Esta historia trata un poco los temas actuales de Fairy Tail, si no vas al corriente con el manga o no quieres enterarte de detalles mejor evita leerla. Está historia es para ustedes, espero que les agrade y que me lo hagan saber, acepto sugerencias, sin embargo la historia ya tiene un rumbo.
Tiene contenido no apto para menores de edad, lean bajo su propia responsabilidad y recuerden hacerlo con la luz encendida y no a escondidas de sus padres.
Disclaimer: Fairy Tail y los personajes son propiedad de Hiro Mashima, uno que otro es de mi imaginación.
Capítulo IX
Desconocidos
-Lissana, ¿Dónde has estado?– pregunto Mirajane a su hermana que venia entrando al gremio
–Mira nee... me quede en la casa todo el día, no me he sentido muy bien...– dijo con una sonrisa fingida que no paso desapercibida por su hermana
–Lissana... ¿tienes... algo que decirme?– pregunto sin aparente interés –¿Has hablado con Natsu últimamente?– cuestionaba limpiando vaso tras vaso sin mirarla a la cara
–Me... ha rechazado... nuevamente Mira nee...– se sentía avergonzada de ser franca, pero necesitaba alguien que la apoyara, Natsu había sido el primer amor de su vida, ahora era consciente de que tenia que dejarlo ir... desde que regreso de Edoras noto la cercanía de esa nueva chica con el, sabia que algo pasaría entre ellos pero después de cuatro años pensó que Natsu la olvidaría e intento atraerlo nuevamente, pero sus intentos fueron fallidos y ahora... parecía que estaban cerca de encontrar a aquella chica que poco conoció, algo dentro de su corazón le decía que no había un futuro para ambos... cuando su hermana notó que las lagrimas comenzaban a salir corrió a abrazarla sin intentar llamar demasiado la atención, ambas salieron del gremio dispuestas a tener una larga platica de mujeres.
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–¡Que poca vergüenza tienes Ryu! ¿¡Te besas con cualquier chica que te topas o qué te pasa!?– grito indignada cuando se le paso el bochorno, estaba realmente enfadada ante la mirada desconcertada de Natsu.
–¿Pero que diablos te pasa a ti?, ¿con quien rayos estas hablando?– Antes de que Natsu pudiera decir una sola palabra un chico arriba en la montaña donde nacía la cascada le hablo a la espectadora. Natsu miro hacia el inicio de la vertiente pero no distinguía la figura de aquella persona.
Tanto Natsu como Lucy permanecían callados, Natsu sorprendido y Lucy curiosa por saber quien era aquella persona, Lucy reconoció esa voz vagamente y no pudo evitar salir de su escondite para ver a los personajes que hablaban.
–Lucy, ¡Te van a ver!– dijo Natsu aprisionándola contra su pecho, por suerte el agua no dejaba ver nada mas que su blanca espalda la cual estaba cubierta por su larga cabellera.
La otra chica miro nuevamente boquiabierta a Lucy
–Pero si... quien... que... ¡pero si soy yo!– tartamudeo finalizando con un grito histérico, Ryu bajo de la cima al ver la cara de pánico de Celeste, tenia curiosidad por ver con quien hablaba, ya que desde donde estaba no alcanzaba a distinguir, una vez que bajo, la cara de los cuatro no pudo ser mas cómica, parecía que se habían clonado de no ser por la ropa y el cabello que era distinto. Celeste llevaba el cabello poco mas abajo de los hombros y un poco ondulado en las puntas adornado con una diadema de pedrería, el cabello de Ryu era mas corto y definido que el de Natsu, las ropas de Celeste eran sencillas, un vestido azul claro de tirantes de corte cuadrado en el pecho que le llegaba abajo de la rodilla y unos zapatos café que cubrían sus pies completamente con un ligero tacón, la ropa de Ryu era un pantalón negro y una camisa blanca de algodón de manga larga con unas botas que parecían de militar... y los magos... pues prácticamente estaban desnudos, Natsu sin camisa y su pantalón negro y Lucy como Dios la trajo al mundo, su viejo y desastroso vestido con el que había estado todo este tiempo se estaba secando en una piedra cerca de la orilla.
Al cabo de unos segundos que se miraron unos a otros por fin alguien se animo a decir una palabra.
–¿Quienes son ustedes?– fue Ryu el que hablo, después de todo los intrusos eran los magos
–Esto tiene que ser un sueño, esto tiene que ser un sueño– se repetía celeste tomando su cabeza entre sus manos meneándola de un lado a otro.
