Capítulo 8: El códice de dragones y el nacimiento de los jinetes negros.
Ya habían pasado un mes, desde que los jóvenes jinetes montados en lomos de sus dragones se habían ido de Alahmut, hogar de los nisarines que los acogieron a ellos y a sus dragones en sus tierras y enseñándoles las costumbres de su cultura y tradiciones. Durante ese largo mes de su viaje por el archipiélago barbárico, deciden dejar en que sus dragones descansaran en una isla cercana sin darse cuenta, habitaban de distintas especies dragones salvajes que nunca habían tenido contacto con humanos.
Mientras que Aquilus y sus amigos con sus dragones descansaban para recuperar energía, el castaño estaba leyendo alguna de las páginas del códice de dragones de su madre, ya que los demás estaban mirando el hermoso lugar de la isla con algunos árboles, un lago de agua dulce enorme.
Claro que ninguno bajaba la guardia, incluso sus dragones sin dejar de estar atentos debido que había otros dragones salvajes que estaban observando a sus jinetes con desconfianza de los humanos, a excepción de Aquilus que no estaba solo, a su lado estaba su novia María junto a sus respectivos dragones atentos de que algún otro dragón salvaje quiera atacar a sus jinetes sabiendo que estos dragones salvajes nunca habían visto humanos, ni interactuados con ellos debido que en el archipiélago barbárico solo habían conflicto entre aldeas vikingas con los dragones cazándolos como trofeos de caza.
¿Qué estás leyendo, aquilus? -preguntaba algo curiosa a su novio de lo que estaba leyendo en ese códice-
Estoy intentando de averiguar cuantas especies de dragones conocieron mis padres -respondía el castaño a su novia usando su brazo izquierdo libre para abrazar a su pareja, mientras que sus dos dragones estaban a su lado vigilando los alrededores-
"¿Nos podrías leerlo a nosotros en voz alta?" -preguntaba la dragona de su pareja algo curiosa de lo que estaba leyendo el castaño, mientras se acomodaba en los lados de la pareja con curiosidad al saber si había otras especies de dragones-
Por supuesto, nightshade -mencionaba el castaño con una leve sonrisa en ver a la dragona de su novia en un costado de su hombro para intentar de leer la escritura del códice-bien, veamos… aquí hay paginas enumeradas con cada especie de dragones que hay en este códice
Aquí dice, que solo están separados por tipos de dragones y son cinco principales en el códice -decía la joven rubia al leerle los primeros contenidos del códice a su hermana draconiana sobre cinco especies de dragones principales en el contenido del códice-
"Estoy algo curiosa de saber, ¿qué otras especies de dragones hay en el mundo?" –mencionaba muy curiosa la dragona azulada de conocer nuevas especies de dragones-
Bien, los primeros cinco tipo de dragones de la página tres se llaman… -decía al leer en voz alta para su pareja y a la dragona azulada por ver esas miradas de curiosidad de conocer algún día otros tipos de dragones que mencionaría el códice- los dragones rojos
¿Dragones rojos? -preguntaba curiosa la rubia en saber que clase de dragones se llamaría dragones rojos-
En el códice dice, estos dragones solían vivir en las cimas de los volcanes o en lugares muy calurosos, se caracterizan por sus enormes llamaradas de Fuego, ya que una sola de ellas podía doblar la longitud de su cuerpo -respondía el castaño hacia su pareja y a la dragona que estaba curiosa debido que eran lenguaje de latín antiguo- Ya que al igual que los dragones negros eran muy agresivos, pero no tan crueles como ellos, pues atacaban solo si les provocaba. Su máximo ataque era una llamarada capaz de derretir la roca.
Wow, ¿y en el códice habla sobre dragones negros, amor? -mencionaba sorprendida hacia su pareja de lo que podría hacer una llamara de los dragones rojos-
Veamos, pagina seis del códice de dragones, los dragones negros -decía colocando en una de las pagina del códice de dragones hacia la especie nombrada- estos dragones se encuentran tradicionalmente en pantanos y fangales, aunque también habitan en guaridas en el subsuelo, suelen medir más de 9 metros de largo y escupen un ácido corrosivo y letal. Son poderosos en magia y su hechizo preferido es el que crea oscuridad de esta manera pasan inadvertidos. Extremadamente independientes y solamente obedecen algo si esto les trae beneficio propio, son los más crueles y agresivos de su especie.
"Espero no encontrarnos con ningún dragón negro" -mencionaba algo preocupada por si alguna vez se encuentren con algún dragón de esa especie en sus viajes- "por lo que dice ahí, son muy crueles y agresivos…"
No te preocupes, hermana -decía acariciando a su hermana draconiana con una sonrisa divertida en su rostro- estamos todos juntos para protegernos las espaldas, ¿verdad aquilus?
