Disclaimer: The story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the plot belongs to GeekChic12. I just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la trama de GeekChic12, solo me adjudico la traducción.
Este capítulo lo betearon Yani y Meli, betas de Élite Fanfiction ( www facebook com / groups / elite . fanfiction / )
Capítulo 9: Doloroso
EPOV
Mi corazón golpea contra mi pecho mientras sostengo a Bella contra mí, su pequeño vientre presionando contra mi abdomen.
Nuestra hija.
Mierda, no puedo pensar de esa forma. Ella será de alguien más. Eso me está matando, pero sé que es lo mejor.
No es como si yo en verdad quisiera un hijo en este momento o esté lo suficiente loco para pensar que estoy listo para uno, pero simplemente saber que Bella está llevando a nuestra hija en su vientre despierta algo en mí que no sé lo que es. Siempre me sentí protector con Bella, pero ahora es incluso más fuerte. Y se extiende a la pequeña persona dentro de ella.
Tenerla otra vez en mis brazos de esta forma es maravilloso. Me llena de sentimientos que no puedo describir. Me da escalofríos que recorren todo mi cuerpo… esta calidez. Pero por mucho que la quiera de regreso, sé que es probable que todavía no la merezca.
Mis amigos siempre bromeaban sobre que ella podía estar con alguien mejor que yo cuando estábamos juntos, y pensaba que solo estaban siendo unos idiotas. Ahora me doy cuenta de que ellos solo bromeaban a medias, si es que era solo a medias.
Tal vez fumé demasiado con Jasper. Tal vez me reí demasiadas veces de los avances de Lauren y de otras chicas. Tal vez mi enojo sacaba lo peor de mí más veces de las que no. Tal vez me concentré demasiado en mis videojuegos e ignoré la belleza acostada en mi cama a solo unas pulgadas. Tal vez dejé que me mimara demasiado y, definitivamente, no la mimé lo suficiente.
Sería genial que las relaciones vinieran con un jodido manual. Como Bella fue mi primera novia real, no tenía ni puta idea de lo que estaba haciendo y, obviamente, no la escuché lo suficiente. Ignoré todas las advertencias de Emmett. Su novia es una perra, así que ¿por qué querría seguir su ejemplo?
Obviamente, él y Rose todavía están juntos y lo han estado por mucho tiempo, mientras que Bella y yo… no lo estamos.
No puedo culpar a Bella por preguntarme por Lauren, pero jodida Rose. Ella debería haber mantenido su maldita boca cerrada. No era como si yo le hubiese pedido a Lauren que fuera a mi habitación. Había estado muy borracho porque estaba triste por Bella y estaba casi a punto de perder el conocimiento cuando Lauren hizo lo que sea que hizo. Recordaba muy poco y solo estoy seguro de lo que pasó porque la arrinconé unos días después en la biblioteca. Obvio que ella malinterpretó eso y una vez más tuve que alejarla. Pero ella hizo un mohín y me dijo que no me puse duro y que nada pasó. Nunca estuve tan aliviado en mi vida.
Sin embargo, la cosa es que… yo debería saber cuando una chica tiene sus manos y boca en mí. Especialmente si no es la chica de la que estoy enamorado.
Estoy empezando a pensar que Bella es demasiado buena para mí, pero todavía quiero intentarlo. Todavía quiero merecerla.
Algún día.
Bella se retuerce un poco en mis brazos y yo solo la sostengo más fuerte.
Todavía no estoy listo para dejarla ir.
Paso mis dedos por su columna mientras la sostengo y muevo mi mano por la curva de su trasero y lo aprieto, haciendo que ella gima y suba su pierna sobre mi cadera. Agarro su muslo y luego deslizo mi mano hacia la parte posterior de su rodilla, tirando de ella aún más cerca y dejando caer mi cabeza para rozar mi nariz por su cuello.
Ella todavía usa la misma loción con olor a coco y el champú que siempre usó.
Huele como el cielo y no puedo evitar presionar mis labios justo detrás de su oreja.
—Edward… —Es una plegaria y una advertencia al mismo tiempo.
—Shhh… Déjame amarte —murmuro contra su suave piel—. Solo por un momento.
Moviendo mi cabeza hacia atrás, miro profundamente a sus ojos marrones. Están brillando con lágrimas no derramadas y mis ojos pican por la emoción que me llena.
—Solo por un momento —repito, moviéndome más cerca y acariciando su nariz con la mía.
Nuestros labios se encuentran, abriéndose y dejando que nuestras lenguas se saboreen. Bella emite un pequeño gemido, atrayéndome con sus manos en mi cuello de la misma forma que lo hizo la primera vez que nos besamos, y estoy perdido en ella.
Si ella me deja tenerla de esta forma otra vez y después me aleja, tal vez me mate. Pero lo deseo demasiado como para que me importe.
Comienzo a ponerla sobre su espalda, pero ella sale rápidamente de mi agarre y se aleja de mí. Mi corazón se rompe mientras la observo sentarse con ambas manos descansando contra su vientre.
—¿Qué va mal? ¿Te lastimé?
Bella sacude la cabeza y me da lo que solo puedo describir como una mirada avergonzada.
