Fic escrito con Pikarito

Primera Publicación: 30 de Julio de 2014

Resubido: 25 de Septiembre de 2017


Diez cosas que no sabes sobre mí

Capítulo 9

Motivo

-.-.-.-

El sol brillaba con todo su esplendor sobre el cielo despejado de ciudad Celeste, brillaba con la misma determinación con la que se había despertado Ash Ketchum esa mañana. Luego de la noche amena entre Misty y él, se había acostado decidido y se había levantado aún más, a darle las tres cartas que faltaban juntas. ¿Por qué juntas? Era muy simple, aquellas cartas tenían un factor en común, una preocupación, una persona… Y era hora de que ella supiera toda la verdad, que supiera realmente en la realidad que vivía, aunque ella ni lo sospechara.

—¡Hoy es el día Pikachu! —le informó al roedor levantando el broche de su chaqueta azul, para luego acomodar su gorra roja sobre sus cabellos oscuros—. Hoy será el día en que la verdad que llevó ocultando tantos años gracias a Tracey, a mi mamá y el profesor Oak salga a la luz.

Con aquellas palabras, salió del cuarto de huésped a buscar a su amiga, la cual claramente no estaba en su habitación ya que estaba la puerta abierta y todo muy ordenado. Se sintió curioso de inspeccionar aquel lugar tan acuático adelantó un par de pasos y se encontró con un bonito escritorio al lado de la puerta, donde había libros, un par de fotos pegadas a una pizarra y sobre éste se encontraban las siete cartas que Ash le había dado; Se sorprendió al ver como Misty había escrito en cada sobre lo que había dentro:

1-Así que guardó mi pañuelo.

2-Y mi anzuelo que tanto odiaba.

3-Sigo sin poder imaginarme a Ash pescando.

4-Sin dudas tiene el carisma para ser Actor.

5-¿Especial? Si supieras lo especial que eres para mí…

6-Esta carta ahora solo significa una palabra para mí: Orgullo.

7-¿Aura? Me gustaría saber más de ella…

Ash sonrió de lado, y retrocedió los pasos para salir a buscarla, no iba a seguir perdiendo tiempo. Por lo feliz que lucían sus pokémon en el corredor de los acuarios, ya habían sido alimentados, por lo que si no la encontraba en la piscina seguramente la encontraría en la…

—¡Creo que la presencia de mi madre te ha influenciado! —Misty dejó de batir para buscar la voz que la asustó un poco.

—Hola Ash —lo saludó y volvió a batir su preparación—, ¿y por qué lo dices?

—Buenos días Misty —respondió antes de ir al porqué de su frase—, es que en estos cuatro días que llevo en ciudad Celeste, te he visto más aquí que en el campo de batalla.

Misty negó con la cabeza y sonrió de lado.

—Eso es porque no ha llegado nadie a retarme —dejó el batido y fue a buscar un puré azul que parecía ser de bayas oran—, y estoy en la cocina porque mis pokémon deben comer, yo también y tengo visitas…

—¿Qué haces? —preguntó acercándose para ver el batido que se iba tiñendo de azul por las bayas.

—Estoy haciéndole los Poképuff a Milotic —terminó de mezclar el batido con el puré y miró a Ash—. Me dijiste que tu adorada Serena también hace Poképuff, ¿tienes uno favorito?

Ash la miró y retrocedió un paso, y aunque miraba a Misty su mente se fue a unos días atrás…

"¡Tú eres mi objetivo. Cuando nos volvamos a ver, seré una chica mucho más atractiva y te haré mio."

Un golpe en el hombro lo hizo regresar a la realidad y salir de aquel recuerdo que aún le provocaba escalofríos.

—¿Eh?

—¿En dónde estabas Ash? —preguntó bastante intrigada.

—Lo siento, no tengo ningún Poképuff favorito —le sonrió para que quitara esa cara de detective que parecía escanearlo—, así que estoy dispuesto a probar lo que haces tú.

Misty corrió su mirada apenada por aquello y se dispuso a dejar caer la mezcla en los moldes y mirando de reojo al entrenador soltó algo que tomó a Ash muy desprevenido.

—¿Por qué huiste de Kalos?

—No puedo decirte —respondió tomando una baya oran de la encimera—, no es algo muy bonito de contar.

