HOLA DE NUEVO PARA LEER ESTA HISTORIA. Y si alguien la sigue y no comenta...DALE AL REVIEW, POR DIOS.
Me estuve comiendo el tarro sobre como hacer la lucha, bueno, aquí está, pero antes...
The Invincible Iron Man: Gracias por seguir mi historia. Mizore saldrá pronto, poco antes de ir al mundo humano.
edward kizaru: Ya lo creo que es interesante, sigue leyendo.
Y MIL GRACIAS POR LEER MIS LOCURAS A TODOS.
–
–
–
En el ultimo episodio de Inuyasha+Vampire:
Inuki se iluminó brevemente con una luz verde que desapareció enseguida, antes de que todo su cuerpo empezara a latir y a emitir una brillo dorado mayor a cada latido.
La energía recorría cada una de sus células, alimentándole y despertándole. Su pelo se revolvió salvaje por un momento pasando de negro a gris y de gris a entre plateado y blanco puro.
Sus orejas humanas se empezaron a desplazar hacia arriba en su cabeza a medida que se estiraban y alargaban hasta ser una especie de triángulos como de gato o perro.
Sus uñas crecieron a medida que flexionaba sus músculos hasta ser garras y sus caninos se alargaron y afilaron en colmillos depredadores.
Pero lo mas impactante era su yoki, entre dorado y rojo carmesí que le rodeaba antes de volver ha hacerse invisible a la vista, pero aun muy presente como mostraba la presión en el aire(Estilo bleach)
Y sus ojos, castaños aun, cambiaron finalmente, afilándose sus pupilas como las de un lobo y volviéndose sus iris de color dorado.
-Ya me he cansado de ti, Kuyou, y no te conozco ni de hace 5 minutos, pero es...TU FIN.
''Muestrales su lugar Inuki'' Pensó el rosario.
(En el tejado)
''Espero ver esto mas a menudo''Pensó Sesshomaru'' Inuyasha''.
En el episodio de hoy:
Ese poder...Ese aura de yoki tan densa que pese a no ser visible formaba un contorno sin forma alrededor de Inuki y emitía una presión asfixiante.
Pero...Que era Higurashi Inuki.
-Esta es la razón por la que dije que un zorro no puede vencerme-Dijo con arrogancia el hanyo-Estas por debajo en la cadena alimenticia.
Esto encendió aun mas a Kuyou. El, un yoko de cuatro colas...NO SERIA MENOSPRECIADO.
-RUEDA DE COLAS IGNEAS.
Kuyou empezó a girar a gran velocidad sus colas, formando una hélice o un circulo de llamas ardientes con ellas, que pocos segundos después salió disparada hacia Inuki como un shuriken ardiente y muy explosivo.
El perro en cuestión estaba en un dilema ahora mismo.
Podía esquivar fácilmente la rueda de fuego, pero les daría a sus amigos, por no hablar de a estudiantes relativamente ''inocentes''. Trataría de desviarla con Tetsaiga o su vaina, pero se la dejó a Yukaria para que la guardara hasta el final de la pelea. Además, un cachorro arrogante que solo sabe imitar a un yakuza no vale la pena de usar su Kiba no Ken(Espada de Colmillo).
Así que le quedaba...Oh, si la otra opción. Bueno, tenia una sorpresa camuflada, esto iba a ser interesante.
Inuki sonrió ante la vista de todos mientras extendía el brazo con la palma de la mano abierta, aunque algo cubierta por su chaqueta, aunque esto ultimo no se notaba, hacia el ataque igneo.
La rueda ardiente acertó de lleno en el blanco ante la horrorizada mirada de todos los presentes que vieron con terror como el valiente monstruo(Hanyo, pero bueno) no se molestaba en intentar siquiera esquivar el ataque. Se había rendido o...?
Entonces vieron por que no se había apartado...Sus amigos habrían sido incinerados por el ataque.
''Que calor que desprenden esas llamas''Pensó Ishigami, que había recuperado un momento la consciencia, y antes de desmayarse de nuevo siguió ''No importa que seas, si ese fuego te toca, calcinará hasta tus huesos''
Por parte del club del periódico, todos estaban en shock. Por fin había esperanza...y era quemada ante ellos. Kurumu y Yukari empezaban a lagrimear mientras Moka ya empezaba a sollozar.
''Inuki-kun''
-HAHAHAHA...QUE TE HA PARECIDO ESO. ESE ES EL NIVEL DE KUYOU, EL ADMINISTRADOR DE JUSTICIA DE...
-Tendrás que perdonarme, pero si lo mejor que puedes hacer es imitar a una estufa de baja calidad...-Se oyó al hanyo entre las llamas que empezaban a apagarse- ..no tienes ninguna posibilidad.
