-¿Estás segura de esto?. – Kate noto el miedo en la voz de Castle y se giro mirándolo mientras ambos estaban sentados en la arena, mirando el mar, simplemente escuchando como las olas rompían en la orilla, las gaviotas cantaban y el olor a sal les impregnaba la nariz.
-No.-Dijo mirando luego al frente. –Quiero decir…puede que solo sea un retraso…-Sintió los dedos de él acariciando los suyos y volvió a mirarlo.
-Pero ¿Cómo paso?, pensé que estabas cuidándote… - Parecía conmocionado.
-Y lo estaba.-Le dijo con una mueca.
-No te estoy reclamando nada, Kate…
-Lo sé.-Ella rió nerviosa.-Supongo que…ya sabes, últimamente he estado bastante estresada en la comisaria y puede que se me pasaran las horas de tomarme la pastilla, no se.- Sintió de repente que la ansiedad creía en su pecho. – Dios Castle, estoy cagada…
Todo había cambiado tan drásticamente estos últimos días. Primero el retraso, y ahora Castle que le pedía que vivieran juntos.
-No quiero que pienses que no…-Comenzó a decir el.-Es solo que me has cogido por sorpresa.
-Lo sé.-Suspiro.-Tú también me has cogido por sorpresa.
El ladeo la cabeza.
-¿Si?, pero si estábamos prácticamente viviendo juntos.
Ella aparto la vista.
-Si lo se, pero es que todo ha pasado tan rápido y…-Cogió fuerzas y le miro.-Castle, el otro día te mentí.
Castle la miro prestándole más atención.
-¿Qué? ¿Cuándo?.
-Cuando me preguntaste que me había dicho Stack.-Aparto la vista mirando el mar.-Hay un trabajo en D.C y quería que fuese a una entrevista.
-¿En D.C?
-Sí.
El se tomo unos segundos para procesarlo.
-¿Por qué no me lo dijiste?. – Dijo confundido.
-Porque no tenía la intención de aceptarlo, Castle. Pero los días pasaron y la idea cada vez me gustaba más…
-Pero Kate, tu vida, nuestras vidas están Nueva York, ¿Por qué querrías irte?.
Ella suspiro, no sabía cómo decírselo.
-Porque creía que era lo que quería, Stack me dijo lo grandiosa que soy…lo buena que soy…-Sonrió con tristeza.-Y yo me lo creí.-Se congio de hombros.
El de repente parecía muy serio. Kate se maldijo haber soltado eso en ese momento, cuando tenían otras cosas de las que hablar, pero realmente no podía seguir callándoselo.
-En eso si que estoy de acuerdo con él. Pero siempre pensé que tu corazón estaba en lo que haces, dando justicia a los familiares de todas esas personas…-Frunció los labios. -Ahora me doy cuenta de que quizás quieres mas, y no soy nadie para prohibírtelo.-Se separo de ella poniéndose de pie y caminando hacia la playa.
Kate lo siguió enseguida colocándose a su lado.
Estuvieron unos minutos sin hablar, una nube gris se había apoderado del cielo y el sol ya no estaba en su máximo esplendor. Parecía que el clima se había adaptado a la situación pensó ella con sorna.
Kate noto que el apretaba la mandíbula con fuerza, se acerco mas a él y le acaricio el brazo.
-No es lo que quiero, ya no.-Él la miro de reojo.
-¿De verdad pensabas irte sin mi?.
-Pensaba decírtelo en algún momento, pero luego, ocurrió esto, lo del retraso y…-Se encogió de hombros.-Entonces ya no era una opción.
El la miro enseguida.
-¿Entonces si no hubiese pasado habrías ido a esa entrevista, Kate?.
Ella no supo que contestar.
-Castle…
-No lo entiendo, pensé que estábamos bien.
-Sí, lo estamos...
-¿Estás segura?, ¿crees que en unos años, no vas a arrepentirte el no haber aceptado ese trabajo?.
Ella se abrazo a si misma mirando el mar. Las palabras no salían de su boca.
-Eso pensé.-Dijo Castle comenzando a caminar hacia la casa.
Kate se mordió el labio y lo siguió.
Cuando ambos entraron en la casa, Castle estaba mucho más molesto.
-Castle, espera…hablemos…-Comenzó a decir ella.
