susurro inuyasha al verla-

Masajeo unos de sus senos, provocando así, una reacción inmediata de su parte, su pezón se endureció instantáneamente al sentir el contacto y, ella, dando suspiros al sentirlo en esa zona.

— Ahhh –suspiro al sentir sus dedos presionando su pezón-

— ¿Te gusta? –Le pregunto al apretar más su pezón-

— S-s-s-si… -trato de decir en un suspiro ahogado-

— Pues esto no es ni el uno por ciento de lo que te aré sentir más adelante. –termino por decir para luego besas sus labios hinchados- te lo prometo –dijo unos segundos después.

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— ¿Qué demonios es lo que quieres ahora? –pregunto exasperada la madre a su hijo-

— Paa – paa – paa –balbuceaba a entender el pequeño niño de ojos dorados

— Tranquila kikyo… si inuyasha ve como tratas a su hijo no querrá darte ni un solo centavo, sino que te quitara la custodia de niño –dijo momentos después de hincarse junto al pequeño- ¿Qué es lo que quieres inuyasha?

— Paa – paa – paa –seguía balbuceando el pequeño hacia su madre-

— ¿Le has dado el pecho kikyo? –Pregunto fulminando con la mirada a la mujer que se encuentra de pie junto a él-

— No… -dijo secamente -

— ¡Pero como es posible que siendo tú hijo no lo alimentes! –Le grito-

— Ya esta comiendo papilla… con eso es suficiente naraku –dijo desviando la mirada-

— ¿Desde cuando? –preguntó-

— Desde cuando ¿Qué? –pegunto irritada-

— ¡Desde cuando maldita sea no alimentas a tu hijo con el pecho! –Le grito hecho una furia-

— Desde hace unas dos semanas… -le respondió temerosa-

— ¡Es que estas loca mujer! El niño necesita la leche… si no quieres darle más el pecho, pues dale relleno, pero no le quites la leche por el amor de dios…

— ¿Y desde cuando acá eres un padre tan considerado naraku?

— Ahora están grandes y cometí errores… pero de pequeños nunca –dijo colocándose la mano en la frente- Absolutamente ¡Nunca! – Repitió- los prive de leche y dejé que pasaran hambre…

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Se encontraban completamente desnudos, el sobre ella, sin penetración alguna.

— Por favor inuyasha… -dijo a lo largo de un suspiro- Quiero…

— Shhh –la hizo callar- aun no affetto, aun es muy pronto… -dijo para volver a pasar una de sus grandes manos por su cuerpo-

Al volver a subir dejo su mano descansando en el valle que formaban sus senos para luego comenzar a jugar como un niño colocando el dedo en puño para dejar dos estirados y comenzar a pasear por el valle en el que se encontraba.

— Lindo valle cariño… -le susurro al oído- pero ya lo conozco y creo que me gustaría investigar un poco mas abajo… -dijo mientras comenzaba a descender-

Mientras descendía, kagome cerro los ojos, sin poder evitar imaginar lo que sentiría cuando la penetrara… ese era un miedo que en solo unos momentos se disiparía de su mente.

— Veamos que es lo que esconde esta pequeña –le dijo para luego comenzar a tocar los vellos que cubrían su intimidad-

— ¡Inuyasha! –dijo para sentarse y quitar su mano de ese lugar que el comenzaba a conocer y en el que ella sintió una sensación diferente a las demás-

— ¿Qué pasa? –Pregunto preocupado por su reacción-

Silencio… es lo único que había en esa recamara que tan solo hace unos segundos estaba llena de suspiros de placer. Durante ese silencio inuyasha se coloco el traje de baño para así acercarse a kagome, ya que pensó que la pondría más nerviosa si dejaba a la vista su prominente erección.

— Qué… ¿Qué es lo que estabas haciendo hay? –pregunto mientras arrastraba las sabanas para cubrir su desnudes-

— Nada de lo que tengas que avergonzarte cariño –dijo abarrando las sabanas para que no las siguiera arrastrando- No planeo dar esta noche por terminada kagome.

— Es… es que… -trataba de decirle que se sintió rara cuando el comenzó a tocarla en esa zona-

— Es que, ¿qué kagome? –pregunto mientras la tomaba de los pies para hacerla quedar completamente estirada en la cama, a plena merced suya-

— Lo… lo que estabas por hacer… yo me… me sentí extraña –le dijo mirando hacia otro lado-

— Si no quieres que te estimule… solo dímelo…pero si no lo hago kagome… es muy probable de que sientas mucho dolor cuando te haga mía… ¿entiendes? –Le hizo ver al estar de nuevo sobre ella, solo que esta vez no se quito el traje de baño-

— Do… ¿dolor? –pregunto con los ojos completamente abiertos-

— Si…

Termino de decir eso para volver a colocar sus manos sobre el cuerpo de la mucha…

— No se si pueda aguantar mucho kagome.

— Inu… inuyasha… yo no… no se si… -no le salían las palabras-

— Shhh… se que no quieres… pero tengo que hacerlo cariño… -le dijo rápidamente para colocar sin previo aviso su mano en su intimidad-

— Ammhh… in… inuya… ahhh –gemía al sentirlo rozar su intimidad-

Pero ese gemido acabo apenas sintió que metía uno de sus dedos dentro de ella. Se quedo completamente quieta ante el pequeño movimiento que hacia su dedo.

