Capítulo 9: Nada cambiará entre nosotros.

Ante el viento perfecto extendió las alas y…

Besó el suelo con semejante caída y la idea de colocar almohadas en este volvía a sonar muy tentadora.

Toothless se levantó de forma lenta y miró el reloj entrecerrando los ojos, eran apenas las seis de la mañana y ya estaba despierto… un día domingo. ¿Había cosas peores? Seguro que sí, pero tan molestas como esa pocas.

Volvió a recostarse sobre la cama con los brazos extendidos y mirando el techo; las mismas manchas y las mismas grietas sobre el blanco, ¿o era marfil?. No entendía bien como podía mancharse tanto, pero siendo honesto tampoco le quería dar vueltas al asunto.

Volviendo al suceso onírico se preguntó una vez mas si esa clase de sueños eran normales, no es que no los disfrutara pero estaba seguro de que no eran de la clase más regular.

Desde pequeño los tuvo, con menos frecuencia pero los recordaba pues solían ser muy parecidos tanto en paisajes como en situaciones y significaban su vía de escape, llevándole a imaginar que la realidad y sueño se volteaban, que en realidad él surcaba los cielos con libertad cada día y durante sus pesadillas nocturnas vivía en un sitio que podía llamarse de cualquier forma menos hogar.

Toothless se refugió en esos escasos sueños gran parte de su infancia, cuando todo era gris. En tanto iba creciendo pensó que era algún tipo de acción inconsciente para mitigar sus penurias y tener lo que deseaba, por eso no se explicaba bien el por qué, si actualmente vivía relativamente mejor, los sueños habían regresado y de forma más seguida que antes.

Se permitió cerrar los ojos otra vez comenzando a pensar en todo un poco.

Qué cocinaría hoy, conseguir combustible para la moto, las visitas, los estudios.

Hiccup…

Más sueños.

Volvió a despertar a mediodía, una hora más aceptable para ponerse en pie. Con bastante pereza se dio una ducha lenta y vistió con lo primero que encontró, luego se movió hasta la cocina del pequeño departamento y se sirvió un poco de leche.

Escuchó la puerta abrirse y pasos acercándose, pocos segundos después tenía a su padrino, Cloudjumper, a escasos metros de su persona.

"La puerta estaba sin llave de nuevo" fue lo primero que dijo el hombre. Le superaba en altura, llegando a unos considerables casi dos metros, el cabello era corto y anaranjado a juego con los ojos de un tono amarillento bastante peculiar.

"Olvidé cerrarla, supongo" contestó encogiéndose de hombros.

"Eso está claro, -avanzó unos pasos mas, inspeccionando el lugar- ¿cómo va todo en el instituto?"

"Bien, no me costó retomar el curso"

"No esperaba menos de ti. –Dijo el recién llegado con atisbos de orgullo en su voz. Una vez frente a Toothless le tendió un sobre. –Aquí está para tus gastos y lo que necesites"

"Está bien" volvió a contestar simplemente el pelinegro y dejó el sobre en el mesón de la cocina.

"¿Tienes… -su padrino le miro dubitativo y continuó- ganas de ir a visitarle hoy?"

"No" esta vez el tono monótono fue reemplazado por uno huraño.

"Entiendo, simplemente es la costumbre de preguntar"

"No pienso ir"

Ambos callaron durante unos segundos algo incomodos, hasta que el mayor retomó la palabra.

"El director me contó que te llevas bien con su hijo, Hicca... Hicc-"

"Hiccup, -Toothless desvió la mirada hacia la ventana- sí, somos… amigos"

El hombre le miró ligeramente sorprendido, rompiendo por primera vez su rostro serio. Recompuso rápidamente el gesto, pero esta vez las comisuras de sus labios estaban levemente alzadas.

"Ya veo"

Toothless suspiró, consciente de que su padrino no excavaría en busca de información. Al menos no de su parte.

"¿Cómo… -llamó la atención, sonando terriblemente inseguro- cómo está?"

Cloudjumper no tuvo que preguntar a quien se refería. Analizó el perfil de su ahijado y algo se retorció dentro de él al verle nervioso por una simple interrogante.

"Está bien, han reducido la dosis de medicamentos y si sigue así pronto le dejaran relacionarse con otros pacientes otra vez"

"Ya veo" repitió su misma frase de hace unos minutos, sin mostrar más reacciones.

"Olvide mencionar que en el sobre hay más dinero esta vez, tengo un viaje programado a Alemania y no regresaré en mínimo tres semanas" Agregó su padrino a lo que él simplemente asintió, aparentemente ya sin deseos de hablar. El hombre captando esto se acercó un poco a él para darle un apretón en el hombro.

"Cuídate, Toothless, si llegas a necesitar cualquier cosa llama y estaré aquí lo antes posible"

"Claro, padrino"

Satisfecho con la respuesta Cloudjumper se retiró del departamento y al salir del edificio se dirigió al estacionamiento de este, repasando la conversación.

