NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE NICK Y SOLO ME DIVIERTO AL ESCRIBIR.

¡Al fin!

Lamento, de verdad no tienen idea de cómo lamento haberme tardado TANTO en escribir este capítulo, pero empecé muy animada y de repente las palabras se fueron. No tuve ni la menor idea de cómo continuarlo y menos de cómo terminarlo. Así que decidí darme un respiro y no terminarlo hasta que se me ocurriera algo bueno y pues... ¡Aquí está! Solo espero que se acuerden aún de mí xD

101 comentarios ¡WOW! ¡No tienen idea de lo feliz que me hacen sus hermosas palabras! Jamás pensé que ésta historia tuviera tantos seguidores ¡me halagan demasiado!

Comentarios:

Queen Alai: ¡Hola! me alegra demasiado que te gusten mis historias, sobre tu petición, concedida, acabo de mandarte un mensaje =)

alexd: me enternecen tus palabras. En un principio pensé que Aang podría caer a las seducciones de Katara, pero luego decidí alargar un poco más el jueguito y hacerlo más emocionante xD

Nieve Taisho: ¡Hola! bueno, como ya te había dicho comprendo perfectamente la falta de internet/comunicación. Si aún recuerdas esta historia espero que te guste el capítulo.

maya1234: al fin actualicé xD

Diane: ¡Que bueno que te gustó! =D

Katherine: escritora por favor xD ¡Muchísimas gracias! espero que conforme vaya avanzando en estos drabbles te sigan gustando de la misma manera.

annimo: lamento haberlos dejado tanto tiempo sin subir este capítulo, pero no se me ocurría nada, sorry.

marcos96: ¡Usé la idea de la papaya!(si es que aún recuerdas que me la diste xD) Es un pedacito pequeño del capítulo pero creo que gracioso, espero te guste ;)

Maryel Tonks: Oh sí, yo también amo a Sokka. En un principio pensé que Toph podría también causar la pelea entre los dos pero después de meditarlo bien llegué a la conclusión de que el carácter de Sokka me facilitaría más las cosas, las haría más fluidas ¡Y sí que funcionó! Como tu, soy fan de Sokka ¡y quiero mi jugo de cactus! xD

LaMaestraDeLosElementos: jajajaja, no sabes cómo me alegra porque este fic es mi primer intento real de comedia y me halaga demasiado que les guste :)

Emilia-Romagna: como ya mencioné, Amo a Sokka. Y la firmeza de Aang fue tan difícil de describir, intenté ponerme en su lugar de hombre y me quedé pensando que quizá debí haberlo mandado a una ducha de agua fría xD

GirlBender: ¡Me alegra mucho que te hayan gustado mis capitulos improvisados! aquí está la continuación, que ojalá te siga gustando.

jhiiooplopez: lamento si les causo tortura, nuevamente, no es mi intención. Sencillamente se fue la inspiración. Sé que es mucho pedir que este solo capítulo les aminore las ansias, pero tengo fe en que así sea.

katitabender: ¡Hola! me encantan tus historias y me halaga que te gusten las mías, ésta sobre todo. Con "la princesa del sur" he llevado un ritmo lento pero espero poder subir el siguiente capítulo en una semana más o menos. "Avatar: destinos" está en total pausa porque no me fluyen bien las ideas con ese. Lamento haber dejado tantas historias pendientes-como ésta-nunca fue mi intención y espero que puedas comprenderlo y sigas leyendo =)

flor: ¡Mil gracias!

MaterSyna: atinaste más o menos a las intenciones, y lamento haberme tardado tanto T_T

shaowsknight: la reacción de Katara será una venganza firme, pero mejor dejaré que el capítulo hable por sí solo xD

ashlee bravo 199981: ¡muchísimas gracias! sí, es mi primera vez intentando "subir el tono" y me alegra que me haya salido bien ¡gracias!

kori: al contrario, gracias a ti por leer y espero que te guste :)

pxndxlu: bueno, no muy pronto pero aquí está la cotinuación.

