Capítulo 9
¡Hola! ¡Bienvenidos al capitulo 9 y siiii ya se tarde muchísimo en escribirlo, pero aquí lo tienen es un capítulo largo así que… disfrútenlo!.
Como siempre mil gracias a Anktor sin él no hubiera podido terminar el cap. He encontrado al mejor beta sneak reader que hayyyy! Cuya opinión ha sido de muchísima ayuda y ha dedicado horas a corregirme y darme ideas… nunca podré agradecerle lo suficiente… en realidad ha sido una suerte poder conocer a un amigo como él que esta igual de loco que yo por Zootopia.
Y como siempre a Spunky y a todos los que leen mi fic, gracias por seguir leyendo mi historia espero que les guste…
Sombras Multiplicadas
Caminando en la noche por una calle obscura y desierta de Zootopia, la luz amarilla de las farolas caía sobre los troncos de los árboles y los autos estacionados. Entre las ramas de los arboles soplaba un viento frio, pero los pensamientos de esa sombra llamada en los bajos mundos como 'La hiena' eran tan claros en lo negro de su alma con un sueño sediento de sangre controlando su mente, la sangre derramada no había sido suficiente y pronto la ciudad de los sueños enfrentaría a su peor enemigo.
La niebla parecía tener miedo de la hiena porque se desvanecía a su paso y la tenue luz de la luna dejaba ver una pequeña sombra que caminaban tras él reflejada en un muro blanco, caminaba silenciosa a su lado, desvanecida.
Subieron por un camino que llegaba a una bodega vacía, la hiena gritando le ordenó para que abriera la puerta, cosa que la pequeña sombra que lo seguía no tardo en hacer. Era una puerta muy gruesa y no cedió fácilmente, pero al final de un gran esfuerzo, la puerta le dio el paso a la hiena y dejo pasar al que lo seguía.
Era un recinto oculto que tras esa puerta era amplio, solo iluminado por unas antorchas y la luz que una pequeña ventana que a lo alto permitía entrar. El piso parecía un tablero de ajedrez pues estaba compuesto de grandes bloques de color blanco y negro. La hiena caminaba sin detener sus pasos hasta llegar a un lugar donde cambio bruscamente su dirección hacia la derecha y después llego a una puerta que se parecía mucho a la de la entrada, pero esta solo media unos centímetros, era del tamaño de la pequeña sombra que lo seguía.
La hiena llevaba un saco obscuro y un sombrero corriente que le tapaba los ojos, pero aun así se podía observar cómo le brillaban sus pupilas en la penumbra del ala del sombrero. Era como una aparición, un espectro, una presencia terrorífica.
"¡Sal maldito desgraciado!" Gruñó la hiena.
De la pequeña puerta salió un pequeño camaleón conocido como 'El jefe' vestido con un elegante sombrero de copa y un traje sastre color azul turquesa, de la bolsa del saco caía una cadena de color plateado. Lo acompañaban un séquito de camaleones vestidos todos con trajes holgados y resplandecientes de diferentes colores, elegantes de pliegues en la cintura, sacos largos de amplias solapas y grandes hombreras. Luciendo unos sombreros de fieltro que junto con su atuendo cambiaban de color junto con su piel confundiéndose en su entorno mientras sus ojos giraban mirando hacia todas las direcciones y de pronto en un momento todos habían desaparecido ¡Parecían invisibles! Bailando al compás de una canción con una mezcla de danzón, ska y punk comenzaban a aparecer todos juntos moviendo sus cabezas al compás de la música.
Era increíble la habilidad con la que bailaban y todos tenían botellas con un extraño licor color ámbar del cual se podían apreciar pequeños insectos aún vivos flotando en un líquido aceitoso, cualquiera pensaría que eso no era bueno para consumir, pero para esas pequeñas criaturas era un gran festín y proyectaban su lengua hacia el licor en una fracción de segundo, parecía no importarles la presencia de la hiena, hasta uno de ellos se atrevió a decir: "¡Denme más licor antes de que comiencen los golpes!" Todos los demás comenzaron a reír.
El jefe camaleón le tenía un gran respeto a la hiena, además con la cara de desprecio absoluta que lo miraba se sentía como una minúscula y moribunda cucaracha justo antes de morir.
"Señor hiena…" Trago saliva con cierta dificultad el camaleón haciendo una señal para que los demás guardaran silencio y continuo "Se que usted quiere resultados ya, pero estamos trabajando en ello"
La hiena mostro su arma amenazando a los camaleones.
"Quiero que sigan investigando por mi"
"La situación es mucho más complicada de lo que creíamos… Señor" Decía el camaleón en un tono de preocupación forzando una sonrisa.
"¡Recuerden que no podemos confiarnos en Snake aunque trabajemos con él! No olviden que desde su punto de vista soy alguien que puede mantenerlos con vida así que no me importa si la situación se ha complicado, porque desde mi punto de vista ustedes son unos inútiles ¡No me sirven en lo absoluto!" La hiena gritó lleno de furia con una mirada amenazante riendo en momentos con su inconfundible carcajada histérica.
De pronto todos los pequeños camaleones se asustaron y se tornaron de color rojo al mismo tiempo, ya que ese cambio de color solo era en respuesta a su estado de alerta y eso significaba que realmente le tenían miedo a la hiena ¿Y quién no? Él era la representación del diablo encarnado.
"Han dado con Jimmy Di y esa lagartija nos ha contado que han estado investigando el club, ha logrado quedarse callado y la buena noticia…" Dijo el camaleón.
"¡¿Hay una buena noticia?!" Lo interrumpió la hiena inclinándose hacia el pequeño jefe con una mirada diabólica.
"La buena noticia es que… que… no saben para quién Jimmy Di trabaja en verdad" Contestó el camaleón con las patas bien refundidas en las bolsas de su pantalón al mismo tiempo que movía la cabeza estirando el cuello tratando de esconder su nerviosismo dando unos pequeños pasos alejándose del temido depredador.
"Eso significa que han dado con la ubicación" Dijo con rabia la hiena.
"Si, pero continuaremos con el plan, los seguiremos a donde vayan, hemos seguido sus huellas en cada minuto hasta dentro del precinto"
"jajajaja ¿Hasta en el precinto? Bien hecho. Convocaremos a Snake, ese cabrón tiene que tener más cuidado, tendrá que matar a ese Jimmy Di y así lo solucionaremos"
"¿Crees que quiera matar a Jimmy Di?"
"Si no lo hace, tendremos que encontrar el modo de alejarlos del club" Los ojos de la hiena brillaban con malicia "No se ustedes, pero yo no estoy dispuesto a sangrar otra vez por culpa de esos malditos"
El jefe de los camaleones encaró una ceja al escuchar lo que la hiena le acababa de decir, le tendió una pata y le dijo:
"Estamos contigo"
La hiena le estrechó la pata con fuerza
"Jimmy Di debe morir"
Judy POV
Habían pasado varios días desde que el plan de ese lobo Spunky de intervenir la computadora de Jimmy Di Club había sido todo un éxito, al menos no habíamos terminado con una patrulla destruida. Era la oportunidad que habíamos estado esperando para conseguir pistas y aunque no lo crean me empezaba a caer bien ese lobo, pero eso no significaba que me haya olvidado de que era un hacker y que hacía uso de herramientas un poco fuera de la ley ¿Debería desconfiar de él? Si debería, pero por desgracia ese era otro punto más que añadir a la larga lista de cosas que me hacían debatir entre el 'debería' y el 'podría' pero tenía un buen presentimiento sobre lo que pasaba, sin embargo, aún nos faltaba obtener la información que necesitábamos. Yo deseaba que todo se resolviera con más prisa, pero teníamos que ser pacientes.
Mi plan para esos días había consistido en esconderme en mi cuarto cuando salía del ZPD, si tenía un poco de tiempo me iba al parque con Loui y no podía evitar escuchar música deprimente y convertirme en la perfecta heroína trágica como la peli de Furrmeo y Julieta. Me había creído diferente. Por momentos había pensado que le gustaba a Nick, su forma de actuar esos días había cambiado o tal vez era mi forma de engañarme porque como todos saben soy una coneja tonta enamorada.
Bueno a decir verdad a donde volteara parecía haber animales enamorados en todos lados así que siguiendo el consejo de Loui me decidí a manejar el asunto como una adulta y resolverlo. Sabía que Nick tenía novia, aunque él nunca me hubiera hablado de eso, pero tal vez si me decidía a conquistarlo podría encontrar la respuesta a su silencio. Era imposible no sentir que me derretía por dentro cada vez que él me hablaba o me mandaba mensajes. Ansiaba hablar de eso con Fru Fru, pero ella sabía que había salido con Jack, yo misma estaba furiosa porque me había dejado llevar por los encantos de esa liebre.
Mis pulgas zoombis me recordaban a cada rato que a veces era Judy la sensata, Judy la paranoica y Judy la débil. Seguía pensando como una heroína trágica de las pelis que se consumía. Hasta que llegó un momento en el que me sentí aburrida de ser tan insegura, lamentando mi suerte de que Nick estuviera enamorado de otra, así que respire hondo y me dije "¡Haré que Nick se enamore de mí! Pero al mismo tiempo me mostraré indiferente" De pronto sentí un revoloteo en mi estómago las pulgas zoombis se anotaban una gran victoria.
Nick POV
Desde que esa plaga se había estado extendiendo en mi vida a marchas forzadas todo había cambiado. El maldito conejo rallado seguía vivo fijando sus ojos en Zanahorias cada minuto que pasaba. Sí, Jack Savage el chico que parece modelo de revista, el cual en esos días había estado usando toda su inteligencia para resolver el caso del concejal. Dedicado como ninguno a su trabajo, había sido impecable, sabia guardar un límite con todos los oficiales en el ZPD, pero realmente tenía un problema conmigo y en realidad tengo un don natural para llamar la atención. Aunque al principio Zanahorias y yo no es que fuéramos los mejores amigos, el mérito ha sido todo de ella por tolerar mis comentarios sarcásticos y mi gusto por hacerla enojar, para mí eso es tan natural como respirar.
Era frustrante lo que me resultaba soportar al conejo salvaje, su mirada me seguía a donde quiera que iba por el precinto, ya sea en el cubículo, en la cafetería o en el baño. La mayor parte del tiempo aceptaba tanta atención indeseada y a pesar de todo, las cosas iban mejorando poco a poco con mi plan del 'Encanto Wilde' ya que sentía por Zanahorias una atracción que no podía negar y si seguía así pronto ella se enamoraría de mí.
El plan había estado funcionando y no podía fallar, soy un zorro escurridizo y encantador, esa es la mejor combinación para conquistar a las chicas así que sabía que Zanahorias no podría resistirse a mis encantos y detalles. No pasaba ni un solo día que no le recordara que estaba disponible para ella siempre. Pero ¡Claro! Ustedes saben que tengo que salir con Zara. Cada vez me costaba más no decírselo a Zanahorias, pero el plan tenía que ser perfecto. No podía evitar sentir un escalofrió cada vez que pienso en esa zorra, era como presentir la calma antes de la tormenta y eso no me gustaba.
Y aquí estamos de nuevo en el precinto uno, un día cualquiera para los ciudadanos de la ciudad de los sueños, pero para nuestros oficiales favoritos del ZPD era hora del almuerzo:
Judy estaba sentada al lado de Nick en la cafetería, no podía creer al ver que Benjamín le daba un mordisco a una de las endemoniadas donas rellenas cubiertas de chocolate que Nick había llevado de CinnBone el lugar favorito del zorro, en un intento de conseguir que el cheetah no siguiera enojado con él y por supuesto que el plan había funcionado ya que sus ojos brillaban de placer.
"Esto está buenísimo" Dijo Benja con una sonrisa de oreja a oreja.
Judy se echó a reír.
"¿Tienes más?" El cheetah preguntaba llevándose la dona a la nariz tratando de llenar su cerebro con el inconfundible aroma del chocolate, tal vez así podría pensar mejor.
"Espera un momento" Contestó Nick abriendo la alacena donde guardaba su "Fox Survival Kit "que consistía en un arsenal de chucherías, que por regla general guardaba en una caja protegida por una nota que decía 'Ni se atrevan'
"Tengo galletas rellenas de moras" Dijo entusiasmado el zorro.