—¿No se supone que somos amigos Ash? —le recordó con algo de molestia—. ¿Dónde está la confianza?

—Entiende Misty, no habla bien de mí si te digo que me fui de Kalos luego de que Serena prácticamente me declarara ser su meta de vida —y tras esa frase, el pote que Misty traía en las manos cayó y revotó en el suelo—. ¡Oye! ¿estás bien? —se acercó aún más a ella preocupado.

—Y… y —le costó un poco encontrar la voz para preguntar lo que quería—, ¿a qué se refiere con "Meta de vida" —hizo el gesto con las manos como si fueran comillas.

Ash resopló porque al final tendría que contarle toda la historia a Misty, aunque no quisiera.

—Cuando terminó la liga Kalos, y quedé en segundo lugar. Se desató una crisis muy grande. El villano de la región, destruyó varias ciudades. Todo fue un caos, tuvimos que reunir fuerzas con los líderes de gimnasios y varios entrenadores para poder parar todo. Tras eso, empezaron las reconstrucciones. Como Bonnie y Clemont eran de ciudad Lumiose, se quedaron a ayudar y a restaurar el gimnasio Pokémon del que Clemont era líder. Mientras que Serena se fue a Hoenn con planes de aprender los detalles de una coordinadora pokémon. Cuando estábamos en el aeropuerto para despedirla… Me dijo que yo era su objetivo, que cuando nos reencontráramos otra vez…

—¿Reencontraran otra vez? —lo interrumpió Misty dejando caer de golpe –y apropósito- el batidor en el lavaplatos—. ¿Ya la conocías?

—Sí, la conocí hace tiempo en un campamento del profesor Oak…

—¡Es decir que cuando yo te conocí, ya la conocías a ella! —Misty lo interrumpió, estaba exaltándose mucho y a Ash ya le estaba dando miedo.

—Sí, pero fue alguien a quien ayudé en los campos del profesor, no había sido algo muy importante ya que nunca más la volví a ver después de ese día hasta que inicie el viaje por Kalos, y al parecer ese día cuando la salvé ella quedó enamorada de mí por lo que me dijo… —se detuvo sin saber si seguir hablando.

—No puedo creer esto —protestó bastante celosa de aquella ventaja de la mujer, pero algo la hizo detener su ira y mirar a Ash que lucía indefenso ante el carácter de la pelirroja—. Espera… ¿y por eso huiste si ella se fue a otra región?

—El Termino de huir —aspiró profundo y luego la miro decidido— fue más que nada por la rapidez con la que quise volver a Kanto tras el intento de Serena por besarme, como no le dio el tiempo por las escaleras, me dijo que me quería. Pero, en ese momento, la cara de otra persona vino a mi mente y no sabía que significaba. Así que decidí volver a Kanto a pensar con claridad.

Ante aquello el corazón de la líder comenzó a exaltarse por algún motivo. ¿Qué estaba a punto de decirle Ash?

—Y sí querías pensar con claridad, ¿Por qué estás aquí? No era mejor ir a Pueblo Paleta.

—En Pueblo Paleta mi mamá me hubiera atosigado tanto que no me hubiera dejado pensar.

—¿Y por qué viniste a ciudad Celeste hace cuatro días entonces? —ella seguía insistiéndole para saber si podía sacar de Ash algo más, pero éste de golpe dio un aplauso como si hubiera recordado algo

—¡Cuatro días y aún no llamo a mí mamá, espérame un momentito! —y con eso, salió a buscar el teléfono a la sala para llamar a Delia, mientras Misty lo veía alejarse con los ojos entrecerrados y los labios fruncidos del coraje que cargaba encima.

—Mentiroso cobarde —fue lo que dijo antes de volver a concentrarse en los Poképuff.

Ash se acercó al teléfono resoplando por su cobardía, pero tras negar con la cabeza marcó el número de su casa donde fue atendido tras el segundo timbre por su mamá.

—¡Hasta que me llamas! —regañó la mujer ni bien apareció en la pantalla—. ¡Tracey me dijo que estabas en Ciudad Celeste! ¿Qué haces allí? No me digas que molestando a Misty.

—¡No estoy molestando a Misty, ella me molesta a mí! —se defendió inmediatamente haciendo que su madre levantará la ceja derecha con mucha curiosidad.

