Capítulo 09.
-Por mí no os cortéis.- dijo una persona apoyada en el marco de la puerta con una sonrisa pícara en los labios.
-!CAS¡- Dean apartó rápidamente a Castiel de su cuerpo y se apresuró a subir toda su ropa hasta el lugar que ahora mismo consideraba más adecuado.- ¡Cas!- Dean se tapó aún más con las mantas sin dejar de mirar con terror al hombre que estaba frente a él.
-Ey Cas, por mí no tengas prisa, en serio acaba lo que estés haciendo.- dijo el hombre desconocido con una gran sonrisa en la cara. Castiel comenzó a salir de la cama aún parcialmente cubierto por las mantas.- Aunque si queréis que me una...-
-¿Gabe?- Castiel miró al hombre con su típico gesto, ladeando la cabeza y con una expresión seria en la cara que poco a poco se fue convirtiendo en una de sorpresa para pasar a una de felicidad no demasiado efusiva, pero teniendo en cuenta que se trataba de Castiel quizás sí podía considerarse efusiva.- ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Cómo has entrado?- Castiel se aceró al hombre que permanecía aún en la misma posición junto a la puerta.
-Bueno, dije que iba a venir el fin de semana.- Esta vez Gabe dio un par de pasos hacia su hermano y le abrazó afectuosamente.- Y en cuanto a lo otro, me pasé a ver a Ana antes de venir y ella me dejó las llaves, me dijo que te sorprendería pero creo que el sorprendido soy yo.- dijo con una sonrisa amable en sus labios.
-Ana te lo ha contado.- afirmó Castiel mientras miraba furtivamente a Dean quien se movía incómodo entre las sábanas aferrándose a ellas como si le fuese la vida en ello.- ¿Hay alguien a quien no se lo haya dicho?- preguntó para sí mismo.
-No exactamente. Me dijo que tenías "visita"... Pero no me dijo que fuese este tipo de compañía.- dijo mirando a Dean con una ceja levantada.
-Este es Dean.- Dean tan sólo asintió con la cabeza con una sonrisa irónica en la cara, Gabe le saludó con la mano.- Este es Gabriel, mi hermano.-
-Puedes llamarme Gabe. Siento haber interrumpido chicos. Si hubiese sabido que estabais ocupados hubiese llamado antes.-
-No pasa nada. Mejor bajemos a desayunar mientras Dean se ducha y se viste.- dijo Castiel mientras acompañaba a su hermano hasta la puerta.- Tienes tu ropa y las toallas preparadas en el baño.- dijo señalando la puerta del lavabo con la cabeza.- Si quieres esta noche podemos seguir con lo que estábamos haciendo.- dijo sonriendo tímidamente.- Esta vez sin compañía.- Le guiñó un ojo antes de salir de la habitación.
Dean estaba sentado en la mesa de la cocina dando un sorbo al zumo que Castiel le había preparado mientras conversaba con Gabriel. Al principio, y sobretodo después de aquel primer vergonzoso encuentro, Gabe no era mucho de su agrado, por alguna razón había decidido desempeñar el papel de hermano mayor y había comenzado un interrogatorio que le recordaba demasiado a los que solían hacerle los padres de sus citas cuando tenía quince años. Después de preguntarle por su trabajo, su familia, sus aspiraciones de futuro y si tenía algún hijo secreto perdido por el mundo Gabe sonrió ampliamente a Dean quien estaba totalmente cohibido. Gabe era guionista y por lo visto su especialidad eran las comedias, aunque a Dean su pequeña broma no le había resultado nada graciosa. Después de esa primera toma de contacto Gabe le había caído bastante bien, no podía negar que aquel hombre tenía estilo y por lo visto la disparidad en cuanto a personalidades debía ser algo que daba los genes por que si Ana y Castiel ya eran bastante diferentes Gabe y Cas eran totalmente opuestos, como la noche y el día. Mientras Castiel era alguien serio, callado, incluso tímido, Gabe era abierto, gracioso y no había forma de hacerle callar, sin embargo si algo caracterizaba a aquella familia era que no tenían pelos en la lengua, Dean supuso que la sutileza no era algo que abundase entre aquellos hermanos, de hecho ya se lo demostró Castiel el día que se conocieron y por lo visto también era la obligación de Gabe el recordárselo.
-¿Y ya habéis follado?- preguntó Gabe a Dean mientras este se atragantaba con el zumo.
-Gabe, primero, no es de tu incumbencia, segundo, vete a la mierda.- contestó Castiel a su hermano mientras una gran sonrisa se dibujaba en el rostro del mayor.
