Si están releyendo esta historia se darán cuenta de que hice algunos cambios, algunos relevantes otros no mucho... pero la diferencia es mínima así que disfruten de la historia!

Disclaimer: One Piece no me pertenece, si así fuera Oda tendría una camiseta de LuNa fan xD

Advertencia: Spoilers! Y alta dosis de LuNa! Entre ellas material no muy apto para menores, están advertidos!

Paraíso

.*~*.

"Los mugiwara gritaron de emoción y alegría. Nami lloraba silenciosamente de felicidad en el hombro de Luffy.

-Te eché mucho de menos –le susurró al oído

-Yo también, mi Nami – le respondió él suavemente

-Te amo Luffy –dijo la navegante. Luffy abrió desmesuradamente los ojos y la separó de sí. La miró a los ojos, y le levantó un poco la barbilla mientras que con el pulgar le limpiaba una escurridiza lágrima. Sonrió y la besó ante las perplejas caras de sus nakama, pero no les importó, ya las explicaciones vendrían después."

El plan había funcionado. En un soleado día en una isla desconocida del West Blue a las 14:47, el capitán de los piratas del sombrero de paja, Monkey D Luffy, había regresado de la muerte"

No podía creer que estaba de vuelta, hace solo unos momentos se encontraba en… en donde quiera que se encontraba! Y ahora estaba allí recostado aún en la cama que habían colocado en el espacio de uno de los Soldier Dock. Pero lo que menos podía creer es que ella estuviera dormida tranquilamente en su pecho, levantó su mano izquierda y le acarició su suave mejilla, observó su rostro y se pudo dar cuenta fácilmente que hacía mucho tiempo que ella no dormía así de tranquila. Sintió una opresión en el pecho de solo pensar el por qué.

La había extrañado, había pasado noches enteras recordando cada uno de sus rasgos, cada una de sus expresiones, su aroma, su suavidad, su voz… pero había sido hasta el instante en que la había besado ante su sorprendida tripulación, que todo ese tiempo que había estado sin ella le había caído como un balde de agua fría y despertó totalmente sus sentidos... y su corazón.

La habitación había quedado rápidamente desierta, y habría tiempo de contestar preguntas y de celebrar, ahora solo importaban ellos dos.

Nami lloró y él la consoló con la voz quebrada, pues poco le faltaba para imitarla, por lo que prefirió obligarla a mirarle a los ojos para después besarla tiernamente. La besó diciéndole lo que no sabía expresar con palabras.

Permanecieron así por lo que les parecía horas, aunque tal vez las hayan sido… Se besaron hasta que el sueño los venció y los labios se les habían quedado totalmente rojos. Sin embargo Luffy despertó a media noche, y la miró dormir.

Tal vez en el mundo real habían pasado unos cuantos meses, pero donde él estaba habían sido años… y ahora el verla se daba cuenta de que no la amaba como lo había hecho ese día en que perdió la vida en la isla de Airkela, pero aún no entendía del todo cómo después de todo se podría decir que había "vivido" por mucho tiempo en otras circunstancias... decidió no pensar más en ello.

Nami se revolvió en sus brazos y gruñendo ligeramente despertó, lo miró y le sonrió.

-¿No puedes dormir?- le preguntó ella suavemente

-No, ¿creo que ya he dormido demasiado no crees? Shishishi –

-No quiero ni recordarlo –dijo ella bajando la mirada. Luffy la tomó por la barbilla y le giró la cara

-pero eso ya no importa Nami, he vuelto –

-¿pero como sé que no te volverás a ir?-

-No lo haré, es una promesa… además con Brook encontramos la forma de volver! Seremos invencibles!-dijo él con entusiasmo, un entusiasmo que no fue seguido por la navegante –¿que sucede Nami?-

-es solo que… no estoy segura Luffy, el Nuevo Mundo ha cambiado mucho desde que te fuiste-

-¿Qué quieres decir con eso?- le preguntó sin comprender

-Verás… las cosas se han salido de control… los Yonkou, los Supernovas y sobre todo los Marines se han cargado a una infinidad de usuarios de las akuma no mi gracias a las nuevas armas de Vegapunk!- le explicó con gesto preocupado –incluso han estado entrenando a más marines para que usen haki! – Luffy comprendió su consternación y la apretó contra su pecho para después besar su frente.

