No sabía que hacer, si su madre tenía razón Alice tendría que retirarse del hospital lo antes posible e irse a trabajar a otro lugar o a la fábrica en que su mamá llevaba trabajando desde siempre. Se sentía confundida y algo engañada, era algo triste el pensar que Jasper le había mentido solamente para terminar de arruinar a su familia. Pero ¿por qué? ¿qué le había hecho ella como para que él quisiera terminar de desgraciar su vida como decía su madre? Necesitaba una buena explicación y poder tomar una buena decisión de forma fría y sin involucrar los sentimientos.

Había terminado de hablar con su madre antes de la hora de almuerzo, sabía que estaba retrasada y que la supervisora la regañaría por no haber sido puntual pero necesitaba poder despejarse un poco y dejar de pensar en las cosas que en tan pocas horas le habían cambiado la vida. Su mamá jamás le había mentido y la razón le decía que le creyera y que se alejara de Jasper Whitlock lo antes posible, que tal vez lo mejor era pedir un traslado a otra ciudad y olvidar a la fuerza que se habían conocido y que se habían prometido amor eterno.

Sin embargo, su corazón no quería reconocer que tal vez esa podía ser la verdad, incluso no le importaba y eso no le gustaba para nada. Sabía que lo más probable era que su madre tuviera toda la razón y aunque doliera tendría que comenzar a alejarse de Jasper lentamente. Odiaba el tener que romper las promesas pero se dijo que esta vez si es que le explicación de Jasper no la convencía tendría que hacerlo para evitar que su corazón sufriera algún daño innecesario.

-Señorita Brandon venga a mi oficina en este instante- exclamó su jefa en cuanto hubo llegado de vuelta al hospital.

Alice sabía que lo más probable era que la echaran por ser irresponsable y no llegar de forma puntual al horario de trabajo. Si la despedían de seguro le ahorrarían un momento de discusión y sufrimiento con Jasper, en cierto modo deseaba que la regañaran ya que de aquella forma se vería obligada a buscar un nuevo empleo y las cosas serían mucho más fáciles.

-Señorita Brandon- suspiró la supervisora apenas la vio entrar a la oficina-, desde que usted llegó a este hospital lo único que ha traído con sigo son problemas. No respeta las normas del hospital en cuales se estipula que no debe dar información personal a los enfermos, cumple con sus labores a medias y ahora para sumarle llega tarde después de que le he dado un generoso permiso para atender sus asuntos personales ¿Qué cree usted que debería hacer con usted señorita Alice?

-Le prometo que no se volverá a repetir- murmuró la joven sintiéndose muy humillada-, trataré de hacer mis labores lo mejor posible y me esforzaré todos los días en mejorar. Se lo prometo.

-Cuando los sentimientos se involucran con el trabajo las cosas no resultan bien- Alice se dio cuenta de que la supervisora la miraba con bastante seriedad y que estaba muy enfadada-. Soy consciente de que usted y el señor Whitlock mantienen una relación romántica pero déjeme decirle que aquí no se permitirá ni las obscenidades ni la falta al trabajo. Usted es libre de hacer lo que le plazca con su vida personal pero lejos de las paredes de este hospital y mientras el señor Whitlock sea su paciente le pido que por favor se atenga de los tratos informales.

-¿Me va a despedir?- preguntó Alice algo asustada. Quería que la echaran pero no porque se había enamorado de la persona que no debía ni menos porque supuestamente no cumpliera bien con su trabajo.

-Debería, pero no lo haré solamente porque sé la situación en la que se encuentra su familia- la joven enfermera estaba sorprendida ¿acaso toda Italia sabía que los Brandon se habían quedado en la ruina hace algunos años? Era increíble, aunque ella sabía que su familia había sido una de las más importantes durante generaciones tanto en Europa como en Estados Unidos-, sin embargo, quiero que sepas que te tengo en la mira: Un solo error, una sola cosa mal echa y tendrás que abandonar inmediatamente el hospital ¿está claro?

-Sí

-Bien, ve a ponerte tu uniforme y empieza a trabajar de inmediato.

Alice asintió y se apresuró en ir hacia la residencia de las enfermeras para poder cambiarse de ropa. Sabía que tendría que hablar con Jasper tarde o temprano y en cierto modo prefería aclarar el asunto lo antes posible así, por lo menos la agonía de la incertidumbre no terminaría por destruir casi toda su paciencia.

