Capitulo 8: "Te amo"
"Amor"...Nadie sabe el gran poder de curación que tiene este sentimiento
Pov. Omnisciente.
¿Quien va a pasar primero?
Esa es la pregunta que ronda por la cabeza de todos.
Y cuando digo todos... Es todos. Renne y Esme también se encontraban allí.
Cuando Carlisle les avisó lo que había sucedido se volvieron locas. Renne estaba inconsolable al saber que su hija estaba en el hospital por intento de suicidio. Se preguntaba que es lo que había sucedido para que ella intentara quitarse la vida...
—Creo que Renne debería pasar primero—Opinó Carlisle al ver que los presentes en la sala solo se miraban entre si. Todos estuvieron de acuerdo con esa decisión y así pasó. Luego de Renne, pasó Esme que todavía no podía creer lo que había sucedido. Después Rosalie y Emmett. Alice pasó sin Jasper porque este último quería pasar solo. Le siguió Carlisle.
—¿Quieres ir tu?—Le preguntó el joven rubio a Edward. Este ultimo lo miró a los ojos, antes de negar.
—No. Prefiero hacerlo luego...Yo...Tengo que ordenar mis ideas.
Jasper asintió, antes de adentrarse en la habitación...
Y ahí estaba. Su pequeña hermanita, postrada en una cama, con sus muñecas vendadas, mirando a la nada.
—Hola—Susurró Jasper haciendo que toda la atención de Bella se fijara en él.
—Hola—Bella estaba avergonzada. De eso no había dudas. Se había intentado suicidar y falló en el intento. Lo peor de esto, es que va a tener que dar la cara como venía haciéndolo desde que entró su madre.
—No lo entiendo—Jasper rompió el silencio que se había formado—¿Por que, Bella? ¿Por que hiciste esto? Pudiste haber muerto.
—Esa era la idea—Respondió rápidamente.
—Tienes 15 años. Toda una vida por delante. No puedes acabarla así como así. ¿No te detuviste a pensar en las personas que te quieren?
—Nadie me quiere Jasper—Corrigió Bella secamente—Por eso hice lo que hice. Porque no tiene sentido que siga en un mundo en el cual nadie me quiere.
La ira creció en el interior de Jasper.
—¡YO TE QUISE!—Gritó sin importarle el echo de que estuviera en el hospital—¡YO TE QUISE TODOS LOS DÍAS! ¡INCLUSO ESOS EN LOS QUE NI TU TE QUERÍAS!
Los ojos de Bella se humedecieron al escuchar las palabras de Jasper.
—Lo lamento—Murmuró Bella—Lo lamento mucho, Jazz.
Este último no lo dudó y se acercó a la camilla para abrazar a Bella y de esa manera, sollozar los dos juntos.
—¡Ay Bella!—Jasper acarició sus cabellos tratando de reconfortarla—No importa cuanto te resistas, cuando salgas de aquí, te voy a mandar con un psicólogo.
—Jasper...
—No puedes replicar Bella. No quiero correr el riesgo de dejarte sin ayuda y vuelvas a intentar quitarte la vida.
Al ver la determinación en los ojos de Jasper, a Bella no le quedó otra mas que suspirar resignada y asentir.
—Se terminó tu tiempo, Jasper—Se sobresaltaron al escuchar la voz de Carlisle, quien ni siquiera sintieron entrar.
—Si...—Besó la frente de Bella, antes de retirarse.
—Hay alguien que quiere verte—Dijo Carlisle al ver como Bella cerraba los ojos con intenciones de dormirse.
—¿Quien?—Preguntó Bella confundida haciendo una lista mental de las personas que la vinieron a visitar. Renne, Esme, Carlisle, Rosalie, Emmett, Alice, Jasper y ...—Oh—Dijo al comprender—¿Él está aquí?—Preguntó. Carlisle asintió.
—Ok—Bella suspiró preparándose—Hazlo pasar.
Carlisle salió y Edward inexpresivo entró a la habitación. Bella se estremeció.
—No tenías derecho, Isabella—Dijo Edward fríamente tratando de ocultar su dolor interno. Pero después se arrepintió al ver la mueca que hizo Bella.
—Tu no me puedes reprochar nada—Comenzó ella enojada—Me dejaste, y justo en los peores momentos.
