Neria: Hola mis queridas lectoras y cuando me refiero a "mis" lo digo en serio...
Neruso:(Atado de pies y manos con un calcetín en su boca)
Neria: Gracias x el apoyo d la ocasión pasada! les agradezco mucho! :D sin dudarlo nos tardamos un dia para nuestra prorroga y lo sentimos x eso.
Neruso:(Atado de pies y manos con un calcetín en su boca)
Neria: prometemos no tardarnos mas d un día en actualizar, pero teníamos q presentarnos en una corte! si una corte.
Neruso:(Atado de pies y manos con un calcetín en su boca)
Neria: fue para asuntos familiares. pero ya estamos mejor y con todos los ánimos del mundillo!
Neruso:(AUN! Atado de pies y manos con un calcetín en su boca)
Neria: sin más q decir q les agradecemos mucho, mucho, mucho! X cada unos d ustedes! x estar vivos y x leernos! XD
Vocaloid no nos pertenece, solo utilizamos los personajes para entretenimiento gratuito, cada poema, rima, verso o haiku que aparecen en cada capítulo le pertenecen solo a sus autores, el enriquecimiento cultural se los debemos a ellos por sus trabajos excepcionales.
Capítulo 9
"Tormenta con probabilidad de angustia"
Premio Koshi a la persona más autorealizadas, condecoración empresarial por profesionalismo colectivo, premio Wainai para contrato internacional, medalla de reconocimiento al servicio de la sociedad, mención honorifica por el emperador. Sin dudarlo desde muy pequeño el joven IO Aria se desarrolló con gran soltura y dinamismo, estudiando solo con los mejores logro obtener cinco recomendaciones universitarias a la impresionante edad de 14 años. Premios de "estudiante modelo" y "excelencia académica" se iban acumulando desde sus primeros años en el kínder Garden, si para los niños de aquel entonces escribir "Papá" era excepcional, IO ya había escrito su propio resumen de "Don quijote de la mancha".
A los 13 años ya había aprendido lo suficiente logrando ser adelantado hasta primer año de preparatoria, las victorias en el campo de estudio no terminaron para este prodigio, con 16 años, graduado de preparatoria, fue admitido con beca completa a la universidad más prestigiosa de Japón, Todai, siendo el único en terminar su carrera años después con calificaciones perfectas. 16 empresas tenían el ojo en este muchacho de 21 años de edad, 6 de ellas internacionales. Teniendo una ventaja muy grande, Yamaha Corporation compro los derechos de la pequeña compañía que el chico había creado en la universidad, volviéndose 1ST Place parte de la imponente empresa, obteniendo así a este importante empleado, IO Aria.
La revista Vogue y Tensei publicaron los cien mejores puestos de trabajo en Japón, siendo el número uno el cargo de "gerente en ventas mayoritarias" puesto ocupado por IO que con solo tres años de haber sido contratado ascendió hasta la cima. Obteniendo contratos con diversos países entre ellos, Francia, Rusia, USA, Argentina y México, se le reconoció como el hombre más trabajador del país. Si el progreso e inteligencia tuvieran rostro, ese sería el de IO Aria.
Sus exitosos libros "Copelación de tratados en ventas" y "Dame mil yenes y te construiré una empresa" revolucionaron las carreras en ventas, de toda la nación. Con sus 25 años, este imparable magnate de los negocios tomo unas vacaciones, las cuales no se había otorgado desde la universidad. "Quiero ver a mi familia" declaro, la mitad de Japón está de acuerdo que le gustaría ser pariente de este muchacho.
Pero a IA no.
—¡Qué bien! ¡Por fin conocemos a la gran Gumi-chan!— Con una gran sonrisa y más feliz que de costumbre, la madre de la peliblanca saludaba desde su lado de la mesa a la peliverde—¡Es un gusto cariño! ¡Tan solo mírenla parece un dulce de naranja!
—Gra-gracias señora— hablo muy sonrojada por el alago.
—¡Ah! ¡Qué modales los míos! ¿Quieres algo de tomar?— Dijo levantándose la señora de la casa.
—¿No es mucha molestia?
—¡Claro que no cariño!—comenzó a dar unos pasos, pero fue detenida por su hijo.
