A la mañana siguiente, Percy iba saliendo de su baño y cepillándose el cabello cuando se encontró a Travis, Connor y, sorprendentemente, Malcolm sentados en su cama.

- ¡buenos días, chicos! – saludo alegremente.

-parecen ser extremadamente buenos para ti – noto Connor sonriendo divertido e intercambiando una mirada con su hermano y Malcolm.

-¿de que hablas? – pregunto curiosa mientras se peinaba frente al gran espejo de cuerpo entero que había detrás de su puerta.

- ¿Dónde fuiste anoche? – pregunto a su vez Travis. Percy se congelo a mitad de una pasada del cepillo.

- ¿Qué?

-Qué a donde fuiste anoche – repitió Travis lentamente.

-por ahí – dijo Percy como si nada dejando el cepillo en su mesa de noche.

-y ese por ahí… ¿incluía a Seth Clearwater? – ahí Percy ya se dio la vuelta.

- ¿si ya saben para que preguntan? – exclamo mientras los Stoll estallaban en carcajadas y Malcolm sonreía.

-queríamos ver que nos decías – se encogió de hombros Connor – y… cuéntanos, ¿Qué hablaron? Con detalles, por favor.

-idiotas curiosos – murmuro antes sentarse en la cama entre ellos y decir en voz normal: – vino aquí un poco pasada la medianoche para decirme que había descubierto un lugar en el bosque que me encantaría.

-creativa manera de sacar a una chica de su casa por la noche, la usare – asintió aprobatoriamente Travis. Malcolm le golpeo para que se callara.

-oh, cállate. El lugar era un lago a unos veinte minutos dentro del bosque. Era un lugar increíble, de verdad. Allí, me mostro algo que sinceramente no me esperaba, pero que me gusto muchísimo.

Connor dio un teatral y fingido grito ahogado mirándola con horror, casi como si acabara de decir que quería ser policía.

-te mostro su… - hizo unas señas para explicar a que se refería logrando que Percy lo golpeara y su hermano y Malcolm estallaran en carcajadas por la cara de Percy.

- ¡claro que no, idiota mal pensado! – Percy negó con la cabeza divertida – Seth es uno de los metamorfos con los que hablaremos hoy.

- ¿Qué Clearwater es qué? – preguntaron los Stoll y Malcolm olvidando su diversión anterior.

-un metamorfo – Percy sonrió ante sus expresiones – eso era lo que quería decirme.

-wow – Travis negó con la cabeza – solo tú, sirenita, tendrías un novio que puede transformarse en lobo.

Los chicos esperaron a que gritara algo en plan: "¡no es mi novio!", pero cuando no lo hizo se la quedaron mirando. ¿Se había sonrojado? ¡lo había hecho!

- ¡¿tú y Seth son novios ahora?! – preguntaron en un grito.

-es posible – murmuro Percy.

-suelta todos los detalles a la de ya – exclamaron a la vez los Stoll mientras Malcolm murmuraba algo acerca de una apuesta que acababa de perder.

-exactamente… ¿Qué tanto les afectaron las venganzas de la cabina 10? – pregunto la hija del mar mirando raro a los hijos de Hermes.

-muy graciosa, aunque… - Connor se puso pensativo.

- ¿aunque qué? – pregunto Percy pues Travis tenia la misma cara que su hermano.

- ¿podríamos usar tu relación como un chantaje para las de Afrodita? – pregunto Connor.

- ¿de qué hablas?

-ya sabes, decirles que conociste a un chico que te gusto y que les daremos los detalles a cambio de que juren dejarnos en paz y no mas venganzas por lo del Mango Dorado.

-es un buen chantaje, usar su obsesión por el amor en su contra. Háganlo – asintió Percy prometiendo contar lo menos detallado posible, no quería tener a los hijos de Afrodita detrás de ella diciéndole lo genial que era tener un novio como Seth (aunque se aseguraría de que molesten a Will Solace para que invite a salir a Annabeth de una maldita vez)

-así que… ¿nos das los detalles? – pregunto Travis poniéndose cómodo siendo apoyado por Malcolm y Connor – aún tenemos tiempo antes de tener que ir con los Cullen y tu madre y Paul fueron a casa de no sé quién.

