Estos magníficos personajes de Inuyasha le pertenecen a la sensei Rumiko, yo solo los eh tomado para crear esta historia la cual si me pertenece, pero no la hago con fines de lucro, solo para sacar todas esas ideas que rondan en mi cabeza.

Errores.

Capítulo V.

PV Kag.

***

Me estaba quedando en la recamara de Inuyasha, ya que conociendo a mi padre llegaría de improviso, hecho una furia y podría hacer algo estúpido. Además de esa manera los señores Ikeda tendrían una mejor oportunidad de hablaran con el.

Ya le había contado a Inuyasha sobre lo ocurrido con Bankotsu y no se lo tomo como yo esperaba, sin duda estaba haciendo su mejor esfuerzo para controlar su carácter.

El mismo día que llegamos a Japón fui a mi casa por la tarde para recoger algo de ropa. Yo buscaba ropa en mi ropero mientras Inuyasha estaba sentado en mi cama.

"Vamos cobarde ya dile, si esperas mas tiempo se enojara más." me dije mentalmente.

-InuYasha.- le llame, ya era hora, suspire y me gire para verlo.- Tengo que decirte algo.

Oh Kami, pensé que me desmayaría al verlo hay sentado en mi cama, los tres primeros botones de su camisa estaban abiertos, su cabello un poco revuelto y los rayos de sol que entraban por mi ventana e iluminaba la habitación de tonos naranja, también lo iluminaban a el y hacían que se viera como un dios de ojos dorados.

-¿Qué pasa?- me tendió sus brazos y no se como es que pude caminar hacia el. Con esa pose se veía tan irresistible.

"¡Ya basta Kagome, reacciona! Debes decirle, luego te lo comes como más te plazca." Una voz dentro de mi cabeza me dijo.

-No quiero que te molestes, por no decirte antes, pero si tuvieras otro carácter otra cosa hubiera sido, además no tenía forma de comunicarme contigo.- le advertí y aclare de una vez.

-¿Qué es?- se sentó en la cama de tal forma que su espada quedara pegada en la pared y las piernas en forma de cuna. Me jalo a él e hiso que quedara entre sus piernas y brazos.

-Veras… No quiero que te alteres y me dejes terminar ¿de acuerdo?- asintió y continúe esperando que lograra cumplirlo.- Bankotsu sabía que estabas en Londres.

-¡¿Cómo?!- en ese momento me prepare para una escena de su parte, pero solo dijo eso.

-El te vio cuando salías de la casa, iba a dejar unos documentos a mi padre.

-Espera ¿Cómo sabes eso?

-El me lo dijo, un día fue a disculparse por cómo me trato y me lo dijo. También ayudo a que me pudiera regresar.

-A ver pequeña explícate bien, porque mi paciencia no es muy grande y lo sabes.- y si que lo sabia bien.

-Su padre y el mío tenían planeado un desayuno para ayer, pero el dedujo que ustedes habían ido por mi y dijo que se encargaría que el desayuno se pospusiera… El te envidia Inuyasha.- esperando que esto último diera paso a la parte buena.

-¿Cómo dices?

-Porque me tienes a mí, el quiere pronto encontrar a alguien especial. También dijo que quería ser mi amigo.

-¿Por qué cambio de parecer?

-Dice que no tenía otra opción, siempre se debe hacer lo que su padre dice, pero su hermano le ayudo a "rebelarse".

-Entonces ¿No quiere casarse contigo y nunca quiso besarte?

-Exacto.- bien todo iba por buen camino.

-¿Tu confías en él?- la pregunta del millón.

-Pues no dijo nada, bien lo pudo hacer.- ese era un buen punto a favor de Bankotsu.- Además se veía muy sincero.- vi que cerro los ojos y respiro hondo varias veces, espere que dijera algo, pero nada. El solo ya había terminado de ocultarse y la habitación quedo a oscuras.- Inuyasha di algo, lo que sea, enójate, grita.- en verdad lo que fuera, me estaba desesperando su silencio.

Abrió los ojos y me miro, aun en la oscuridad el dorado de sus ojos se apreciaba, sin duda eran únicos. Se movió un poco para después inclinarse a besarme.

-Está bien confiaremos en él, pero si es una trampa suya nada va a impedir que le parta la cara y será doble el escarmiento.

-¿Doble?- ¿Qué quería decir con eso?

-Si, porque él se libró de la que se merecía cuando te beso y por mentir.

Acababa de terminar de vestirme cuando oí golpes en la puerta principal y la voz de mi padre gritando mi nombre. Salí de la recamara y me dirigí a la escalera, me quede junto a la pared escondiéndome de la vista de el.

-¿Dónde esta?

-Durmiendo Higurashi.