–No, no es un sueño– fue Lucy quien contesto, Natsu estaba sin palabras, Lucy sentía que podía confiar en ellos, después de todo, había soñado con ellos varias veces y sentía alivio de saber que realmente existían. –Mi nombre es Lucy– dijo sonriéndoles a ambos
–Que diablos te pasa Lucy, ¿por que te pones tan amigable?– le dijo Natsu en un murmullo
–Confía en mi...– le respondió la rubia –No se... por que nos parecemos pero... no tengan miedo... esto es igual de extraño para nosotros – Lucy intentaba no decir alguna tontería, después de todo no sabia donde se encontraba, pero definitivamente la gente de ese lugar no parecía conocer mucho sobre cosas mágicas.
–Yo me llamo Celeste...– contesto la otra chica –¿Por qué... están en el río?– pregunto curiosa
–¿Es lo que mas te preocupa?– pregunto Ryu consternado – Esto es demasiado extraño– dijo a los magos
–Para nosotros también lo es– dijo Natsu –Aun que a estas alturas ya nada me sorprende...– desde que vio a Lucy nuevamente algo dentro de su alma se sintió aliviado, después se entero que no podía usar magia y después cuando escaparon no podía pensar en nada mas que correr... y cuando despertó y la miro tan linda en el agua sintió unas inmensas ganas de poseerla y no dejarla ir y ahora esto...
–Me estaba... bañando– contesto Lucy avergonzada –¿Puedo vestirme?– les pregunto a los chicos que la seguían mirando
–Claro– contesto Ryu sin moverse de lugar sin bajar la guardia...
–¿Podrían...?– dijo insinuando que la dejaran de mirar, Natsu seguía abrazando a Lucy posesivo
–Ah claro...– contestaron los dos girándose y Natsu la soltó y acompaño a vestir
–Esto va mas allá de lo que puedo asimilar...– Le decía Celeste a Ryu sin que pudieran escucharlos
–No podemos confiar en ellos, aun que... se parezcan a nosotros, eso lo hace mas sospechoso– murmuraba Ryu
–Sobre el chico no se... pero la mujer no me parece peligrosa...– le contesto la chica –siento como si la conociera...
–¿Será por todas las veces que te miras al espejo?– respondió sarcástico
–No juegues ahora, no, no es por eso... es algo extraño que siento dentro de mi– dijo pensativa
Natsu no los dejaba de vigilar a la distancia, después de todo estaban huyendo de un mago poderoso y no podían confiar en nadie, cuando Lucy se puso el vestido y Natsu la camisa aun con el pantalón mojado (ya una vez fuera del agua) ambos se acercaron sorprendiendo a los chicos que hablaban misteriosamente entre ellos.
–Ya estoy...y...– dijo mirando el lugar– ¿Dónde... dónde estamos?– les pregunto Lucy con temor a saber la respuesta.
–mmm aquí es Norwish... Norwish Inglaterra– respondió Celeste
–somos nosotros quienes deberíamos preguntar primero, ustedes son los extraños– interrumpió Ryu
–¿Inglaterra? ¿En que parte del mapa esta eso?– pregunto Lucy a Natsu ignorando completamente al chico
–...Vamos, Inglaterra, Europa...– dijo Ryu mirando la cara con signo de interrogación de los aludidos
–¿De donde vienen ustedes?– pregunto Celeste interesada
–Magnolia... de Earth Land– contesto Natsu
–Vaya, nunca he escuchado ese lugar, pero después de todo aun no conozco todo el mundo, debe ser algún lugar del nuevo mundo o algo por el estilo...– dedujo la rubia
–Imposible, he recorrido la mayor parte del nuevo mundo y ese lugar no existe– respondió Ryu dudoso
–Lucy tenia una muy mala impresión de todo esto, un temor dentro de su corazón le decía que su hogar, el hogar de Natsu... estaba muy lejos de este sitio.
– ¿A que han venido aquí si no tienen idea de donde están?–cuestiono Ryu
–Nosotros estamos buscando un lugar donde poder quedarnos...– le respondió la maga
–A dos horas de aquí ahí un castillo... ¿saben... de quien es?– pregunto Natsu fingiendo indiferencia –Pasamos por ese lugar y me llamo la atención...