—Si, tienes razón, pero eso no significa que tenías que intentar suicidarte—Dijo Edward con el ceño fruncido en señal de enojo—Ni siquiera te detuviste a pensar en las personas que te rodeaban. Yo me alejé, es cierto, pero no estabas sola. Tenías a tus amigos, a mis padres. ¿No pensaste en mi?—Preguntó dolido—¡Yo te amaba!—Exclamó causando que Bella abriera los ojos de par en par por la sorpresa—¡Te amo!—Se corrigió—Si hubieras muerto, yo no tardaría en seguirte.
—¿Por que nunca me lo dijiste?—Preguntó
—Porque tenía miedo de las consecuencias que conlleva tener una relación contigo. A tus 15 años y a mis 20, casi 21 no sería muy fácil andar de la mano por la calle sin recibir miradas extrañas. Además, tener relaciones sexuales contigo sería un delito—Bella se ruborizó ante estas ultimas palabras, aunque no dijo nada porque Edward tenía razón, pero...
—¡Eras un cobarde!—Exclamó—No tenías la suficiente valentía como para luchar por mi.
—¡Si, fui cobarde,pero no me culpes del todo a mi!—Exclamó Edward furioso—¡Recuerda que tú también sentías algo y tampoco hiciste nada!—Tras escuchar estas últimas palabras, Bella no dijo nada, porque... No podía replicar algo en lo que Edward tenía razón.
Pov. Bella
Edward se sentó en la silla que estaba al lado de la camilla suspirando y pensando en algo que para mi era desconocido.
Debo admitir que esta "conversación" me dejó sorprendida
El me ama.
Lo que yo creí que era imposible, sucedió.
Él rompió el silencio en el que nos habíamos sumergido.
—¿Me dejas contar tus heridas? — Preguntó Edward mirándome a los ojos con una expresión sufrida.
—¿Para qué? — Cuestioné como pude desde la camilla del hospital.
—Para saber cuantas veces me necesitaste, y no estuve ahí para ti.—Y dejó que las lagrimas contenidas se deslizaran por sus mejillas.
Nunca en los pocos años que lo conozco, lo vi llorar.
Me rompió el corazón verlo en ese estado de vulnerabilidad.
—Edward...
—No, Bella—Me interrumpió—Déjame hablar a mi—Asentí dándole la palabra.—Lamento el haberte ignorado de esa manera. Te fallé en los peores momentos y eso es algo que nunca me voy a perdonar. Voy a hacer lo posible para remediarlo. No pienso volver a dejarte.—Pasó una mano por sus, aun mas, desordenados cabellos mientras de su boca, escapaba un largo suspiro— Te vi crecer desde que tenías doce años. Te quería como también quería a Alice. Nunca en mi vida pude imaginar verte de otra manera que no sea como mi hermanita menor, pero algo en mi interior me decía que el cariño que sentía por ti, era diferente. Aunque no imaginé que tan diferente era—Sonrió con una pizca de diversión—Nunca creí que llegaría a sentir esto que siento por ti—Se puso de pie y comenzó a acercarse a mi—Si no estoy a tu lado, me siento vacío. El aire me falta—Puso sus manos a ambos lados de mi cabeza y de repente, comencé a respirar entrecortadamente —No puedo creer que dependa tanto de ti—Nuestras narices se rozaban al punto de que podía sentir su respiración mezclarse con la mía—Te amo y eso no está bien. Tus 15 años son tan inocentes—Suspiró—Pero si me voy a ir al infierno... lo voy a hacer con estilo—Y me besó.
Sentir sus suaves labios sobre los míos fue algo que siempre soñé. Y ahora...Ahora mi sueño se estaba cumpliendo.
Edward acunó mi rostro entre sus varoniles manos mientras las mías se dirigían hacia su sedoso cabello cobrizo y se quedaban allí sin intenciones de irse.
Edward pidió permiso para profundizar el beso, el cual yo le concedió gustosa.
Sentir su lengua en mi boca fue la gloria.
Era mi primer beso y no sabía si lo estaba haciendo bien... Pero cuando un leve gemido escapó de su boca, todas mis dudas se disiparon.
El beso se volvió insistente. Mis manos sujetaban con fuerza los cabellos de Edward. Por un momento creí que le estaba haciendo daño, pero otro gemido por su parte me hizo saber lo contrario.
Edward mordió levemente mi labio inferior... Y esta vez fue mi turno de gemir.
