Capitulo 9.

Orion Pov.

Tenía el cuerpo dormido, demasiado débil para moverse muy bruscamente. Sentía el frió invierno de un cuerpo que lo abrazaba, gemidos confusos, sollozos secos sin lagrimas, giro entre los brazos que le protegían. Observó a su madre que lo aferraba con fuerza, gimiendo bajito sus ojos dorados demasiados horrorizados en un punto lejano. ¿Qué pasaba?, trato de moverse un poco recibiendo fuerzas de apoco.

-. ¿Mamá?- pregunto mientras se sentaba el sofá del desierto living. Le dolían los ojos y eso era solamente cuando lloraba, se los restregó sintiendo las aspereza de la sangre seca.

El ambiente le pego de golpe, una desolación y angustia demasiado palpable para ser natural. Su madre se encogió aun más en ella. Y de un golpe lo recibió observando de un lado a otro, buscando entre las cercanías la figura de ella.

-. ¿Marine?- susurró y se levantó, pero no pudo caminar ni dos pasos cuando estaba de rodillas en el suelo. Jadeo, su cuerpo no reaccionaba bien, los brazos de su madre lo envolvieron.

-. No- sollozo- no- siguió negando. Un nudo comenzó a formarse en su garganta se le estaba siendo muy difícil respirar.

-. ¿Dónde esta Marine?- preguntó con la voz apretada, se giro para ver a su madre, rota de dolor, sollozo otro poco- mamá- susurro y los ojos se le inundaron de color, estaba llorando sangre otra vez.

-. Se la llevaron- susurro y un gesto de dolor subió por su rostro- se la llevaron.

En el momento la puerta de la cocina se abrió. Como una ráfaga tenía a su padre ayudándole a levantarse y sujetando a su madre para que no desfalleciera. Se quedo de piedra observando el rostro de su padre, parecía que 5 años le habían caído encima. Los ojos vacíos, desolados, llenos de horror, sus ojos rojos negros como un profundo pozo apoyaban a su madre que se enredaba en los brazos de este, buscando una fuerza que en ella no había.

-. Se fue...

Solo necesito eso, esa sola aclaración para recordar todo de golpe.

-. ¿Por qué se fue?- sollozo su madre. Sus tíos estaban detrás, su padre le acaricio la espalda, y una vaga mirada fue a él.

-. La convencieron de llevársela con tal que no le hiciera daño a Orion.- susurro tan bajo, tan simple y dolorosamente que no fue capaz de prevenir lo que eso le hizo sentir. Se tambaleo un poco pero se quedo en pie. Respirando con fuerza, el aire no llegaba como deseaba que hiciera, parecía fuego en sus pulmones, lagrimas caían de sus ojos ensuciando su ropa. En solo un segundo lo decidió, dolido... dolido por ellos.

-. ¡La puerta!- grito la fina voz de su tía. Choco con fuerza contra un cuerpo que mármol, el impacto los mando contra la fina puerta de madera que se abrió de golpe saltando los dos hacía afuera, el dolor punzante en su hombro le dio a entender que se había hecho una fisura. Su padre lo abrazo con fuerza para que no pudiera correr.

-. ¡Detente Orion!- susurro este mientras lo trataba de calmar entre espasmos.

Gruño con fuerza. Tratando de liberarse de los fuertes brazos de su padre. Las lagrimas no le dejaban ver, el dolor era demasiado, necesitaba a su estúpida hermana y sus estúpidas decisiones ahora, en este momento la necesitaba con él.

-. Orion- susurro su padre con la voz rota mientras le obligaba a quedarse quieto bajo su agarre.- por favor.

-. Es tu culpa- susurro en un gruñido. Su padre le miro directamente y él negó inquieto, convulsionándose para salir detrás de ella, él le podía encontrar.- es tu culpa- susurro otra vez roto de dolor- si no nos hubieras mentido... si no nos hubieras mentido- las lagrimas y el dolor en la garganta no le permitían respirar.

