Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.


CHAPTER 9

BELLA POV.

—¡Tú debes ser Edward! —chilló Alice abalanzándose sobre mi novio y abrazándolo de forma un tanto... efusiva—. Yo soy Alice, la hermana de Bella. ¡Dios, es un gusto conocerte al fin!

—Un placer Alice —respondió Edward un poco aturdido, o mejor dicho asustado, por el exceso de efusividad de mi hermana.

—¿Me puedes explicar, por qué este tipo te estaba besando, Isabella? —mi hermano estaba tenso y veía a Edward de una forma para nada amistosa.

—No lo sé, tal vez por qué es mi novio —respondí y él abrió los ojos tanto que parecía en cualquier momento se saldrían de sus cuencas. Alice por su parte, comenzó a aplaudir y chillar emocionada, tal como la haría una niña pequeña que acaba de recibir un juguete nuevo.

Presenté a Edward con mi hermano y su agradable, nótese el sarcasmo, novia. Emmett no estaba muy relajado con la presencia de mi novio, pero cuando de forma poco sutil le recordé que yo no me oponía a su boda con Heidi, suspiró y comenzó a charlar con Edward; unos minutos después ya estaba más relajado y hasta puedo jurar que esos dos serán buenos amigos, ya que hablan como si se conocieran de toda la vida.

—Sabía que vendrían, pero no los esperaba justamente hoy —y mucho menos esperaba que Heidi también viniera, agregué para mí.

—Queríamos darte una sorpresa, pero si tenían algún plan por nosotros no se preocupen —dijo Alice con una enorme sonrisa y me guiñó un ojo.

—De hecho íbamos a salir.

—¿Iban? Van, como dijo Alice, por nosotros no se detengan Bells —abrí la boca para decir algo pero Edward se me adelantó.

—Vamos a reunirnos con mis hermanos en la playa, y si les apetece pueden venir con nosotros; claro, si es que no están muy cansados por el viaje —mi hermana se levantó y corrió dentro de la casa gritando un: en cinco minutos estoy lista. Emmett también aceptó, y yo estaba rezando a toda deidad que se me venía a la cabeza, para que Heidi no quisiera ir.

—¿Qué dices cariño? ¿Vienes con nosotros o prefieres quedarte a descansar?

—Preferiría quedarme, el viaje fue realmente agotador para mí —solté el aire, que había estado conteniendo, y una sonrisa se formó en mis labios, sonrisa que se borró cuando las siguientes palabras abandonaron su boca—. Pero ni loca dejó que vayas tú solito, de seguro habrá un montón de chicas en bikini y tengo que ir a cuidar que ninguna zorra se te acerque, mi terronsito.

¿Terronsito? ¡¿Terronsito?! ¡Oh por todo lo sagrado! No conocía esa faceta tan... cursi de Heidi. Quince minutos después estábamos camino a la playa, Alice insistió demasiado para venir en el Volvo con Edward y conmigo, no quería compartir el recorrido hasta la playa con la feliz parejita, que nos seguía en el Jeep que Emmett había rentado para poder moverse libremente durante los días que estuvieran aquí.

Llegamos a la playa y Edward me sacó del coche llevándome en sus brazos hasta unas tumbonas que estaban libres, me dejó sobre una con delicadeza y besó suavemente mis labios para después ambos sonreír como un par de tontos.

Edward y yo buscamos con la mirada a Rosalie y Jasper pero no se veían por ningún lado, un par de minutos después, él y Emmett se sumergieron en una charla sobre no sé qué deporte. Heidi tenía una cara de aburrimiento del tamaño de un monumento y se sentó, un tanto alejada de mí y de Alice, lo cual tanto mi hermana como yo celebramos y con alivio suspiramos al mismo tiempo, lo que nos hizo reír a ambas.

—Allie, hay algo que no entiendo. Emmett me dijo que ya sabes quién no vendría, entonces ¿qué diablos hace aquí? —mi hermana suspiró y se sentó en la tumbona contigua a la mía.

—No tienes una idea del coraje y la vergüenza que pasé por su culpa, pero bueno, no puedo culpar a Emmett ya que él no sabía que ella vendría, de hecho se sorprendió bastante cuando la vio en el avión. Creo que más que sorpresa fue vergüenza lo que sintió, pues la... señorita se puso a gritar como loca: ¡sorpresa terronsito! Voy contigo a tu viaje, de ninguna manera podía dejarte ir solito —no pude acallar la carcajada que salió de mis labios, al escuchar la mala imitación de la chillona voz de Heidi que hizo mi hermana.

