Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de Edieswan. Nada más tenemos el permiso para traducirla.


Capítulo 9
Fucking grinning

(Maldita sonrisa)


EPOV

Bueno, estaba sonriendo como un jodido idiota. Era sobrecogedora la manera en que estaba de pie afuera del Starbucks a las cinco de la tarde en punto, viendo la puesta del sol sobre Nueva York y sonriendo ampliamente. Había recibido miradas extrañas de muchas personas, seguramente porque muy probablemente me veía como un completo psicópata. Ellos no lo entendían —Bella no iría a su club. Ella iba a venir al mío.

Tal vez había estado casi-hasta-el-límite de borracho anoche, pero no había sido tonto cuando vi al 'prometido' de Bella. Tan pronto como lo vi, supe cómo era. Reconocí que era el tipo al que la estúpida rubia fresa de Tyla había llamado como su novio —y estaba seguro de ello. Definitivamente, no era una coincidencia que ambos se llamaran Mike, tampoco. Era como si hubiera encontrado una olla de oro al final del arcoíris, aún y aunque no fuera irlandés, iba a beber como pez esta noche para celebrar.

También estaba sonriendo por el hecho de que mi brillante plan parecía estar funcionando; todo estaba corriendo jodidamente bastante tranquilo. Tan pronto como estuve parcialmente sobrio después de haber estado en casa de Bella, supe instantáneamente qué era lo que tenía que hacer. Cuando ella se fue a la cama, casi me deprimió. El término 'ojos que no ven, corazón que no siente', ciertamente no se aplicaba a mí, y necesitaba apartar a Bella de ese cabrón de Mike y mantenerla para mí.

Mike y yo nos fuimos juntos tan pronto como Bella se fue a dormir. Le pregunté que a dónde iba, pero solo me guiñó un ojo, como si eso significara que yo sabía exactamente a dónde iba. Lo tomé como un indicio de que iba a ver a esa puta, y literalmente me tomó toda mi maldita fuerza no tumbarlo ahí y en ese momento. Era un jodido cabrón chupapollas y él lo sabía. Así que, entonces, fue como si una pieza de dinamita saliera de mi cerebro —pero en el buen sentido. Tuve una idea.

"Hey, Mike," le dije. Momento de dejar salir el encanto Cullen —el cual no solo funcionaba con las mujeres.

"¿Sí, Cullen?" contestó.

"¿Somos algo así como amigos, verdad?" le pregunté. Como si él fuera mi jodido amigo.

"Er, sí, supongo. ¿Por qué?" me preguntó.

"Bueno, tengo algunos boletos para el Violet y me preguntaba si los querías" le dije de manera casual.

"Sí, sí, la re apertura del club va a estar a reventar. ¿Cuánto sería?"

"Oh, no, no necesitas pagarme. ¿Amigos, recuerdas?" le sonreí. A veces tenía el mismo efecto en Mike que en las chicas. Tuve que reírme, era jodidamente miserable.

"Ah, eso es genial, hombre. Te debo." Sí, me debes a tu chica…

"Grandioso," dije, tranquilamente.

De pronto, Mike se detuvo mientras miraba los boletos que había sacado de mi bolsillo trasero. Se veía confundido.

"Hey, Edward, ¿me estás dando dos?"

"Sí, uno para ti y el otro para tu amiguita," sonreí.

"Uhm, no creo realmente que esto sea algo de Bella. Puedo ver su torpeza cuando vamos a clubes normales; déjalo así, hombre," explicó Mike.

"Oh, no estaba hablando de Bella. Estaba hablando de esa otra cosita follable con la que saliste la otra noche," reí, esperando no perder el hilo de mi plan.

"Ah, lo capto. ¡Sí, no estaba seguro si te habías dado cuenta, hombre!" sonrió, viéndose tan presuntuoso. Quería tumbarle todos los jodidos dientes y después metérselos por el culo.

"¿Cómo no iba a notar un juego tan serio?" solté una risita. Por dentro, me sentí un poco enfermo.