Así es, debemos protegernos entre nosotros -respondía el castaño a su pareja mientras cambiaba de página- ¿quieren que siga?
Claro, amor -respondía la rubia al volver su vista en el códice de dragones que sostenía su pareja-
Bien, entonces pagina nueve, dragones verdes… -mencionaba el castaño nombrando a esta especie de dragones del códice del libro de dragones- Esta raza de dragones era muy extraña, pues no tenían un carácter definido, unos eran muy agresivos y otros muy pacíficos. No solían ser muy fuertes pero en cambio tenían una inteligencia y picardía descomunal. Vivian en bosques frondosos o en oscuras cuevas, sus garras afiladas como espadas era su principal arma, y no dudaban en usarla al mínimo indicio de peligro. Su técnica especial era lanzar gases venenosos.
¿Gas venenoso? -preguntaba curiosa sobre esos ataques de estos dragones verdes- es posible, ¿que los dragones no solamente lancen llamaradas o bolas de fuego?
Al parecer se rumorea en este códice, que no solo los dragones podían usar llamadas de fuego-respondía mirando a su pareja y a la dragona azulada- también rumorea, que algunos dragones usan aliento de hielo, agua y trueno…
Es sorprendente que otros dragones puedan ocupar esos elementos de la naturaleza -mencionaba sorprendida como a su hermana draconiana sobre ese detalle de que otras especies de dragones usaban otros tipos de elementos-
"Hasta yo estoy sorprendida, hermana" -decía la dragona azulada con más curiosidad y aprender ese lenguaje latín que su hermana y el resto de los jinetes sabían-
Bien, sigamos a la página doce, los dragones azules -mencionaba nombrando la siguiente especie de dragones que estaba registrado en el códice de dragones- conocidos también, como los dragones de hielo, habitaban las zonas más heladas y recónditas de los continentes, se desplazaban en grupos y no eran muy agresivos, esta raza poseía la piel y escamas más robusta de todas las razas, hasta los temidos dragones negros se lo pensaban dos veces antes de enfrentarlos. Capaces de hablar su idioma y prácticamente cualquier otra lengua los ponía un paso adelante de los dragones blancos
Momento, estás diciendo que hay dragones que pueden hablar prácticamente otras lenguas, ¿incluyendo nuestro lenguaje? -miraba algo sorprendida a su pareja de que existiera esos tipos de dragones que pudieran aprender otros tipos de lenguajes-
Así parece, es sorprendente que otros dragones sean capaces de aprender otros lenguajes aparte de dragoniano -decía igualmente sorprendido el castaño hacia su novia-
"Me gustaría conocer un dragón azul, para aprender otros lenguajes" -mencionaba la joven furia nocturna azulada curiosa de conocer por primera vez a un dragón azul y le enseñe otros lenguajes- "Así aprenderé hablar su idioma con otros humanos"
Je, ya quisieras hermana -decía la rubia con algo de burla a su hermana draconiana al saber que eso jamás sucedería- te recuerdo, que eres un dragón y los humanos son algo asustadizos con criaturas como ustedes
"Te recuerdo, que no soy cualquier dragona cualquiera"-mencionaba con total divinidad de su especie ignorando a su hermana humana- "soy una furia nocturna"
Ya se le subió el ego de su especie -mencionaba la rubia cubriendo su rostro avergonzada de su hermana draconiana-
"Es por eso que dragonas como tú, avergüenza nuestra especie…" -decía el joven furia nocturna negro hacia su compañera dragona por tal ego de su especie-
"¡Te escuche, aquiles!" -miraba con molestia a su compañero dragón por ese comentario- "tú también, te comportas de la misma forma"
"No presumo delante de todos nuestra especie…" -mencionaba ignorando a su compañera draconiana por el ego de su especie ya que eran algunos muy orgullosos de ser un furia nocturna "además, te comportas como una dragona bebe…"
"Estúpido, dragón" -murmuraba la dragona azulada tomando unas cuantas piedras y lanzársela a su compañero-
"¡Auch!" -decía quejándose al recibir el impacto de las piedras en su cabeza- "¡oye, ten cuidado!"