Tendría que averiguar más sobre ese tal Hiccup cuando regresara de Alemania; su ahijado nunca había usado la palabra amigo con tanta soltura.


Como dormir no sonaba a un plan muy productivo para el resto del día Toothless decidió salir un rato, aprovecharía de conseguir un par de materiales que pidió el viejo de ciencias y nuevos audífonos, cosa que siempre olvidaba comprar a pesar de tenerlo pendiente cada que podía.

Por suerte su sentido de la orientación era bastante decente y tras pocas semanas de vivir allí ya reconocía las calles y sitios más importantes, además el hecho de que fuera una ciudad pequeña ayudaba bastante.

"Embudo de decantación…" buscó el dichoso frasco en la tienda, dando con él gracias a los cartelitos que indicaban los nombres de los instrumentos para ciencias.

"¡Hey!"

Toothless se crispó y soltó el frasco unas décimas de segundo, por suerte alcanzó a sujetarlo antes de que este tocará el suelo. Miro molesto a Hookfang quien se rio entre dientes, a sus espaldas una chica chica de piel morena y cabellera rubia negaba con la cabeza.

"Perdona por su estupidez, –habló ella, en tono de disculpa- le gusta sorprender a la gente"

"Que dices, Tooth ya está acostumbrado a mí. –Hookfang colocó un brazo sobre los hombros de la chica, que le apartó molesta. –Ah esta bruja de aquí es Stormfly"

Toothless asintió hacia ella, quien le devolvió el gesto con una pequeña sonrisa.

"Así que tú eres el famoso Toothles, es un gusto conocerte, había escuchado de ti un poco, estoy en otra clase"

"Por suerte… -susurró el pelirrojo, recibiendo un resoplido de la fémina. –Supongo que también conseguías los materiales para la clase de laboratorio"

Solo recibió otro asentimiento. Entonces Hook cogió también un dichoso embudo de decantación y caminó a su lado para pagar por las cosas.

Stormfly seguía con la mirada atenta al pelinegro, detallando cada parte de él, cosa que fue notada por su amigo, quien solo sonrió de lado por el pequeño rubor en las mejillas de la chica.

"¡Ah, rayos! –se quejó ella en voz alta. Ambos chicos la miraron, curiosos en distintos grados. –Olvide que mamá quería que la acompañara a la peluquería, ¡los veo luego!"

Y así tan rápido como apareció se fue.

"Creo que te echó el ojo" le comentó Hookfang a Toothless, quien ni se inmutó.

"Francamente me da igual"

Luego de mucho el pelirrojo volvió a sorprenderse con una de sus respuestas. ¿En serio no le importaba ni un poquito? Stormfly era una de las chicas más bellas en el instituto, incluso él mismo lo reconocía. Y si bien tenía la tendencia a ser algo presumida por su belleza eso no quitaba que en el fondo fuera alguien bastante simpática y la novia de sueños para muchos.

"¿En serio? Eso es nuevo, tiene un sequito de idiotas babeando por su cara de princesa"

"Si eso crees entonces ve por ella tú y a mí no me molestes"

"Nah, mis gustos no van por esos lados"

Toothless le miro de reojo mientras recibía la bolsa con su compra.

"¿A qué te refieres con eso?"

"Bueno, -Hookfang tomó su propia bolsa y caminaron fuera de la tienda –digamos que prefiero a los tipos que se creen rudos"

Vale, fuera de contexto habría sonado como un matón escolar confesando su gusto por el acoso a otros compañeros, pero este no era el caso. Él no solía ser muy curioso pero esta vez le estaba ganando.

"¿Eres…?" le preguntó entonces, sin terminar la frase.

"Gay, ¿te molesta acaso?"

"No realmente" respondió rápido y corto.

"Eso pensé, al fin y al cabo sueles estar con Hiccup"

¿Qué?

"¿Y eso qué tiene que ver?" preguntó de inmediato, deteniendo el paso una vez estaban fuera de la tienda.

"¿Eh? Bueno él también es… -Hook se quedó a media oración, observando mejor el gesto realmente confuso de Toothless, luego abrió los ojos en reconocimiento- oh, mierda, olvida lo que dije"

"No, -negó claro el chico, frunciendo el ceño- dime"

"Viejo, lo siento, a mí de verdad no me gusta ir de chismoso por ahí, yo pensé que tú sabías"

Toothless entrecerró los ojos, esta vez no se molestó en ocultar su curiosidad, mezclada con ligera expectativa que él mismo no notó.

"Dime qué pasa con Hiccup"

Hookfang se sintió rendido entonces, la mirada en Tooth había cambiado, las pupilas ahora eran como pequeñas rendijas que le exigían hablar.

