Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.
Este cap va dedicado a TINI BLACK! Fuiste mi review número 100 amiga!! Te vas a cansar de que te dedique capitulos jejeje!
TALI, lee mas abajo, pliss!!
Capitulo 9: ¿Tú?
Edward POV.
─ Edward ─ Susurró aquella chica que me estaba apuntando con un arma directo al corazón, no pude evitar extrañarme. ¿Cómo sabia quien era yo? Al fruncir el seño me di cuenta que mi antifaz se había caído de mi cara, dejándome al descubierto. Ella retiró su arma de mi pecho, ¿Por qué hacia eso? me detuve a observarla, mi corazón latió rápidamente y no fue por la pelea que acaba de tener. Entonces… ¿Por qué?
La observé de pies a cabeza, era pequeña y delgada, estaba en buena forma, cosa que ya sabia por la pelea, ella estaba entrenada, luego me fijé en su cabello castaño, bajo la luz de la calle tenia reflejos rojizos, detallé su rostro en forma de corazón, su pequeña y hermosa nariz, su piel blanca como la nieve, me recordaron inevitablemente a… imposible. Entonces observe sus ojos, esos ojos de color chocolate y lo supe…
Diversas emociones me inundaron, sorpresa, alivio, felicidad, pero sobretodo…amor. Mis manos comenzaron temblar, recordándome que aun tenía el arma apuntando a su cabeza, la tiré sin prestar atención a donde caía, sabía que ella no era ningún peligro.
Estaba más hermosa de lo que alguna vez me pude imaginar, más hermosa que un ángel, mi niña estaba finalmente conmigo, convertida en toda una mujer.
Mis manos se movieron solas a su rostro, tenia que tocarla, necesitaba tocarla, asegurarme que no estaba soñando o que era una alucinación, se sentía sublime, era más suave que el terciopelo, como siempre había sido ella.
Bella, Bella, Bella, mi Bella. Realmente era ella.
Cerró sus ojos ante mi toque, ¡No! Yo quería que abriera sus ojos, necesitaba verlos, quería perderme en ese mar de chocolate, como hace años lo hacia.
─ Bella…─ La llamé pero mi voz sonó ahogada por las emociones. ¡Dios! Quería llorar de la felicidad, me había imaginado tantas veces nuestro encuentro, claro nunca me imagine que iba a ser después de golpearnos y amenazarnos mutuamente con un arma. Pero lo importante era que después de diez largos años, finalmente estábamos frente al otro.
─ Beep… Beep ─ Ese molesto sonido me sacó de mi burbuja, sobretodo porque sentí a Bella tensarse. Era su teléfono.
─ Ring… Ring ─ Y ahora sonó el mío ¿Es que el universo se confabuló para arruinarnos el momento?
Bella abrió los ojos nuevamente y de sus ojos cayeron dos lágrimas. "¡No, un ángel no debe llorar!" Las limpié rápidamente, preocupado.
─ No estoy soñando ─ Susurró, con voz ahogada ─ Realmente estas aquí ─ Dijo sonriendo, elevándome al cielo, yo pensaba que no había forma de que se viera mas hermosa.
─ Estoy aquí, Bella ─ Le respondí devolviéndole la sonrisa. Mis manos aun estaban sobre sus mejillas.
─ Beep…Ring…Beep…Ring ─ Sonaron ambos teléfonos al mismo tiempo, lo tome de mala gana y ella hizo lo mismo, al ver la pantalla me tensé y Bella también, la pantalla me mostraba un mapa, lo que quería decir que Jacob había presionado el botón del reloj que le di, es decir que Jacob estaba en peligro.
Y para que Jacob pidiera mi ayuda, se trataba de algo serio, estaba tan distraído por Bella que descuidé mi trabajo. Me sentí mal, porque honestamente si pudiera regresar el tiempo, lo hubiera hecho igual, quitando tal vez la parte de la pelea. Era egoísta. Pero… era Bella de la que estábamos hablando y había esperado diez años para verla de nuevo. Sin embargo no podía dejar a Jacob solo…
Observé a Bella con pánico, ella observaba hacia el callejón donde sabia que estaba Jacob con la chica vestida de bailarina, luego me observó con miedo, ninguno quería separarse, yo le señale el callejón con la cabeza, rogando por mas extraño que fuera que también tuviera que ir para allá, milagrosamente ella asintió; frustrados, preocupados y sumamente enojados por la interrupción, salimos corriendo es esa dirección; me di cuenta que como siempre no fueron necesarias las palabras para entendernos, no pude evitar sonreír por eso.