Mientras tanto en una enorme casa a las afueras del pueblo.

-papi ¿Por qué la tía Alice parece tan molesta? – pregunto Renesmee en su mente mirando a su papá.

-la falta de visiones la está molestando, por eso esta así, pequeña – le explico mientras la tomaba en brazos e iba hacia su adorado piano. Por alguna razón, Nessie había dejado de crecer a un ritmo acelerado para hacerlo a uno humano, así que ahora aparentaba cinco años. Carlisle aun no se explicaba el porqué, pero nadie se quejaba.

- ¿no tiene visiones? ¿Por qué? Creí que se había acostumbrado a vernos a los lobos y a mí – Nessie frunció el ceño confundida.

-sí, pero recuerda que los campistas de Quirón, el amigo del abuelo Carlisle, son tan especiales como tú, mi niña, así que la tía Alice no puede verlos.

-ah, ok – comprendió la pequeña mientras todos sonreían por su carita, incluso Alice logro una pequeña sonrisa desde su posición en el suelo.

- ¿a qué hora llegaran? – pregunto Emmett ansioso sentado junto a Rosalie en uno de los sofás – quiero saber si lo que dijo Quirón de los poderes en algunos semidioses es cierto.

-seguro que lo es – sonrió Esme – pero, hijo, hay una posibilidad de que los semidioses que vendrán no tengan poderes, así como hay vampiros como tu y yo que no tienen dones.

-aun así, les podría preguntar acerca de si existen o no – Emmett sonrió ante su idea - ¿a qué hora llegaran?

-después de los lobos – dijo Bella mientras se apoyaba en piano viendo a su marido e hija tocar una de sus canciones favoritas, la nana que Edward le compuso a Nessie cuando nació.

- ¿y cuando llegaran los lobos? – volvió a preguntar rodando los ojos.

-antes que los semidioses – respondió Jasper sonriendo socarrón.

Emmett lo miro mal.

-llegaran a eso de las once – dijo Carlisle levantando la mirada de su libro para responderle al desesperado vampiro.

- ¡gracias! – exclamo Emmett antes de mirar el reloj de la pared, faltaban 15 minutos.

- ¿entonces dices que Seth tiene novia y yo no sabia? – pregunto por enésima vez Jacob sentado en el sofá de los Clearwater. Había ido a visitar a su padre y Rachel y de vuelta había pasado a ver a Charlie y Sue encontrándose con la noticia.

-si, Jake, Seth tiene novia – rodo los ojos Leah – es algo muy reciente, no llevan ni un día.

- ¿la conozco? – pregunto prometiendo tener una charlita con Clearwater por no decirle que se había imprimido, el muy desconsiderado.

-no, se mudó hace unos cuatro meses desde Manhattan con su familia. – Leah miro hacia la cocina asegurándose que los Blofis estuvieran aun con su madre y Charlie.

- ¿Manhattan? – pregunto incrédulo. - ¿Por qué se mudó aquí, al otro lado del país?

- ¿Por qué todo el mundo pregunta eso? – murmuro Leah molesta – son razones personales que ella debería contar a quien quiera. Ni lo intentes, Jacob, no te responderé.

-oh, vamos, Leah.

-no lo hare, no insistas, yo no soy chismosa.

-chicos debemos ir a la casa de los Cullen ya – anuncio un sonriente Seth bajando las escaleras – y no, Jake, no te diré nada de ella hasta que la conozcas.

- ¡Al fin! – grito Emmett cuando las manadas entraron a la sala de estar - ¡creí que nunca llegarían!

-pareces ansioso por esto – dijo Jared arrugando ligeramente la nariz, hacía tiempo que no olía a los vampiros.

-Cameron, llevo décadas esperando conocer a estos chicos, obviamente estoy ansioso – rodo los ojos Emmett mirando a la puerta.

- ¿Qué chicos? – pregunto Paul alzando las cejas.

-eso se los digo en un minuto – dijo Carlisle – tomen asiento.

Señalo los sofás mientras Seth saludaba a Edward que parecía bastante feliz con lo que sea que Seth estuviera pensando y a Bella que miraba con curiosidad a su marido al igual que Nessie.