—Entonces, ¿lo que Tracey me dijo es verdad? —el color rojo no tardó en cubrir las mejillas morenas del entrenador pokémon—. ¿De verdad te gusta Misty? ¿Vas a decírselo?

—Estoy en eso…

—Pero Ash llevas cuatros días en Celeste… ¿Por qué te hice tan lento?!

—¡Mamá! —protestó Ash por los ataques de su madre—. ¡Ya para por favor!

—¡Ok! —afirmó cruzándose de brazos—. ¿Quieres que vaya a ciudad Celeste para ayudarte?

—¡No! —se negó rotundamente— Estoy bien, de hoy no pasa, si tengo novedades te vuelvo a llamar, ¿sí?

—De acuerdo —dijo Delia, un tanto más tranquila por la seriedad con la que su hijo le habló.

—Por cierto —sonrió de lado mientras recordaba algo que le hizo reír—, gracias por preocuparte de Misty todo este tiempo —la miró con los ojos entrecerrados—, aunque nunca me dijiste nada.

—Bueno —la mujer de cabellos castaños levantó las manos para quitarse las responsabilidades de la que la acusaban—, si mi hijo me hubiera dicho que me preocupara de que estuviera bien, y no me hubiera enterado por Tracey que le pediste a él que esté atento a ella mientras tú viajas por el mundo, créeme que te lo hubiera dicho —terminó con una sonrisa cómplice que hizo que Ash sonriera aún más.

—¡Gracias Mamá!

—¡Ya, adiós, no pierdas tiempo conmigo, ve, ve! —le pidió cortando la conversación.

Así que se alejó del teléfono con dirección una vez más a la cocina, ahí vio a su amiga hablarle a lo que parecían Poképuff recién horneados, Ash no hizo ruido así que solo se quedó quieto a escuchar.

—¡Bien Poképuff de baya pecha —levantó el Poképuff rosado en la palma derecha—, tú eres el favorito de Caserin así que voy a llenarte de corazoncitos para que te coma feliz! Si, lo sé, esa es tu vida… —lo dejó en la mesa y tomó una manga de merengue rosado con el que lo cubrió y luego tomó unos corazoncitos rosados hechos de azúcar—. ¡Perfecto! ¡Parece comprado en tienda! ¡Ay soy tan genial! —lo dejó y tomó otro—, ahora este para Loverin… —se puso a tararear mientras decoraba el otro Poképuff —¡Bien ahora el Poképuff de baya Cheri que le gusta a Gyarados! —tomó un Poképuff rojo y lo probó— Mmmm picante —se quejó sacando la lengua, y cuando se iba a acercar a la llave por un poco de agua un vaso, la sorprendió.

—¡Toma! —le pidió Ash entregándole el vaso para que ella pudiera cargar agua y tomar para calmar su boca.

—Gracias… —sonrió—, me quedó más picante de lo normal, tendré que ponerle una decoración dulce para que el lanzallamas de Gyarados no me llegué.

—¿Qué haces?

—Pruebo los Poképuff que les hice a mis otros pokémon para ver que decoración les doy, ellos lo comen una vez a la semana, salvo por Milotic que los come tres veces a la semana por un tema de condición física de ella, está recién evolucionada.

—Ya veo… oye Misty —la miró y se acercó al Poképuff rosado—, ¿puedo probar uno?

—Mmm —se cruzó de brazos—, ¿y qué gano yo?

Ash buscó en sus bolsillos y le mostró las tres últimas cartas a una sorprendida entrenadora.

—¡Te voy a dar las tres últimas cartas seguidas por un simple Poképuff! —hizo un abanico con los tres sobres y se los movió delante del rostro de la mujer de ojos verdes— ¿Qué dices?

—De acuerdo —accedió así que mientras Ash elegía un Poképuff rosado por haber escuchado que era de baya Pecha, ella ponía sus dedos sobre el sobre con el número ocho, escrito en él.

—¡Delicioso! —exclamó Ash saboreando el Poképuff— ¡Misty eres realmente muy buena!

—Gracias —dijo algo apenada pero su rostro pasó a sorpresa cuando del sobre extrajo cuatro fotos de ellas con sus Pokémon— ¿Qué significa esto? —preguntó observando las cuatro fotos, en la primera claramente se podría ver a ella cuando tomó el mando del gimnasio, y las otras tres eran de sus cumpleaños pasados.

