Ahora veremos algunos secretos de los angeles.
Pequeños Traumas
Cáp. 9 Citas y citas.
Los expedientes de la investigación se han remitido al ministro de magia dado el alcance de los hechos, puesto que se encuentra involucrado en el ojo del huracán el héroe mágico Harry Potter, es un hecho que el ministro en persona declarara esta investigación como de máxima seguridad desde el inicio de la misma, así mismo ha conferido facultades especiales a este departamento para librar los obstáculos burocráticos que en un momento puedan interferir o truncar esta investigación.
El nuevo equipo a cargo de la investigación 007/2666/645046-bis 457 ha comenzado a rendir frutos al seguirle la pista muy de cerca al convicto Severus Snape y ha sido capaz de localizar las residencias donde se había ocultado, sin embargo aun no le han localizado plenamente, pero en el proceso varios de sus benefactores han sido descubiertos y encarcelados por complicidad, con estos resultados se estima que no sean muchos los mecenas que se arriesguen a cubrir al convicto por mas tiempo.
De acuerdo con lo asentado en el oficio 06/hp17-5/dr/ptr08 la investigación por parte del profesor de pociones y su asistente ha rendido frutos al separar el 30 de la formula, y han descubierto en el despacho del convicto Severus Snape la formula original, la cual se encontraba escondida en el libro de literatura muggle " Peter Pan", dado que el ex profesor no era muy afecto a la forma de vida de los seres no mágicos, este libro destacaba con respecto al demás material de lectura, la pista fue proporcionada por la señorita Pansy Parkinson cuando visitaba a la señorita Granger en los laboratorios.
El presente oficio se refiere a la investigación realizada por el señor Ron Weasley y el señor Blaise Zabini, para encontrar una residencia para el infante Harry Potter y su actual guardián. También detallara el hecho que al parecer existe una dualidad en la conciencia del menor. Así mismo de las medidas tomadas por la actual directora del colegio para que los alumnos que han visto interrumpidos sus estudios por razones evidentes, no tengan más retraso en su educación.
En la investigación previa se han manifestado la poca capacidad por parte del menor Harry Potter y el control de su esfínter urinario, esto se debe en parte por el trauma que ha recibido agravado con el efecto Peter Pan, se plantea que estos problemas obedezcan mas a un daño en la sique del menor.
Las actas que se han revisado por el departamento sobre los involucrados, muestran claramente los antecedentes de los mismo, el acta con folio BZ/10-93/45-VInf-IntFam/02 hace constar sobre el maltrato infantil a nivel físico, la violencia intrafamiliar a la que fue sometido durante su niñez el señor Blaise Zabini, el acta a su vez revela que el responsable de dichos maltratos perdió la potestad y fue enjuiciado por el delito de violencia intrafamiliar, sin embargo el anexo Psicológico hace constar sobre la posibilidad de que el infante en su edad adulta tenga recaídas constantes por las marcas que aun quedan en su piel.
La calma y la quietud eran algo que Hermione Granger valoraba sobre todas las cosas, ciertamente al final terminaba involucrándose en acciones que distan mucho de sus pretensiones sin embargo eso no querría decir que no las valorara.
El laboratorio de pociones era sin duda la culminación de esos valores, las paredes cubiertas de ingredientes desde la base hasta el techo eran simplemente inspiracionales, el silencio era prácticamente absoluto roto únicamente por las rasgaduras de las plumas sobre los pergaminos, el leve rumor de los matraces en ebullición, el armónico tintineo de las probetas y goteros de cristal, fuera de ello el silencio resultaba cómodo y deseado. Sin embargo hay personas que no soportan la ausencia del sonido, como por ejemplo Pansy Parkinson que se deleita en la amplia gama de sonidos y el sonido que mas le gusta aparte del maravilloso tintineo de los galones de oro, es el de su propia voz.
Para la chica de cabellos castaños la concentración lo es todo, puede que muchos la consideren fría y metodista, pero solo aquellos que son iguales pueden entender la pasión de la investigación, el ardiente deseo de descubrir algo nuevo y diferente, existen personas que valoran la acción, el peligro extremo y dicen sentirse vivos con la adrenalina corriendo desbocada por sus venas, pero ella siente la misma emoción o mas antes de llegar al final de un libro, de una poción, de una investigación y mas aun cuando el resultado es el deseado.
Para la chica de cabellos rubios la diversión lo es todo, puede que muchos la consideren atolondrada y materialista, pero solo aquellos que son iguales pueden entender la pasión de una ropa de moda, el ardiente deseo de tener algo nuevo y diferente, existen personas que valoran la paz y quietud, la rutina diaria y dicen sentirse satisfechos con su estilo de vida, ver transcurrir sus días de una manera relajada y conformista, pero ella prefiere la emoción de comprar, de crear nuevos estilos, de disfrutar la vida en cada acción, ver el mundo, sentirse parte de lo que le gusta. En pocas palabras una hedonista en su máxima expresión.
Hermione Granger aprendió en la guerra que la paciencia es una virtud, es la llave del éxito en una misión, esperar el momento adecuado para ejecutar, comprendió que un plan donde todos los puntos sean previstos pueden salvar vidas, controlar todos los aspectos dan seguridad y poder sobre si mismo.
Pansy Parkinson comprendió que esperar que las cosas pasen o esperar que se de el momento para actuar es una perdida de tiempo, si quieres que algo pase debes hacerlo posible, una vida llena métodos y falsas seguridades, no es una vida, hay que vivir experimentando, corriendo los riesgos, controlar cada aspecto del mundo solo te hacen sentir falsamente seguro, la aventura y la libertad son lo que realmente dan poder sobre uno mismo, saber de lo que eres capaz y ella por eso es fuerte.
Sin embargo la vida es el equilibrio de todo, no hay nada malo en este mundo, los excesos son los que los hacen malo, después de todo en la dosis esta el veneno, y todos necesitamos de un balance, ya sea que lo descubramos por nuestra propia cuenta o que alguien nos complemente, no es amor o amistad, es el sentido de igualdad de complementación y armonía. En resumen nuestro equilibrio compartido.