-¿¡Aquí?! ¿Cómo es eso posible? Debe estar en su casa y no aquí, cerca de tu hijo.

-No están durmiendo juntos, si eso es lo que te preocupa.- no pude evitar sonrojarme por la respuesta del señor Ikeda.

Kami sabía que en ocasiones imaginaba que Inuyasha me hacia suya, pero ahora sería demasiado pronto. Pero el señor Ikeda tenía razón, yo dormía en el cuarto de el e Inuyasha en el cuarto de estudio de Sesshoumaru.

Tan sumida estaba en mis pensamiento que no note cuando Inuyasha camino hacia mi, hasta que me abrazo por la cintura y beso mi cabeza, se asomo un poco por la esquina de la pared para tratar de ver algo.

-¡Ikeda, sabes que lo que hicieron fue secuestro!- la voz de mi padre retumbo por mi cabeza y yo solo cerré los ojos. Trate de pensar cosas agradables, no pensar en él.

-No lo fue, vino por voluntad propia.

-No tenía mi permiso para viajar, eso el ilegal.

-Pero si tenía el de su abuelo, que es su tutor, no veo donde esta lo ilegal.- hubo una breve pausa y el padre de Inuyasha hablo de nuevo.- ¿Qué te parece si pasas y arreglamos todo esto con calma?

-Solo pierdes tu tiempo Ikeda, Kagome regresa conmigo.

Oí que una puerta de abría y luego era cerrada de nuevo. Ya debían estar en la sala. Baje con Inuyasha unos escalones y nos sentamos por la mitad, yo me senté junto al barandal e Inuyasha detrás de mi.

¿Por qué tardaban tanto? Todo indicaba que mi padre no daría su brazo a torcer y terminaría por irme.

-¡Izayoi comprende es lo mejor!-

-¿Crees que Saori hubiera estado de acuerdo con esto?- claro que no, mamá siempre quería nuestra felicidad.

-Saori ya no está.

-Ella jamás hubiera aceptado que cualquiera de sus hijos se casase con quien no quisiera.- mamá ojala estuvieras aquí, como me hacia falta en esos momentos.

-Ya te dije que ella ya no está y esto es por el bien de todos. En el futuro Kagome me lo agradecerá, tendrá una gran vida, gozara de lujos y comodidades.- me dolió el saber que mi padre pensaba eso, de nada sirven esas cosas si no eres feliz y mi felicidad esta al lado de Inuyasha,

-A ti te interesa solo el dinero. Saori estaría muy decepcionada de ti, Musou.- ¿Cuándo fue que mi padre cambio tanto? Yo recordaba que lo último que le importaba era el dinero, siempre estaba primero su familia.

-Si todo esto es por el dinero te propongo algo.- dijo el señor Ikeda.

-Es para que Kagome tenga una excelente vida.- puedo tenerla aquí, hasta ahora nada me ha faltado.

-No puedes obligarla a casarse, las cosas ya no son como antes. Y como dices que solo te importa que tu hija tenga una excelente vida que se case con mi hijo.- de todas las cosas que pudo haber dicho esa fue la que no creí que diría. ¿Casarme con Inuyasha? Kami sería de lo más maravilloso, apreté su mano y me recargue en el, Inuyasha me rodeo con su brazos y sentí su respiración muy cerca de mi.

La esposa de Inuyasha.

-Debes estar loco, tu hijo no tiene nada que ofrecer, Izayoi trabaja como restauradora y tú Inu Taisho, ¿Qué haces? Antes de irme eras asistente de un arquitecto.- mi padre se fue a Londres hace siete años, cuando Souta tenía tres años y yo diez.- El único de tus hijos que puede darle una vida razonable es el mayor y por lo que se, ya está comprometido.

-En realidad era su pupilo, era joven para tener mi compañía y no tenía experiencia, hace seis años se retiro y me dejo sus clientes.

-Gran cosa, al menos que tengas grandes personajes dudo que…

-Musou ¿conoces a la familia Takeda?- interrumpió a mi padre.

-Por supuesto, son una de las familias más importantes de Japón.

-La compañía Shikon se encargara de la construcción de sus nuevas oficinas.

-¿Y?

-Es mi compañía, cuando era del Señor Izumo era "Tendo Co." Pero le cambie el nombre.- Inuyasha parecía sorprendido ¿acaso el no sabía lo de Shikon? Yo tampoco lo sabía pero el es su hijo.

-No hablas en serio, si tuvieras ese proyecto no vivirías aquí.

-No me gusta presumir y les quiero enseñar a mis hijos a ganarse las cosas, no importa vivir en una mansión para ser felices. Sesshoumaru se va a recibir muy pronto en medicina y tiene intenciones de poner hospitales y laboratorios médicos, cuando llegue su momento se unirá a Shikon… E Inuyasha, bueno el quiere ser arquitecto… Musou deja que Kagome se quede nada le faltara.