-Vamos Cas, no puedes culparme por preocuparme por mi hermanito.-
-Lo tuyo no es preocupación, simplemente quieres hacer sentir incómodo a Dean y de paso a mí.-
-Sí... no puedo engañarte, me conoces demasiado bien.- Gabe rió mientras su hermano le miraba poniendo los ojos en blanco.- Lo siento Dean.- dijo poniendo una mano sobre su hombro.- Pero es que me encanta fastidiar a mi hermano. Las viejas costumbres nunca se pierden.-
Dean asintió mientras se limpiaba con una servilleta los restos de zumo que le resbalaban por la barbilla.
-No te preocupes Gabe. Y no, no hemos follado aún, de hecho justo cuando has aparecido en la habitación Cas estaba a punto de chup...- Castiel tapó la boca de Dean con su mano.
-¡Dean!- Cas le miró severo pero totalmente ruborizado, cosa que a Dean le apreció adorable.- ¿Os habéis puesto de acuerdo?- Cas apartó la mano y cuando Dean abrió la boca para contestar le dirigió una mirada asesina que hizo que olvidase lo que iba a decir pero fuese lo que fuese quizás era mejor callarse.
-Cas, eres un aguafiestas.- contestó su hermano mayor mordiendo uno de los rollitos de canela que había en su plato.- Por cierto, esto está buenísimo.- Dean asintió.
-¿Crees que puedo llevarme algunos para el camino?- preguntó Dean mientras miraba el reloj de su muñeca y se levantaba de la mesa.
-Sí, pero date prisa, llegas tarde.- Castiel cogió algunos rollitos de una bandeja que tenía sobre la encimera y los metió en una bolsa de papel, después de cerrarla se la entregó a Dean.
-Mucho gusto Gabe.- dijo Dean estrechando la mano al otro hombre quien la aceptó con una gran sonrisa en la cara.
-El gusto es mío. Supongo que nos volveremos a ver.- Dean simplemente asintió correspondiendo a su sonrisa con otra igual.
-Te acompaño hasta la puerta.- Cas salió de la cocina seguido de Dean mientras veía como su hermano reía para sí mismo.
Cuando Dean había cogido sus cosas y se había puesto la chaqueta Castiel se paró frente a la puerta de la entrada y antes de abrirla permaneció unos minutos sin decir nada.
-¿Cas?- Dean estaba abrochándose la chaqueta cuando notó la expresión cabizbaja de Castiel quien tenía la mirada perdida en el suelo.- ¿Estás bien?- Castiel asintió con desgana.-Pues no lo parece.-
-Te llevas bien con Ana... y pensé que sería genial que también te llevases bien con Gabe... pero por alguna razón me molesta que habiéndolo conocido hace menos de una hora te sea tan fácil hacer bromas con él y...-
-¿Estás celoso de tu hermano?- Dean sonrió estúpidamente mientras abrazaba a Castiel por la cintura y lo acercaba más hacia él.-No puedo creerlo...- dijo enterneciendo el tono de sus palabras y volviéndolo un susurró apenas audible.
-Que esperabas... te acostaste con Ana... y ahora te llevas tan bien con Gabe...-
-Sí, quizás es tú familia... ¿tienes alguna hermana más?-Dean bromeó.- ¿Cuando me vas a presentar a tu padre?- Cas le miró entre sorprendido y enfadado.- Vamos Cas no te preocupes. Hasta que no lo haya hecho contigo no voy a atacar a tu hermano.- dijo serio. Castiel le dio un puñetazo cariñoso en el hombro.- Primero, Auch. Segundo, Cas, en serio, no tienes porqué estar celoso y mucho menos de tu hermano. Él no tiene tu culito.- Cas rodó los ojos, pero de todas formas abrazó a Dean entrelazando sus dedos en su nuca.- Vale, no más bromas. Ahora en serio Cas, es estúpido que sientas celos de tu hermano. Bueno... ni de tu hermano ni de nadie, porque ahora mismo eres la persona más importante en mi vida.- Dean besó dulcemente a Castiel en los labios.- Vaya... ¿ha sonado tan cursi como creo?- Dean sonrió a Castiel y volvió a besarle.
-Sí, ha sonado muy cursi, pero puedes volver a ser cursi cuando quieras.- Cas sonrió y vio como Dean se sonrojaba y le besaba de nuevo, está vez más profundamente.- ¿Vas a venir a cenar esta noche?-
-No creo, me toca hacer de canguro de Jesse hasta las doce.-
-¿Porqué no te lo traes? Ana va a buscar a Claire esta tarde, quería ver a Gabe, así tendrá alguien con quien jugar.-
-¿No te importa?- Castiel negó con la cabeza.- No sé... tendré que preguntarle a los padres de Jesse.- Dean abrió la puerta de entrada después de ponerse la bufanda y los guantes.- Te llamo luego.- Castiel besó a Dean como despedida y se quedó en la puerta hasta que vio como el otro hombre le saludaba desde el coche y se alejaba de allí.