Cuando estuve a punto de quedarme sin aire... Edward se separó jadeante.
—Yo...
—Shh—Me silenció poniendo un dedo sobre mis labios—No arruines el momento—Y me volvió a besar, pero esta vez fue algo suave, tierno, dulce. Como si disfrutara de la acción.
—Te amo—Dijo cuando nos separamos, dejando su frente apoyada en la mía.
—Yo también te amo.
—Te prometo que no voy a volver a dejarte sola.—Prometió mirándome directamente a los ojos—Te voy a ayudar a seguir adelante.
Nos sobresaltamos cuando escuchamos como la puerta era abierta.
—Lamento interrumpir—Carlisle tenía una expresión divertida. No era para menos. Edward y yo seguíamos en la misma posición mientras sentía como el rubor en mi rostro crecía—Pero Bella debe descansar... Y tu también—Añadió mirando a Edward.
Este ultimo me besó bajo la atenta mirada de su padre, haciendo que mi rostro se volviera de un tono carmesí.
—Adiós. Te amo
—Yo igual—Dejó un casto beso, antes de irse.
—¿De que me perdí?—Preguntó Carlisle mirándome con una sonrisa.
—Podría decirse que arreglamos nuestras diferencias.—Me encogía de hombros.
—Me alegro—Dijo sinceramente. Me miró durante unos segundos para luego sentarse en la silla que estaba al lado de la camilla. —¿Por que te cortabas?—Me quedé helada. Fue directamente al grano. Sin rodeos.
—Carlisle...—Comencé a quejarme.
—No Bella. Como doctor necesito una explicación.
—¿Te conformas si solo te digo que lo pasé muy mal?—Me miró durante unos momentos, antes de suspirar.
—Si no lo quieres hablar conmigo, lo entiendo.—Se puso de pie—Pero lo tendrás que hacer con un psicólogo.
—Si, ya lo se—Dije resignada y Carlisle abandonó la habitación, no sin antes regalarme una ultima sonrisa.
.
Pov. Omnisciente
Bella se quedó sola en la habitación, y se puso a pensar en los últimos acontecimientos.
Intentó quitarse la vida.
Nunca imaginó que podría llegar a hacer eso... Pero por suerte, parece que las cosas están mejorando.
No sabe lo que va a pasar de ahora en adelante con Tanya y su grupo de huecas, pero por lo menos, recuperó a su mejor amigo... Y no solo eso... Él la ama.
Pero algo la hizo volver a la realidad... Edward le confesó sus sentimientos, sí. También la besó... Pero eso no quiere decir nada. En ningún momento el le dijo que quería pasar en resto de su vida con ella o le preguntó si quería ser su novia...
Suspiró mientras cerraba los ojos para dormir.
Al final las cosas no van a ser tan fáciles como pensaba.
Y Morfeo la llevó en sus brazos.
.
El día que Bella salió del hospital, Edward se ofreció a llevarla, pero Renne insistió en que estaba lo suficientemente bien como para conducir, así que Bella se fue con su madre, no sin antes ver como Edward se enfurruñaba.
—Cielo—Comenzó Renne—Lamento tanto todo esto...
—Mamá—La interrumpió—No quiero que te culpes de nada. Ya tuvimos esta conversación y nadie tuvo la culpa. Solo fui yo con mis estúpidos pensamientos y ya. Puede ser que me haya dolido que te enfrascaras en los recuerdos de Charlie—Hicieron una mueca al volver escuchar ese nombre, pero Bella continuo igual—Aun así, no debí intentar suicidarme. Fue muy tonto de mi parte. Estaba rodeada de personas que me quería y sin embargo me creía sola.
Esa fue toda la conversación.
Cuando llegaron a la casa, Bella se fue a su habitación metiendo la excusa de necesitar un poco de descanso dado que en el hospital no tubo.
Se acostó en su cama y antes de poder dormirse, su celular sonó.
Quejándose caminó hasta llega a él y atendió.
—Hola.
—Hola Bella, soy Edward—Contuvo la respiración por unos segundos... Era Edward... Su Edward.
—Ho-hola Edward ¿Como-Como estas?—Se golpeó mentalmente por haber tartamudeado.
—Bien... Pero no llamaba para hablar solamente—Dijo Edward nerviosamente—Te quería preguntar si te gustaría salir a cenar conmigo.