"Bueno, sabes cómo lo hago," dijo.

"Exactamente. Así es como lo hacemos," contesté.

"Le daré uno a Tanya. Estoy viéndola justo ahora. Probablemente me quedaré un par de noches." Me guiñó un ojo, pero yo seguía queriendo vomitar. ¿Cómo podía hacerle algo como eso a Bella? Pequeña, dulce, Bella. Hombre, seguramente me estaba abatiendo. Pero era Bella —y ella me derretía. "Estoy seguro de que le encantará ir. Será mejor no mencionarle que eres dueño del club, de todas formas, ella se divirtió un poco contigo la otra noche," sugirió.

"Sí, lo mejor será no mencionarle que es mío, ¡aún y aunque todos sepan que es mío!" le sonreí.

"Cierto, pero Tanya es tan cerrada como dos tablones, de verdad —ella no sabrá a menos que se lo digas."

Reí, por cómo sus palabras eran bastante evidentes. "¿Entonces, por qué vas a su casa entonces?" Tenía que admitir que estaba curioso de saber por qué dejaba a la maravillosa Bella por alguien que no diferenciaba el pan de una tostada.

"¿Er, hola?" rió Mike, y entonces usó sus manos para señalar la figura de un reloj de arena, y entonces empujó su pelvis hacia arriba para mostrar exactamente qué había visto en Tanya. Brillante.

Me detuve ante su gesto y supongo que mi cara parecía pensarlo. De repente me dolía pensar en algo tan espantoso que en realidad ni siquiera había cruzado por mi mente todavía. ¿Él le estaba haciendo esas cosas a Bella? La sola idea de eso me hacía querer vomitar. No, ella parecía tan inocente y pura —no había manera. ¿Pero estaban comprometidos? Supongo que una parte de mí deseaba que ella fuera célibe. Si yo fuera el único en probar esos labios, en masajear esos maravillosos pechos, sentir su tan apetecible trasero…

"¿Amigo?" Mike agitó su mano frente a mi cara y entonces miró hacia abajo, a mis pantalones. "En serio, te ves como si hubieras perdido una noche. ¡Largo de aquí, hombre!"

Estaba casi avergonzado. No porque este cabrón me haya visto casi experimentando una erección completa, sino porque él estaba ahí mientras yo pensaba en la chica que, retorcidamente, se estaba convirtiendo en alguien tan importante para mí. Él necesitaba irse. Afortunadamente, él lo hizo de manera voluntaria.

"Te veo, entonces," se despidió de mí, viendo hacia mis pantalones, y riendo de nuevo mientras empezaba a irse.

"¿Espera, Mike?" lo llamé, recordando algo que había olvidado preguntarle para salir de curiosidad.

"¿Sí, Edward?"

"¿A dónde cree Bella que vas a ir? ¿No le vas a decir?"

"Nah. Normalmente me voy un par de noches a la semana sin decirle. La chica tonta cree que estoy empezando un nuevo 'negocio'. Sí, er, ¡negocios con mi polla!" Mike rió triunfantemente y me tomó cada fibra de mi ser no empujarlo contra la pared hasta dejarlo con los ojos en blanco. Odiaba cada pulgada de ese tipo y sabía que él tenía que pagar. No se merecía a Bella. De hecho, no se merecía nada.

"Sí, buena esa, hombre. Te veo luego," respondí a medias, esperando retorcer ante la idea de que alguien le hiciera eso a mi Bella.

Mi Bella. Como si hubiera algo de cierto en esas palabras. Tal vez iban a ser ciertas pronto, si todo salía de acuerdo al plan.

Pero lo hizo. Después de unos cuantos momentos de persuasión y batir los ojos por parte de su amiga Esme, Bella aceptó ir al club al día siguiente. Y yo estaba en la jodida luna.

Así que ahí estaba. Con una maldita sonrisa —solo porque una chica aceptó ir a mi club.

Era un jodido azotado.

