Sakura estaba sentada en una mesa con una taza enorme de café al lado, casi dándose de topes con ella escribiendo, intentado poner en claro todos los sucesos de las últimas semanas

Sakura estaba sentada en una mesa con una taza enorme de café al lado, casi dándose de topes con ella escribiendo, intentado poner en claro todos los sucesos de las últimas semanas. se notaba claramente desvelada eran pasadas de las dos de la madrugada y ella estaba en pijama.

Estas últimas semanas han sido muy extenuantes… -escribía-. Que puedo decir… estoy realmente feliz y ¿celosa? …No puedo creerlo… ¿Qué estoy diciendo?…

Debe ser por la hora, ya es tarde, debería estar dormida… pero de nada sirve que me vaya a la cama si pasaré el resto de la madrugada dando vueltas… ¡¡pero es que Naruto!!

Se porta tan extraño respecto a Sasuke… mi maestra me contó que fue lo que sucedió entre ellos… ¡y aún así! Eso no debería estar pasando…

Me estoy volviendo loca…

Debo distraerme, cambiemos el tema.

Me pregunto, como le pondremos al bebe… ya tengo más de cuatro meses de embarazo!…

Ah… debería estar feliz… Naruto se ha portado tan lindo conmigo… es tan juguetón, se que mi pancita apenas y se nota pero el insiste en platicar mucho con el bebe y decirle que será un gran ninja y que ahora más que nunca quiere volverse Hokage, es muy enternecedor.

Muy temprano por las mañanas él acostumbra esperarme afuera de mi casa con una flor, siempre tan alegre, y algunas veces desayunamos, otras simplemente me acompaña a las puertas del hospital o al despacho de Tsunade según lo que tenga que hacer… a pesar de que ya han pasado dos largos meses desde que le confesé mi travesura continuamos con la idea que nos dio mi maestra… cada vez que le pregunto que es lo que somos busca la forma de eludirme… no sé si me molesta o me duele esa actitud pero no es bueno presionarle demasiado.

Como diría Shikamaru… que problemático…

Aunque realmente ese no es el problema… el problema es… Sasuke! –la opresión estrema sobre los trazos deforman las lineas de esa palabra-Y es que no importa que el resto del tiempo este tan cariñoso y llenándonos de mimos si siempre que aparece Sasuke ¡se olvida de nuestra existencia!

Naruto debe ser el padre de mi hijo y no permitiré que nada se interponga…

Bueno olvidemos lo anterior… hay un día que es el mejor de la semana, si!! Todos los miércoles son muy especiales, ese día es completamente para nosotros, ese día Sasuke se queda en el hospital en revisión y rehabilitación y Naruto y yo lo pasamos de maravilla.

De muestra está lo que hicimos hace 4 días:

Pasó por mi temprano en la mañana, yo aún estaba en pijama, no esperaba verlo tan temprano… se ofreció a hacerme el desayuno, aunque no estaba muy segura de aceptar supuse que era bueno, tiene más de un mes que me pidió que le enseñara a cocinar y se ha vuelo muy diestro, siempre se esfuerza en todo lo que hace, me preparó unos hot cakes jugo de naranja y leche, y verduras al vapor… no estuvo nada mal… gracias a dios que no sufro de las nauseas o los antojos.

Después fuimos al centro de la villa a ver algunas tiendas, el insiste en que debemos ir preparando todas las cosas para nuestra pequeña… si también esta seguro de que es una niña y eso le emociona aún más.

Pasamos toda la tarde comprando cositas y preguntando precios… de donde estará sacando el dinero… después en la tarde antes de que anocheciera me llevó al Ichiraku a comer… no estoy muy segura pero le he tomado muy buen gusto a los tallarines.

Naruto no se cansa de pregonar por todas partes que será padre… hace que me apene cuando todos se nos quedan viendo, aún somos muy jóvenes… y Naruto es un impulsivo.

Decidimos terminar nuestro día de convivencia en un parque a solas, disfrutando de la tranquilidad, el estaba recargado suavemente en mi vientre según él escuchando al bebe. Todo era tan romántico… hasta que frente a nosotros estaba él… ahí estaba Sasuke mirando el piso… parecía que estaba llorando pues unas gotas se derramaron sobre la tierra y en un parpadeo salió corriendo. Naruto se levantó deprisa y se despidió diciendo que nos veríamos al día siguiente ni tiempo me dio de decir algo pues también había salido a la carrera.