—¡Terronsito, me pones bloqueador, amor! —Emmett se disculpó con Edward y se acercó a su novia.

—Tal parece que su futura cuñada no les agrada —de seguro la forma en que la estábamos viendo debía de ser de total antipatía y hostilidad.

—No podrías estar más acertado cuñadito. Pero no te preocupes, que tú me caes súper bien, aunque no sé mucho de ti, salvo lo que Bella me ha contado, y no es mucho he de agregar —por supuesto que no era mucho, apenas le había dicho lo justo y necesario.

Alice le hizo un extenso interrogatorio a Edward, el cual respondió con calma y una sonrisa amable en su rostro, a la larga lista de preguntas.

La tardanza de Rosalie y Jasper me estaba preocupando, a cada rato estaba volteando a todas partes esperando verlos llegar pero nada, unos minutos después Edward les llamó a ambos pero ninguno atendió sus móviles, llamó a su casa y Esme le dijo que hacía un buen rato que habían salido de allá. Edward estaba muy preocupando por sus hermanos, se levantó dispuesto a ir y buscarlos cuando unas risas llamaron nuestra atención.

Mis cuñados caminaban hacia donde estábamos, riendo y empujándose juguetonamente; cuando estaban ya más cerca, pude ver que Rosalie tenía unas pequeñas manchas de grasa de auto en su mejilla y en su ropa.

—¿Por qué tardaron tanto? Estábamos preocupados —les cuestionó Edward cuando llegaron a nuestro lado.

—La buena samaritana que tenemos por hermana, me hizo detener para ayudar a un chico que tenía problemas con su auto —eso explica las manchas de grasa, Jasper se acercó a mí y me saludó con un beso en la mejilla—. Así que cuñados, ¿eh? Ya era hora de que mi hermano se decidiera.

—¡Dios! Creí que nunca llegaría el día en que Edward tuviera novia. Hasta llegué a pensar que mi hermano era gay —Rosalie me saludó, al igual que Jasper, con un beso en la mejilla.

—Chicos, ella es mi hermana... Alice, Alice, ¡Mary Alice Swan! —grité llamando la atención de mi hermana que estaba con la mirada perdida en su móvil.

—Mira esto Bella —mi hermana se acercó a mí y me mostró su móvil.

Era un mensaje de un número desconocido con un fotografía incluida, la fotografía era de Peter y Charlotee besándose de una forma que no parecía para nada casta, el mensaje rezaba lo siguiente: Jajajaja mientras tú estás de viaje, mira lo bien que lo está pasando tu noviecito. En cuanto terminé de leer el mensaje volteé a ver a mi hermana, que para mi sorpresa, no se veía afectada en lo más mínimo.

—Peter ya no es mi novio, terminamos hace dos días. Al parecer la persona que envió eso no está bien informada —se encogió de hombros restándole importancia al tema—. Aunque Peter es un capullo, me encontró remplazo demasiado rápido.

—Bueno, ya aclarado el punto, te presento a los hermanos de Edward: Jasper y Rosalie. Chicos, ella es mi hermana Alice —se saludaron con un beso en la mejilla y todos nos sumergimos en una amena charla.

Poco después Emmett y Heidi se acercaron y los presenté, no me pasó desapercibida la forma en la que mi hermano vio a Rosalie, la expresión en su rostro fue como la de un ciego que acaba de ver la luz del sol por primera vez en su vida, y eso también lo notó Heidi, ya que ni tardía ni perezosa se llevó a Emmett lejos de nosotros.

Edward y Jasper estaban jugando fútbol a unos metros de distancia, Emmett y Heidi caminaban tomados de la mano por la orilla del mar, mientras mi hermana, Rosalie y yo estábamos en las tumbonas tomando el sol hablando de cualquier cosa.

Alice tenía puesto un bikini de color negro con lunares blancos que resaltaba a la perfección su pálida piel, Rosalie uno de color rojo que le quedaba de infarto, es definitivo, mi cuñada lograba que la autoestima de cualquier mujer cayera en picada solamente con verla; y yo usaba uno azul, que mi tía Renné me había obligado a ponerme esta mañana, lo cual me hace preguntarme: ¿será qué ella sabía que Edward me iba a invitar a venir, o puede ver el futuro?