Nuharoo: en esa frase "pudo ver perfectamente en su hermana una mirada que sólo le vio en el día de su boda" se refiere a la lujuria, porque al menos para mí, el día de la boda Katara y Aang debieron estar ansiosos y nervioso por el momento de la consumación y creo que es un sentimiento parecido al que se experimentó en ese momento de seducción.

fan-avatar: De hecho sí planeo "colar" a Zuko, pero en capítulos más adelantes porque estos son completamente kataang por ahora xD

Ddcake: jajaja, bueno, espero no haberte "corrompido" xD me alegra que disfrutes tanto leyendo de mis historias, no tienes idea de lo gratificante que es eso para mí.

Katara2323: ¡Muchas gracias! me dan mucho ánimo tus comentarios, aunque creo que demoré demasiado en subir este capítulo... sorry.

¡Disfruten!


Tentaciones

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Aang se despertó lo más temprano posible para irse a meditar con el amanecer. De verdad que necesitaba calmarse. La noche anterior Katara había sido demasiado seductora y rechazarla fue un reto demasiado grande para su cuerpo y conciencia. Además, sabía que ella estaría muy enojada, por no mencionar sentida, lo cual le haría los días algo largos. Pasó buena parte de esa mañana armándose de paciencia y de valor para enfrentar lo que le esperaba. Algo le decía que sería difícil, pero nunca imposible.

Terminaba la meditación decidió que para aminorar el enfado de Katara, lo óptimo sería preparar el desayuno. Estaba a punto de hacer las tartitas con miel que tanto le gustaban cuando recordó que todo este juego era un desafío. Uno entre ellos dos. No eran comunes, pero los pocos que había tenido Katara había resultado ganadora por mucho. Era justo y necesario que ahora, cuando él llevaba la clara ventaja, se posicionara como triunfador. Su ego de hombre lo reclamaba.

—¿Papá?—Kya estaba en pijama, entrando a la cocina. Era domingo y los niños se levantaban tarde usualmente.—¿Y mamá?

—Dormida—Aang la había visto recostada en la cama, sin señales de querer despertar—¿Cómo has dormido?

—Muy bien—tomó asiento en la mesita que estaba al lado de la cocina—Huele delicioso ¿Quieres que te ayude?

—No, ya terminé—sonrió, colocando las tartitas recién hechas y humeantes enfrente de su hija—Son para ti y tus hermanos. Por cierto ¿Dónde están?

Bumi era normal que se levantara hasta muy tarde. Pero Tenzin usualmente lo hacía temprano en las madrugadas.

—Bumi dormido—le dijo Kya, sirviéndose un vaso de leche—Tenzin creo que estaba meditando… no lo vi acostado.

Aang asintió.

—¿Te parece si hacemos un desayuno especial para tu mamá?

Kya miró el brillo un poco diabólico en los ojos de su padre, sabía que algo tramaba. Las cosas entre sus padres habían estado demasiado raras últimamente. No peleaban pero… se veían tensos, raros. Decidió no preguntar al respecto, algo le decía que no quería saber la respuesta.

—Está bien.

—Pero primero desayuna—Aang le señaló el plato con tortitas—Te quiero fuerte y sana.

—Papá…

Aang le sonrió y ella terminó de comer.

Con la excusa de su hija, Katara no iba a poder rechazarlo.

Katara estaba recostada en la cama. Aunque ya estaba despierta no quería levantarse. La noche anterior, con el rechazo de Aang, ella se había sentido desplazada. Su orgullo herido no le daba tregua. Era espantoso, porque además de sentirse ahora mucho más ansiosa sabía que su querido esposo tenía una ventaja demasiado amplia en esta competencia. Él no iba ceder, y ella tampoco iba a ser la que cediera. O eso al menos era lo que tenía planeado.

Unos golpecitos en la puerta la hicieron asomarse al umbral. Kya estaba ahí con una bandeja en manos.

—¿Se puede?—preguntó.

—Claro mi amor—Katara inmediatamente se sentó en el colchó, sonriéndole a su hija.—¿Qué traes ahí?

