Capítulo 9: Valor, parte 1
Kendall
Duele, todo el tiempo siento esta punzada en mi pecho, estoy cansado, ya no quiero levantarme por las mañanas, el solo pensar en soportar otro día más causa que toda mi energía se desvanezca. Logan era mi fuente de motivación, lo que me movía a seguir viviendo, pero ahora que todo se acabó perdí las ganas de vivir.
Aun así no puedo evitar pensar en lo que debe estar pasando Logan, tener que aguantar que un desconocido abuse de ti cada vez que quiere, como si no fueras dueño de tu propio cuerpo, debe ser algo terrible. Quiero ayudarlo, quiero liberarlo de toda esta mierda, pero no sé cómo hacerlo, no sé a quién recurrir. Está claro que no podemos hablar con la policía ni con ninguna autoridad, resulta que el tal Kevin es hijo de un destacado político, que maneja a la policía como quiere. Me siento acorralado, no hay nada peor que ver a la persona que más quieres sufriendo y no poder hacer nada para ayudarlo.
—Mmmm...no Carlos….ya has comido suficiente—Escucho a James hablando en sueños. Ayer me habló acerca de la "prueba" que se habían impuesto él y Carlos, me pareció algo tierno, espero que ellos puedan tener una relación normal, aunque James me hizo jurar bajo pena de muerte que no le diría nada a nadie.
Volví a meterme bajo las cobijas y cerré los ojos, tratando de conciliar el sueño, últimamente me cuesta dormir, sin importar lo cansado que esté.
Logan.
No se cuanto más podré aguantar todo esto antes de volverme loco y darme un tiro en la cabeza. Cada día me siento más asqueado y usado, cada día siento que mi cuerpo ya no es mío, que solo soy un muñeco de trapo que puede ser usado y tirado a la basura.
Mis pensamientos se pierden en mi mente, y puedo escuchar como Carlos murmura cosas ininteligibles mientras duerme. Se siente raro ya no estar todas las noches en la misma habitación con Kendall, siento que me hace falta, su calor, la seguridad que siento a su lado, todas esos sentimientos que perdí cuando terminamos.
Me doy la vuelta en la cama, el reloj de mi velador ya marca las seis en punto, en algunas horas tendré que levantarme y enfrentarme a otro maldito día y a otra maldita "sesión". Hay algo que he notado y me preocupa, cada vez me cuesta más hablar, las palabras se quedan estancadas en mi mente, y necesito esforzarme mucho para decir una oración coherente, hasta cantar está comenzando a ser difícil, estoy asustado, ya no quiero seguir viviendo así, creí que era fuerte y que podría resistirlo, por Kendall. Él era la razón que me mantenía en píe, aunque Kevin nunca tocara a Kendall, el solo hecho de pensarlo me aterraba, debía protegerlo a como dé lugar.
Pero ahora ya no está, la razón que me mantenía entero duerme en la otra habitación. Y yo ahora solo soy un montón de restos esperando la chispa que los calcine.
General
La señora Knight terminó de preparar el desayuno y llamó a los chicos. Uno a uno fueron llegando, aún algo adormilados. Katie se sentó de inmediato. Kendall llegó arrastrando los pies y con los ojos prácticamente cerrados, bajo los cuales se marcaban unas prominentes ojeras. Logan parecía perdido en su mundo, no miraba a nadie más, solo se concentraba en su tazón de cereal. Por otro lado James y Carlos no dejaban de mirarse, estaban sentados uno frente al otro, en ambas puntas de la mesa. Parecía que se devoraban con la mirada, pero no intentaban acercarse el uno al otro, sino que a medida que pasaba la semana se distanciaban cada vez más.
—Kendall cariño ¿Otra vez no pudiste dormir?—Logan levantó la cabeza ante esa frase, pero nadie pareció notarlo.
—No mamá, no sé qué es lo me pasa, ya casi no puedo mantenerme despierto, pero cuando trato de descansar el sueño me abandona, por mucho que lo necesite—Dijo bostezando.
—Estás comenzando a preocuparme, quizás deberíamos ir a ver a un doctor—Sugirió Jennifer con voz preocupada.