Inuki, totalmente ileso y apenas humeante seguía en el mismo sitio como si nada, con su sonrisa orgullosa en su sitio y devolviendo la esperanza y la alegría a sus socios del periódico y los estudiantes.
-IMPOSIBLE. COMO PUEDES ESTAR ILESO TRAS RECIBIR MIS LLAMAS?
-Ehhhh? No me jodas hombre, una cerilla quema mucho mas que eso.
''En realidad es porque mi uniforme es la túnica de hinezumi(Rata de fuego), pero eso no tienes por que saberlo'' Pensó Inuki.
Todos estaban estupefactos. Esas llamas destilaban dolor y destrucción, su calor se sentía aun...QUE DIABLOS ERA ESTE TIO?
En un borrón de velocidad, Inuki desapareció y reapareció con el puño impactando en la cara de Kuyou, bueno, el hocico, levantándolo y dejándolo en el aire en posición a dos patas.
Esa era su oportunidad. Adelantando la pierna y dejando irregularmente girada la cadera, procedió a colocarla alineada con su parte inferior, moviendo su brazo derecho en consecuencia en un arco horizontal, cargando su fuerza e impulso en una palmada que impactó en la caja torácica del zorro, y girándolo para impactar en espiral en un árbol y el suelo, rompiéndole un par de costillas.
-Vaya, me habré pasado?-Se preguntó sinceramente ante la incrédula mirada de Todos- Ma-shifu ya me dijo que esto podía ser un golpe devastador, pero eres un ayashi, no deberías caer aun, ni contra tu depredador.
No recibió una respuesta bocal inmediata, solo un tornado de fuego que indicó la furia de Kuyou, el cual le cargó y trató de morder, solo para recibir un rodillazo que le torció el hocico.
-COMO TE ATREVES. DEPREDADOR? ERES DE TIPO ANIMAL?
-Perro en realidad-Dijo sorprendiendo a todos y empezando a asustar al yoko. Otro inugami además de Sesshomaru? Eso explicaría por que se conocían.
Un inugami. Yokai bestia cuyo poder proviene de la fuerza de sus emociones y su bestialidad. Cuanto mas feroces son, cuanto mas odian algo o cuanto mas desean proteger algo mas fuertes y terribles se hacen. Y eso en poder puro, dejando de lado técnicas o habilidades.
Kuyou gruñó. No pensaba rendirse ante cualquiera que le desafiara, pues los yoko fueron considerados dioses. Con ello en mente procedió a brillar en llamas naranjas y azules listo para seguir.
Lastima que olvidara que los Inugami también eran bestias divinas.
El mismo cuerpo del yoko parecía ser de fuego mientras parecía volver a su forma humana y sus heridas se curaban. No...no era su forma humana.
Era algo mas.
Al igual que Inuki tenia oídos animales, pero además sus piernas eran patas traseras de zorro, poseía cuatro colas de fuego azul que también parecía formar las dichas piernas y rodear los tatuajes sagrados que le cubrían.
Y ya no tenia ni un rasguño.
Los arboles y las plantas se secaban, la gente se alejaba para no derretirse como las piedras y lapidas de la zona.
-Un inugami. Esto no me lo esperaba Higurashi Inuki-Sonrió creyendo que podría ganar- Habrías servido bien al comité de seguridad. Pero es tarde.
Kuyou se regodeaba en su supuesta omnipotencia. Pero solo matar e incinerar a ese chucho sarnoso no le servía. Quería mas. Quería romper y vaporizar su espíritu tanto como su cuerpo. Pero como?
Los ojos dorados del hombre/zorro se posaron unos segundos en los miembros del periódico y brillaron con malicia al fijarse en Moka.
Perfecto.
Un chorro azul ardiente voló desde la palma de su mano, evitando a un desconcertado hanyo que luego se dio cuenta de adonde iba el ataque.
-MOKA.
Una sombra se puso en frente y se dio una explosión que hizo arder dos figuras.
-FUGA(COLMILLOS DE VIENTO)
Inuki golpeó el suelo y mando desde cada una de sus garras un chorro de viento similar a una media luna, no muy fuerte ni para hacer daño, pero si bastante para arrastrar la llamas lejos de sus amigos y apagarlas por el golpe seco de aire y la falta de combustible.
Inuki entonces vio bien.
La sombra era Gin. Se puso en frente y recibió la explosión y la mayor parte de las llamas para proteger a Moka, y a Yukari y Kurmu, que quizás no tanto, pero también se habrían visto afectadas. El pobre tenia apenas restos del pantalón consumidos, el resto de su ropa, salvo su cinta para el pelo(Esa cosa es indestructible) estaba hecha cenizas, y el tenia casi toda la piel con quemaduras muy graves.
