Bleach no me pertenece es propiedad de Tite Kubo, yo solo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

Después de mucho tiempo al fin me digno a subir el epilogo de esta historia (uno menos a la lista…faltan 6…fuck) lamento mucho la tardanza, la verdad ya estaba listo desde hace mucho, desde que subí el primer capítulo de hecho, pero por motivos personales no había podido subirla.

Tal vez la historia no fue lo que esperaban pero al menos en lo personal a mí me gustó el resultado de todo esto XD bien, les dejo el último capítulo y espero les guste y tengan listo sus tomates en las manos…

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Epilogo.

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"A final de cuentas todo se reduce a nada si estamos tú y yo"

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— ¡Despierta!

La chillona voz se dejó escuchar por toda la habitación haciendo eco en las paredes. El pelinaranja se removió incomodo de su cama, cubriéndose con las sábanas, se negaba a dejar la calidez que éstas le brindaban.

—Mamá dijo que si no estabas listo en cinco minutos vendría ella misma y te llevaría a la cocina—insistió de nuevo la voz chillona con un deje de amenaza en su tono.

Ichigo maldijo por lo bajo, mejor dicho internamente.

—Ya estoy despierto—susurró, bueno al menos ahora ya lo estaba—vuelve a la cocina Kenji y dile a tu madre que ya voy.

Ichigo se descubrió la cara, de nada serviría fingir estar dormido, no después de que su pequeño hijo le amenazara, en realidad el pequeño solo era el portador de tal amenaza, la verdadera mente maestra en eso era la esposa del pelinaranja.

El pequeño miró con ojos expectantes a su padre, esperando que se pusiera de pie de una vez. No era por nada pero el niño era una pequeña copia de su madre incluso en su personalidad. Por ende no era sorpresa para Ichigo que el niño no se retirara hasta verlo salir de la cama tal como su madre le había dicho. A regañadientes el pelinaranja salió de la cama rascándose la parte posterior de la cabeza ¿qué iba a hacer con ese pequeño? Lo adoraba pero de igual manera era un pequeño diablillo. Como su madre.

—Ve a desayunar Kenji o se te hará tarde para ir al jardín de niños—Ichigo le revolvió el cabello, cada uno de los oscuros cabellos de su hijo.

El chiquillo asintió satisfecho. No dijo nada más y se echó a correr fuera de la habitación de sus padres.

Sin más opciones, el pelinaranja se metió al baño para alistarse, bajaría en cuanto estuviera listo, igual moría de hambre.

—Tu padre llamó Ichigo, dijo que vendría el fin de semana para llevarse a Kenji al parque de diversiones—Rukia aguardaba en el umbral de la puerta, sosteniendo la mochila de su pequeño.

Ichigo se asomó primero acomodándose la molesta corbata, esa cosa siempre fue un problema para el chico. Ante la sola mención de su padre una pequeña mueca se hizo presente, no es que no le gustara la idea de ver a su padre, el asunto era la infantil actitud de Isshin Kurosaki rayando casi en lo absurdo, además de que era una mala influencia para el pequeño de cinco años, Isshin consentía de sobre manera a ese niño, concediéndole casi cualquier capricho. En más de una ocasión Ichigo había reprendido a su padre por eso pero al parecer eso poco le importaba al hombre.

—El viejo es imposible, es la segunda semana consecutiva en este mes y apenas estamos a la mitad—se quejó el pelinaranja, para su padre aquello estaba transformándose en una especie de "tradición" y a Kenji parecía no molestarle en absoluto.

—Es tu padre Ichigo, sabes cuánto le gusta pasar el tiempo con Kenji, además a él le gusta, no para de hablar de las muecas extrañas de Isshin-san.

—Como sea.

Era imposible detener esa locura.

El pequeño llegó como un torbellino hasta donde sus padres, sosteniendo en alto un pequeño peluche, un extraño muñeco al que Ichigo honestamente nunca encontró forma alguna. Un regalo de su cuñado Byakuya para el pequeño, el Kuchiki había autodenominado al objeto como "embajador de algas" un diseño "exclusivo" para el pequeño -según sus propias palabras- el hombre parecía estar obsesionado con esa cosa tal como Rukia lo estaba con el adefesio de Chappy el conejo, y al parecer a su hijo le gustaba en demasía esa cosa.

Rukia le entregó la mochila a su hijo, acomodándosela e inspeccionándolo de pies a cabeza queriendo asegurarse que todo estuviera en orden y no se le olvidara nada.

—Nos vemos luego enana—el pelinaranja se acercó a Rukia y la besó.

Cogió la mano de su hijo y salió de su casa, dejaría primero al pequeño en el jardín de niños para luego encaminarse a su trabajo. Rukia iría al suyo una hora después, siendo ella su propia jefa podía darse esos pequeños lujos.

Rukia tenía un pequeño negocio, una tienda de objetos exclusivos de Chappy el conejo, por lo general ella pasaba por ahí todos los días para verificar que todo estuviera en orden, teniendo a un puñado de empleados a su disposición, lo único que quedaba era la administración del lugar, algo que se le daba bien, agradecía a su hermano por instarla tomar aquella carrera años atrás.