"¿Vas a compartir tus galletas rellenas?" Judy le preguntó a Nick soltando una carcajada sin dar crédito a lo que veía porque, en ningún caso, bajo ninguna circunstancia, en ningún sentido, bajo ninguna condición, de ninguna forma ese zorro compartía sus preciadas galletas, eso era un milagro ya que ni ella podía acercarse a esa preciada caja.
"Es por una buena causa. Además, siempre puedo decirle a tu madre que me mande un paquete exprés" Nick le contestó a Judy con una sonrisa mientras le ofrecía a Benja una galleta.
El cheetah meneó la cabeza mientras observaba la pequeña delicia en la pata del zorro.
"Ah no, si de verdad quieres que te perdone me tendrás que conseguir lo que me prometiste y además tienes que calentar la galleta primero en el microondas" Dijo Benjamín en un tono de mando.
Nick solo frunció el ceño, no había tenido tiempo de conseguirle la cita, aunque quisiera no podía librarse de esa promesa y alimentar a Benjamín, era un martirio, pero al menos así lo mantendría entretenido por un tiempo mientras se le ocurría algo mientras usaba su arsenal de herramientas para conseguir que esa hermosa chica quisiera salir con el oficial más regordete del precinto y eso no sería algo fácil.
"¿Qué le has prometido?" Preguntó Judy curiosa levantando sus orejas.
"Cosas de chicos coneja entrometida… "Dijo Nick refunfuñando no estaba de humor para las preguntas de Judy, ya era demasiado tener al cheetah comiéndose sus preciadas galletas.
"¿Qué pasa zorro? ¡Estoy esperando!" Gritó Benjamín dándole golpes a su panza.
"Lo sé… lo sé, pero después de ver cómo te has comido las donas estoy seguro de que tus papilas gustativas están saturadas y acabaras muerto de una sobredosis de placer"
"Cierto, mejor jugar sobre seguro, la primera que sea a temperatura ambiente"
Nick seguía frunciendo el ceño mientras abría el envoltorio y le aventaba la galleta directo a la boca del cheetah.
"¡Madre del amor hermoso, que buena esta!" Gritaba Benja al mismo tiempo que masticaba incorrectamente haciendo ruidos.
Judy intercambió una sonrisa pícara con Nick.
"¡Una de mantequilla de cacahuate!" Dijeron al unísono.
"¿Mantequilla de cacahuate?" Repitió Benja sin comprender.
"Eso mismo" Dijo Judy con una carcajada y comenzó a rebuscar en la caja de Nick hasta dar con un paquetito de galletas. Lo sacó con un gruñido triunfal diciendo "¡De seguro has ganado cinco kilos con lo que has comido y el jefe Bogo no estará muy contento!"
"Estoy en edad de crecimiento"
De pronto se acabó la diversión al escuchar que alguien entraba a la cafetería.
"¡No puedo creerlo! ¿Qué es lo que están haciendo? Juntos son tan peligrosos como la gasolina y el fuego" Gritó Francine con una expresión disgustada viendo como sobrealimentaban el zorro y la coneja a Benjamín. Bueno si es que realmente había una manera de sobrealimentarlo.
Nick dejó a un lado la caja tratando de esconderla con una sonrisa muy muy muy falsa.
"¿Saben que el guapísimo JS los está buscando?" Preguntó Francine poniendo sus ojos en blanco y tomando de la pata al cheetah tratando de protegerlo.
"¿Quién?" Preguntó Nick al escuchar un nombre que no le sonaba en lo absoluto.
Francine chasqueó la lengua.
"¿JS?" Preguntó Judy "¿Te refieres al agente Savage?"
El rostro de Nick se volvió serio, pero disimulando una sonrisa dijo "¿Cómo le va a nuestro amigo el conejo Salvaje? ¿Sigue tan simpático como siempre?"
El sarcasmo de Nick era tal que no pasó desapercibido para nadie hasta Benjamín soltó el pedazo de galleta que tenía en sus patas haciendo que callera al suelo como si hubiera perdido el apetito.
Nick y Judy caminaban rumbo a la oficina del agente Savage, uno al lado del otro por el largo corredor cuyo piso brillaba como espejo, el ruido de sus pasos se escuchaba como eco ya que iban en silencio. Judy parecía perdida en sus pensamientos no podía dejar de pensar en lo que había hablado con la liebre hacia unos días, pero no era capaz de decírselo a Nick, no sabría cómo él lo tomaría ya que Jack con una sonrisa le había dicho que ella tenía un futuro prometedor, no solo como policía si no como una valiosa detective del ZBI afrontando casos difíciles y que llegaría el momento indicado para tomar una decisión.
La liebre no dejaba de hacerle preguntas personales todo el tiempo y le había dejado muy en claro que algún día tendría que dejar a Nick de lado para seguir su carrera, a ella le dolía escuchar que Jack pensara que ese Nick no tenía ningún futuro y ella algún día tendría que afrontar la realidad y aceptar que ese zorro era un estorbo para su carrera como policía de Zootopia. Judy no tenía nada que pensar a pesar de que las palabras de Jack la habían dejado fría, ella jamás dejaría a su compañero, era alguien irremplazable en su vida y la nueva Judy le mostraría a esa liebre que estaba totalmente equivocado.
"¿Estás bien?" Preguntó de pronto Nick al ver como Judy fruncía el ceño con un aire distraído.
La coneja volteó a ver a Nick mirándola preocupado.
"Sí, estoy bien" Hizo una pausa jalando sus orejas" Han sido días tranquilos ¿No?"
"Definitivamente, solo hay que esperar" Contestó Nick poniendo sus patas en los bolsillos mientras le sonreía a la coneja.
"Sí lo sé" Judy esbozó una leve sonrisa tratando de caminar más de prisa dando unos pequeños brincos.
"Algo te está molestando"
El comentario del zorro estremeció a la coneja, ella se había obligado a mantenerse callada, así que era mejor cambiar el tema.
"¿Qué haremos cuando sepamos algo de información?" Preguntó Judy refiriéndose al club de Jimmy Di bajando la voz para que nadie en el precinto pudiera escucharla.
"Ya sabremos qué hacer"
Judy no contestó y en cuanto llego a la puerta de la oficina de Jack Savage se quedó petrificada. Sabía que las reuniones con la liebre siempre eran algo tensas ya que Nick y Jack no se soportaban entre ellos.
"Anda" Dijo Nick dándole un codazo "Vamos a entrar me muero de ganas de ver a ese conejo"
"No es conejo Nick" Dijo Judy en voz baja reprendiendo al zorro.
Nick POV
Como siempre ahí estaba esa maldita liebre sentado en su escritorio y a pesar de que lo veía bastante seguido siempre me sorprendía ver como controlaba sus instintos, sabia elegir el momento exacto para hacerse el importante, obvio no es de los que regalan su tiempo.
Da igual, el caso es que estoy a punto de echar las entrañas por la nariz y lo que pasa es que el maldito conejo rayado tiene su oficina llena de polvo o es que tal vez soy tan alérgico a esa maldita liebre ¡Uf! Estuve a punto de preguntarle a esa bolsa de pulgas si tenía algo interesante que decir mientras nos sentábamos tras su escritorio, pero el desgraciado estaba riéndose lanzándole una de sus encantadoras miradas que parecían hipnotizar a Zanahorias, de verdad tenía ganas de vomitar.
No podía evitar sentir una punzada de envidia. Es absurdo, lo sé. Los problemas entre esa liebre y yo no se solucionarían fingiendo que nos llevábamos bien, pero en ese momento no sabía qué hacer con ese rencor.
"Y qué oficial Wilde ¿Cuándo planea darme el informe del forense?"
Yo entrecerré los ojos y me tumbe de costado en la silla, la pregunta me había tomado por sorpresa, ya hacía días que tenía listo el informe, pero simplemente no me daba la gana dárselo, estaba tratando de tranquilizarme para no lanzarme sobre él así que suspiré para mis adentros y trate de no ahogarme del coraje.
Jack abrió un ojo y me miró con furia, pero pude advertir que Zanahorias no se dio cuenta porque de pronto ella miró directamente a la liebre endemoniada y le dirigió una de sus más encantadoras sonrisas diciendo "De momento ya casi tenemos listo el informe, estamos planeando ir al edificio donde vivía el concejal e ir a buscar testigos"
Puse los ojos en blanco y se me escapó una carcajada: No daba crédito a lo que acababa de oír. ¿Ir a buscar testigos? Teníamos cosas más importantes que hacer que ayudar a esa liebre con el caso.
Zanahorias me regaño con la mirada y me di cuenta de que me estaba advirtiendo que no me metiera, no era justo, a veces me hacía dudar de qué lado ella estaba, así que en tono de protesta fruncí los labios, me crucé de brazos y le devolví la mirada.
Que quede claro que yo no le había prometido a ella que me portaría bien con el conejo rayado. No hay nadie en el mundo que me pueda convencer de que sea agradable con Lucifer así que si Zanahorias pensaba que de pronto me convertiría en el mejor amigo de ese saco de pulgas estaba alucinando.
La maldita liebre estiró las patas y se levantó. Observándome con una mezcla de ira y placer.
"Zan…Oficial Hoops… ya deberíamos de irnos recuerda que… tú y yo…" Dejé la frase a medias a propósito, era evidente, pero las palabras provocaron el efecto deseado. Me quedé petrificado, mientras la maldita liebre le seguía sonriendo a Zanahorias desde el otro lado de su escritorio.
Recuerden que me había prometido que el 'Encanto Wilde' funcionaría esta vez. Desde entonces estaba flotando, imaginándome a Zanahorias y a mi juntos, con el viento acariciándonos el pelaje mientras estamos tomados de la pata mirando el atardecer en la playa más hermosa de Zootopia, pero en esos momentos la mirada de Jack no era nada alentadora.
"¿Qué pasa con la oficial Hoops y tú?" Preguntó la liebre mientras su sonrisa se expandía.
Cuando se tienen tantos problemas de autoestima como yo, lo último que necesitas es que ese pedazo endemoniado te haga más preguntas. De pronto me di cuenta del problema en que me había metido. La única opción que me quedaba era tragarme el orgullo.
"No se preocupe agente Savage… nosotros iremos a conseguir más testigos y haremos lo que sea necesario para cerrar el caso lo más pronto posible" Dijo Zanahorias sonriendo, al menos el mensaje había sido entregado, aunque yo sabía que sus palabras hacia la liebre, traducidas a mi idioma significaban 'Tú ganas y besaremos el suelo que pises'
Fue sorprendente ser excluido de la conversación. Con un suspiro dramático la liebre cerró los ojos y dijo:
"Oficial Hoops, necesito que se encargue de las bolsas de evidencia, quiero que estén todas debidamente marcadas y rotuladas, él oficial Wilde y yo iremos a buscar testigos" La liebre rayada hizo una pausa haciendo un gesto ridículo y mirando a Zanahorias continúo diciendo "Judy ¿Nos darías un momento a solas?" Lanzándome una mirada asesina.
Zanahorias asintió y se retiró.
Un silencio incomodo se instaló en la oficina, suspiré y me puse de pie como retando a la liebre. Me apoyé contra el marco de la puerta y levanté la vista. Era una pesadilla estar a solas con el pedazo endemoniado, había sido muy tenaz en hacerle saber que en mi vida él era un cero a la izquierda.
"Te demostraré como trabaja un verdadero detective" Me dijo mostrándome su reluciente placa del ZBI.
"Dirás… un psicópata" Dije entre dientes anotándome una pequeña victoria mental. No sabría lo que sucedería, pero pude presentir que no sería el mejor día de mi vida.
Ya en el auto, en camino al edificio de departamentos del concejal en búsqueda de testigos mi instinto no me había advertido que tal vez era el último día de mi existencia, sentía que iba en el auto con el predador más grande que jamás había existido en Zootopia. El muy imbécil manejaba como un loco con el ceño fruncido, prendiendo cigarros y cambiándole al Ipaw con música de hip hop a todo volumen mientras rebasaba y hasta soltaba risitas de idiota mientras pisaba el acelerador. Había contado como 10 infracciones de tráfico en solo cinco minutos de camino.