Entonces Carlisle explico lo mas detalladamente posible la existencia de los dioses y sus hijos y como había conocido a Quirón.

-… entonces nos encontramos a este chico de unos 14 años a punto de morir en pleno bosque por una extraña herida, era demasiado pequeño para convertirlo así que lo estabilice lo mas que pude y le pregunte si había algún lugar al que Edward y yo pudiéramos llevarlo. Él le pidió a Edward que hiciera un arcoíris con el agua que traía, Edward lo hizo aprovechando la poca luz del sol haciendo que se proyectara en su piel y creara el arcoíris en el agua. Entonces el chico me dio una moneda y me dijo que la lanzara al arcoíris, yo esperaba que cayera al otro lado, pero no lo hizo. El chico dijo lo mas fuerte que pudo: "Oh, Iris, diosa del arcoíris, acepta mi ofrenda, muéstrame el Campamento Mestizo" No sabíamos que pretendía pues Edward no podía leer sus pensamientos con claridad, en realidad solo oía un pequeño zumbido.

-era algo parecido a lo primero que oí de Nessie – Explico Edward y le revolvió el pelo a su hija que miraba atentamente a su abuelo sentada en su regazo.

-unos segundos después de que lo dijo el arcoíris empezó a formar una imagen y cuando se aclaró en ella había un chico de unos 17 años que dijo que lo lleváramos a una colina que había cerca. -continuo Carlisle – Lo hicimos y ahí conocimos a Quirón, el nos hablo de su existencia, nos contó historias de todo tipo, fue una reunión bastante interesante y pude darle explicación a bastantes cosas que me intrigaban, así como Edward y yo le hablamos de nosotros, nuestra cultura y dieta.

-fue todo un desafío hacer que Carlisle saliera de ahí – rio Edward contagiando a la mayoría y logrando que el mayor de los Cullen se encogiera de hombros un poco avergonzado.

-aun nos mantenemos en contacto a través de cartas y de vez en cuando una llamada telefónica. – Carlisle miro a los Quileutes más seriamente notando un poco extrañado que el único que no estaba sorprendido era Seth, de hecho, parecía saber todo lo que estaba diciendo de antemano. – ayer, en una llamada telefónica que le hice, le comenté sobre las extrañas criaturas que rondan las fronteras de Forks y el me dijo que ya sabia porque era y que iba a enviar a algunos semidioses a explicar mejor la situación además de aprovechar y hacer que ellos me traigan unos libros de medicina general escritos por los mismísimos Apollo y Asclepio, dioses de la medicina y la mayoría de sus derivados.

-mmm… de acuerdo – dijo Sam tratando de superar la sorpresa, ¡dioses y semidioses, nada menos! Sacudió la cabeza – ¿y cuando llegaran?

-en cualquier momento – aseguro Alice con los dedos en las sienes – no puedo verlos así que intento hacerlo a su alrededor y al parecer solo faltan algunos minutos.

-genial – dio un salto Emmett.

Los minutos pasaron y justo entonces todos escucharon una especie de aleteo, solo que mucho más fuerte y brusco. También se escuchaban unas voces.

- ¿llevan los libros que Quirón envió? – preguntaba una voz femenina que los Quileute (menos Jacob) conocían muy bien.

- ¿esa no es Percy? – pregunto Embry incrédulo mirando a Seth que asintió con una sonrisa divertida.

- ¿Quién es Percy? – pregunto Jacob con curiosidad.

-la novia de Seth – contestaron todos los demás lobos a la vez logrando que los Cullen menos Edward se sorprendieran por la repentina noticia. Emmett sonrió malévolamente, ya tenía unas nuevas víctimas de sus chistes (había estado bastante molesto desde que no pudo hacer burlas de ese tipo que involucrasen a Edward y Bella)

- ¡por supuesto que los llevamos! – dijo esta vez una voz masculina.

- ¿por quienes nos toman? – pregunto otra voz muy parecida a la anterior, pero no igual.

-por Travis y Connor Stoll, los hermanos que serían capaces de olvidar su cabeza si no la tuvieran pegada ¡y no intenten negarlo, saben que es verdad, par de idiotas! – algunos de los lobos superando la sorpresa se echaron a reír por lo bajo, Percy tenía una peculiar forma de expresarse, nunca sabias si te estaba amenazando de muerte o te estaba jugando una broma hasta que era demasiado tarde. Emmett sonrió, la chica le estaba cayendo bien.