—No es necesario, solo necesito dormir un poco—Dijo Kendall fingiendo una sonrisa.
—Está bien, si tú lo dices.
El resto del desayuno transcurrió en un incómodo silencio. Incomodo, era la palabra que parecía reinar en el 2j desde hace unos días, de un momento a otro parecía que los 4 chicos que llegaron a Los Ángeles con un sueño y una amistad habían desaparecido. Ahora se evitaban todo el día, si uno estaba en la piscina otro estaba en el parque, en el lobby o simplemente se quedaba en el apartamento, la situación comenzaba a ser cada vez más extraña, sobre todo para Katie y la señora Knight, quienes no sabían nada de todo el drama por el que pasaban los cuatro amigos.
Logan caminaba por el pasillo en dirección al lobby, no tenía nada que hacer allí pero quería alejarse del apartamento por un tiempo. Al llegar se sentó en un sillón y echó la cabeza hacia atrás, sintiendo un gran peso sobre sus hombros.
—¿Logan?—Escuchó la voz de Jett junto a unos pasos que se acercaban.
—¿Qué pasa Jett?—Dijo sin mover la cabeza, no tenía energías para alejarlo.
—¿Podemos hablar?—Preguntó el rubio en un tono que hasta ahora era desconocido por Logan.
—Cla-claro—Contestó el moreno algo descolocado.
—¿Puedes venir a mi departamento, esto es algo que no se puede hablar en cualquier parte?—Logan lo pensó un segundo, el tono en la voz de Jett le decía que era algo importante, pero su instinto le decía a la vez que debía desconfiar, después de todo ya había sufrido suficiente por confiar en quien no debía.
—De acuerdo—Dijo levantándose del sofá. Decidió arriesgarse y no hacer caso a su instinto, sentía curiosidad por lo que Jett necesitaba decirle.
Logan
Seguí a Jett hasta su departamento. Llegamos y luego de invitarme a pasar me indico que me sentara en un sillón y me ofreció algo de beber, le dije que estaba bien y se sentó frente a mi en el sofá. Colocó los codos en sus rodillas y me miró fijamente unos segundos, no pude evitar sentirme intimidado por sus ojos, que parecían buscar algo en lo profundo del marrón de los míos.
—Sé que esto no me concierne y que quizás no me creas nada de lo que voy a decirte—Empezó, frotando su nuca—Pero sé que es lo que te sucede y por lo que estás pasando
Sus palabras fueron como un balde de agua fría que me empapaba de pies a cabeza. ¿A qué se refería exactamente? ¿Cuánto sabía?
—De que- ¿De que hablas?—Pregunté, fingiendo normalidad.
—Seré directo. Sé lo que te ha hecho Kevin, los abusos las humillaciones, todo—Algo en mi interior se rompió. ¿Cuántas personas más lo sabían? ¿Acaso ese maldito lo estaba divulgando por todo Palm Woods? Evité desviar la mirada y me tranquilicé, quizás Jett estaba intentando obtener información.
—No sé a lo que te refieres, no conozco a ningún Kevin—Mentí, pero por su expresión era obvio que no me creía.
—Logan—Dijo, levantándose del sillón—no necesitas mentirme, lo sé todo, y no te traje aquí para juzgarte o para burlarme de ti, lo que quiero es ayudarte, no quiero que mi historia se vuelva a repetir—Su voz se volvió triste en la última oración. Se sentó a mi lado en el sofá y apretó los puños con rabia.
—¿Tu historia? ¿Desde cuándo lo conoces, digo a Kevin?—Pregunté.
Jett tembló ligeramente, echó la cabeza hacia atrás y respiró profundamente antes de comenzar su relato.
"Quizás no lo sabes pero yo soy huérfano, mis padres me abandonaron en un orfanato siendo solo un bebé. Pasé cinco años en ese lugar, entonces, un día, llegó al orfanato un hombre de mirada amable y cabello oscuro, a su lado, tomado de so mano y agarrando su abrigo iba un niño de ojos azules y cabello castaño. Ellos eran Kevin y su padre, se acercaron hasta donde me encontraba y su padre habló conmigo, preguntándome si aceptaría irme a vivir con él, que su esposa se había ido al cielo hace poco y que buscaba alguien que acompañara a su hijo. Yo acepté de inmediato, hasta entonces todo lo que conocía era ese orfanato y casi no tenía conciencia del mundo exterior o de mí mismo.