—Tu desayuno—le dijo sonriendo lo más ampliamente posible.

Katara se enterneció con el gesto y agarró la bandeja rápidamente, tenía mucha hambre. Pero lo que encontró en ella no era lo que esperaba. Le había llegado el olor minutos atrás de unas deliciosas tortitas de miel. Pero en su bandeja escaseaban, solo había dos míseras tortitas en la esquina. El plato principal era una enorme papaya bien rebanada, con yogurth unos trozos y con miel otros.

La carita de Kya estaba ilusionada, Katara no sabía cómo decirle a su hija que ella odiaba la papaya. Pero era después de todo su culpa por comprarla en consideración a Aang, que la amaba. Demonios ¿Y ahora?

—Muchas gracias hija—dijo, agarrando el tenedor. Todo por los hijos…—Se ve delicioso.

Katara se llevó un trozo de papaya con miel a la boca. Demonios, ni el sabor dulce de la miel menguaba el sabor de la papaya ¡era horrible! pero se obligó a sonreír por el bien de su hija.

—¡Qué rico amor!

—Que bueno que te guste—dijo Kya feliz—Fue idea de papá, le diré que te ha gustado….

¿Eh?

—Un momento, Kya ¿Tú no preparaste la papaya?

—No, todo lo hizo papá. Dijo que te gustaría el desayuno en la cama—Kya comenzó a saltar hacia el pasillo—¡Voy a cambiarme de ropa mami! ¡Ahorita vengo!

Katara vio a su hija desaparecer y comenzó a toser ¡Maldito Aang y su maldita papaya! Hasta ese momento ella no había visto el pedazo de papel bien doblado al lado de las tartas de miel. Lo desdobló casi con furia.

Ciruelas de mar. Estamos a mano.

¡Hijo de su…!

—¿Cariño?

Y hablando del rey de Roma, Aang entró en la alcoba vestido y sonriente.

—Ah, qué bueno que te gustó—señaló la papaya, hablando con mucha ironía—¿Has dormido bien?

Katara respiró hondo, conteniéndose.

—Muy bien, cariño—dijo la última palabra casi con desdén—¿Y tú?

—Perfectamente—hablaba con aires inocentes.—Lamento lo de anoche, pero de verdad estaba cansado.

Y todavía se lo recordaba.

—No hay problema amor, lo comprendo—Katara dejó la bandeja de lado y se puso de pie rápidamente—¿Qué hay de ti? ¿Ya estás descansado?

—Completamente—le sonrió.

—¡Oh, qué bien!—Katara puso la bandeja de lado para ponerse de pie—Porque tenemos muchas que hacer. Debemos ir de compras a surtir la despensa, debo dejar unas cartas en la oficina de correos, recoger unos vestidos…

Katara seguía hablando mientras caminaba hacia él, colocando su mano suavemente en la parte baja de la espalda, haciéndolo estremecer.

—¿Tienes algún problema en acompañarme?

Susurró en su oído, con la otra mano rozando apenas sus mejillas.

Aang se mordió la lengua antes de contestar.

—Vamos amor, pero ¿Llevaremos a los niños?

—No te preocupes por eso.

-o-

Fue un día tan, pero tan pesado.

Katara dejó a los niños con Suki, quien gustosamente aceptó cuidarlos durante toda la tarde. Demasiado gustosa para el gusto de Aang. Tras despedirse los dos se fueron al centro de la ciudad donde estaban la mayoría de las tiendas. Katara, nuevamente, no escatimó en gastos. Pero ésta ocasión las compras fueron mucho más tolerables. Tras comprar buena parte de la despensa y víveres para la cena, ella decidió aprovechar la vuelta y comprar ropa.

—¿Segura que te falta ropa?—preguntó Aang por segunda vez de camino a las tiendas.

—Sí—replicó ella—No sé si recuerdes, pero hace un año que no compro nada para mí ¡Quiero darme el gusto! ¿O no puedo?

Dijo lo último viéndolo retóricamente. Aang debió reprimir un gemido. Claro que ella se lo merecía, pero en las condiciones que ambos estaban dudaba de salir ileso de aquel arranque repentino de compras.

