- ¡No! ¡no! Y ¡NOO! Uno es suficiente – Grita Izzy enojado

- Por favor Izzy, no encontramos otra solución, ayúdanos – le digo y pongo mis ojos de perrito triste

- Aún no puedo creer que hayan hecho esto chicos, son unos verdaderos genios – nos dice Davis

Luego de que Davis descubriera mi pene no me quedó más remedio que contarle la verdad de los hechos, además me ayudó a conseguir otra falda y salir de tan penosa situación sin que nadie más me viera o se enterara, sin embargo a cambio de su silencio pidió una sola cosa… convertirse también en mujer.

- ¿Es que como pudiste ser irresponsable Tai?-

- Fue un error, no estaba planeado así (esa maldita perra de Sora me las pagará) y es a cambio de su silencio –

- Entiendo eso, pero ¿qué gano yo? ¿Sabes lo que cuesta hacer el líquido de la voz? Hacerlo para dos personas saldrá carísimo-

- Izzy, si me ayudas con esto y te regalo mi colección de cómics de Spiderman

- ¿Toda la colección?

- Si me haces tan sensual como a Tai, si.

- ¿También las ediciones especiales?-

- Lo juro -

- Hecho –

Y tal y como si estuviéramos en una escena repetida nos pasamos toda la noche convirtiendo a Davis en una linda señorita…

- ¿Y qué se supone que harás? ¿Llegarás mañana diciendo que quieres empleo? ¿Y Davis? ¿Qué habrá pasado con él?- le cuestiona Izzy

- No te preocupes, renuncié hoy –

- ¿Qué? ¿Por qué?- le pregunto sorprendido

- Pues porque me iban a convertir en mujer, duh – contesta mientras se prueba un labial rojo que no le combinaba

- Si, pero te lo confirmamos hace apenas unas horas, en la tarde no lo sabías –

- Tenía un presentimiento – Sonríe y se mira al espejo

Era toda una chica y en verdad era linda

- Bueno Davis, aquí estás, la chica deseada- le dice Izzy mostrando orgulloso el resultado

- Wow, soy hermosa….. chicos saluden a mi nuevo yo, a Daisy - se auto señala y se echa a reír.

A la mañana siguiente llegamos a trabajar muy temprano

- Señor Ishida, buenos días – le digo mientras lo interrumpo en su oficina

- Bueno días Taita – Me contesta sonriente, está de buen humor

- Quiero presentarle a Daisy, ella es una amiga mía y quiere saber si hay oportunidad de que la contratara como mesera-

- Mucho gusto señor- Dice Davis y le extiende la mano, su voz al igual que la mía es el de una joven mujer y no se le nota nada en absoluto que en realidad es un varón

- El gusto es mía señorita y mire que oportuna, justo ayer un mesero renunció y nos urge una mano extra, ¿tiene experiencia?

- Si, un poco, trabajé en un cabaret sirviendo bebidas a los clientes – sonríe

- (¿Qué?, ¡qué idiota eres Davis!, tienes la oportunidad de inventar cualquier cosa y ¿se te ocurre decir que trabajaste en un cabaret?, espero que no arruine esto)

- Amm… bueno entonces tiene experiencia con el trato con la gente, eso sirve, la tendré como prueba el día de hoy, pase con Taita para que le explique lo que tiene que hacer –

- Muchas gracias señor Ishida – se para y le besa la mano – chao

Salimos de la oficina y nos dirigimos a mi cubículo

- Davis compórtate, ¿Por qué demonios dijiste que trabajaste en un cabaret? Y ¿Por qué le besaste la mano al tío Ishida?-

- Lo del cabaret me pareció divertido, quiero que Daisy sea interesante, no una simple chica normal y lo del beso era para seducir al señor Ishida, creo que es muy guapo – se ríe

- Ósea que piensas comportarte como zorra-

- Relajate Tai, no pasa nada –

- Esto no es un juego Davis, si te llegaran a descubrir por alguna estupidez que hagas te meterás en un gran problema, lo mismo aplica para mí-

- Lo sé, no te preocupes, tú confía en mí – me sonríe y se va

Me siento en mi silla no sin antes revisar que no tuviera nada extraño y abro mi cajón, un nuevo paquete delicadamente envuelto estaba ahí, esta vez sin nota, lo abro y descubro un precioso anillo

- Demonios, ¿quién será el de los regalos? – susurro para mi mismo y dejo el anillo sobre el escritorio

- Buenos días Taita – Me dice una muy familiar voz

- Matt, buenos días, ¿cómo va la mañana? –

- Muy bien, todo en orden… oye que bonito anillo – mira la caja con curiosidad - ¿Te siguen llegando regalos de desconocidos?-

- Si, aún no descubro a mi admirador, ¿seguro que no eres tú? – le digo y le sonrío con una esperanza desesperada

- No, aunque me encantaría poder regalarte ese collar y el anillo, no fui yo, pero disfrútalo, es bueno tener quien te preste un poco de atención ¿no? –

- ¿Por qué lo dices? ¿No recibes la atención necesaria? –

- Amm… bueno a veces, no sé….a veces me siento incompleto…. olvídalo, no quiero abrumarte con mis problemas –

Me pongo de pie y lo tomo de las manos, sentirlo tan cerca me pone la piel chinita y mi corazón palpita aceleradamente…

- Oye cualquier cosa que quieras decir, dímelo, yo quiero ser tu amigo…. amiga… en verdad puedes confiar en mi Matt –

El aprieta sus manos en las mías, le gusta tenerme ahí con él

- Lo sé, aunque te conozco poco sé que puedo contar contigo Taita, eres la mejor, en serio –

Y así tomados de la mano y mirándonos fijamente a los ojos nos vamos acercando poco a poco, nuestros labios están a pocos centímetros de distancia…

- ¡AH! ¡Qué asco! – resuena en todo el restaurante

De nueva cuenta nuestro intento de beso es interrumpido y corremos hasta la cocina que era de donde provenía el grito, llegamos tan rápido que la escena seguía intacta, T.k recargado sobre la estufa con los pantalones abajo, Daisy de rodillas sosteniendo su pene y Sora en la entrada con la cara de asco…