–Ese castillo... no mucha gente se acerca ahí... dicen que esta maldito, hace mucho vivió un brujo que maldecía y hacia conjuros con espíritus malignos... poco después nadie supo de el y nadie se acerca...por... precaución– Celeste ignoraba todo hecho relacionado con el castillo y los magos pero Ryu no era tan ingenuo
–¿Y por que te llamo la atención? ¿querían quedarse ahí?– pregunto el chico
–Lo pensamos...– Lucy sintió un escalofrío recorrer su espalda imaginando volver a aquel lugar – Pero se miraba tan tenebroso que descartamos la idea...– finalizo con una risita fingida
–Pueden quedarse en mi casa... pero...– Ryu le dio un codazo a la rubia antes de que prosiguiera pero esta lo ignoro –Como nos parecemos pueden llamar la atención... tengo muchos cuartos libres... tendrán que esperar hasta que sea de noche, cuando la guardia se haya retirado de la puerta, les ayudare a entrar– Lucy sintió un gran alivio, sabia que esta chica los ayudaría
–¿Y que hacían ustedes aquí?– pregunto Lucy curiosa, después de todo se habían topado los cuatro al mismo tiempo
–Pues... nosotros veníamos a platicar– dijo Celeste Nerviosa
–¿A platicar? ¿a un lugar tan lejano y deshabitado?– cuestiono Natsu
–Quedamos de vernos aquí... ella y yo somos pareja...– respondió Ryu sonrojado, no le avergonzaba decirlo pero después de todo era una relación a escondidas
–Pues vaya...– Lucy sentía alegría, después de todo ella y Natsu en distintas versiones... o algo así... eran novios.
–¿Y ustedes están casados o algo así?–Celeste preguntaba ya que los había visto casi desnudos besándose
–Sí, ella es mi esposa– dijo Natsu, Lucy se sonrojo por su respuesta, aun no se imaginaba casada con Natsu, aquel sueño que tuvo hace tanto tiempo se había vuelto muy lejano...
–Creo que todos estamos de acuerdo en que esto es muy extraño, pero algo dentro de mi me dice que puedo confiar en ustedes... les ayudaremos– Dijo Celeste –Por ahora tengo que irme... mi padre no tardara en buscarme
–¿Es una relación secreta a que si?– Lucy no pudo evitar sentirse excitada, ya se lo imaginaba
–Que... que va– tartamudeo la chica –Bueno... digamos que yo...– no termino cuando Ryu la interrumpió
–¡Y ustedes están escapando!...–Lucy palideció –Si mantienen nuestro secreto mantendremos el suyo, pero les advierto, no intenten nada extraño, soy maestro en artes marciales y manejo de armas de fuego, siempre cargo una– señalo su pantalón donde se podía ver en efecto el arma de la que tanto alardeaba, después de una breve platica quedaron de verse Ryu los vendría a buscar cuando oscureciera para llevarlos al castillo de Celeste, habían ideado un plan para poder entrar sin que nadie los viera, se despidieron aun sorprendidos por ese encuentro, con la idea de que el parecido podía ser pura casualidad...
Ya una vez solos dentro de la cueva
–Natsu... ¿aun no?– pregunto bajito Lucy
–¿Aun no que?– dijo desentendido
–Tu magia, ¿aun no puedes usarla?– su mirada estaba preocupada
–Aun no... si hubiera podido usarla le hubiera cerrado el pico a ese bocón... Lucy... no siento la magia dentro de mi...– Natsu estaba bastante preocupado por ese detalle, podía pelear bien, pero nunca había estado tanto tiempo sin poder hacer arder su fuego, Lucy puso cara de preocupación y se quedo pensativa
–Cuando entré al lago pude sentir un poco de magia correr en el agua, este lugar esta limitado en poder mágico... pero lo ahí...–agrego mientras veía el sol caer
–Debería existir un lugar donde la magia este acumulada... debe haber una forma de volver a Magnolia– dijo Natsu a Lucy no quería ver la tristeza reflejada en su rostro no podían perder la esperanza
–Natsu... has madurado mucho en este tiempo...– le dijo con una sonrisa mientras lo miraba a los ojos, poco a poco la luz se iba desvaneciendo y ella se iba acercando cada vez mas, Natsu estaba sentado con su pose de piernas y brazos cruzados.
–Tuve que aprender a pensar y mantenerme callado... tuve que aprender muchas cosas... desde que te fuiste la vida perdió sentido... y todo cambio tanto...– dijo cerrando los ojos y recargando su cabeza en la fría pared...
–Natsu... bésame...– le pidió, Natsu abrió los ojos sorprendido para encontrarse con la mirada de la chica que estaba de cunclillas frente a el, tenia claras intenciones de hacerlo al verla así... no espero, sentado recargando la espalda en la fría pared de piedra la tomo y la acerco a el ella coloco las piernas a un costado de su cadera y sus brazos alrededor de su cuello, la situación nuevamente se ponía intensa, comenzó besando sus labios lentamente aprisionando y soltando, acariciándolos lentamente con la lengua y Lucy correspondía de una forma instintiva después de un rato el beso se iba haciendo mas ardiente dejando entrar la lengua de Natsu que pedía la suya para rozarla y acariciarla, Lucy dejo caer su peso en las caderas de Natsu sintiendo la inesperada erección del chico, lo que provoco un gemido en el –Natsu...– suspiro la chica frotándose perdida en el deseo, exigiendo con su cuerpo lo que su boca no le dejaba pedir, Natsu la abrazaba mas fuerte, estaba perdiendo el control y Ryu no tardaría en llegar, Natsu la atrapo entre sus brazos y la apretujo rompiendo el beso.
