Capítulo VIII: No Hay Tiempo Para Amar
ROSALIE PoV
Había pasado un mes y medio desde mi última visita al ginecólogo y las cosas habían comenzado a mejorar un poco, aunque no fueran perfectas. Siempre notaba que los demás se me quedaban mirando por mi repentino y radical cambio de actitud, a veces se burlaban de mí por la ropa holgada que usaba o por subir de peso, muchas veces sus bromas eran terribles y me lastimaban mucho. Con eso, finalmente me daba cuenta de que yo ya no era la reina del mundo, la que atormentaba al que se dignara a retarme o a quien fuera que yo eligiera como mi punto de perdición, ahora yo era la victima, la que soportaba el abuso y el maltrato; mi estatus había dado un giro de 180 grados, todo era diferente para mí. Comenzando con Kate, a quien yo había considerado mi amiga en el pasado, ella se burlaba de mi vestimenta argumentando que 'los tiempos ya eran otros y que las camisas de maternidad eran para Molly' (protagonista de la serie televisiva Mike and Molly), me irritaba mucho ese comentario fuera de lugar pues ella muchas veces había sido obesa llegando a verse como una bolita de queso; por otro lado la otra persona que parecía estar vengándose de la misma cruel forma en la cual la había tratado en el pasado era Alice, siempre la había visto como la sombra pequeña de Bella y un blanco totalmente fácil hacía donde disparar burlas, esa chica de lentes había desaparecido para dar paso a una muchacha con aptitud y muchas ganas de resarcimiento, me trataba de la misma forma en la cual yo siempre la había menospreciado y zaherido, algunas veces incluso mucho peor al hacerme lagrimear en agonía. Pero era ahí cuando siempre llegaba mi heroína para ayudarme, Bella era buena y comprensiva conmigo protegiéndome de su mejor amiga pues sabía que yo pasaba por un período atroz de mi vida al haber perdido mi vida y cualquier forma de resguardo, todo había mejorado con ella pues nos llevábamos bien como si yo fuera una hermana para ella, era extraño pero se sentía bien tener a alguien que quisiera tu amistad luego de que le hicieras tanto menoscabo.
- ¿Qué te parece así? – preguntó Bella mientras que con una mirada intrigante se veía por el espejo lo que vestía, que era una camiseta modelada de manga larga color blanco con líneas horizontales azules con un delgado cinturón negro que marcaba su cintura, unos pantalones apretados color rojo y unos tacones negros en punta con una pequeña correa que marcaba las pantorrillas – ¿uhm?
- Te ves genial – expresé con la mayor honestidad pues era la pura verdad, ella siempre se vería muy bien, siempre superandome y ahora lo podía visualizar con una vista panorámica a la perfección al notar que no era por lo que usaba sino por la actitud que tomaba hacía ello
- ¿Solo genial? – dijo ella volteando para verme como si fuera a dar un argumento presidencial – El asunto es verme sofisticada pero no en forma de zorra, mi presentación debe reflejar seriedad ante como me veo
- En serio, te vez muy bien – dije riendo ante su concentración exagerada, me preguntaba si siempre era así cuando se trataba de trabajos de la escuela, no me podía ni imaginar como sería en la universidad, algo se activó en mis pensamientos pero lo pasé por alto
- Eso lo dices tu, porque te ves bien – dijo con velocidad mientras me permitía mirarme al espejo – me refiero a que aún con un mes y medio de embarazo, sin onfender, te ves refinada sin siquiera intentarlo como si el embarazo te hiciera lucir pulida
Pude verme por segunda vez en el día pero esta vez por más de dos segundos, llevaba puestos unos pantalones negros pegados, una camiseta gruesa y suelta color turquesa bebé y unas balerina blancas con pedrería en todas su extención; todo aquello era lo que ella me había prestado por mi estado de 'indigente', eso lo haría hasta que mi vientre comenzara a estirar las camisetas hasta llegar a romperlas. Mi cabello ya era idéntico al de mi mamá con su aspecto ondulado tan precioso y estilisado; no llevaba su foto conmigo pero la tenía presente en mis genes.
