Capitulo Bonus!

En el periodo de tiempo en el que trato de adaptarse a la Liga, Jinx se había vuelto una de las campeonas más mencionadas por allí. Era muy buena como adcarry, causaba furor entre invocadores. Hasta tenía su propio tema musical! Que mejor que eso? Bueno, si se sentía un poco sola, debido a su reputación de criminal. Pero eso no era lo que causaba su soledad. Hablaba mucho con Shaco, el Bufón Siniestro, otro de los muchos campeones de por ahí. También se encontraba algo solo, ya que los demás lo consideraban en extremo peligroso, y aunque él no se lo dijera, ella podía percibir que esa soledad le dolía. Ella no dio caso a las advertencias de los demás y se decidió a conocerlo. Gracias a su ignorancia conoció a una persona, o eso se supone, súper extraordinaria, divertida y amable. Definitivamente no era lo que aparentaba. De alguna manera le alegraba, ya que sería su amigo y de nadie más! Pero… había estado mirando a los demás campeones, y había uno que llamaba su atención. Era de Ciudad de Bandle, el Maestro Hexplosivo, se hacía llamar. Hexplosivos, le gustaba volar cosas! Era algo de lo que podrían hablar si alguna vez hablaban. Ser descarada era algo que le ayudaba en estas ocasiones, así que, cuando Shaco fue citado a la Grieta, se puso en búsqueda del Yordle.

-Dices que esta por aquí? – pregunta un confundido lanzacohetes.

-Sip! Las habitaciones están en orden alfabético! Así que si estamos por la sección U, significa que no estamos tan lejos, Carapescado. – responde Jinx. Carapescado era el nombre que le había dado a su mejor amigo, su practico lanzacohetes, del que no se separaba, a menos que se tratara de un caso extremo, pero por lo general no lo hacía.

Caminan por unos minutos más, hasta que llegan a la sección Z. Jinx con una carta en su mano, y sacando una túnica de la absoluta nada ve ''Ziggs'' en una de las puertas, se notaba que estaba quemada por explosiones, y algo maltratada por rasguños de alguna herramienta. Poniéndose la túnica y tratando de serenarse lo más posible, toca dos veces y se queda quieta, en silencio.

-Buenos días! Que le trae por aquí invocador? – sale un Yordle todo manchado por explosiones y saluda a Jinx, quien en silencio le extiende la carta.

-Oh, una carta? Gracias! – agradece y abre el sobre, mientras que la chica observa expectante.

-''Es un gusto conocerte, Ziggs''- el Yordle lee en voz alta. Extrañado por esta carta rara, mira al ''invocador'' con cara de curiosidad, exigiendo una explicación.

Ella simplemente se saca la túnica, y deja al descubierto su cuerpo no tan provisto de ropa. Ziggs se sorprende, era la nueva campeona?! Era bonita. No podía negarlo. Su carácter resaltaba más que cualquier otra característica. Le parecía alguien alegre, y tuvo una manera original de presentarse.

-Es un honor conocerte! Soy Jinx! La Bala Perdida! – mientras dice esto hace señas con las manos, haciendo énfasis en ''La Baaaala Perdidaaaa''

-Haha, pues igualmente, soy Ziggs, como ya habrás notado- contesta alegre el Yordle, mirando el gran cartel con su nombre en la puerta de su habitación.

-Lindo nombre, Ziggs- sonríe pícaramente mientras que Ziggs rie ante tal acto.

-Igualmente, Jinx- el yordle le guiña el ojo a la joven.

Ella sonríe y Carapescado mira a Ziggs con celos.

-En fin, quieres pasar? – invita el joven.

-Me encantaría! – dice alegre la Bala Perdida, no, la Baaaaala Perdidaaaaa . En ocasiones la chica podía comportarse como Draven, a pesar de no conocerlo.

La habitación era sorprendentemente grande, pero bastante manchada por explosiones y quien sabe que otras cosas caóticas. Una mesa llena de diseños de bombas y artilugios extraños. No los comprendía, y no trataría de entenderlos. Como si fuera su casa, se sienta en un sillón que se encontraba junto a la mesa, poniendo sus pies sobre ella. Luego de unos segundos, abre los ojos, notando que estaba en una habitación ajena a la suya. Y se sienta derecha, un poco sonrojada. Ziggs nota esto y le dice:

-No estés avergonzada, siéntete como en tu casa, Jinxy! – al decir esto le dedica una sonrisa que le transmite confianza y felicidad a la joven. Pero no vuelve a su posición original. Y decide poner a Carapescado en su regazo.

Ziggs acomoda las herramientas en su mesa de trabajo – no esperaba visitas, perdona el desorden – dice un poco lamentado el Yordle, Jinx hace una seña como si no importase, la verdad que no esperaba una actitud tan educada de un campeón conocido por el caos que causaba. Le agradaba.

Lentamente se levanta, dejando a Carapescado en el sillón, y avanza hacia la mesa de trabajo del Yordle. Quería saber qué hacía. Al parecer Ziggs no había notado su presencia, mientras él seguía ordenando sus cosas, Jinx lo observaba atenta, viendo en la mesa planos de algo que parecía una gran bomba, se titulaba la ''Mega Bomba Infernal''.

-List…!- es interrumpido por una mirada curiosa que lo observa atento. Al darse vuelta se choca con Jinx, quien lo miraba, y luego miraba la mesa de trabajo. Acorralado, se sonroja, por la poca distancia que llevaban el uno del otro. Después de unos segundos, ella se aleja con una sonrisa, continuando con su trabajo de observación del entorno. Ziggs se queda extrañado por su actitud, pero sacude su cabeza, revuelve su cabello y la sigue.

-Tienes una linda habitación, casa, lo que sea… - dice Jinx con una sonrisa. Su clásica sonrisa.

-Gracias! Cuando termines de acomodarte, me gustaría conocer tu habitación – dice Ziggs, como una petición.

-Oh, por supuesto! – dice alegre Jinx.

El resto de la visita conversaron, acerca de cosas de la Liga, acerca de ellos mismos, acerca de todo un poco. Jinx le explico acerca de su pasado. Y Ziggs lo mismo. A medida que el tiempo transcurría las palabras que se decían hacían que su confianza creciera con rapidez. Eventualmente se volvieron mejores amigos.

Habían pasado tres meses desde la llegada de Jinx a la Liga. Era uno de los adc más queridos. Tanto por invocadores como por campeones. Ziggs y ella eran mejores amigos. Ambos sabían que podían contar con el otro para lo que fuese. Pero mientras más tiempo transcurría junto a Ziggs, ella podía sentir como los sentimientos de amistad cambiaban con el tiempo, claro que, al ser algo nuevo para ella, no entendía de que se trataba. Sentimientos de un rojo color llamados amor llegaron al corazón de Jinx, para no irse jamás.

Bueno… el resto es historia conocida…