Intenté razonar con la bolsa de pulgas sin abrir los ojos, no podía festejar los acelerones de ese imbécil. Sabía que montarme en un auto con él equivaldría a darme un paseíto del brazo de la muerte, pero, estúpido de mí, pensé que estaría a salvo simplemente porque al ser un agente del ZBI tendría un poco de cerebro. Obviamente, me equivoque ya que no solo es un sádico, un mentiroso manipulador, un creído y un retorcido, además tiene tendencias suicidas.
"De verdad tienes que aprender a vivir la vida… zorro, esto es lo que los agentes del ZBI llamamos pasárselo bien, así que intenta adaptarte a mis métodos lo mejor que puedas"
"¿Qué entiendes tú por pasártelo bien? ¿Estamparte en un árbol y desangrarte en un segundo?" Le grité y abrí los ojos para fulminarlo con la mirada.
El sacudió lentamente la cabeza, sin dejar de sonreír como un loco, y giró otra vez el volante para tomar una curva lo que hizo que terminará con mi cara aplastada contra el cristal de la ventana. Definitivamente preferiría mil veces que hubiera manejado Zanahorias y eso ya era mucho decir después de dos patrullas destruidas.
"Tú y tu imaginación" Se burló el maldito salvaje.
'Claro' pensé para mis adentros, cualquiera podría apostar que mi imaginación y yo somos capaces de inventarnos miles de formas distintas de matarlo sin que nadie lo notara.
Cuando por fin llegamos al aparcamiento del edificio de departamentos, me sentía un poco mareado 'Neurosis nerviosa' podría haber sido la descripción exacta de mi estado mental. Jack, la liebre endemoniada estaciono su lujoso auto, ajeno al hecho de que yo estaba a punto de sufrir un ataque al corazón. Me bajé arrastrándome tratando de recuperar la compostura sintiendo que el viento enfriaba mi uniforme lleno de sudor y con las piernas temblorosas intenté alejarme de Lucifer. Con las prisas choqué con una pequeña zarigüeya, intenté pedirle disculpas, pero no me escuchó, no pasaba nada.
La zarigüeya en cuestión estaba mirando a Jack y a punto de babear. Y no solo ella; miré a mi alrededor y vi a varias chicas de diferentes especies suspirando, parecía que todo el mundo se había quedado petrificado al verlo.
Era de esperarse: Jack era como una leyenda viva, uno de los mejores agentes del ZBI. En Zootopia se consideraba un héroe, venerado a causa de todos los grandes crímenes que había resuelto y medallas que había acumulado a lo largo de los años. Todo mundo, sabía quién era, aunque fuera originario de Savage City. Parecía que su fama jamás disminuiría en lo más mínimo al igual que mis ganas de matarlo.
Mientras tanto, él se movía con una lentitud en el sencillo acto de bajarse del auto ¿Por qué no podía comportarse como un animal normal y salir por la puerta sin tanto dramatismo? Sacó una pata y luego la otra como si se moviera en cámara lenta y cuando su majestad consiguió por fin despegar el trasero del asiento, se quitó su saco, se lo colgó en el hombro y después hizo lo propio con sus gafas de sol, que se guardó en el bolsillo trasero del pantalón como si fuera un espectáculo. Luego se desperezó fingiendo un bostezo para que se le marcaran los músculos que su camisa no podía disimular ¡Maravilloso!
Cuando se pasó una pata por su pelaje, me pareció escuchar los suspiros de deseo de todas y cada una de las chicas presentes. Odio admitirlo, pero realmente parecía ser el chico más deseado de toda Zootopia.
"¿Quién te crees que eres? ¿Gazelle?" Le pregunté haciendo que mis palabras le borran la sonrisa de la cara y yo me felicité mentalmente por mi pequeña victoria.
"Por favor… cuando las chicas ven esto" Y señaló su cuerpo "No saben qué hacer" Me dijo con toda su arrogancia, y yo le sorprendí al asentir.
"Tienes razón, no sabrían si sacarse los ojos con las garras o envenenarse con raticida"
Y sin más pasé junto a él y lo dejé con la palabra, sabiendo que todas las miradas estaban puestas en mí y que tarde o temprano todo esto terminaría explotándole en la cara.
De pronto, alguien me agarró con fuerza por el brazo impidiendo que pudiera moverme. Cuando voltee pude observar a una pequeña conejilla de indias que vestía un traje de vivos colores, parecía una gitana. Me miró directamente a los ojos.
"¿Nick quieres saber tú futuro?" Me preguntó.
Obviamente estuve a punto de contestarle que no sería difícil saber mi futuro ya que al ritmo que iba mi día seguramente para esa tarde estaría muerto, pero me quedé callado ya que sentí que me estremecía por dentro al solo escucharla que sabía mi nombre y como buen estafador no me dejaría llevar por una adivina.
"No tengas miedo, no soy ningún fantasma… Toca mi mano para que veas que soy de carne y hueso"
Sentí algo extraño cuando ella me dijo eso y solo le contesté que no estaba realmente interesado en saber mi futuro.
Ella solo me miró y me dijo "Te quedan muchas cosas por hacer… Solo recuerda que tienes que olvidar el pasado que te ha marcado porque un gran peligro te acecha…veo todo muy borroso y obscuro pero si de verdad quieres ser feliz entonces deberás hacer lo que te dicte tu corazón… sigue mis consejos y veras que bien te la vas a pasar en el amor" Sus obscuros ojos gitanos brillaban de un color y tono nunca antes visto, momento seguido regresaron a ser los ojos normales de cualquier animal y comenzó a sacudir sus patas, como si con ese pequeño rito estuviera sacudiéndose mis malas vibras.
Yo solo me di la media vuelta y comencé a caminar en dirección a donde estaba la maldita liebre y comencé a sentir la vibración de mi teléfono y eso era un fastidio ya que estaba seguro que era Zara, la cual no dejaba de molestarme, parecía que mi plan se hubiera convertido en una misión peligrosa complicadísima y no estaba de humor, ya que el solo pensar en eso me hacía sentir un nudo en el estómago, de pronto escuche un grito que me decía "¡Ellos te quieren eliminar, deberás tener mucho cuidado!" Era la gitana que no se había apartado de mí, sentí una punzada en mi corazón, pero continúe alejándome de ella, obviamente que no iba a hacer caso de lo que esa gitana me dijera ¿O sí?
Observe de lejos al saco de pulgas que como todo un ídolo estaba rodeado de chicas '¡Bah! Consejos de gitanas, nunca hay que hacerles mucho caso' pensé caminando hacia él tratando de no hacer suposiciones antes de tiempo. Lucifer por un breve instante me lanzó una mirada dura, hueca y glacial, haciéndome una señal de que lo siguiera luego se giró y desapareció por las puertas giratorias del edificio. Seguí a la liebre, tratando de alcanzarlo ya que tenía la respiración agitada y me sentía furioso, vi a las chicas corriendo hacia mi dirección siguiendo a Jack, sentía que ese día había sido víctima de la peor agresión y quería llamar a la policía.
Mientras tanto en el ZPD Judy se sentía de buen humor, había salido de la oficina de Jack sintiendo que tenía una misión, y a pesar de que el trabajo de oficina no era su actividad favorita, ella amaba su trabajo y eso le había dado fuerzas para trabajar toda la tarde para tener todas las evidencias del caso del concejal debidamente organizadas, había pasado horas entre fotografías de la escena del crimen y el reporte del forense.
Ya había sacado todas las bolsas de la caja y las tenía ordenadas en el piso con las fotografías correspondientes. Al observar las fotografías recordó que todos los muebles en la escena del crimen estaban en su lugar, las ventanas estaban intactas y el lugar estaba caliente como si la calefacción hubiera estado prendida toda la noche. El reporte toxicológico indicaba que no había presencia de drogas en el sistema, entonces Judy comenzó a dudar, si ese asesinato tenía alguna conexión con el del oso, pero de pronto una idea le vino a la mente y ¿Si era una nueva droga como en el caso del oso Max? Tal vez era tan pequeña la cantidad que había sido imposible detectarla en el cuerpo del concejal. Tenía sentido y el único lugar donde podía encontrar una respuesta era en el departamento de Narcóticos de la ciudad de Zootopia.
La coneja subió hasta su cubículo, tomó las llaves de la vieja patrulla que estaban sobre el escritorio de Nick, ella se había prometido jamás manejarla, pero no tenía otra opción, salió al estacionamiento del ZPD decidida a ganarle la batalla al pedazo de chatarra y al observar a lo lejos a la patrulla fue incapaz de contenerse y murmuró "¡No! No pienso subirme, no puedo subirme y, sinceramente por mi propio bien, no debería subirme" Haciendo una mueca, quería destruirla, pero era más importante conseguir alguna pista que su orgullo, entonces caminó decidida a subirse a la patrulla respirando y contando hasta diez para no pensar en lo que estaba a punto de hacer. En cuanto llegó trató de desbloquear la puerta e intentó abrirla, pero estaba trabada '¡Genial!' Pensó entonces comenzó a jalar de la perilla como una loca, pero eso no funcionaba así que fijó sus patas en el suelo y tiró de la chatarra con todo su peso. Escuchó un crujido fuerte y la puerta se abrió. Aterrizó con el trasero de una manera muy poco elegante.
"¡Ay!" Dijo quejándose.
Cuando quiso levantarse del suelo, sintió sus músculos magullados. Mientras el dolor disminuía, comenzó a pensar que alguien la podía haber visto. Sospechó que Nick podría estar riéndose detrás de algún arbusto, aunque al menos ese zorro andaba con Jack, así que pensó que al menos se había ahorrado la vergüenza y la burla por una semana entera.
"Tú puedes Judy Hoops" Se dijo decidida suspirando resignada
Cuando al fin logro abrir la puerta, tenía que asegurarse de que el motor encendiera, aunque el sonido que emitía llegaba a dar pena ya que el motor hacia ruidos de gorgoteo.
"¡Vamos… vamos!" Decía Judy mientras hacía girar la llave, presionando el acelerador. El sonido del gorgoteo se hacía más fuerte.
"Vamos, pórtate bien… te lo suplico" Decía Judy tratando de no darse golpes con el volante de la desesperación.
"¡Enciende!" Murmuraba mientras giraba la llave con todas sus fuerzas, volvió a pisar el acelerador y entonces el pedazo de chatarra comenzó a hacer un ruido parecido al de una ametralladora, pero finalmente encendió.
La coneja suspiro aliviada, pero al comenzar a avanzar rumbo a su destino se dio cuenta que una nube gris salía del tubo de escape, el olor que emanaba era asqueroso, sin embargo y era increíble, pero se alegraba de que el pedazo de chatarra al menos avanzara.
Cuando Judy al fin llegó a la división de Narcóticos, estaba segura de que encontraría una respuesta ya que de haber una nueva droga en las calles ellos serían los primeros en saber. Entrando al recinto, la coneja fue directo al departamento que buscaba, entro a la oficina donde estaba sentado un oso panda, un agente de narcóticos que estaba sentado en su escritorio y parecía que estaba tan aburrido que se estaba quedando dormido.
"¡Gusto de verte Bob!" El oficial reacciono de un brinco y sonrió.
"Judy Hoops la mejor oficial de Zootopia" Se rio y después Judy también lo hizo. Ambos se conocían de hacía tiempo, se consideraban buenos amigos y compañeros, pero eso hacía mucho tiempo atrás cuando habían trabajado en otro caso juntos.
"Me da gusto verte de nuevo" Dijo la coneja sentándose enseguida de él.
"Igual, y dime Hoops ¿Qué es lo que te trae por aquí?"
"¡Tenemos un caso raro! Aunque tal vez ya hayas escuchado de una nueva droga desconocida" Dijo Judy sentándose junto a él.
"Se trata de un homicidio ¿verdad?" El animal la miró duramente por un momento y luego se relajó.
"Si y por lo menos hay unos tres más, aunque aún no sabemos con certeza si los asesinatos tienen conexión entre sí. Mi intuición me hace pensar que se trata de la misma droga, aunque en solo uno de los asesinatos se pudo detectar rastros en la sangre de la víctima. No estoy completamente segura de lo que hace y esto es algo que nos tiene muy preocupados "Judy se detuvo, observando el rostro del animal, el agente sabía algo.