-Sigo sin ver el problema Nami…-

-Si serás idiota Luffy –le dijo ella mientras comenzaba a besar su cuello –si usan armas con Kairoseki y haki…Ni siquiera tú podrás derrotarlos… no te rías! –le gritó dándole un coscorrón –¿qué acaso no entiendes lo delicado de la situación?-

-¿y que acaso tú no confías en mí?- le dijo él sonriéndole ante su cara de duda

-claro que confío en ti, pero… -

-acaso crees que todo este tiempo me la he pasado divirtiendo o descansando dondequiera que estaba? He estado entrenando Nami, no físicamente, pero sé que cuando haga con mi cuerpo lo que aprendí a hacer allá….estaré más cerca de cumplir sus sueños y los míos –

Nami lo miró atónita. Que había estado entrenando? Eso era imposible! ¿O no? ¿En qué clase de lugar había estado Luffy? Estaba a punto de preguntarle pero él al interrumpió.

-Algún día les explicaré todo, ahora solo quiero disfrutar esta noche contigo –le dijo sonrojándose.

-Está bien –dijo la pelinaranja dándose por vencida –pero espero que sea una buena explicación… -se volvió de nuevo a la tarea de besar su cuello y le lamió la oreja –pero de mientras, tenemos mucho tiempo que recuperar- le susurró sensualmente al oído. Luffy soltó un gruñido y la acomodó cuan larga era sobre él, haciendo que sus cuerpos aún ataviados con la pijama se rosaran levemente y los hiciera temblar.

-será un placer –gruño en el oído de ella mientras la despojaba de su camiseta.

.*~*.

A la mañana siguiente, cuando Luffy despertó, Nami ya se había marchado de allí, pero se pudo dar cuenta de que a los pies de la cama le había dejado ropa limpia. Su pantalón azul, el cinturón amarillo y su ya característica blusa de holanes roja, sin embargo no veía su sombrero por ningún lado. Se vistió rápidamente recordando animadamente la noche anterior. Se sonrojó de solo pensar que como tantas otras veces, había estado a punto de hacerlo con Nami y ... no lo habían hecho por que aún no recuperaba sus fuerzas del todo, su cuerpo había perdido condición al haber estado tanto tiempo en cama y además le incomodaba estar en un pequeño cuarto con un montón de aparatejos médicos. Ya llegaría el momento. Salió del Soldier Dock y se dirigió a la cubierta, que para su sorpresa estaba desierta. Se encogió de hombros y caminó a la cocina. Abrió la puerta y…

-SORPRESAAAAAA!- gritaron todos sus nakama mientras lo recibían con risas y gritos.

-p-pero no es mi cumpleaños!- dijo confundido Luffy

-pues como si lo fuera Mugiwara-bro! –Le dijo Franky –no estoy llorando idiotas! Solo limpio mis robóticos ojos –

-Sí, claro – le dijo Robin dándole un consolador beso en la mejilla. Usopp y Chopper corrieron a abrazarlo, mientras que Zoro y Sanji solo se acercaron a darle un formal saludo. Robin y Brook lo miraron con alivio de que el plan funcionara mientras Franky continuaba (como diría Usopp) llorando de una forma muy masculina. En medio de todo el barullo, Nami atravesó la cocina con las manos escondidas en su espalda, y cuando se acercó a él dejó ver el sombrero que las ocupaba.

-Te falta esto –le dijo colocándole el sombrero en su cabeza. Luffy la besó levemente en los labios como agradecimiento.

-shishishi…ahora si… A COMER! QUE ME HE PERDIDO 912 COMIDAS!-

-¿LAS CONTÓ?- gritaron todos con sorpresa

-aquí tienes capitán mierdoso! –le dijo Sanji mostrándole una gran torre de carne de puma –es toda para ti y esto no se repetirá, así que ATASCATE!- Luffy no necesitó que se lo dijeran dos veces y comenzó a comer.

