CAPITULO 9

Que tengan un buen viaje les deseaba bulma al momento de pasarle el bolso con ropa a su hijo.

Te extrañaré mucho, abuelita. Su nieta le dio un fuerte abrazo y entró corriendo a la nave. Papá espera olvidé mi Tablet. Salió de la nave en busca de su juego favorito.

Mujeres, siempre se demoran tanto. Suspiró su padre mientras la miraba correr.

Estoy segura que lo pasarán muy bien, Trunks ¿pensaste en cómo lo harás cuando tengas que ir a la reunión? Porque esta vez Nina no te acompañará para ayudarte a cuidarla.

Tendré que asistir con ella o me puede esperar afuera. Ahí viene. Ya nos vamos mamá, despídeme de mi padre y Bra.

Adiós abuelita. La nave despegó para no descender hasta dentro de 5 horas.

Por fin llegamos, es hermoso. exclamó la niña cuando su padre estacionó la nave fuera del hotel, vamos a la playa papá. Tirándolo en esa dirección.

Espera, tengo que avisar a recepción y ponernos una ropa más adecuada.

Sí, vamos. Entró corriendo al hotel junto a su padre. Estoy feliz, son como mis vacaciones de verano, pero adelantadas.

La habitación era amplia, contaba con dos dormitorios, una acogedora sala de estar con la terraza mirando el mar.

Ya estoy lista. Se había puesto un short y polera con el respectivo traje de baño debajo.

Entonces vamos, antes pasaremos al restorant a comer ¿te parece?

Sí, yo también tengo hambre.

Caminó por la arena mirando el bello paisaje. Su hija estaba feliz, corría en el agua y saltaba las olas mientras caminaba al lado de su padre.

Se sentaron a hacer un castillo, pero finalmente la niña pensó que era más entretenido enterrar a Trunks.

Fue una tarde agradable, acompañada de mucho helado y golosinas. Después de regresar al hotel, a cambiar su ropa y bañarse, salieron a recorrer el lugar. Había muchas tiendas, y por supuesto a la niña se le ocurrió comprar una cosa en cada una de ellas.

Papá mira, aquí hay juegos, vamos. Sin esperar respuesta, cruzó la calle en dirección a los juegos.

Trunks cruzó para seguirla junto a las bolsas con compras, sin pensar en que las pataletas de su hija lo obligarían a subirse a la mayoría de ellos.

Era muy tarde cuando regresaron al hotel a descansar.

Mañana debemos levantarnos muy temprano, para asistir a una reunión. Explicaba buscando el pijama de su hija

¿Puedo dormir contigo? Preguntó, no le agradaba dormir sola en un lugar desconocido, además era una buena excusa para pasar más tiempo junto a su padre.

Está bien, ven acá consentida. Abrió sus brazos para llevarla a su habitación, haciéndole cosquillas.

Se levantaron muy temprano, ambos estaban cansados, pero el viaje era precisamente para asistir a esas reuniones, que para ninguno de los dos eran de su agrado.

Los recibieron amablemente, guiándolo a la sala de reuniones de la empresa.

Espérame aquí. Trunks sentó a su hija en uno de los sillones que se encontraban a fuera de la sala.

¿No puedo pasar contigo? Trató de mirar hacia dentro

No, no puedes, te aburrirás mucho. Espérame acá. Y se perdió detrás de la puerta color marrón.

La niña se acomodó para jugar con su tablet. Había pasado una hora, cuando de pronto escuchó un ruido.

Miró por los ventanales, era un desfile, estaban todos disfrazados. Corrió hacia fuera, entusiasmada con aquel espectáculo. De pronto pasó un enorme pavo real, era precioso, lo siguió unos metros, hasta que se detuvo.

Minutos más tarde su padre apareció detrás de ella.

Papá, mira es hermoso. Grito la niña entre el bullicio.

Sí, es muy lindo ¿Por qué saliste de la empresa? Preguntó su padre. Te estuve buscando. La apartó del lugar, su mirada era seria y a la vez mostraba preocupación.

Discúlpame papá, no lo volveré a hacer. Es que quería ver el desfile.

Te pudiste perder. No pensaste en que te podrían secuestrar. Regañaba su padre frente a la gente que se encontraba a su alrededor.

No, no lo pensé. No había notado lo enojado que estaba su padre. No quise preocuparte, perdóname. En realidad estaba arrepentida, no había pensado en el riesgo de perderse en un lugar completamente desconocido.

No quiero que se vuelva a repetir. ¿Regresamos al hotel?