Los chicos invitaron a Emmett para que se les uniera y aceptó, su novia le dio un beso apasionado que me hizo voltear a otro lado, digamos que no me hacía gracia ver a mi hermano en esa situación con su novia. Lo siguiente pasó muy rápido, Heidi venía hacia donde estábamos las chicas y yo, de pronto se escuchó un: ¡cuidado! Y acto seguido la pelota, con la cual jugaban los chicos, se estampó contra la cabeza de mi cuñada que cayó con su rostro enterrado en la arena.

De momento todos nos quedamos en shock, pero unos segundos después todos estallamos en risas, incluido Emmett, que después de la mirada asesina que le dio su novia dejó de reírse y corrió para ayudarla a levantarse. ¡Dios! Daría lo que fuera, por haber tenido una videocámara y haber inmortalizado el momento.

—Jasper es un idiota, ve que la mujer de por si es... escasa de neuronas, y le mata la ultima que le quedaba con ese pelotazo —comentó Rosalie y no pude evitar reírme al igual que Alice.

—¡Rosalie Cullen, tú y yo seremos grandes amigas! ¡Oh sí! —chilló mi hermana y la aludida la vio como si de pronto le hubiese salido un tercer ojo.

—¿Acabo de insultar a tu cuñada y me dices eso?

—Digamos que Heidi no es santa de nuestra devoción —aclaré y las tres nos reímos.

—¿Rosalie? Vaya sorpresa el encontrarte acá —un chico alto y fornido, casi tanto como Emmett, se acercó a mi cuñada y le dio un beso en la mejilla.

—Hola Félix, ellas son mis amigas, Bella y Alice.

El tal Félix nos saludó y presentó a sus amigos, Demetri y Marco. Se quedaron platicando con nosotras por un par de minutos, mi miraba se topó con la de Edward que no se veía para nada contento con la presencia de esos chicos, le dijo algo a Jasper y ambos comenzaron a caminar hacia acá.

—¿Aceptarían venir con nosotros a tomar algo esta noche? —me removí incomoda por la forma en que Marco me veía, Félix y Demetri no apartaban ojo de mi cuñada y mi hermana, respectivamente.

—¿Quiénes son ellos? —preguntó Jasper, no sé cómo le hizo Edward, pero se acomodó a mi lado en la tumbona, me besó de una forma que me hizo ver hasta estrellas y después rodeó mi cintura posesivamente con sus brazos.

—Tal parece que mi hermana no podrá ir, pero Rosalie y yo sí aceptamos la invitación —me pereció escuchar un par de gruñidos por parte de Jasper y Emmett... ¿en qué momento llegó Emmett?

—¡Mary Alice Swan! Tú no iras a ningún lado, y mucho menos, con unos tipos que apenas y conoces —si mi hermano está reprendiendo a Alice, ¿por qué no le quita la mirada de encina a Rosalie? Hasta pareciera que es a ella a quien van dirigidas sus palabras. Eso es sin duda era interesante, oh sí, muy interesante.

Al final las chicas quedaron en que se verían con Félix y sus amigos en un club, que me pareció escuchar se llama: Twilight, cosa que no le gustó para nada a Jasper, Emmett y Edward, que se pusieron en su papel de típicos hermanos celosos, protegiendo a sus pequeñas hermanitas de los vampiros que las asechan.

Después de que regresamos de la playa, Edward se quedó conmigo hasta hace un rato que recibió una llamada de Jasper y se fue acompañado por Emmett, me pareció muy raro pero me dijeron que iban a ver la motocicleta de mi cuñado; si como no, y yo todavía creo en Santa Claus, sólo espero que no vayan a seguir a las chicas.

EMMETT POV.

Abrí los ojos de golpe y me levanté de la cama de un salto, no podía sacarme esos ojos azules de la cabeza y mucho menos a su dueña; Rosalie me impactó y no sólo por su belleza, sino también por su carácter y su forma de ser, ella reunía todo lo que yo buscaba en una mujer, era simple y sencillamente perfecta.

—Terronsito, ¿vas a salir? —me preguntó mi novia con voz melosa saliendo del baño con su pijama, si es que se le podía llamar así a lo que tenía puesto; un diminuto y transparente baby-doll de color rojo que dejaba muy poco a la imaginación.

—Sí, voy a salir con Jasper y Edward, iremos a tomar unas cervezas y... —no pude seguir hablando, pues fui silenciado por sus labios que se movían de forma insiste y apasionada sobre los míos, mis manos por inercia se enredaron en su cintura y le devolví el beso.

—¿Vas a cambiar una noche de pasión con tu hermosa prometida, por salir con unos chicos que acabas de conocer? —preguntó sobre mis labios y trató de desabrochar mi camisa, pero no se lo permití.