El laboratorio de pociones que se emplea para la investigación es la vieja mazmorra que el antiguo Profesor de pociones y ahora prófugo de la justicia Severus Snape utilizaba, después de todo era muy probable que la poción que genero el cambio en el héroe mágico Harry Potter, se creara en ese laboratorio, a demás de evitar que personas curiosas entraran puesto que la sombra de aquel adusto profesor aun rondaba esa mazmorra o así se creía hasta que cierta rubia descerebrada se empeño en obtener una segunda opinión.
Pansy Parkinson se encontraba en la disyuntiva de su vida, el azul o el verde, simple para las personas practicas, pero no para la moda o el estilo que ella quería para el pequeño, había visto en su catalogo "Niños de pasarela" un hermoso conjunto que según ella haría que Harry luciera simplemente encantador, el problema era que el color azul era muy sobrio y el verde era muy vivo, el azul resaltaría sus ojos que son verdes, pero el verde le daba un aire travieso y tierno a la vez, el problema principal era que no podía discutir con nadie sobre ello, por la promesa que le hizo a Draco. Pero necesitaba una segunda opinión urgentemente y bueno pensó en que tal vez Granger le ayudaría a decidir.
Tal como pensó, la castaña se encontraba trabajando en el laboratorio completamente sola, puesto que el actual profesor estaba dando cátedras a los otros alumnos, la rubia entro en el laboratorio asustando de muerte a la investigadora, la paz y quietud que tanto valoraba la chica se vio rota por el remolino de cabellos rubios dispuesta a barrer con su cordura.
La rubia recorrió el aula y un sentimiento nostálgico la invadió, la humedad tan mala para su piel, la luz mortecina que sirve para esconder las ojeras o las imperfecciones del rostro y sobre todo ese asqueroso olor a rancio que dejan las pociones mal hechas, si todo un recuerdo para la chica, sin embargo no estaba ahí por nostalgia, tenia un objetivo y algo que Pansy Parkinson quería lo obtenía ya sea por astucia o por fuerza.
-Granger- dijo la rubia con naturalidad- que bueno que te encontré
-Bueno ya lo has hecho- contesto la castaña en tono seco- ahora puedes irte
-Siempre tan calida- respondió la pálida chica con una dulce sonrisa- algunas cosas nunca cambian
-¿Qué quieres Parkinson?- pregunto de mal talante Hermione- estoy ocupada
-bueno, quisiera que fueras mas amable- respondió inocente la rubia- y no tan controladora, pero creo que eso es imposible, vine porque necesito un consejo
-¿Quién es la controladora?- pregunto a la defensiva la castaña- y siempre soy amable
-si, lo que digas- respondió Pansy rodando los ojos- ¿sabes? Creo que te caigo mal
-¿quieres la verdad? O simplemente seguir con tu vida- burlo Hermione con una sonrisa de suficiencia- no creo que soportes la verdad
-yo, mejor que nadie se lo que puedo y no puedo soportar- contesto la rubia en tono serio- pero gracias por preocuparte
-lo que sea- dijo la castaña- consejo ¿para que?
-Cierto- recordó la rubia su objetivo- mira, yo creo que como somos las únicas mujeres que saben lo de Harry, deberíamos tratar de llevarnos mejor, en lo personal no creo que los chicos sepan lo que es bueno para un niño, por ejemplo Draco es muy conservador con algunas cosas, a veces creo que el nació anciano o algo a si ¿Qué niño normal de seis años quiere de regalo un libro?
-Pues yo también pedí un libro a esa edad- rebatió la castaña buscando la lógica a las palabras de la rubia- era mi máxima ilusión
-Ahí esta- observo la chica- mas pruebas no puedes pedir, dije normal
-Jajaja- sonrió la castaña- Parkinson en verdad que eres un caso muy especial
-Todo mundo dice eso- respondió la chica alegre- y no se equivocan
-¿Cómo le haces?- pregunto de pronto la chica- para tener esa seguridad en ti
-no lo se, simplemente ahí esta- respondió la rubia en tono confidencial- yo creo en mi y eso es suficiente.
-Ya veo- siguió la chica- me parece interesante tu idea¿Qué propones?
-Bueno, ahora mismo tengo un dilema- confeso la rubia- encontré en este catalogo una ropa muy linda, pero no se color escoger, míralo de seguro le quedaría genial a Harry
-¿por esto me interrumpes?- pregunto molesta la castaña- ¡Merlín! Que ropa mas bonita, y mira esa… es encantadora… y esos gorritos… NO… digo ¿Cuál es el dilema?
-El color- respondió la rubia haciendo caso omiso de la reacción de la chica- mira este azul resalta los ojos de Harry, pero si es verde el color de sus ojos se pierde, a demás el verde le da un aire tan tierno.
-El azul le queda muy bien- contesto la castaña- la combinación y el estilo de la ropa le da un aire sutil y encantador, a demás el realce de sus ojos dan la ternura que quieres.
-¡Granger!- abrazo la rubia a la castaña- jamás creí que supieras tanto de moda, definitivamente nos vamos a llevar muy bien, yo igual creía eso pero aun no estaba muy convencida por el corte, pero definitivamente tienes razón.
-Bueno, si eso era todo- dijo la castaña satisfecha por el elogio- tengo que seguir con mi investigación
-Es cierto- respondió la rubia- estas investigado la poción que hizo a Harry niño y ¿Qué tal vas?
-Bueno, a penas he podido separar algunos ingrediente- contesto la castaña emocionada – según mis calculo deberé estar cerca del treinta por ciento de la formula, es muy interesante el grado de complejidad de la poción, la formula en si parece imposible, he revisado los apuntes que me dio el profesor Slurgon pero esto supera por mucho las investigaciones de Flamel y Dumbledore, no creo que Snape tenga el talento para esto.
-Bueno Snape era bueno en pociones- dijo la rubia distraída- ¿y por que no han usado los apuntes de el?