A la mañana siguiente no se presentó… estuve esperando hasta que noté que se me estaba haciendo tarde. Cuando terminé mi turno fui a la mansión Uchiha y ahí estaba… sentado en junglillas recargado en la puerta de la habitación de Sasuke… por más que le pregunté no logré sacarle mas que gruñidos… Sasuke menos dio una sola palabra y no pude entrar a la maldita habitación… me gustaría saber por que Sasuke actúa de esa manera… parece un niño caprichoso encerrándose en su habitación por que no le dieron lo que quería…

Y desde entonces ninguno ha cambiado de posición.

Debería resignarme… lo mejor será irme a dormir.

--

Celos: filtro zafiro.

-¿Se habrá enojado mucho Sakura-chan?… espero que no me mate-tebayo…

Un rubio de ojos azules miraba preocupadamente hacia el techo, estaba al fondo de un pasillo oscuro recargado en una puerta sentado en el piso, al parecer, en espera de algo, por el frío y la ausencia de la luz seguramente era de madrugada, el chico se notaba algo cansado y ojeroso.

-Sasuke-chan… -dejó escapar en un suspiro de preocupación- Maldición! No debería estarle llamando así… ¡que me esta pasando!- agitaba su cabeza desesperadamente con ambas manos-

¡Esto es tan extraño'tebayo!

Me preocupa saber como está… va por el cuarto día de encierro… y ni una maldita palabra ha dicho-datebayo!

Por que demonios tiene que ser tan engreído!... al menos debería decirme como sacarle de ahí… estoy seguro que por más absurdas que fueran sus exigencias terminaría cumpliéndolas… es lo que he hecho todo este tiempo…

¡Estúpido sello-dattebayo!!

El moreno llevaba cuatro días encerrado en su habitación, sin comer o beber algo, se había negado complemente a hacer cualquier tipo de contacto con el exterior, un jutsu invocado por él mismo formaba una barrera alrededor del cuarto, suficiente para mantenerse aislado.

Por más que intento no puedo evitarlo… ¿cuanto tiempo ha pasado? Más de dos meses desde que regresaste y las cosas han ido tan aprisa… me cuesta mucho poner las cosas en orden'tebayo.

Todo esto me está cansando'tebayo… por que las cosas contigo deben ser siempre tan complicadas… desde que llegó ha sido todo un desastre… cuidar de ti… me has gritado insultado, arañado, mordido… no digo pateado por que apenas te estas recuperando, baka, pero de no ser por eso seguramente ni estarías aquí.-su rostro tornó a una expresión de tristeza-.

Espero que Tsunade-obachan no encuentre la cura pronto… No es que quiera que estés enfermo…pero no quiero que te vuelvas a alejar…

Que es lo que siento… todo este tiempo he evitado aclarar ese punto… y ahora con mi hijo es más difícil replanteármelo… pero no puedo negarlo más… es demasiado el cariño por ti… me prometí a mi mismo que sería el mejor padre para ese niño pero por más que intento no me imagino siendo algo de Sakura-chan… somos amigos… y nada más-ttebayo. Contigo…

-El sonido de sus tripas gruñendo interrumpió su monólogo- Seguramente el también debes estar hambriento…

Debo admitirlo, jeje… -reía socarronamente-me gusta seguirte el juego, no sería trabajo romper esa débil barrera que mantienes… es que eres tan especial… bueno, no, especial no! Eres remilgoso!! Sí, eso-dattebayo! Incluso tuve que aprender a cocinar por tu culpa!

No puedo creer que me la pase consintiéndote…

"no comeré esas porquerías" –decía imitando al Uchiha- sólo por que las hizo Sakura-chan… preparar tus alimentos fue lo que mejor se me ocurrió-dattebayo… no pensé que cocinar fuera tan difícil y ahora te hago el desayuno, comida y cena todos los días.