El odio hacía su propio padre, a su propia familiar era patente. Ellos, si ellos le hubieran dicho la verdad, él podía haber detenido a su hermana y su estúpida forma de pensar como si él no fuera capaz de defenderse solo, era una estúpida y la necesitaba con él, si esos sujetos le habían atacado a él sin problema alguno, ¿Qué habrán hecho con ella?... solo por el secretismo, si ellos, lo que se hacen llamar su familia hubieran confiado en ellos.. esto, esto no hubiera pasado.

Los brazos de su padre se aflojaron a su alrededor, y él se levanto de un salto de golpe. Pero no encontraba la esencia de su hermana para seguirle. Comenzó a caminar en círculos, él le podía alcanzar, el siempre lograba seguir sus rastreos, era el mejor de la casa. Pero no había nada. Gruño cuando su padre se levanto... este miraba el suelo.

-. ¡Es tu culpa!- grito con odio. Su madre sollozo, sus tíos le miraban desde la puerta con el espanto y la culpa en cada perfecta facción. El dolor en el hombro no era nada con el vació en su cuerpo- ¡Es vuestra culpa!- les grito a todos llorando.

-. Ella pudo haber hablado con nosotros- susurro tía Rosalie quien parecía la única que mantenía la calma. Jasper se tuvo que marchar por la explosión de sentimientos que él ejercía más que nunca.

-. ¿Y decirles que?- grito y se llevo la mano al hombro con un gesto de dolor- decirles algo y dejarnos encerrados por años acá.

-. Eso no es cierto- susurro ácidamente.

-. ¿A no?- preguntó con fría ironía- ¿Y que hubieran hecho?¿Un debate abierto?

-. Orion...-susurro su mamá bajando las escaleras hacía él. Le negó el contacto en el acto alejándose varios pasos de ellos.

-. ¡Quiero respuestas!¡Quiero a mi hermana!¡Quiero saber quien diablos son los Vulturis!¡Y porque se han llevado a mi hermana?!Y porque me querían a mi?

-. Los quieren para investigar- la voz de abuelo salió de la casa.- les harán pruebas para saber el potencial genético que poseen.

-. ¿Qué tipo de pruebas?- pregunto aliviando un poco su estado solo por la respuesta y no por el hecho.

-. No lo sé.

Edward Pov.

Tu culpa...mí culpa... sí, lo sé, es mi culpa por querer una familia tranquila lejos de problemas siendo que aquello era casi imposible, yo solo deseaba paz y tranquilidad para mis hijos, mi esposa y mi familia, ¿Era acaso eso un pecado?... sí... sí, porque no los podía ocultar por siempre y esto había pasado. Marine se había ido, se había ido, uno porque quería las respuestas que nosotros no podíamos darle y dos, porque yo, yo le había dado por petición que cuidara a su hermano, ¿Y que había hecho?.. se había entregado con tal que no lo tocaran. Sí, tan solo ella supiera que los Volturis tenían reglas, pero igual jugaban sucio, si ella supiera que si hubiera sido por nuestra llegada su hermano estaría junto a ella. Necesitaba darle a entender que debía volver, que aquel lugar no era para ella, que la habíamos ocultado para su seguridad, para que no le hicieran daño ni pruebas peligrosas llena del sadismo que muchas de ella sacarían lo que ellos deseaba, sus lados humanos y sus lados vampiros, necesitaba decirle, que había sido engañada... y sobre todo, que la amaba... que la sobre-protegía porque eran nuestros milagros, que era lo que amaba mas que mi vida... y me dolía, más de lo sano y normal, las palabras de odio de mi propio hijo.

Me dolían... porque era la verdad... y aunque moviera cielo y tierra, aunque tuviera que irme nadando a Volterra traería a mi hija de vuelta. Aunque de él no quedara ni en una pieza, aunque tuviera que acabar con cada vampiro que se le atravesara, iba a traer a su hija... aunque fuera solo, aunque fuera en varias partes.

