Bajo la piel


[Historia apta para +14, los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi, más no la historia presentada aquí]

Mil disculpas por el retraso, pero ya estoy de vuelta!
¿Qué dijeron?: "ya no volvió"…pues no. Aquí estoy.

Sí la voy a terminar eh!, además ya tengo en mente un par de historias más.


Capítulo 9: Robando la luna


¡Ring-Ring Ring-Ring!

Michiru abrió la puerta de su casa a la cual llamaron esa mañana.

—Bueno días Señorita Kaioh, ¿se encuentra su Padre en casa? —preguntó Setsuna Meioh, la cual usaba un vestido entallado de color azul marino, gabardina negra y gafas de sol estilo policía.

Michiru jamás pensó encontrar a Sestuna en la puerta de su casa y mucho menos después de lo ocurrido aquella noche en los elevadores, tardó unos segundos en reaccionar y al hacerlo su cara se tensó y se puso a la defensiva.

—¿Setsuna?…!¿Tú?¡…¡¿qué quieres?¡

—Vengo a hablar con tu Padre—dijo Sestuna serenamente

—¿Para qué? —preguntó Michiru de forma altanera, Sestsuna se quitó las gafas de sol, y a continuación sacó su placa para mostrarla.

—Soy la Agente Meioh y requiero de hablar con tu Padre el Señor R. Kaioh. —dijo Setsuna con voz apacible pero secamente.

Michiru se desconcertó al ver la placa y escuchar la palabra "Agente", fue una palabra que le sacudió por dentro, después de unos minutos de silencio incomodo, en los cuales le surgieron mil interrogantes, dudas y temores, sin embargo; sí quería respuestas era necesario dejarla entrar, muy a pesar suyo, así que haciendo a un lado su orgullo terminó de abrir la puerta.

Sestuna hizo una seña con la mano hacia el coche en el que venía, seguramente había alguien dentro pero, debido a los cristales polarizados era imposible saber de quien se trataba ni cuantas personas venían. Entró y Michiru cerró la puerta.

—¡Vaya!...¿quién es esta hermosa mujer hija?...¿una amiga tuya? —dijo R. Kaioh él cual ya se encontraba al final de la escalera principal.

—¡Ni de broma! —gritó Michiru con el ceño fruncido totalmente ofuscada.

—Qué pena…—dijo R. Kaioh haciendo pucheros, y alcanzó la mano de Setsuna para darle un beso en forma de recibimiento. —Soy R. Kaioh, a sus órdenes.

—Soy la Agente Setsuna Meioh, encantada—dijo Sestuna un poco extrañada pero sonriendo. —Me gustaría hablar con usted a solas.

—A solas no papá, yo quiero saber a qué ha venido…

—¡Michi!...querida ¿No pensaras que haremos cosas indebidas a solas?...o… ¿sí?

—¡Papá!

—Podemos pasar al despacho si gusta—dijo R. Kaioh, y le ofreció el brazo a Setsuna.

—Con permiso—dijo Sestuna y engancho su brazo al de R. Kaioh y dejaron a Michiru encorajinada en la sala.

Después un largo rato, en el cuál Michiru experimentó una asfixiante incertidumbre, salieron del despacho.

—Bien, señor, lo espero en la puerta. —dijo Setsuna dándoles privacidad

—Sí en un momento, cuando termine de hablar con Michi. —una vez que Setsuna hubo salido, R. Kaioh se acercó y abrazó a su hija.

—¿Papá?...¿qué está pasando? —preguntó Michiru en tono suplicante

—Hija, lo lamento, pero me voy de vacaciones por un tiempo.

—¿Vacaciones?

—Si

—¿A dónde?

—A la cárcel

—¡¿Qué?!...

—Papí estuvo haciendo negocios riesgosos y divertidos, pero no salieron como yo creí ni esperé, al parecer hay quienes saben hacerlos mejor que yo, y finalmente hubo alguien inteligente que se enteró de todo. Y papí tiene que pasar un temporadita en la cárcel.

—¡Papá!, esto es grave, debemos llamar a los abogados, debe haber algo que se pueda hacer, intuía que había algo mal cuando Seya empezó a frecuentar la casa…pero…

—Hija, no te preocupes, todo estará bien.