"¡Para que aprendas a no tratarme como una niña!" -observaba con una sonrisa burlona a su compañero dragón al recibir las piedras en la cabeza-
"Cielos, sí que eres una dragona loca" -mencionaba con fastidio el joven dragón negro a su compañera draconiana-
"Aquiles, ya me las pagaras algún día" -miraba con enojo a su compañero draconiano que estaba al otro lado de donde estaban sus jinetes-
Entonces, seguiré con la siguiente especie -decía mientras cambiaba la página siguiente del códice de dragones-
Está bien, aquilus -mencionaba a su pareja mirando a su hermana draconiana de reojo- además, nightshade y aquiles se nota que se llevan muy bien
"Oye, no insinúes nada hermana" -miraba con fastidio a su hermana humana por ese comentario evitando la mirada de ambos humanos- "yo jamás, me acercaría con un dragón arrogante como este"
"Dragona egocéntrica e infantil…" -murmuraba el dragón negro con fastidio de cómo se comportaba su compañera draconiana-
"¡ahora, si me sacaste de quicio!"-mencionaba ya harta de las molestias de su compañero dragoniano levantándose-
"¡Oh, rayos!" -decía levantándose rápidamente del suelo e huir de la furia nocturna azulada que lo perseguía detrás de él-
Je, je, creo que aquiles tendrá su propio merecido-observaba divertida como su hermana draconiana perseguía al dragón de su pareja-
Siempre es así, las hermanas de aquiles siempre lo molestaban por haber sido la cría más pequeña del grupo -mencionaba algo divertido el castaño de volver a recordar buenos momentos de su niñez cómo su hermano dragón huía de la dragona de su novia- inclusos sus hermanos lo trataban de débil e enano
Bueno, ¿cuál es la siguiente especie de dragón?-preguntaba curiosa dejando de ver como su hermana draconiana perseguía al dragón de su pareja disparándoles pequeñas bolas de plasma-
Página catorce, dragones blancos… -respondía nombrando a la última de las especies del contenido de especies mitológicas de dragones- esta especie de dragones, como sabrán estos dragones sin ninguna duda son los dragones más nobles y benévolos de todos, solían evitar enfrenamientos con los humanos, pero cuando están en combate podían ser muy agresivos y a veces ellos evitaban matar a humanos y luchas entre dragones
Es increíble que haya otras especies de dragones en el mundo -observaba curiosa de que algún día conociera a algunos de esos dragones durante sus viajes-
Eso serían las especies legendarias de los dragones mitológicos, según este códice de dragones -señalaba hacia su novia dándole una sonrisa divertida de ver que ella era curiosa sobre dragones-
¿Qué hay de este título? -preguntaba señalando al siguiente título del códice de dragones que sostenía su novio-
Especies del archipiélago barbárico -respondía algo curioso de leer que especies tenia registrado en el códice de dragones- será, ¿que tendrán registrado especies de dragones de este archipiélago?
Podría, ser -mencionaba igualmente curiosa de lo que podría contener registrado en las siguientes páginas del códice de dragones-
"Auch, diablos nightshade… me has arrancado un pedazo de mi oreja izquierda" -miraba algo molesto a la dragona de su jinete por ver que le faltaba un pedazo pequeño de su oreja izquierda-
"Bien, merecido te lo tienes" -mencionaba la dragona azulada ignorando al dragón de la pareja de su hermana humana-
¿Qué dices, volvemos con los demás? -preguntaba hacia su novia cerrando el códice de dragones-
Sí, ya hemos pasado mucho tiempo aquí -respondía levantándose y estirarse debido que pasaron mucho tiempo acostados en el suelo- seguramente, ya habrán conseguido algo de comida y madera para cocinar algo
Bien, deja guardar esto y nos vamos -mencionaba el castaño a su novia caminando hacia su dragón y guardar el códice de dragones en el bolso de cuero de su montura-
Está bien -decía montándose en la montura de su dragona y mirar como su novio se montaba en los lomos de él furia nocturna-
Listo, hermano -mencionaba asegurándose de tener bien sujeto las riendas de la silla de montar que tenía en los lomos de su dragón-
"Sí, será mejor volver al campamento" -decía algo fastidiado mirando a la dragona de la pareja de su jinete-
"Sabes, ¿que si quieres puedo emparejar tu otra oreja?" -mencionaba la dragona azulada con un tono de burla para emparejarle la oreja izquierda del dragón de su hermana humana-
"Ya me las pagaras, nightshade" -murmuraba el dragón negro con fastidio a la dragona de la pareja de su jinete-
"En tus sueños, aquiles" -decía la dragona azulada escuchando ese murmullo por parte del dragón negro-
Por favor, no se peleen -mencionaba intentando de detener la pelea de su hermana draconiana con el dragón de su novio- hermana, actúas como cuando éramos niñas
"Creo, que ella nunca cambio" -mencionaba incrédulo que la furia nocturna azulada haya madurado estos años desde que vivieron en alahmut con los nisarines-