—No podemos… hacerlo de esa forma —murmura—. Tienes que estar detrás de mí o necesito estar arriba.
El alivio me llena y entiendo.
—Oh, no hay problema —digo con un guiño y una sonrisa.
Bella bufa hacia mí, divertida.
—Sí, estoy segura de que no lo es.
—¿Entonces? La dama elige.
Mordisqueando su labio inferior, ladea un poco su cabeza, observándome.
—Creo que quiero estar encima.
Sonrío hacia ella y rápidamente me quito el resto de mi ropa y me acuesto en el medio de la cama con mis manos detrás de la cabeza.
Los oscuros ojos de Bella suben y bajan por mi cuerpo, y ella lame sus labios antes de moverse más cerca y, finalmente, ponerse sobre mí.
—¿Tienes un condón en tu billetera? —pregunta mientras sus manos descansan en mis costillas.
Asiento hacia ella, pero pongo mis manos en sus caderas para mantenerla quieta cuando se mueve para buscarlo.
—¿Realmente… —Trago con dificultad—. ¿Realmente necesitamos uno? Quiero decir, ya estás embarazada.
No estoy tratando de hacer una broma. Simplemente quiero sentir todo de ella, especialmente si esta es nuestra última vez. No estoy esperando que ella acepte lo de amigos-con-beneficios. Sobre todo porque es una mentira. No hay forma de que pueda mantener al margen mis verdaderos sentimientos.
—Edward —dice suavemente—, lo siento, pero no me siento cómoda sin uno. Han pasado meses desde que rompimos. No es como si esperara que seas célibe. —Ella mira sus manos ahora, que se están retorciendo nerviosamente sobre su vientre.
—Bella, sé que no te di una razón para que confiaras en mí. Debería haberte dicho sobre el incidente con Lauren, pero como nada pasó, no pensé que necesitabas saberlo. Entiendo por qué te inquieta a pesar de que estábamos separados. Lo entiendo —enfatizo—. Quise cortarle las bolas a Riley solo por hablar contigo esa noche en la cocina.
Ella mira hacia mí.
—Escuché que lo golpeaste. —La desilusión por mi exabrupto llena sus ojos, pero ella no tiene idea de cómo es realmente ese idiota.
—Y lo haría otra vez en un jodido segundo por hablar así de ti. —Solo pensar en eso hace que mi sangre hierva.
Sus cejas se elevan al mismo tiempo que una mirada adorable y confusa llena su rostro.
—¿Así cómo?
—No importa. —Sacudo la cabeza—. Estaba siendo irrespetuoso y lo golpeé.
Bella suspira y yo aprieto sus caderas, mis dedos presionando su suave carne.
—No he estado con nadie después de ti. Lo juro.
Ante su mirada de incredulidad, hago la señal de honor de los scout con mi mano y ella se ríe.
—Y me hicieron una prueba después… ya sabes.
—¿Nadie?
—No.
—¿Ni un trabajo manual?
—Solo de mi parte.
Un lado de su boca se alza.
—Yo tampoco he estado con nadie más. Eso probablemente es obvio, pero… de todas formas. —Ella me dirige una sonrisa débil y alzo la mano para acariciar su mejilla.
Quiero decir bien, pero eso no parece apropiado. Y estoy tratando realmente no ser un gilipollas.
—Está bien. Entonces…
—Entonces…
Bella me mira fijamente a los ojos mientras comienza a mover sus caderas y deslizarse sobre mi polla, que ahora está dolorosamente dura. La chica que amo ha estado desnuda por al menos media hora y sentada en mi polla por algunos minutos. Y he sido célibe, así que sí… dolorosa.
Deslizo mi mano de su mejilla, por su cuello y hasta su hombro, su piel es tan suave y familiar. Dejo que mis dedos tracen su clavícula mientras ella se mueve. Gimiendo por la fricción, continúo bajando hacia sus pechos, que están mucho más grandes de lo que los recuerdo. Muevo mi otra mano hacia arriba, así puedo agarrar ambos, sintiendo el peso extra y apretándolos.
Dios, amo esto.
—Lo sé —murmura ella, cerrando sus ojos mientras juego con sus pezones de la forma que le encanta.
Evidentemente, esta chica hace que mi filtro cerebro-boca sea inútil.
Bella se arquea hacia adelante de repente, moviendo un poco sus caderas y presionando contra mis manos, y yo gimo, moviéndome para acariciar sus pechos otra vez, cuando de repente siento su mano en mi polla. Ella se estira hacia atrás y me agarra, para alinearme en su entrada.
Dios, ayúdame.
Mientras ella empieza a bajar sobre mí, mi cuello se arquea y mi cabeza se presiona contra la almohada, mis ojos cerrados fuertemente.
Se siente como si hubiese pasado una eternidad desde que la sentí de esta forma.
Su húmero calor me atrae y ella está tan jodidamente apretada a mi alrededor.
—Jodeeer —decimos los dos mientras ella baja, ella susurra y yo gruño.
Sus manos se presionan contra mi pecho, marcándome, y quiero mantener su marca ahí para siempre.
