notita rapidita: si no recuerdan de qué va la cosa, lean el capi anterior! ya saben, se toma donde se deja :) CAMBIO Y FUERA!

Chapter 9

DÍA 2

DRACO

Al "día siguiente", o como sea, amaneció con un tono rosa extendiéndose a lo largo del cielo e iluminando las nubes con todo tipo de colores brillantes e indescriptibles. Lo único que hice fue sentarme al borde de la habitación del sauce, observando al sol elevarse con la brisa fresca rozándome.

A la vez que el sol se alzaba, el campo pasaba de un color gris a uno marrón, y finalmente a ese dorado despampanante al cual estaba acostumbrado. El cielo se iluminó de un brillante azul, y las nubes blancas se enrollaron y dieron volteretas gracias a un fuerte viento que corrió. El clima se tornó cálido de nuevo, pero no era incómodo. Me puse de pie, sacudí mis pantalones y empecé una caminata hacia el campo. El incandescente sol se sentía bien en mis hombros y sobre mi cabeza – ya que ayudaba a que me librara de las sombras que me invadían en medio de la noche. Dejé a Granger atrás, todavía seguía durmiendo.

Me paseé rítmicamente por entre el campo, notando que parecía como si nunca antes nadie hubiera caminado por él. Guardé las manos en mis bolsillos, bajé la cabeza y comencé a reflexionar de nuevo, del mismo modo en que lo estaba haciendo ayer antes de que Granger quisiera empezar una discusión acerca de las colas de los cerdos.

¿Qué le había pasado al bosque? Cuando me asomé la otra noche para ver qué estaba pasando, el bosque simplemente había desaparecido. Puf. Y en su lugar ahora estaba un campo interminable con un cielo que te quita el aliento - ¿pero qué significaba eso? No pude descifrarlo ayer, y tampoco tenía esperanzas de hacerlo hoy. Lo único que sabía es que la puerta estaba ahora bien escondida. Habíamos tenido el camino del bosque antes. Y ahora… nada. Podría estar pasando por él en este mismo momento y no tengo idea.

-Too-ra-loo-ra-loo-ral-too-ra-loo-ra-li – murmuré para mí, una tonada que se acababa de colar en mi mente. No recordaba dónde la había escuchado, pero combinaba con el sonido del viento. Eso, hasta que oí el pasto crujiendo tras de mí. Me giré para ver a Hermione, como un tornado corriendo hacia mí, sus brazos colgando y su rostro arrugado con rabia y consternación. Abrí los ojos ampliamente.

-¿Qué hiciste? – gritó.

Fruncí el ceño, indignado.

-¿Qué quieres decir con que qué hice?

De repente, vi su cara veteada de lágrimas, sus ojos llenándose de más de ellas, que corrían por su rostro al tiempo que avanzaba. Se detuvo abruptamente, pasando la manga de su camisa por su cara con su ceño arrugado y su labio temblando.

-Acabo de levantarme y sólo me senté dentro de ese sauce y lloré alrededor de media hora por nada – balbuceó, sorbiendo – ¡soy como una bañera chorreante! ¡No hay nada mal! ¡Nada! ¡Y no… no puedo parar! – se ahogó con sus palabras y pasó sus dedos por su rostro. Me la quedé mirando.

-¿Qué en el infierno te hace pensar que yo hice eso?

-¡La canción que cantaste anoche! – estalló, sonando como si estuviera a dos milímetros de quebrarse completamente – Fue triste y… ¡Triste! Me hizo sentir triste toda la noche, ¡incluso cuando estaba dormida!

-Me dijiste que cantara lo que sea – repliqué.

-Sé lo que hice – farfulló, tragando duro – Pero tú tuviste que darte cuenta que algo no estaba bien. ¿De qué color eran las luces?

Parpadeé.

-¿Qué luces?

-Las luces que vi justo antes de dormirme – las luces que me cubrieron cuando cantaste – prácticamente rugió.

-No sé – coloqué mis manos a los lado, con las palmas hacia arriba - ¿Azul?

-¿Azul? Ves, ¡eso no puede estar bien! – sacudió la cabeza fuertemente – Cuando yo te canté, las luces fueron doradas.

Mi boca se abrió.

-¿Qu… qué crees que se suponía que debía hacer sobre eso?

-Usar tu cerebro – sorbió furiosamente, pasando de mí.

-Granger, no es mi culpa – me volteé, apretando mis manos.

-¿Por qué no puedes admitir que has hecho algo mal?

-¿Por qué tienes que culpar siempre a alguien? – repliqué. Su labio tembló y más lágrimas cayeron. Mi mandíbula se apretó. De repente no se sentía bien discutir con alguien serpenteando en el borde del histerismo. Estaba bajo un hechizo, claramente – y quizá tenía razón, quizá la canción la hizo sentir mal. Pero igual no tenía idea de cómo mejorar el humor de una chica de alta preservación como Hermione. Por otro lado sabía que necesitaba mejorarlo o ella me descabezaría. Exprimí mi cerebro a la vez que ella se giraba y seguía avanzando a paso rápido. Hice una mueca, empujé mis manos dentro de mis bolsillos y la seguí. ¿Qué querían estas tontas chicas? ¿Chocolates? ¿Sonetos? ¿Flores?