Sigue soñando, aquiles -decía el castaño sonriendo con burla a su hermano draconiano- aun tú le temes a las anguilas
"¿Anguilas?" -preguntaba la dragona azulada algo sorprendida de que el dragón de la pareja de su hermana humana le tuviera miedo a las anguilas-
Tu dragón, ¿le teme a las anguilas? -miraba curiosa a su novio al recibir con una afirmación sobre ese tema-
"Oigan, no es gracioso…" -mencionaba el dragón negro al ver que se estaban burlando de él por su miedo a las anguilas, de hecho los demás dragones tendrían miedo a esas anguilas-
"Así que el gran y poderoso aquiles, le teme a una simple anguila"-decía la dragona azulada con burla hacia el dragón de la pareja de su hermana-
No cantes victoria tan rápido hermana, tú también temes en comer anguila cocida de mama -mencionaba la castaña al ver al pobre dragón de su novio avergonzado por ese simple miedo a las anguilas y defendiéndolo de su hermana draconiana-
"Ja, en tu cara nightshade" -decía el dragón negro burlándose ahora de la dragona de la pareja de su jinete-
"Solo vámonos de una vez…" -mencionaba algo fastidiada de que su hermana humana haya dicho algo que quería olvidar en su vida sin esperar a que su hermana estuviera bien atenta mientras alzaba el vuelo hacia el campamento-
Oye, hermana-decía la castaña intentando de aferrarse al repentino vuelo de su hermana draconiana- espera, un momento…
Creo, que tú y nightshade se llevaran muy bien -mencionaba el castaño con una sonrisa divertida del comportamiento de la dragona de su novia-
"Sigue soñando, hermano…" -respondía fastidiado hacia su jinete al creer que él y la dragona de la pareja de su jinete se llevarían bien como ellos dos- "Y, no pienses cosas que no debes…"
Bueno, vamos hermano o nos quedaremos sin comer algo de cenar-decía algo divertido al saber que a pesar de ser un dragón, poseía un alma humana su dragón-
"Lo sé, no me lo tienes que recordar…" -respondía sin decir nada emprendiendo el vuelo hacia el campamento donde estarían sus amigos-
Tras haber llegado al campamento donde estaban todos los demás jinetes junto a sus dragones, podían ver el sol a punto de ocultarse en el horizonte de entre el cielo y mar dando una hermosa vista del paisaje con un cielo anaranjado indicando que no tardaría en anochecer. Roberth junto con Sara y Jacob habían capturado muchos pescados desde que llegaron y Matilda junto con Matias y Ruth habían recolectado leña junto a sus dragones para preparar la cena antes de empezar y retomar su viaje hacia la isla de los furias nocturnas.
Al estar cenando los jinetes junto a sus dragones, entre los arbusto salieron una pandilla de un grupo de dragones pequeños llamados Terribles Terrores que habían estado siguiendo el olor a pescado crudo y cocido. Ya que los jinetes de dragones recolectaron suficientes pescados para comer ellos y sus dragones, les convidaron el resto al grupo de dragones que habían estado horas sin poder comer algo y ver como sus dragones no apartaban sus miradas del grupo de pequeños dragones.
Tras haber cenado todos, cada uno se disponía a dormir acurrucados entre sus dragones para pasar la noche en la intemperie de sus vidas en el archipiélago barbárico debido que el clima del archipiélago era diferente a lo que ellos se acostumbraron al calor del desierto y frio de las montañas. En la fogata del campamento, se encontraba Aquilus junto a su novia María y sus dos dragones observando la noche oscura del cielo siendo iluminado por las estrellas y una luna llena.
Son muy bonitas las estrellas, ¿no lo crees aquilus? -decía la rubia mirando maravillada de ver varias estrellas en la oscura noche del cielo dando una maravillosa vista de ellas-
Sí, sin dudas son muy bonitas… -observaba igualmente maravillado por la cantidad de estrellas en el cielo de la noche-
¿Sucede algo, amor? -preguntaba algo preocupada por su pareja-
Hoy se cumplen 15 años desde que mi madre falleció… -respondía con un tono agobiado de que su madre ya no estaba viva y ver lo que se había convertido- a ella le gustaba ver las estrellas con mi padre en ocasiones como estas…
"Aquilus…" -miraba algo preocupado al saber que los padres de su jinete habían fallecido-
Oh, lamento escuchar eso -decía algo incrédula de saber eso de los padres de su novio-
No te preocupes, por eso -mencionaba hacia su novia colocando su manos junto a las de ella- además, según otras creencias de otros lados… dicen que los ancestros viven allá arriba en el cielo vigilando y cuidando a sus familiares desde allá…
Tú, ¿crees en esas cosas? -miraba algo curiosa a su novio por ese comentario-
Bueno, cada quien tiene sus motivos en creer en lo que uno quiere -respondía el castaño a su novia sin dejar de mirar las estrellas-
Y, ¿tú que crees? -miraba de reojo a su novio curiosa de que a pesar de que hay otras creencias a lo que ellos no estaban acostumbrados, el creía sin importar la diferencia de creencias como iguales-