Cuando está completamente sentada sobre mí, deja escapar un profundo y tembloroso suspiro, y yo gimo fuerte y largamente porque ella está tan jodidamente apretada, pero se aprieta más a mi alrededor, y… joder.
Fijo mi mirada en la de ella mientras se desliza sobre mi eje y luego baja con un golpe lento, pero fuerte. Sus labios abiertos dejan escapar gemidos mientras lo hace otra vez… y otra… y otra. Se desliza hacia arriba… y baja… Mueve sus caderas hacia adelante y hacia atrás al mismo tiempo que se levanta y cae, y lleva mi polla a su interior de una manera tan jodidamente perfecta.
Las pesadas tetas de Bella se balancean frente a mi rostro mientras ella mueve sus manos a los lados de mi cabeza. Eso también hace que su rostro esté más cerca y levanto mi mano para pasar mi pulgar por su labio inferior, deseando que me bese otra vez.
Ella lo hace, sus ojos cerrándose mientras se desliza hacia abajo. Dulce y suave. Nuestras lenguas se acarician. Sus caderas continúan rodando y la poca concentración que puedo reunir se está enfocando en no acabar demasiado pronto.
Empujando hacia abajo otra vez, ella mantiene sus ojos cerrados por un momento y cuando los abre de nuevo, puedo ver su amor por mí. Está justo ahí.
¿Cómo no presté atención antes?
Sabía que ella se preocupaba por mí, probablemente sospechaba que me amaba, pero nunca pensé realmente en eso.
Demonios, realmente fui un idiota.
Todavía lo soy. Pero seguiré tratando de no serlo.
Si nos quedamos con el bebé o no, todavía quiero estar con ella.
Ella necesita tiempo y se lo daré.
Solo espero que no sea para siempre.
Acelerando sus movimientos, Bella se muerde el labio inferior y se estremece, y sé que eso significa que ella me hizo golpear justo su punto G.
Muevo mis manos hacia abajo para agarrar sus muslos, por mucho que quiera sentarme y tomar el control, no lo hago. La dejo cogerme, la dejo usarme para golpear ese punto y llegar a su orgasmo.
Haciendo círculos sobre su clítoris con mi pulgar, observo como su rostro se contorsiona, sus dientes muerden con más fuerza su labio mientras ella gime y cierra sus ojos con fuerza.
Sé que está cerca.
La conozco.
La amo.
Tal vez me perdone algún día, pero yo nunca podría perdonarme a mí mismo por la forma en que la lastimé.
Esos pensamientos salen de mi cabeza cuando ella comienza a pulsar y apretarse a mi alrededor, y mis bolas se aprietan. Me correría en cualquier momento.
Ella se siente tan jodidamente bien.
Continúo haciendo círculos sobre su clítoris resbaladizo e hinchado.
—Estoy cerca —chilla, apretándose sobre mí menos de un minuto después.
No quiero que esto termine, pero no puedo evitarlo. Apretando sus muslos, empujo hacia ella, mientras ella disfruta su orgasmo, clavando sus uñas en mi pecho y haciéndome gruñir ante el doloroso placer. La calidez, su agarre y la humedad me abruman hasta que me vacío completamente dentro de ella.
Agotado y jadeando, la sostengo mientras se recuesta sobre mí por un momento, descansando su cabeza en mi hombro, dejando escapar su respiración caliente contra mi cuello. Deslizo mis manos arriba y abajo por su espalda hasta que ella se mueve para sentarse.
—Debería… ir a limpiarme —dice sin mirarme.
Mi corazón duele mientras ella se aleja, física y emocionalmente. Es muy obvio que está tratando de cerrarse otra vez y tomar de nuevo la parte de sí misma que me dio el último par de horas.
—Sí. Mmm… yo también, supongo. —Prefiero quedarme enterrado en ella en un futuro cercano, pero está claro que no es una opción. De mala gana, retiro mis brazos de alrededor de ella y suspiro cuando el calor de su cuerpo me deja completamente. Me deja tan frío… y ya puedo decir que se arrepiente de esto.
Paso mi mano por mi cara y observo el techo mientras espero que salga del baño.
Por favor no la dejes arrepentirse de esto.
Ese pensamiento llega a mi cabeza cuando me doy cuenta de que ya pasaron varios minutos.
Cuando queda claro que ella no regresará a la habitación, decido que tendré que aguantarme y lidiar con esto.
Después de oler profundamente su almohada, me levanto para encontrar mi ropa. Aunque es la última cosa que quiero hacer en este momento, sé que tengo que darle el espacio que necesita.
Los sube y bajas de estos capítulo ya me dejan sin palabras… ¡así que espero que ustedes llenen mis espacios en blanco por lo que pasó en este capítulo con sus palabras en los comentarios, porque estos dos me vuelven loca con los momentos buenos seguidos de otros no tan buenos! :P
Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior a: cavendano13, Andrea Ojeda, Noelia, Pera l.t, somas, saraipineda44, krisr0405, terewee, jupy, tulgarita, kaja0507, bbluelilas, Tata XOXO, Lady Grigori, Sully YM, Vanina Iliana, Cary y Adriana Molina.
¡Hasta el próximo capítulo!