"Maldición. Esperaba que fuera algo aislado pero tal vez estemos hablando de la misma droga, solo otra versión de algún alucinógeno que ya conociéramos. En la búsqueda del lugar dónde se produce teníamos agentes encubiertos que seguían de cerca y controlaban cada uno de los movimientos de los laboratorios que tienen el equipo suficiente para producir esta clase de droga tan pura. Llegamos a la conclusión que solo cuatro laboratorios en Zootopia eran capaces de producir ese tipo de droga ya que el resto no tienen la capacidad de hacerlo, estábamos acercándonos a una pista cuándo tuvimos que cerrar la operación"
"¿Qué fue lo que pasó?" Judy pegó un brinco de su asiento, algo muy malo tenía que haber sucedido.
"Nuestros cuatro agentes encubiertos en los diferentes laboratorios fueron asesinados"
"Es increíble" Judy se quedó petrificada no daba crédito a lo que escuchaba.
"Lo sé, y lo hemos tenido en secreto porque pensamos que si otras agencias se lograran enterar nuestra investigación colapsaría porque aún no sabemos a lo que nos estamos enfrentando ya que los pocos sujetos que hemos detenido con la nueva droga no actúan de manera consistente a algún otro alucinógeno. Lo más cercano a lo normal que les pasa es que pueden ver lo que realmente hay en la obscuridad. No estoy seguro de lo que significa, pero sus ojos cambian de color de una manera que no había visto antes" el animal suspiró "Hasta ahora su nombre en la calle es Mamba Negra pero no hemos podido conseguir una muestra para analizarla"
"Tenemos un caimán encerrado que dice haber matado a nuestra primera víctima, pero en su confesión no fue precisamente coherente al respecto, nosotros pensamos que más de un animal está involucrado en ese asesinato. Tenemos al concejal en la morgue que fue atacado por algo o por alguien en su departamento y murió lo suficientemente rápido que cuando los agentes llegaron los asesinos ya habían escapado y por último la muerte de un lobo llamado Wolfred Warren, los asesinos intentaron hacer que la escena del crimen fuera un robo, la investigación sigue abierta, pero pensamos que hay una conexión con los otros asesinatos, no tenemos la menor idea porque fueron asesinados"
"Oh si el Sr. Warren, el lobo era un miembro del equipo de nuestros cuatro agentes encubiertos y trabajaba en Zootek, tal vez esa es la pieza clave para que resuelvan los asesinatos y puedan descubrir quién o quienes están detrás de todo esto, te haré llegar los expedientes en estos días. En este momento tenemos a una detenida que parece estar bajo la influencia de la Mamba Negra ¿Quieres hablar con ella? después de todo la nueva droga parece estar relacionada con tus casos"
"Por supuesto" Dijo Judy pegando un brinco de la silla, lista para salir corriendo a la sala de interrogación.
Ellos se encontraban en el tercer piso del enorme edificio. Narcóticos siempre olía muy limpio. El agente Bob la encamino a la sala de interrogación uno. Tras la mesa estaba sentada una ardilla, era una chica con la mirada perdida, la parte superior de su cuerpo era de un color gris ligeramente matizado de amarillo, la coneja pensó que esa chica se vería hermosa de estar aseada.
"Oficial Hoops, esta es la chica de la que hablaba, su nombre es Carol y está aquí por intoxicación en la vía pública, agresión y resistirse al arresto. No hemos podido obtener nada coherente de ella. Si quiere puede intentar hacerla hablar sin compromiso" Le sonrió el agente a Judy y salió del cuarto. La coneja sabía que el oso panda estaría mirando a través del espejo de doble vista.
Judy se sentó frente a la ardilla que había tenido los ojos cerrados desde el momento que había sido arrestada. Judy toco ligeramente su pata y la chica se asustó.
"Carol mi nombre es Judy ¿Quieres por favor voltear a verme?"
"Señorita no necesito mirar para ver. Incluso detrás de mi parpado puedo ver"
Este era el tipo de respuesta que Judy esperaba de alguien bajo la influencia de una droga.
"Primero, no es señorita es oficial. Segundo, abra sus ojos y míreme" La fuerza en la voz de Judy hizo que Carol abriera los ojos rápidamente y dio un fuerte y alarmado grito y los cerró de nuevo.
"No quiero verla seño… digo oficial"
Judy no tenía ni idea de lo que la chica veía.
Carol soltó un alarido mientras rasguñaba su rostro con sus garras. El otro agente de Bob entró corriendo y Judy se paró e intento ayudar a la chica para que no se lastimara.
Judy le sujetaba las patas para que la chica no cayera al piso y no se hiciera más daño mientras Bob gritaba por ayuda.
Un pequeño ratón con un uniforme de enfermero entro a la sala de investigación y comenzó a decir por su radio "Necesitamos una ambulancia en el precinto de Narcóticos de la ciudad de Zootopia"
El ratón miraba a Judy, como queriendo leer la angustia que la coneja llevaba por dentro. Todo era caos y confusión ¿Qué era lo que hacia la Mamba Negra realmente?
Judy salió de la sala de interrogación rápidamente, bajó las escaleras en segundos. Mientras esperaba por el vehículo de emergencia, era horrible lo que había sucedido, pero al menos tenía una idea de lo que la droga hacia, era preocupante saber que esa droga estaba en las calles, al menos la pobre chica había recibido la atención necesaria para trasladarla al pabellón psiquiátrico del Hospital General de Zootopia.
Cuando Judy estaba lista para subirse al pedazo de chatarra e ir de regreso al precinto uno, escuchó a lo lejos la voz del agente Bob gritando "¡Oficial Hoops espere…!"
"¿Qué pasa?" Preguntó la coneja deteniéndose en un segundo.
"Me pregunto qué tan frecuente es ¿Qué esta droga cause visiones? Me puedo dar cuenta que eso conduce la violencia" Decía el agente mientras se acercaba a Judy.
"No lo sé… avísame si tienen más información y si la chica se logra recuperar"
"Si, yo te llamo. Cuídate, salúdame a Wilde y no te olvides de avisarme si logran encontrar a los asesinos"
Judy asintió y sonrió ligeramente y se dirigió rápidamente al precinto uno.
Nick y Jack iban de regreso al ZPD, no habían podido obtener testigos, ni siquiera los encantos de la liebre habían logrado que alguna chica hablara, era como si de pronto todos los animales que vivían en ese complejo tuvieran miedo de alguien o algo ya que nadie había oído nada y nadie había visto nada. El zorro tenía el número de urgencias memorizado en su teléfono y tendría que estar listo para darle a la tecla siempre que se subiera a un auto con esa liebre. Milagrosamente no les había pasado nada y habían llegado vivos al precinto. Jack aparcó frente al ZPD, apagó el motor y Nick se dio cuenta de que algo tramaba ese maldito conejo.
"¿Qué?" Preguntó Jack al ver que Nick lo estaba mirando fijamente "¿Creías que te iba a llevar a conseguir testigos a cambio de nada?"
"¿Qué quieres? ¿Qué te pague? Eso sería un soborno además no conseguimos que algún testigo hablara" Nick le contestó molesto a Jack.
"No. No quiero dinero. Quiero que me entregues el reporte del forense ¡Ya!" Le dijo a Nick mientras se bajaba del auto.
A Nick se le escapó la risa pensando '¿Quién se cree para darme ordenes?'
"No pienso darte nada" Replicó Nick mientras caminaba detrás de Jack.
La liebre se detuvo en la entrada del ZPD y se dio la vuelta "¿Que ha sido eso oficial Wilde? ¿Me ha parecido escuchar que no me quieres entregar el reporte? Me preguntó qué dirá el jefe Bogo cuando lo sepa" Decía mientras se acariciaba la barbilla, pensativo.
Nick sentía que se le helaba la sangre en las venas diciendo "No te atreverías"
"Ponme a prueba"
"Entonces que ¿Utilizaras a Bogo para hacerme chantaje?"
"Cuando la vida te da limones, bla, bla, bla" Riendo Jack volteo los ojos y se encogió de hombros, entro al precinto con una sonrisa maligna.
Mientras tanto en Sahara Square…
Spunky fruncía el ceño mirando al monitor. Después de que dejaran instalado el virus en la computadora de Jimmy Di había estado filtrando la información inicial que su rastreador había arrojado. Desafortunadamente después de varios días se había abrumado. Miles de correos electrónicos, reportes financieros del club… probablemente a un equipo de animales les llevaría semanas revisar todo, y eso solo eran unos cuantos días de información. Tendría que idear unos parámetros específicos de búsqueda para reducir el campo de exploración y dirigir la atención a lo que realmente les interesaba, día tras día había estado trabajando hasta tarde para así poder conseguir lo más rápido posible algo que los llevará a una pista. Había invertido bastante tiempo en la investigación y a pesar de que al principio se había negado ayudarle a Nick, se dio cuenta de que era un lobo muy terco y él solito se había metido hasta las narices en algo donde no lo llamaban y al haber conseguido información ilícita y secreta se había condenado, así que tenía que llegar al fondo del asunto para poder salvar su pellejo.
No le quedaba otra opción que ayudar al zorro y a la coneja, además no podía negar que empezaba a sentir aprecio por los policías que vigilaban la ciudad, al conocer un poco más a Judy y Nick había logrado comprender que su trabajo era algo difícil y eso jamás lo mostraban en las noticias pensó con arrepentimiento. Le había estado dando varias vueltas al asunto, sabiendo que había miles de cosas que revisar. Eran pocos los hackers en los que podía confiar y uno de ellos era Andrew. Spunky suspiró, lo mejor era enfrentar eso solo. Estaba cansado, no había dormido esos días ya que le gustaba trabajar de noche porque ese era el único momento que sentía que nadie lo monitoreaba. Él no había visto ninguna señal de que esos caimanes o murciélagos, pero más valía prevenir que lamentar, así que en ocasiones evitaba usar la red de internet de su casa ya que de esa forma podía evitar ser descubierto.
Se había estacionado en la entrada de la cochera de una casa a una cuadra de la suya. Los dueños nunca estaban, parecía como si siempre anduvieran de vacaciones y esa tarde le pareció un momento perfecto para continuar su investigación. El espacio de esa cochera era amplio y extenso y no tenía una cerca. Había sido un perfecto lugar de elección ya que no era visible desde la calle y se encontraba lo suficientemente lejos de su casa para que nadie pudiera entrometerse.
Sin embargo, no era nada cómodo. No se atrevía a encender el motor por miedo a llamar la atención. El lobo contuvo un bostezo y filtro los correos electrónicos más recientes. Se centró en unas cuentas que parecían estar directamente involucradas con Snake, el gran criminal del cual no sabían nada, pero Nick había mencionado que sería una clave para encontrar una pista. Los mensajes parecían estar codificados, pero era muy fácil saber de qué trataban ya que tenían muchas referencias a un nombre de la droga, la Mamba Negra y una instalación en Sahara Square
Al buscar la ubicación en su computadora se dio cuenta que era una bodega, así que abrió una imagen satelital de la propiedad en Zoogle maps y pudo apreciar que coincida con el perfil de un laboratorio secreto. Estaba en una zona relativamente aislada, rodeada por edificios en obra negra. La bodega se venía común y corriente, una enorme construcción del tamaño de un hangar para aviones.
Spunky se tronó los nudillos mientras observaba. No era un lugar fácil al que se pudieran acercar sin ser vistos. Estaba rodeado por el desierto sin nada que les sirviera como escondite en ninguna dirección. Solo un camino para entrar y salir, y la vía a la autopista estaba a más de tres kilómetros de distancia.
Spunky volvió a bostezar y sacudió su cabeza para mantenerse despierto, se sentía agotado. En su reloj pudo apreciar que ya eran las tres de la tarde. Tenía que dormir un poco, pero antes le enviaría un plano de la ubicación secreta que había descubierto a Nick para que lo estudiara. Apagó su laptop y desactivó el enlace satelital. Encendió el auto y salió de la entrada de la cochera donde se había estacionado. Cuando llego a la calle miró en varias direcciones y pudo apreciar que estaba desierta. Manejó una cuadra hasta llegar a su casa estacionándose en la cochera fantaseando con recostarse en su almohada y esa fue la razón por la que no notó una camioneta negra que pasó un minuto después y disminuyo la velocidad para ver a Spunky.