—Madre siéntate, estoy seguro que tienes muchas preguntas que hacerle a Megpoid-san, IA preparará el té— Su voz golpeo las paredes, la mencionada tenía la vista perdida en alguna parte de la mesa, solo reaccionando con la mención de su nombre—IA ¿Podrías hacernos algo de té?
Segundos pasaron, la madre ambos esperaba una respuesta de su hija. El peliblanco al no obtener ninguna palabra hablo:
—IA ¿Nos prepararías té?
—Sí, Onii-san…— Poniéndose de pie y con paso rápido abandono el comedor, parecía más pálida de lo normal, detalle solo notado por Gumi.
La peliverde había sido invitada por la recién reunida familia, la madre de IA no perdería la oportunidad de conocer a la chica que se volvió la primera amiga de su hija, Gumi por otro lado estaba preocupada por las reacciones de IA a lo que parecía ser su hermano.
Con posiblemente 1,90 de altura, cabello corto bien peinado, gafas de oficinista, traje formal con chaqueta y corbata, él parecía alguien muy importante según la peliverde. No importaba cuanto mirara al hermano de su amiga, Gumi no encontraba una sola razón para ligar el estado de IA con la aparición de él, pero algo le daba mala espina.
—Dime ¿Les gusto la comida que les he enviado?— pregunto la señora de la casa, sacando a Gumi de sus pensamientos.
—Si… muchas gracias por lo que ha hecho por nosotros.
—¡No es nada cariña! ¡Todo sea por la mejor amiga de mi hija!—Alardeo como si ese hecho fuera de dar tanto orgullo, cambiando la vista la madre de los peliblancos miro a su hijo—Sabes, Gumi-chan hizo que IA tuviera tantos cambios, ¡parece como si hubiera sido ayer que la única palabra que me dirigía era "Adiós madre"! ¡Ahora no deja de hablar! Me emociona tanto.
—Calma Nozomi, asustaras a la invitada— Con voz ronca anuncio el señor de la casa.
—Tienes razón ¡Que descortés fui! Dime Gumi-chan ¿Cómo se encuentra tu familia?
—Estamos bien, papá… mi padre— Se corrigió—Trabaja para nosotros, mi hermano mayor se encuentra intentando entrar a la universidad de Keidai y mi hermanito… cursa la primaria.
—¿Keidai?— Hablo el peliblanco atrayendo la atención de los presentes—He escuchado que tiene nuevas máquinas de IRM, me encantaría ir a verlas.
Por un pequeño momento Gumi puedo ver que IO si se parecía a su amiga, pero aun así se notaba que tenían muchas cosas en diferencia. Luego de varios minutos en una conversación donde el peliblanco se detenía a explicar algunos detalles de su llegada ahí como: su fatiga mental, falta del entorno familiar y el inesperado comentario de querer estar con su hermana.
—¡Estoy tan feliz que Gumi-chan nos acompañe! Desde hace años que no recibíamos visitas, ¿Me pregunto porque los vecinos no nos visitan?— En una de sus muy intrigantes preguntas la madre de IA se entretuvo.
El golpeteo de una taza sobre un plato se escuchó, la peliverde miro a la lejana puerta de entrada como IA se aproximaba con una bandeja y sobre esta cinco tazas de porcelana. Cuanto más se acercaba la de ojos azules, más se notaban como temblaban sus manos, al llegar a la mesa, con mucho cuidado coloco el fino juego de té en ella, tomando con sus pequeñas manos la debida taza de cada uno y entregándoselas, poniendo especial cuidado con la de su hermano.
—Gracias IA— Agradeció el hermano de esta, rápidamente la peliblanca asintió como respuesta—Megpoid-san, podrías decirme ¿Cuánto tiempo llevan siendo amigas?
Colocando una taza frente a la de ojos verdes, IA se exalto un poco ante la pregunta que le hizo a su compañera. Gumi con los ojos centrados en el extraño comportamiento de su amiga, respondió fugazmente sin interés alguno:
—Desde que IA llego a la escuela…
—Interesante, IA ¿Es cierto eso?— la pregunta dirigida a ella casi hace que derrame el té faltante de la bandeja.
—Ah, yo… umm—balbuceo tan insegura como una niña—Sí, Onii-san… ella es mi a-amiga.
—Tienes razón madre, es de estar felices— La señora de la casa atendió al llamado de su hijo—Megpoid-san, si necesitas algo o tu familia necesita ayuda, puedes pedirla con gusto, yo personalmente los ayudare con una sonrisa.