- Te haré caso porque sino lo hago llegarémos tarde – dijo ella cogiendo su bolso y abriendo la puerta mientras salía, sonreí e hice lo mismo siguiendola escaleras abajo
Al bajar nos encontramos con Nessie sentada en el sillón con una cara llena de aburrimiento, ella llevaba un top de lana color púrpura oscuro manga larga con brillantina y cortes fijos en sus mangas, unos shorts de cuero negro y unos zapatos de cuña color rata con agujetas. Con ella me llevaba algo mejor pues sus cambios de humor variaban tanto y casi nunca se sabía si bromeaba o no conmigo, pero se volvía algo montonó el lidiar con sus características críticas con doble sentido, era como una niña siendo una niña un poco más pequeña.
- Por fin… Creí que nunca bajarían – dijo Nessie levantandose como si hubiera estado ahí por años y era su primera vez poniendose de pie, mirando a su hermana como si fuera un angel
- Callate, y sube al auto – dijo Bella tajantemente, mientras su hermana giraba los ojos y se aproximaba al auto con pasos lentos pero seguros como una modelo profesional
Caminamos hasta la puerta, nos dirigiamos al auto cuando sentimos la prescencia de su madre. Ambas volteamos a verla, mientras esta se notaba entre seria y tranquila.
- Rosalie, quiero hablar contigo – dijo ella mientras Bella seguía caminando y yo me quedaba quieta, la expresión de su madre se relajó – no dejes que esas perras te traten mal, tu ya no eres como ellas, ahora tienes alguien por quien luchar; cuidate y cuida de ese bebé
Sonreí y ella también, caminé hasta el auto de Bella, y nos dirigímos a la secundaria con una canción de 'P¡nk' muy calmada que me hacía sentir tranquila y pasiva pero sin llegar a darme sueño. Mi relación con ella también había cambiado para bien pues ahora me trataba como una hija más y eso era algo muy agradable, me hacía sentir como si mi mamá estuviera en cada palabra de aliento que la Sra. Dwyver me daba, era grandioso percibir que una de las personas que más te detestaba había aceptado tu cambio y ahora te apoyaba de la manera más incondicional que pudiera existir en estos momentos.
Llegamos a la secundaria y todo era igual que siempre. Primero veían a Nessie con una perversión terrible, luego a Bella aún peor que a su hemanita y por último a mí, ya no riéndo y burlandose pues Bella estaba conmigo pero si que murmuraban a mis espaldas de una forma muy notoria.
Caminé hasta mi nuevo casillero que se encontraba junto al de Bella, pedí que me reasignaran uno pues las 'chicas populares' me veían sola y fastidiaban como yo una vez lo hice, aprovechandose de la más débil. Volteé a ver a Bella y la encontré conversando con Alice, ella vestía un top de lana manga larga de colores rojo, amarillo y celeste con una manga baja descubriendo un hombro, un pantalón apretado turqueza encendido y unos tacones negros que se transparentaban en la parte superior del pie, se veía más mala que de costumbre pues su delineador si que cumplía su parte en su rostro; seguramente hablaban de mí, mejor dicho: discutían acerca de mí. Odiaba que ahora ellas estuvieran peleando a cada momento por mi causa ya que siempre habían sido mejores amigas, casi hermanas y ahora se peleaban y amistaban con el pasar de las horas, era una situación que nunca acababa. Alice notó que las estaba mirando así que se me quedó mirando fijamente, para luego mirar a Bella y retirarse como si la hubieran descubierto. Mi nueva amiga volteó a verme con una sonrisa luego de suspirar, me colocó el brazo sobre el hombro y caminamos un poco para llegar a nuestra clase de botánica.
- Otro día, hablando con Ghandi – dijo en broma mientras suspiraba nuevamente, yo solo sonreí ante su expresión tan graciosa
Llegamos a la clase y todo marchó mucho mejor de lo que esperé, pues me sentía bien y cómoda. Sentía la mirada de alguien en la espalda aunque quizá solo era mi imaginación haciendome una jugarreta, de todas formas volteé para vaciar mi curiosidad y lo que vi si que lo hizo. Era Emmett, él me miraba directamente a los ojos con una sonrisa dulce, como si pudiera verme el alma de algún insólito modo; sus ojos color café parecían expresar alguna clase de cariño, eso era agradable y preocupante a la vez. Me alejé de su mirada y me concentré en la clase.