Caminé de regreso al Violet para las audiciones con una sonrisa en el rostro. Incluso saludé a Jasper, a Emmett y a James con un abrazo. Abrazos masculinos, por supuesto, nada gay —pero se asustaron un poco por mi sobre emoción.

"Azotado," susurró James mientras sacudía la cabeza.

"De ninguna manera, hombre, solamente completamente caliente por esta chica," contesté.

"¿Y ya te la has follado?" preguntó.

"Todo a su tiempo, hombre," respondí. Tenía que apartarme de él tan pronto como pudiera, ya que la idea de follar a Bella casi me hacía estremecerme con excitación. Necesitaba concentrarme en algo más, inmediatamente.

Caminé hacia el salón donde las chicas estaban vestidas —si es que podía llamárseles así— y ensayando, y mi corazón se hundió y mi cara cayó. Miré hacia el centro del escenario y la imagen de un tubo vacío me golpeó. Después de obsesionarme por Bella toda la semana pasada, había olvidado completamente el club y a la bailarina que faltaba.

Y el espectáculo era mañana.

"¿Qué va mal, Sr. Cullen?" me preguntó Jasper, viéndome preocupado por mi cara pálida.

"Nos falta una chica," contesté patéticamente.

"Usted sabía eso. ¡Lo sabía desde un principio!"

"¿Y entonces por qué jodidos no me conseguiste otra chica?" le pregunté, boquiabierto y malditamente enojado. No estaba seguro de por qué estaba tan repentinamente indignado, pero en ese preciso momento, mis emociones estaban por todo el lugar. Fui del enojo, a la excitación, al enojo, a la maldita excitación. Pero ahora, estaba jodidamente furioso. Ni siquiera recordaba nuestra falta de chicas.

"¡Lo intenté! ¿No recuerda las audiciones cuando no eligió a nadie?"

"¡No vimos la gente suficiente!" gruñí en respuesta.

"¡Estuvimos ahí todo el día, Sr. Cullen! Entonces, usted empezó a obsesionarse con esa Bella Swan, ¡afirmando que seguramente ella iba a trabajar para usted! ¿Pero no lo hará, verdad?"

Sus palabras eran nocivas y ciertamente no esperaba ese tono de Jasper. Estaba furioso. No estaba obsesionado con ella, y con qué derecho él me acusaba de ello. Pero lo que más me dolía y me enojaba, era el hecho de que tenía razón. Había dicho que Bella iba a trabajar para mí y no lo hizo. Era mi culpa. Pero no iba a dejar que Jasper supiera eso —era Edward, maldito, Cullen: responsable de nada, excepto bragas húmedas.

"¿Cómo te atreves a hablarme de esa forma, Jasper? ¿Cómo… cómo… jodidos… te atreves?"

Él empezó a retroceder un poco, como si estuviera más que intimidado por mis palabras. Él sabía que había golpeado un punto sensible. "Lo lamento, Sr. Cullen; fue estúpido hacer que se enojara, cuando de hecho…"

"¿Quieres mantener tu empleo, Jasper?" le pregunté, completamente indignado.

"Sí, por supuesto que quiero, pero no puede culparme por…"

"Puedo hacer lo que sea que se me venga en gana, Jasper," empecé.

"¿Por qué? ¿Porque eres 'Edward, maldito, Cullen'?"

Estaba sorprendido de lo que estaba diciendo, pero demasiado enojado como para responder. De cualquier forma, Jasper continuó

"Me he partido el culo por usted toda la semana pasada para tener todo en orden: coreografías, llamar a todos los asistentes, hacer la reserva del vuelo de Carlisle, ¡todas las decoraciones y esas mierdas! Cuando todo lo que usted ha hecho es ir detrás de la pequeña Bella Swan, ¿y usted me pregunta por qué no he encontrado otra chica? ¡Usted dígame por qué no hay otra chica!"

Respiraba tan pesadamente, así como yo lo hacía. Podías cortar la jodida tensión que cubría el cuarto con un cuchillo.