—¡No papá¡…nada está bien, esto es el colmo, primero cancelan la gira, luego Haruka me engaña con esa mujer, y ahora a ti te apresan, y yo sigo con las mismas dudas.

— Tenoh es una persona muy inteligente, y de buen gusto al parecer.

—Papá, esto no es un juego.

—Hija, debes cuidarte, pero primero habla con Tenoh.

—No lo haré

—Hija, habla con Tenoh, yo se lo que te digo.

—¡No!, y no dejaré que esa mujer te lleve…!Escuchaste Sestsuna Meioh¡ Me quitaste a Haruka pero a mi padre no.

Setsuna escuchó detrás de la puerta, y sólo hizo una seña de amor y paz con la mano. Obviamente nadie lo notó pero a ella le pareció divertido, amargamente divertido. No se sentía orgullosa de hacerlo, pero había cosas que no podía evitar hacer.

Las lágrimas habían invadido el rostro de Michiru, pero sabía que ya no podía hacer nada más, su padre la abrazó hasta que cesó el llanto. Después avanzaron hacia la puerta donde Sestuna esperaba.

—Bien, pues sólo quiero pedirle un favor Señorita Meioh—dijo R. Kaioh

—El que guste.

—¿Puede ponerme las esposas?

—No es necesario, usted es un caballero y sé que no tratará de huir.

—Gracias por lo de caballero, pero vera usted, siempre lo he visto en las películas y ardo en deseos de presumirles a mis amigos que una hermosa mujer me arrestó.

Sestuna quedó un poco sorprendida y de no ser por una Michiru resentida que la miraba con odio, habría roto en una carcajada, sin embargo por respeto a ella, sólo movió de un lado a otro la cabeza. Michiru se interpuso entre ellos, pero R. Kaioh, posó su mano en su hombro y la hizo a un lado

—Michi, por favor, deja que me de ese gusto al menos. Y por favor, visítame lo antes posible y llévame algo de comer, ya sabes que me encanta lo que guisas. Le dio un beso en la mejilla. Michiru abrazó a su padre para dejarlo ir.

—¡Sestuna!—gritó Michiru cuando esta estaba por subir al coche.

—Dime

—Sí tu eres agente, ¿qué es Haruka? …¿también es policía?

—No puedo darte esa respuesta. Pregúntale directamente.

—¿Le amas?

—Por supuesto

[Para que pregunté…] Pensó Michiru


En el auditorio de la agencia, sonaron los aplausos tras escuchar el nuevo cargo que tendrían Setsuna Meioh y Haruka Tenoh, y cada aplauso que escuchaba Haruka era un golpe vació en el estómago, una sensación de vértigo que la invadía, definitivamente ese ascenso era sabor amargo y color grisáceo. Más tarde, mientras las personas ahí reunidas comían pastel y bebían vino blanco, una figura triste y decaída se encontraba en una de las salas adjuntas al auditorio, el silencio de la sala se vio interrumpida por una presencia envuelta en aroma Jazmín.

—No luces nada feliz por el ascenso...Como era de esperarse dadas las circunstancias—dijo Setsuna y cerró la puerta en silencio.

—¿Cómo podría estarlo?... —dijo Haruka la cual se encontraba sentada en una silla con la cabeza mirando al techo, recargada en la pared. Sin saco y la corbata desanudada.

—Menos mal que atrapamos al ruso…nos valió el ascenso. Lamento la herida en tu brazo, menos mal que no fue nada grave.

—Quien iba a pensar que el Ruso tenía compañía y que llevaba un revolver con un silenciador…aunque hubiera preferido no haber dejado escapar a otra persona…

—Hablando de esa persona…ahora debe odiarme, primero me ve contigo en…esa situación tan incómoda, y luego ve como arresto a su padre…aunque su Padre…parecía satisfecho, tenía una sonrisa extraña. —dijo y dio un sorbo a una copa de vino que traía en la mano.