-has pasado demasiado tiempo con la florecilla – se quejo uno de los Stoll.

-ya quisieras tu ser quien pasa demasiado tiempo con ella ¿no, Travis? – dijo otra voz masculina logrando que Percy y el que debía ser Connor estallaran en carcajadas.

- ¿ya sabes pulir un arco correctamente, Malcolm? – contraataco el que debía ser Travis. Se oyó un relinchido que ahogo la protesta del chico y las risas de los otros.

-Blackjack dice que se están comportando como unos idiotas, que si el estuviera enamorado de una yegua no dudaría en hacérselo saber y no se andaría con estupideces como las que hacen ustedes. – todos alzaron una ceja ante lo dicho por Percy.

-bueno, no todos tenemos la suerte de ser un imponente pegaso purasangre negro que tiene por dueña a la única hija de Poseidón – dijo Malcolm. Se oyó otro relinchido y Carlisle se mostró muy emocionado. ¿Un pegaso? ¿Hija de Poseidón?

- ¿Qué dijo? – pregunto Travis.

-Blackjack dijo y cito: "obviamente no la tienen, soy tan increíble que solo puede existir un Blackjack, lo mismo con mi jefa" – Percy claramente aguantaba la risa.

-genial – se oyó un extraño susurro que indicaba que Travis estaba sacudiendo la cabeza – hasta un pegaso tiene más autoestima que nosotros.

Percy se empezó a reír.

Se callaron y unos segundos después se escucho un sonido de cascos aterrizar frente a la casa. Rápidamente Carlisle se puso de pie y fue a toda velocidad hasta la puerta.

Apenas estaban desmontando cuando la puerta se abrió y un guapo hombre rubio salió por ella. Los semidioses supieron de inmediato que se trataba de Carlisle Cullen. Los Stoll se acercaron a saludarlo junto a Malcolm maldiciendo en su mente que Quirón haya hecho que juraran por el Estigio no hacer bromas muy pesadas. Mientras lo hacían, Percy se encargo de calmar a los pegasos que se habían alterado al ver al vampiro.

-tranquilos, chicos, él es de los buenos ¿recuerdan? – dijo con la voz más tranquilizadora que tenía.

-pero, mi lady, ¡ellos se alimentan de sangre animal! – se quejó Guido.

-estoy segura de que los pegasos no entran en su menú – Percy acaricio el hocico del pegaso.

-pero y si… - trato de decir Porkpie.

-Porkpie – la hija del mar le miro seriamente - ¿de verdad crees que yo dejaría que les pase algo bajo mi cuidado si puedo evitarlo?

-mi jefa tiene razón, no nos harán nada – intervino Blackjack, aunque él seguía "oculto" detrás de Percy – y debo admitir que me esperaba algo más terrorífico.

Lo último lo dijo mirando a la enorme y hermosa casa.

- ¿Qué esperabas? ¿un castillo como los de las películas de terror de bajo presupuesto con muchas criptas y calaveras por todos lados? – le pareció oír risas desde el interior de la casa.

-no realmente, ¿cree que tengan donuts?

- ¡Blackjack!

-solo era una pregunta inocente.

-como si tuvieras algo de inocencia en el cuerpo. – Percy rio cuando Blackjack se quejó.

- ¿ya terminaste de charlar con los pegasos, Percy? – pregunto Malcolm mientras Carlisle, lleno de emoción, ojeaba los libros que le habían entregado dándole una que otra mirada a los cuatro pegasos.

-si, no querrás hacer esperar a tu… – Percy captando las intenciones de Travis lo interrumpió.

-como termines la frase te devolveré a Long Island de una patada.

De nuevo las risas.

-y como ve, señor Cullen, ella es nuestra adorable líder. – Connor sonrió inocente ante la mirada de Percy.

-es un placer, señor Cullen, soy Percy Jackson – se presentó dándole su mejor sonrisa, en algo que los Stoll y Malcolm reconocieron como su modo encantador. Ese que siempre usaba cuando quería salirse con la suya y que la mayoría de las veces funcionaba estupendamente. Los Stoll le habían enseñado bien.

