Hola!!! Jejejeje creyeron que ya me había olvidado del fic pues nop!!! Aquí me tienen de regreso, es que mi madre me tenía castigada la compu y la compu portátil. Y me decía: "Hasta que no acabes tu quehacer no puedes tocar las computadoras" y yo así de noooooooo!!! Jejejeje así que me aplique en mis quehaceres domésticos y hoy estoy libre!!! Yuhu!! Pero no crean que solo me la pase de cenicienta también escribí mucho, mucho, mucho, digamos que a continuación va un maratón de capítulos de "Corazón de Cristal" así que siéntense, pónganse cómodos y a leer!!!

Los viejos rencores nunca se olvidan

Miraba el hermoso ángel, hubo un momento en el cual me perdí en esos ojos dorados como el sol. Al ver a ese glorioso ser sentía como si nunca hubiera existido un agujero en mi pecho, todo era perfecto, pero no estaba curado, sentía tranquilidad al verlo sano y bien. De repente vino a mi mente la frase de: "Será como si nunca hubiera existido" y toda esa tranquilidad se evaporo , de hecho me sentía molesta, dolida, me sentía mal.

-¡Vamos a la casa, todos estarán felices de verte!- Dijo Alice, mire a Edward altaneramente, dándole a entender que no me agradaba.

Los tres fuimos a la casa, cuando vieron a Edward todos fueron a abrazarlo, Alice lo tomaba del brazo y no lo soltaba, di media vuelta y comencé a correr a mi casa, cuando llegue me bañe y me cambie, me dirigí a la biblioteca y tome mi libro favorito: "Cumbres Borrascosas".

Me encantaba leer. Leia mi libro tranquilamente cuando comenzó a sonar mi celular, era Alice, no tenia ganas de salir así que no conteste, segundos después escuche como alguien se acercaba a mi casa, hice caso omiso. Alice toco la puerta mientras me gritaba

-¡Isabella se que estas allí! Ven en este preciso momento o tirare la puerta

Me gustaba mi puerta. Por la seguridad de mi puerta la abrí

-Bella vamos a ir de cacería ¿Vienes?- me pregunto Alice

-No, gracias, no quiero salir

-Vamos Bella por favor

-Alice yo…tengo flojera- le dije a Alice, esta me miro con cara de pocos amigos

-Bella ¿Qué es lo que sucede? Dime la verdad

-Pues…la verdad tu hermano no me agrada

-pero ¿Qué te hizo?- me pregunto Alice mordiendo suavemente su lave inferior, estaba nerviosa

-No lo se, no lo se, no me agrada y punto

- OK, esta bien, bueno te veo mañana en la escuela

- Si, te veo mañana

Cuando Alice se marcho volví a la biblioteca, me acomode en mi sillón y seguí leyendo. Intente concentrarme en mi lectura pero no pude, estaba pensando en Edward ¿Qué es lo que me hizo para que sintiera tal apatía hacia el? Ni siquiera me acuerdo haberlo tratado antes.

Salí al bosque y vague por allí hasta que fue de madrugada, regrese a mi casa me aliste y me dirigí hacia la escuela.

Cuando llegue me estacione, ya era tarde, tome mis cosas y me dirigí a la escuela. Todos hablaban del chico nuevo, Edward Cullen, no se que tenia de especial que fuera nuevo en la escuela.

Caminaba por el estacionamiento pensando en Edward estaba tratando de encontrar algo especial en el como para que toda la escuela estuviera hablando de él.

-¡Bella!- me grito una voz aterciopelada, OH, OH, invoque a Edward Cullen con el pensamiento, seguí caminando, Edward me alcanzo y camino a mi lado

-Hola- me saludo, yo no seria hipócrita hablándole bien o diciendo que me agradaba cuando pensaba que él era lo peor que podía existir y sintiendo apatía hacia él

-Talk with my hand- me limite a decirle poniendo mi mano con la palma hacia él a la altura de su cara, seguí caminando mas rápido, la campana sonó, me dirigí a mi primera clase.

No había otro tema de conversación que no fuera del guapo Edward Cullen, eso me ponía de mal humor. Era la hora del almuerzo, salí al patio a respirar un poco de aire fresco para relajarme, obviamente no necesitaba del aire pero no quería estar en la cafetería oyendo acerca de lo perfecto que es el chico nuevo. Comencé a caminar por el patio cuando escuche que me seguían tres chicas.

-¡Hey Isabella espera!- me grito una de ellas, voltee a verlas, era un trío de chicas las cuales se creían las reinas de la escuela

-Vimos que fuiste la primera que le hablo al chico nuevo y escuchamos que te gusta, pero tengo una noticia para ti Isabella, tu no estas al nivel de él y él no se podría fijar en y ti estando yo aquí- dijo una de las tres, la cual era la líder de las otras dos. Esa humana me sacaba de mis casillas, era cierto que había aprendido a ser buena con los humanos y no comportarme como si fuera superior a ellos, pero una cosa era ser amable y otra cosa era dejarse molestar, ya le había aguantado muchas a esa humana, dejaría de molestarme de una vez por todas pues obviamente yo soy la mejor de loa escuela.