Fue un desayuno tranquilo y lleno de risas, como hace mucho los mugiwara no lo tenían. Cantaron, bailaron, comieron y Luffy volvió a sentirse vivo.

.*~*.

Después de un buen rato y de recoger el desastre de comida que dejó Luffy en la cocina, todos se sentaron alrededor de la mesa para hablar de lo sucedido. Luffy observó a sus nakama, en todo este tiempo que había estado ausente, se notaban ligeramente diferentes…

Zoro no tenía cara de dormido, Nami tenía el cabello más largo y tenía una cicatriz en el hombro, Usopp se había dejado la barba, Sanji tenía ahora bigote y barba, Chopper al parecer se había acostumbrado a estar en su verdadera forma de reno, Franky se había hecho unos cuantos arreglos y ya no se veía tan inhumano, mientras que Robin y Brook estaban aparentemente iguales a como los recordaba. Luffy soltó un suspiro.

-Y bien, ¿que quieren saber?- les preguntó. Sus nakamas parlotearon un momento hasta que por fin Chopper habló

-¿Duele morir?-

-No- dijo simplemente Luffy –antes sí, ya después… no sientes nada-

-¿Y te fuiste al infierno? ¿Como es allí?- preguntó Zoro

-Oi Oi Oi Zoro! No digas esas cosas! Luffy no se fue al infierno ¿verdad?-

-Pues la verdad no sé ni donde estaba! Shishishishi-

-Capitán-san, ¿solo estabas tú?- le preguntó Robin, Luffy dio un respingo y bajó la mirada. Después sonrió y les dijo

-Vi a Ace -. Todos se quedaron pasmados. Sabían lo que era para Luffy el haber visto de nuevo a Ace, pues la última vez, este había muerto en sus brazos.

-Luffy… -susurró Nami poniéndole una mano en el hombro. Él le tomó la mano y la bajó hasta por debajo de la mesa, donde entrelazaron sus dedos.

-Ahora entiendo muchas cosas que antes no comprendía... entre ellas que Ace tenía que morir para que yo fuera más fuerte, para que la época de Shirohige terminara dando origen a una nueva era… -dijo Luffy sorprendiendo a sus nakamas. –Ahora estoy más tranquilo, pero no por eso pretendo dejar de vengarme de Akainu y Kizaru- agregó con un brillo fiero en sus ojos pero sin revelarles que Teach aún seguía vivo. Se quedaron en silencio por unos minutos hasta que Nami se atrevió a hablar

-¿Y no viste a nadie más?-

-Si –respondió él dando a entender que no hablaría de ello para decepción de sus nakamas. Luffy siempre había sido muy receloso con su historia, había costado años que les hablara de su infancia, por lo que tendrían que esperar otra buena cantidad de años para que les platicara lo que había vivido allá´.

-solo les puedo decir, que no estuve perdiendo el tiempo… conocí.. A alguien que me enseño una nueva técnica mientras estaba allá… solo necesito un lugar dónde recuperar fuerzas y entrenar –

-Yohohohoho Pues la isla es muy grande Luffy-san! Y no hay más personas que nosotros- le dijo Brook

-¿ah? ¿En serio?... mmm ¿pues dónde estamos?-

-Estamos en una isla del West Blue, capitán –san- le dijo Robin –Cuándo nos marchamos de Airkela caímos en cuenta de que nos teníamos que marchar del Nuevo Mundo, por lo que le sugerí a Nami que viniéramos aquí. En el West Blue aún hay muchas islas sin habitar y otras que son desconocidas –aclaró – Yo misma mientras huía desde lo de Ohara me oculté en algunas de ellas por un tiempo –

-Mmmm ya veo. Pero el Sunny es muy grande! ¿Además como salieron del Nuevo Mundo? – preguntó confundido

-Eso no fue ningún problema Mugiwara-nii! –le dijo Franky- Atravesamos el Calm Belt con un suuuuuupah aditamento supah poderoso que le hice al Coup de Burst!-Se levantó de la mesa e hizo su característica pose- Y si bajaras del Sunny te darías cuenta de que es prácticamente invisible! Lo llamo ECS camouflage! –

-OOOOOooooooooooooooooo! Sugoooooooooi! –dijo Luffy sorprendido y deseoso de ver el Sunny desde fuera. Nami anticipando su reacción ya lo sostenía por los hombros para que se volviera a sentar.