Ichigo por su parte trabajaba como ingeniero en un proyecto importante, la empresa Xcution tenía grandes proyectos y él se encargaba de cada uno de ellos, una cadena de lujosos bares por toda la ciudad.

Sí, no le iba nada mal a ambos.

—Me sorprende que accedieras tan fácilmente Kurosaki.

Grimmjow sorbió de su bebida sin desdibujar su sonrisa socarrona por el comentario que le dio al pelinaranja.

—Cállate Grimmjow—espetó el pelinaranja.

—Desde que te casaste no has estado muy disponible que digamos ¿tan difícil es la vida de casado o es que es Rukia la que lleva los pantalones en esa relación?—siguió picándolo el peliceleste. Aunque no todo era mentira, Ichigo se veía tan dedicado a su familia que desde entonces eran pocas las veces en las que se veían o hablaban.

—Ya veremos si dices lo mismo cuando te cases con Nell—le devolvió de igual manera el pelinaranja, sabía de muy buena fuente que Grimmjow le había pedido matrimonio a Nell, una amiga de Rukia que el peliceleste había conocido en su boda.

—Apuesto a que lo sabes—Grimmjow entrecerró los ojos— ¿lo dices por experiencia propia?

Ichigo negó, Grimmjow era imposible.

—Solo digo que no te tomes todo tan a la ligera—para Ichigo nada debía tomarse tan a la ligera.

—Me lo dice el tipo que tuvo un hijo antes de casarse.

¿Por qué siempre tenía que salir eso a colación?

—Eso es diferente—se defendió el pelinaranja. No se arrepentía de haber tenido a su pequeño antes de tiempo, después de todo ahora formaba una familia con Rukia. Ichigo se repetía que el orden de las cosas no afectaba el resultado final.

Y en su defensa, él no sabía que Rukia ya estaba embarazada justo cuando le pidió matrimonio, ni que se enteraría el mismo día.

-Flash back-

—Pídemelo adecuadamente o no acepto—Rukia se cruzó de brazos. Adoptando una pose altanera, fingida por supuesto.

Exasperado Ichigo soltó un bufido. ¡Ni loco! Rukia pedía que le pidiera las cosas como "debían" ser ¡por favor! Ni que estuviesen en una película.

—Solo di "si" y acabemos con esto enana—Ichigo seguía sosteniendo el reluciente anillo en sus manos a la espera de una respuesta. Esa noche al fin había optado por proponerle matrimonio a Rukia.

Después del percance con Inoue, había guardado el dichoso anillo en uno de sus cajones, creyendo que jamás tendría oportunidad de entregárselo a Rukia. Cuando todo se arregló y la verdad salió a la luz, Ichigo tomó la decisión de proponerse tal como lo había pensado al principio. Sin embargo por alguna u otra razón nunca encontraba la ocasión perfecta para ello.

Pero esa noche había preparado algo decente para abrir paso a la oportunidad. Lo hizo, pero Rukia parecía hacerle las cosas difíciles. Honestamente esperaba un par de lágrimas por parte de la chica y rotundo "sí", iluso, eso no había ocurrido, Rukia parecía estar poniéndolo a prueba. Insistiendo en hacer la proposición de la mejor manera posible, Ichigo postrado de rodillas con el anillo en mano haciendo su propuesta ¿era mucho pedir? Al parecer si lo era.

—Inclínate Kurosaki–medio ordenó la chica.

Si Rukia era una testaruda, él también lo sería. No lo haría. Una batalla campal de miradas se desató, uno tendría que ceder tarde o temprano.

—Me importa una mierda lo que digas vas a ser mi esposa quieras o no—soltó Ichigo, la última palabra sería suya, de ahora en más ignoraría todo lo que Rukia tuviera que objetar, ella no tomaría decisiones por ambos ya no.

—No me amenaces Ichigo.

Llegados a un punto ambos se cansaron. Rukia tomó el anillo de las manos de Ichigo y se lo puso. Eso de alguna manera era un sí. Ya se cobraría luego el asunto de la proposición. Ichigo no se salvaría.

—Por cierto idiota—Rukia rebuscó en su bolso, sacó un pequeño sobre y se lo tendió al chico—ten lee esto.

Ichigo tomó el sobre en sus manos y la abrió. Sus ojos marrones se agrandaron más de lo debido. Miró a Rukia, luego al papel, sin saber qué decir.

— ¿Positivo?

Rukia asintió—Felicidades Ichigo—soltó sarcásticamente Rukia disfrutando al ver el semblante del pelinaranja.

Un estudio de laboratorio, una prueba de embarazo que había resultado positiva. Iba a ser papá. Los malestares de la morena no eran otra cosa que una manifestación de los síntomas. Un pequeño calor se instaló en su pecho, esa sensación de emoción ahora se intensificaba, ahora en verdad iba a ser padre, tanto como lo deseó cuando Inoue lo había engañado, cuando esos pensamientos de que el bebé era suyo y de Rukia venían a su mente, ahora simplemente era una realidad.

