Húmedo
Las horas no pasan, o en su defecto pasan muy rápido. Los hermanos Stabbington en realidad no lo saben.
Uno de ellos camina de un lado a otro de la celda, son cuatro las veces que ha pensado que amanece. Se imagina el reino tranquilo como tantas veces lo recorrió a esas horas, el despunte del sol será siempre el mejor momento para asaltar a los caminantes cuyos negocios abren temprano. Tuerce la boca y le tiembla el cuerpo al pensar que alguien más tendrá que robar a los transeúntes del reino en su lugar.
Patea uno de los barrotes para disimular el temblor que se ha apoderado de él. El eco resuena en la prisión.
—¿Quieres estarte quieto? Intento dormir —le reclama su hermano.
¿Dormir? Dormir es lo último que puede pensar en hacer, ¿Cómo puede dormir si tiene que pasar la última noche de su vida en esa fría y húmeda celda?
En efecto, robar la corona de la princesa se pagan con la horca.
Muchas gracias por los reviews, sí que pienso escribir sobre la reina, simplemente estoy esperando la palabra adecuada para inspirarme.
¡Saludos!