Moka apenas recibió daño, solo quemaduras leves que con su vampirismo mañana ya no estarían, pero solo le quedaba la falda empezada a consumir, una media y jirones de su camisa.
-Gin-sempai?-Preguntó conmocionada.
-Gin, por que?-Se preguntó en voz alta la succubo.
-Ya perdí...por culpa de la comisión...a mis amigos...del periódico una vez-Tosió el lobo-No dejaré que pase...otra vez.
-Gin-Susurró conmocionado Inuki. Parece que al igual que Koga y Miroku era en el fondo un buen tipo, y buen amigo. Muy en el fondo. Bajo toneladas de perversión.
-HAHAHAHAHAHA...QUE PATETICO-Se rió Kuyou-Un esfuerzo admirable Gin, pero inútil del todo...Nada se salva de esas llamas. Hoy moriréis por mi...
No terminó la frase, pues Inuki dio un salto mortal y colocó ambos pies en su cara, golpeándole con una doble patada en el rostro, un impacto bestial que el hanyo aprovecho para impulsarse de un salto hacia sus amigos mientras el yoko voló varios metros destrozando un par de arboles y rocas de por medio.
Inuki aterrizó, y se ayudó de sus garras clavándolas en la roca del suelo formando un profundo desgarro en el suelo, para frenar justo al lado de Moka.
-Gracias Gin- Dijo con los ojos en la sombra de su flequillo poco antes de que el Lycan se desmayara-Lo has hecho bien.
-Inuki-kun?-Preguntó Moka muy sonrojada, ya que apenas podía cubrirse. Eso dejó de ser un problema cuando el hanyo peliplatedo claro se sacó la chaqueta y se la puso a la vampira como una capa.-Que...?
-Esta ropa tiene diversos hechizos de protección contra el fuego-Le susurró para que nadie mas lo oyera-Y es muy resistente. Te protegerá mientras peleo con este imbécil(Luego miró al rosario, cuyo ''ojo'' resplandecía indicando que miraba) Y tu no hace falta que te molestes esta vez, no vale la pena, que ninguna de las dos parpadee, voy a recordarle a ese zorro su posición en la cadena alimenticia.
Kuyou había vuelto a entrar en la zona de lucha, pero al sentir la mirada de Inuki...Deseó no haberlo hecho. Prefería irse al taxidermista.
El hanyo saltó en un borrón y reapareció ante el zorro dándole un codazo en la cara, y posteriormente otro golpe de palma cargado en giro de cadera en los riñones, incrustándolo contra una roca.
Inuki dio otro salto, pero Kuyou, asustado y por reflejo, proyectó su fuego mas fuerte hacia el, incendiándolo como un sol.
Inuki, ya no tan protegido, pues solo sus pantalones formaban parte del kimono de hinezumi estaban cubiertos, y su camisa y zapatos se empezaron a consumir en tiras. No iba a quedarse así sin mas, y con un rugido proyectó yoki comprimido por cada poro como le vio hacer a Sesshomaru muchas veces, lo que produjo el mismo efecto que el Fuga antes, apagando las llamas azules y sin una sola quemadura en la piel.
-Grrrrrrrrrr...tu...-Gruñó mientras su yoki se hacia presente en rojo oscuro como la sangre concentrada o ennegrecida por fuerzas diabólicas-Tu...GUSANO.
Su aura roja se aclaró en un rojo neutro antes de estallar en un tornado de yoki mientras su cuerpo latía como al transformarse.
Latido.
Latido.
Sus colmillos parecieron doblar su tamaño, así como sus garras se hicieron mas largas.
Latido.
Latido.
Su pelo creció un par de centímetros quizás, nada muy llamativo, si no fuera por que se había hecho mas salvaje, como si fuera pelaje erizado de un depredador. Quizás lo era.
Latido.
-Kuyou-Siseó en inugami.
Latido.
-KUYOU.
Inuki rugió el nombre de su presa mientras su yoki estallaba como una antorcha de aura roja y marcas purpura en forma de rayas aparecían, extendiéndose por sus antebrazos, una en cada uno hasta sus manos engarfiadas mostrando cada una de sus afiladas, largas y puntiagudas garras.
Iguales marcas se extendieron una en cada mejilla, yendo como una versión tosca, salvaje y de una sola linea de Sesshomaru mientras su pupila pasaba a ocupar todo su iris, y estrechando ambos en la forma de una pupila negra-purpurea afilada como un reptil o un felino, o en este caso, un perro rabioso, y su esclerótica(El blanco del ojo) Se volvía rojo carmesí como la sangre.
-KUYOU.