¿Sakura-chan se imaginará por que le pedí que me enseñara?... espero que no… desde hace algún tiempo no soporta que mencione el nombre de Sasuke sin hacer un desplante… Tsunade-obachan dice que es por las hormonas y que tal vez después del embarazo se le pase… eso espero'tebayo…

Que te estará pasando teme?… actúas mas paranoico que lo normal cuando me ves con Sakura-chan… debo dejar de fingir al menos frente a ti ese papel de padre feliz…

No quiero ser padre-ttebayo!! Pero no puedo decirle al mundo que yo no quería…

En vez de pasar mi tiempo libre con Sakura-chan quisiera pasarlo contigo –suspiró con pesadez- saber como vas con tus tratamientos e incluso ayudarte en la rehabilitación… pero no estoy seguro… después de lo que te hice dudo mucho que quieras tener mi compañía… lo sé por que ha habido muchas ocasiones en que simplemente me apartas de tu lado, ahí puedo ver en tus ojos un reflejo de temor-dattebayo…

Otras tantas ocasiones pareciera que no te quieres separar de mí y salto de alegría…

Me estoy volviendo loco!!

Maldita sea!! Tanto he esperado que regresaras para que todo salga mal!

Me habrá perdonado…

Yo solo quiero estar contigo Sasuke…-dejó escapar en un suspiro antes de caer de espaldas-.

--

Celos: filtro ópalo

-¿Cómo es que terminé en esto?

Un moreno se cuestionaba a si mismo mientras buscaba en el techo algo que respondiera sus preguntas.

La situación estaba así, llevaba casi cuatro días en que estaba ahí encerrado sin siquiera dignarse a cambiar de posición. La culpa era de Sakura-frentona y sobre todo del dobe -tenía que culpar a alguien-

-Debo pasar menos tiempo con Ino…-se recriminaba cuando se dio cuenta como había llamado a la chica-

Mierda, me siento tan inútil. Tanto esfuerzo y sacrificio para que termine de esta forma, postrado en una cama atendido por un inútil que ni siquiera se da cuenta de que estoy celoso…

Si! Celoso de Naruto Uzumaki y su maldita descendencia… no lo soporto!

Eso no esta bien, no esta bien!! No puedo evitar sentir como algo se quiebra cada vez que lo encuentro juntos… y peor cuando el dobe esta tan ilusionado con la llegada de ese mocoso…

No puede ser peor…

No, claro que puede… por que disfruto de su compañía y de sus cuidados… nunca imaginé que el cariño de una persona se sintiera tan bien… a este paso Itachi bajará un escalón en mi lista de venganzas y su lugar lo tomará Sakura… no quisiera tener que compartir al dobe.

Pero él la quiere? Eso es seguro… Por eso es que formarán una familia…

Que asco tengo nauseas…

Me pregunto si estará allá afuera todavía… dijo que no se movería hasta que yo saliera, pero se atreverá a cumplirlo?…

Me siento muy cansado… no he tomado los medicamentos… ni he comido nada…

Te odio!! Agghh!!

Ja… como si fuera verdad… todo sería sencillo si esas palabras me las creyera… pero están lejos de ser verdad, me gustaría ser yo el dueño de todas atenciones y que te alejaras para siempre de esa molestia…

Y otra vez parezco nena, queriendo llorar… basta con recordar lo que nos trajo hasta aquí para que no pueda contenerme.

Todo comenzó un miércoles bastante tranquilo, el clima templado se cernía por toda la habitación, estaba nublado lo que impedía divisar exactamente la hora pero debía ser por ahí de las diez u once de la mañana, a medio día vendría Shizune para transportarme al hospital de Konoha para que recibiera mi tratamiento semanal y practicara algunos ejercicios de rehabilitación. No le molestaba que fuera Shizune quien me llevase, pero no me ponía de humor saber que ella lo hacía por que ese era el día libre de Naruto y que a su vez eso significaba que el día lo pasaría con Sakura-frente de marquesina. Al menos estaría suficientemente lejos como para presenciarlo.

La mañana transcurrió normal, Ino se encargó de mi y me dijo que ya podía caminar normalmente pero que no me sobre esforzara o me lastimaría peor. No puedo creer como por un maldito problema con el chacra tardaría tanto en sanar… como de costumbre le pedí que me acompañara el resto del día, es de las pocas personas que soporto, ya no esta obsesionada conmigo, ahora esta encima de ese tal Sai, fuimos a comer algo y el resto de la tarde la pasamos en el parque sentados en el pasto contemplando la nada.