-Aún hay algo que no entiendo… -dijo Luffy volviendo a la conversación–¿como es que pudieron emm… conservar mi cuerpo?-

-Ah! Eso es fácil! –Le dijo Chopper –con esas máquinas a las que estabas conectado manteníamos a tu corazón activo y respirabas, por lo que en sentido médico no morías –

-Ya veo –dijo con un escalofrío –no suena muy agradable –

-No, no lo fue- dijo Usopp con una mirada sombría.

-En fin, ahora explíquenme… ¿como fue que me pudieron hacer regresar?- Robin y Brook intercambiaron una mirada rápida con los demás.

-Capitán-san, eso solo podemos hablarlo nosotros 3 en la biblioteca –le dijo Robin poniéndose de pie junto con el esqueleto –será mejor que nos acompañe para que podamos explicarle todo –

Luffy los miró pensativo, pero la seria mirada de Robin la hizo seguirla. Usopp hizo el amago de replicar algo, sin embargo Sanji lo detuvo.

-Ya habíamos hablado de esto…-

-sí, ¿pero por qué Luffy si puede saberlo?- preguntó mientras veía a los 3 salir de la cocina.

-por qué él es el capitán y el que fue revivido, ¿es justo que lo sepa no lo crees?- le dijo calmadamente Zoro. Usopp ya no comentó nada.

-Alégrate Usopp-nii! –le dijo Franky –nuestro Suuuuuuuuuuuupah capitán está de vuelta! ¿Qué te parece si construimos algo en honor a ello?-

-Oi! Eso me parece estupendo! Yosh! –le dijo poniéndose de pie y siguiendo al cyborg rumbo al taller

-Oi! Chicos! Espérenme! Yo voy con ustedes!- les dijo el reno siguiéndolos y saliendo de la cocina. Dejando solo a Zoro, Sanji y a Nami.

Zoro le dio un último sorbo a su sake.

-¿Y bien Nami, entrenarás hoy? –le preguntó

-No Zoro, esperaré a que Luffy termine de platicar con Robin y Brook –

-tsk, mujeres! Si sigues dejándolo así, luego olvidarás todo lo que aprendiste!-

-déjala en paz marimo! Si Nami-swan quiere esperar a Luffy…- comenzó a decir Sanji

-Y eso te molesta verdad ceja-rizada?- lo interrumpió el espadachín

-Y a ti que te importa espadachín de mierda?-le dijo mientras se ponía de pie y le lanzaba una patada que este rápidamente interceptó con una de sus espadas.

-Sabes bien que si me importa- le susurró al cocinero como siempre lo hacía cuando se presentaban ese tipo de situaciones mientras guardaba su katana y se marchaba de la cocina. Sanji soltó un suspiro y se volvió a sentar mientras apoyaba la cabeza en la mesa. Nami había presenciado la escena en silencio. Sabía el tipo de relación que tenían ellos, todos los sabían, pero aun así mantenían por debajo del agua.

-¿Qué estaré haciendo mal Nami-swan? –le preguntó el derrotado rubio a su nakama

-negarlo, eso es lo que estás haciendo- le respondió ella –deberías aceptarlo y decírselo de una buena vez-

-¿eres mala siguiendo tus propios consejos no?- Nami dio un respingo pero luego le sonrió.

-Idiota! yo prácticamente ya lo admití frente a todos ustedes!- le dijo la navegante sonrojándose levemente

-Sí, pero no lo has dicho abiertamente…-

-¿Qué quieres que diga? ¿Que amo a Luffy? ¿Que me enamoré perdidamente de nuestro capitán? Bueno, porque así es -. Sanji levantó la cabeza, sacó un cigarrillo de su chaqueta y lo encendió dándole una calada.

-¿Y él te ama a ti?- le dijo soltando el humo del cigarro.

-Sí, él me ama –

-¿Te respeta y te trata como a una dama?- le dio otra calada al cigarro.

-Aunque te sorprenda, si –. Sanji dejó salir lentamente el humo del cigarro.

