(A/N): Vengo con capítulo corto, pero creo poder compensarlo con el próximo :)


SENTIMIENTO LATENTE,

Capítulo 9: ¡Que no estoy ebrio! - Parte I


Cuando Carlos despertó aquella mañana, se levantó rápidamente para agradecer una vez más a James por el apoyo que le había ofrecido el castaño aquella madrugada pero el chico no estaba allí. Su cama estaba perfectamente tendida y al parecer se había alistado temprano, al observar la hora en su teléfono, apenas eran las seis, ¿A qué se levantaría James tan temprano? Se preguntó el latino para luego salir de la habitación y encaminarse a la sala donde se encontró con el castaño hablando por su celular.

—¿James? —Consultó el latino.

James se volteó y vaciló un segundo para luego responder —Eh, sí, te llamo luego. —Y con esto colgó la llamada y observó la pantalla un segundo, luego, levantando la vista, sonrió.— Hola.

—¿Con quién hablabas? —Preguntó el recién llegado mientras se dirigía a la cocina a preparar algo para desayunar.

—Con nadie, no importa... —Mintió el castaño en lugar de decir "Sólo planeaba con Katie la forma en que Kendall, Logan y tú me entretendrán hoy."— ¿Qué vas a desayunar?

—Haré pancakes, ¿Quieres?

James rodó los ojos. —Buen provecho.

—¿Sabes si Logan ya se despertó?

—Nop.

—Bueno, sólo quería hablar con él y pedirle perdón... Tú sabes. —Dijo y James asintió sin mostrar interés, estaba enviando un mensaje y apenas le hacía caso al latino.— También quiero darte las gracias, realmente me ayudaste anoche y me sentí más calmado después de hablar contigo. Gracias, James. —Carlos lo observaba fijamente.

James levantó la cabeza sin quitar la vista del celular. —Sí, como digas, para eso están los amigos.

Carlos continuó con lo suyo, después de unos minutos el castaño habló: —Espero que no tengas planes para hoy porque lamentablemente tendrás que cancelarlos.

—¿Por qué?

—Porque, querido Carlos... ¡La feria está en la ciudad y vamos a ir los cuatro?

—¡Pero si tú odias las ferias! —Exclamó Carlos riendo.

—Pero esta especialmente será junto al parque de diversiones al otro lado de la ciudad además quiero probar la montaña rusa.

Carlos abrió la boca para hablar pero James lo interrumpió inmediatamente.

—No aceptaré un no como respuesta de nadie, y espero que a las cinco de la tarde los tres estén aquí porque nos divertiremos mucho. —Intentó sonar convincente.

Carlos esbozó una sonrisa. —Quiero ir al túnel del amor. —Mencionó con voz de enamorado de película barata.

El castaño hizo una mueca. —Sé con quien quieres ir y te aconsejo que no empieces con tus cosas o al único túnel que llegarás será a una alcantarilla con tu cuerpo envuelto en una funda para la basura con tu enorme cabezota en una funda aparte, ¿Correcto? —James no quería ninguna insinuación de parte de Carlos o Logan hacia el rubio hasta la hora indicada, con ayuda de Katie y si a Carlos y Logan les daba la gana de guardar sus cosas hasta que el castaño siguiera las indicaciones de Katie, el plan saldría perfecto.

Carlos hacía una mueca de terror. —No seas tan gráfico, por favor.

Unas horas después, Logan despertó encontrándose con Kendall profundamente dormido en la cama de Carlos. El rubio no se había despertado más temprano después de semejante noche como la anterior en la que se desveló velando los sueños de Logan mientras pensaba en una decisión que tomar, lamentablemente, no podía llegar a ningún punto, mil voces dentro de su cabeza le hacían querer gritar un nombre y salir de todo este asunto, pero otro millón le impedía simplemente decir un nombre para después lamentarlo. Aunque al principio había manejado todo de manera escéptica, ahora escoger a alguien sobre alguien se había convertido en una decisión de vida o muerte. Dormido, se veía más tranquilo para Logan, que sabía que a pesar de todo lo de la noche el rubio se sentía tenso. Logan deseaba hacer algo para que no se sintiera encadenado a tener que tomar una decisión, o al menos algo para que se relajara por un día. En lugar de despertarlo decidió dejarlo dormir un rato y más y dirigirse a la cocina donde fue interceptado por Carlos que empezó a disculparse y a rogar por misericordia, James empezó a observar la escena asqueado cuando Logan también empezó a disculparse y lamentarse por haber iniciado una "Pelea indebida." después de unos cuántos abrazos y juramentos, los chicos reanudaron su amistad y, como si se tratara de un asunto legal, ambos dieron su palabra y dejaron a James como testigo, quien simplemente bostezó y abrió una revista para empezar a leer.