Tenía poco de haber anochecido y estábamos por irnos cuando los vimos llegar, le pedí que nos quedáramos un rato más y accedió sin hacer más preguntas, lo cual agradecí enormemente, ya comprende que lo mío no es la comunicación, estábamos a unos cuantos metros de ellos pero seguramente no se había percatado de nuestras presencias…

Lo soporté, o al menos eso intenté… pero verlo ahí… encima de ella, acariciando su vientre… sin percatarme había caminado hasta ellos viéndolos con desprecio y a punto de soltarme a llorar huí, salí corriendo a todo lo que podía directo a la mansión, ni siquiera me despedí de Ino… Naruto venía siguiéndome…

Llegué corriendo a mi habitación y me encerré, me tiré en la cama e hice un jutsu de protección… desde entonces no me he movido…

Yo que más quisiera…

En la habitación apenas se escuchó un lastimero eco que arrastraba suavemente "Naru" antes de que la barrera se disolviera y el sonido de algo azotando contra el piso borrara el dulce llamado del moreno.

--

Nosotros

Le costaba mucho abrir los ojos, se sentía cansado, deseaba continuar con su reposo cambió de posición recostándose sobre uno de sus costados, juntando un poco sus rodillas con su pecho pero unas enormes ganas de vomitar le impedían seguir ignorando al resto del mundo. Pensando que se encontraba en la tranquilidad de su hogar quedamente llamó a su cuidador que de acuerdo a su cabezonería seguramente continuaría tras la puerta.

-Naru… mmh… Naru…

Cansado de esperar contestación se espabiló por completo, sentándose en la cama, frotando sus ojos para ver nítidamente, permitiendo a sus sentidos reconocer que ese no era el lugar que el creía. Se encontraba en el hospital, podía reconocer ese ambiente repugnante. indispuesto a reclamar sobre su situación buscó con la vista algo que le fuese de utilidad para las imperantes sensaciones de devolver la cena pero hasta las ganas de vomitar se le pasaron cuando a su lado vio que sentado cómodamente estaba su querido exsensei Kakashi mirándolo divertido.

-¿Así que ya le has tomado cariño?-el ninja copy intentaba contener unas cuantas risitas mientras veía como su alumno favorito se ponía más pálido y tomaba una curiosa tonalidad verdosa.

-Cállate. -Y terminado de decir eso se llevó la mano a la boca para retener un poco el malestar.

-Deberías tener mas respeto por tus mayores.-Aún con su ojito cerrado por la diversión que le causaba se hacía el indignado por la forma tan grosera en que le respondió el moreno.

-Necesito…- Luchaba por contenerlo un poco más pero ese sabor desagradable que subía por su traquea estaba por invadir su boca.

Kakashi a punto de soltar una carcajada al ver el predicamento del Uchiha se dignó a brindarle ayuda.

-Ah, necesitas esto- Decía señalando un bote que sujetaba con una de sus manos frente al azabache.

De inmediato le fue arrebatado girándose al lado contrario de donde se encontraba el jounnin para no dejarle ver tan horrible espectáculo, sólo se escuchaba el sonido de las arcadas.

Una vez ya recuperado dejó el balde junto a la cama y se dejó caer nuevamente en la cama aún con cara de asco por los resquicios del sabor. Su respiración era agitada y unas cuantas gotas de sudor perlaban su frente por el esfuerzo. Kakashi le pasó un pañuelo para que se limpiase la boca.

-Eso me pasa por comer los alimentos que prepara el dobe.- maldecía entre dientes el día en que le había pedido precisamente que él preparase su comida pero es que en su momento pensó que sería incapaz o que cualquier cosa que preparase fuera para la basura al no ser comestible.

Recuperada su compostura habitual secamente le preguntó a su acompañante:

-Que hago aquí! y donde esta el dobe!?

Su maestro acostumbrado a la manera tan mezquina en que Sasuke trataba a las personas decidió que no era el mejor momento para complicar la situación contestando dócil y pacientemente.

-Estas en el hospital y Naruto esta afuera te trajo anoche de emergencia… usaste más chacra del que debías, pero gracias a eso y con ayuda de Neji Tsunade-sama ahora sabe que es lo que te sucede.