-por favor, llámenme Carlisle. – sonrió el vampiro estrechando su mano con suavidad. – pasen, pasen, todos los están esperando.

-gracias – dijo la hija del mar y se dio la vuelta hacia los pegasos. - ¡pueden irse, chicos, los llamare para que nos lleven de vuelta luego!

-como usted diga, jefa, no deje que le chupen la sangre.

- ¡que no lo harán, pesado! – Percy rio sacudiendo con la cabeza.

- ¿Qué dice? – pregunto Carlisle fascinado.

-que no deje que me chupen la sangre – se calló un segundo mientras las risas volvían con fuerza – y que quiere donuts. Te las daré después si eres un buen chico.

Lo ultimo lo dijo mirando a Blackjack que relincho con alegría antes de remontar vuelo.

-nos vemos, mi lady – se despidieron Blake, Guido y Porkpie inclinándose sobre sus patas delanteras para después seguir a su amigo.

-listo, vamos allá – dijo Percy dándose la vuelta y siguiendo a sus amigos dentro de la casa.

Apenas entraron al que parecía ser el salón principal Carlisle les presento.

-familia, chicos, ellos son Travis y Connor Stoll y Malcolm Pace y ella es Percy Jackson, los enviados de Quirón. Muchachos, ellos son mi familia. Mi esposa, Esme; mis hijos, Edward, Bella, Rosalie, Emmett, Alice y Jasper, y ella es mi nieta, Renesmee o Nessie, según prefieran, es hija de Edward y Bella. – a medida que hablaba les iba señalando.

-es un placer conocerlos – sonrió Percy dándole miradas furtivas a Seth e ignorando la mirada burlona de sus tres amigos.

-el placer es nuestro, corazón – le aseguro Esme sonriendo tan maternal como siempre.

-creo que ya conocen a las manadas. – dijo Carlisle.

-solo Percy lo hace, Malcolm no se ha encontrado con ellos y nosotros llegamos ayer, solo conocemos a Seth y a Leah – aclaro Connor mientras los nombrados agitaban la mano como saludo.

-en ese caso, soy Jacob, el alfa de una de las manadas, Leah y Seth están conmigo, así como Embry, Quil, John, Martin y Henry. – Black hizo lo mismo que Carlisle mientras ellos saludaban con la mano.

-y yo soy el alfa de la otra manada – comenzó Sam mirándolos con ligera cautela. – soy Sam, ellos son Jared, Paul, Brady, Collin, Aaron, Joe y Carlos.

-es un placer – dijeron a la vez los hermanos y Pace sonriendo sin hacer caso de la mirada de Sam al igual que Percy.

Apenas terminaron de hablar el vampiro alto y muy musculoso, Emmett, se les acerco. Los semidioses suponían que sería intimidante para algunos si no fuera porque ellos ya habían visto cosas peores. Además, había un brillo travieso en sus ojos dorados que les dejo en claro que se llevaría bien con Percy y los Stoll y que Malcolm estaría de los nervios un buen rato.

-así que ustedes son los favoritos de Quirón, ¿no? – el timbre burlón en su voz les recordó sorprendentemente a los demás hijos de Hermes.

-en realidad, solo ella es la favorita de Quirón – Connor sonrió con burla cuando su amiga lo miro mal.

-eso no es cierto – se apresuró a decir Percy.

- ¡claro que lo es! – exclamo Travis – Quirón es incapaz de negarte nada y lo sabes.

-cambiando de tema – interrumpió la réplica de Percy, Emmett - ¿es cierto que algunos de ustedes tienen poderes heredados de sus padres?

-pues claro que sí, la mayoría tenemos algún que otro don – dijo Connor – si no lo tuviéramos, ¿como podríamos haber obtenido esto?

Alzo una billetera de cuero y un teléfono celular haciendo que todos se asombraran al reconocerlas.

- ¡no puede ser! – exclamo Emmet emocionado tomando sus cosas - ¿Cómo lo hiciste? ¡ni siquiera me di cuenta y eso debería ser imposible!

-mi hermano y yo somos hijos de Hermes, el dios de los ladrones, podemos hacer cosas como esa – Travis alzo esta vez una pinza para el pelo – ¿la reconocen?