—¡Oh si!, su padre es un poco extravagante…

—Bastante…me resultó confuso, esperaba mucha resistencia de su parte. Michiru fue la que puso más resistencia…Su mirada…

—No creo que te odie más que a mí, la he buscado…no sabes cuánto la he buscado…pero no me recibe…ni siquiera sé si aún viva ahí.

—Lo lamento Haruka.

—¿Quién lo hubiera pensado?... —dijo sin ánimo y continuó mirando el techo.

Setsuna se acercó a Haruka, se inclinó a su altura y comenzó a atarle la corbata, una vez que terminó le abrazó con ternura.

—Haruka, eres la persona indicada para dirigir el equipo, no dudes de ello, es una gran responsabilidad que quizá no hubieras querido en este momento. Pero lo harás bien, te dejé un pequeño obsequio en tu auto…—dijo y le dio un beso en la mejilla.

—¿Obsequio? —preguntó Harula mirándola desconcertada ante el inusual comportamiento de su compañera.

—Haruka….búscala de nuevo…no te des por vencida en buscarla,…además aún quedan cosas por resolver con ese caso…

—Defraude su confianza, ya no tengo cara para verla.

—No te caracterizas por ser cobarde, recupera su confianza. No cometiste un error, tan solo las circunstancias te obligaron a actuar de cierta forma. No tenías opción, finalmente ella debe entenderlo…así que haz esas cosas audaces que sueles hacer…robaste un coche por ella una vez ¿no?...si es preciso ahora roba la Luna y llévasela a su casa.

—Si claro…robarme la luna. —dijo en un tonó irónico.

—No tienes que ser tan negativa —dijo Setsuna frunciendo el ceño y dándole un golpe a Haruka en la cabeza.

—Auch!... —dijo una Haruka enfadada por el golpe recibiendo y sobándose la cabeza

—Anda, ve…Haruka Tenoh…ve…yo estoy contigo…recuérdalo.

Haruka se dirigió a su auto, donde encontró un sobre amarillo con un moño pequeño de color verde, lo abrió y había un portarretrato dentro con la foto de Setsuna, junto a una nota que decía "No me olvides, estoy contigo", frunció el ceño por que no entendía eso de "no me olvides", después vio que había una nota más larga dentro del sobre, pero decidió leerla después.

Condujo un rato sin sentido sobre la orilla de la playa, despejando su mente, en la cual aún rondaba la imagen de Michiru llorando, esas lágrimas le quemaban el alma. Detuvo su coche cerca de la playa, y ahí se quedó arias horas mirando al mar. De pronto una figura de cabellera rubia y coletas acompañada de un gato negro con una luna dibujada en la cabeza.

—¿Agente Tenoh?

—Cabeza de Bombón, ¿qué haces aquí?

—Espero a alguien y ¿tú?

—Planeo como robarme la luna…

—¡¿qué?¡…¿Por qué quieres robarte a mi gato?... —dijo Serena mirando con desconfianza y abrazando al gato negro que la acompañaba.

Haruka no pudo menos que sonreír ante tal reacción, para luego ser iluminada por una idea.

—¡oh!... Bombón…tu podrías hacerme un favor?

—¿Qué tipo de favor? — dijo y dejó al animal en el piso un tanto sofocado.

—Digamos que concertar una entrevista con alguien…famoso…pero dejarme el lugar a mí.

Serena meditó un momento mientras miraba como el gato recuperaba su respiración, luego dijo.

—Es posible… pero… ¿Por qué quieres?...

—Anda, por favor…sólo no me preguntes.

—Está bien, pero tendrás que pagar ese favor…

— ¡Claro!, ¿quieres un beso mío?, creo que con eso basta y sobra mucho.

—Claro que no, que te parece unas entradas a un concierto…

—Hecho, te las consigo…

—Pero si no te he dicho que concierto…

—No necesitas hacerlo, yo ya lo sé.

—¿De quién se trata?...es decir la persona a la cual supuestamente entrevistaré.

Haruka dibujo el nombre de "Michiru Kaioh" en la arena. Serena miró el nombre y se asombró.

—La violinista…cuyo padre…será muy complicado Haruka, por lo sucedido en estos días con lo de su padre, lo más seguro es que rechace la entrevista, creerá que…

—Confió en tu talento, ¿lo más rápido que puedas?... —dijo— y subió a su auto para irse.