Sé que allá, arriba -decía dejando de ver las estrellas y ver a si novia con sinceridad en lo que el pensaba- están mis padres cuidándome a mí y a aquiles
¿Cómo puedes estar tan seguro? -preguntaba dudosa de que su novio pensara cosas debido a ese artefacto que traía consigo-
Me gusta sentir que mis padres están cuidándome allá arriba de alguna forma -respondía con una sonrisa al saber que su novia era algo curiosa en ciertas cosas- tarves, sea una locura eso, pero… al menos así sentiré que ellos nos cuidan a mí y de aquiles
¿Y, crees que mis padres y el señor johnson este cuidándome igual que tus padres? -mencionaba algo dudosa mirando las estrellas como su novio-
¿Qué dice, tu corazón? -preguntaba el castaño a su novia que estaba a su lado-
Siento, que mis padres y el señor johnson me están cuidando a mí y de nightshade… -respondía a su novio colocando sus manos donde estaba su corazón- además, el señor johnson fue como un familiar más de mis padres… era como mi tío que nunca tuve desde que nací
"Hermana…" -murmuraba la dragona azulada algo preocupada por su hermana humana-
Pero, no me siento mal… -mencionaba llamándole la atención a su pareja- me alegro ser lo que soy y de que tuve a mis padres y al señor johnson por unos años…
Sé que no soy alguien especial para entender ciertas cosas -murmuraba el castaño llamando la atención a su novia- pero, estoy seguro que ellos están escuchando tus palabras en este momento
Tú, ¿crees? -voltea a mirar a su novio al ser alguien joven de su edad, mostraba una paciencia con una sabiduría inimaginable-
Completamente -asentía en lo que él pensaba que seguramente sus padres y los familiares de su novia la estuvieran escuchando a ella de alguna forma u otra-
Mama… papa… tío johnson… -mencionaba la rubia levantándose y caminar un poco alejada de su novio y de ambos dragones juntando sus manos para mirar a las estrellas con una luna llena- gracias por cuidarme y por haberme protegido a mí y de mi hermana nightshade durante estos últimos años en mi niñez…
"Oye, aquilus" -murmuraba la dragona azulada llamando la atención de la pareja de su hermana humana- "¿crees que mama y papa, hayan escuchado las palabras de mi hermana?"
"Seguramente, la habrán escucharon" -respondía el dragón negro hacia la dragona de la pareja de su jinete-
Aquiles, tiene razón -mencionaba el castaño al mirar a su novia mirar al cielo nocturno alumbrado por la luna llena y las estrellas- será mejor dormir, ya que mañana empezara un nuevo día
"Está bien"-decía la dragona azulada acomodándose para ver a su hermana humana acercarse-
Oigan, ¿cómo encontraremos la isla de los furias nocturnas? -preguntaba curiosa de cómo encontrarían la isla de origen de sus dragones-
El artefacto nos indicara la ubicación de donde se encuentra -respondía sacando el artefacto de una bolsa de cuero y sin saber cómo este empezó a iluminar su alrededor con una luz-
Wow, ¿es así el mundo? -observaba sorprendida de ver como es en verdad el mundo que les estaba mostrando el artefacto que tenía su novio-
Así parece ser -señalaba donde podría estar la isla de los furias nocturnas- y aquí es donde tenemos que ir
Aún nos queda algunos días de viaje para llegar -meditaba un poco la rubia al calcular que tomaría algunos días más de vuelo-
Llegaremos, no te preocupes por eso -mencionaba abrazando a su novia con su brazo izquierdo- ahora, será mejor que descanses ya que mañana partiremos al amanecer
Está bien… -decía al sentirse adormecida debido que era muy tarde en la noche acurrucándose junto a su novio- gracias, por estar siempre conmigo…
No hay de que -murmuraba acariciando los hermosos mechones rubios de su novia al verla adormecida por el cansancio- no importa que nos espere más adelante… estaré ahí para protegerte
Gracias, aquilus… -mencionaba la rubia a su novio empezando a quedarse dormida al sentir el gesto de amor de su novio acomodándole sus mechones de cabello-
Duerme bien, maría… -decía en voz baja al ver a su novia dormirse, mientras el empezaba a dormirse-
Tras haberse quedado dormido al saber que debe proteger a su novia, a sus amigos, a sus dragones y más el extraño artefacto que tenía en sus manos, debido que si callera en manos equivocadas podría causar muchos daños y problemas a todos en el mundo. Al amanecer, el castaño observaba a sus amigos dormir sorprendiéndose de ver que el grupo de 10 Terribles Terrores habían dormido con ellos cerca del fuego de la fogata.
Aquilus, sin despertar a nadie para empezar a preparar el desayuno para sus amigos y juntar los pescados crudos para darles de comer al grupo de dragones incluyendo a los suyos. Tras haber estado cocinando un buen rato, ve que sus amigos y los dragones se empezaron a despertar con el olor a los pescados que estaba preparando el castaño.