Entró de nuevo en la casa y cerró la puerta tras de sí, dirigiéndose de nuevo hasta la cocina donde Gabe seguía devorando su desayuno. Cas recogió los restos del desayuno de Dean mientras sentía la mirada de su hermano clavándose en él, acompañada de una sonrisa pícara en la boca.
-Gabriel, si quieres decirme algo, dilo.- dijo Castiel sin mirarle y siguiendo con lo que estaba haciendo.
-No tengo nada que decirte Cas...- Castiel se sentó frente a su hermano y le miró con curiosidad, esperando algo.- Vale, vale. Sabes que papá va a alucinar cuando se entere de esto, ¿verdad?- Castiel asintió lentamente.- Aunque con suerte no se enterará de nada. ¿Sabes que no podrá ir a tu exposición?- De nuevo volvió a asentir.- Está en Alemania cerrando un negocio. En realidad creo que es mejor que no venga a la exposición, nunca ha estado demasiado orgulloso de nosotros. Deberíamos haber seguido el negocio familiar, pero ya sabes que yo a los abogados por alguna extraña razón les tengo mucho asco. Quizás es culpa de papá.- Gabe sonrió.- Parece majo.- Cas alzó una ceja y ladeó la cabeza.- Dean. Sabes... aún sigues haciendo ese gesto, ladeando la cabeza como un cervatillo. Recuerdo cuando Ana no hacía más que imitarte y tu te cabreabas.-
-Supongo que a ella también se le ha quedado como costumbre.- Castiel tomó uno de los rollitos de canela del plato de su hermano y le dio un mordisco dejándolo de nuevo en su sitio.
-¡Ey!- Gabe se acercó el plato más a sí mismo mientras lo protegía con los brazos.- ¿Cuanto tiempo lleváis juntos?- Castiel se encogió de hombros.- Vaya, empiezas bien...-
-Lo que pasa es que no tengo muy claro cuando empezamos a salir si es que hemos empezado.-
-Mmmm, una relación complicada.- Castiel asintió.- ¿Eres feliz?-
-Gabe, no intentes hacer de hermano mayor porque no te pega.-
-Bueno, alguien tiene que hacerlo, ¿no? ¿Entonces?- Castiel permaneció en silencio unos instantes hasta que miró a su hermano con una sonrisa tímida en la boca.
-Sí Gabe sí.- dijo con resignación.- Soy feliz. Y termina ya de desayunar para que pueda recoger todo. Tengo que irme ya al estudio.-
-Ok.- Gabe se metió el último trozo de rollito en la boca y masticó rápidamente.- ¿Puedo acompañarte? Y así seguimos charlando.-
-De acuerdo.-
-Y cuando volvamos pasamos por un tailandés a comprar la cena.-
-Vale, pero invitas tú.-
Eran casi las nueve cuando Dean conducía su Impala hasta casa de Castiel, Jesse estaba sentado en el asiento trasero leyendo uno de sus cómics favoritos. Aquella tarde cuando los padres de Jesse le habían dejado al niño en la tienda les contó que tenía pensado llevarle a jugar con una de sus amigas, evidentemente omitió el hecho de que era la hija de su novio, y los padres estuvieron de acuerdo. A Jesse parecía gustarle pasar tiempo con Claire y también con Castiel, de hecho muchas veces parecía un clon chiquitito del hombre de ojos azules. Ambos tenían esa expresión seria pero inocente en la cara continuamente y a veces hablaban de cosas que nadie más entendía. Sin duda Jesse tenía todas las cualidades para ser un Castiel en potencia.
Llegaron a la casa donde Claire les recibió a los pocos segundos de apagar el motor del coche, la niña salió hasta el patio delantero y su padre salió tras ella con una chaqueta en la mano gritando algo mientras ella corría hacia el coche. Castiel consiguió alcanzar a su hija y le ayudó a ponerse la chaqueta mientras se quejaba y ponía cara de pocos amigos. Dean y Jesse salieron del coche y se acercaron hasta donde Cas y su hija se encontraban forcejeando con la chaqueta.
-Ey chicos.- dijo Dean agitando la mano frente a los dos.
-Hola Dean.-dijo Claire sonriendo ampliamente.- Hola Jesse.- la niña se zafó de su padre y corrió a abrazar a Dean, lo que hizo que este le mirara algo sorprendido.
-Vaya... ¿y ese recibimiento tan efusivo?- Claire se encogió de hombros.
-Supongo que estoy feliz de verte.- dijo la niña sonriendo.- Ya eres casi de la familia.- Dean miró a Castiel arqueando una ceja.
-¿Lo sabe?- Castiel asintió mientras se acercaba a la niña y le colocaba la chaqueta bien. Claire se despegó de Dean y se dirigió a Jesse cogiéndolo del brazo.
-Hola Jesse.- dijo Castiel mientras le pasaba la mano por el pelo de forma cariñosa mientras pasaba por su lado, el niño le sonrió tímidamente.