—Heidi, ya he quedado con ellos, no puedo simplemente cancelarles. Además, Edward es novio de mi hermanita y tengo una charla pendiente con él —suspiró frustrada y se alejó de mí.

—¡Por Dios Emmett! Edward no se va a sobrepasar con Isabella, es obvio que si está con ella es sólo porque le tiene lastima, porque es una lisiada, no creo que tenga esa clase de intenciones con ella.

—No vuelvas a decir algo como eso, no vuelvas a referirte de esa forma hacia mi hermana ¡entiendes! —gruñí tomándola por los brazos con brusquedad y zarandeándola un par de veces.

—Lo lamento amor, lo dije sin pensar. Es sólo que me molesta que prefieras ir con ellos a quedarte conmigo —la solté y un par de lágrimas rodaron por sus mejillas—. De verdad lo lamento, yo... te juro que no volverá a pasar.

—Eso espero —tomé las llaves del Jeep, de sobre la mesita de noche, y caminé a grandes zancadas hasta la puerta.

—¡Espera! Cariño, no quiero que te vayas molesto conmigo —me abrazó por atrás y apoyó su rostro en mi espalda sin dejar de sollozar.

—Volveré en un par de horas, no me esperes despierta ¿ok? —me giré para quedar frente a ella, limpié sus lágrimas con mis pulgares y le di un suave beso en los labios antes de salir.

Edward y Bella estaban en la sala, mi hermana tenía su cabeza apoyada en el pechó de él, mientras Edward jugaba con los dedos de sus manos y de vez en cuando besaba el tope de la cabeza de Bella. Las palabras de Heidi resonaron con fuerza en mi cabeza, pero al verlos supe que esas palabras no eran ciertas, su mirada destilaba amor cada vez que veía a mi herma y eso no es algo que se pueda fingir, de todos modos no se va a librar de una larga y... educativa charla conmigo.

Me senté en la sala con ellos, hice un par de comentarios que hicieron sonrojar a Bella, que me lanzó un cojín directo a la cabeza y el cual por desgracia no pude esquivar. Jasper llamó a mi cuñado y esa era nuestra señal, Bella nos preguntó sobre a dónde íbamos y Edward rápidamente le contestó que a ver la motocicleta de Jasper, mi hermana nos miró a ambos con los ojos entrecerrados y asintió no muy convencida, yo sabía que no se había creído ese cuento.

Salimos de la casa y nos encontramos con Jasper, que nos esperaba apoyado en su coche sin despegar la mirada de su móvil.

—Vamos, no hay tiempo que perder. Tyler me acaba de avisar que ya están en el club —nos apresuró Jasper.

—Tendrán que ir sin mí, lo siento pero no quiero que Rosalie me arranque las bolas por seguirla, no sé ustedes, pero yo sí quiero llegar a tener hijos. Además, no quiero entrar a la lista negra de Alice —la gallina de Edward le temía a dos inofensivas chicas... bueno, no tan inofensivas, al menos Alice claro, esa pequeña duende puede ser muy cruel a la hora de una venganza.

Mi valiente cuñado se subió a su Volvo y sin más se fue, dejándonos a Jasper y a mí con la peligrosa misión. Decidimos irnos en el coche de Jasper, no tenía caso que si íbamos al mismo lugar lleváramos dos coches, hay que contribuir para cuidar el medio ambiente ¿no?

Llegamos al dichoso club y entramos en busca de nuestras hermanas, las buscamos hasta por debajo de las mesas pero no estaban, subimos a la segunda planta y ni rastro de ellas, espero por el bien de esos tipos que las encontremos y pronto. Mi mirada fue hasta la pista de baile donde obvio no las encontré, recorrí todo el lugar con la mirada y suspiré al verlas solas sentadas junto a la barra, le dije a Jasper que me siguiera y fuimos a sentarnos cerca de ellas, pero no lo suficiente para que nos vieran.

Pedimos unos tragos y de vez en cuando les echábamos un vistazo, siempre cuidando de no ser descubiertos, eramos valientes pero no idiotas suicidas; después de casi media hora, me resultó raro que los tipos con los que quedaron no se acercaran a ellas en ningún momento, pero no le di mucha importancia, si las habían plantado para mí mejor. En un par de ocasiones, Alice estuvo a punto de verme pero fui más rápido que ella, girándome gusto a tiempo para salvar mi pellejo; Jasper se mantenía en silencio y eso es algo que detesto, yo no puedo pasar más de cinco minutos consecutivos sin hablar.