— Relájate… -le susurro antes de meter un segundo dedo-

— Ahhh –gimió cuando ambos dedos de su esposo comenzaron a dar pequeñas vueltas dentro de ella-

— Estas perfecta cariño –le comunicó al sentir sus dedos humedecidos- espero un segundo… -le dijo mientras quitaba sus dedos, casi con brusquedad, para poder quitarse el traje de baño y quedar nuevamente desnudo y dejar a la vista su erección - pero antes –dijo al acomodarse un poco mas debajo de su vientre- Abre tus piernas pequeña- dijo-

Al ver que no separaba las piernas, él, con ambas manos en los muslos de ella, que no dejaba de suspirar por los pequeños espasmos que sentía por el trabajo hecho por sus dedos, le separo las piernas, dejándolo ver al fin, su intimidad, la cual se encontraba completamente mojada.

— Delicioso –dijo para si mismo para luego colocase en medio de sus piernas y comenzar a estimularla más de que ya estaba-

— Inuyasha no… ahhh –no término su frase al sentir como la lengua de inuyasha la invadía en su interior al igual que sus dedos anteriormente-

— Ya estas lista cariño –le dijo luego de levanta el rostro y limpiar el liquido que caía por el borde de su boca-

Luego de eso se coloco sobre ella, la beso apasionadamente, y coloco la punta de su miembro en la entrada de su intimidad.

— No estés tensa cariño –le dijo mientras la miraba a los ojos- no te aré daño…

Luego de esas palabras comenzó a penetrarla, cuando estaba hasta la mitad kagome ya estaba teniendo muecas de dolor.

— ¿Eso es todo? Por favor dime que no entrara mas… por favor –rogó a dios porque así fuera… pero la respuesta de inuyasha hizo que se le dilataran las pupilas de la sorpresa-

— Aún falta la mitad cariño –le dijo con una media sonrisa al ver su reacción- si fuera pequeño no creo que te gustara más adelante, ahora, quédate quieta, tranquila y, respira hondo.

No entendió el porque de decir eso hasta que sintió que se hundía en ella, y al hacerlo, sintió que algo la desgarraba por dentro, pero el dolor fue pasajero, ya que a medida que el la iba embistiendo el dolor se iba disipando.

Ya… Paso… Lo… Peor… -dijo-

Se encontraba con una sonrisa al encontrarse apoyado de sus manos mientras aun estaba obre ella, pero ahora, le estaba haciendo el amor. Mientras la miraba, se dio cuenta de que ambos se movían al mismo tiempo, cuando empujaba, kagome subía, o esa era la sensación que tenía, y cuando salía, ella volvía a la normalidad. Con ninguna de sus anteriores experiencias había notado eso.

— No… No creo… poder… re… resistir... Inu…ya… shaammhh – gimió en la ultima silaba del nombre del su esposo ya que comenzó a aumentar la velocidad-

— Oh no… Claro que si… Claro que resistirás cariño… -dijo mientras bajaba para besarla en los labios.

Y así fue, a lo largo del tiempo, kagome sentía que necesitaba más de lo que ya tenía. Justo en el preciso momento en que pensó en llegar al cielo por el placer que sentía, inuyasha sale de ella para darla media vuelta para que quedara de costado. Él se coloco detrás de ella, quedo igual mente de costado. Le abrió un poco más las piernas, y volvió a penetrarla, pero esta vez más rápidamente, sin pausas, apenas estuvo dentro de ella comenzó a embestirla con rapidez, como si de eso dependiera su vida.

— Es… Estas loco… inu… -dijo entrecortadamente

— Loco… pero loco… por… ti cari… ño.

Nuevamente, cambiaron de posición, pero esta vez volvieron a la anterior, el estaba nuevamente sobre ella, envistiéndola mas rápido y fuerte que antes. Unas vez mas sus líquidos se mezclaban. En el momento del clímax inuyasha se aseguro de que kagome llegara antes que él.

Tenia todo calculado, kagome llego al orgasmo con un sonoro gemido, mientras que el con un esfuerzo de retener su esencia, envistió por ultima vez a kagome, profundamente, y al instante salio de ella para derramarse libre y tranquilamente sobre las sabanas.

Enseguida tomo a kagome para colocarla al otro extremo de la cama para que no sintiera la humedad de su semen en las sabanas, luego de eso la hizo darse vuelta para que quedaran frente a frente y así poder abrazarla. Segundos después la soltó para tomar las sabanas y arroparse, solamente ellos dos.

Minutos más tarde kagome se levanto un poco, llamando, así, la atención de inuyasha. El enseguida se dio cuenta de que estaba mirando la mancha húmeda que estaba tras de el.

— Pe… pero inuyasha tu… abuelo… -trataba de decir kagome-

— Al diablo con mi abuelo… No pienso embarazarte por una farsa de él… además… quiero disfrutar mas de este exquisito cuerpo… -dijo mientras pasa una mano por le cuerpo de ella-

— Eres imposible Taisho… -le dijo con una sonrisa para enseguida volver acurrucarse junto a el-

— Pero de todas formas te casaste conmigo –dijo con sonrisa picara- Te amo… kagome…

— ¿Qué? –pregunto sin entender-

— Te amo –repitió-

— Oh inuyasha –dijo con lagrimas en los ojos- yo… yo…

Shhh… -le dijo colocando un dedo en sus labios- respóndeme cuando te sientas lista… -le dijo con una sonrisa-ahora descansa un rato, que aun no hemos terminado –dijo mirándola pervertidamente.

Continuaraaa!!