Marine Pov.

Llevaba pegada la cabeza en el frió del vidrio. El ruido a su alrededor era monótono en comparación a su corazón acelerado, descompasada al alterarse por haber hecho lo que había hecho, pero no estaba arrepentida, no aún.

Cerro los ojos un momento sintiendo el vibrar del vidrio pegado a su rostro. Se sentía cansada, adolorida como si le hubieran quitado algo de cuajo. Al lado suyo se movió aquel desagradable vampiro, le hablo pero ella no le hizo caso. Iba completamente rodeada, incapaz de escapar, bastante absurdo siendo el hecho de que iba varios kilómetros sobre la tierra y además sobre el océano en dirección a Volterra.

Cerro los ojos unos momentos tratando de tranquilizar su cuerpo en falta de aquello que le hacía falta, llevaban un par de horas de viaje, una o dos antes de llegar y ya echaba en falta a su otra mitad, Orion, ¿Cómo estaría?.

Observó el sol, se ocultaba allá en el horizonte... nunca lo había visto tan hermoso, tan tranquilo y solitario. Sonrió al sentir el calor de este en el rostro antes de que la noche los golpeara. Una mano rápida y concisa le tapo la vista en el acto, se giro enojada al rubio vampiro a su lado.

-. ¿Por qué lo haces?- pregunto en un gruñido bajo, trato de abrir de nuevo la ventana pero este le sujeto la mano tan fría como hielo y la empujo hacía atrás quedando a centímetros de ella, un escalofrío bastante horrible le subió por la espina al tenerlo tan cerca, tan depredador.

-. No- regaño. Ella trato de quitarle la mano pero este no le dejo, sonriendo. Con la otra mano le tomo el mentón y la jalo hacía adelante.- compórtate- susurro y la soltó. Ella bufo y le dio la espalda tanto como pudo.- no seas niña chica. ¿Por qué no me cuentas algo de ti?- pregunto y hubiera jurado que estaba ronroneando para hablar, ¿Cómo se atrevía? Mientras menos le hablara mejor para ella

-. Porque no te tiras...- la mano fría le tapo la boca le miro enojada por aquel movimiento tan inesperado, tan atrevido de su parte.

-. Habrá que enseñarle modales- comento Felix delante de ella.

-. No, no será necesario

-. ¡Suéltame!- regaño quitándose la mano de la boca enojada- ¡Deja de tocarme!- regaño por lo bajo. Este sonrió

-. Se me va a hacer casi imposible- sonrió de una manera que le revolvió el estomago- eres tan rara- aquello le hizo enfadarse el doble, se acurruco en su lugar y le dio la espalda, en este momento como le agradaría irse con Demetri, por lo menos él era callado, algo pervertido, pero no un acosador como este otro, ¿Por qué había cambiado? Cuando lo conoció parecía más tranquilo que el otro vampiro. .

-. Vas a tener que acostumbrarte a que te toquen, no por nada van a hacer investigaciones contigo- la voz de la vampira más joven le hizo alertarse. La pequeña tenía cara de ángel, pero era un diablo en todo su ser. No le gustaron sus palabras eran tan frías y calculadoras... no creía que fuera tan malo de todos modos... ¿Cierto?

Orion Pov.

Entro a la casa en silencio, sujetándose el hombro por el golpe que se sanaría en una o dos horas máximo, aun así no permitió que su madre o su tía se acercaran a verle, se quedó en una esquina miserablemente solo.

Escuchaba el sollozo ahogado de su abuela en el segundo piso, murmullos de culpa, pidiendo perdón completamente dolida. A ella no la odiaba, que iba a poder hacer ella contra dos o tres vampiros más fuertes y brutales.

