Disclaimer: los personajes no me pertenecen son de J.K Rowling
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O9- Encuentro inesperado
La hora de salida había llegado por fin, para Luna y Hermione, y para algunos de los alumnos que no estaban muy contentos con el comienzo de clases. Las amigas especialmente, no querían estar en esa sala, en la cual todos las miraban mal. Y no solo ahí, si no que en el colegio en general. Al parecer, no caer bien a los populares, no era nada bueno.
Sin tomar mucho en cuenta las miradas de los alumnos a su alrededor, comenzaron a conversar en el recreo, lo cual había sido horas antes, cuando habían bajado a comprar. Con la tía del Kiosco, se llevaban súper bien, siempre las trataba con cariño. Incluso, había veces en que les regalaba cosas o les cobraba menos. Siempre que la veían, ella les decía: "Espero no sean igual que esas niñas que andan atrás de los chicos, como bobas" para luego terminar con una sonora carcajada.
Luna, era la mas feliz de las dos. Intuía que algo interesante le pasaría ese día y esperaba que fuera verdad y que no le pasara como las otras veces, en que penaba que algo sucedería y no era nada, solo dolores suaves en el estomago. Su madre siempre le decía, no te dejes llevar por tus instintos, pero como "buena hija obediente" no la tomaba mucho en cuenta. Mas que pensaba que su madre a veces era loca. Aunque ella no se quedaba atrás. Su padre y su madre se lo recalcaban cada vez que podían y sus primos, que decir, eran iguales, solo que ha ellos no los veía muy seguido, pero si el gustaría. Siempre había tenido una buena relación con ellos. Todos eran "relajados" no le importaba los que pesaran los demás de ellos, cuando hacían cosas en las calles.
- Al fin~ - dijo Luna estirando los brazos y balanceándose en la silla. No tenia peligro a caerse, porque llegaba justo donde estaba la pared.
- Luna, por favor, aun estamos en el colegio, educación – la regaño la castaña, sin importarle que los demás la miraran.
- Que eres exagerada, hay algunos que hacen cosas peores, y nadie les dice nada y yo que me estiro un poco y bostezo me regañas. Fantástico – esto último Luna lo hizo con un tono sarcástico muy marcado.
- Eres melodramática Luna…, pero a si me gusta – afirmo Hermione con una sonrisa y abrazando a su amiga. Siempre terminaban igual.
Luna solo le devolvió la sonrisa junto co n el abrazo, bajo la mirada atenta de sus compañeros. Ellas no se dieron cuenta, pero no las miraban como raras, si no como con cariño o más bien felices, no como las miraban siempre. Con odio.
Ambas estaban sentadas al final de aula, junto a la ventana. En las clases que más se aburrían, en realidad Luna, miraba por la ventana y le llamaban la atención la mayor parte del tiempo. Tanto como profesor, profesora como Hermione. También les convenía sentarse con la vista a la ventana, en cuanto a lo personal, ya que de ahí podían ver a los alumnos que iban saliendo y cuando ya no salieran mas, ellas se disponían a irse también. Pero ese primer día de clases no seria igual que los otros, porque mientras veían por la ventana, percibieron una cabellera pelirroja que se les hizo conocía.
Ginny, la única que tenia el pelo con ese largo y amarado. Eso era raro, ver a Ginny con uniforme, cuando ella decía "A mi no me gustan los uniformes, si me obligan a usarlos, no lo are" y se cruzaba de brazos, así ganando la risa de Hermione y Luna, porque cuando hablaban de eso, era cuando pasaban momentos de chicas, de esas en que ojala los hombres no se aparezcan, porque no lo soportarían.
Ginny aparte de ir con su cabellera roja amarrada en una coleta, lata y con su pelo de enfrente agarrado por un tiburón negro que casi no se notaba, para que así, el pelo no se le fuera a la cara, iba con su uniforme el consistía en una falda azul marino que le llegaba un poco mas arriba de las rodillas; un sweater de un solo tono que era burdeo con franjas de color azul en el borde de la cintura: su cuello era en V al igual que el de Luna y Hermione: también llevaba una polera debajo del sweater pero era completamente blanca, mas perecida a una blusa. Realmente como andaba, llamaba mucho la atención de los jóvenes que estaban a su alrededor.