—¡Claro!—Respondió Bella animada—Nada me haría mucho mejor que salir con un amigo. Como en los viejos tiempos.
Del otro lado de la linea solo había silencio, hasta que ella escuchó un profundo suspiro.
—No...Bella—Edward estaba cada vez mas nervioso, haciendo que Bella se confundiera—Yo... Te estoy preguntando si te gustaría tener una... cita... Conmigo—Las palabras le salían entrecortadamente—Ya sabes... No como amigos... Solo como un chico y una chica que... ¿Se gustan?—Terminó medio preguntado, como si de un momento para otro, dudara de sus propias palabras.
—Yo...
—Claro, solo si tu quieres—Agregó rápidamente, preso de sus propios nervios.
—No... Digo... Si... Yo...Ash—Exclamó frustrada dejando a Edward confundido—Quiero decir que sí, quiero salir contigo.
—Eso... Eso es genial.. Entonces ¿Quieres que el viernes pase por ti?—Preguntó ahora con un poco mas de confianza al saber que tenía una respuesta positiva.
—Eso sería grandioso.
.
El día había llegado y Edward estaba de lo mas nervioso.
Hasta el momento, Bella fue muy amable con él, algo que no se merecía. Él la abandonó en sus peores momentos. Ella no contó con su apoyo porque el fue una persona egoísta que solo pensó en su propio bien. ¡Por Dios! Bella se cortaba. ¡Se cortaba! Y el como el idiota que es nunca se dio cuenta.
Tenia planeado pedirle su perdón. Ponerse de rodillas si era necesario para poder conseguirlo, aunque Edward tenia bien en claro que no se lo merecía.
Aparcó su auto en la entrada de la casa de Bella y suspiró profundamente antes de bajarse y enfrentarse con sus miedos.
Golpeó la puerta tres veces y una sonriente Renne fue la que abrió.
—Hola Edward—Saludó alegremente.
El joven cobrizo se preguntaba como es que la madre de Bella lo trate tan dulcemente despues de abandonar a Bella de ese modo y dejar que pase por todo sola.
—Hola Sr. Swan—Y antes de que Renne pueda replicar por como la llamó, continuo hablando—¿Está lista Bella?
—Si, enseguida baja. ¿Quieres entrar?
—No, gracias. Aquí estoy bien—Renne asintió para luego entrar a su casa y dejar a Edward solo con sus miedos.
Recordó el día que estuvo en el hospital y se empezó a reprochar a si mismo.
¡Idiota!
Se reprendía una y mil veces mas.
Había hecho sentir mal a Bella cuando el único que tenia la culpa de todo fue él.
—¡Hola!—Se sobresaltó cuando escuchó la animada voz de Bella.
Se volteó verla y casi se va de espaldas al ver lo hermosa que estaba.
Tenía puesto un hermoso vestido color rojo que le llegaba hasta la mitad del muslo. En la parte de atrás tenia una pequeña cola. En la cintura había un delgado cinturón plateado. (N/A: Foto del vestido en mi grupo de facebook. Pueden encontrar el link en mi perfil.) Y un saquito negro de mangas largas. Sus pies calzaban unas hermosas sandalias plateadas.
Pov. Edward (N/A: Necesitaba que esto estuviera desde el punto de vista de Edward)
—Hola ¿Estas lista?
—Por supuesto—Cerró la puerta detrás suyo y yo le tendí mi brazo, el cual tomó con una tierna sonrisa en su rostro.
A penas subimos al auto, comencé a conducir a alta velocidad. Vi que Bella hacía una mueca y yo reí divertido.
Algunas cosas nunca cambian.
—¿Vamos a tu casa?—Preguntó al ver como nuestro recorrido llegaba a su fin mostrando mi hogar.
—Así es—Salí del auto y troté hasta llegar del lado del copiloto para abrirle la puerta a Bella.—¿Quieres sacarte el saco?—Su expresión se tensó y negó con la cabeza. De repente comprendí que ella quería tapar sus...
Tomados de las manos comenzamos a caminar hacia la puerta. La abrí y dejé que Bella entrara primero para yo poder cerrar la puerta con llave.
—Por aquí
La guié hasta que llegamos al comedor.
—Que hermoso—Susurró viendo la decoración de la mesa.
—Cortesía de Alice—Dije divertido.
Le corrí la silla para que ella se pueda sentar y luego yo fui a la cocina para ir a buscar la comida.