No podía creer lo que estaba diciendo. Tenía que hacer algo rápido antes de que hiriera a alguien. Los tragos de whisky que James me había dado estaban empezando a martillar mi cabeza y sabía que algo iba a pasar si no actuaba rápido antes de que todo saliera mal. Antes de que viera rojo.

"Lárgate, Jasper, no puedes trabajar aquí nunca más," expliqué, tratando de ocultar la agresión en mi voz.

"Pero, Señor…"

"No, solo vete. No te necesito nunca más. No me encontraste una chica, y ahora tenemos un tubo vació al centro. Creo que lo mejor es que te vayas."

"¡No!" chilló Alice mientras sostenía la mano de Jasper con nostalgia. Él miró hacia atrás, con preocupación en el rostro, y entonces miró de vuelta hacia mí. La culpa estaba escrita en toda su cara. ¿Qué coño es esto?

"Esperen," empecé. "De ninguna jodida manera." Reí un poco, sorprendido de encontrar algo más para justificar que le quitara el empleo a Jasper. "Así que, Jasper, ¿has estado follando a mis chicas, también? ¿Es eso?"

"¿Qué? Er, Alice y yo, solo estábamos… mire, me voy. Usted dijo su parte, Sr. Cullen, así que me voy. Lo entiendo. Estoy despedido."

Empezó a ir hacia la puerta.

"Jasper, quiero ir contigo," dijo Alice, viéndome a mí primero antes de mirar a Jasper, con determinación en su rostro. ¿Qué coño es esto? ¿Una jodida revolución?

"¿Quieres perder tu trabajo también? ¿Eso es? Sabes que si haces eso, Alice, vas a tener que buscar otro empleo. Y en ese siguiente empleo, van a querer la referencia de tu antiguo jefe. ¿Y sabes quién es ese, mi amor?" le sonreí.

"Usted," contestó.

"Exacto, querida. Ahora, no quieres que en tu próximo empleo sepan en lo que trabajas ahora, ¿cierto?" le sonreí de nuevo.

"¿Vienes?" Jasper alzó su mano por Alice, pero ella permanecía indecisa.

"No lo sé, Jazz, no puedo," explicó. Gané, de nuevo, Jasper.

"Pero yo te amo," susurró. Oh, hoh. Eso era malditamente bueno.

"¿Alice?" le dije, con una sonrisa maligna en el rostro. Joder, mis mejillas me dolían por la maldita sonrisa que he tenido todo el día.

"Lo siento," le gesticuló a Jasper.

Caminó hacia mí y acarició mi brazo para probar su decisión. Jasper la miró, con el dolor escrito en su cara. Si yo no hubiera estado tan jodidamente molesto o preocupado por lo que le pasaba a mi club, le habría dejado mantener su empleo. Pero sus argumentos alteraron la forma en la que el día tenía que avanzar. La única manera de asegurar de que todo vaya de acuerdo al plan era si yo tomaba el control de todo. Era la única manera.

"Dime, Alice, sabes que no he tenido algo de trabajo de oficina en un rato. ¿Te importaría ayudarme?" pregunté. Habría sido más sencillo manifestar este tipo de cosas delante de Jasper, para que así él cortara todos los lazos con mayor facilidad. Me importaba ese chico, y había una parte de mí que insistía que él iba a superar esto más fácil para que así doliera menos.

Pero tal vez estaba equivocado. Una lágrima cayó por su mejilla mientras veía a Alice. ¡No me refería a eso, Jazz! Quise decirle. ¡Solo quiero que lo superes más rápido, lo prometo! Ni siquiera quiero a Alice; solo quiero pretender que es Bella.

Se giró sobre sus pies y se fue. Todo el cuarto quedó en silencio mientras escuchamos a Jasper salir. Escuchamos un gran choque de la puerta, el cual envió escalofríos por mi espina.