-Eso quisiera- respondió la castaña- pero no podemos entrar a su despacho, Mcgonahall ha estado probando con varios hechizos para entrar pero aun no da con el correcto.
Al tiempo que la castaña respondía el porque no había usado los apuntes del profesor, la rubia se encontraba frente a la puerta del despacho, ella siempre había querido entrar a esa oficina, bueno por voluntad propia ya que cuando lo hacia era porque Snape la llamaba para regañarla o dejarle mas trabajo, así que ahora que no estaba era su oportunidad, emocionada giro el pomo de la puerta y esta se abrió para sorpresa de Hermione que vio la escena congelada de la impresión.
La mente lógica de la castaña estaba en plena revolución, era simplemente imposible que la puerta se abriera, habían probado con hechizo de aperturas, desde lo más básico hasta magia oscura y nada había funcionado, y la rubia simple y sencillamente giro el pomo y las puertas se abrieron.
La rubia actuó como si nada raro e imposible ocurriera, entro con emoción desbordada la habitación estaba en penumbras, un simple hechizo de iluminación y la luz barrio con la oscuridad mostrando un despacho lleno de libros desde la base hasta el techo, el escritorio de roble aun conservaba su barniz y superficie pulida, había una vitrina llena de frascos de varios tamaños, colores y formas. Recorrió con la yema de los dedos los títulos de los libros hasta que toco uno que la hizo gritar de dolor.
Hermione que estaba estupefacta, reacciono al grito de terror y dolor de la rubia, quizás había activado una trampa puesta por Snape o se rompió una uña. Cuando vio a la rubia mirándose el dedo con horror, la teoría de la uña prevaleció, era extraño la chica frívola entro en la habitación que estaba protegida por hechizos oscuros de alto nivel y cuando ni siquiera la directora pudo romper, y esta simplemente la abre como cualquier cosa y ahora grita porque se rompió una uña, vaya que Parkinson era realmente un caso especial.
-¡Granger!- llamo la rubia afligida
-¿Qué paso?- pregunto la castaña ligeramente molesta- ¿como entraste?
-Por la puerta- respondió la chica contrariada- me rompí la uña
-Pero, la puerta estaba cerrada con hechizos- dijo la castaña – de alto nivel se supone que no podrías entrar
-Pues lo hice- contesto la rubia extrañada- se supone que eres la mas lista y me preguntas esa cosas
-Bueno, es que es imposible que rompieras las barreras- debatió la castaña- ni siquiera la directora pudo abrirla
-¡Eso no es importante! - exclamo la rubia enojada- no ves que me rompí la uña
-eso suele pasar- dijo Hermione estresada- varias veces me ha pasado
-tu no entiendes- hablo Pansy molesta- a mi no se me rompen la uñas por cualquier cosa, hay magia negra ahí, magia muy mala en verdad.
-¿magia oscura, donde?- pregunto la castaña extrañada- no siento nada
-no es magia oscura- respondió la rubia- es magia negra, muy negra, ahí en ese libro el que parece Muggle.
-A ver- siguió la castaña el dedo de la rubia en dirección del libro – ciertamente parece Muggle¡ah! mira es Peter Pan.
-No, no me lo acerques- chillo desesperada la pálida chica- es horroroso, asqueroso
-Esta bien que no te agraden los Muggles- dijo molesta la castaña- pero estas exagerando terriblemente
-¿no lo ves?- pregunto la chica mas pálida de lo normal- ¿no lo sientes?
-Ver y sentir ¿que?- pregunto la castaña muy extrañada- es solo un libro
-Granger- hablo la chica poniéndose cada ves mas verde- ese libro tiene algo muy malo, lo puedo sentir, hay dolor y sufrimiento… por favor aléjalo de mi.
-No te entiendo- declaro Hermione- pero si tanto te afecta lo pondré lejos de ti.
-Gracias- dijo Pansy más tranquila- me duele la cabeza, saldré a tomar aire.
-Si, es lo mejor- reconoció la castaña pero al ver como se tambaleaba la rubia decidió acompañarla- mejor vamos juntas yo también necesito un poco de aire.
En las afueras del castillo la rubia tomo aire y sonrió al sol, era mejor la luz y el fresco de un lugar abierto y no esa oscura y rancia mazmorra; Hermione se encontraba muy intrigada por el hecho de que la descerebrada pudiera traspasar no solo la barrera y también por el hecho de que actuara tan rara con el libro, pero pensándolo bien, era muy raro que el Profesor Snape tuviera un libro de literatura Muggle dentro de su colección, parecía un libro Muggle el forro era de cartoncillo y las hojas de papel común, en comparación con los libro mágicos que son forrado en piel, laminado o chusie, y el papel es de tipo pergamino; realmente era muy raro todo eso, a demás el titulo en especial era muy extraño ¿Por qué tendría el libro de Peter Pan? Y su mente lógica comenzó a formular una vaga idea del porque de ese titulo en especial.
-¡Parkinson!- llamo la castaña- ¿alguna vez escuchaste la historia de Peter Pan?
-Si, creo que si- respondió la rubia- es de un ridículo niño que usa mallas ¿no?
-Bueno si usa mallas- reconoció sonriendo la chica- pero la historia en si¿la conoces?
-Algo sobre nunca crecer- recordó la rubia- un niño que no envejece
-¡Exacto!- felicito Hermione - ¿no es extraño que Snape tuviera ese libro en particular? Y ¿no es extraño que ahora Harry se convirtiera en niño?
-Quieres decir que están relacionados- exclamo la rubia sorprendida - por un libro
-No, no me refiero al libro - aclaro la castaña - si no a la trama, Peter Pan era un niño que no quería crecer y decidió ser niño por siempre y Harry se ha vuelto un niño completamente, no es una regresión tan simple.