-Jesse también lo sabe.- dijo Claire mientras prácticamente arrastraba al niño hasta la casa. - Así que no os preocupéis por nosotros si os apetece hacer demostraciones públicas de afecto.- dijo entrando en la casa.
-Vaya con la niña, ¿eh?- dijo Dean mientras se acercaba al padre de la niña.- Creo que pasa demasiado tiempo con Ana.- Castiel sonrió cuando Dean le cogió de la cintura.- ¿Cuando se ha enterado Jesse?-
-No lo sé. Creo que él y Claire hablan por facebook o twitter.- dijo encogiéndose de hombros. - Y a Claire... bueno se lo conté yo. ¿Te importa?- Castiel pensó que era mejor no decirle que había sido Ana, prefería que Dean no tuviese más motivos para odiarla, aunque sólo fuese momentáneamente.
-No... es tu hija. Es normal que se lo hayas contado.- Dean le dio un pequeño beso en los labios y escuchó un coro de "ohhh" salir de la puerta.-Tenemos público.- dijo sonriendo y besando de nuevo a Castiel, está vez atrayéndolo más hacia él y con más pasión, lo cual provocó aún más alboroto en la entrada de la casa.
-¡Ana!- dijo Castiel girándose y separándose de Dean.
-Si no os gusta buscaos un hotel.- dijo sonriendo mientras llevaba a ambos niños hasta el salón.
-Será mejor que entremos.- Castiel agarró a Dean de la solapa de su chaqueta y lo llevó hasta el interior de la casa.
-Vaya, ya sé a quien se parece tu hija.- dijo sonriendo.
Dean podía decir que no se sentía a gusto durante la cena rodeado por prácticamente toda la familia de Castiel, pero hubiese sido mentira. Después de todo ya conocía a Ana desde antes de conocer a Castiel y eran buenos amigos, incluso estando algo enfadado por haberle contado su secreto a Ruby, Dean no podía evitar bromear de vez en cuando con ella. Por otro lado estaba Claire, la verdad es que la niña era adorable y cada vez que le miraba a los ojos le recordaba a su padre, incluso en algunos gestos y por alguna extraña razón Dean siempre se llevaba bien con los niños, según Sam era porqué él nunca había dejado de ser uno. Gabriel era otra cosa, lo acababa de conocer aquella mañana y aún con la mala primera impresión que se había llevado de él podía decir que le gustaba Gabe, de hecho, de mayor quería ser como él. Así que aunque al sentarse en esa mesa con todos mirándole con expectación había sentido un nudo en el estómago parecía haberse disuelto al cabo de unos minutos cuando todos comenzaron a reír por algo estúpido que había dicho Ana.
Jesse y Claire pasaron toda la cena hablando y lanzando miraditas a Dean y Cas mientras se reían, cosa que a veces parecía hacer sentir algo incómodo a Castiel quien se tocaba la nuca continuamente. Aparte de alguna que otra broma a sus expensas todos los comensales de aquella mesa parecían estar totalmente a favor de la relación entre Dean y Cas, algunos incluso mostraban demasiado interés en ella como era el caso de Ana.
-En serio chicos, no puedo creer que aún no hayáis...-
-Ana, que hay niños delante.- dijo Castiel cortando la frase que su hermana estaba pronunciando.
-Vamos Cas, los niños de hoy en día son muy listos.- dijo Gabe guiñando un ojo a su sobrina quien le devolvió el gesto de forma cómplice.
-Creo que hay un complot contra nosotros, Cas.- dijo Dean mientras veía la interacción entre tío y sobrina.
-En todo caso a favor vuestro. Nos encanta veros juntos.- Ana dio un sorbo a su refresco y lo volvió a dejar sobre la mesita de la sala de estar. Claire y Jesse estaban sentados en el suelo jugando a la PS3, Dean se moría de ganas por probar aquel juego pero pensó que en ese momento era mejor seguir en su papel de adulto semi-responsable. - Simplemente me sorprende que no hayáis... "intimado". Al menos se la habrás visto, ¿no Cas? Te puedo asegurar que está bien equipado. - dijo en un susurro.
-Dios, Ana. A veces eres tan desagradable.- dijo Dean pasando su mano por la cara mientras reía.
-Ey, olvidas que tú y yo...-
-Ya, ya... no hace falta que me lo recuerdes. Nunca más volveré a mezclar ron, tequila, cerveza y mujeres pelirrojas. De todo se aprende en esta vida.-
-No me dirás que ahora es culpa mía que prefieras la varita de Harry Potter al conejo de la chistera.-
-¡Ana! ¡En serio! No seas tan gráfica.- Los tres hombres la miraron con cara de desagrado.