-entonces no tengo por qué preocuparme- dijo él simplemente, Nami lo miró sorprendida.

-¿eh? Yo pensaba que dirías algo como "lo mantendré vigilado" o "si te hace algo lo pagará caro"-

-Eso es obvio Nami –le respondió él poniéndose de pie –pero ya son bastante mayores como para hacerse cargo de sus propios problemas… -caminó hacia la puerta de la cocina- además –abrió la puerta –tengo que ir a buscar a un estúpido espadachín que de seguro ya anda perdido por la isla – dijo mientras la puerta ya se cerraba tras de él.

.*~*.

Nami seguía en la cocina preparándose un té cuando él entró con un gesto serio. Ambos se congelaron y se miraron intensamente. Nami dejó la taza que sostenía y se recargó en la barra. Luffy se acercó lentamente a ella, la rodeó con uno de sus brazos aprisionándola contra él. Respiró en su cabello, ese característico aroma a mar y a mandarinas...Lamió su cuello probando su piel, ella soltó un leve gemido. Trazó un sendero de besos hasta sus labios y los besó con infinita ternura. Fue un beso corto pero que irradiaba amor. Se sonrieron. Con un gesto Nami le ofreció de su té y él aceptó. Nami se giró tomó otra taza de té que ya tenía lista con anticipación. Por Oda!, esa mujer no dejaba de sorprenderle.

-Nami! Esto está delicioso! –exclamó después de darle un sorbo a su té.

-Chopper encontró esta planta, al parecer no tiene propiedades curativas, pero es muy rica en té –

-Y vaya que sí! –dijo tomándose el té de un trago –¿Ya no hay más? – Nami que aún se tomaba el suyo rodó los ojos.

-No, se supone que esta mañana me tocaba a mi traer algunos de los víveres pero... –

-Entonces vamos ahora!- la interrumpió el mugiwara –quiero ir a explorar la isla! Siiiii! Vamos! Vamos! –le dijo casi saltando.

-Ehm… bueno está bien –le dijo ella divertida de verlo tan emocionado –solo vamos por unos sacos para las provisiones –

-Yosh! –

.*~*.

Luffy y Nami caminaban por la playa rumbo a su límite con la selva y cuando llegaron allí se encontraron con

-¿Zoro? ¿Sanji? ¿Qué hacen aquí? – les dijo Luffy mientras caía en cuenta de que estaban demasiado cerca el uno del otro.

-Ah! Luffy! Nami-Swan! –Gritó Sanji sorprendido por topárselos con Zoro prácticamente recargado en él -Este… el estúpido marimo se lastimó de nuevo y.. Y.. y-yo solo estaba ayudándole a llegar el barco! Con lo estúpido que es podría estar perdido por semanas enteras y… -

-Ah ya cállate Ero-cook y ayúdame a llegar al barco –le dijo mientras lo obligaba a seguir caminando.

-¿Necesitas que te ayudemos, Zoro?- le preguntó Nami.

-El cocinerito es suficiente – le respondió mientras un sonriente Zoro y un muy colorado Sanji se alejaban de ellos.

-Mmmm accidente misterioso –susurró Luffy rascándose la barbilla.

-Sí, demasiado misterioso! –dijo también Nami mientras le tomaba de la mano obligándolo a seguir caminando también y sonrojándose sin saber bien por qué.

Entonces cayó en cuenta. Jamás había salido de paseo con Luffy de esta forma. Siempre tenían algo pendiente por hacer o estaban huyendo de algún almirante. Recordó que esta vez habían venido por provisiones y se sintió decepcionada.

Mientras Nami estaba perdida en sus pensamientos, Luffy miraba asombrado a su alrededor… esa isla se parecía demasiado a…

-la montaña Corvo- susurró mientras recordaba de repente algo. La promesa que le había hecho a Ace…

-¿Eh? ¿Decías algo Luffy?- le dijo la navegante.

-no nada shishishi, es solo que… este lugar me recuerda a mi isla –

-Vaya! Entonces tu isla ha de haber sido muy bonita –

-Solo en parte – le dijo – otra estaba llena de basura y en otra solo entraban los nobles… -

-¿En serio? Vaya, eso nunca me lo habías dicho!- le dijo ella deteniéndose.