-Bueno ese libro tiene algo raro - dijo la rubia temblando ligeramente - cuando lo toque sentí un dolor terrible, una angustia y violencia. Es posible que haya un hechizo en ese libro
-Es muy probable- reconoció la castaña - que Snape escondiera la formula ahí, nadie sospecharía de un libro Muggle
-Te dije que era muy bueno - sonrió afectada la rubia - pero fue muy obvio colocándolo ahí, salvo que creyera que no lo notarían, puede ser que uso un bloqueador, por eso tu no sientes la magia y me imagino que los otros no la sentirían tampoco.
-¿A que te refieres?- pregunto la castaña- al hechizo escondido entre otros para nublar la percepción, pudiera ser, pero ¿Por qué tu si lo sientes?
-Veras- respondió la rubia- yo soy algo diferente, soy muy sensible con la magia, puedo percibirla desde cualquier dirección, color y forma, mi abuelito sabia que esto podría enloquecerme al vivir en un mundo donde hay tanta magia, así que modifico mi campo magnético, solamente el mío para poder desestabilizar la magia que me rodea y no me afectara… tanto.
-Eso es muy interesante- reconoció la castaña- sin duda una aplicación de los campos mágicos muy elevada.
-Bueno, no están bueno como crees- dijo desanimada la rubia- mi propia magia es inestable, no me salen bien algunos hechizos simples, por eso la mayoría cree que soy una inútil, pero puedo afectar la de los demás a veces inconscientemente y otras a voluntad.
-Por eso pudiste entrar en el despacho- señalo la castaña – y por eso te diste cuenta del libro¿sabes? si todo es cierto, nos abras ahorrado mucho tiempo y es posible que descubramos el antídoto muy pronto.
-Eso quiere decir ¿Qué Harry no seguirá siendo niño?- pregunto triste la chica- es una lastima hay tantos modelos de ropa que me gustaría que usara
-Eso es cierto- reconoció la castaña- pero eso no implica que no podamos hacerlo mientras sea niño.
-Quieres decir- pregunto la rubia- ¿Qué me ayudaras a buscarle más ropita?
-La verdad es que- confeso la castaña- yo también había visto unas ropas que le sentarían genial, y supe de una tienda especializada en moda infantil y me gustaría mucho visitarla.
-Es una cita- acordó la rubia- iremos mañana y si podemos nos llevamos de una vez a Harry
-Eso suena muy divertido- reconoció Hermione muy emocionada- de acuerdo iré a seguir con la investigación y haré espacio para mañana, ahora mismo probare la teoría del libro y si es cierto, el profesor puede avanzar la investigación por un día sin mi; tu puedes planear el recorrido de mañana y ver si Malfoy nos presta a Harry para mañana, pero lo mas probable es que quiera ir con nosotras.
-Si, Draco tiene Harrydependencia- acertó la pálida chica- nunca lo había visto tan feliz y tranquilo, no te preocupes yo arreglo lo demás, tu ve y juega con ese libro.
-No es juego- respondió ligeramente indignada la castaña- ¿era una broma verdad?
-Eres demasiado seria- contesto la rubia con una gran sonrisa- te veré luego
-Si, hasta luego- se despidió la chica con una sonrisa- y Parkinson, muchas gracias por todo esto.
-Aburrida- dijo la chica y se hecho a correr sonriendo muy feliz- te veo en el cuarto infantil.
La luz del sol todavía no se asomaba, dentro de poco amanecería, pero Blaise Zabini esta muy emocionado por que amaneciera, la razón era que pasaría el día con su demonio rojo o debería decirle "arangel rojo". Eran muy pocas las veces que se sentía así de emocionado, expectante y deseoso porque amaneciera, regularmente era de los últimos en levantarse, pero con mucho trabajo se forzó a dormir y despertarse temprano.
Se levanto de su cama y se dirigió en completo silencio al baño compartido de los alumnos rezagados, despejando su mente y reanimando totalmente su cuerpo con una calida ducha, le gustaba mucho bañarse sentía que de alguna forma se libraba de sus temores y pecados, el agua recorriendo su cuerpo en una suave caricia, empapando su ser y limpiando esas heridas que nunca se curarían, el recuerdo del amor que su padre demostró por el.
Heridas que le recuerdan que el amor en ocasiones puede ser violento y traicionero, que a veces destruye todo a su paso, un falso amor que nubla la razón, la lógica y la inocencia. Un amor demostrado por el dolor y la vergüenza, o el odio disfrazado de amor, sin embargo a pesar de ello él todavía cree que es posible amar si hacer daño, claro cuando el sentimiento es mutuo, porque él ama y sufre, pero confía en que llegara el día en que ese dolor y sufrimiento se transforme en alegría y felicidad, porque aun a pesar de todo hay inocencia en su corazón, inocencia que ni la locura de su padre pudo corromper.
Estaba tan distraído disfrutando las caricias del agua, limpiando las impurezas de su cuerpo y mente que no escucho cuando alguien entro en el baño, el rumor del agua y sentimiento de relajación lo mantenían alejado del mundo.
Ron odiaba levantarse temprano, hay cosas que nunca cambian, y en verdad odiaba levantarse temprano tanto o mas que perderse el desayuno, pero tenia un compromiso y tenia que demostrar que era responsable y capaz de cumplir con las expectativas de sus amigos, haciendo acopio de toda su voluntad se desperezo en su cama y se dirigió al baño para lavarse el rostro y terminar de despertar, seguía soñoliento y por eso no advirtió que alguien mas estaba usando el baño.
Cuando abrió la puerta realmente no estaba preparado para ver lo que vio, simplemente su mente se nublo, y literalmente se congelo, era una visión devastadora; Frente a el se erguía un monumento a la perfección corpórea, un cuerpo de color de ébano se imponía en su mirada, los tobillos y gemelos esculpidos a la perfección; unas piernas largas, fuertes, fibradas y sensualmente delineadas; un trasero respingado, redondo, carnoso y marcado por hoyuelos; una cintura muy estrecha casi imposible; una espalda amplia, ejercitada y unas cicatrices blancas que ensuciaban la perfección de ese cuerpo, marcas insultantes a la belleza de ese cuerpo, regadas indiscriminadamente por esa amplia espalda, una aberración contra esa hermosa beldad. El pelirrojo no pudo reprimir una ahogada exclamación de indignación por ese cuerpo cruelmente marcado.