-Mira aquí, obviamente, yo soy la queen, si quieres competir te voy hacer sufrir niñita patética pues tu nunca vas a poder ser como yo, tu tus patéticas amiguitas serán unas perdedoras hasta el fin, obviamente me tienen envidia por que soy una super star y la verdad el chico nuevo no me interesa, él es el que no esta a mi nivel, se los regalo…si quieren le pongo un moño y se los entrego y ahora déjenme de quitar mi valioso tiempo- les dije, la líder se me quedo viendo feo, dieron media vuelta las humanas y se fueron, yo solo sonreí y me adentre en el bosque, no tomaría las clases que me quedaban, me senté en la rama de un árbol y allí me quede.

Después de tres horas de estar sentada en la rama del árbol regrese a la escuela por mi mochila.

Cerraba mi casillero, ya había tomado mis libros y mi portafolio cuando Edward Cullen se acerco a donde yo estaba, debía dejarle las cosas en claro

-Isabella yo…-comenzó a decir Edward pero yo lo interrumpí

-Para ser un vampiro captas lento, mmm… te lo explicare sutilmente: NO-ME-AGRADAS y no quiero que te me acerques o me hables para nada ¿Entendiste? Se que quisieras estar cerca de mi o hablar conmigo obvio, no te culpo, soy irresistible pero yo soy una Vulturi, soy de la realeza y simplemente tu no eres digno de mi atención ¿Captas?

Lo mire por unos segundos, su rostro parecía cincelado en piedra, su mirada era dura y fría, di media vuelta y comencé a caminar pero me tomo del brazo, sentí como la piel que me tocaba ardiera, era como un cosquilleo muy extraño y satisfactorio, era una sensación increíble, jamás la había sentido antes…de hecho me asuste por esa intensa sensación, quite su mano de mi brazo y voltee a verlo.

- Don't touch, no ves que arruinas mi perfección- le dije a Edward, este iba a contestarme pero su club de admiradoras lo comenzaron a acosar, sonreí y me aleje de allí, fui a mi coche y me dirigí al hospital

Había pasado rápidamente el resto de la semana, Edward seguía intentando acercarse a mi, al parecer no se cansaba de mi rechazo. No había ido a la casa de los Cullen, me negaba a acompañar a Alice porque no quería encontrarme a Edward también en su casa ya tenia suficiente encontrándomelo en cada pasillo de la escuela, para que Alice dejara de insistir que la acompañara a su casa me vi obligada a esconderme en el bosque dentro de mi burbuja persona, o sea mi escudo, así Alice no podía ver mi futuro, lo que planeaba hacer y donde planeaba esconderme, eso había resultado durante varios días pero el día de hoy Alice me trapo intentando huir, me tomo del brazo y me llevo a su casa, según hoy es día de SPA en casa, había llamado a masajistas y no se cuanto personal mas especializado en atender a los de nuestra especia para que fueran a su casa a consentirnos. Entramos a su casa, Edward estaba sentado frente al piano, me miraba.

-¡Esme, Rosalie ya llego Bella!- grito emocionada Alice

-¡Estamos en tu habitación!- grito Esme

-¡Vamos Bella!- me dijo Alice subiendo las escaleras, seguía mirándome Edward

-No me mires tanto que me desgasto…o por lo menos cierra la boca, se que soy hermosa pero se un poco discreto- le dije a Edward antes de subir al cuarto de Alice, solo pude ver como Edward miraba a otro lado.

Habíamos pasamos una tarde maravillosa y relajante. Ahora re decorábamos un poco la casa de los Cullen, pero yo quería irme a mi casa, me despedí de casi todos y Salí de allí. Iba a mitad de camino cuando recordé que había olvidado mi portafolio con mis libros de la escuela y mi celular en la casa de los Cullen, regrese, entre por la puerta de atrás. Edward seguía tocando el piano, ahora tocaba "Claro de Luna" de Debussy, camine a la sala lentamente disfrutando la pieza, de repente el ritmo de la música se hizo mas pausado hasta transformarse en algo suave, la música desbordaba dulzura… para mi sorpresa distinguí mi nana ¡Si! ¡Esa era la melodía de mi canción de cuna! La cual Edward me tarareaba cuando era humana, di in paso hacia atrás, olvide que había una mesita con un florero justo detrás de mi, el florero cayo al suelo haciéndose añicos pues no me moleste en atraparlo, de un segundo a otro tenia a todos los Cullen frente a mi.

-¿Qué sucede Bella?- me pregunto Alice

-¡¿Qué sucede?! ¡Ahora lo recuerdo todo! ¡Ustedes me abandonaron! ¡¿Creían que no lo recordaría?! ¡Pues lastima ya recordé todo! Porque ¿No sabían que los viejos rencores nunca se olvidan?

Di media vuelta, quería salir de allí y correr lo mas rápido que pudiera, Edward me tomo del brazo, yo me solté de él bruscamente y le gruñí amenazadoramente

-Si me vuelves a tocar o alguno de ustedes me sigue no dudare en atacarlos

Todos me miraban atónitos, yo solo Salí corriendo de aquel lugar