-¿Qué? Era una metáfora.-
-Os estamos escuchando.- dijo Claire de forma informativa sin dejar de mirar la pantalla de la televisión y apretando todos los botones del mando de la consola. Castiel miró a su hermana con cara de pocos amigos.
-No me mires así, me ha oído decir cosas peores.-
-No la volveré a dejar irse de compras contigo y con Rub...- Castiel se calló de golpe al sentir como Dean se tensaba a su lado al escuchar el nombre de la chica.
-Está bien Cas.- dijo el hombre de ojos verdes sonriéndole levemente. En la sala se formó un silencio incómodo durante unos minutos, tan sólo el sonido de la televisión y los niños apretando botones concentradamente.
-¿Qué pasa?- preguntó Gabe totalmente ajeno a la situación. Entonces Dean vio como Castiel y Gabe compartían un par de miradas y este último asentía. Dean sabía como eran esas conversaciones entre hermanos en las que sólo se necesitaban unas miradas o algunos gestos para saber lo que querías decir, a él le pasaba igual con Sam y también con Bobby. Dean miró su reloj y se sorprendió al ver la hora.
-Jesse, será mejor que te vayas despidiendo de Claire, tengo que dejarte en casa en veinte minutos.- El niño se giró para mirarle y asintió dejando el mando en el suelo.
-Oh, vamos Dean, una partida más.- rogó Claire.
-Monit...- Claire miró a su padre con los ojos muy abiertos.- Claire cariño, Jesse tiene que irse ya.-
-No te preocupes otro día volveremos y Jesse te dará la revancha.-
-Querrás decir que yo se la daré a él. Le he machacado.- dijo la niña mientras se levantaba del suelo y se sentaba en el sofá junto a su tío.
-Oh, te pones muy chulita ¿eh?- bromeó Dean.- Porqué no te metes con alguien de tu tamaño.- dijo acercándose a Claire y revolviendo su melena.
-¡Eh!- se quejó la niña.- Que sepas que puedo pegarte una paliza a ti también... y con los ojos cerrados.-
-Muy bien, acepto el reto.- dijo tendiéndole una mano que la niña estrechó con fuerza.- Vamos Jesse, ¿has cogido tu chaqueta?- el niño asintió mientras volvía con la chaqueta de la mano y comenzaba a ponérsela.- Bueno chicos, espero que nos veamos otro día.- dijo despidiéndose de Gabe y Ana.- ¿Oye Cas, por que no nos acompañas?-
-¿Para qué?- preguntó el hombre inocentemente. Ana se levantó del sofá y agarró a su hermano de los brazos levantándole y empujándole hasta la entrada.
-No preguntes y simplemente lárgate.- Ana cogió su gabardina y se la puso contra el pecho.- No os preocupéis por nosotros, no os esperaremos despiertos.- su hermana le guiñó un ojo y volvió de nuevo al sofá.
-Pero... es... no tiene sentido... ir y volver...- dijo Castiel mientras se veía arrastrado fuera de la puerta por Dean y Jesse.
-Hasta luego papá, que lo pases bien.-
-Parece que hace frío...- dijo Castiel estúpidamente. Estaba sentado en el asiento del copiloto del Impala, hacía apenas diez minutos que habían dejado a Jesse en su casa y ahora conducían de vuelta a la casa de Castiel, de hecho dentro de un par de calles ya habrían llegado. Dean sonrió a Cas por el retrovisor y vio como se ruborizaba, Dean sonrió aún más.
-No te preocupes Cas...- Dean puso su mano derecha en la pierna de Castiel y comenzó a masajear su muslo subiendo más cada vez.-... yo te ayudo a calentarte.- Castiel paró la mano de Dean con la suya propia.
-No creo que sea buena idea hacer esto mientras conduces.- Dean apartó la mano mientras asentía.
-Tienes razón... Por suerte ahí está tu casa.-
-Dean... no es que no quiera hacer esto pero... mi casa está llena de gente, Ana, Gabe, Claire... y seguro que están escuchando tras las paredes...- Dean aparcó el coche frente a la entrada del garaje de la casa.
-No te preocupes por eso.- dijo saliendo del coche y caminando hasta el otro lado para abrir la puerta a Castiel.
-Ya, pero no voy a estar concentrado.- Castiel salió del coche y dejó que Dean lo guiara hasta la parte trasera.
-Por eso vamos a hacerlo aquí.- Dean abrió la puerta de atrás y le indicó a Castiel que entrase.
-¿Estás insinuando que lo hagamos aquí fuera?- Dean asintió.- ¡Pero nos puede ver alguien!-
-A estas horas, no creo que pase nadie por aquí...- Dean hizo que finalmente Castiel entrase de nuevo en el coche.
-Pero hace frío.- Castiel reculaba en el asiento trasero para dejar que el otro hombre entrase tras él y cerrase la puerta del coche.