Cuando escucho la exclamación, su cuerpo se contrajo, alguien lo había visto desnudo, habían violado su intimidad, habían visto su espalda llena de cicatrices, las marcas del violento amor de su padre, sabían su secreto y por primera vez en mucho tiempo, sintió pánico, miedo, vergüenza y fragilidad. Quiso gritar de impotencia y vergüenza; y lo hizo.
-¡LARGO!- grito el chico de ébano sin dar la cara - ¡FUERA!
-Lo… siento- trato de disculparse el pelirrojo- no… no era mi intención
-¿Weasley?- pregunto confuso el ojioro- ¡MALDITA SEA!... vete… déjame…solo
-lo lamento- insistió el pecoso- no quería… yo…no…
-¡Por… favor!- exclamo Blaise con la voz temblorosa y perdida- deja de verme… sal de aquí.
-Disculpa- susurro apenado el chico y salio del baño muy confundido.
Lloro, lloro como hacia tiempo no lo hacia se sentía derrotado, se dejo caer en la fría superficie del suelo y se abrazo así mismo, de todas las personas tuvo que ser él ¿acaso no era suficiente humillación tener esas cicatrices¿No había sufrido ya bastante¿No tenia ya suficiente amando en secreto a un hombre? Sabiendo que este jamás lo amara. Se maldijo a si mismo por todo, quería que la tierra se abriera en aquel momento y se lo tragara junto con su dolor. Se despreciaba tanto en aquel momento que deseo jamás haber nacido.
Se sentía realmente mal, nunca fue su intención quedársele viendo, pero era simplemente imposible no hacerlo, se desprecio a si mismo por ese sentimiento y la reacción que tuvo su cuerpo al momento de verlo desnudo, fue como una revelación, se excito viéndolo desnudo¡Merlín¿Qué pasaba con el?, ya antes había visto a sus amigos y hermanos desnudos y nunca había pasado eso, nunca se había excitado viendo a un hombre desnudo; era repúgnate sentir eso, sin embargo no se desprecio tanto como pensó, ya que jamás había visto un cuerpo tan perfecto, la piel oscura le daba un morbo especial, las poderosas piernas y ese trasero de tentación. ¡Maldita sea! Se reprendió a si mismo. Debería sentirse culpable por violar la intimidad del chico, no por la erección en sus pantalones, debería sentir lastima por las marcas del chico, no excitarse aun más por esas cicatrices, - me he vuelto un degenerado - pensó.
-¿y ahora como podré mirarlo a los ojos?- se preguntaron al mismo tiempo los chicos en espera de una respuesta que nunca llegaría.
Blaise tenia una frase para salir siempre a flote – No haré de mi vida un drama – una frase que servia para auto consolarse, una frase que se repetía como un mantra para no caer en la desesperación, y esta vez no seria la excepción; se limpio las lagrimas de su rostros y controlo sus espasmos, lentamente recobro el dominio sobre si mismo y se alisto para salir, después de todo tenia un compromiso y como hombre debía respetar su palabra.
Cuando salio del baño, Ron seguía afuera esperando, pero Blaise no quería hablar en ese momento y camino rápido para poner distancia; el pelirrojo entendió que no era el momento de hablar y resignado entro al baño para tomar una ducha fría que era lo que su cuerpo necesitaba, no pudo evitar sonrojarse cuando entro en la habitación del aseo, el aroma del jabón estaba impregnado y su mente retrocedió a la escena donde el chico de ébano se estaba bañando, recordó la perfección de ese cuerpo, las finas y masculinas formas, su miembro nuevamente se endureció; se sentía basura por las reacciones de su cuerpo, era innegable que ese cuerpo lo había turbado de una manera que aun no lograba comprender.
El agua helada le ayudo a mantener la cabeza fría y distante, se reprendió a si mismo por su actitud y se dispuso a buscar el perdón del ojioro, después de todo Blaise se había ofrecido a ayudarlo y él no tenia ni la menor idea de lo que estaba haciendo, además estaba el hecho que se sentía a gusto con el chico, tranquilo, sin presiones y apoyado; eso era lo que necesitaba en esos momentos y no quería perderlo por un mal entendido.
Salio del baño aun confundido y avergonzado, pero tenia que ser valiente y encarar la situación, se encamino hasta la cama que Blaise usaba y lo encontró recostado boca bajo, sus ojos se perdieron ante la visión de la parte trasera del chico, el pantalón que usaba en ese momento era de vestir con un corte recto que realzaba los atributos del ojioro, remarcando descaradamente las carnosas nalgas y las poderosas piernas, la camisa de vestir estaba hecha de tal forma que se ajustaba perfectamente a la espalda y cintura. Un bochorno recorrió desde el dedo gordo del pie hasta la punta de sus cabellos, se sintió sobrecogido por la visión y cerro los ojos para controlarse esperando en vano que el rubor que cubría su rostro se desvaneciera.
Lo escucho llegar, sintió su mirada pero no podía moverse, no tenía el valor para encarar la situación, era patético para él sentirse tan vulnerable, se pregunto ¿que haría su amigo Draco?, era obvio fingiría que nada paso, eso seria lo mejor actuar normalmente y rogar porque Weasley no pregunte nada.
Decidido el chico de ébano se dio rápidamente la vuelta pillando al pelirrojo observando atentamente sus marcadas nalgas, sin embargo el creyó que el pecoso estaba viendo su espalda. Malinterpretando la mirada lasciva por una de morbosa curiosidad por sus cicatrices; al instante el pelirrojo palideció no porque lo hubieran pillado viéndole el trasero aun hombre, mas bien por lo atractivo que se le hacia.
El ojioro ignoro la reacción del pelirrojo y actuó como lo había decidido, se puso de pie y sonrió resignadamente.
-ya es hora- indico el chico lo mas normal que pudo- ¿nos vamos?
-Si…- contesto el pecoso nervioso- se hace… ¿tarde?