El pequeño grupo de jinetes de dragones, desayunaron los deliciosos pescados que preparo Aquilus, debido que se había despertado más temprano en preparar el desayuno y recolectar más pescados para el resto de los dragones. Tras haber desayunado y recoger sus pertenencias para emprender el largo vuelo a la isla de los furias nocturnas, donde los estarían esperando la especie de su dragón con la dragona de su pareja.
Tras recoger sus pertenencias y montarse en los lomos de sus dragones para emprender su viaje hacia la isla de los furias nocturnas para intentar de encontrar alguna pista de lo que debían hacer, sin mencionar que el pequeño grupo de Terribles Terrores se habían ido a excepción de una pareja de esta especie que decidió seguir a los jóvenes jinetes de dragones curiosos de que pudieran hablar el lenguaje draconiano con el resto de los dragones que montaban.
Oye, aquilus -mencionaba el jinete pelinegro al sentir que el terrible terror estaba sentado sobre su cabeza-
¿Sucede algo, robert? -preguntaba el castaño mirando a su compañero y amigo-
¿Qué haremos con estos dos dragones? -respondía el jinete pelinegro señalando al terrible terror macho que estaba en su cabeza-
Tal parece, ¿qué quiere acompañarnos en nuestro viaje? -mencionaba la rubia al ver como esos dos dragones no se iban con el resto del grupo de Terribles Terrores-
Tú crees eso, maría -mencionaba dudoso el jinete pelirrojo oscuro al ver a su amiga abrazar con cariño a la pequeña dragona-
Yo digo, que estos dragones pequeños son muy adorables -decía la jinete de cabello castaños claros abrazando con cariño a la terrible terror sintiendo el cariño que le daba ella-
Ja, y luego dicen que soy el idiota -mencionaba hacia sus amigos recibiendo una mirada molesta por la de cabellos castaños claros-
Te recuerdo en esa misión en la ciudad que casi nos matan- si no fuera por aquilus, no tendríamos nuestras cabezas
Oye, fue un accidente -respondía defendiéndose por ese accidente y como castigo tubo que limpiar los establos de los caballos y de sus dragones por un mes completo-
Siempre lo dices, matias -mencionaban todos mirando a su amigo justificando sus acciones en misiones anteriores que casi los descubrían con sus dragones-
Ustedes, ¿qué dicen? -observaba a ambos dragones pequeños que los acompañaban- ¿quieren acompañarnos en nuestros viajes?
"Para nosotros es un honor de viajar con jinetes de dragones como ustedes" -mencionaba el pequeño dragón al ver al grupo de jinetes de dragones dejar que los acompañaran-
"Me agrada esta humana"-decía la pequeña dragona sentir buenas intenciones por parte de la peli castaña- "tiene un corazón, puro y amable"
"Si, ella siempre es así con los dragones"-observaba la joven nadder mortífera a su jinete dar esa muestra de afecto- "ella adora cualquier dragón sin importar lo salvaje que es"
Tendremos que colocarles nombres, a estos dos -mencionaba la joven rubia al ver que ahora esos dos Terribles Terrores ahora los acompañaran en el viaje-
Por mí no tengo objeciones-decía sin problemas el castaño y ver al restro de sus compañeros e amigos- ¿qué nombre le pondremos?
Les parece a este amiguito, rex -miraba el pelinegro al pequeño dragón que ahora estaba en la cabeza de su dragón-
"Rex" -murmuraba el pequeño dragón nombrando ese nombre que le agrado- "me gusta, suena tranquilo y feroz al mismo tiempo"
"Te acostumbraras a tu nuevo nombre"-
"¿Cuál es el tuyo?"-
"Mi nombre es sigiloso" -respondía el joven ala-cambiante hacia su nuevo compañero de viaje-
"Yo creía, ¿que los ala-cambiantes odiaban a todo dragón o humano?" -miraba dudoso el pequeño Terrible Terrores hacia el ala-cambiante-
¿En serio? -preguntaban todos los jinetes algo curiosos de saber que los alas-cambiantes eran muy agresivos y territoriales-
"Si, la especie de ala-cambiante, son muy conocidos entre nosotros los dragones por ser muy violentos o territoriales"-respondía el pequeño Terrible Terror a sus amigos jinetes de dragones-
Es porque, sigiloso fue criado por mí-mencionaba el pelinegro al saber que sus amigos sabían que él había encontrado el huevo de sigiloso desde que eran niños- desde que encontré su huevo abandonado en el bosque cercano a nuestra antigua aldea desde que era un niño
"Me sorprende, que un ala-cambiante sea muy amistoso con un humano"-
"Robert y yo somos como si fuéramos familiares" -respondía el joven ala-cambiante siendo escuchado por todos- "el me cuida a mí y yo a él, es un beneficio mutuo entre ambos, ya que lo veo como si fuera mi hermano mayor"
"Interesante" -miraba le pequeño Terrible Terror al joven Ala-cambiante-
¿Y que nombre le pondrás a ella? -preguntaba la pelirroja hacia su amiga que estaba abrazando a la pequeña dragona-
Bueno, es hermosa y bella esta dragona -respondía observando las escamas hermosas de la pequeña dragona- mmm… ¿qué les parece si la llamamos jade?