-Ya te he dicho que no debes preocuparte por el frío.- Dean se posicionó sobre Castiel y le besó dulcemente al principio, con más ferocidad después de unos instantes.
Castiel sintió unas manos deshacerse de su gabardina y comenzar a subir por dentro de su camiseta. Todo el cuerpo de Dean estaba sobre el suyo, podía sentir la forma de cada músculo clavarse sobre su propia carne y el calor que desprendía atravesaba su ropa con facilidad. Castiel sentía que le faltaba aire y apartó la boca de Dean de la suya el tiempo suficiente como para coger aire de nuevo volviendo a besarle sin esperar demasiado. Dean se deshizo de su propia chaqueta y seguidamente de su camiseta, lanzándolas al asiento delantero, después ayudó a Castiel a desprenderse de su camiseta y comenzó a desabrocharle los pantalones con rapidez.
-Wowowo, Dean, ¿puedes ir un poco más despacio?- Castiel agarró aquellas manos para que dejasen lo que estaban haciendo.
-No sé si podré..- Dean volvió a presionar su cuerpo contra el de Castiel quien sintió la erección del ojiverde casi sobre su estómago. Dean sonrió con malicia y volvió a besar a Castiel mientras intentaba de nuevo desabrochar sus pantalones. Sintió la mano del otro hombre contra su pecho apartándole de nuevo.
-¿Ahora qué Cas?- Dijo Dean resignado.
-¿Estás seguro de que quieres hacer esto? ¿Estás... preparado?-
-Sí Cas, creo que sí. El bulto que crece sospechosamente en mi entrepierna creo que quiere decir que sí. Pero tampoco me hagas mucho caso porque ahora mismo mi cerebro no está en pleno rendimiento, casi toda la sangre de mi cuerpo está acumulada ahora mismo en esta zona.- dijo señalando su entrepierna.
-Vale, no hace falta que te pongas así.- dijo Cas sonriendo. Dean se acercó a besarle de nuevo.- Espera un segundo.-
-Cas... ¿no quieres hacerlo? Si no estás a gusto podemos dejarlo, de verdad que no me importa.-
-No, no es eso, lo que pasa es que antes de que nos pongamos a ello me gustaría que hablásemos de algo.- Dean alzó una ceja y le miró con expresión de desconcierto.-No tenemos preservativos ni nada...-
-No te preocupes, vengo preparado.- Dijo Dean acercándose al asiento delantero y sacando una caja de preservativos de la guantera.- También tengo lubricante.- dijo agitando un pequeño tubo que tenía en la mano. Castiel asintió y sonrió un poco.
-También está lo de... bueno... Lo que quiero decir es... quien va a... ya sabes...-
-No te sigo...- Dean aprovechó para comenzar a desabrocharse sus propios tejanos.
-¿Quien se la va a meter a quien?-
Dean se hubiese sorprendido ante la pregunta de Castiel si no fuese porqué estaba demasiado excitado y ocupado al mismo tiempo intentando bajar su cremallera.
-Vaya Cas, muy sutil.- Dean por fin consiguió desabrochar su pantalón.- Pues... muy fácil... Piedra, papel, tijeras.-
-¿Hablas en serio?-
-Sí.-
-No.-
-Claro.-
-...-
-Cas... voy a ser sincero contigo... la idea de que alguien me la meta por detrás no me hace muy feliz... pero... - Dean se acercó a Castiel y comenzó a acariciar su estómago con ambas manos.-... por alguna razón... si me imagino que eres tú...- Dean acercó sus labios al oído de Castiel.-... me pongo muy cachondo...- Dean mordió el lóbulo de su oreja con delicadeza.- Pero tampoco puedo negar que pensar en estar dentro de ti me vuelve loco.- Las manos de Dean comenzaron a bajar hasta la pelvis de Castiel acariciando todo su cuerpo sin rozar la parte más importante, haciéndole sufrir.- Así que... lo justo es echarlo a suerte para ver quien es el primero en hacerlo... porque la verdad es que tengo pensado hacerlo unas cuantas veces...- Dean besó a Castiel y por fin acarició su entrepierna haciendo que Cas suspirase con desesperación.- Venga...- dijo Dean separándose de él y sentándose.- A la de tres...-
-Dean...- Castiel le miró ladeando la cabeza con la cara llena de rubor y la respiración algo agitada.- ¿Me estás tomando el pelo?- pregunto de forma inocente. Dean negó con la cabeza.- Esto es surrealista...- Castiel cogió a Dean del cuello y lo acercó hasta su boca besándole con pasión.- ¡Tú sólo hazlo Dean! ¡Ya!- Dean sonrió y besó de nuevo a Cas.