Ellos me llevaron a su casa y me recibieron cálidamente, dándome una habitación y un lugar en su familia. Todo estaba bien, Kevin y yo nos hicimos amigos con el tiempo, incluso llegando a ser casi hermanos, nuestro padre nos trataba a ambos por igual y gracias a su acomodada situación económica nos daba todo lo que queríamos. Kevin, a pesar de ser 3 años mayor que yo, siempre fue un niño tierno e inocente. Los años pasaron y todo cambio cuando él decidió irse a estudiar y yo me vine a Los Ángeles para cumplir mi sueño de ser actor. Un año después de que nos despidiéramos Kevin llegó a mi departamento, estaba borracho y apenas podía mantenerse en pie, le pregunté que le había sucedido pero me respondió solo con palabras sin sentido.
Al día siguiente le pregunté qué era lo que sucedía; me contó que había terminado con su novio hace poco y que estaba muy mal emocionalmente. Entonces decidí que se quedara conmigo, ese fue mi peor error. Mi hermano ya no era el mismo de antes, no sé qué le habrá sucedido en ese año, pero su personalidad cambió completamente. Ahí comenzaron los maltratos, las humillaciones y finalmente los abusos. Resistí todo eso por casi un año, pero después el volvió con su novio y no volví a verlo, hasta hace unos días cuando te vi salir de su departamento, desde entonces he seguido tus movimientos y atado los cabos, aunque me haya costado uno que otro recuerdo del pasado."
—Yo…yo—Intento hablar pero mi barbilla tiembla, mis dedos están crispados y un frío recorre mi espalda. Creo que salí de mi engaño, todo este tiempo diciéndome a mí mismo que esto no era nada, cuando en realidad esta situación me está destruyendo, así como lo hizo con Jett en aquel tiempo.
—Tranquilo—Dice, abrazándome suavemente. Sus brazos, su calor, su olor, todo me recuerda a Kendall, las cosas habrían sido muy diferentes si Kendall me hubiera abrazado de esta forma, si me hubiera dicho que me entendía, pero en lugar de eso solo actuó como un niño pequeño. Pasa el tiempo y Jett se separa de mí, su mirada está pérdida, como si pensara profundamente.
—Es hora de detener a mi hermano, ya ha causado suficiente daño—Dice con voz decidida.
—Pero él tiene el apoyo de tu padre, lo que lo hace intocable—Replico, recordando lo que sé de Kevin.
—Mi padre no sabe nada de las cosas que Kevin hace, él sigue creyendo que su hijo es un hombre ejemplar, lo lamento en el alma pero tendré que romperle el corazón y decirle la verdad—Dice Jett tomando su chaqueta.
—Te acompaño, haré lo que sea por salir de este infierno—Digo levantándome del sofá.
Salimos de su apartamento y bajamos al estacionamiento, subimos a su auto y emprendemos nuestro camino a la que creo es mi última esperanza.
Kendall
Un temblor recorre todo mi cuerpo, mi brazo está estirado frente a mí pero no tengo la fuerza suficiente como para moverlo. Tengo que hacerlo, tengo que hacerlo Me repito mentalmente, una y otra vez, pero tengo miedo, creo que nunca he estado tan asustado en mi vida.
Logan Su nombre hace eco en mi cerebro, trayendo consigo una oleada de recuerdos y sentimientos, entonces recuerdo porque estoy aquí, porqué tomé mi decisión. Golpeo la puerta con mis nudillos y segundos después aparece Kevin, examinándome descaradamente de pies a cabeza.
—Pero si es mi rubio preferido, ¿Qué es lo que quieres?—Dice con ese maldito tono de voz.
—Que dejes a Logan en paz, que ya no vuelvas a meterte con él—Digo, siento como mi voz quiere temblar, pero lo disimulo.
—Pero Logan es mi juguete favorito, ¿Qué me darás a cambio?
—Tomaré el lugar de Logan, yo…yo seré tu nuevo juguete…
Continuará…
