Crónicas del Profeta y otras diversas.
Capítulo 9: Secesión.
Ha pasado un tiempo desde que paso una larga temporada como prisionero de un barco y ahora, de nuevo reunido con sus hermanos Archiver, Untouchable y Unbroken regresa a cumplir su misión, pero también a evitar que todo lo que su maestro y él han hecho en años sea en vano en pocos segundos, ya que un troll también sigue las ideas del Sufridor… pero de un modo que lo hará enfrentarse al Profeta y de paso, dividir opiniones.
Un troll, llamado Evocador, el mismo que conoció el Profeta en tiempos de cuando él era prisionero de Mindfang, también era seguidor del Sufridor, pero a él no le agradaba esperar a que "el cambio" se cumpliera sino hacerlo realidad ahora, algo que disgustaba al Profeta, pues él no quería sino esperar, puesto que de adelantarse no llevaría sino al fracaso y de paso a que toda la lucha de su misión fuera en vano. Pronto esta división también llego a los seguidores de ambos, los que seguían al Evocador y querían el cambio de inmediato eran los "Radicales" mientras los que eran fieles a Thule y pensaban igual que el en lo que se refiere a dejar que el cambio llegara según designios superiores se conocerían como los "Moderados", hubo incidentes que llegaron desde simples discusiones hasta llegar incluso a sangrientas grescas entre unos y otros bandos, la situación con el tiempo se volvió una pesadilla, en especial para Thule.
Cierto día mientras se encontraba en la colmena Cozzdi, Profeta se enteró por voz de Unbroken que una avanzadilla de radicales fue atacada por un grupo de moderados hasta la muerte, al momento recibió un parte de La Inquisidora advirtiéndole que si no detenía a los suyos ella lo haría por sus propias manos, tanto Unbroken como Untouchable y Archiver le decían que se podía hacer al respecto, el simplemente grito y se encerró en un cuarto que le presto Archiver, acto seguido el entro y quiso dialogar con su amigo.
-¡Maldito Evocador! –tira sus libros con furia de su escritorio.
-¿Viejo amigo que pasa? –dice el Archiver preocupado.
-¡Él es a causa por la que todos mi deber sea en vano!
-¿Quieres calmarte? Así como estas no lograras nada. –dice mientras Profeta se sienta en su cama.
-Sabía que desde lo vi me daba mal espina, es un necio hacer querer llegar el cambio así forzado, lo único que lo llevara será a su destrucción, no es más que un estúpido envalentonado.
-Thule Thule cálmate por favor, se lo que está pasando pero no es razón para perder la razón.
-Perder la razón… ¡¿Perder la razón?! ¡¿Acaso crees que me estoy volviendo loco?!
-Pues…
-¡¿Crees que lo que hace ese sangre marron me afecta el cerebro?! ¡¿Qué crees que todo este asunto me dejara peor?! ¡¿Eso crees?!
-No no hermano, claro que no, solo que.
-¿Qué? ¡Habla hermano!
-Te volviste un demente, te la pasas maldiciendo y volviéndote un estúpido que no deja de pensar en Evocador.
-¿Un demente dices? Te diré algo, si ese Evocador lo que quiere es enfurecerme lo está haciendo y bastante bien. –es tomado de los hombros por Archiver.
-Relájate hermano, por favor, te lo tomas muy a pecho, solo cálmate por favor es lo único que te pido…
-¡DEJAME! –le da una bofetada a Archiver, que termina soltando una lagrima.
-¿Por qué me hiciste eso?
-Yo… yo… perdóname, no era mi idea reaccionar así… te pido una disculpa.
-No te preocupes, estas tenso nada más, solo relájate quieres.
-Si si… necesito tiempo a solas.
Mientras tanto Imperator pide a Inquisitor verla para hablar del "delicado asunto" de esa división entre seguidores
-Pensé que lo matarías, no que lo dejarías vivir. –dice Imperator.
-Capturamos a uno que se hacía pasar por él, fue ajusticiado conforme a la ley mi señor. –le contesta Inquisitor.
-Mi pequeña aprendiz… sacaríamos ventaja de esta división de no ser porque sería más preocupante que el que gane aumente la cantidad de partidarios de la rebelión.
-¿Eso es preocupante mi señor?
-Sí, el Gran Altasangre y por su puesto su Ilustrísima Señoría últimamente me han llamado la atención sobre el Profeta, se impacientan y exigen que atrape y ajusticie al Profeta. –recibir una taza de té que le da Inquisitor.
-No quisiera decir nada señor, pero sería más conveniente que su imperial majestad lo ajusticie.
-Que la Condesa lo condene?.
-Es preferible, de hacerlo el Altasangre pues lo ejecutaría sin juicio a él… y a nosotros por tardar en aprehenderlo, especialmente a usted.
-¿A mí?
-Ya sabe cómo es el señor Makara… alguien intratable y que gusta de aplastar a cualquiera sea inocente o no, así que preferiblemente llévelo ante su Ilustrísima, ese es mi consejo.
-Tienes razón, lo tomare… ya vete.
Después de irse fue a buscar a Thule para hablar con él, mientras tanto el seguía escribiendo los libros de su maestro.
-Hola Keanne –le saluda de manera fría Archiver.
-¿Esta tu maestro?
-Sí, ¿Qué deseas de el?
-Hablar con el
De mala manera La Inquisidora va hacia donde esta Thule, postrado boca abajo en el suelo.
-¿Thule, estas bien?
-No… creo que no, no lo estoy
-Te ves preocupado
-No es nada
-Mmm… ¿El Evocador no es así?
-Sí, el provocara que todo lo que hecho en años se derrumbe y haya sido en vano, eso es lo que pasa.
-Thule, ignóralo, si la gente quiere seguirlo que lo haga, ya sellaron su destino, preocupaos por los tuyos, ellos eligieron su camino y solo ellos sabrán si hicieron bien, ya será cuestión de tiempo si se equivocaron o no, tu tranquilízate, es lo que tu maestro hubiera querido
-Tienes razón, llegara mi hora y responderé ante ellos, por ahora solo están ellos, mi circulo y el Emperador, nada más.
Después de la charla el Profeta miro la cabeza hacia el rosetón de la parte central de su colmena, pensando en sus amigos y en aquellos que querían escuchar el mensaje de su maestro, bien sabía que había algunos que escogieron el camino hacia su propia destrucción pero otros hacia la paz, que quizás terminaría mal pero sin remordimiento, simplemente con la cabeza y vida iluminadas, pero sobre todo con paz