-Me pones mucho cuando te pones mandón.- Dean bajó los pantalones de Castiel hasta sus rodillas y comenzó a tocar su miembro por encima de los calzoncillos haciendo que éste acelerase su pulso y su respiración a la vez que gemía débilmente contra su boca. - ¿Te importa si me salto los preliminares?- Castiel negó con la cabeza y sintió como la tela que tapaba su miembro era retirada notando el aire frío acariciando su piel. Dean lo tomó en su mano y lo agitó levemente, miró a Castiel quien se mordía el labio inferior intentando ahogar sus gemidos. Dean le besó y siguió jugueteando con su pene mientras sentía como Castiel vibraba entre sus dedos.
-Dean...- susurró Castiel cuando el otro hombre se apartó de él. Sus dedos abandonaron el miembro de castiel y cogieron el bote de lubricante aplicando una pequeña cantidad en su mano y llevándola hasta la entrada de Castiel quien gimió al sentir aquel contacto frío.- Despacio...- Dean comenzó a empujar uno de sus dedos con lentitud y de forma delicada contra la carne de Cas, mientras con su otra mano acariciaba su pecho, rozando sus pezones y bajando lentamente hasta volver a rodear su miembro. Cuando sintió que estaba preparado introdujo un segundo dedo y después un tercero. Por un momento Castiel sintió como las manos de Dean abandonaban totalmente su cuerpo y vio como el hombre se dedicaba a abrir la caja de preservativos que había cogido antes, sacó uno y rompió el plástico que lo envolvía, para después ponérselo con manos algo temblorosas. Suspiró con pesadez y se acercó más a Castiel.
-¿Preparado?- Castiel asintió y Dean le besó de nuevo.- Esto va a ser algo difícil.- Dean se encontró sin espacio dentro del coche y decidió que lo mejor era desnudar totalmente al otro hombre para poder maniobrar con más facilidad. Cuando Cas estuvo totalmente desnudo frente a él Dean se puso entre sus piernas y acercó su pene hasta aquella entrada.-Ahí voy...- Dean comenzó a presionar su miembro lentamente, esperando que el cuerpo de Castiel se acostumbrase a esa intrusión. Castiel gemía de vez en cuando y se aferraba con fuerza a los hombros de Dean, lo cual hacía que este último parase cada vez que sentía que estaba haciendo daño a Cas.- ¿Te duele?-
-Esta bien Dean... sigue...- Dean hizo tal y como Castiel le había dicho y cuando estuvo totalmente dentro de él permaneció ahí durante unos instantes intentando que Castiel se relajase un poco.- Dean... muévete por favor.- pero parecía que eso sólo hacía que Cas se sintiese más incómodo y se pusiese nervioso. Dean comenzó a moverse despacio, aún con algo de miedo, no quería hacer daño a Cas pero su cuerpo necesitaba con vehemencia sentir aquel roce contra su miembro, aún así se contuvo y siguió lentamente hasta estar prácticamente fuera de Cas, para después volver a entrar con la misma lentitud. Estaba volviéndose loco con aquel ritmo, necesitaba más.- Dean... más rápido.- Parecía que Castiel estaba leyendo su mente, Dean comenzó a moverse un poco más rápido, aún sin terminar de alcanzar el ritmo que deseaba. Castiel acercó a Dean a sí mismo y le besó lentamente, paseando su lengua por sus labios e introduciéndola dentro de la boca de Dean mientras este gemía con cada movimiento de su pelvis.- Más...- susurró Castiel contra los labios de Dean, mirándole con los ojos entrecerrados llenos de un brillo extraño que Dean no había visto antes.
- Cas... quizás este no es el mejor momento para decirte esto pero...- Dean siguió moviéndose, cambiando a un ángulo en el que se sentía más cómodo hasta que sintió como Castiel comenzaba a gemir está vez con más fuerza.
-Dean... ahí... otra vez.- Las manos de Castiel se aferraban con tanta fuerza a sus brazos que comenzaban a dejar marcas que Dean sospechaba tardarían bastante tiempo en abandonarle.
-Sí... quizás... no es el mejor momento.- Dean siguió con el movimiento, exactamente en la misma posición intentando entrar más adentro cada vez, mientras Castiel le besaba de forma frenética sin saber exactamente qué hacer. Dean estaba sorprendido por la actitud de Castiel, tan errática, tan poco controlada, tan diferente a como solía actuar normalmente, quizás el sexo hacía que Castiel simplemente se perdiese o puede que al ser la primera vez que lo hacían Cas no estuviese realmente cómodo, porque ¿era la primera vez de Cas, verdad?