Aun cuando decidieron casarse lo antes posible las cosas no habían resultado de esa manera por lo que tuvieron que esperar hasta que el pequeño naciera, meses después se casaron y se mudaron a una casa más amplia, el departamento no era un lugar adecuado para el pequeño Kenji, además el padre de Ichigo había insistido en ello para estar más cerca del niño.

-Fin del flashback-

—Como sea, es solo que no lo esperé de ti y mucho menos de Kuchiki.

Después de eso ambos dieron por zanjado el tema, conversando de otras cosas. Por esa tarde disfrutarían un poco del tiempo libre que tenían.

Rukia despidió a su pequeño dándole un último adiós mientras veía el auto de Isshin alejarse por la carretera. Como prometió el hombre, ese sábado por la mañana había pasado por Kenji para llevarlo el día completo al parque de diversiones. Un día completo sin su hijo era extraño.

—El viejo es inofensivo Rukia—le aseguró Ichigo. Sabía que su padre mantendría un ojo en el niño y cuidaría bien de él. En todo caso si algo le pasaba a su hijo, Ichigo se encargaría de patearle el trasero a su padre.

—No es eso idiota—se apresuró a decir ella—es solo que la casa se siente tan silenciosa sin Kenji.

El niño era un pequeño torbellino lleno de curiosidad. La casa simplemente no era la misma sin él y Rukia se aburría.

La morena se dejó caer en el sofá, los deberes ya estaban hechos y ella no sabía en qué invertir su tiempo. ¿Cocinar algo? ¿Ver un poco de tv? ¿Qué?

— ¿Quieres salir a algún lugar Ichigo?—si seguía encerrada ahí podría volverse loca.

Ahora que el pequeño no estaba, lo menos que Ichigo quería era salir por ahí. Él sin duda tenía planes más interesantes para esa mañana.

Sigilosamente se acercó a su esposa—Tengo una idea—le susurró sobresaltándola al instante—podríamos ir por el segundo niño ¿Qué te parece?

Rukia se volvió para mirarlo, la mirada de Ichigo era insistente y un tenue brillo malicioso sobresalía de sus orbes marrones. La morena dibujó una sonrisa cómplice, no era una mala idea después de todo.

—Es la primera vez que tienes una buena idea idiota.

Con esto Rukia le dio luz verde al pelinaranja. Disfrutarían tanto como quisieran de su pequeño día libre. Aprovechando cada hora disponible. Solo ellos dos ahora como marido y mujer.

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Fin.

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Eso es todo… mis tomates por favor *se cubre con las manos*

Quise dejar fuera a Inoue de todo esto… creo que ya bastante causó con su presencia en el fic. Si les gustó o no, háganmelo saber con un review anexando su tomatazo ahí también XD

Gracias a todas las que siguieron el fic, quienes le dieron una oportunidad desde el inicio así como a las que llegaron hasta final… de verdad estoy muy agradecida con ustedes.

Linithamonre77: jajaja sí sé que faltó la violencia para Inoue, ok no tan así pero si fue una molestia para esos dos… se las debo XD pero a final de cuentas no se salió con la suya. Me alegra que esta historia te gustara a pesar de todo lo que hice pasar a Rukia… gracias a ti por leer (no solo esta sino también las del otro fandom).

Shinny26: sí, en realidad no quería alargarla mucho más, lamento si es un final apresurado y con más preguntas que respuestas. Pues aun me falta terminar el alternativo de Ichigo en la sociedad de almas así que…

Yoli: como que revivo cada mil años lo sé… ¿Cómo crees que esa niña fuese del freso? No Yoli… jajaja la incógnita de si la odias o no queda en el aire ewe… si te gustan los gatos es por culpa de Grimmjow traviesa XD… pues aquí está el epilogo… tarde pero aquí lo tienes.

Yocel: es que su inocencia no conoce límites *nótese el sarcasmo* fue algo así como en el manga cuando casi lo viola en su cuarto pero bueno… de hecho sí lo perdonó my rápido… ¿querían que sufriera más? Bueno yo no… para el caso tenían que terminar juntos ¿para qué ponerle más largas al asunto? Gracias por leer chica.

Kei: wow muchas gracias por tus palabras, en verdad me parece increíble que a pesar del crack del IR y de las acciones de Ichigo e Inoue llegara a gustar…

Seydi Sinai: bueno aquí tienes el pequeño epilogo espero fuese de tu agrado…jajaja le dio la satisfacción de ser su esclavo por un tiempo y librarla de esa tediosa tarea XD

Natsumi: bruja! Ok no… pero con el parecido creí que se despistarían XD rayos fallé… si la memoria de Grimmjow fuese una joya el fic se hubiese acabado en ese momento, Grimmjow se va a ir al cielo gatuno de eso no tengas la menor duda. Ahí tienes la propuesta… algo rara pero a final de cuentas XD

Fel01: gracias… espero el epilogo fuese de tu agrado también…

Bueno, eso es todo… me despido de esta historia esperando que fuese de su agrado a pesar de lo agridulce que pudiera resultar… no me queda más que decir "GRACIAS" y que nos leemos en las otras (por que sí… las voy a acabar… lento pero ahí voy) cuídense chicos…