-. Yo no te culpo abuela- susurro y bajo la mirada cayendo por la pared derrotado.

-. Lo siento hijo- le devolvió con la voz quebrada.

-. Orion- susurro su madre acercándose un poco. El gruño para alejarle, no le quería cerca, no quería a nadie de ellos cerca.

-. Estas herido- susurro tía Alice. El hizo un ruidito despectivo como si realmente eso fuera algo importante ahora.

-. Quiero saber...- comenzó a hablar cuando algo le llamo la atención, una sombra blanca atrás de su familia que le miraba completamente derrotada- tú...-susurro y la vio bajar la mirada. Su familia se dio vuelta en el acto. Tío Emmett y papá saltaron sobre esta en el momento, solo para caer al otro lado traspasando el extraño espectro.

-. Lo siento- susurro la voz acercándose a él.- yo solo deseo agradar

-. ¿Qué es?- pregunto Emmett pasando una mano por el cuerpo de esta- un fantasma

-. Una ilusión- hablo su madre- la niña aun sigue en el sótano

-. ¿Esta acá?- pregunto de un saltó, su corazón se acelero tratando de calmarlo mientras sin preguntar ni nada iba a la cocina donde estaba la puerta al sótano.

-. No escapo luego de que Jane te atacó...-comento su padre caminando detrás de ella- no es... no es como los demás, ella no tienen malas intenciones con ustedes.

No le hizo caso a su padre mientras prendía la luz de la habitación y la vio sentada en una esquina con los ojos cerrados mientras el espectro entraba en ella y abría sus ojos. Sintió el corazón desbocado en el momento, su padre no comento nada, ni que lo hiciera tan poco le iba a hacer caso.

-. Se llama...

-. Kass, lo sé- la joven le miro con sus profundos ojos bien abiertos.

Edward Pov.

La mente de aquella niña era.. extraña, llena de manchas y borrones como si no pudiera mantener un recuerdo sin ver todo oscuro y comenzar a culparse, debió de haber tenido una vida muy dolorosa, pedía perdón a quienes debieron ser sus padres en su vida, perdón a todos. Había hablado con ella sin necesidad de muchas amenazas, aclarando debidamente lo que sus corazones le gritaban... le iban a hacer daño a Marine para ver su raza.

Luego de sus palabras la habían dejado viva solo por si, cosa que se dudaba, podrían cambiar a Marine por aquella extraña muchacha.

Pero cuando vio a Orion su mente se volvió clara y hasta alegre, trataba a su hijo: execrandrus formosus. Que estaría siendo como un malditamente hermoso y eso era raro. Sintió el corazón de su hijo alterado en el momento. Pero no comento nada.

La muchacha se levanto cuanto pudo para quedar a centímetros más bajo que Orion que estaba a un paso de ella.

-. Fuiste a confundirme- susurro muy bajo hasta pudo decir que un deje de tristeza había en su voz, pero lo que realmente le sorprendió fue el hecho de que se conocían.

-. Era mi misión. Lo siento- susurró mirando hacía otro lado. Entro en la mente de la joven pero solo había mil disculpas en ella de nuevo.

Orion rió y aquello creo un escalofrió en su cuerpo mientras se llevaba la mano a la nuca.

-. En fin- susurro... ¿Se estaba sonrojando? O no... eso se veía raro

-. ¿De donde se conocen?- pregunto tratando de que la voz no le sonara quebrada por la nueva información. ¿Qué estaba pasando aquí?

-. Me confundió luego de que Marine fue al hospital- ¿Confundirlo?, la imagen llego patente a él. La niña se acercaba a su hijo y lo besaba para luego desaparecer en la negrura de sus lamentos. Un nudo en el estomago se le hizo cuando los dos seguían mirándose.

-. ¿Por qué no lo dijiste?- ¡Las dos cosas!

-. Me confundió, solo era un espejismo.

-. Pudo ser importante- su hijo solo le vio por el rabillo literalmente matándolo con la mirada.