Pero no había cabida para emociones ahora —podía lidiar con ellas en otro momento. Ahora, necesitaba tener el club listo para lo que iba a ser la noche más anticipada de toda mi vida entera.

La noche siguiente

Las luces eran fuertes, mi cabeza estaba girando dolorosamente y mi frente se sentía ligeramente sudada. Mis nervios estaban empezando a mostrarse justo ahora; necesitaba más alcohol.

Me giré a mi izquierda y encontré a Carlisle Masen entrando al club. Joder, el alcohol iba a tener que esperar.

"Edward… tan agradable conocerte finalmente, viejo amigo," me dijo Carlisle en un intenso acento inglés. Sostuvo su mano para saludarlo. Sacudí su mano firmemente con una amplia sonrisa.

"Lo mismo digo, señor," sonreí.

Miró a su alrededor, apartándose un poco de mí. "Ahora, debo decir… el club es bastante original. ¡El diseñador que hizo el decorado hizo un muy buen trabajo!" rió y penosamente, mi mente fue de regreso a Jasper. La culpa corría por mí, pero me las arreglé para mantener la compostura.

"Gracias," contesté. "Déjeme mostrarle su mesa, señor," dije, y lo guié hacia la mejor cabina del club. Estaba lista con los mejores estándares de los clubes nudistas: botellas de champaña, whisky, ajenjo, tabaco importado de la India, y asientos generales para cualquiera que quisiera unírsele. Ya había pensado en mi Rose para recomendarla, pero era para que Carlisle la eligiera desde el escenario. Por supuesto, esta noche era sobre él —a pesar de que a veces mi mente se iba sobre Bella.

Tal vez había sido algo bueno que Bella no quisiera trabajar en el Violet, porque habría significado que iba a estar bailando esta noche. Estaba seguro de que Carlisle la iba a elegir del escenario, y entonces las cosas iban a ser un jodido desastre.

"Excelente, Cullen," sonrió Carlisle. "Pero debes saber que la calificación real te la daré por tu espectáculo —pero buen intento por suavizarme un poco las cosas. La noche entera debe ser buena," guiñó.

"Oh, lo será, Sr. Masen," le expliqué. De cualquier forma, por dentro estaba un poco aterrorizado. Sabía que el baile era bastante bueno —¿pero notaría el descarado tubo vacío a mitad del escenario? No podía poner a otra de las chicas ahí porque arruinaría el baile y haría que el escenario se viera desigual. No podía siquiera descifrar cuál decisión podría ser peor.

Solo podía tener esperanza y rezar por algún tipo de jodido milagro.

Me senté en mi propia cabina con una botella de JD (1) y un cigarrillo, viendo cómo la gente iba llegando y esperando que tal vez pudiera ver a cierta persona a través de la multitud de invitados que se escurrían a través de las puertas.

De cualquier forma, no pude verla —o a su amiga. Tal vez ella no se iba a presentar; como si la noche no pudiera ir peor.

"¡Hey, Edward!" Alguien me llamó por debajo de mi cabina. Miré hacia abajo, expectante, esperando que la voz de Bella hubiera bajado unas cuantas octavas. Por supuesto, no lo hizo.

"¡Gran E! ¿Cómo va todo?" dijo el juguete. Era Mike y estaba con su puta, Tanya. Como si alguien más pudiera sonar tan pendejo. Lo saludé condescendientemente y regresé a mi botella, mi única fuente de consuelo para esta noche. Bella no iba a venir. Nunca iba a tenerla y el estúpido idiota de aquí abajo iba a tener cada pulgada de ella. Seguía queriendo vomitar.

Necesitaba algo para mantener mi mente fuera de esas cosas.

Tomé un último trago de la botella y me incliné hacia abajo para sacar el último paquete que Jasper me había dado antes de irse. Me arrodillé y quedé fuera de vista, apilando la cocaína a lo largo de la mesa y tomé mi tarjeta American Express para formar una línea. Inhalé la línea lentamente, y seguramente, me dio la distracción que necesitaba tan desesperadamente. Estaba seguro de que la única distracción que necesitaba era haber visto a Bella, pero ella ni siquiera estaba aquí.