Corrió hacia el cuarto donde se suponía debía estar Jasper, sin embargo, no le encontró allí. Como se sentía mucho mejor y había recuperado en algo su salud decidió que lo mejor sería pasear un poco y luego volver a guardar reposo para que el médico no le regañara. El joven sabía que tarde o temprano tendría que volver a la guerra y tampoco le apetecía la idea de fingir estar enfermo para quedarse con su ángel y recibir sus cuidados.

Era una idea tentadora pero sabía que si quería casarse con Alice tendría que tener algo de dinero ahorrado para poder comprar una casa tal vez en el campo o cerca del mar. Quería que ella fuese feliz más que nada en el mundo, quería hacerla feliz y vivir junto a la chica que amaba por el resto de su vida.

-Hola- la voz de Alice resonó a su lado, pero su voz ya no era tan alegre como antes. Sonaba nerviosa y algo preocupada pero él pensó que no sería por nada grave- ¿por qué no esta guardando reposo?

-Me han dejado dar un pequeño paseo por los jardines del hospital todos los días siempre y cuando me tome todos los medicamentos- Alice se apresuró en asentir, no sabía como tocar el tema del pasado de Jasper sin que el nerviosismo le hiciera cometer alguna locura o decir algo que no pensara ni sintiera en realidad-... En la mañana no te vi ¿has ido a algún sitio en especial?

-Sí- la joven tuvo que obligarse a normalizar su respiración para que Jasper no se diera cuenta del nerviosismo y la ansiedad que aquejaban a su alma-, he ido a hablar con mi madre sobre la boda.

-¿y qué te ha dicho?- preguntó Jasper mucho más interesado en la conversación.

-Que no puedo casarme contigo- murmuró Alice tratando de aguantar las lágrimas y el nudo que se le había formado en la garganta. Decidió mirar a Jasper a los ojos ya que de esa forma podría saber si es que se atrevía a mentirle o le decía la verdad absoluta- porque tu familia dejó en la ruina a la mía y te gastaste todo el dinero en juegos de azar, alcohol y... mujeres. Mi madre dice que por tu culpa ya no podremos recuperar jamás el dinero que mi padre invirtió en el negocio que hicieron con tu familia, según ella tú solamente quieres casarte con migo para terminar de quitarnos las pocas propiedades que aun tenemos a nuestro nombre.

-No me quiero casar contigo por eso- respondió el joven mirando a Alice con bastante tristeza-, sabes que te amo desde el primer día en que te conocí y te vi en la ambulancia que me trajo hasta aquí. Sé que tal vez mis padres cometieron errores y yo también lo hice ¿pero no tengo el derecho a tener una segunda oportunidad?

-Osea que todo lo que me dijo madre es cierto- exclamó Alice enfadada por haber creído y haberse enamorado de aquel joven que tanto le gustaba-. ¡Por tu culpa he tenido que trabajar desde que tengo 13 años! ¡Porque tu te gastaste todo el dinero que le robaron a mi familia mi padre y mi hermano se pueden estar muriendo en la guerra! Mamá tiene razón no debo atar mi vida con alguien que solo le ha traído desgracias a mi familia e incluso a mí.

- ¿Crees que lo he hecho a propósito?- Jasper jamás pensó que los errores de su familia y los suyos propios podrían arruinar lo que más quería en la vida y lo único que le había hecho tan feliz en mucho tiempo- ¿de verdad crees que yo me gasté el dinero pensando en que así arruinaría a tu familia? ¿crees que me acerqué a ti solamente porque quiero usarte para terminar de hacer lo que hicieron mis padres? Sé que fui un idiota y un irresponsable porque me dejé llevar por los vicios y el poder que el dinero puede entregar. Pero cuando ya supe que era demasiado se me presentó la oportunidad de enlistarme en el ejercito para poder ir a la guerra y recuperar en algo el dinero que perdí para poder pagar mis deudas. De verdad me arrepiento de todo lo que hice, quiero ser digno de ti- tomó las manos de la joven con una de sus manos a la vez que con la otra limpiaba sus lágrimas con suaves caricias- y si me lo permites iré a hablar con tu madre para que ella me perdone. Por ti soy capaz de trabajar toda la vida para devolver hasta el último peso del dinero que robaron mis padres a los tuyos hace años.

holaaa n.n fin del capitulo por hoy xdd gracias por leer y seguir esta historia n.n lamento no poder responder reviews pero es que estoy muy cansadita y creo qe dormire un ratito xdddd Gracias por leer y por la paciencia un abrazo gigante