-. Era importante.- corto en el momento en una cabellera azabache llego a su lado.

-. ¡Ya se! Usémosle a ella, puede usar espejismos a grandes distancias, que vaya donde Marine y le diga en el peligro que esta.

Una chispa de animo se infundió en su cuerpo, sonrió a su hermana.

-. ¿Y si ella no quiere cooperar?- pregunto Jasper llegando un segundo después.

-. Pues... no se, seamos creativos, cortémosles un dedo, quemémosle la cara, desmembrémosla y luego la unimos, tu sabes de eso, amor- contesto al vampiro rubio a su lado que solo levanto las cejas como si su esposa, que es verdad, estuviera viendo muchas películas.

-. ¡No se van a acercar a ella!- gruño Orion poniéndose delante. Él solo le miro impasible.

-. O hermano.. aquí yo siento algo... muy antiguo y que venia de ti a cierta humana- él le miro de reojo. ¿Enamorado?... ¡¿Orion estaba enamorado?! O solo la estaba protegiendo. Alice sonrió.

-. A niños... claro que no le vamos a hacer daño, ¿Cierto?, o sea solo era un idea para intimidar- el cabeceo.

-. Yo quiero ayudar- susurró la niña- lamento lo que hice... yo no... solo quiero...

-. Ya no más habla... hay que conectarnos con Marine.

Marine Pov.

Despertó de un sopetón solo para verse envuelta en una capa negra, mientras veía pasar a su alrededor oscuras murallas de piedra negra, humedad se impregnaba en su nariz, y el aroma potente de varios vampiros, en el silencio de aquellas alcantarillas solo el correr limpio de las piernas de sus captores. Miro a quien le llevaba y en ese momento le sonreía.

-. ¡Has dormido mucho!- susurro el rubio este. Gruño con fuerza, mientras se removía inquieta para liberarse de sus manos, él no le agradaba nada

-. ¡Suéltame!- regaño mientras se quejaba al sentir los fríos dedos de este clavándose en su piel- ¡Ay!

-. Ya vamos a llegar- siguió sonriendo. Comenzó a sentir el corazón desbocado por los olores y lo que pronto iba a ver delante de ella.

Las luces le pegaron de pronto, entando a una estancia bastante confortable, solo para ver la mancha de una persona sonriendo, para luego seguir por otro túnel. Cuando el potente aroma a vampiros le hizo crisparse, solo pudo quedar noqueadas al verse rodeada de ellos, tantos aromas, tan raros, tan ocultos, tan inexistente en toda su vida. La suave risa, como campanillas le hizo girar el rostro hacía tres personas que reposaban en asientos de madera al final de aquella estancia y que parecían ser los más venerables vampiros, con su piel tan rara, sus ojos y sus sonrisas de amplia satisfacción.

-. Aquí esta, mi señor- los cuatro vampiros se inclinaron un poco dejándole a ella en el suelo, que solo se safó del brazo de Neite, por que su presencia solamente se le hacía desagradable.

-. ¿Dónde esta Katt?- pregunto uno de los sujetos

-. ¿Qué importa ella?... la tenemos... al fin, a la pequeña híbrida.- dos pares de ojos, rojos como el fuego le miraban llenos de ansiedad al verle.

En el momento sintió un escalofrió pasarle por toda la columna, ahora no se sentía tan valiente, ahora no se sentía tan desbordante de cordura y razón... ahora tenía miedo... miedo en todo su ser hacía aquellos dos.


DEJEN REVIEWS!!... Y yo que juraba que el capitulo anterior les iba a gustar T-T.. que pena por mi. Avisen si les gusta, en serio... Yo querer reviews para ser feliz... Y SE QUE HAY PERSONAS LEYENDO!!

En fin, Gracias FrogizZ, siempre linda tu XD!.

Me encanta ser bipolar XD.

Namarië