—Lee la carta ahí está todo, eso sí, todo cambiará a partir de ahora —le dijo mientras aprovechaba para poner sus dedos sobre otro Poképuff, ahora en uno de color amarillo que tenía un pedacito de baya Nanab arriba.

—Ok… si tú lo dices —comentó algo confundida por las palabras de Ash, pero cuando lo vio tomar otro Poképuff reaccionó de inmediato— ¡Y ya deja de comerte mis Poképuff! —lo regañó mientras tomaba el papel del sobre para leer.

"Cosas que no sabes de mí, ocho:

Conozco todos tus pasos…

Misty, yo nunca deje de saber de ti, siempre he estado al tanto de todo lo que has hecho, de tus batallas, de los actos con tus hermanas y de que Pokémon has capturado; claro excepto por Milotic, parece que alguien no hizo bien su trabajo pero no importa. He estado viajando tranquilo por tierras lejanas porque sabía que tú estabas bien aquí adentro también. Si tú estás bien, yo también lo estoy."

Misty bajó la carta y movió la cabeza como si no supiera donde estaba parada, de repente se sentía mareada, confundida… retrocedió un par de pasos y cayó sentada en una silla.

—¿Misty, estás bien? —preguntó Ash dejando el tercer Poképuff que estaba por comer, pero Misty le alejó la mano con un revés de la suya—. ¿qué?

—¡Déjame! —dijo aun con la mirada perdida en la nada—. ¡Esto no tiene sentido! ¡Nada de sentido! —el sonido de la alarma del horno la hizo levantar y apagarlo para sacar los Poképuff—. Mejor sigo haciendo los Poképuff para mis pokémon, ya tus cartas se pusieron bromistas y eso no me agrada —exclamó dándole la espalda al entrenador que estaba perplejo por la negativa con la que se había tomado la noticia.

—¡No es una broma, es la verdad, es la realidad que tú no viste de mí todos estos años! —respondió y Misty volteó luego de dejar la fuente en la encimera.

—¿Estás diciéndome que todo este tiempo he vivido en otra realidad? ¿Ciega a lo que pasaba a mi alrededor?

—¡Así es! —afirmó extendiéndole la carta número nueve—. ¡Y aquí tienes la respuesta! —Misty miró a Ash, luego a la carta y nuevamente Ash con algo de miedo, realmente no sabía con que se iba a encontrar ahí adentro. Cuanto cambiaría su vida a partir de ese momento.

"Cosas que no sabes de mí, nueve:

Todo este tiempo, te he puesto un ángel guardián"

Misty bajó la carta con la ceja derecha levantada

—¿A qué vas con esto? —preguntó moviendo la carta en su mano.

—Termina de leer y vas a saber una de las cosas más importantes de mi vida… —la seriedad en el rostro de Ash la inquietó más de lo que hubiera podido admitir.

—Ok, lo haré —acomodó la carta y con un resoplido se puso a terminar de leer.

"Cuando nos separamos hace tiempo atrás, como te mencioné anteriormente, fue muy especial y hasta doloroso para mí. Cuando estaba en Pueblo Paleta pensando en mi nuevo viaje, te imaginé a ti sola en el gimnasio pokémon y me sentí inquieto, no porque no pudieras con el desafío, porque no me quedaba dudas de que podrías hacerlo sin problemas, si no que te imaginé sola y no podía conmigo mismo.

Cuando le informé a todos de mi decisión de partir a Hoenn, le pedí a Tracey que estuviera pendiente de ti, que hiciera todo lo posible para que tú estuvieras bien hasta que al menos volvieran tus hermanas del viaje. Fue él quien me mantenía informado de cómo te iba en el gimnasio, que pokémon capturabas y que tal te iba como líder de gimnasio.

Las fotos de la carta anterior me las envió él mientras estaba en mis viajes, una por cada nueva región a la que visitaba. También, consiguió que mi mamá y el profesor Oak estuvieran pendientes de ti por lo mismo, para ayudarte y que no te sintieras sola.

Misty, sí Tracey ha estado pendiente de ti todo este tiempo, fue porque yo se lo pedí antes de ir a Hoenn y esto no es más que la verdad."