Volviendo al ZPD Judy estaba sentada en su cubículo, había al menos una docena de uniformados tecleando información en las computadoras, haciendo llamadas telefónicas y en general manteniéndose ocupados, pero no había señal de que Nick y Jack hubieran regresado. Ella se sentía ansiosa por contarle al zorro lo que había descubierto en Narcóticos, era increíble toda la información valiosa que había podido descubrir en esa tarde.
De pronto llegó Nick al cubículo y se sentó en su escritorio al lado de Judy.
"¿Por qué esa cara?" Preguntó Judy al ver la cara de pocos amigos del zorro.
"¿Cuál cara? Si pase un día increíble" Dijo Nick con una voz de pura ironía.
Parecía que Nick estaba de mal humor y en realidad si lo estaba no había sido el mejor día de su vida, así que él se giró y desbloqueó su teléfono móvil tratando de evitar ver a Judy y sin decir una palabra comenzó a ver todos los mensajes de texto que se le habían acumulado durante días, ese asunto se había complicado un poco y se repetía a sí mismo en sus pensamientos 'No quieres una cita con Zara, no le digas que si… no le digas que si' En realidad todo ese asunto con la zorra le provocaba escalofríos no había sido capaz de responder los mensajes y eso solo podía significar que por el momento tenía que decirle que si para que ella pudiera caer en su poder.
Judy se encogió de hombros era obvio que el zorro había tenido un mal día y francamente pensaba que lo mejor era dejarlo tranquilo, pero estaba ansiosa por saber si el plan de Spunky había resultado.
"¿Spunky ha logrado encontrar algo de información?" Preguntó en voz baja Judy.
"Me ha mandado la ubicación de algo que parece ser una bodega" Contestó Nick bajando el tono de su voz.
"¿Una bodega?" Preguntó Judy sorprendida.
"Parece ser que está en Sahara Square" Nick se frotó la frente "Podríamos investigar y hacer un plan hoy por la noche en mi departamento"
"¿Crees que estemos cerca de encontrar una pista?"
"Estamos muy cerca" El zorro hizo una pausa y pregunto "¿Hay novedades en los casos?"
"Te cuento más tarde" Contestó Judy y aunque se moría por contarle a Nick lo que había descubierto en Narcóticos sabía que no era el lugar adecuado para hacerlo ya que observó a Delgato que pasaba frente al cubículo comiendo lo que parecía una deliciosa galleta de chocolate, con la expresión que llevaba el león parecía que no había comido en días y a ella se le escapo una risita.
Nick le guiñó un ojo a Judy, a lo cual ella solo le respondió con un pequeño gruñido.
Algunas veces el zorro era algo frustrante para ella.
"Será mejor que bajes el volumen a tus gruñidos Zanahorias o los demás oficiales pensaran…"
Judy arqueo las cejas y bajo la mirada renunciando a cualquier esperanza de mantener una conversación seria con él.
"Es muy arriesgado…Nick no puedo dejar de pensar que pasaría si nos rastrean y descubren" Dijo Judy algo preocupada
"Si lo sé, es la única opción que tenemos, pero eso no significa que me guste la idea, Spunky debe estar en lo correcto con respecto a la ubicación, estoy seguro de que lograremos avanzar en los casos" Dijo Nick echándose hacia delante en la silla, estirándose moviéndose hacia donde estaba la coneja.
Judy se forzó para mirar hacia otro lado, pero se dio cuenta de que el zorro se había acercado demasiado.
"¿Zanahorias?" Nick se agachó frente a ella preguntándole "¿Estas bien?"
Judy se sorprendió al ver a Nick tan cerca de ella.
"Lo estás haciendo muy bien. Lo digo en serio" Dijo Nick con voz suave.
"No siento que sea así" Murmuró ella recordando todos los incidentes que habían tenido con las patrullas y persecuciones.
Él se acercó y acaricio el pelaje de Judy y en voz baja le dijo:
"Creo que eres increíble"
La coneja parpadeó sorprendida. De pronto le estaba costando mucho trabajo tragar saliva. Nick la miraba con una expresión de seriedad, con sus ojos cálidos y atentos. El comenzó a inclinarse hacia ella y contuvo el aliento.
"Eh ¿Hola? ¿Están muy ocupados?"
Ambos levantaron la vista alarmados. Jack estaba parado en el marco de la puerta de una forma extraña mirando al zorro y a la coneja una y otra vez.
"Oficial Wilde necesito el informe del forense ¡Ya!" Dijo muy molesto Jack haciendo una mueca intentando sonreír de aparentar una calma que se veía a mil metros de distancia que no sentía.
Nick se enderezó muy deprisa retó a la liebre con la mirada diciendo "Estoy por terminarlo".
Judy se paró rápidamente e hizo una mueca y aprovechó la distracción, se dio media vuelta saliendo del cubículo y se marchó escabulléndose por el corredor, respiraba con rapidez y debido al nerviosismo jalaba sus orejas caminando por el edificio semicircular del ZPD, llego hasta uno de los grandes ventanales, respiro profundamente y trato de calmarse ya que le costaba trabajo poner en orden sus sentimientos hacia Nick ¿Qué hubiera pasado si Jack no los hubiera interrumpido? ¿Sería que Nick había intentado besarla? Imposible pensaba Judy mientras suspiraba. Como si la vida no fuera complicada en ese momento.
La coneja sonrió, un mes antes eso hubiera sido algo totalmente inconcebible, se había prometido a si misma que sería una nueva coneja segura de sí misma así que tenía que ir acorde a lo que ella representaba para los ciudadanos de Zootopia ya no le daría cabida a la inseguridad ya que ser policía era representar fuerza.
De pronto sintió una presencia detrás de ella, pensó que era Nick queriendo molestarla.
"¡Nick…!"
"Ehhh soy el agente Savage"
Judy se dio la vuelta tan rápido que por poco se da un tirón en el cuello. Jack estaba de pie justo detrás de ella y parecía un tanto ofendido, aunque no por ello menos adorable pensó Judy. Llevaba la camisa blanca sin el saco negro. Sus ojos eran de un azul intenso. La visión resultaba tan hipnótica que ella tuvo que controlarse.
"Perdona pensaba que eras…"
"El oficial Wilde, ya te he oído" Dijo Jack apretando los dientes. Lo cual a Judy le sorprendió.
Nunca se había comportado él así delante de ella, normalmente siempre era muy atento. Se preguntaba que le podía pasar para que la liebre estuviera así, bueno Nick le estaba haciendo la vida imposible con el reporte del forense y sabia lo irritante que era el zorro cuando intentaba molestar.
"¿Pasa algo?" Preguntó Judy dándose cuenta de que parecía que la liebre no la había escuchado a la primera "Agente Savage ¿Qué es lo que pasa?"
Él sacudió lentamente su cabeza, como si se acordara a lo que había ido a hablar con la coneja.
"¿Ya están listas las bolsas de evidencia?" Preguntó Jack muy serio, no se veía muy contento.
"Si" Respondió Judy.
"¿Qué pasa oficial Hoops?"
Judy consiguió contenerse sonriendo respirando hondo tratando de ocultar su pulso acelerado, seguramente la liebre le preguntaba porque estaba preocupado por ella, era comprensible ya que era una de las oficiales que estaba a su cargo y sencillamente estaba asegurándose de que todo iba bien. Hubiera querido contarle lo que había descubierto en Narcóticos, pero sabía que la liebre, les había quitado los otros casos así que sería una pérdida de tiempo que empezara a despotricar delante de él.
"¿Te gusta el oficial Wilde?"
La pregunta hizo que a Judy el estómago le brincara tan alto que sentía que había chocado con su cerebro, tal vez eso había matado al fin a las malditas pulgas zoombis, se le escapó una risita nerviosa mientras se estiraba las mangas de su uniforme. Cuando volvió a levantar la mirada, Jack seguía ahí, observándola con una expresión absolutamente escéptica.
"¿Te gusta?" Volvió a preguntar Jack.
Tiempo suficiente para que el estómago y cerebro de Judy regresaran a su sitio y no se preocupen las pulgas zoombis seguían vivas.
"Es mi mejor amigo y compañero, hemos vivido muchas cosas juntos" Si, Judy se estaba saliendo por la tangente.
"Pero ¿Te gusta? Te prometo que puedes confiar en mi"
Era un momento clave, Judy estaba a punto de decir que si… que si le gustaba mucho. Pero obvio no podía.
Jack de pronto puso cara que diría algo, pero su mirada se perdió por encima del hombro de la coneja, lo cual no le dio tiempo para ver que había provocado la expresión de Jack, de pronto un brazo le rodeo los hombros y la atrajo hacia el lateral, ella volteo de reojo y reconoció el pelaje rojizo del zorro.
"Por fin te encuentro, te he buscado por todas partes" Dijo Nick mientras le despeinaba a Judy su pelaje gris en medio de sus orejas.
Judy le dio un codazo y se apartó para arreglar el desastre que acababa de provocarle el zorro en su pelo. Nick fingió que se secaba una lágrima y murmuró:
"Finalmente la oficial Hoops, se comporta como una chica ¡Estoy muy orgulloso!" Exclamó antes de abrazarla con tanta fuerza que le cortaba la respiración a la coneja.
"¡Suéltame!" Judy se revolvía entre sus brazos, claro que le encantaba estar así, pero no delante del agente Savage, era el ZPD y los podían regañar.
Nick la soltó, pero la seguía mirando y ella lo fulminaba con la mirada, pero antes de que ellos dos siguieran discutiendo escucharon que la liebre carraspeaba junto a ellos. De pronto la coneja sentía el deseo infernal de darse de cabezazos contra el gran ventanal. Jack seguía ahí de pie con los puños cerrados, mientras los miraba fijamente. Judy nunca lo había visto tan enfadado y no sabía cuál era la razón de que reaccionara así ¿El problema era con ella o con Nick?
"Vamos a la cafetería Hoops" Dijo Nick como si le molestara la presencia de Jack.
Era evidente que la liebre estaba de mal humor.
"¡Oficial Wilde retírese de mi vista!"
"Pero" Dijo Nick con una sonrisa al fin había hecho enojar a la liebre.
"Sin … peros retírese, tiene la tarde libre pero mañana quiero el reporte del forense detallado sobre mi escritorio para las nueve" Se escuchó la voz de Jack como un gruñido señalando a Nick.
'Vaya, que sorpresa tan agradable' pensó Nick sonriéndole hipócritamente a Jack, ahora resultaba que le daba la tarde libre, eso era increíble sobre todo viniendo de alguien que podría ser descendiente directo del diablo.
Jack y Nick estaban frente a frente, retándose con un duelo de miradas furiosas. Era imposible para Judy no darse cuenta de que esos dos se estaban matando con la mirada, aunque ella conocía bastante bien a Nick y sabía que la suerte, sus malos chistes y sonrisa siempre lo salvaban. Así había sido en la mayoría del tiempo con el jefe Bogo; aunque parecía que esa técnica no le estaba sirviendo para nada con el agente Savage.
Judy solo cerró los ojos era obvio que el zorro había colmado la paciencia de la liebre y eso no era algo bueno.
Nick siguió fingiendo la sonrisa, no quería meter en problemas a la coneja, además tenía un asunto pendiente que hacer y que lo dejara salir temprano Jack había sido demasiada suerte, obviamente no quería dejar sola a Judy con Lucifer y eso realmente le molestaba, pero no tenía otra opción.
Para Judy ver a Nick con esa sonrisa solo significaba que estaba realmente molesto, pero no podía evitar volver la vista y mirar a Jack, que no se había movido de su sitio. De pronto las pulgas zoombis se tensaron, no sabía que hacer ni decir en ese instante.
"Nos vemos luego, Zanahorias" Dijo Nick poniendo sus patas en sus bolsillos, alejándose de ellos con un caminar tranquilo.
Judy solo sonrió intentando despedirse del zorro, pero la mirada de Jack la tenía un poco asustada. Parecía como si la liebre de pronto se hubiera dado cuenta de lo que ella sentía por Nick. Si llevaba siglos babeando por él, pero se suponía que nadie sabía o ¿Seria que era un secreto a voces?