(En el tejado, con Sesshomaru)
-Imposible, puede excavar a voluntad en la herencia de su sangre Daiyokai?-Dijo el Inu Daiyoki expresando en su rostro la impresión y la sorpresa(Pagaría por ver eso)-Pero además...el olor y su presencia. Está furioso, pero...Conserva el raciocinio.
Pronto recuperó su expresión habitual.
''Vaya, Otouto. Desde luego has crecido y avanzado Inuyasha''
(De vuelta a la lucha)
Este poder. Esta furia.
ESTE FRENESÍ.
Este era el osore(Miedo. Viene a ser el efecto del poder de un ser sobrenatural, como el fuego de Kuyou, la conversión de aura en fuerza de Moka, la de luz de luna en velocidad de Gin. Etc.) de aumentar el poder con las emociones que poseen los Inugami?
Kuyou siempre se consideró un tigre en una jaula contra escapes llena de ratones, creía que no podía ser vencido.
Ahora veía que solo era un gato sarnoso y escuálido que acababa de lanzarse de cabeza a las fauces del perro guardián del Jigoku(Infierno).
Inuki se lanzó a por el, protegiéndose de las desesperadas llamas del yoko con su aura de yoki rojo humeante rodeándole y protegiéndole, mientras su puño derecho se envolvía en sombras que volaban desde su sombra ennegreciéndolo.
-Vamos a probar ese ataque de Kotaro-Sonrió sadicamente- KUON BAKUSAIKEN(PUÑO DE RAFAGAS DE AULLIDOS DESTRUCTORES)
La explosión del golpe tomo la forma de la cabeza de varios perros de sombra que trituraron y arrasaron al zorro antes de que saliera volando.
Pero Inuki no lo dejaría así.
Errar es humano, perdonar y olvidar divino.
Bueno, Kuyou no era humano. E Inuki no era un dios realmente, y desde luego no tenia Alhzeimer.
Clavó sus garras en sus propias palmas cerrando los puños y cruzó los brazos ante el con las garras en garfio manchadas en sangre apuntando a Kuyou y dio un zarpazo en el aire, desgarrándolo como si estuviera vivo, creando un corte enorme de luz y yoki rojos en forma de media luna con cada garra, y cada corte que salia volando parecía multiplicarse.
-HIJIN KESSO(CUCHILLAS VOLADORAS DE GARRAS SANGRIENTAS)
La gran mayoría de lo cortes impactaron en la diana produciendo cortes profundos fracturas y laceraciones, así como talar unos cuantos arboles y cortarle una cola al zorro.
Dicho tipo, hecho polvo y para el arrastre, apenas estaba consciente cuando Inuki aterrizó en su abdomen colocándose a cuatro patas sobre su caja torácica y clavando las garras en su carne para inmovilizarlo mientras le miraba con sus ojos en frenesí y le gruñía como un perro del averno.
-Grrrrr...Ahora, zorro de mierda, vas a desaparecer. Me da igual si te quedas a estudiar, pero no quiero ni sentir tu presencia, y disolverás esta pandilla. Si volvéis a provocarme o a atacar a mis amigos...VENDRAN VUESTRAS FAMILIAS A RECOGER VUESTROS RESTOS EN UNA CAJA DE CERILLAS ¿ESTÁ CLARO?
-Yo...yo...
-¿ESTÁ CLARO?
-SI-gritó antes de desmayarse. Si fue por el dolor y las heridas o por el terror nunca se sabría.
El hanyo se levantó mientras su cuerpo latía de nuevo, calmando su aura furiosa de yoki, y haciendo desaparecer sus marcas mientras su magatama colgando de su cuello pasaba de blanco a gris plateado.
Su pelo volvió a la normalidad y oscureciéndose mientras sus oídos de perro se deformaban hasta ser humanos de nuevo. Su garras se retractaron y encogieron para ser uñas. Las heridas por clavarse las garras se cerraron en seguida, pues no eran graves y estaban saturadas de yoki, mas su curación rápida...
Sus colmillos se redujeron a talla humana de nuevo, y al aliarse su pelo solo quedaban sus ojos, que habían pasado por el cambio:
De demoniacos a ámbar/Dorado como al transformarse al inicio, y de ahí, a la pupila humana normal e iris marrón.
Inuki se acercó a sus amigos caminando.
-Estáis...bien vosotros y no muy mal Gin?
-Hai, desu.
-Los lobos se curan muy rápido también, aunque tendrá que ir igualmente a la enfermería.-Aclaró Kurumu.
-Inuki-kun...-Susurró Moka mientras su otro yo ronroneaba en su mente recordando el espectáculo- Yo...gracias.
-No hay de que, Moka.