—¡Esta bien!,¡ pero no te acerques a mi gato!.. —gritó y despidió con la mano.

Haruka no alcanzó a ver que una figura con cabellera pelinegra se acercaba hacia la rubia de coletas.


Más tarde gracias a las increíbles habilidades de reportera de Serena y su gran poder de convencimiento, fue concertada una entrevista con Michiru Kaioh en un restaurante.

Las luces eran tenues y las paredes forradas en caoba, hacían de ese restaurante un lugar acogedor e íntimo, el lugar estaba un poco concurrido, al fondo había una especie de rockola que por el momento no tocaba ninguna canción, en una de las mesas en la zona privilegiada del restaurante había un papel en el cual se firmaba "Reservado", la mesa tenía un centro adornado por algunas flores, la mesa al estar separada de las demás permitía más discreción entre los comensales que la ocuparan, desde esa posición también se dominaba la vista del lugar. En una de las sillas, se encontraba esperando una famosa violinista de nombre Michiru Kaioh, con mirada triste miraba hacía el ventanal que había enfrente del lugar, por el cual se podía admirar las luces de la ciudad. Miraba pero no observaba porque su mente se encontraba pensando en los sucesos ocurridos durante las últimas semanas. Primero el ver a Haruka con ella cuando acompañaba a su padre en una subasta, deseó nunca haber ido, luego días después el presenciar el arresto de su padre por mano de…ella. Últimamente Setsuna Meioh era la precursora de todas sus desavenencias. Pero… Setsuna…Haruka…¿Qué relación tenían?...y si Setsuna era un agente de la policía… Haruka…¿qué tanto tenía que ver con lo de su Padre?…de alguna manera quería evitar pensar lo que al inicio suponía pero que no querí admitir, porque no sabía que realidad estaba viviendo… la realidad en la cual Haruka la quería…o acaso ¿esa realidad era falsa?...mientras pensaba en ello, una figura se posó delante suyo, intercambiaron algunas palabras durante unos momentos, puso una fotografía en la mesa, y un anillo de compromiso a lado.

Después de un rato, aquella figura se fue del lugar, y 7 minutos después, a la hora concertada, llegó Haruka Tenoh. Cuando Michiru la vió le dio un vuelco el corazón, pero se contuvo y enterró esa sensación en lo más hondo de su ser, para dar paso a una barrera de coraje-decepción-dolor, al principio estaba desconcertada, pero ya no podía esconderse, había que hacer frente a los hechos.

—¿Puedo sentarme? —dijo Haruka posando su mano en el respaldo de una de las sillas.

Al fondo alguien había puesto un disco en la rockola, era una canción francesa interpretada por Edith Piaf.

—Claro, al fin que yo ya me iba. —dijo Michiru y tomó su bolso con la intención de irse.

[Ne me quitte pas ]*

—¡Por favor!, necesito explicarte algo.

[Il faut oublier]

—Ya sé lo que me tienes que explicar…no necesitas mencionarlo otra vez.

—Es necesario que sepas que…

—que eres Agente y tenías una misión…y…

—…así que ya lo sabes…—dijo Haruka un poco sorprendida.

—Me voy, esta platica ya no tiene sentido…

[Qui s'enfuit déjà,

Oublier le temps,

Des malentendus ]

Se levantó de la mesa dispuesta a irse, pero Haruka la detuvo tomándola del brazo, el cuál fue apartado con cierta brusquedad por Michiru, siendo el brazo que había sido herido por la bala, la herida se abrió nuevamente, pero Haruka ignoró el hecho, aunque su brazo perdió fuerza y sólo alcanzó a tomar su mano en la cual sintió un objeto, Michiru extendió y abrió la palma de su mano izquierda, en la cual había un anillo con un una perla encima.

[Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures]

—¿Qué es esto?

—Un compromiso—dijo Michiru tajante.