Nos podemos quedar unos minutos más ¿por favor? Están repartiendo globos.

Pero solo unos minutos. Se reintegraron a disfrutar el espectáculo, hasta cuando comenzó a avanzar por las calles otra vez.

En cuanto llegaron al hotel fueron a comer, para luego ir a la otra reunión.

Llegaron a la otra empresa, pero esta vez trunks entró a la reunión con la niña. La sentó al lado de él, para observar la presentación del proyecto.

Eso era aburrido, ya no quería seguir ahí.

Papá, quiero ir al baño. Interrumpió la concentración de su padre.

Está bien, cuando regreses me esperas afuera, y recuerda lo que hablamos. Sentenció Trunks

Si papá lo recuerdo. Contestó con tono tedioso, mientras se retiraba.

Luego de averiguar dónde estaba el baño, fue a comprar unas golosinas al kiosco de la empresa, y esperó a su padre afuera de la oficina, como se lo ordenó.

A los minutos apareció él, para tomar su mano y retornar al hotel.

No me quiero ir aún, quiero recorrer el lugar.

Ya es tarde, debemos regresar. Explicó su padre, sacando la capsula del auto.

Pero papá, todavía no es de noche, por favor. Solo una hora. Es que vi una tienda de juguetes y quería ir. Aceptó la invitación de su hija, pensando en las cosas que le pediría ahora y en el berrinche que haría si no la complacía.

En realidad la tienda era gigante, tenía absolutamente de todo. Recorrieron todo el lugar, para salir después de dos horas, con más de un capricho de su hija.

Finalmente llegaron al hotel a descansar. Trunks estaba muerto de cansancio, así que se recostó sobre la cama a ver la televisión.

Estoy aburrida, ¿qué haremos mañana? Entró a la habitación de su padre saltando sobre la cama.

Lo que tú quieras. Sonrió acomodando su almohada para darle espacio a su hija. Le encantaba la idea de estar esos días con ella, sobre todo para compensar las semanas que no la había visto.

¿Puedo ver televisión contigo?

Claro que sí. En seguida se acomodo entre los brazos de su padre para ver el programa que llamaba su atención, luego de unos minutos ya le había quitado el control remoto y cambiado el canal a uno de dibujos animados, ante esto Trunks cerró los ojos y se quedó dormido, junto a ella.

Disfrutaron de la playa el resto de los días que quedaban.

Compraste tantas cosas, que no caben en el portamaletas, reclamó Trunks intentando colocar las cosas dentro de la nave para regresar a casa.

¿Por qué no regresamos a casa mañana?

Porque debes regresar a ponerte al día en tus materias, o ya se te olvidó que estás suspendida. Puso su mirada en la infante que se encontraba a su lado reclamando.

Es que quiero estar un día más, solo este día.

Sabes que no podemos, ahora sube a la nave.

Subió a la nave dando un portazo, y se sentó a esperar a su papá. Trunks se dispuso a marchar, sin hacer caso a los escándalos.

Cuando llegaron Trunks les contó sobre las reuniones y su hija sobre los paseos a la playa. Luego de jugar unos minutos con su tía contándole lo maravilloso que fue el desfile, su padre le recordó que debía comenzar a escribir.

Que fastidio. Fue la respuesta que recibió de su hija.

No te quejes, estuviste todos estos días en la playa. Intervino Bra, ayudándola a recoger sus juegos.

Sí, pero vuelvo el martes. No quiero estudiar hoy, estoy cansada. Comenzó la rabieta

Ponte a estudiar, mañana no alcanzarás a escribir todo. Tomó los cuadernos y los puso sobre el escritorio. Trunks la miró con cansancio, realmente estaba agotado, le había tocado conducir esas 5 horas de regreso y lo que menos quería era escuchar los berrinches de su hija. Bra notó el agotamiento, así que lo ayudó a convencerla.

¿Cuándo llega Nina? Preguntó Bra, ayudando a escribir el contenido en uno de los cuadernos.

No sé, pero mañana llega su reemplazo. Contestó su sobrina dejando de escribir. Le molestaba la idea de tener otra niñera, aunque fuera por unos días. Nina era especial, siempre jugaba con ella, ocultaba sus travesuras para evitarle un castigo y la regaloneaba cuando estaba enferma. Ojalá vuelva pronto. Suspiró, además no creo que la otra niñera dure mucho. Sonrió con malicia. El gesto fue detectado por su tía la cual le aconsejó que se comportara, o ella misma se encargaría de darle unas nalgadas, si veía un mal comportamiento en ausencia de su padre.