—¿Tu hermana sale con alguien? —la pregunta salió de mis labios sin darme cuenta, yo sólo quería romper el silencio entre nosotros, además, a mí qué tenía que interesarme eso, más cuando yo sí tengo novia y estoy a unas semanas de casarme con ella.

—¿Eh?... No, no que yo sepa —me respondió y eso, por alguna extraña razón, me hizo sonreír—. Las chicas ya no están.

Me giré y efectivamente ya no estaban, me levanté para ir a buscarlas pero una voz suave, y al mismo tiempo terriblemente escalofriante, detrás de mí me hizo volver a sentarme.

—¿Qué diablos haces aquí, Emmett Swan? —Alice tenía los brazos cruzados a la altura de su pecho, movía su pequeño pie con impaciencia y su mirada... joder, esa mirada era todo menos dulce.

—Pues... yo... eh... Jasper y yo... ¡vinimos a tomar algo! Sí, eso. Que coincidencia encontrarnos aquí, ¿no creen? —la mirada de mi hermana se suavizó un poco, pero sólo un poco, y fue cuando vio a mi rubio acompañante.

Las chicas se sentaron con nosotros, nos contaron que los estúpidos esos con los que quedaron las dejaron plantadas, y que estaban por irse cuando nos vieron. Pensé que Alice me iba a armar un escándalo pero para mi sorpresa no lo hizo, cuando le cuestioné al respecto, sólo se encogió de hombros y dijo: yo no soy Heidi. La sola mención de su nombre me causó escalofríos, y es que si de escándalos se habla, Heidi es la número uno; tanto que ya perdí la cuenta de los escándalos que me ha hecho a lo largo de los tres años que tenemos juntos, creo que al final terminé por acostumbrarme a eso.

—¿Estás bien? Parece que te hubieses ido a otro planeta —la dulce voz de Rosalie me sacó de mis pensamientos, sus ojos me veían con diversión y una hermosa sonrisa adornaba su lindo rostro... ¡Joder! Emmett controlate, recuerda que estás a punto de casarte.

—Sí estoy bien, sólo me perdí en mis pensamientos, algo muy raro en mí —bromeé y ambos nos reímos—. ¿Dónde están Alice y Jasper?

—Ellos fueron a bailar —respondió señalando con su cabeza la pista de baile—. Alice y Bella me dijeron que te vas a casar —comentó después de un momento en silencio.

—Sí, Heidi y yo nos casaremos en unas semanas.

—No tienes que responder a mi pregunta pero... ¿Estás seguro que ella es la indicada? —me tarde un momento en procesar la pregunta, y más, en encontrar una respuesta. ¿Realmente lo era?

—Yo... creo que sí. Después de todo, quién está seguro de algo en la vida ¿no? —intenté bromear pero no resulto.

—El matrimonio es algo muy importante, no puedes tomar todo a la ligera y casarte con alguien porque crees que es la persona indicada, sino porque tienes la seguridad de que en verdad lo es, de que es quién te complementa en todas las formas posibles —tomó un largo trago de su bebida y suspiró antes de continuar—. En pocas palabras, debes tener la seguridad de que es la indicada para pasar el resto de tu vida a su lado —abrí la boca para decir algo, pero en eso momento llagaron Alice y Jasper.

—Es tarde chicos, deberíamos irnos —dijo mi hermana y todos estuvimos de acuerdo con eso.

Jasper y Rosalie nos dejaron a mi hermana y a mí en casa, subí las escaleras con pesadez y entré a la habitación. Heidi estaba dormida, así que sin hacer mucho ruido me quité la ropa y me puse un pantalón de pijama, me metí a la cama y ella se removió hasta acurrucarse contra mi cuerpo; no pude evitar quedarme viendo fijamente a Heidi, ella y yo somos como el agua y el aceite, no somos compatibles en absolutamente nada, entonces ¿por qué diablos voy a casarme con ella?

Ahora ya ni sé qué es lo que siento por ella, en un principió la amaba con locura pero nuestras constantes peleas y rupturas fueron matando eso, ¿será qué todos tienes razón y casarme con Heidi es una completa estupidez?

Continuará...


¡Hola! Aquí está un nuevo capítulo de este Fic, espero que haya sido de su agrado.

Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...

Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's

¿Algún review? =)

Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:

Lunes: Volver a Sonreír.

Martes: Juegos del Destino.

Miércoles: Odio o... ¿Amor?

Jueves: Siempre te Amaré.

Viernes: Caminos Cruzados (a este Fic le quedan pocos capítulos, y una vez termine, continuaré con la secuela)