El sol comenzaba a despertar de su sueño, iluminando tenuemente los terrenos del colegio y dos jóvenes salían de las puertas del castillo en total silencio, era un silencio muy incomodo.
-bien Weasley - hablo el ojioro – ¿no te apetece desayunar primero?
-No tengo hambre - contesto molesto el pelirrojo porque Blaise volviera a referirse a él por su apellido- traje una manzana.
-Excelente – respondió el chico de ébano sin emoción – será un día largo.
-Así parece- concordó el pecoso pero su estomago dijo otra cosa - ¡carajo!
-Jajajaja - sonrio Blaise – primero desayunamos, conozco un buen restauran cerca de hogmeade.
-Soy un menso - reconoció el pelirrojo sonriendo abiertamente – bueno, vamos que se hace tarde.
De una manera fácil, el gruñido de las tripas del pelirrojo había roto el silencio incomodo y los jóvenes mas relajados se permitieron seguir con sus actividades, iniciando con un delicioso desayuno en – El Madrugador – donde el pelirrojo se deleito de los exquisitos platillos y una gran taza de café. Mientras el ojioro comenzaba a olvidar el incidente de la mañana.
Cuando Harry se despertó se llevo un pequeño susto al no ver a Draco por ninguna parte, y donde se supone que estaría el rubio, en el lado izquierdo de la cama el pequeño encontró un pequeño oso de peluche. Para Harry ese oso era muy lindo, el color del peluche era ligeramente amielado y los ojos oscuros, con una sonrisa de oreja a oreja y un pequeño gorrito verde; Harry pensó que seria realmente hermoso si el oso tuviera el pelaje amarillo platino y los ojos grises y en cuanto lo toco el oso cambio de color tal como el pequeño lo había imaginado. Harry sonrio lleno de alegría y abrazo fuertemente al pequeño y albino oso contra su pecho.
Draco entraba a la habitación procurando hacer el menor ruido para no despertar al pequeño, llevaba el desayuno que había ido a buscar a la cocina cuando se despertó, la escena del niño abrazando fuertemente al oso logro desprenderle una amplia sonrisa, pues estaba satisfecho de que el pequeño gustara mucho del oso que le compro. Solo que ese oso era de otro color, por un momento pensó que tenia un parecido con el mismo. Seguramente era uno de esos casos de magia espontánea que se presenta ocasionalmente en los niños magos y cambian las cosas a su gusto.
Cuando el pequeño se dio cuenta que era observado dejo a un lado al oso y este recupero su color original, culpable de haberlo tomado sin permiso.
-¿te gusta el oso? – pregunto el rubio sonriente – Harry
-si… es muy lindo – contesto el niño presionando sus manitas – yo… no quería agarrarlo
-y ¿por que no habrías de hacerlo? – pregunto el pálido chico divertido – si es tuyo
-¿de verdad? - pregunto el niño con los ojos abiertos de la impresión - ¿es para mí?
-Claro peque – respondió el rubio – lo compre para ti
-¡Draco!- exclamo el pequeño cogiendo el oso – te quiero mucho.
Un calido sentimiento recorrió el corazón del pálido chico, eran las palabras que siempre quiso escuchar, de quien siempre quiso escucharlas y de quien jamás pensó pronunciarlas. Harry estaba muy feliz era el primer juguete real que tenia, uno nuevo solo para el, no como el soldado cojo de plástico o el cochecito sin llantas que Dudly le dio para burlarse de él; ni como los que el tuvo que inventarse o cazar, como su arañita "muchas patas Jack" o "cuca" la cucaracha o "caty" la oruga. Pero a "cuca" la aplasto Tía Petunia un día lluvioso y "muchas patas Jack" se fue a vivir bajo la cama de Dudley quien les teme a las arañas cuando Harry sospecho que se había comido a "Caty" y a su familia.
El oso nuevamente tomo el color que el pequeño quería, otra vez era albino y con los ojos grises, Harry decidió llamarlo Drarry, Draco pensó que el niño no era original pero le encanto el nombre. Ahora los tres disfrutaron de un delicioso desayuno, bueno el oso no comió nada porque estaba a dieta para frustración de Harry que quería que probara el chocolate. Pero Draco le explico que los juguetes no comen comida, ellos se alimentan del cariño y la felicidad de sus dueños, por eso le dijo al pequeño – tienes que ser muy feliz para que Drarry nunca tenga hambre – y el niño abrazo al oso y le dio tiernos besos en su pálido pelaje.
La mañana transcurrió entre risas y juegos, el pequeño le enseñaba a su oso el lugar y las cosas que había hecho con la masilla mágica que Herm… Herni… Hermanoni… la mami de los Ángeles le había dado.
Según los cálculos de Draco, Blaise y Weasley ya no estarían en el colegio, lo más probable es que regresaran en la tarde casi rayando la noche, y es que su amigo de piel de ébano no perdería la oportunidad de estar en compañía de… digamos Ron.
La calma con la que habían estado Harry y Draco se vio rota con el torbellino Parkinson, temido en las tiendas de moda y zapaterías por que cuando se va deja todo como zona de desastres pero contrariamente los vendedores la despiden sonrientes. La rubia llego con una enorme sonrisa, misma que el pálido chico reconoció como "quiero algo y no acepto no por respuesta". Era algo raro Pansy siempre luce alegre pero por alguna extraña razón estaba realmente radiante y eso la hacia ver muy hermosa.
-¡Harry¡Draco!- saludo la rubia – buenos días
-buenos días Pansy – saludo el pequeño muy alegre – mira, mira lo que me dio Draco ¿verdad que esta bonito?
-Muy bonito Harry – contesto la rubia revolviendo el pelo del niño – y el color es muy original¿Cómo se llama?
-Drarry – respondió el infante orgulloso del nombre – yo… yo nunca había tenido un juguete para mi solito… ¿pero me dejarías tener un rato más a "bolitas"… para que jueguen los dos?