Dean sintió como Castiel mordía su cuello con más fuerza de la que le hubiese gustado y sus dedos se clavaban aún más en su piel, hasta que pudo sentir el líquido pegajoso y caliente de Cas golpearle el estómago y resbalar por su ombligo. Dean golpeó unas cuantas veces más su próstata haciéndole gemir de forma más suave y relajada, ahora sus dedos yacían sin fuerza alrededor del cuello de Dean y este tensó los hombros inconscientemente al sentir como se veía dentro de Castiel, escuchando un susurró incomprensible salir de la boca del otro hombre. Dean apoyó su frente sudorosa contra el cristal del Impala sintiendo el frío por primera vez desde que entró en el coche. Podía sentir la respiración de Castiel contra su cuello, intentando recuperar un ritmo más pausado. Dean se movió un poco fuera de Castiel.
-Auch...- Dean paró al escuchar aquel quejido.- Creo que me estoy clavando algo en la espalda... -
-Oh, quizás es la manilla de la puerta o algo así...- Dean terminó de salir despacio y cogió un par de pañuelos para limpiarse sin ensuciar los asientos de su nena. Castiel se incorporó un poco como pudo en la estrechez del interior del coche.- Quizás deberíamos limpiarnos un poco antes de seguir...-
-Creo que mejor lo dejamos para otro día...- Dean sonrió.
-Que poco aguante Cas...- Castiel le miró con el ceño fruncido.- Perdón...- dijo Dean aún con la sonrisa en sus labios.- ¿Quieres que te ayude?- dijo entregándole un cleenex limpio. Castiel se sonrojó y negó con la cabeza.
-¿Puedes...?- Castiel hizo un movimiento giratorio con un dedo, Dean asintió y se dio la vuelta quedando de cara a la ventanilla, mientras volvía a subirse los pantalones y abrochárselos. Podía ver la figura borrosa de Castiel moverse a través del reflejo del cristal.
-No debes tener vergüenza Cas.- Dean buscó sus camisetas en el asiento delantero y se puso la suya mientras esperaba a que el otro hombre terminase lo que estaba haciendo.
-Dean...- dijo en apenas un susurró.- ¿Puedes darme mi camiseta?-
-Claro... ¿ya puedo...?-
-Sí.- Dean se giró y le entregó a Castiel su camiseta. Ya tenía los pantalones puestos y en apenas un par de minutos volvía a estar completamente vestido.- ¿Quieres entrar y darte una ducha?- preguntó Castiel todavía algo avergonzado.
-No,no... Sam se preocupará si tardo mucho...- Dean abrió la puerta del coche y salió de él, ayudando a Castiel a salir después. Una vez ambos estuvieron fuera simplemente se quedaron parados uno frente al otro, sin decir nada, sintiendo el viento frío a su alrededor.
-Vaya... esto es algo incómodo...- dijo Dean pasando su mano por la nuca.
-Quizás deba entrar en casa ya.- Dean sonrió con un gesto algo triste y asintió mientras cogía a Castiel por la solapa de la gabardina y le besaba en los labios.
-¿Te llamo mañana?- Castiel asintió una vez y luego habló.
-Mejor te llamo yo.-
-De acuerdo. Hasta mañana Cas.- Dean volvió a besarle y dejó que caminase hasta la entrada de la casa. Cuando Castiel hubo abierto la puerta se giró para mirar a Dean y le dirigió una sonrisa apagada, Dean hizo un gesto con la cabeza y el hombre entró en casa.
Dean abrió la puerta del coche y permaneció dentro de él durante unos minutos preguntándose que es lo que acababa de pasar y si realmente había sido buena idea hacerlo. De repente su móvil comenzó a sonar, miró la pantalla y vio el nombre de su hermano parpadeando.
-Ey Sammy.- su voz sonaba ronca y algo triste.
-Ey. ¿Vas a venir a dormir? Bobby quiere que le ayude a pintar la casa mañana por la mañana, sólo te informo por si llegas mañana y no me encuentras.-
-Está bien, voy a ir a dormir, de hecho ahora salía hacia allí.-
-¿Estás bien?-
-No.- Dean debía sentirse reacio a hablar con su hermano sobre esto, pero al fin y al cabo era su hermano, además ¿a quién iba a contárselo si no? ¿A Bobby?- Acaba de pasarme algo raro...-
-Sé más específico por favor.-
-Bueno... haciendo un breve resumen... lo acabo de hacer con Cas en el Impala pero creo que algo ha ido mal porque todo ha sido muy raro, sobretodo al final...-
-¡Vale! No quiero los detalles...¿Vuestra primera vez ha sido en el Impala?-
-Sí.- dijo Dean obviamente.
-Ya... como haces con todos tus rolletes de una noche...-
-¿Eso que tiene que ver? Mira, ahora voy para casa, cuando llegue hablamos.-
-Vale, nos vemos.-
Dean colgó el teléfono y lo lanzó sobre el asiento del copiloto justo antes de ponerse el cinturón y poner el coche en marcha.
CONTINUARÁ…
Notas: Sólo quería agradecer a aquella gente que me lee habitualmente, gracias por los comentarios y por seguir leyendo. Felices fiestas.