¿Jade? -preguntaba el joven castaño oscuro dudoso del nombre que le coloco su amiga-
Si, sus colores de sus escamas son parecidos a una jema llamada jade-
Las mujeres les gusta colocar nombres de jemas -decía algo dudoso de que su amiga le colocara ese tipo de nombre a un dragón- ja, ¿qué dragón le gustaría ese nombre?
"A mí me gusta ese nombre" -respondía la pequeña dragona muy gustosa con su nombre que le dio la humana-
"Creo, que te hicieron callar jacob" -murmuraba con burla el joven Pesadilla Monstruosa de escamas rojo anaranjado-
Solo cállate… -mencionaba indignado de cómo su dragón le reprochara eso mientras que todos se reían por su derrota por una dragona pequeña-
Hacía, ¿dónde nos dirigimos, aquilus? -decía mirando a su amigo castaño que estaba adelante del grupo-
Al norte, si seguimos la ruta hacia el norte del archipiélago barbárico -respondía algo pensativo cuanto tardarían en llegar en llegar a alguna isla habitada por tribus vikingas para evitar conflictos entre sus dragones con los vikingos- podríamos llegar a la isla de los furias nocturnas
"Se dirigen a la isla nocturne" -mencionaba el Terrible Terror observando a sus amigos jinetes de dragones-
¿La isla nocturne? -preguntaban todos sorprendidos por el nombre que menciono el pequeño Terrible Terror
"Se rumore entre los dragones de todas las especies del archipiélago barbárico…" -respondía la Terrible Terror que estaba en brazos de Sara- "que es hogar de los furius nocturne"
¿Furius nocturne? -preguntaban todos algo confundidos de ese nombre y que significaba-
Es furia nocturna, ese es su significado… -respondía el castaño entendiendo el significado de esas palabras de ambos dragones pequeños- ¿cómo también existen entre otras lenguas en night furys o night furius?
Aquilus, crees que sea buena idea ir allá -decía algo dudosa a su novio a donde se dirigían- seguramente los furias nocturnas no nos recibirán de buena forma
No tenemos de otra, chicos -mencionaba mirando a sus amigos y a su novia con total seriedad- tenemos que llegar a esa isla de cualquier forma u otra
"Eres aquilus, ¿no es así?" -volaba el pequeño Terrible Terror hasta aterrizar en la cabeza del furia nocturna-
Sí, ese es mi nombre -decía mirando algo dudoso en lo que diría su nuevo acompañante-
"Les advierto que más allá de estos lugares, hay aldeas vikingas que cazan o matan a los dragones…" -decía mirándolo a esos ojos ámbar del muchacho y ver que de alguna forma u otra él tenía un sentido de seguridad en sus acciones y un gran talento para confiar en ellos a los dragones y a sus amigos que lo acompañaban- "deben tener mucho cuidado"
Lo tendremos en cuenta, rex -decía el castaño dándole una sonrisa al pequeño dragón con total seguridad- permanece cerca de nosotros y no te pasara nada a ti y a jade
"Gracias, usualmente es extraño hablar con un humano que entiende nuestro idioma" -decía el pequeño dragón algo dudoso para volver al jinete del Ala-cambiante-
No te preocupes, los jinetes de dragones seguramente hablaban el draconiano desde hace generaciones atrás -decía la de cabello castaño claro a la dragona que aun la tenía en sus brazos- es normal de que ahora solo hayan pocos jinetes de dragones
¿Y cómo nos haremos llamar? -preguntaba el pelirrojo oscuro a sus amigos y compañeros-
Cierto, no podemos estar llamándonos jinetes de dragones siempre -respondía la pelirroja al saber que ya no serían los únicos jinetes de dragones en el mundo-
¿Qué les parece, si nos llamamos los jinetes negros? -mencionaba el pelinegro tomando la palabra hacia sus amigos-
¿Jinetes negros? -preguntaba el castaño algo curioso por el nombre del grupo de jinetes que formarían desde hoy-
Ya saben, aquilus es nuestro líder y que nuestro símbolo sea de un dragón como aquiles -señalaba Robert a su amigo que estaba delante de ellos-
"Me gusta la idea"-mencionaba el joven ala-cambiante junto al resto de los dragones en aprobación-
"Es verdad, que aquilus junto con aquiles han sido buenos para guiarnos como líderes" -mencionaba la joven furia nocturna azulada al ver a la pareja de su hermana humana con el furia nocturna negro-
Aquilus, serias nuestro líder -decía robert mirando a su amigo con seguridad al reconocer la gran destreza de su amigo en varias misiones con los nisarines- ya que tienes ese artefacto que nos puede ayudar en nuestras dudas