Las predicciones del Avatar no se hicieron esperar. Katara inmediatamente se lanzó al área de lencería (¿Porqué demonios ese día?… ¿Porqué?)

—¿Qué te parece éste conjunto?—le preguntó Katara sin pudor y con voz sensual mientras le mostraba un adorable encaje negro con azul, de un tono exacto que realzaba su morena piel.

Tragó duro, imaginándola usando ese conjunto. Cerró los ojos y contó hasta el cien despacio para calmar su maldito libido.

—Muy bien amor. Ese color azul te va de maravilla—pero la voz le traicionó sonando gruesa, casi áspera.

Katara sonrió y le fue mostrando más y más conjuntos incluso más seductores. Aang supo entonces que su querida esposa le tomaba venganza por haberla rechazado suavemente el día anterior. No estaba seguro de poder resistir estas condiciones mucho más tiempo. Pero como si los espíritus hubieran escuchado sus plegarias, Katara escogió un conjunto más—minúsculo cabe destacar y perfecto para su cintura—antes de irse a la caja a pagar.

"Al fin… al fin" se dijo a sí mismo.

La sonrisa traviesa no huía del rostro de Katara. Había visto la difícil situación en la que metió a su esposo y estaba feliz por eso.

—Hay que irnos a la casa—le dijo, dándole todas las bolsas a Aang para que él las cargara.

—¿Pasamos ya por los niños o vamos a cenar?

—No, los niños se quedarán a dormir con Suki ¿No te lo dije?

¿QUE?

Algo le dijo al Avatar que iba a ser una noche demasiado difícil.

Katara aceptó la invitación a cenar y el Avatar la llevó a un lindo restaurante donde servían platillos típicos de las Tribus Agua. Comieron amenamente, fue una velada encantadora porque durante ese rato casi se olvidaron de la competencia que habían empezado. El aura romántica sobresalió y la música del ambiente los relajó en demasía. No obstante, antes de irse, Katara se recordó mentalmente su plan.

Aang se las iba a pagar.

Pensando que la velada romántica había calmado a su mujer el Avatar los encaminó a casa demasiado relajado. Con la guardia baja. Era el momento perfecto para actuar.

Llegados al Templo Aire Appa descendió con cuidado sobre los establos y Aang abrazó a Katara por la cintura para ayudarle a bajar. Ella aprovechó para acomodar su rostro en el hueco de su cuello, dejando que su aliento lo golpeara justo detrás de la oreja; ambas manos escalando con suavidad su espalda. Aang tragó duro ¡Ya se le hacía que Katara se había calmado muy rápidamente!

Saltó para que ambos descendieran de la silla de montar con rapidez. En el suelo, el bisonte volador rugió a modo de despedida antes de encaminarse a recostarse sobre un montón de paja. Katara le deseó las buenas noches y en cambio le pidió ayuda a Aang para llevar las bolsas con el mandado al interior de la casa.

No pasaron ni quince minutos cuando Katara desapareció en el interior del tocador, y Aang supo en ese preciso momento que nada saldría bien después de haber notado su mirada coqueta. Pero en un juego de seducción pueden participar los dos. Sonriendo maliciosamente él caminó al baño de los niños, en la habitación de al lado y se dispuso a fomentar la caída de su adorable esposa.

En el tocador Katara se mordió los labios. Habían colocado un espejo en el baño y ella podía verse el cuerpo completo. Los tiempos habían cambiado rápidamente desde que ella era una niña y no podía agradecer más aquello que en esa noche. Llevaba su cabello húmedo con fragancia a lavanda cayendo ondulado por su espalda, uno que otro mechón asomándose sobre sus hombros. El conjuntó era parecido a un corsé azul marino con detalles celestes en encajes alrededor del busto que le señalaban los senos de forma tentadora. La cintura era resaltada por una mini falda que cubría solamente lo esencial y las mallas negras escalaban sus delineadas piernas hasta la parte media de los muslos. Gotitas de agua se resbalan por su piel morena, sobre todo en la clavícula, gracias al cabello mojado.