—¡Es cierto cariño! Gumi-chan ahora eres parte de nuestra familia— Dijo la señora de la casa tomando un brazo de su esposo y abrazándose de él.
—¡Discúlpenme!— La repentina palabra alzada de Gumi hizo callar a todos los presentes—¿Podría hablar con IA un momento?... ¿a solas?
El silencio continúo por unos segundos, los padres de los peliblancos se miraron, comenzando a hablar el padre de ambos.
—Bueno… supongo que está bien.
—¡Muchas gracias!— Levantándose de su lugar, Gumi tomo la mano de su amiga haciendo que la recién sentada IA se pusiera de pie—¡Con su permiso!
Alejándose del comedor con la peliblanca a rastras, la de ojos verdes logro entrar al pasillo que daba la entrada al hogar. Mirando atrás esperando ver la típica expresión fría en su amiga, Gumi solo pudo ver aquella cara sumisa que exponía desde hace horas.
—IA… ¿Qué te pasa?— Pregunto preocupada la peliverde—Estas actuando demasiado extraño…
—…— Su natural silencio parecía que aún se mantenía pero algo más extraño que su cambiante actitud fue lo que dijo—Gra-gracias por preocuparte por mi… pe-pero estoy bien G-gumi…
Desde el inicio hasta el momento que la peliverde había conocido a IA, nunca antes la había llamado por su nombre y mucho menos escucharla agradecer de esa forma. Totalmente convencida que su amiga estaba angustiada por algo, Gumi se acercó, toándoles los antebrazos y exigiéndole que contestara:
—¡IA! ¡¿Esto es sobre tu hermano, verdad?!— La peliverde puedo ver como las pupilas de la ojiazul se contraían al momento de mencionar al hermano—¿Qué te ha hecho? ¡IA!
Apartando la manos enzima suyo, la peliblanca se alejó un poco de su compañera, mirando a sus espaldas como si le preocupara que los demás escucharan lo que la peliverde decía, IA se adelantó a contestarle, pero su boca se había secado, saliendo de ella solo palabras incomprensibles, IA busco una forma de comunicarse con su compañera que no fuera por el habla.
Cerca de donde se encontraban podía verse uno de los tantos teléfonos de la casa, sobre una pequeña mesa junto a un florero y una libreta para tomar notas, centrándose en la última, agarro la libreta y la pluma que tenía acceso.
Con rapidez escribió en una de las paginas, al terminar paso la libreta, Gumi la tomo muy confundida, encontrando que el folio se encontraba escrito un número de teléfono, entendiendo de inmediato, la peliverde arranco la página y la guardo en uno de sus bolcillos.
—¿Hablaremos esta noche?— Pregunto la de ojos verdes solo para obtener silencio por parte de su amiga.
—¿Qué tanto puedes llegar a conocer a una persona?
—¿De qué hablas?—horas después de pasar un tiempo con la familia Aria, Gumi había acudido a su hermano para despejar un poco su mente, por supuesto todo eso lo hacía en la pieza de Gumiya—Además, Fuera de mi habitación.
—Vamos Gumiya, esto es importante— Insistía la peliverde mientras se acostaba en la cama de su hermano.
—¿Se trata sobre IA?— Dedujo el de orbes verdes regresando a su exhaustivo trabajo de estudio.
—Sí, es sobre ella…— Respondió con un semblante triste.
—¿Pelearon?
—¡¿Qué?! ¡No! ¡Tú solo responde!
Regresando la vista a su hermana, Gumiya dejo de lado sus libros y apuntes para responder a la pregunta inicial.
—Creo que no, piénsalo ¿Cómo crees que fallan los matrimonios?
—Eso es porque los adultos son tontos— Dijo rápidamente.
—Muy madura tu respuesta… Ahora largo de aquí— Miro como su hermana se sentaba recogiendo sus pies.
—Hoy conocí al hermano de IA…
—¿Tiene un hermano?— Giro su cilla rotatoria devuelta al escritorio.
—Él parece ser una persona importante, cuando lo vi me pareció que era alguien serio y frio al igual que IA… pero resulto diferente…
—¿Te gusta?— Lanzo Gumiya.
—¡¿Qué?! ¡Claro que no! ¡Es el hermano de mi mejor amiga, no podría! ¡A diferencia tuya que insiste en enamorar a IA!