El rayo proveniente del relámpago de Zeus atravesó el corazón de Haruka, o al menos así sintió, y un escalofrió le recorrió su cuerpo…

[Qui tuaient parfois

A coups de pourquoi

Le cœur du bonheur]

—¡¿te casas?!…

—Si

—¡¿con quién?¡

—¿Importa?, no es contigo, y es lo que interesa, no quiero vivir con alguien que miente todo el tiempo, más bien no quiero estar con alguien que…

Haruka la abrazo…no quería seguir escuchando ese tono con el cual hablaba Michiru…esa Michiru hiriente y sarcástica. Así que en una voz suplicante y casi en susurro dijo:

—No sigas…no me hables de ese modo…soy culpable de muchas cosas, lo admito, pero…

Permanecieron unos segundo así, Michiru dudó pero finalmente se zafó de Haruka con dolor.

[Ne me quitte pas ]

—Michiru…

[Ne me quitte pas ]

—¡Ya no Haruka!, esto es demasiado

—¡Por favor!... Michiru, antes escúchame…

[Ne me quitte pas ]

—Imposible Haruka…no sé qué más pretendes…ya tienes lo que querías, ¿qué ganas con seguir fingiendo?

—Pero…yo no he fingido nada.

—Antes lo admitiste, dime si no, Haruka Endo no existe, ¿cierto?

[Ne me quitte pas
Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras]

—Eso… espera, bueno…es que Endo no es mi apellido, veras…

—Lo sé todo. Aquella vez en el parque debiste haberme dicho la verdad cuando me sinceré contigo, incluso hubiéramos podido evitar que mi Padre cometiera un error, busqué apoyo en ti y confié, más sin en cambio tú no lo hiciste.

[Je te parlerai
De ces amants-là
Qui ont vu deux fois
Leurs cœurs s'embrase]

—Es que no tenía opción.

—Me subestimaste…

—¿Y que hubieras hecho?

—Lo que yo hice, confiar en la persona que amaba.

Haruka no pudo debatir el punto, la verdad es que…tenía de cierta manera razón, jamás intentó pensar que Michiru podría comprender la situación, jamás pensó en esa posibilidad, sólo pensó que si ella sabía obviamente alertaría a su padre…

Luego recordó lo del anillo…y eso no era una justificación…fue demasiado rápido, toda su tristeza y desesperación se concentraron en un sentimiento de celos que culminaron en ira.

—Tú no me amas—dijo Haruka secamente

Michiru abrió los ojos, no daba crédito a semejante a lo que escuchaba.

—¿Cómo puedes decir eso?

—Hace poco fuiste mía y ahora te casas con alguien más, ¿eso es amor?

—No me puedes hablar de moral…no te queda Haruka.

—No hablo de moral, hablo de amor

—Tú no sabes qué es eso, ni siquiera sabes amar.

Las palabras le hirieron, era eso lo que buscaba, si, ser herida para expiar su gran culpa. Ya que más daba, ya todo estaba perdido, solo deseaba ser castigada, ya no quería resolver nada, ya para que…

—Tienes razón. —y la ira se fue, un profundo dolor sumió de silencio su interior.

[Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire]

Soltó el brazo de Michiru, le dio un beso en la mejilla y se fue. No explicó nada más, dejó a una Michiru anonadada, triste y herida, después de un momento tomó el anillo y lo puso en su dedo, la verdad es que no había decidido nada con respecto ese anillo antes de que Haruka llegara, pero si Haruka le hubiera dicho que la amaba lo hubiera arrojado, sin embargo; optó por aceptar la propuesta.

[Ne me quitte pas ]

[Ne me quitte pas ]

[Ne me quitte pas ]

[Ne me quitte pas ]


Continuara…


*Canción: "Ne me quitte pas"


Agradecimiento especial a Aidan Ross por sus comentarios, recomendaciones para esta obra. n.n, y gracias por la canción. Espero mejorar gradualmente. u!


Saludos y Agradecimientos a mis lectores
Aidan Ross, RyMTY, ro , Aurora Kaioh, Sol Luz, Viento-cortante, Danielle02, RomiHaruka, Eternally paradox, Kael Tenoh, Michiru, Kaz-Shiba, Paola di Roccanera, Janeth Haruka y Lunita Hikari