-impresionante – dijo Leah arrebatándole su pinza y colocándosela.

- ¿ustedes pueden hacer algo así? – pregunto Emmet mirando a Percy y Malcolm igual de emocionado que todos.

-yo no, soy hijo de Atenea, mi fortaleza es mi inteligencia y mi poder es mi mente naturalmente estratégica. Además de que mi madre es una diosa de la guerra. Es por eso que en batalla soy un enemigo a considerar – dijo Malcolm sonriendo orgulloso.

-y por eso la cabina que comparte con sus hermanos es conocida como el taller de cerebritos – Connor fue golpeado por su comentario.

-yo tengo poderes más interesantes. – sonrió la hija del mar para distraerlos a todos.

-presumida – mascullaron los Stoll, aunque estaban ansiosos por ver la reacción de los que no conocían su linaje al igual que Pace.

- ¿Cómo qué? – pregunto esta vez Jasper, después de todo él podía ver que de los cuatro semidioses ella era la mas peligrosa, el aura que la rodeaba además de su inquieta mirada, sus emociones alertas y cambiantes y su postura inconsciente lo demostraba. Era del tipo de persona que podía pasar de un estado totalmente relajado a una defensiva poderosa en menos de un segundo. Una líder nata. Y eso quedaba claro en la forma en la que sus compañeros parecían dispuestos a acatar cualquier orden que ella diera.

Percy hizo un gesto con la mano y frente a ella apareció una enorme gota de agua.

- ¡genial! – exclamo Travis.

- ¿desde cuándo puedes convocarla de la nada? – pregunto Connor.

-he estado practicando – les sonrió Percy antes de mirar a Emmet que parecía apunto de saltar de la emoción, a diferencia de los demás que se habían quedado estupefactos. Bueno Seth no, el solo sonreía por la cara de todos - ¿Cuál es tu animal favorito?

-el oso – respondió inmediatamente, maravillado cuando Percy cerro los ojos concentrada y el agua comenzó a tomar la forma de un oso en miniatura.

- ¡ahora haz un tiburón! – exclamo Nessie segundos después parándose al lado de su tío y hablando porque los chicos no sabían de su don aún.

-un tiburón para la señorita – Percy no pareció concentrase demasiado ahora. Nessie dio un salto de emoción cuando el tiburón de agua comenzó a nadar a su alrededor de ella sin siquiera salpicarla.

- ¿Por qué no parecías tan concentrada como antes al hacer el tiburón? – le pregunto Seth parándose a su lado y tomando su mano mirando divertido como los Stoll trataban de golpear al tiburón para desarmarlo y Malcolm los regañaba por su infantilismo.

-porque he visto muchos tiburones y ningún oso – ante la mirada de algunos, Percy explico mejor – he visto muchísimos tiburones, se exactamente como son físicamente, pero no he visto ningún oso en persona, solo en fotos, así que me tengo que concentrar más en los detalles.

-ah. Espera… ¿cómo es eso de que has visto muchos tiburones? – pregunto Collin al caer en la cuenta.

-ventajas de ser la hija del dios del mar, ninguna criatura marina leal a mi padre me llega a hacer daño jamás – Percy sonrió con cariño – los tiburones son bastante simpáticos, la verdad.

-fascinante – dijo Carlisle igual de emocionado que su nieta.

- ¿Por qué no sabíamos que eras la hija de un dios? – pregunto Jared siendo apoyado por su manada.

- ¿Por qué yo no sabía que ustedes eran metamorfos? – pregunto de vuelta Percy divertida. – debía ser un secreto.

-ya veo – dijo Sam queriendo volver al tema principal y así volver antes a patrullar, no se sentía cómodo dejando desprotegida la reserva con todas esas cosas rondando las fronteras – Carlisle dijo que ustedes vendrían a explicar algo sobre las criaturas que rondan Forks.

-ah si – mientras Connor decía eso, Esme hizo que los chicos se sentaran en unos sofás – bueno esas criaturas son en realidad los monstruos de las antiguas historias griegas.

- ¿también existen? – pregunto Brady sorprendido.