—Aquí vamos de nuevo…— hablo con tono cansado y entre molesto el peliverde.
—¿¡Sabes qué!? ¡Ni siquiera tenía que haber venido aquí!— Se levantó muy molesta, colocándose sus pantuflas de conejo se alejó de su hermano—¡Me largo! ¡Contigo no se puede hablar!
Cerro con un portazo, Gumiya pensó que ahora sí tendría la paz para estudiar tranquilamente, lo cual fue una mentira, pocos minutos después escucho que tocaban su puerta, dejando pasar una vez más a su hermana con lo que parecía una bolsa de paletitas y un rostro muy apenado. Sin verla, este sabía que se trataba de ella, dejando que Gumi actuara por si sola. La peliverde se aproximó, agachándose un poco para estar a la altura de su hermano hurgo en la bolsa, obteniendo de esta un paleta color naranja, con rostro de cachorrito ofreció el dulce a Gumiya.
El peliverde observo la paleta y en un simple movimiento tomo la paleta ya sin envoltorio, llevándosela a la boca.
—Lo siento…— Se disculpó Gumi apoyándose sobre el escritorio—¿Me prestarías tú móvil? La batería del mío murió…
El peliverde le dedico una mirada de ironía a su hermana, saco la paleta de su boca y se propuso a hablar:
—Dame otra y te lo presto— Gumi busco rápido en su bolsa, obteniendo una paleta más.
Entregándole el dichoso dulce, Gumiya abrió un cajón, dentro de este se encontraba el móvil de color verde oscuro. Colocando el artefacto frente a Gumi, este la miro y le dijo:
—Me lo devuelves cuando termines— Prosiguió con sus estudios.
—Gracias Guya— Con gesto feliz tomo el móvil y salió a toda marcha de la habitación del chico.
Marcando el número que le había entra grado IA se fue aproximando a su habitación, Gumi se apresuró a llevarse el móvil a su oído derecho. El típico sonido de llamad entrante se escuchó, para luego dejar oír el saludo de una suave voz femenina al otro lado.
—¿Alo? Residencia Aria…— La voz aunque un poco diferente se notaba que era la de IA.
—¡Hola IA! Es Gumi. Por lo que puedo oír en tu voz sé que estas mejor—Dijo alegra la peliverde tomando la perilla de la puerta de su habitación—Quería preguntarte acerca de ¿cómo-
—Estoy bien, Gra-gracias Gumi— La repentina respuesta de la peliblanca hizo detener en seco a la de ojos verdes.
—¿IA? ¿Él esta ahí?— A susurros y con cierto temor en la voz de la peliverde, esperando una respuesta.
—Por el momento mis padres no se encuentran… Estoy con Onii-san— Pudo escuchar como IA tragaba forzosamente saliva.
—"IA, estamos conversando, cuelga el teléfono ya"— Reclamo una voz masculina.
—Ahora mismo Onii-san...
—¡IA! ¡Espera! ¡¿Qué te está haciendo?! ¡Alto!— El sonido de una llamada terminada se escuchó, la fuerte sensación de angustia se apodero de Gumi.
Soltando el móvil corrió en dirección de la habitación de su hermano. Ella lo tenía confirmado, IA no actuaria así a menos que le pasara algo malo. Diversas imágenes llegaron a la cabeza de Gumi, abuso, acoso he incluso violación podían ser las opciones, la peliblanca podía ser seria, pero hasta ella tenía límites. Con mirada rabiosa no dejaba de pensar en el hermano de su amiga según ella "el causante de todo"
"¡Maldito pervertido!"
Al llegar a la puerta de la habitación de Gumiya, la abrió con fuerza gritando a todo pulmón:
—¡Gumiya enciende el auto!
Neria: kjhfdhgfjhsd O.O! Dame una zanahoria y q empiece la masacre!(?) okno. ya iniciamos con IO quien nos promete mucho para los próximos 2 capi!
Neruso: (Soltándose de la cuerda)
Neria: recuerden q pueden comentarnos si les gusto este capitulo d introducción(los demás serán mas largos se los prometemos), IA, q dices acerca d tu Onii-san?
IA: ...
Neria: Tan expresiva como siempre! XD
Neruso: IIIAAAA!(terminando de soltarse)
Neria: O.O Oh no!
(Fuera de Señal)