De cualquier forma, tan pronto como levanté la cabeza y traje mi mente de regreso al club, mi nariz se contrajo y un mareo sobrevoló mi cabeza, y casi vi una luz. Algo increíble captaron mis ojos mientras miraba a medias hacia la puerta.

Ahí estaba ella —viéndose incluso más preciosa de lo que la recordaba. ¿Cómo era malditamente posible? Sentí como si las puertas del cielo se hubieran abierto y todos los ángeles estuvieran cantando.

… pero solo era la cocaína. Seguía pensando que ella estaba malditamente buena.

Miró alrededor del club, con su brazo trabado firmemente con su amiga Esme, como si estuviera nerviosa de venir a mi club. Joder, así sería si fuera ella. Ella iba a tener una noche bastante épica.

Lentamente, pero a la vez con certeza, miró hacia mi cabina mientras yo seguía mirándola. Mantuvo mi mirada como si estuviera viéndome por primera vez. Joder, estaba haciendo exactamente lo mismo. Ni siquiera sabía si era la coca la que estaba haciendo que mi corazón latiera como una jodida martilladora con sobrecarga. Ladeó su cabeza ligeramente, y me dio una sonrisa como si me dijera 'Mira, ya estoy aquí por ti, ¿estás contento?'.

Me encogí de hombros y me reí. Ella se veía como si se riera de vuelta, pero era difícil decirlo desde esta altura. Aún podía ver que seguía siendo tan jodidamente sorprendente, que quería devolverle la sonrisa una y otra vez hasta que mis mejillas se cayeran.

Finalmente, ella rompió nuestro contacto visual cuando Esme la empujó, habiendo encontrado sus asientos enumerados, y que yo les había asignado. Con un trabajo bastante astuto, las ubiqué tres filas atrás de Mike y su pequeña mascotita. Mike ya estaba sentado y acariciaba a Tanya de una manera que Bella podría ver que eran más que solo 'colegas'. Ella iba a ver todo, y tal vez finalmente iba a ver algo de justicia en el mundo.

Me senté de vuelta en mi lugar, con una maldita sonrisa como si me hubiera hecho el jodido día, y esperé a que el espectáculo comenzara.


(1) JD – Se refiere al whisky Jack Daniel's

Traducido por: carliitha-cullen

Desde el principio de la historia, sabemos que Edward es un cabrón de primera, egoísta y mezquino. Un perfecto Darkward. En lo personal, costó trabajo traducir la despedida de Jasper, porque en realidad él es un buen tipo, y no merecía el trato que le dio Edward ni la humillación de Alice. Para ser honesta, me dieron ganas de tener a Edward delante de mí y abofetearlo por ser tan cruel (claro, después de pasar por el shock de tenerlo frente a mí, jeje).

Ahora, finalmente comienza algo interesante (bueno, ya han pasado cosas bastante interesantes hasta ahora). Bella está a punto de descubrir la infidelidad de Mike. Pero, conociendo lo patosa que es, ¿creen que lo verá, o le pasará de largo?

El capítulo que sigue, es uno de mis favoritos hasta ahora. Le rogué y le imploré a Sil, y me convertí en su ferviente esclava, si me dejaba traducirlo (en serio, le mandé un mensaje como a las 2 de la mañana diciéndole que quería ese capítulo). Ya verán por qué ;D

Ahora, algo importante, veo la cantidad de visitas que recibe cada capítulo, la cual rebasa los 350 en algunos. Me pone un poco triste ver que en el capítulo pasado (el cual tuvo alrededor de 360 visitas), únicamente logró 10 reviews. ¿Será que no les gustó el capítulo, o no tenían nada relevante por comentar? Si llegamos a los 50 reviews, haré todo lo posible por actualizar en ese momento, ¿les parece?

Besitos y las veo en el siguiente capítulo.

Dolce&Acιde