Durante todo el día me debatía en lo que había visto en sus ojos. Una voz me decía que quizá le interesaba y eso me hacía volar como una niña al comer chocolates por primera vez en su vida, no sabía muy bien como era él pero al ser amigo de Bella suponía que sería una buena persona; pero existía otra voz que me despertaba de mi fantasia, sabía que desde el momento en el cual descubrí que amaba a la criaturita que crecía dentro de mí, las relaciones o los romances eran cosa del pasado pues ahora lo único que me correspondía hacer era ser una buena madre para mi bebé involucrarme mucho más en los estudios para que de esa manera pueda conseguir una carrera y un trabajo, y de esa forma poder independizarme y velar por mi hijo o hija. Y pensandolo bien, ¿quién querría a una chica embarazada? Esa parte de mi vida había finalizado desde el momento en el cual me embaracé, la vida no era justa pero no culpaba a mi bebé por eso; pero si Emmett se enterara de mi estado ya ni siquiera me miraría, ningún muchacho con sentido común lo haría, nadie estaría conmigo, nadie me amaría de esa manera jamás.
Las clases terminaron, Bella estaba feliz pues su exposición había salido perfecta y ahora nos encontrabamos dejando algunos cuadernos en nuestros respectivos casilleros, pude notar que a lo lejos se acercaba Alice con una expresión de reniego y suspicacia junto a Jasper, era aún algo peculiar verlos juntos pero cada vez era menos pues ahora se veían casi iguales en su 'orden social'. Ambos se acercaron a Bella mientras yo seguía haciendo como si no oyera nada de lo que decían.
- Lo siento por gritarte, aceptaré tu amistad con 'ella' pero no me pidas hablarle, podemos convivir en armonía si es que no le dirijo la palabra, ¿de acuerdo? ¿por favor? – suplicó Alice ante una Bella más tranquila que ahora suspiraba aceptando los pedidos de su mejor amiga, ambas se abrazaron ante la sonrisa de Jasper y la mía
Era genial que su amistad se hubiera retomado, ya que no quería ser la culpable de situaciones tan terribles, no era justo que discutieran por la culpa de una persona 'odiada y detestable' como yo.
- ¿No es grandioso? Mis amigas estan juntas de nuevo, al diablo las peleas – decía una voz algo conocida, volteé para ver de quien se trataba y ahí estaba él, era Emmett bromeando con sus amigas acercandose a ellas quienes ahora lo veían con sonrisas y los brazos abiertos para podee abrazarlo
Por ahora, solo veía su cabello negro brilloso con aroma a lirios frescos, los musculos en sus brazos que no eran ni enormes ni pequeños: eran perfectos para él. Saqué esas imágenes de mi cabeza de inmediato, no debía pensar en eso sino en la amistad de los tres y en mi bebito o bebita.
- Bella, te ves adorablemente bien hoy, te tengo una sorpresa – dijo él mirandola con una sonrisa que parecía indeleble, mientras que ella lo veía extrañada al igual que Alice y Jasper, y yo, claramente – voltea
Ella así lo hizo, y todos pudimos distinguir a cierto muchacho de ojos adorables, vestido con una camisa a cuadros color rojo con blanco y azul manga larga, unos pantalones color conchevino, unos tenis cremas y una gorra de lana plomiza, usaba su sonrisa de siempre y esto provocaba la incredulidad de Bella, quien con lágrimas en los ojos corrió en su encuentro para abrazarlo con todas sus fuerzas y después besarlo apasionadamente. Edward había vuelto por ella y eso la hacía aún más feliz, eso era grandioso, sonreía ante ese momento tan grato para mi nueva amiga, todos sonreíamos al verla feliz.
Sentía una mirada en mi rostro nuevamente y ahora estaba completamente segura de que era Emmett, volteé a verlo a los ojos que me miraban fijamente sin pestañear ni confundirse. No hablabamos ya que solo nos observabamos mutuamente sin dudarlo ni un segundo, un terremoto pudo haber asotado el lugar y aún así hubieramos seguido con ese fragmento de tiempo que compartíamos. Me hacía recordar las películas de romances, donde los enamorados sostenían esas miradas intensas que no terminaban jamás y solo se acompañaban por un fondo musical inolvidable. Pero nosotros no estabamos en ninguna pelicula asi que ese momento se terminó cuando Laurie gritó con emoción por el gran beso que se habían dado Bella y Edward.
- Para conmemorar este preciado momento, ¿qué tal una fiesta en mi casa solo para los amigos? – sugirió Emmett entusiasmado mirando a los tortolos, todos asentían y exclamaban sus 'sí', especialmente Alice quien me miró claramente asentuando la frase 'solo los amigos'
Todos fueron a sus autos mientras yo me quedaba sola en el pasillo, eso no me molestaba pero me afectaba estar sin alguien que se preocupara por mí. En ese momento vino Bella y me tomó de la mano llevandome a su auto donde se encontraba Edward y Nessie, quien se veía repentinamente emocionada. Él me veía algo extrañado como la mayoría de personas, mi prescencia nunca fue necesitada o siquiera pensada por alguien.