-Claro Harry - dijo la rubia conmovida por las palabras del niño – ve a jugar, tengo unas cosas que hablar con Draco y luego jugamos los cuatro ¿si?
-Si…si – contesto el ojiverde muy alegre y tuvo una idea - ¿y habrá chocolate?
-Los que puedas comer – aplaudió la rubia por la astucia de Harry – en un momento estoy contigo
El niño se puso a jugar con los muñecos de peluche en la salita de estar, mientras Draco lo observaba muy atento, fue entonces que la rubia dirigió su atención a su compañero de casa, dispuesta a plantearle la idea de un paseo con el niño.
-estuve – dijo la rubia emocionada - hablando con Granger
-y sigues viva – hablo el rubio extrañado – debe estar perdiendo facultades
-muy gracioso – reto la chica – claro que sigo viva… ¿creo?, el caso esta en que acordamos hacer unas compras para Harry mañana.
-Yo no tengo dinero – soltó el rubio molesto – si es eso lo que quieres
-No, no tonto – alego la rubia mas sonriente – por eso no hay que preocuparse, yo quería que me prestaras a Harry para llevarlo
-NO – fue la seca respuesta del ojiplata- Para nada
-Tenia razón Granger – soltó la rubia venenosa – ella dijo que dirías algo así
-No voy a caer en un juego tan obvio – se defendió el rubio – tendrás que hacerlo mejor que eso
-Chico listo – reconoció la chica – pero aquí entre nos, ella dijo que lo mas seguro era que tu quisieras ir también.
No, no es por eso – confeso el pálido chico – es por Harry, habrá mucha gente y no creo que se buena idea exponerlo, a demás corremos el riesgo de que alguien lo reconozca, me sorprende que Granger no previera eso.
-No te preocupes por eso – hablo la rubia – ella lo resolverá, es buena para esas cosas solo confía un poco, a demás yo también voy a ir eso es garantía de seguridad
-¿es broma?- pregunto el chico irónico – me has quitado un peso de encima
-perfecto – dijo triunfante la chica – es una cita, en la tarde ultimamos detalles, y los lugares que visitaremos
-¡Pansy!- llamo el rubio viendo el error que cometió puesto que la chica es inmune al sarcasmo – yo no he aceptado
-lo siento jovencito – reto la chica con una mira asesina que helo al ojiplata – vamos a ir y espero que te portes amable y cordial con Granger, de lo contrario no querrás saber las consecuencias ¿OH si?
Una vez amenazado al rubio la chica se fue jugar con el pequeño, mientras el chico se maldecía por el error de calculo, conocía demasiado bien a Pansy y no era alguien lindo para tener en contra, era brutal como enemiga, y reconoció que la chica tenia razón era el momento de usar la diplomacia y obtener la gracia de la castaña, no porque lo deseara pero quería estar con Harry y si ese era un requisito lo cumpliría.
Exhausto, casi muerto, al borde del abismo, así era como se sentía el pelirrojo después de tanto recorrer la ciudad, el ritmo del ojioro era abrumador, ni en las batallas de la guerra se había cansado tanto, y él lucia fresco y lleno de vida; Blaise estaba eufórico, se sentía muy dichoso de estar a solas con el pelirrojo, no se sentía ni cansado y quería que el día durara lo mas posible, saltando el pequeño incidente de la mañana estaba sacando todo el provecho que era capaz.
Una chica de cabellos negros y ojos azul claro se acerco al chico de ébano, preguntando la hora, era obvio que era una excusa para acercársele, y era obvio por la mirada predadora de la chica, la forma descarada con la que se le insinuaba y las risas tontas e insípidas. Algo a lo que el ojioro estaba habituado, pero no el pelirrojo que se sintió muy incomodo por la intromisión de la chica. Quiso pensar que era envidia por el atractivo del chico, pero lo cierto era que la envidia no punza el pecho.
Al fin llegaron a una zona residencial donde Blaise sabia que habían casas en venta, según la información que tenia, después de todo servia de algo tener una suscripción vitalicia a "casas y arquitectura mágica", cuando llegaron el chico de ébano se dio cuenta de que el pelirrojo sudaba a mares, el sudor recorriendo el pecoso cuello, los cabellos húmedos y la respiración agitada, una imagen mas para sus solitarias noches. Era obvio que el pelirrojo estaba agotado, en la zona había un parque donde se sentaron un momento a descansar y disfrutar de las sombras de los frondosos árboles.
Ron estaba un poco sofocado por el calor, se quiso levantar de la cómoda banca para comprar un refresco, pero cuando se levanto se llevo un mareo que lo obligo a sentarse de nuevo, preocupado Blaise coloco su mano derecha en la frente del pelirrojo para medir su temperatura y al instante el pecoso sintió su cuerpo arder, al verlo tan rojo Blaise se alarmo y se ofreció a traerle un refresco.
La mano sobre su frente le provoco escalofríos por todo su cuerpo, lo puso muy nervioso, era ridículo ponerse así con un toque, era enfermizo pensó el pecoso. No quería ser un idiota y comportarse de esa forma, Blaise lo estaba ayudando mas de lo debería, simplemente desde la primera casa habría caído en la trampa del vendedor y la hubiera comprado sin medir lo demás.
Ron estaba sumamente admirado de los conocimientos de Blaise en la edificación de una casa, tenia amplios conocimientos sobre ese ámbito, el material y descubrir los desperfectos; francamente el simplemente pensaba que las casas eran paredes, techos, pisos y puertas; Muy alejado de la realidad.
Por ello habían recorrido la ciudad, marcando las posibles casas para compra y descartando las otras. Muchos de los vendedores se quedaban en blanco cuando Blaise les preguntaba sobre los materiales, la separación de las juntas, los morteros empleados para el empaste de las paredes, el sistema hidráulico y eléctrico, las tomas principales, el grado de inclinación, la proyección de desgaste y declives, la zona segura y la constructora que hizo el trabajo. La garantía de los mosaicos y azulejos, los porcentajes de abrasión, desgaste y resistencia, para trafico intenso, ligero o moderado, todos en términos y tecnicismos propio de los ingenieros o arquitectos. Fueron pocos los vendedores que supieron y pudieron contestar los cuestionamientos, muchos de ellos al día siguiente renunciaron a la venta de casas y ahora se dedican a cosas más simples como la jardinería o la ropa para niños.