-¿Quieres hablar?, ok, hablemos.-El dejo las cosas que se habían llevado a la playa sobre el suelo con un golpe seco.-Resulta que todas las mujeres en mi vida terminan dejándome, ¡todas!. Y ya sabía que tu no serias la excepción, es solo que me jode mucho más porque tú, Kate Beckett, eres la mujer que más he querido en mi vida.-Se acerco a ella y Kate dio un paso atrás.-¿Qué es lo que pasa conmigo que todas se van? ¡¿ah?!. Además, un poco egoísta de tu parte no habérmelo dicho antes, ¿no crees?.
-¡¿Egoísta?!, disculpa, no sabía que no tenía derecho a guardarme algunas cosas, a no contarte toda mi puñetera vida.
-¡Por si no lo habías notado ahora somos una pareja!, ¡pareja, Kate!, lo que significa que debemos decidir cosas juntos porque de eso se trata, pero claramente, tú no sabes lo que eso significa, quiero decir…siempre huyes de tus relaciones ¿no es así?.
-No te atrevas…
-Pero es mi culpa, porque yo ya lo sabía y de todas maneras te entregue estúpidamente mi corazón…¡mientras tú estabas buscando el momento perfecto para dejarme!.
-¡MALDITA SEA CASTLE, NO VOY A DEJARTE!.
El grito de Kate hizo que Castle se paralizara y le mirara respirando con fuerza, con la mandíbula muy apretada. Se dio cuenta de que se habían acercado mientras ambos discutían y pudo sentir el calor del cuerpo de Kate, y su olor, ese maldito olor a cerezas que lo volvía loco.
La tomó bruscamente por la cintura con su mano derecha, mientras su mano izquierda se aferraba a la parte de atrás del pelo de Kate que estaba recogido en un moño algo desarreglado.
Ella jadeo por la sorpresa y gimió con fuerza cuando la lengua de Castle entro en su boca. Al principio puso resistencia intentando empujarlo, pero luego lo tomo con fuerza de la camiseta haciendo que Castle terminara de perder la poca cordura que tenia.
Ambos se devoraban con rabia y con pasión. Castle deslizo la mano sensualmente por la espina dorsal de Kate y llevo sus labios hasta su mentón, luego hasta su cuello, chupando y lamiendo su piel, haciendo que Kate gimiera nuevamente, incitándolo.
Sintió las manos de Kate acariciando con desesperación su pelo mientras acercaba sus pechos al cuerpo de él, rozándolo con ellos, volviéndolo aun más primitivo. Metió las manos por debajo del vestido playero de Kate, subiéndolo y acariciando primero sus glúteos para luego comenzar a bajar la parte de abajo del bañador negro que usaba Kate en ese momento.
Ella sintió como Castle la empujaba hasta el sofá dejándose caer y luego colocándola a ella sobre su regazo. Pudo sentir su inminente erección y la deseó en ese preciso instante dentro de ella.
Abrió la camisa de Castle de un tirón, rompiendo todos los botones en el proceso y lo beso con desesperación primero en el cuello y luego en el pecho. A ambos les costaba respirar, pero simplemente no podían parar, necesitaban sentirse, necesitaban amarse.
Se movió sobre la erección de Castle excitándolo aun mas y se quito el vestido pasándolo por encima de su cabeza, haciendo que Castle fijara la vista en sus pechos, que estaban cubiertos por la parte superior del bañador.
Ella comenzó a quitarle el botón de sus pantalones, dejando salir la dura erección, que sentió caliente y palpitante entre sus manos. Se miraron a los ojos y Kate lo beso en los labios mientras llevaba la erección de Castle hasta su abertura, en donde más lo necesitaba.
Ambos gimieron audiblemente, sin miedos, sin inhibiciones, sabiendo que nadie podría escucharlos, solo ellos, solo ellos estaban siendo testigos de esa lucha de cuerpos y de ese dar y recibir placer.
Kate grito cuando Castle comenzó a mover las caderas sin esperar a que fuera ella la que comenzara a moverse primero. Se abrazo a él, quien la tomo fuertemente por las caderas, metiendo el rostro entre sus pechos que aun estaban cubiertos, pero a él le daba igual. El olor de Kate era su droga, y su humedad era su perdición.