La estuvieron mirando durante unos segundos mas i reaccionaron. Al principio habían pensado que era alguien que se parecía a Ginny, pero luego que vieron que se daba vuelta por todos lados buscando a alguien, en específico y vieron su cara, supieron que era ella.
- Mira Hermione, es Ginny – Luna zarandeo a Hermione aun mirando la ventana y alzando al voz.
- ¿En serio? No me había dado cuenta – le dijo con sarcasmo, agarrándose la cabeza después de que su amiga la había soltado – Se me movió todo mi mundo – murmuro
- Que me importa a mi, si se mueve o no tu mundo. Vamos, seguramente nos vino a ver – Luna se incorporo, tomo su bolso café y lo cruzo. Tomo la silla y la subió al pupitre. La profesora les pedía eso, antes de irse.
- Esta bien, esta bien – Hermione hizo lo propio, solo que en vez de tomar un bolso, tomo una mochila, de color morado, con algunas franjas de color púrpura.
Ambas estaban felices, hace poco que no la veían, pero nunca esta de más, verla mas seguido. Ahora, si, estaba mas interesada, porque había descubierto algo que seguramente a la pelirroja, le interesaría de sobremanera. Hermione también estaba contenta de que Ginny hubiese ido, pero se hubiese alegrado mas si junto a Ginny hubiera estado otra cabellera del mismo color, pero mas desordenado y corto. No sabía por que, pero quería ver a Ron también.
Las amigas se apresuraron en llegar a donde estaba Ginny. Al llegar donde la pelirroja, Luna como vio que estaba de espaldas aprovecho para hacerle una pequeña broma, pero de esas bromas que a la rubia le gustaban y a Ginny no mucho, pero las dejaba pasar, para así reírse un rato. Le tapo los ojos, y Ginny al no saber de quien se trataba, hizo un pequeño gritito, porque pensó que era alguien malo que le quería hacer algo, así llamando la atención de las personas y alumnos que estaban alrededor.
- ¿Quién es? – le dijo la rubia a Ginny, imitando la voz de un hombre.
- No lo se, ¿Quién eres? – le respondió la pelirroja siguiéndole el juego. Y a sabia que era Luna.
- ¿En serio no sabes? – le pregunto Luna sacando sus manos de los ojos de la pelirroja. La voz de Ginny había salido un poco quebrada como si en realidad no supiera quien era.
- Si sabia, solo te estaba siguiendo el juego. – le explico, como si hubiera sido muy obvio.
- ¿Cómo has estado?- pregunto en forma de saludo, Hermione que había estado callada desde el comienzo.
- Bien ¿y ustedes?- les pregunto a ambas.
- Bien, gracias – respondieron al mismo tiempo.
- ¿Qué te trae por aquí? – le pregunto Luna, la curiosidad, estaba que la comía. La última vez que se habían visto, no mencionaron nada de ir a buscarlas.
- Ustedes ¿Qué mas? – les respondió divertida.
- ¿Y Ron? ¿No vino?- interrogo Hermione.
- ¿Por qué tanto interés en Ron? ¿No te basta con que aya venido yo? Mira que soy bien celosa, si se trata de mis hermanos y de mi puesto en cuanto a preferencia – Ginny miro un poco severa a Hermione y esta retrocedió un paso
- Que eres mala – Luna reía al ver la expresión que había puesto Hermione, con lo que había dicho Ginny.
- Es verdad – dijo seria la pelirroja produciendo así el apago de la risa de Luna. Ante esto la que río esta vez fue Ginny – Solo lo decía en broma – le dijo afirmándose en el hombro de la rubia
- No le hayo la gracia fíjate – la miro resentida, pero no duro mucho, porque la risa de Ginny era contagiosa, así que pronto las tres se estaban riendo, quien sabe de que.