Por otro lado, Kendall yacía en la cama de Carlos intentando dormirse otra vez y enfrentar el día, después de una serie de vueltas en la cama e intentos fallidos de recuperar el sueño, el rubio se levantó a regañadientes y se dirigió a la sala al encuentro con sus amigos, aún faltaban varios días para que su madre y hermana regresaran así que trataría de divertirse con sus amigos y olvidar por más tiempo posible que tendría que tomar una decisión "de vida o muerte." En la sala, se encontraba James tirado sobre el sofá con semblante aburrido hojeando una revista, el castaño, que fue el primero en notar la presencia de Kendall, sólo bajó la vista y bostezó con notorio aburrimiento.

—¡Buenos días! —Cantó el rubio enérgicamente después del gesto de James.

—¡Buenos días! —Respondieron Carlos y Logan desde el comedor y, por primera vez en mucho tiempo, no repararon más en la llegada del rubio y continuaron con su conversación como si el chico por el que peleaban no estaba allí.

Kendall vaciló por un segundo debatiendo en su interior si aquel detalle era algo bueno o algo malo. —¿Me perdí de algo? —Consultó en voz baja acercándose al castaño.

James negó con la cabeza sin levantar la vista. —Sólo un innecesario y bastante estrepitoso reconciliamiento entre el señor y señora fracasados.

—¿Y qué deseabas, que siguieran peleados? —Kendall fruncía el ceño.

—Sería más divertido.

—No entiendo porque eres tan amante de la discordia.

—Porque la concordia es aburrida. —Respondió el castaño desafiante levantando la vista.

Kendall abrió la boca para decir algo pero el llamado de Logan invitándolo a desayunar le hizo guardar silencio y dirigirse al comedor.

—Pero se suponía que Carlos y yo íbamos a lavar la ropa antes de que mamá regresara.

—¡Oh, había olvidado por completo lo de la ropa!

—Dejen la ropa para mañana y punto.

—Pero era mejor acabar hoy y terminar el asunto temprano.

—Pues manden la ropa a la lavandería.

—Eh, James, creo que toda nuestra ropa en montones saldría bastante caro.

—No me interesa, sólo vamos a la feria los cuatro, vístanse.

—¡Pero dijiste que era a las cinco!

—¡Ahora nos vamos a las tres!

—Pero...

—¡Vístanse, YA!

Los tres se observaron entre sí confundidos buscando alguna explicación al deseo repentino del castaño de visitar a la feria. Carlos estaba emocionado, como era de suponerse, pero Kendall y Logan no se mostraban entusiasmados con la idea, preferirían haberse quedado en casa. En el taxi camino al otro lado de la ciudad, James, sentado en el asiento del copiloto, les advertía a los chicos lo que no debían de hacer como si se tratara de niños pequeños.

—...Nada de túnel del amor, nada de ruedas de la fortuna, nada de abrazos en la casa embrujada.

—¿Y por qué nada de eso? —Le retó Logan.

"Porque tendrán suficientemente tiempo para eso cuando estén ebrios." —Porque hoy es un día de a-mi-gos. —Masculló el castaño sílaba por sílaba sin mirar atrás.

Nuevamente, los tres se observaron confundidos. Y Kendall, si realmente se había fijado en la actitud del castaño últimamente. Sabía que James estaba tramando algo.


(A/N): Les dije que era corto, no me miren así .-. Gracias por su review en el capítulo anterior, no tengo mucho tiempo así que complazcan a la tía Liz haciéndole saber que no la matarán, gracias :)

Liz.