Algo bueno se acercaba, se notaba en el brillo creciente de la mirada que le dirigía a esos profundos pozos negros que extrañado por su comportamiento dudaba si era prudente que continuara…

-y…- fue su cordial invitación a que siguiera el jounnin.

El de cabello plateado parecía esbozar una gigantesca sonrisa detrás de su máscara evitando responder, el moreno que poco temple tenía se estaba cansando de la estúpida mueca de felicidad que ponía su maestro, estaba enfermo, ¿de cuando en cuando estar enfermo era motivo de regocijo?

-¿qué es lo que me pasa?-esta vez hablaba reteniendo un creciente enojo, pero el peliplateado ni siquiera se inmutó ante la mirada desafiante que se clavaba en él, retomando de pronto un semblante completamente serio que no cuadraba con el que tenía hacía unos segundos.

-Eso tendrá que decírtelo ella pues no creo que lo tomes tan fácil…

Un escalofrío pasó por toda su espalda tensando sus músculos y erizando su piel, aquello no sonaba alentador.

El tiempo parecía transcurrir extrañamente lento dificultando la espera en que la Quina hiciera su acto de aparición, un silencio sepulcral se cernía en el lugar, cada ninja en su mundo olvidando que compartían la misma realidad.

No sabían cuanto tiempo había transcurrido desde que se dirigieron las últimas palabras pero unos pasos en el pasillo los despertaron de su letargo. Ambos atentos a la puerta que se abría con parsimonia dejando entrar a una voluptuosa rubia.

-ya me dirán que es lo que me pasa o a quien más tendremos que esperar- soltó cortante Sasuke, sin siquiera saludar o permitir que la mujer llegara hasta donde él se encontraba. Necesitaba respuestas.

-ah…-suspiro la Hokage- esto es algo difícil de explicar…- se masajeaba las sienes buscando las palabras que debía pronunciar pero la actitud pedante del moreno sólo contribuía a su dolor de cabeza.-Sasuke… Estás embarazado… -fue lo único que atinó a decir para después estar al pendiente de la reacción de su paciente.

La tensión que habían creado las impertinencias de su maestro ya de por si lo había exaltado pero no tenía comparación alguna con las palabras de la medico que lo habían dejado perplejo, sin importar la situación y con ayuda de su orgullo mantuvo su semblante impasible frío y pétreo simulando que no le había afectado para negarse.

-no es cierto.-un leve titubeo había en esas palabras. Que pésima broma le estaban jugando.

A pesar de su apariencia sus pupilas lo delataban con un ligero temblor, por dentro estaba rogando por que fuera un teatro montado por su maestro…

-Claro que lo es, tienes dos meses de embarazo.- la Godaime trató de transmitir toda su comprensión en esas palabras.

Se llevó ambas manos a cubrir su rostro jalando un poco los mechones de cabello que caían sobre el, sentía claramente como la temperatura subía y descendía por todo su ser, a pesar de estar recostado sentía que el mundo le daba vueltas pronto todo se volvió blanco.

-se desmayó.- articuló la sannin al ver como los brazos que antes temblaban por el esfuerzo de contener los confusos sentimientos del moreno ahora se relajaban y resbalaban como pasta tomando una posición más cómoda

-Tsunade-sama, ¿no pudo haber sido más sutil?- Kakashi lucía en extremo preocupado por la reacción del moreno.

-Quería evitarme las molestias preguntas y quejas, es mejor prevenir- decía orgullosamente intentando lavarse las manos, la verdad esa no había sido su intención, sólo que no encontró una mejor forma para revelárselo. No se dio cuenta que el Uchiha solo se había desplomado por la emoción desorientado y ofuscado, completamente atónito.

-¿No será más complicado explicarle los detalles después?- interrogaba el peliplateado a la rubia que con tono de resignación le respondió:

-Seguramente el ya debe estar consiente al menos de que el padre es Naruto… y que las drogas que introdujeron en su cuerpo eran hormonas entre otras sustancias para hacerlo capaz de concebir…pero…

Haciendo un esfuerzo descomunal y en contra de si mismo cortó la conversación de sus mayores, asustándoles pues ellos le creían inconciente.

-Yo no quiero tener ese bebe…