Se veía hermosa. Ella agradecía enormemente sus lecciones de Agua-control desde que era una niña ¡Tres hijos y no había perdido su figura! Ahora sí, Aang las iba a pagar caro.

Ocultando una risa, se forzó a formar una sonrisa seductora mientras abría lentamente la puerta. Se inclinó con lentitud para encontrarse una enorme sorpresa. En el suelo de la recámara había muchos pétalos de rosas rojas, esparcidos delicadamente formando un sendero hacia la cama. Alrededor de la habitación diversas velas aromáticas creaban una infusión de olores acuáticos. Con la ventana entre abierta se colaba el aroma del mar y eso inmediatamente la conectó con su elemento, excitándola aún más.

Al lado de la ventana, con una sonrisa coqueta y las cortinas blancas ondeando a su espalda, Aang le dirigía una mirada llena de cariño pero también de competencia. El Avatar apretó con demasiada fuerza la tela de sus pantalones cuando contempló la delicada silueta de su esposa abriéndose paso a través de la luz, con el contraste de colores realzando su exótica belleza ¿Porqué su Katara debía ser tan hermosa?

Hasta ese momento Katara reparó en que Aang no llevaba puesto nada más que los holgados pantalones cafés que apenas le llegaban a la pantorrilla. Eran los pantalones que él usaba cuando iban a picnis y veladas románticas, bajo la luz de la luna.

En la noche estrellada, apreciable a través de la ventana, se podía presenciar la hermosa esfera de plata protectora de los amantes, rodeada de estrellas. Su poder al máximo solamente acrecentó su lujuria. Y pudo ver, en los ojos grises de Aang, que su esposo estaba igual. Después de todo, él era también un Maestro Agua.

Los dos permanecieron a distancia. Ella recargada en el umbral del tocador, él recargado en el marco de la ventana. Se veían con ojos hambrientos a través de la escasa luz que les propinaban las veladoras. El olor de rosas, de agua de mar, de vainilla y canela volvía todo muchísimo más excitante.

Aang al final caminó, haciéndole creer por un momento que daría el primer paso. Pero o, se desvió hacia el buró donde estaba recargada una botella de vino y también un tazón con fresas. Su fruta favorita. Respirando hondo, contempló cómo él se llevaba una fresa a la boca con lentos movimientos, sus labios abarcando el contorno de la pequeña fruta; sus ojos cerrados mientras el sabor inundaba sus pupilas gustativas. Era endemoniadamente atractivo.

Katara apretó los labios, dándose cuenta de lo que su esposo hacía. Él no quería ceder, y la estaba tentado descaradamente. Pues bien, ella se contuvo lo mejor que pudo y sin dejar de verlo—con llamas ardiendo en sus ojos azules—caminó hacia él.

Delicadamente agarró la botella de vino y la abrió de forma lenta, minuciosa. Vacío un poco del rojo contenido en las dos copas de cristal que estaban al lado de las fresas. Con la botella de lado, agarró una de las copas y la otra se la dio a Aang. No le despegó la mirada de sus ojos grises al momento en que levantó la copa para brindar.

—Por los dos—dijo, la voz seductora ligeramente roca por su grave estado de excitación.

Aang pudo sentir los esfuerzos de Katara, cómo sus ojos la delataban al máximo. Elevó la copa y ambos cristales chocaron débilmente produciendo un pequeño ruido. Sin dejar de mirarse tomaron el sobrio líquido con deleite, cada uno imaginándose los labios del otro.

Era un simple juego de tentaciones. Y quien perdiera esa noche, habría perdido el juego.

Ninguno de los dos quería ceder.


Cha-cha-cha-chán...

Lo sé, lo sé, lo corto en la mejor parte ¡pero es que si lo extiendo se arruina la trama, de verdad! el siguiente capítulo está en proceso y le pondrá fin a esta endemoniada guerra que tanto me ha costado terminar xD

¡Muchísimas gracias por leer! de verdad, valen mil.

chao!