Podía escucharla gemir y decir su nombre una y otra vez, Rick, Rick, Rick…y tuvo que controlarse para no acabar rápidamente. Tomo el rostro de Kate entre sus manos y le hizo mirarlo a los ojos. En ellos solo percibió amor y deseo, y eso hizo que su corazón explotara en mil pedazos.
La beso en los labios mientras ella se movía sobre su erección y en ese momento noto como los músculos internos de Kate se contraían haciendo que su orgasmo también se acercara y lo mareara violentamente. Levanto las caderas y grito aun con sus labios junto a los de ella quien aun se recuperaba de su propio clímax.
Estaba teniendo el orgasmo más increíble que había tenido en toda su vida.
La abrazo posesivamente hasta que el placer paso y el pudo volver a respirar. Podía sentir el sudor de Kate juntándose con el suyo, podía sentir su pecho que estaba debajo de su cabeza subiendo y bajando.
Los dedos de ella acariciaron su cabello que también estaba sudado y la vio colocando la cabeza en su hombro. El levanto las manos acariciándole el cabello y luego la espalda.
Ninguno hablo por al menos cinco minutos. Simplemente se quedaron allí, abrazados, sudados, escuchando los latidos del corazón del otro.
-Creo que deberíamos discutir mas a menudos.-Dijo el hablando primero, Kate levanto la vista y la vio sonriendo.
Ella lo miro con cariño acariciándole el rostro.
-Odio cuando discutimos.
-Sí, pero las reconciliaciones son lo mejor.
Ella rió entre dientes besándolo en los labios.
-Entonces…¿no vas a dejarme?.
Ella negó con la cabeza.
-Quiero estar contigo, Castle. Y tienes razón, mi vida está en la comisaria, ellos son mi familia.-Se encogió de hombros.-¿Por qué tengo que irme a D.C para lograr grandes cosas?, quizás ya hemos logrados algo grande…-Dijo acariciándose el vientre.
-Sobre eso…¿debería ir a comprar alguna prueba?.
-Eso estaría bien.-Dijo comenzando a levantarse pero él la detuvo.
-Kate…-Dijo mirándola a los ojos.-Siento lo que dije antes…sobre…
Ella negó con la cabeza.
-Ya no importa, Castle.
-Estamos bien entonces ¿no?.
Ella se mordió el labio con sensualidad.
-¿Tu qué crees?.-Le susurro muy cerca de los labios levantándose luego de su regazo.
Castle no pudo evitar admirar su semi-desnudes y ella le sonrió mientras se colocaba nuevamente el bikini del bañador.
-Creo que…iré a buscar esa prueba.
-Vale, ¿traes algo de comer?, me muero de hambre y no me apetece cocinar, además…así tendremos más tiempo.
-¿Mas tiempo para qué?.-Pregunto el inocentemente subiéndose la cremallera de los pantalones.
Ella sonrió recogiendo el vestido y le miro la entrepierna. El trago hondo y la vio alejándose.
-Venga, Castle, estás perdiendo tiempo.
Dijo mientras subía las escaleras.
Castle salto del sofá y se fue corriendo hacia el auto haciendo que Kate carcajeara.
-La dependienta me dijo que trajera al menos dos, así que traje tres.-Estaba explicándole Castle a Kate mientras estaban en la habitación.
-Vale.-Ambos estaban bastante nerviosos.
-¿Quieres que te acompañe?.
-¿A mear?, no gracias, puedo hacerlo yo.
-Bien.-Dijo el mas que aliviado y fue a sentarse sobre la cama.- Estaré justo aquí.
Kate asintió una vez y entro al baño.
Dos minutos después salió y Castle se levanto de un salto.
-¿Y bien?.
-Aun no lo dice. -Respondió Kate mordiéndose la uña del dedo pulgar.
-Bueno ¿Cuánto tiempo toma?.
-En la caja decía que unos cinco minutos.-Puso una mueca. –También decía que es mejor hacerlo por la mañana…
-No creo que pueda esperar.-Dijo el negando con la cabeza y Kate rió nerviosamente.
-Igual puedo hacerlo en la mañana otra vez, ya sabes, para estar seguros.-El asintió.
-Me parece perfecto.
Castle comenzó a dar golpecitos con el pie en el suelo haciendo que Kate lo mirara con los ojos entrecerrados.
-Lo siento.
-Ya esta.-Dijo mirando la prueba que tenía en su mano.
-¿Y bien?.-Pregunto Castle al borde del infarto.