Jack por fin esbozó una brevísima sonrisa triunfal. El inclinó la cabeza con mucha lentitud sin dejar de observar esos ojos increíbles color violeta y notó como a Judy se le aceleraba la respiración, le apretó ligeramente el hombro, como si intentara consolarla diciendo "Vamos oficial Hoops, necesito ver las bolsas de evidencia"
Judy asintió con la cabeza un poco molesta con ella misma al darse cuenta de que temblaba ya que eso perjudicaba su plan de mantenerse segura.
Jack comenzó a caminar hacia el cuarto de evidencias, Judy suspiró y comenzó a seguirlo como haciéndole sombra algo callada tratando de tranquilizarse, aunque su pulso aún seguía algo acelerado dirigiéndose hacia el archivo policial, donde se guardaba el registro de evidencias y cuando al fin llegaron a ese pequeño y solitario sótano Jack le sonrió dejándola pasar delante de él.
El cuarto de evidencias era un sótano que servía de almacén muy similar al de archivos solo que este era un laberinto de cajas, todos llenos de expedientes sobre asuntos que se habían resuelto años atrás y los nuevos casos que seguían sin resolver, era un lugar obscuro ya que las cortinas de la única ventana que había no dejaban pasar los rayos del sol.
"No estará demasiado cómodo, pero cuando se tiene tanto deseo de trabajar como nosotros dos, poco importa el espacio ¿No es así oficial Hoops?" Dijo Jack siguiendo a Judy estirando sus patas y tomando la caja que contenía las evidencias del caso del concejal.
"Ya he organizado todo el contenido. Es todo lo que mandó el equipo forense. Dijeron que habían realizado todas las pruebas que pudieron y que no obtuvieron resultados" Dijo Judy algo seria abriéndose paso entre los escritorios que llenaban el pequeño espacio.
La caja abierta reveló un montón de bolsas de evidencia, ya todas debidamente marcadas y rotuladas por la coneja.
Jack levantó la primera bolsa y la sacó. Hurgó entre las fotografías y frunció el ceño diciendo "¿Tenemos otras fotos de la escena?" Gruñendo seguía revolviendo las fotografías en la caja, se agacho y se enderezo de nuevo sacando una carpeta gruesa.
"Oficial… Hoops ¿Me podría ayudar?"
Judy asintió acercándose hacia Jack y tomando una de las bolsas, Jack se veía algo molesto y era obvio porque, era importante para él que el caso se resolviera con rapidez para evitarle vergüenzas ya que no podía bajar su estatus del mejor agente del ZBI, pero si algo tenía que reconocer era el excelente trabajo que había hecho Judy organizando las evidencias.
"Oficial Hoops has hecho un buen trabajo"
El comentario de la liebre tardó en hacer efecto en el cerebro de Judy y de pronto ella sonrió de oreja a oreja, feliz con aquel simple cumplido.
"Se que algunas bolsas no han quedado muy bien, pero pensaba volver a revisarlas después" Dijo Judy inspirando profundamente y tomando valor para hablar sobre el tema que había estado rondando su cabeza durante todo el día "Agente Savage, he considerado la oferta y no puedo negar que me encantaría trabajar en el ZBI ya que me daría la posibilidad de desarrollar mi carrera, cada caso sería un reto y sé que tendría excelentes compañeros, pero … en fin, me siento muy feliz aquí en el ZPD, me va bien y tengo el mejor compañero que podría tener"
Jack se quedó callado, pero ella se sentía orgullosa para sus adentros.
"Así que…" Judy hizo una pausa para ver la reacción de Jack, pero al verlo tan serio no se inmutó y continuó "Bueno, gracias por su oferta. Es muy tentadora, pero voy a rechazarla"
Jack se quedó mirándola largo rato antes de asentir, como pensativo, aunque realmente estaba tratando de recuperarse de la impresión que le había causado el rechazo de Judy, entonces se acercó poco a poco a ella y le dijo:
"El puesto que tienes aquí en el ZPD hace que te sientas a gusto, como lo has dicho, pero estoy seguro de que tienes más potencial"
"Soy realmente muy feliz sirviendo a la ciudad de Zootopia, siempre fue mi sueño" Contestó Judy con seguridad y una gran sonrisa realmente se sentía orgullosa de lo que había logrado.
"Se que después de un tiempo acabara por aburrirte, sé que eres una de las mejores policías de Zootopia así que quiero que lo reconsideres" Dijo Jack con el objetivo de hacerla dudar. Los labios de la liebre se arquearon con una sonrisa, una sonrisa que decía que estaba dispuesto a pelear y ganar.
Judy tragó saliva diciendo "Es muy tentador pero mi respuesta sigue siendo la misma"
Jack se quedó callado como si no hubiera esperado esa nueva negativa.
"Está bien" Dijo finalmente Jack "Aunque si no te importa quiero que lo pienses" Ya llegaría el momento de tomarla desprevenida y él sabía que tenía un as bajo la manga.
Judy guardó silencio ya que la liebre seguía al lado de ella, aunque había estado muchas veces en ese pequeño sótano al lado de Nick, en ese momento no se sentía igual. Por el rabillo del ojo ella pudo observar que él tenía los brazos cruzados y la estudiaba detenidamente y ese silencio le resultaba alarmante.
"Ya es tarde, mejor me voy a casa" Respondió Judy con un vistazo a su reloj, ya era hora de salir y tenía un asunto pendiente con el zorro.
"Te acompaño" Dijo Jack.
"Gracias, pero no es necesario, he quedado de verme con Nick"
Jack hizo un gesto entrecerrando los ojos, trató de tranquilizarse de nuevo intentando no traslucir en su expresión la mirada de rabia de solo escuchar el nombre de ese zorro, diciendo "Entonces … hasta mañana oficial Hoops"
Y luego de eso salió Judy, despidiéndose de Jack, al estilo de la mejor policía de Zootopia. Ella se fue a su departamento tenía un plan que preparar y esa noche no podía fallar.
Ya tarde, a eso de las cinco, Judy estaba tirada en el suelo de su habitación con la espalda apoyada sobre los pies de su cama. Intentando escribir un mensaje en su móvil, pero sentía como si su cerebro no cooperara. No podía sacar de su mente a Nick.
Hola Zorro torpe ¿Cuándo y dónde nos reunimos? De pronto borró el mensaje, lo escribía y lo borraba de nuevo, contuvo la respiración y comenzó a buscar en su galería la foto favorita que tenia del zorro. En ella estaba Nick, donde lucia radiante el día de su graduación cuando ya estaba listo para ser todo un oficial del ZPD. Ese día la había dejado cautivada más que nunca y cada vez que miraba la fotografía no podía dejar de pensar que había sido uno de los días más felices de su vida. Comenzó a pensar que se veía tan guapo… de pronto se sobresaltó por la vibración de su teléfono al recibir un mensaje, entonces poco a poco volvió a la realidad y se dio cuenta de que el mensaje era de Nick.
Zanahorias ¿Saliste viva del ZPD? Cuéntame cómo te fue con tu novio feo, desagradable y más bajito que yo
Torpe zorro, no es mi novio Judy se acurrucó en la cama, ese zorro era tan irritante como solo él podía serlo.
Nick reprimió una carcajada al ver el mensaje de la coneja, era muy sencillo hacerla enojar. De pronto frunció el ceño mirando a Zara del otro lado de la mesa.
El zorro se encontraba en un café en el frio distrito de Tundratown, pensando que era una cita más con Zara, en realidad era una tortura interminable para Nick y lo peor de todo es que lo habían dejado salir temprano del ZPD y había adelantado la cita para poder verse con Judy en la noche, al pobre del zorro las mejillas le ardían de tanto fingir una sonrisa.
Zara, por su parte se mostraba educadamente indiferente con el zorro, tenía que seguir en el plan de chica dolida, ya que habían pasado días sin que supiera nada sobre él. Era increíble lo difícil que resultaba lograr tener una cita con ese zorro, pero no desistiría ya que tenía un objetivo y era el amor verdadero de Nick, y aunque sabia todas las artimañas de él, ella pensaba que era más astuta.
"¿Qué pasa?" Preguntó Zara y se acercó sobre el hombro de Nick para mirar su teléfono.
Nick resistió el impulso de bloquear la pantalla para que esa zorra no pudiera ver, ya que él se sentía un poco frustrado, no le gustaba como se comportaba esa zorra de una forma extraña y nerviosa.
Nick y Judy tenían cuidado, Spunky les había advertido que debían de comunicarse mediante mensajes sencillos casi cifrados para que nadie se enterara de que estaban hablando por si acaso tenían interceptados sus teléfonos. Y ahora resultaba que Zara estaba fisgoneando mientras él trataba de hablar con Judy.
¿A qué hora nos reunimos hoy? le escribió Judy.
"¿Pasa algo malo?" Preguntó Zara.
"En realidad no" Nick consideró en que no tenía por qué confiar en esa zorra.
A las ocho en mi departamento Escribió rápidamente el zorro, de pronto tuvo la visión súbita de Judy acostada en su cama escribiendo un mensaje con sus orejas cubriéndole su rostro, siempre pensaba en ella.
"¿Con quién te estas mandando mensajes?" Preguntó Zara despertándolo de sus pensamientos.
"¿Qué? Con nadie" Murmuró él "Oye ¿Me puedes dar un minuto?"
"Ah claro" Dijo Zara visiblemente molesta.
"Gracias" Dijo Nick a la defensiva.
No soportaba a Zara, pero se tragó sus ganas de replicar y se concentró en su teléfono móvil.
Preparare la cena hoy
Okay, yo llevó el postre Escribió Judy.
Que sea algo con moras
Deberías cambiar a otra cosa algún día zorro astuto
Que te puedo decir es mi debilidad, nos vemos más tarde Zanahorias, ahora tengo que arreglar algo que tengo pendiente escribió Nick mientras miraba de reojo a Zara.
Esta bien, hasta más tarde
Nick bloqueo finalmente la pantalla de su teléfono, reprimiendo un sentido de perdida inexplicable. Sentía un vínculo con Judy, pero estaba metido en un embrollo, miró a Zara con recelo y sospechaba que ella estaba celosa. Nick comenzó a contar hasta diez queriendo tranquilizarse ya había sido demasiado por ese día y Zara no mejoraba la situación, aunque él le había dejado muy claro que solo quería que fueran amigos.
"Y ¿Con quién hablabas?" Preguntó Zara otra vez.
Nick se tronó los nudillos tratando de pensar en una manera de decirle que no era de su incumbencia sin hacerla explotar.
"Con nadie en realidad"
Zara movió su pata sobre su pelaje blanco como la nieve y con una sonrisa sarcástica dijo "Si claro"
Nick trató de no reaccionar. Algunas veces la zorra de hielo podía ser condenadamente inteligente, más de lo que a ella le convenía.
"No tengo por qué decírtelo"
"Bien"
Nick eligió no responder para él era algo frustrante tener que salir con esa zorra esperando poder conseguir algo de información. Pero tenía que tranquilizarse, suspiró ya que todo ese asunto lo tenía demasiado exhausto.
"¿Quieres que vayamos al cine?" Le preguntó Zara de pronto.
"¿Qué?" Le preguntó Nick algo distraído.
Zara le frunció el ceño "Al cine, sabes donde ponen películas y compras palomitas"
"No lo sé, no ando muy de ánimos" Dijo el queriendo evitar salir con ella en algo más formal que solo una reunión.
"Bien" Zara se paró y comenzó a ponerse la chamarra. "Solo pensé que ambos podríamos pasarla bien un rato"
Nick la vio, perplejo.
"¿Pasarla bien?"
"Si, algo más allá de platicar y tomar un café" Molesta enrolló una bufanda alrededor de su cuello diciendo "Olvídalo"
Ahora que lo mencionaba y que se veía molesta parecía que él no estaba llevando bien su plan, tenía que lograr que ella no se enojara y así poder seguir con el plan.
"Vamos"
"¿Sí?"
"Claro, pero no quiero leer subtítulos" Dijo Nick poniéndose de pie, resignado a pasar lo que restaba de la tarde con Zara.
"Bien, entonces tenemos una cita" Le sonrió ella guiñándole el ojo.