-shishishi tengo una idea! –le dijo evadiendo el tema –tomémonos unas vacaciones! –

-¿Unas vacaciones? ¿A qué te refieres Luffy? –preguntó sin comprender.

-Pasemos unos días aquí en la isla! Podríamos construir una casa en el árbol! Y jugar en la playa! –le dijo muy emocionado y esa imagen de él le recordó a Nami al Luffy que conoció hace ya casi 6 años.

-Mmm tal vez sea una buena idea darnos un descanso, debemos ir por los demás y proponérselo –

-quién habló de los demás? –dijo él con esa mirada

-Luffy! Los demás nos estarán esperando! Tenemos que volver y aunque sea avisarles…- dijo dando media vuelta pero Luffy la tomó por la muñeca y acercó peligrosamente su rostro al de ella.

-nadie nos estará esperando Nami…- La pelinaranja se sonrojó y entonces comprendió.

-Robin!- exclamó ella.-la mataré cuando la vea!-gruñó imaginándose a la arqueóloga planeando "malvadamente" su plan.

-Shishishi no fue idea de Robin... fue idea mía – La navegante dio un respingo. ¿Había escuchado bien? –quería pasar un tiempo contigo –dijo mientras la abrazaba –te extrañé mucho, ¿sabes? Demasiado… -le acarició el cabello.

-Luffy … -susurró mientras sus alientos se cruzaban e intercambiaban miradas llenas de amor y…. deseo

.*~*.

Ya hace cinco días que se habían perdido "accidentalmente" en la selva y esos tres días habían sido de los más divertidos en la vida de ambos. Literalmente habían hecho de todo: habían recorrido la isla entera en busca de lo que Luffy llamaba "el árbol misterioso" en el que harían una "misteriosa guarida secreta" y cuando lo habían hallado fue turno de buscar con qué construirlo. Nami se sorprendió de que Luffy supiera construir cosas, debía ser por tanto tiempo que pasaba con Usopp…sin embargo, no era tan bueno como había parecido al principio, Nami había reído hasta terminar en el piso cuando Luffy estaba construyendo el techo y este se le vino encima. Habían mirado al sol ser comido por el mar en el atardecer desde la copa de un árbol e incluso habían descubierto un pequeño río de poca profundidad en la parte en la que se juntaba con el mar y a diario habían ido a divertirse un rato con el agua.

Pero lo que más le había gustado a Nami es que podían divertirse juntos, habían compensado todo ese tiempo de tristeza y soledad que la navegante había pasado mientras velaba el inerte cuerpo de su capitán. Y Luffy, él hacía esto por ella… Robin le había dicho como la había pasado la navegante en su ausencia y le había hecho sentir remordimiento pues a pesar de todo… él se había "entretenido" o por lo menos la había pasado mejor que ella. La miró y no pudo evitar sonreír inmensamente mientras ella lo enterraba en la arena y le hacía dos pilas de arena en el pecho simulando ser un busto falso. La pelirroja se partía de la risa mientras les colocaba en el centro de cada una un par de conchitas como adorno final. Verla reír así no tenía precio. Se sentó de golpe haciendo que la "escultura" que había hecho Nami sobre él se desbaratara.

-Oi! ¿Sabes cuánto me tarde en hacer eso?- le dijo enojada. Pero él la ignoró y de un solo movimiento la abrazó y comenzó a besarla -Espera!- le gritaba ella entre besos – ¿a que se debe esto?- le dijo cuando por fin pudo se pararse un poco de él.

-A que te amo,¿ acaso no es suficiente motivo?- preguntó sin comprender

-ajajaja si, pero es que estas muy efusivo!- le dijo sonrojándose levemente

-si quieres puedo serlo más- le dijo sensualmente comenzando a besar su cuello. La deseaba, más que nunca, y esos últimos días habían sido toda una prueba de resistencia para él. Y ella no se había negado a nada, pero él era el que siempre se había detenido pues sabía ahora más que nunca que era el peor momento para dejar descendencia. Nami notó en su mirada lo que estaba pensando, pues hacia ya varios minutos que había abandonado el hueco de su cuello y la veía a los ojos con la mirada perdida.