No lo sé, chicos… -murmuraba algo dudoso al ser líder del nuevo grupo que estaban formando este día- ser líder es una responsabilidad muy difícil
Nosotros confiamos en ti y en aquiles -mencionaba la rubia animando a su novio en ser el líder de los Jinetes Negros- tu nos has demostrado ser un excelente líder, mientras vivíamos en alahmut
María… -observaba incrédulo a su novia en otorgarle a él como líder-
"¿Qué dices, hermano?" -mencionaba el joven furia nocturna negro volteando su cabeza a su hermano humano- "Así nos encargaremos de liderar a este pequeño grupo nuevo de jinetes de dragones"
Aquiles, tu… -miraba sorprendido a su hermano dragón que estaba apoyando en que él sea líder de los Jinetes Negros-
"Sin importar que decisión tomes hermano, te seguiré hasta la muerte" -miraba fijamente a esos ojos ámbar de su hermano humano mostrando su decisión como los demás-
Es cierto… -murmuraba siendo escuchado por todos mientras acariciaba a su hermano dragón- somos hermanos desde que nos conocimos por primera vez…
"Aquilus…" -observaba impresionado con una sonrisa leve característico de él al saber que decisión había tomado-
Entre la familia se ayuda y se apoya sin importar cuál sea la dificultades que nos aguarden adelante… -mencionaba con melancolía al decir esas palabras debido que había escuchado eso de su padre en algún momentos cuando su madre aún estaba viva en su niñez- Escúchenme, todos… este será el día de que nos encargaremos de que humanos y dragones puedan coexistir sin importar las indiferencias que tengan, nos uniremos en una misma vida ayudándonos a todos sin importar cual fue nuestro pasado…
Te apoyaremos aquilus -mencionaban todos sus amigos apoyando las palabras de su amigo-
Sin importar las dificultades, que nos amparen más adelante -mencionaba Robert apoyando a su amigo completamente en las decisiones que tomara-
Seguiré tu camino a donde vayas -decía María mirando a su novio con seguridad en sus palabras de apoyo hacia su pareja sin importar lo que el decidiera-
"Te seguiremos, aquilus" -mencionaban los dragones apoyando las palabras del castaño-
"No estás solo, hermano" -mencionaba el furia nocturna hacia su hermano humano con total apoyo debido que siempre se han ayudado durante estos largos años desde que vivieron en alahmut- "hasta el final de nuestras vidas, te seguiremos"
Hoy, ya no somos jinetes de dragones…-decía acariciando la cabeza de su dragon y mirar atrás a sus amigos y novia que lo seguían, mientras se colocaba su capucha de su atuendo seguido del resto imitándolo- ¡hoy nace el primer grupo de jinetes de dragones llamados, los jinetes negros!
¡Sin importar quienes nos enfrenten sentirán nuestro acero! -mencionaban todos desenvainando sus espadas que fueron dadas por los nisarines de Alahmut-
"¡Sin importar quienes quieran enfrentarnos, sentirán nuestro fuego!"-mencionaban los dragones disparando un conjunto de llamaradas arriba haciendo una gran explosión de fuego-
Muy bien, jinetes negros -mencionaba sujetando bien las correas de su montura de su dragón y mirar a sus amigos y novia detrás de él- ¡nos dirigiremos rumbo a la isla nocturne!
¡Sí! -gritaban al unísono como un grupo unido junto a sus dragones con sus rugidos representando a sus especies-
Sin más, el grupo de dragones montados por sus jinetes en sus lomos se dirigieron rumbo al norte hacia la isla de los furias nocturnas con provisiones necesarias hasta que les quedaran pocas provisiones y tener que acampar otra vez en una isla. Tras alejarse de la isla donde acamparon, no notaron que entre las nubes se encontraba un dragón desconocido vigilándolos de lejos desconfiando de los humanos montados en dragones.
Hasta aquí llega el capítulo, espero que les haya gustado como está quedando este proyecto del reescrito, dejen sus review para saber su opinión de que si le agrado como termino redactando mi fic actualmente.
P.D: Déjenme en los review ,si quieren saber el contenido de "él códice de dragones", así sabrán que especies aparecerán en este fic. Claro, ¿que lo tendría que publicar cuando lo termine?
Disclaim: Los personajes de HTTYD son propietarios de sus respectivos dueños y creadores, excepto mis oc's que son de mi creación y la trama de la historia esta solo para entretener sin fines de lucro.
Atte. Ustedes, Mercenary Hunter.