Bella probó el primer bocado mientras yo la miraba expectante.
—Wow. Esto está delicioso. ¿Esme lo hizo?
—Mmm no—Sonreí nervioso—En realidad fui yo—Sus ojos y boca se abrieron a mas no poder mientras dejaba caer el cubierto.
—Estas bromeando ¿Verdad?
—Nop—Resalté la "p" un poco mas de lo necesario—¿Nunca te lo dije? Soy muy bueno en la cocina.
—Tantos años de conocerte y nunca me dijiste que eras tan talentoso como chef—Se hizo la ofendida, pero un amagado de sonrisa hizo que yo también sonriera, pero con disculpa.
—Lo siento, planeo compensarte.
Continuamos comiendo, hablando de puras tonterías, cuando creí que había llegado el momento de hablar sobre eso.
—Bella—No se que es lo que vio en mi rostro para que su sonrisa se borrara—Creo que... Creo que tenemos algo de que hablar.
—Si...
—Lo lamento mucho—Comencé—Se muy bien que no debí serte tan indiferente, pero me asusté al descubrir sentimientos nuevos. Bella.. yo... —Me puse de pie y arrastré mi silla hasta quedar a su lado—Bella yo nunca me había enamorado antes—Confesé en un susurró—Toda esa sobreprotección, esos celos que sentía cuando te veía con otro chico no era cariño de hermanos. Pero de eso me di cuenta tarde, cuando ya no había vuelta a tras. Entonces, creí que la mejor solución era alejarme de ti. Cuan equivocado estaba. Yo no sabía todo lo que te pasaba. ¡Maldita sea Bella! Te cortabas. ¡Te cortabas! Y yo nunca lo supe—Pasé mis manos por mi cabello tirando de el.—No llores—Pedí al ver como las lagrimas comenzaban a escapar de sus ojos.
—No me pidas que no lloras—Sollozó—Después de todo lo que tuve que pasar sola, lo mínimo que podrías hacer es dejarme llorar.
Ese fue un golpe duro para mi corazón, pero no dije nada porque ella tiene razón.
—Ya no voy a poder usar remeras mangas cortas por todas esas malditas cicatrices.
—Bella... Tranquila...
—¡No me pidas que esté tranquila!—Exclamó poniéndose de pie exaltada. La imité—¡NO me pidas que esté tranquila justo en estos momentos! ¡Tu no tienes ni la mas mínima idea de todo lo que tuve que soportar sola!—Dejé que se descargara contra mi porque era lo mínimo que podía hacer por ella—Bueno, no estaba sola. Los tenía a Jasper, Alice y Rosalie, pero me faltabas tú. Esa persona que se hizo llamar "mi mejor amigo"—Hizo comillas en el aire mientras en su rostro se formaba una expresión burlona—Vaya amigo fuiste—Suspiró—Siempre supe, que si tu hubieras estado a mi lado, las cosas hubieran sido muy diferentes. Y ahora que te consume el remordimiento te disculpas y cuando yo empiezo a liberar todo mi dolor... ¡Tu me pides que me tranquilice!—Exclamó indignada—¿¡Como quieres que esté tranquila!?—Gritó lloran con impotencia— No puedo estarlo cuando...
Y antes de que continuara, la besé.
Tenia que hacerlo para poder tranquilizarla.
Ella no se resistió. Al contrario, enrolló sus brazos en mi cuello y profundizó el beso.
Probé el sabor salado de las lagrimas que se deslizaban desde sus ojos, pasando por sus mejillas, hasta llegar hacia las comisuras de sus labios.
—No te voy a volver a dejar. Me vas a tener a tu lado siempre—Prometí limpiando el resto de sus lagrimas.
—¿De verdad?—Preguntó esperanzada
—Si Bella—Respondí con determinación—De ahora en adelante, superaremos todo juntos. No importa que tan duro o doloroso sea, no nos separaremos.
—Te amo—Dijo con los ojos humedecidos.
—Te amo—Y la besé una vez mas para darle valor a mis palabras.
Awwwww Al fin Bella reaccionó como tenía que haber reaccionado.
Perdón por la demora, pero como había dicho antes, estoy corta de tiempos. El jueves tuve prueba de matemática :( Espero que me haya ido bien.
Las invito a pasarse por mi nueva historia "Lazos de sangre"
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