-oh si, y no están nada felices con el hecho de que nosotros lo hagamos, te lo aseguro – Percy sonrió divertida, aunque sus ojos contaban una historia distinta.

- ¿a qué te refieres? – pregunto Leah al ver que su hermano sabía de qué hablaba y se ponía serio.

-si los monstruos solían ir detrás de los semidioses en la antigua Grecia ¿Por qué no lo harían ahora? – pregunto Travis.

-eso quiere decir… - dejo la frase en el aire, Paul.

-que los monstruos están aquí por mí y por Malcolm – Percy frunció ligeramente el ceño – al ser yo una hija de uno de los Tres Grandes atraigo a muchos mas monstruos que un semidiós promedio como Malcolm. Por eso el aumento tan repentino.

- ¿los Tres Grandes? – pregunto Sam.

-así es como llamamos a Zeus, el rey de los dioses, Poseidón, el dios del mar y Hades, el dios del inframundo – aclaro Malcolm.

-ah, ya veo.

- ¿estos monstruos siempre te han perseguido? – pregunto Leah.

-el aroma es lo que atrae principalmente a los monstruos, y este se intensifica entre los 12 y 13 años y aumenta aun mas si sabes que eres un semidiós. Imagina como fue para mí. – Percy miro hacia el techo – cuando tenia 12 años hice una muestra de mis poderes inconscientemente y unos meses después yo ya me había enterado de la verdad sobre mi linaje, y los monstruos también.

- ¿desde los 12 años has tenido que lidiar con todo eso? – pregunto Rosalie incrédula. ¡Era una niña!

-sí, aunque no es realmente sorprendente, hay quienes han tenido que hacerlo desde mucho antes. Mi mejor amiga, hermana de Malcolm, tuvo que lidiar con todo eso desde los siete hasta que llego al campamento.

- ¿campamento? – pregunto Embry sin entender.

-el Campamento Mestizo, el único lugar seguro en el mundo para los que son de nuestra clase – dijo Travis. – puedes ir en verano y volver después al mundo mortal y a la escuela o quedarte todo el año perfeccionando tus habilidades.

- ¿Dónde queda eso? – pregunto Quil curioso. ¿Cómo es que nadie se había enterado de eso?

-en Nueva York, Long Island para ser más exactos – Connor sonrió con cariño al igual que su hermano, Malcolm y Percy – allí nos entrenamos para pelear contra los monstruos, estudiamos griego antiguo y leemos las viejas historias. Ah y sacamos de quicio al director.

- ¿por eso sabes hablar griego aun cuando tienes dislexia? – le pregunto Leah a Percy.

-la dislexia es producida por el hecho de que la mente de los semidioses esta cableada para leer griego antiguo, no inglés. – explico ella dejándolos sorprendidos– de igual manera que el THDA es producido porque nuestros reflejos son mayores a los de un mortal común, lo que nos ayuda a mantenernos despiertos en una batalla y analizar el estilo de pelea de nuestro oponente.

- ¿a qué tipo de entrenamiento se refería Connor? – pregunto Alice un tanto más tranquila, al menos ya podía enfocar alrededor de esos chicos con más comodidad.

- todo tipo de entrenamiento – dijo Malcolm sonriendo – lucha con espada, tiro con arco y armas de fuego, lucha libre, lucha de gladiadores, escalar muros, pelear con dagas o cuchillos, carreras, trucos de supervivencia, todo. Mi padre siempre dice que somos entrenados para matar.

-increíble – dijo Emmet mientras Sam se movía un tanto incomodo con eso de "matar" – ¿Qué arma usan ustedes?

-sabemos usar todo tipo de armas – aseguro Connor – pero tenemos nuestras preferencias.

-Malcolm, Connor y yo somos más de usar dagas o cuchillos – dijo Travis palpando la funda colgaba de su cinturón – así como Percy es una experta usando espadas.

-aunque solo una espada la hace ser una completa maquina asesina, todas las demás no están bien equilibradas para ella. Nos machaca a todos. – rio Connor mientras Percy sonreía divertida sabiendo que se refería a su primera clase después de obtener a Riptide.

- ¿solo una? ¿la tienes aquí? – pregunto Jasper uniéndose a Emmet en su emoción.