Cuando llegaron al cine, parecía que Zara había estado estudiando la cartelera hasta encontrar la peor película inimaginable y después de veinte minutos de película había acertado. Nick había estado lamentándose en silencio, era la película más aburrida que había visto en su vida. Lo peor es que tenía subtítulos, en ocasiones, ilegibles ¿En realidad estaba pasando eso?
A la media hora el pobre zorro estaba desesperadamente aburrido. Confiaba que la tortura sirviera al menos para ganarse a esa zorra.
Cuando volteo a ver a Zara estaba ¿Riendo? Parecía totalmente enfrascada en lo que veía. Zara sonrió de nuevo como si fuera la película más divertida del mundo '¡Maldición!' Se repitió dos o tres veces el zorro para sus adentros. Para rematar el horror de esa película, la inexistente acción se vio interrumpida por una tórrida escena de romance. Nick se quedó petrificado y cerró los ojos, no lo soportaba más.
"¿Te encuentras bien?" Preguntó Zara pasándole uno de sus brazos por encima del hombro del zorro.
"Perfectamente" Dijo Nick tosiendo para alejar a la zorra de él.
Cuando afortunadamente la película había llegado a su fin, Zara resultó ser de las que se quedaban hasta después de los créditos. Solo cuando las luces se encendieron, ella se volvió hacia Nick con una sonrisa de oreja a oreja.
"¿Ha sido tan buena como te la esperabas?" Le preguntó la zorra.
"Es la peor película que he visto en todo el año" Dijo Nick cuando salían del cine "En serio la peor"
"Para mi estuvo genial" Respondió Zara "El final fue lo que más me gustó"
Nick sonrió con sus patas en sus bolsillos mientras la miraba hablar, sabía que Zara no le había gustado la película, solo había buscado una excusa para hacerlo molestar.
"¿Me estas escuchando?" Preguntó Zara.
"Si claro" Contestó él a modo irónico.
"Eres imposible" Ella le dio un golpe en el hombro.
"De hecho, debes admitir que fue la película perfecta para un mal día de nieve en Tundratown"
"Si, tienes razón" Dijo riendo Zara, a pesar de todo parecía que el zorro poco a poco caería a sus pies.
Sonrieron mutuamente a pesar de que había nevado el día era lo suficientemente agradable para salir, ya estaba anocheciendo, eran casi las siete, Nick pensó que debía tener todo listo para las ocho y en sus pensamientos se interpuso la imagen de Judy, se sentía bien pensando en ella. Regreso a la realidad donde estaba caminando junto a Zara. Era imposible no compararlas, ya que esas dos chicas eran tan diferentes. Zara era metódica y calmada, Judy, por otro lado, era más impulsiva y estaba siempre tan llena de energía. Ambas eran intensas, pero ahí acababan las similitudes.
"¿Quieres que vayamos a cenar?" Zara preguntó aclarando su garganta
"No puedo, debo irme, pero déjame acompañarte a tu casa" Contestó Nick, ya no podría soportar ni un minuto más con ella.
"No tranquilo, iré a tomar el metro" Dijo ella evitando mirarlo. El aire entre ellos de pronto se había vuelto sofocante con tensión e incomodidad y ella comenzó a avanzar rápidamente. La estación estaba cerca a unas calles del cine.
"No me importaría acompañarte a tu casa. No tengo…" Dijo Nick después de todo tenía que ser un caballero.
"No. Está bien, solo acompáñame a la estación" Murmuró Zara, la situación se volvió a tornar calmada, ambos caminaron juntos hasta que llegaron a la entrada principal de la estación.
"Hasta la próxima cita, Nick"
"Hasta… la próxima cita" Repitió el zorro.
Zara se acercó hacia él y lo beso en la mejilla. Un solo beso. Quizá demasiado cerca de besarlo, pero lo suficientemente lejos para evitar cualquier confusión. Un beso de amiga ¿Cómo de una muy buena amiga?
Ese beso le provocó a Nick un inmenso dolor. En cuanto miró a Zara apurarse y entrar por la escalera hacia la puerta de la estación, se puso a pensar en cuanto le gustaba Judy, y a pesar de que tenía tanto miedo de acercarse a la coneja, era inevitable que cada vez que la veía se le encogía el corazón solo de pensar que había tenido una cita con Jack. ¿Por qué no podían tener algo más? ¿Por qué no era posible una historia juntos? Él sabía la respuesta y estaba grabada con fuego en su interior. Como si se tratará de un tatuaje y era no solo por ser un zorro y una coneja. Era la realidad, la triste y cruda realidad. Pero era algo que estaba dispuesto a afrontar, después de todo no tenía nada que perder, era un zorro escurridizo después de todo., aunque el plan 'Encanto Wilde' y los sentimientos podrían ser impredecibles.
Judy había estado toda la tarde, esperando el momento de ver a Nick, se fue a bañar y luego a arreglarse. Decidida ella había escogido unas de las prendas que le había regalado Fru Fru en uno de sus cumpleaños, no podía negar que esa musaraña tenía un gusto inmejorable por la ropa, claro que nunca la había usado porque no se sentía cómoda, pero tenía que seguir con su plan de ser la nueva Judy. Ella solo usaba ropa de chico como decía Nick, pero cuando al fin se puso el outfit le sorprendió positivamente, aunque, sin engañarse ella sabía que iba en contra de su zona de confort, sin embargo, se sentía impresionada.
Era difícil sacarle defectos a la elección ya que Judy llevaba una camisa larga de color gris, y debajo un top negro ajustado, sin mangas. Lo había coordinado con sus leggins negros favoritos, sin olvidarse de llevar su pistola bajo su ropa. Satisfecha, salió de su departamento y fue a la pastelería favorita del zorro para comprar un pastel de moras, luego emprendió su camino al departamento de Nick, durante el trayecto no pudo evitar mirar hacia todas las direcciones, como esperando ver a alguien acercarse a ella o que la estuvieran acechando, ya llegado a ese punto tenían que tener mucho cuidado.
Cuando al fin llegó al departamento del zorro ella dio un suspiro, se adentró en lo más profundo de su mente y recordó todos los consejos que le habían dado su hermana Lilly y Loui. Toco la puerta del zorro dando pequeños saltitos. Estaba de buen humor y traía el delicioso pastel de moras.
Nick la recibió con un platillo en sus patas. Judy contempló que era un sándwich que descansaba en el plato, tenía una cara sonriente en la rebanada de arriba, hecha con zanahorias. Se veía delicioso, pero ella conocía bastante al zorro y algo estaba planeando, así que solo lo observo algo escéptica.
"Se ve delicioso… pero ¿No es una broma?"
"Deberías tener más fe en mi Zanahorias" Replicó Nick y se llevó la pata al corazón mientras fingía cara de afligido.
Judy puso sus ojos en blanco y le quito el plato al zorro y le dio el delicioso pastel de moras. A ella no se le paso la mirada de Nick, como si le hubiera sorprendido su nueva ropa y ella se sonrojó en secreto al ver la aprobación en los ojos del zorro.
Judy entró al departamento y se sentó con las piernas cruzadas en el sillón mientras miró con detenimiento la creación del zorro antes de darle un bocado "Esta delicioso Nick, gracias"
Nick se sentó enseguida de ella e inclinó la cabeza a un lado, como si la estudiara "Se que lo único que has comido en todo el día fueron unos panecillos de zanahoria en el desayuno"
"¿Me has estado espiando?"
"Vamos, Zanahorias no exageres, además esto solo es el aperitivo, estoy preparando la cena" Nick se encogió de hombros y se levantó caminando hacia la cocina dejando el pastel de moras.
A Judy le dio curiosidad que era lo que estaba preparando el zorro y cuando se acercó vio varias ollas en los fogones. Nick tenía la tabla de cortar delante y estaba cortando las verduras como un auténtico profesional. Por un momento Judy se quedó inmóvil, no podía creer que Nick fuera tan buen cocinero. Después de todo ella tenía que admitir que la única vez que ella había intentado cocinar lo había quemado todo.
"¿Ya has dejado de babear Zanahorias?"
Judy observaba anonadada al zorro, comprobó que él también se había cambiado de ropa y que se veía muy bien con su camisa verde y sus pantalones grises, intentó apartar la mirada al ver el delantal color lila de Gazelle que llevaba el zorro.
Judy empezó a soltar risitas diciendo "Lo siento Nick es que solo…. no esperaba que…" y no pudo evitar una carcajada.
"Esto… es nuevo y me ha costado 20 Zoollares y me da igual que te rías mientras no me manche con la comida"
Judy siguió riendo y de pronto ahogo una exclamación de sorpresa porque acto seguido Nick le tiró un puñado de harina en la cara.
"¡Nicholas Wilde! Me acabo de duchar" Protestó Judy mientras intentaba quitarse entre risas la harina de la cara, del pelaje y de la camiseta recién estrenada.
"Te estabas riendo de mi Zanahorias ¡Mal hecho!"
"¡Eres tan… tan!" Judy se reía mientras pensaba en como contraatacar al zorro. Lo primero que vio fue un vaso de agua y se lo tiró a la cara. En cuanto se dio cuenta de lo que había hecho, comenzó a reír a carcajadas.
Judy sabia lo impulsiva que podía llegar a ser y básicamente acababa de cometer el peor error inimaginable y todo por un impulso, el zorro era el rey de las bromas y eso no era nada bueno.
"¡Lo siento Nick… no era mi intención…quiero decir que…tú estabas ahí… y yo… ¡No sabes cuánto lo siento!" La voz de Judy sonaba amortiguada porque se tapaba la cara con sus patas para dejar de reírse, sabía que si el zorro estaba enojado entonces tendría que recitar sus últimas voluntades, pero para su sorpresa era como si le pareciera al zorro ¿Divertido?
El la miraba fijamente, con todo su pelaje empapado y sonreía "Me acabas de tirar un vaso de agua a la cara" Murmuraba Nick sin dejar de sonreír, lo cual entonces a la coneja le pareció un tanto inquietante. Para sorpresa de ella Nick se empezó a reír, su risa era tan contagiosa que Judy se unió a ella, aunque todavía estaba preocupada de cuál sería la venganza del zorro.
Cuando dejaron de reírse, Nick tomó un trapo y se limpió la cara. La camisa de él estaba totalmente empapada, así que hizo lo que para él era el movimiento más racional que posible y se la quitó. Se deshizo lentamente de ella y Judy abrió los ojos como platos, sintiendo que le faltaba el aire, era ver como un anuncio de un chico guapísimo, pero mejor porque su cuerpo era más increíble que de cualquier modelo con Photoshop, y es que tenía que admitir que desde que Nick se había vuelto policía y a pesar de que el entrenamiento había sido duro a fin había logrado estar en buena forma. Judy contuvo un suspiro y por poco ella se desmaya cuando él uso el trapo para limpiarse el torso.
"Intenta no incendiar el departamento mientras busco otra camisa y arreglo esta" Dijo Nick saliendo de la cocina riéndose y dejando a Judy sola, su corazón y su cerebro no eran capaces de procesarlo. Contemplo su espalda ancha y su pelaje rojizo, y las marcas en sus músculos mientras él de alejaba rumbo al cuarto a cambiarse.
En un momento Judy decidió comenzar a cocinar (o a intentarlo) ya que Nick se estaba tardando demasiado y ella creía haber escuchado el agua llenando la bañera, aunque no le dio mucha importancia, así que intentó darle vuelta a la masa de lo que parecía ser una pizza, pero estuvo a punto de estrellarla contra el suelo.
"La clave está en cómo le des vuelta"
Judy dio un salto al sentir los brazos que la rodeaban por la cintura desde atrás y le tomaban la pata con la que sujetaba la espátula. Obviamente sabía que Nick estaba detrás de ella. Por el sonido de su voz sabía que él estaba más cerca de lo que ella lo había sentido jamás. Ella no quería que se diera cuenta del efecto que le provocaba, así que solo asintió como si estuviera escuchando sus instrucciones. El zorro sujeto a la coneja con cuidado por el brazo y con un movimiento preciso le ayudó a girar la masa en el aire, que aterrizó justo en el centro. Judy sonrió para sus adentros e intento darse la vuelta, sin percatarse aun de la situación, pero cuando comenzó a girar la cabeza, Nick tomó el recipiente con la masa para las pizzas y se lo vacío a Judy en la cabeza.