Llegamos a la casa de Emmett, la cual era muy parecida a la de Bella pero se veía un poco más grande. Salimos del auto, y había un niño de la edad de Nessie esperando en la entrada, la niña corrió hasta el pequeño y se abrazaron para entrar juntos a la casa.
La reunión se notaba ser de amigos, solo me enteré que Edward había vuelto porque su madre quería vivir nuevamente aquí junto a sus hijos y de que el niño en la entrada era el hermano de Edward. Alice me observaba penetrantemente como indicandome que yo no pertenecía a ese lugar, y era cierto así que me retiré hacía el patio trasero para respirar y ver las estrellas brillar, me apoyé en una pequeña muralla de concreto revestido con laminas de cerámica plomiza. Me sentía sola, en exceso sola; quería que mi mamá estuviera ahora conmigo y me cuidara de todo, o aunque sea que me hablara para que pudiera tener amigos que me apreciaran, ahora me sentía triste como si ya no tuviera nadie a mi lado a quien le importara lo que me sucediera. Necesitaba un abrazo o una palabra llena de cariño que no me permitiera llorar como quería desde que me dejaron de lado, era como si estuviera con mi padre de nuevo, sintiendo el rechazo continuo; seguramente estos eran los comunes cambios de humor que abundaban en mi estado y ya los odiaba (otro cambio de humor).
- Alice se ha vuelto una 'perra', ¿cierto? – dijo Emmett, quien estaba a mi lado y yo no me había dado cuenta de ello; me sorprendió un poco su prescencia ya que estaba sumerguida en mi mente llena de nostalgia
- Tiene razón, se suponía que era una reunión solo de amigos y yo estoy aquí, arruinandoles su velada con mi prescencia, ella tiene mucha razón pues muchas veces los quise hacer sufrir – dije mirando la nieve que había en el piso que en un pasado debió de ser un pasto verdoso, el me vió nuevamente
- Pero he visto que ya no eres así, haz cambiado, no entiendo muy bien eso pero eso ha sucedido y me agrada ese cambio; a parte tu eres ahora amiga de Bella, y creo que nosotros podríamos ser amigos, ¿te gustaría? – preguntó con una sonrisa que transmitía una serenidad placentera, lo miré a los ojos sonriendole genuinamente
- Sí, me gustaría – dije sonriendo, y por fin viendo como era en realidad; él era un buen muchacho, muy dulce y tierno
- Eso es grandioso – dijo emocionado, para que luego me viera con un poco de preocupación – debes tener frío, toma esto – se quitó la chaqueta gruesa que portaba y me la puso delicadamente
No hablamos solo nos dedicamos a miramos a los ojos sin pestañear, notaba como acercaba su rostro al mío hasta fundirnos en un beso que me llevaba al cielo y me hacía sentir tan viva y boyante. El abrazo o la palabra que había necesitado antes, era nada comparado a ese toque; los besos que había tenido antes no eran como este pues en ellos no había sentido ninguna conección y mucho menos el beso asqueroso y forzado que me había dado Royce la noche en la cual me arruinó la existencia. Esta caricia era tan perfecta e indicada, me hacía pensar en esa chispa de amor que sentía al recordar a mi mamá o a mi familia pasada; no quería parar de besar a este muchacho indicado e inmejorable, con él podría ser feliz y tener una familia de verdad.
Pero la realidad no tardó en venir al recordarme que yo ya tenía una familia con mi bebé, terminé el beso con velocidad sin siquiera explicarme.
- No puedo hacer esto – dije suspirando mientras me pasaba la mano por mi cabello para 'aclarar mis ideas', sabía que Emmett estaría confundido por mis duras palabras
Me fuí casi corriendo adentro de la casa, dejando a aquel chico que me había hecho experimentar lo que un primer beso de amor significaba. Dejaba ese hermoso sentimiento para llenarlo con el amor y protección que debía brindarle a mi bebé, ya no se trataba de él o de mí, sino de la bebé o el bebé que llevaba dentro de mí; esa personita mía me necesitaba mucho más que cualquier persona en el mundo y yo era la única que la podía ayudar.