–Lucy... aquí... aquí no...– increíblemente... fue Natsu el que se apodero de la razón, aun así la tomo de las caderas y la apretó contra su cuerpo provocando un gemido de la mujer, quería sentirla, como deseaba hacerla suya, pero quería que fuera en un lugar que ella mereciera y quería mirarla a los ojos mientras lo hacia...
Ya se había ocultado el sol completamente y Ryu, por lo que habían quedado, no tardaría en regresar.
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–Entonces decidieron volver– les dijo Wendy a Happy, Jun y Gray que tenían una cara de hambre
–Se demoro mas de lo que pensaba...–dijo Jun
–¿Y según tu cuando iba a volver?– pregunto Gray
–No lo se, solo no pensé que fuera a tardar tanto...– respondió Jun inocente
Erza que no se había movido de lugar se acerco a ellos
–Sabia que no tenia que ir solo...– dijo preocupada
–No podían ir mas...– dijo Jun intentando quitarle culpa
–¡Aye! abrió la puerta del reloj y desapareció con Natsu dentro– agrego Happy aun sorprendido al recordar
–Sabes que te confiamos la vida de Natsu, Jun... no es para que te preocupes, pero si algo le pasa a Natsu serás el único culpable– amenazo Gray, a lo que Juvia se acerco a el para controlarlo
–Gray sama, es solo un niño, no te pongas así, Juvia se pone triste– le decía la peliazul colgándose de su brazo.
–Donde rayos estas Natsu...– se preguntaba Erza mirando la puerta del gremio, a su alrededor todos estaban a la expectativa, Mira que había regresado con Lissana ya mejor, hablaba con el maestro que recién se unía al grupo y parecía bastante preocupada.
–Maestro... tengo un mal presentimiento...– decía Mirajane con su mano en el pecho
–Mira, Fairy Tail nunca será destruido me entiendes, somos una familia... nunca dejaría que lastimaran a mis hijos, si por ello tengo que dar la vida– el anciano tenia una expresión indescifrable, eso no ayudaba a Mira a tranquilizarse. El portazo de la puerta principal atrajo la atención de todos, al fondo se alcanzaban a ver nubes negras y el viento comenzaba a soplar acarreando hojas por todas partes, era una escena lugubre, un personaje en el portal cubierto por su capa se veía completamente oscuro y siniestro... La primera que corrió fue Erza...
–¿Pero que haces aquí?, ¿que esta pasando Jellal?– le grito sin importar que los demás miraran desconcertados.
–La tenemos... que proteger– dijo esto mientras se movía a un lado y dejaba ver a la chica que se escondía detrás suyo, Jellal se veía cansado y agotado, seguido cayo sobre una rodilla apoyando su mano en el piso, Erza se arrodillo frente a el preocupada
–¿Que rayos estas haciendo ahora?...– le reprimía Erza con una mirada que indicaba todo lo contrario, había estado preocupada por el y ahora lo veía en ese estado.
–Confía en mi...– le contesto acariciando la mejilla de Erza con la mano que tenia libre ante la mirada atónita de todos, Erza volteo a ver a la chica que temblaba aun parada en el mismo sitio, era de su edad aparentemente con el cabello corto y claro, cubierta igualmente con una capa oscura. –No tiene... que tocar a esta chica...– susurro nuevamente antes de caer inconsciente
–¡Jun espera!– grito Happy al ver que el chico salía corriendo al segundo piso, sin saber la razón de su actitud, volteo nuevamente hacia la puerta y pudo ver como un remolino gigante se abría paso a través del cielo...
–Erza tráelo acá– le indicaba Wendy que tendía un futon en medio del gremio –Lo ayudare a que se recupere mas pronto– Erza cargo al chico y lo llevo a donde le indicaba Wendy sin antes mirar a la desconocida –Tengo muchas cosas que preguntarte– le dijo con una voz tenebrosa, la mujer solo asintió y entro detrás de ellos.
–Maestro... el cielo... se esta abriendo...– le decía Mira a el maestro
–Mira... probablemente veremos pronto a Lucy... pero eso puede atraer muchos otros problemas que tenemos que afrontar para que el espíritu del gremio se fortalezca...
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–Así que... este es el castillo...– decía Lucy sorprendida mirando la imponente edificación... ya habían llegado a su destino, y pronto sabrían porque habían acabado en aquel extraño lugar...
Continuara..