- No se si vendrá Ron, aunque lo dudo, es un poco perezoso, por si decirlo- Le respondió a Hermione después de que parara de reír.
- ¿Sabes Ginny? Creo que te equivocas – Le dijo Luna a Ginny
- ¿Por qué lo dices?
- Mira – le dijo apuntando a un lugar con una sonrisa en su rostro.
Ginny miro hacia donde le decía Luna, y al parecer estaba igual de sorprendida que Hermione que veía hacia el mismo sitio. A lo lejos, peor no tanto como para no darse cuenta que se trataba de Ron y Harry, que la parecer también habían decidido ir a buscar a las muchachas, tomando en cuenta de que ellas no sabían nada de lo que habían planeado Ron y Harry mientras iban de camino al colegio.
- Hola chicas ¿Cómo están? – las saludo Harry
- Hola Harry, bien, porque al parecer todos nos juntaremos a pasar un buen rato. – respondió por todas Ginny.
- Si, por eso las venimos a buscar. Lo que pasa es que mi padrino me mando a comprarle algo y no podré ir a la madriguera, por eso convencí a Ron de que viniera. – les explico mirando de reojo la reacción de Ron, que estaba a su lado.
- Mira que bien. Y dime Harry ¿Qué te tuvo tan desaparecido esta semana? – le pregunto Luna poniendo su brazo por los hombros de Harry, y este la miro un poco extrañado. Las pocas veces que había visto a Luna, las cuales fueron suficientes como para conocerla, sabia que eso era porque tramaba algo como una broma. O eso pensó.
- Cosas personales
- ¿Ósea que de nuevo me ocultaras algo? – le dijo Luna soltándose y poniendo sus manos en la cintura.
- ¿p-porque dices eso? – Harry tartamudeo, porque sabia lo que tramaba Luna, y no era nada bueno.
- No, solo que la otra vez no me quisiste decir quien te gustaba, en realidad aun no me dices – Lo miro de reojo con una sonrisa ladeada.
- Sabes las razones – se excuso un poco nervioso el moreno.
- Entonces ¿Me dirás ahora? – le pregunto la rubia con un brillo especial en la mirada. Luna ese plan lo tenía ideado ya hace tiempo y ahora lo estaba llevando a cabo, y ese momento estaba justo mas con Ginny enfrente. A pesar de que estaba sospechando que Harry estaba enamorado de Ginny, quería oírlo de su propia boca.
- No, ya lo sabes ¿Para que quieres que te lo diga? - le exigió saber
- A ver ¿es que acaso nosotros no podemos saber? – esta vez hablo Ginny un poco molesta, porque a ella no le gustaban los secretos y menso que se los ocultaran.
- Nada Ginny, no tiene importancia en serio – se apresuro a contestar el moreno. A lo lejos se habían puesto a hablar Ron y Hermione, sin tomar en cuenta la "batalla" que se estaba llevando a cabo cerca de ellos. Luna los vio, pero prefirió dejarlos hablar, solo, un momento. Además le gustaba verlos hablar.
- Si no tiene importancia ¿Por que no nos dices? – volvió a reclamar la pelirroja.
- Ya, ya, Ginny, habrá otro momento para hablar de esto, y estoy segura que cuando llegue ese momento, Harry, estará mas que contento de contarnos quien es la muchacha que le quita el sueño – Dijo Luna – "Mucha diversión" – pensó para sus adentros – ¡Ustedes, par de tórtolos! – les grito a Ron y a Hermione. Estos la miraron por inercia – Y me miran, como si así se llamaran – les dijo a Ginny y a Harry que se habían reído - ¡Apúrense, vengan, para que hablemos todos!
Ron y Hermione, llegaron un poco rojos. No se sabia si ese color era, porque hacia calor en ese lugar o bien era, porque sentía vergüenza por lo que acababa de pasar. Como hubiese lo que produjo ese color. Para Luna eso era adorable.