"Bueno, lo escuché sin querer de Snotlout… -tragó saliva y al fin lo soltó- él también... es gay"

Toothless no pudo ocultar la sorpresa que aquella frase le provocó e intentó recomponerse lo mejor que pudo.

"Si lo dijo ese tipo entonces no es nada seguro"

"De hecho, -el pelirrojo suspiró. Le contaría todo, que más daba- estaba hablando con Astrid y ella le golpeó, diciendo que Hiccup se molestaría si lo decía tan alto, por suerte no me vieron o me habría golpeado igual"

"Ah…"

"Mira, lo siento, pensé que sabías, como se ven tan cercanos y eso"

"Debo irme" murmuró mientras buscaba con la mirada su moto. Caminó hacia ella y encendió el motor. Hookfang trotó un poco hasta su lado, mirándole un poco preocupado.

"¿Estas bien?"

"Sí, nos vemos en clases y… -respondió el pelinegro, interrumpiéndose a sí mismo para colocarse el casco- no le digas a nadie más esto, ¿vale?"

Y sin esperar respuesta arrancó la moto de ahí, el otro chico se quedó mirando como su silueta se alejaba.

"¡Mierda, me estoy pareciendo a ese patán chismoso! –se dio un golpe en la frente, sin pensar en la bolsa que sostenía, que acabó dando contra el suelo y provocando el destrozo del frasco. -¡Doble mierda!"

Bueno, bueno, tal vez se lo merecía un poco por indiscreto. Solo esperaba no haber causado un problema ajeno.


Toothless aventó la bolsa al sofá, sin importarle la seguridad de su contenido en lo más mínimo, luego se dirigió a la cocina y se sirvió un vaso de agua.

"No es como si me importara" se dijo a sí mismo en voz alta, mientras bebía.

Es decir, ya podía decir que Hiccup era su amigo. La compañía del castaño significaba templanza en su ser y eso era algo que hasta ese momento solo le habían dado los sueños que tenía.

Se terminó el vaso de un trago y volvió al sofá, donde se sentó y encendió el televisor en un canal al azar.

La verdad era que no esperaba eso en absoluto, porque si bien la rubia no era su novia había pensado que entonces el chico era más reservado en cuanto a esas cosas, como él, que no iba tras una falda como un perro. Además no es como si las chicas no miraran a Hiccup, él mismo se daba cuenta cuando caminaban juntos por el instituto, muchas se acercaban al castaño a preguntarle cosas sobre la materia como excusa para hablar con él, era bastante obvio.

Pobres tontas, entonces, no tenían idea que su príncipe gustaba de otros caballeros.

Se sintió solo un poco mal por ellas, al fin y al cabo no era su culpa caer en los encantos del chico, como solía decir Valka. Sí, era bastante inteligente e interesante, se podían mantener largas charlas con él sin aburrirse, además era una persona amable y aunque solía molestarle por su preocupación de madre eso era bastante… dulce.

Cualidades de una gran persona, por supuesto. Por eso podía llamarle amigo y ya.

El hecho de que le gustaran los chicos solo era un extra y Toothless nunca fue un homofóbico imbécil.

Con esa resolución se dispuso a revisar su móvil luego de dejar puesta una película de acción en la televisión, subió el volumen mientras revisaba la bandeja de entrada.

Dos mensajes sin leer de Furious.

Una llamada perdida de Cloudjumper en la mañana.

Un mensaje de Hiccup.

Hiccup, 13:21.
sé que te reiras pero quería mostrarle a alguien, intenté hacer un experimento y explotó -un poquito-, este es el resultado

Miró la imagen adjunta y justo como decía el mensaje no pudo evitar reír; era una foto selfie de Hiccup, en que su cabello estaba hacia atrás, dejando completamente despejada la frente manchada de negro al igual que la nariz. Las pecas habían sido cubiertas en su mayoría, pero seguían decorando la tez en pequeños puntitos y tenía una típica mueca de "Ups", pues sobre el hombro se veía un recipiente roto y algo de humo escapando de este.

Toothless, 16:48.
¿intentabas arreglarte la cara? Creo que dio resultado

La respuesta no tardó en llegar ya que el otro chico estaba en línea.

Hiccup, 16:49.
ja ja ja, no sé porque pensé en ti primero, amigo inútil

Sonrió ligeramente enternecido mientras continuaba molestándole vía mensajes.

Porque tratándose de esta la única persona que le hacía sentir bien en la actualidad no haría nada para cambiar su amistad.

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Nota de autora: Para Cloudjumper me guie por el dibujo de ohprocrastinator "companion" en Deviantart.

Y nada, ya que tanto en Wattpad como aquí votaron por el lemmon lo tendremos más adelante, claro que será con aviso por si alguien quiere saltarse dicha parte :3

Agradezco los bonitos reviews que me dejan n.n confieso que aveces los leo para animarme a escribir un rato y da buen resultado.

Nos leemos en un par de días :D
-A menos que me corten el internet por no pagar :´v -