-Tendría que haber sabido mejor que andar pidiéndote nada – dijo enojada – Desde que tú no has sido nunca –

Ella se detuvo repentinamente y yo dirigí mi mirada hacia abajo. Mi corazón martilleó y me detuve. ¿Qué había en el pasto? ¿Una serpiente? ¿Un hueco?

Ella se dobló. La observé cautelosamente al tiempo que se arrodillaba y luego tomaba algo. Cuando se giró, su rostro bañado en lágrimas estaba sonriente.

Entre sus manos sostenía un fino tallo de un narciso tan amarillo que lastimaba mis ojos. Lo levantó y tocó unos de sus delicados pétalos. Entonces, secó su rostro con su manga y no más lágrimas salieron. Alzó sus brillantes ojos y los alineó con los míos, observándome por un momento. Su sonrisa empequeñeció, pero sus ojos se iluminaron más. El viento capturó su cabello y lo hizo danzar alrededor de sus hombros. Y luego – espera, ¿se sonrojó?

-Gracias – dijo. Mis cejas se levantaron.

-Yo… yo no tuve nada que ver con eso – apunté.

-Por supuesto – dijo ligeramente, se dio vuelta y siguió caminando, aspirando la esencia de la flor. Me la quedé mirando, un poco desequilibrado sobre mis pies, no muy seguro de lo que había pasado. Luego tragué. Había estado pensando sobre flores…

Y ella de pronto parecía más feliz…

Miré hacia arriba al cielo, y después estreché los ojos amenazadoramente a éste.

-Maldita Sala – murmuré, pero empecé a caminar de nuevo.

No me tomó mucho alcanzar a Hermione – mis pasos eran más largos y ella no estaba caminando muy rápido. Disminuí mis pasos para mantenerme tras ella…

Pero entonces ella disminuyó sus pasos también. La miré, tratando de calibrar lo que iba a hacer…

Se volvió y me miró. Me dio una media sonrisa – algo incierta. Después levantó sus cejas e inclinó su cabeza. Mentalmente me tropecé. Qué - ¿quería que caminara junto a ella?

Esperó.

Tragué de nuevo, estampé una expresión de fastidio en mi cara, empujé las manos en mis bolsillos y caminé hasta su lado. Pero –oh, qué maravilla – ella no dijo nada. Empezó a caminar de nuevo, oliendo su flor y, uno al lado del otro caminamos alrededor y alrededor del sauce, sin decir una palabra por el resto del día.


HERMIONE

Fue magia. Esa es la única manera de la que puedo explicarlo. Y afortunadamente, en el mundo que había conocido cuando tenía once, eso era una explicación completamente válida.

Porque cuando me desperté esa mañana, estaba positivamente absorbida en la depresión. No podía hacer nada para evitarlo. Me había sentado en ese sauce y peleado conmigo misma por lo que se sintió como años, pero no pude deshacerme de la sensación, no importaba lo que hiciera. Solo estuve sollozando como una pluma del baño.

Pero entonces, cuando esa daffodil había aparecido enfrente de mí, esa agonía se había levantado y desvanecido en un instante, como una nube moviéndose hacia un lado para revelar la gloria completa del sol. Y cuando aspiré el aroma de la flor, mis lágrimas se detuvieron. Y cuando me di vuelta y vi la expresión asustada y atrapada de Draco, sabía que él había sido el que la conjuró.

Fue como lo de la almohada de Slytherin. Solo que esta vez, él había estado pensando en mí.

Después de eso, me había sentido ridículamente bien, casi tonta. Pero no habladora. Observé el campo y el cielo como si fueran el doble de hermosos que antes – porque lo eran. En la parte trasera de mi cabeza, sabía que la flor me había transportado al extremo opuesto de esa sensación agónica con la que desperté, pero definitivamente la prefería. Estaba de tan buen humor que incluso invité a Draco a que caminara a mi lado. Y, sorprendentemente, lo hizo.

Caminamos por años, o unos pocos minutos, aunque con ese campo… mejor no digo nada. No me sentía inclinada a discutir sobre las nubes, o hablar sobre las reglas de la Sala, o a dónde se había ido el bosque. Ni siquiera me detuve a permitirme a mí misma estar desconcertada con el hecho de que Draco obviamente había pensado una flor para animarme. Solo sonreí, y olí mi daffodil, disfrutando el sonido del par de pasos a través del campo en vez de uno solo. Aunque sí tuve que detenerme de tropezar y empezar a saltarme los pasos.

Eventualmente, al tiempo que el cielo se oscurecía y el viento se hacía más silencioso, mi estado de tonta se desvaneció y me volví sensible de nuevo. Y tenía sueño. Miré a Draco. Él miraba al frente, hacia la primera estrella centelleando en el horizonte. Disminuí los pasos. Él hizo lo mismo.