Blaise regreso con dos refrescos de lata, y le ofreció al pelirrojo uno, él le aconsejo que lo bebiera despacio, lentamente o podría ahogarse. A si lo hizo el pecoso y su temperatura se regularizo pero su frente seguía ardiendo justo donde el ojioro puso su mano.
-sabes mucho de casas – dijo casualmente el pecoso – me impresionas
-es un tanto obvio – respondió el chico de ébano – después de todo es el negocio familiar
-pensé que tu madre era cantante – dijo confundido el pelirrojo – de opera
-bueno, mi madre era cantante – contesto el ojioro – pero mi padre era un arquitecto muy reconocido, la familia Zabini se ha dedicado a la construcción desde hace mucho tiempo.
-Comprendo – analizo el pecoso – así que debes seguir el negocio familiar
-NO – soltó el chico de ébano – la verdad es que no, veras yo soy la oveja negra de la familia, y es literalmente hablando, soy la mancha de color.
-No entiendo – reflexiono el pelirrojo – tu familia es de color ¿no?
-Mi madre y su familia si – dijo Blaise – pero la familia de mi padre no, el se enamoro de mi madre en un concierto, cuando se casaron mi padre tenia mas de setenta años y no había tenido hijos antes. Aunque no lo crea nadie mi madre si amo a mi padre a pesar de la edad, sin embargo cuando yo nací todo cambio, él esperaba que su hijo fuera blanco como el. Su familia comenzó a murmurar a sus espaldas, la sociedad tachaba mi nacimiento, y así empezó todo.
-Eso es injusto – hablo molesto el pecoso – solo por el color de piel
-Bueno, ya sabes como es la sociedad mágica – siguió Blaise – no toleran las mezclas, pero creo que ahora todo será diferente gracias a Potter
-Pero por desgracias hay marcas – declaro Ron melancólico – que nunca se borraran
-¿las viste verdad? – pregunto retóricamente el ojioro soltando un suspiro – mis cicatrices
-si…- respondió el pelirrojo muy apenado - ¿duelen?
-A veces – contesto Blaise apretando los ojos – cuando hace mucho frió
-¿eso fue por la guerra?- pregunto al pecoso – ¿lo hicieron los mortifagos?
-Ojala…- respondió el ojioro dudando en seguir – si hubiera sido por eso creeme que no me importaría.
-¿entonces? – presiono Ron genuinamente interesado - ¿es de antes?
-Mi padre – decidió el ojioro en responder – las hizo mi padre.
Pasó un minuto de silencio, el pelirrojo trataba de asimilar lo que Blaise le había dicho, tenía mas preguntas, pero el ojioro se adelante y comenzó a hablar nuevamente, cada palabra era dolorosa y a veces se detenía para respirar y limpiar una que otra lágrima.
-Mi madre se caso con mi padre por amor, no importa lo que las arpías digan, y él que nunca había tenia hijos espero con ilusión mi nacimiento confiando en su genética espero que yo me pareciera a él, pero solo en el color de ojos éramos parecidos, para su suerte soy mas parecido a mi madre, quiero… y deseo creer que al principio no le importo, aun recuerdo cuando me cargaba y me sacaba a pasear al jardín. Pero pronto las murmuraciones de su familia comenzaron a afectarlo, en una ocasión lo acompañe a uno de sus trabajos, era una remodelación de una mansión y los trabajadores me confundieron con el hijo de la criada, … mi padre no dijo nada para desmentirlos… era claro que se avergonzaba de mi, fue cuando tenia seis años cuando comenzó, poco a poco se alejo de mi y me rechazaba hasta el grado que comenzó a golpearme con su bastón cuando hacia algo- al decir esas palabras el chico no pudo contener las lagrimas - … se que no era su intención porque cuando lo hacia bebía alcohol y se emborrachaba, era cuando llegaba a mi recamara y me abraza pidiéndome perdón por los golpes; … yo amaba a mi padre, en aquel entonces creía que los golpes eran porque los merecía … porque había hecho algo malo, cuando somos niños confiamos ciegamente en nuestros padres creyendo que nunca nos harían daño sin razón. Por desgracia conforme el se hacia mas viejo, mas fuerte eran los castigos y las vejaciones, hasta… que llego el día en que lo enfrente y casi me mata a golpes; fue cuando mi madre reacciono y me alejo de esa casa, al poco tiempo mi padre falleció, se que es un consuelo amargo pero me digo a mi mismo que murió de vergüenza y arrepentimiento.
Para el pelirrojo esas palabras eran algo increíble, no era posible que existieran ese tipo de actos en una familia, siempre se quejaba de lo pobre que era su familia, pero jamás imagino que a pesar de no tener dinero tuvo mucha suerte de nacer Weasley, ciertamente hay familias que tienen dinero pero por lo visto es amor o dinero. Instintivamente acerco al chico de oscura piel a su regazo, consolándolo hablándole y confortándolo, ahora comprendía el porque de esas cicatrices que marcaban ese escultural cuerpo, y al saberlo se dio cuenta que era mas bello aun.
continuara
saludos:
Bueno espero que este capitulo sea del agrado de ustedes, ya estamos retomando el drama y los proximos capitulos subiran de intensidad, como ven van saliendo los traumas de los angeles y como se relacionan entre si.
En este capitulo no sale mucho Harry pero en el que viene que se titula " casas y alacenas" tendra mayor participacion.
Gracias por leer y mas por comentar aquellos de buen corazon y tiempo.
Lios hijo del caos
p.d. Hice un fic para mi amigo secreto de la torre de astronomia se titula " mi razon de vivir" y un bonus nc-17 titulado " mi razon de gemir" esto solo es publicidad pero me gustaria mucho que se dieran una vuelta y me platiquen que tal quedo. adiuu