-claro – Percy saco un bolígrafo de su bolsillo y lo enseño reteniendo la risa por sus caras.

-es un bolígrafo – dijo Edward alzando una ceja sin entender.

- ¿lo es realmente? – Percy se puso de pie – mi padre me lo dio dos semanas después de saber que era una semidiosa, lo había dejado en manos de Quirón y él debía entregármelo cuando fuera el momento.

Se alejo un poco y lo destapo. Sobra decir que todos abrieron los ojos como platos al ver la hermosa espada.

-increíble.

Estuvieron unas horas mas allí, respondiendo preguntas y contando historias. Almorzaron allí y se asombraron por las habilidades culinarias de Esme, ¡se suponía que ella no comía! En un momento dado, Sam y la mayor parte de los lobos se fueron quedando solo los Cullen, Jacob, Seth, Leah y los chicos.

Estaban charlando tranquilamente, Seth sentado junto a Percy mientras Alice, Nessie, Leah y Jacob le preguntaban acerca del campamento y otras cosas; Malcolm teniendo una larga charla sobre estrategias militares con Emmett, Jasper y Edward; Travis y Connor charlando con Esme, Bella, Carlisle y Rosalie… en fin, todo tranquilo. Entonces Alice se puso de pie abruptamente y fue hasta el gran ventanal.

- ¿Alice? – pregunto Jasper curioso acerca de la euforia que su esposa irradiaba de pronto – ¿sucede algo?

-habrá tormenta esta noche y solo se descargará en el pueblo, el claro estará despejado – se giró hacia ellos con los ojos chispeantes de emoción - ¿Por qué no jugamos beisbol? No lo hacemos desde que nos fuimos de Forks. Los chicos pueden venir, por supuesto.

-seria genial – dijo Edward sonriendo también emocionado – a Nessie le encantara volver a jugar.

Como para probar lo dicho por su padre, la niña ya se había puesto de pie y comenzado a saltar por la sala completamente ilusionada.

- ¿los vampiros juegan beisbol? – pregunto Travis alzando las cejas.

-es el pasatiempo americano – sonrió Edward encogiéndose de hombros.

-será increíble – dijo Seth sonriendo como un niño en la mañana de navidad – su forma de jugar dejaría en vergüenza a todos los profesionales del beisbol.

-eso suena a algo que quiero ver – asintió Percy sonriendo también ante el entusiasmo de Seth.

-pues nos vemos en el claro en dos horas. Seth y Leah los pueden llevar. – sonrió Alice antes de subir las escaleras a toda velocidad para preparar todo.

-Allí no veremos – dijo Malcolm poniéndose de pie y despidiéndose de todos al igual que sus amigos y Seth que los siguió junto a Leah.

Una vez afuera Percy silbo lo mas fuerte que pudo, como si estuviera pidiendo un taxi en nueva York, que se habría oído desde Times Square a Central Park.

-eso es ser neoyorkina – dijo Travis riendo mientras ella ponía los ojos en blanco.

- ¡Eh, jefa! No le chuparon la sangre – escucho decir a Blackjack mientras aterrizaba frente a ellos al igual que sus tres amigos.

-mi Lady – la saludaron ellos.

-hola, chicos, y no, Blackjack, no lo hicieron. – rodo los ojos con una sonrisa, su pegaso jamás cambiaria.

- ¡guau! – se asombró Leah.

-son geniales – dijo Seth mirando los pegasos contento.

-el chico me cae bien – dijo Blackjack mirándolo antes de notar que él y su jefa iban de la mano - ¡jefa! No me dijo que estaba de novia.

-es solo desde ayer, no te enfades – le tranquilizo mientras los chicos montaban. Se giro hacia Seth y Leah – ¿vendrán por nosotros a casa para ir al claro ese?

-allí estaremos – le sonrió Seth antes de darle un beso en la mejilla como despedida.

- ¿Lord Poseidón está de acuerdo con esto? – pregunto Blackjack con burla.

-no lo sé aun – dijo Percy mirándolo mal después de despedirse de Leah mientras se subía a su lomo – lo que si sé es que cierto pegaso se quedara sin donuts por metiche.

- ¡oh, vamos! – se quejo mientras Guido, Porkpie y Blake se reían de él al igual que sus jinetes.