-Está oscureciendo – dije. Él lucía como si el sonido de mi voz lo hubiera sorprendido. Después asintió. Me volví e hice el camino de vuelta hacia el sauce. Él me siguió, manteniéndose justo a mi lado. En ese momento más de mis sentidos regresaron.

Algo lo estaba molestando. Había una línea entre sus cejas, y caminaba cabizbajo. Tampoco había tratado de empezar una pelea en todo el día. Mordí mi labio a la vez que atravesaba la cortina del sauce, y él lo hizo después. Ahora, el silencio pesaba sobre mis hombros – pero no sabía qué hacer para remediarlo.

Hizo su camino a su lugar por el reloj de siempre, se sentó y recostó sobre su almohada de Slytherin, cerrando sus ojos en el proceso. Paré y lo miré. Eso es nuevo. Normalmente se sentaba ahí y se quedaba mirando con fastidio la cortina.

Estaba cansado.

¿Siquiera había dormido anoche después de haberme cantado?

Me senté por mi puesto en las raíces y me recosté, pero no podía dejar de mirarlo. Él se movió, luego se giró, se mantuvo quieto por un rato y luego se giró de nuevo. Aspiré una bocanada de aire, cauta.

-¿Te gustaría que te cante?

-Sí, ¿y ser yo el que ande lloriqueando en mi taza de té en la mañana?

-Una taza de té sería agradable – me di cuenta. Pero claro, no apareció enfrente de mí. Me concentré en él de nuevo. – Prometo que no cantaré una canción triste – traté de endulzar mi voz – Y prometo que me detendré si veo luces azules.

Él suspiró pesadamente y luego abrió los ojos y miró con rabia el techo.

-Bien – gruñó. Tragué y después miré alrededor, tratando de pensar en algo.

-Estoy esperando – murmuró.

-Tan pesaroso, Malfoy – fruncí el ceño – Dame un momento.

Su ceño solo se profundizó. En ese momento una vieja canción que mi abuela solía cantarme apareció en mi cabeza y me hizo sonreír.

-De acuerdo, tengo una. ¿Listo?

No respondió. Tomé un respiro y empecé.

"Gran abuelo conoció a la gran abuela,

Cuando ella era una joven señorita tímida,

Y el gran abuelo se ganó a la gran abuela

Con palabras más o menos así:

Azul lavanda,

Dilly dilly,

Verde lavanda,

Cuando sea rey

Dilly dilly

Tú serás reina."

Sabía que Draco pensaría que es una estúpida canción. Pero no comentó nada. A la vez que lo contemplaba por la esquina de mi ojo, observé sus largas pestañas cerrarse. Disminuí el tono de mi voz, pero seguí cantando.

Si tu corazón,

Dilly dilly,

Se siente de una manera,

Dilly dilly,

Y si tú respondes sí,

En una iglesia pequeña y bonita,

En un día,

Dilly dilly,

Te casarás en un vestido,

Dilly dilly,

Hecho de azul lavanda,

Dilly dilly,

Verde lavanda,

Allí seré rey,

Dillý dilly,

¡Y tú serás mi reina!"

Ahí. Las pequeñas luces doradas – y sí, eran doradas esta vez – se elevaron del pasto y lo cubrieron, hundiéndose en su pecho. Dejó salir un largo suspiro, su ceño se relajó y se quedó dormido.

Por un extenso momento, solo lo estudié en esa suave luz, al tiempo que las pelotitas doradas titilaban el aire a mi alrededor. Después de eso, incliné mi cabeza hacia atrás y me relajé. Y cuando las preguntas inevitables acerca de la Sala, cuánto tiempo estaba pasando, y de lo que se suponía que debería estar haciendo aquí entraron a mi mente… yo las bloqueé y las eché fuera, durmiéndome enseguida.

Continuará…


N/T Hello mis hermosos lectores! Cómo están? Espero que supermegabien! Hoy con nuevo capi después de tanto tiempo! Con alegría puedo decirles que oficialmente estoy de vacaciones y que además aprobé el semestre ;) (lo que no les interesa pero tenía que decirlo jaja) y espero seguir trayendoles los capis más seguidos! Por ahora, este capitulo estuvo re tierno la verdad, con eso de la flor ahajdkhgda cualquiera se emboba, no? Jaja, lo cual me lleva a como estoy tan contenta, les traeré el capi#10 mañana mismo! A más tardar el sábado, uds saben uno no puede planear ya en estos tiempos jaja pero bueno, esto para compensar todo el tiempo que la historia estuvo en stand-by :D por último, espero que la historia les esté gustando hasta este momento, y que la traducción esté entendible, como siempre, pueden decirme si leen algo rarito o que no los convenza o que no lo entiendan muy bien… de verdad me encantaría leer sus opiniones sobre lo que sea! Sin más, nos leemos MAÑANA XD!