-A pesar de todo, No, ella viene conmigo.- el abrazo de Inuyasha se intensifico y recargo su barbilla en mi hombro.

-Por lo visto, también te importa que tú vas a recibir dinero.

-Souta también saldrá beneficiado de esto, cuando Kagome lo sepa, no dudara en hacerlo por su hermano.- Souta.

-Te doy la mitad de lo que gane con la construcción de las oficinas.- ¿Qué? ¿Por qué?

-Lo de Kagome durara para siempre.

-Entonces la mitad de lo que gane con cada proyecto de aquí en adelante.- ¿Por qué lo hacen? Las lágrimas comenzaron a acumularse en mis ojos provocando que viera todo borroso.

-¿Qué pasa si te va mal? Ya no recibiré nada.

-También les puede ir mal a ustedes en Londres.

-¿Puedo ver a mi hija?

-¿Para qué?

-Para despedirme de ella.- las lágrimas que estaban acumuladas en mis ojos comenzaron a salir ¿Por qué lo hacían? ¿Por qué sacrificaban sus esfuerzos por mí?

-Voy por ella.

-Kagome.- la voz de Inuyasha llamo mi atención.

-¿Por qué…?- me abrazo y beso mi cabeza, paso sus dedos por mi rostro limpiando las lagrimas que no dejaban de salir de mis ojos.- ¿Por qué lo hicieron?.. No es justo que pasen esto solo por mí.

-Por que Inuyasha te ama y te queremos mucho.

-Pero van a sacrificar sus esfuerzos.

-Kagome, el dinero va y viene, Inuyasha no va a encontrar a alguien como tu en todo el mundo.- me tendió un pañuelo y lo tome.- Ahora vengan e Inuyasha contrólate por favor.

Sentí los labios de Inuyasha por mi cuello, tan suaves y cálidos, sus manos frotando mis brazos, eso era reconfortante.

-¿Ya estas mejor?

-Algo.- todavía no asimilaba por completo lo que había pasado.

Me giro hacia el y junto sus labios con los míos, al sentir el infinito amor que lograba transmitirme, supe que todo estaría muy bien.

-No te preocupes todo será mejor desde ahora.- se levanto y me tendió su mano, la tome y me jalo hacia el, se pego a mi odio y me susurro "Jamás voy a saltarte, siempre estaremos juntos" esas fueron las palabras mas hermosas que me pudo haber dicho.

-.-

Estaba durmiendo muy gusto en mi cama, hasta que oí la puerta de mi recamara abrirse y sentir parte de mi cama hundirse.

-Kagome, pequeña ya levántate.- tengo mucho sueño ¿no puede apiadarse un poco?

-Un rato más.- me di media vuelta, me acobije y abrace a shippou, mi lindo zorrito de peluche que sacaba de quicio a Inuyasha, solo porque me lo regalo Kouga, un amigo de la universidad. En ocasiones se comportaba como un niño celoso.

-Kagome es el último día.- ¿último día? Es verdad la universidad. Lo sentí levantarse y segundos después los rayos del sol iluminaron la recamara.

-Si me levanto ¿Prometes que no iremos al baile?- le "oferte".

-Es la clausura, tenemos que ir.

-Pero no quiero, por favor, nos entregan los diplomas y ya, no quiero estar en una fiesta.

-Faltaste a la de la preparatoria de esta no te escapas.- tenía la esperanza que no se acordara de ese día, ya que para no quedarme me fingí más enferma de lo que me sentía.

-Además ese día fue especial de todas formas, reconoce que si hubiéramos ido, ahora no sería tu prometida.

Continuara…


Hola chicas bueno aquí esta la conti, la tengo desde ayer lista pero no la pude subir, mil disculpas. Estuve avanzando con el FF, ya tengo prácticamente el FF terminado solo falta pulirlo. Y espero que para año nuevo les traiga un regalo y si no será para reyes.

Muchas gracias por sus comentarios:

Virginia260: ¡Hola!, muchas gracias por tomarte tu tiempo y leer la historia, me da mucho gusto que te guste. Igual te deseo felices fiestas, que te la pases muy bien.

Dreamsofserenity: hola amiga, aun que ahora no te hallas aparecido supongo que es porque tienes muchas cosas que hacer en estas fechas, espero te la estés pasando genial.

Recuerden sus comentarios son los que me dan animo para seguir.

Se cuidan mucho, no coman mucho, se portan bien y si es mal invitan XD.

Nos estamos leyendo, chao.

23 de diciembre de 2009.

Subida el 24 de diciembre de 2009.