Judy gritó al sentir el líquido espeso y frio cayéndole lentamente por la cabeza y metiéndose por dentro de la camiseta, ella comenzó a murmurar palabras que no se entendían mientras Nick se partía de la risa.
"Ha… sido" Nick no podía dejar de reírse hasta el punto de que se le habían llenado los ojos de lágrimas. "¡Épico!" Exclamo sin aliento el zorro.
Judy intentaba abalanzarse sobre él mientras intentaba recuperar el aliento, aunque estaba fracasando estrepitosamente. De pronto ella tomó un recipiente lleno de huevos batidos, aprovechando el estado de distracción de Nick y se lo vació en la cabeza hasta que el líquido viscoso se extendió por todo su pelaje.
"¿Qué has hecho Pelusa?" Rugió Nick.
"Se ha enojado el torpe zorro" Judy dijo sonriendo dulcemente pellizcándole las mejillas al zorro.
"Te vas a arrepentir de eso Zanahorias" Decía Nick con una mirada de maldad.
Judy odiaba tener que admitirlo, pero la vista que tenía desde ahí no le desagradaba en lo absoluto ya que el zorro seguía sin camisa, entonces él la tomo por la cintura y la cargo sobre un hombro a una velocidad que ella no pudo reaccionar.
"Ah no por favor… ni se te ocurra hacer lo que creo que vas a hacer" Suplicó Judy mientras Nick se dirigía tranquilamente hacia la ducha.
"Lo hubieras pensado antes"
"¡Bájame Nicholas Wilde!" Judy sintió un escalofrió, intentaba imprimir una mínima fuerza en sus palabras, pero por el movimiento de sus hombros podía notar que el zorro se estaba riendo y que no servían de nada los golpecitos que ella le daba en la espalda.
Estaban cerca del baño y ella estaba colgando boca abajo, así que la sangre se le subía a la cabeza rápidamente. A través de sus orejas vio que se acercaban al borde de la bañera y sintió que las patas de Nick la soltaban de la cintura, ella cerro los ojos y se preparó para la caída. Gritó, dio patadas y lo amenazó.
"¡Toma aire Zanahorias!" Gritó Nick y ella se preparó para mojarse.
Ella estaba preparada para el impacto, pero para su sorpresa él entro con ella y los dos aterrizaron en el agua con un estruendo increíble. El agua la tragó y el zorro por fin la había soltado, pero incluso debajo del agua podía ella ver la sonrisa del zorro de oreja a oreja. Ella le puso las patas en los hombros para tomar impulso y salir de la bañera, pero no tardó en darse cuenta de que no había sido una buena idea ¿O sí? Ya que él le paso los brazos por alrededor de la cintura y la apretó contra su cuerpo, Judy no podía negar que se sentía increíble.
Lo veía tan guapo, y le estaba sonriendo. Judy no sabía si sentirse enojada por la falta de aire o porque él no estaba aturdido como ella. De hecho, parecía tan feliz, que se sintió un poco confusa, no podía saber a ciencia cierta qué era lo que pasaba, como si de pronto no tuvieran una relación muy definida ¿Amigos? ¿Compañeros? ¿Acaso él sentía lo mismo que ella? Y la postura en la que estaban precisamente no era de mucha ayuda. Estaban apretados el uno contra el otro, el pecho de él contra su camiseta empapada, que precisamente no estaba hecha para el agua y ella sentía que tendría que haber hecho algo, pero …. no, ella no había podido hacer nada ya que él la miraba con los ojos brillantes, con una sonrisa sincera y ella no podía evitarlo, quería estar más cerca de él. Le resultaba todo tan extraño. Cualquier contacto con él, cualquier sonrisa era nueva para ella.
Después de todo una chica, siendo una presa que su sueño era ser policía no era lo más común. Un escalofrió le recorrió el cuerpo a la coneja mientras las patas del zorro se deslizaban por la cintura de ella rozándole levemente el pelaje. Sabía que él estaba esperando una reacción por su parte, alguna señal que le diera a entender que no quisiera que siguiera, a Nick se le ilumino la cara con una sonrisa cálida y Judy sentía que el corazón le daba saltos mortales.
El apoyo las patas en sus hombros y ella comenzaba a pensar que había miles de cosas que no estaban bien en esa situación, empezando por la primera y más importante, estaba en los brazos del chico, del cual estaba enamorada, pero ante todo era su mejor amigo.
"No te asustes Zanahorias…. Y disfruta el momento" Nick parpadeó e inclinó la cabeza, hasta que sus frentes además de sus cuerpos se tocarán.
"¿Qué…?" Comenzó a decir Judy.
"He dicho que disfrutes el momento"
Por una vez ella, le haría caso al zorro. Nick no movió la cara ni un milímetro. Judy lo observó e intento descifrar que secretos se escondían en esos ojos color esmeralda. La distancia que los separaba era casi imaginaria, solo tenían que cruzar una fina línea para que todo cambiara.
"Nick ¿Estás ahí?"
O también alguien podía interrumpirlos.
Judy se quedó petrificada y rápidamente apartó las patas de los hombros de Nick mientras él desviaba la mirada hacia lo lejos e hizo una expresión de asombro. Estaba mirando al animal que le estaba llamando por su nombre, el responsable de interrumpir ese momento. El zorro seguía retrocediendo un poco hasta que dejó de tocar la frente de la coneja, aunque él todavía tenía la pata en el cuello de ella y no parecía que quería apartarla. Era como si estuviera retando al animal que los miraba.
Esperen que no ¿Nick vivía solo? Era triste, pero Judy sabía quién era con solo escuchar su voz. Y con esa información en su poder Judy deseaba poderse ahogar con la poca agua que había en la ducha.
"Disculpen por interrumpirlos… Siempre he tenido ese don" Dijo Spunky algo sonrojado.
Judy rápidamente se desenredó de Nick y se sintió muy incómoda, así que sin hacer ruido se dispuso a salir de la ducha. Era consciente que había dos pares de ojos observándola y que estaba empapada, así que se cubrió como pudo y paso junto a Spunky, que al menos tuvo la cortesía de no mirarla.
Nick salió de la ducha siguiendo a la coneja, pero se paró frente a Spunky con el entrecejo fruncido, el lobo tenía las patas en los bolsillos y una mirada nerviosa.
Judy se detuvo y contemplo la insólita escena que tenía delante de ella; nunca se hubiera imaginado que ese lobo pudiera entrar sin avisar al departamento del zorro.
"¿Qué haces aquí?" Nick gruñó enojado, el 'Encanto Wilde' estaba siendo todo un éxito y ese maldito lobo lo había echado todo a perder.
"Mas bien ¿Cómo has entrado?" Añadió Judy.
"¡Debemos irnos! Les explicare en el camino a detalle" Contestó Spunky sin apartar la mirada de su reloj.
"Encima de que entras a mi departamento sin permiso, nos exiges que nos demos prisa" Nick le dijo al lobo girando de pronto la cabeza, mirando un segundo a Judy y volviendo a desviar la mirada hacia Spunky.
Pero Judy no dejó hablar más a Nick. Tiró de él, y casi a rastras, lo condujo hasta afuera del baño.
"Ya ha aparecido…se dónde estará Snake esta noche, por eso pensé en venir ya que es algo urgente. He llamado al timbre un par de veces, pero no contestaban, así que… me pareció mejor opción 'jugar' con la cerradura" Explicaba Spunky siguiéndolos aún sin mirar a Judy con un temor que encerraba su voz.
Nick apretó la mandíbula y permaneció en silencio. Judy permanencia sorprendida no solo porque la presencia del lobo fuera inesperada, sino porque no daba crédito a lo que escuchaba.
"Eso no te da ningún derecho a entrar sin avisar" Rugía Nick, y avanzaba hacia Spunky con un aire amenazador.
De pronto Judy preguntó a Spunky "¿Cómo puedes estar tan seguro de Snake?" Ya que se había dado cuenta que eso podía salirse de control ya que raramente Nick se enojaba, lo importante era el caso, así que tomo al zorro por el hombro y le dijo "Tranquilízate, Nick"
"Es una historia muy larga y difícil de explicar, no hay tiempo que perder… nos debemos ir ¡Ya!… apresúrense se los ruego"
Nick miró a Judy a los ojos tratando de tranquilizarse y procesar lo que acababa de escuchar.
"Spunky… lo siento, solo que…no deberías" Murmuró Nick.
"Haberlos interrumpido… lo siento, pero pensé que esto es más importante, yo no vi nada no se preocupen, pero debemos irnos ¡Ya!"
Por un momento Nick miró a Judy sorprendido y luego bajó el cabeza avergonzado.
"Será mejor que nos vayamos ya tengo todo listo en mi auto" Decía Spunky desesperado haciendo ademanes con sus patas.
Sin más que decir, Nick y Judy salieron corriendo por sus pistolas, no había tiempo para cambiarse, ya se secarían en el camino.
De pronto el zorro se paró en seco antes de salir, ya que de pronto se le había ocurrido mirar por el gran ventanal que tenía en su departamento. Allí en el balcón, vio una silueta, semitransparente que parecía que los estaba observando fijamente y ante esa visión él se había quedado congelado.
"¿Qué pasa?" Preguntó Judy
"He visto a alguien en el balcón" Susurro Nick, tratando de ocultar el susto que se había llevado.
"¿Estás seguro? No puede ser, yo no he visto a nadie" Judy lo miró pensativa y extrañada.
"Me parece muy raro" Dijo Spunky asustado.
Nick se paró y sacó su pistola, estaba listo para disparar por si acaso necesitaba defenderse y le hizo señas a Judy para que no lo siguiera, pero ella no quiso dejarlo solo. No sabían que era esa sombra.
Nick se acercó a la ventana sigiloso tratando de ver si había alguien en el balcón. Al asomarse a través de la ventana, dos cosas ocurrieron a la vez. La temperatura pareció descender a una velocidad vertiginosa, tanto que paso de estar empapado en sudor a tener escalofríos y casi temblar de frio y fue cuando se dio cuenta que había una palabra escrita en la ventana que decía "NO SIGAN" No hacía falta tocarlo para darse cuenta de que estaba reciente, pues las letras se iban deformando chorreando hacia abajo. Pero, aun así, una fuerza magnética hizo que el zorro quisiera tocar las letras y aunque estaban escritas por el otro lado de la ventana al pasar su pata sintió un escalofrió que le dieran ganas de salir corriendo junto con Judy de su departamento, entonces de pronto sintió que la temperatura volvía a ser la normal.
Judy estaba detrás de él ansiosa con la pistola lista al igual que el zorro. Entonces fue que se dio cuenta de la palabra que habían escrito en la ventana.
"¿Qué es todo esto, que está pasando?" Preguntó Spunky, que estaba a punto de salir corriendo del departamento.
Sin que Nick se lo esperara Judy tomó del hombro al zorro y lo observó con cara de preocupación "Estas muy pálido Nick, tienes mala cara y …. estas helado"
"Vayamos a ver si alguien sigue afuera"
Cuando abrieron la ventana del balcón los dos seguían con sus armas listas.
Entonces, al ver las letras Nick dijo "Solo es pintura roja"
"¡¿Cómo que es pintura?! Con todos estos años, se reconocer el olor de la sangre, me sé de sobra su olor"
Nick pensó que no, no podía ser. Esas letras tenían que estar escritas con pintura, pero el olor a oxido le llego al cerebro y sabía que Judy tenía razón.
De pronto había un silencio. No era un silencio agradable, Spunky gruñía y parecía impaciente. Tal vez esa noche todo se aclararía, y descubrirían quién se escondía más allá del sobrenombre Snake. ¿funcionaria de verdad el plan de Spunky? Las sensaciones de cada uno de ellos eran totalmente contradictorias y, sin embargo, cerca de ellos en algún lugar de Sahara Square estaban a punto de descubrir la peor pesadilla de Zootopia.
Y adivienen ¿Queeee? No… no explotó nada aún… pero si quieren saber que pasará en el próximo capitulo solo les daré unas cuantas pistas:
Acción
¡Bum!
Explosiones
Y mucho 'Encanto Wilde'
Hasta el próximo capitulo #Savageeeeedestructionismyf'inglifeeeeeeee seeeu!