-¿Qué sucede Luffy? –Él negó con la cabeza y se recostó a su lado como lo había hecho los últimos días –sé lo que estas pensando Luffy-

-¿En serio? Qué bien! Entonces pescaremos para la comida! Shishishi- dijo riendo despreocupadamente

-no me refería a eso… - dijo recostándose en su pecho y viéndolo a los ojos–sé que es lo que te da miedo, a mí también me daba miedo pero.. –

-¿pero…?-

-pero ya no Luffy, verás… -se sonrojó un poco y bajó la mirada –mientras tú estabas… mientras no estabas aquí, yo.. Le pedí un favor a Chopper –Luffy alzó una ceja sin comprender –yo tenía la esperanza de que volvieras y… - Luffy la besó fieramente interrumpiéndola –Oi! Tan siquiera déjame terminar de platicarte! –

-No hace falta que digas más –

Nami lo miró y esos ojos negros que la hicieron estremecerse entera y le propusieron de mil y un formas lo que pasaría esa noche.

.*~*.

La luna brillaba en lo alto del oscuro cielo de una isla del West Blue, lejos y aislada de todos los eventos que se precipitaban a sus alrededores, incluyendo a dos amantes que desnudos se besaban en una improvisada casa construida en lo alto de un árbol.

La ropa hacia ya rato que les había estorbado y por lo tanto se había deshecho rápidamente de ella. Las caricias no se habían hecho esperar y cada vez eran más intrépidas por parte de él, mientras que ella ya hacía rato que sus manos se estaban dedicando a darle placer. Sus bocas se tocaban desesperadamente y sus lenguas danzaban un baile que solo el amor era capaz de coordinar.

Entonces en un giro precipitado, el moreno se colocó sobre la que pronto sería su mujer y comenzó a susurrarle palabras al oído. Ella sonreía y asentía mientras también le susurraba haciendo que él sonriera.

Delicadamente y con paciencia, separó las piernas de su amada y ella se abrazó a él con ellas logrando un contacto cada vez más íntimo y estremecedor.

Él tomó su masculinidad y la guió a las puertas del paraíso que ella le ofrecía en ese momento. Recorrió su interior lentamente, sintiendo lo estrecha que era y durante el recorrido sintió una ola de placer haciendo que mordiera el labio. Los gemidos no se hicieron esperar y ella los ahogaba en la boca de su capitán, hasta que ya no pudieron más y estos se perdieron con los ruidos nocturnos de la selva.

Sus caderas que al principio se movían a ritmos desiguales pronto habían encontrado el suyo y lo estaban disfrutando como si de un delicioso banquete se tratara. Pero pronto aquello no fue suficiente y se vieron en la necesidad de más. Él le tomó sus piernas y se las colocó sobre los hombros, logrando un contacto aun más profundo e intenso. Sentían que se perdían en los límites de este mundo y el éxtasis, hasta que este la alcanzó haciendo que soltara un profundo gemido y arqueara su espalda, mientras que su compañero alargaba su placer son su movimientos hasta que este también lo devoró y no pudo evitar gruñir.

Ambos respiraban agitadamente mientras se miraban. Él apartó un mechón del anaranjado cabello de su mujer y la besó tiernamente, y así se besaron por largo rato mientras permanecían aún unidos de forma íntima, hasta que vencidos por el cansancio, vieron la necesidad de separarse haciéndolos sentir extrañamente vacíos. Ella se recostó en su pecho y lo abrazó, él la rodeo con sus brazos y la besó en la frente rindiéndose junto con ella a los brazos de Morfeo, mientras que la pervertida luna que lo había presenciado todo, bañaba a la pareja con su platinada luz.

-*~*.

Nota: Luffy estuvo ausente por 152 días

Una mega disculpa por la horrorosa tardanza! Ya he vencido las trabas que tuve con este capítulo y lo pude terminar!

Aclaro que esta es solo "la primera parte del regreso" aún falta mucho por aclarar :P

QUEJAS, SUGERENCIAS, FELICITACIONES?

DEJEN REVIEW!.