Luna pensaba que si Ron tuviera algo con Hermione y Harry se le declara a Ginny, ella seria la única sin pareja en el grupo, y eso para nada que le hacia agracia. Sin embargo, prefería eso, si así veía bien a sus amigos. ¿Qué mejor regalo o pareja, que la amistad y el amor que había en un grupo de amigos? Con esa mentalidad, Luna hacia lo que hacia, pero aun así, a ella le gustaría experimentar ese sentimiento de amor que tantas personas le habían dicho que era bonito. Su madre, una romántica sin control, le había dicho que, ella cuando encontrara a la persona que amaría siempre, o solo por un tiempo, pero que siempre tendría en el corazón, quizás no aparecería de la manera mas correcta, tampoco se enamoraría de inmediato, pero cuando sintiera un cosquilleo en el estomago con una persona especial, o bien no tanto, esa persona seria la que tendría su corazón en las manos. Pero no todo esto se dice sin una advertencia antes, le decía. "Tienes que tener cuidado a quien le entregas ese amor, que todos tenemos guardado, puede que sea la persona equivocada, pero tu no sientas lo mismo, por eso cuando sientas esas cosquillas, aprende a conocer primero a esa persona, porque si no lo puedes pagar muy caro, y yo estaré ahí para decir, "te lo dije"" para luego acabarla con una sonrisa. Luna siempre se acordaba de lo que le decía su madre. Su ejemplo a seguir. Casada con el hombre de su vida, y haciendo lo que ella desea. Ella esperaba encontrar a la persona correcta, como lo había hecho su madre.
Cada uno hundido en sus pensamientos. Unos hablaban otros intercambiaban miradas. No duro mucho esto, ya que decidieron hablar de lo que habían hecho en la semana. En realidad solo se dedicaban decirle a Harry como lo habían pasado y de todo lo que se había perdido. Hablaron un prolongado rato en las afuera del colegio, así que decidieron ir a una plaza cercana, pero antes de irse una voz los detuvo, y para todos los que estaban ahí, esa voz no era del todo desconocida.
- Vaya, vaya. Hoy no he molestado ami conejillos de siempre. Lovegood y Granger, tanto tiempo – La voz que todos conocían, era de un joven que estaba tras ellos con aire de superior. Su cabello era rubio, mas dorado y sus ojos grises, eran hipnotizantes, para quien los mirara.
- Draco Malfoy – Dijo Ron para sorpresa de los presentes.
- Mira nada mas, esto no me lo imaginaba. Pelirrojo, pecoso e inválido. No te recordaba así Ronald Weasley. – Paso sus ojos por Ron como si lo estuviera examinando diciendo eso, en tono arrogante
- Para mi tampoco es grato verte aquí Draco, pero por algo será ¿no crees igual? – le respondió Ron intimidarse.
- Pero que atrevido estas comadreja, Antes éramos inseparables ¿o acaso la invalides te borro la memoria? Te debes acordar de esas noches cuando desobedecías a tus padres e íbamos a la plaza- Para todos los que estaba ahí presentes, lo que había dicho Draco era para hacer enojar a Ron, pero al parecer no lo consiguió, porque miro con una mirada de odio a Ron, y este ni se inmuto.
- Si lo recuerdo y no te imaginas como me arrepiento de haberme dejado manipular por ti tantas veces – le respondió con rabia.
Todos los que estaban ahí, a excepción de Harry y Ginny, estaban sorprendidos. Luna no podía creer que Ron hubiese tenido algún contacto alguna vez con ese tipo que estaba enfrente de ellos con una mirada desafianza, que intimidaría a cualquiera que lo conociera realmente. Por otro lado Hermione, estaba asustada, eso no pintaba para bien y más si después llegaban los gorilas que tenia Draco como guardaespaldas.
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He aquí doña Romina, la ingrata, que no se digna en subir los cap a tiempo….
Bueno nada que decir, que como siempre gracias por los comentarios….
La invito a que pasen por mi one-shot "Me cuesta AU", espero sus opiniones
Besos de elefantes *se supone que son grandes* y Saludos….Cuídense!