"El destino no es tan malo después de todo, solo tiene juegos extraños". Porque… ¿Cuál era la razón de Bella para seguir al príncipe? ¿O estaba siguiendo a la bailarina?
Jacob POV.
¡Me había imprimado! Yo Jacob Black, me había imprimado.
Maldita sea el destino, ¿Por qué tuvo que pasarme esto? No era suficiente que tuviera que casarme con alguien que nunca había visto, ¡No! Tenia que imprimarme de una chica. Maldije mi suerte nuevamente.
Estaba abrazado de aquella hermosa bailarina, la sentía tan bien entre mis brazos, no quería separarme nunca de ella, era tan pequeña, quería protegerla de cualquier cosa, que nada le hiciera daño, por siempre… Pero no podía, yo estaba comprometido y por la mirada que compartimos, me di cuenta que ella también estaba comprometida, no sabia en que grado, pero ella comprendió que no podíamos estar juntos por mas que esta noche.
El solo pensamiento de alejarme de ella, era una cruel tortura, parecía que clavaran dagas en mi corazón. No podía dejarla… pero debía. Me separé con la intención de alejarme, sin dejar de tocar sus manos, era mejor hacerlo ahora que apenas habíamos dicho unas pocas palabras, pero me costaba dejarla, era mejor cortar esto antes de que se me sintiera peor, si es que era posible.
Pero al ver en sus ojos, no pude evitarlo, cometí el peor error de mi vida… la besé. Se sentía como el paraíso, sabia a miel, tan dulce, sus labios eran tan suaves, ella pasó sus manos por detrás de mi cuello acercándome, incitándome, la tomé por la cintura y la empuje hacia mí, no haba espacio entre nosotros.
"Tienes que dejarla, estas comprometido"… sabia que tenia que hacerlo, pero era mas fácil decirlo que hacerlo; en especial siento sus labios contra los míos, su cuerpo contra el mío.
─ Deberíamos detenernos ─ dije en el momento en que nos separamos para tomar aire. La besé de nuevo.
─ Lo sé ─ Dijo ella cuando nuevamente nos separamos, pero atacó mi boca de nuevo. Una pareja que estaba bailando sin cuidado nos empujó haciendo que nos separáramos, gruñí y sin pensarlo la tomé por la muñeca y fui hacia la puerta.
─ ¿A dónde vamos? ─ Me preguntó, me di cuenta que corría para mantenerme el paso, me detuve y le tomé el rostro con mis manos y la mire a los ojos.
─ Estoy comprometido ─ Le confesé, ella abrió los ojos en sorpresa, luego me dio una sonrisa triste.
─ Yo también ─ Me dijo en un susurró. "Tienen que estar bromeando" sentí una ira asesina, el solo imaginarla en los brazos de otro hombre, fue un golpe directo a mi pecho. "¿Podría ser mas cruel el destino?"
─ No puedo deshacer mi matrimonio, si pudiera créeme que lo haría, parecerá absurdo pero me he enamorado de ti mi bailarina, solo imaginar que no voy a estar contigo me parte el alma…─ Le expliqué, pero ella puso un dedo en mi boca.
─ Te creo, yo siento lo mismo. Disfrutemos de la noche ─ Respondió. Y yo no sabia si sentirme bien o mal por eso.
Salimos del "Luna Nueva", quería estar a solas con ellas, quería besarla sin interrupción, demostrarle que lo que decía era verdad, que con esos besos le estaba entregando mi alma, mi corazón, aunque lamentablemente no podría entregarle mi cuerpo.
En menos de lo que me di cuenta la tenia pegada contra la pared de un callejón, sus manos en mi cabello, las mías en su cintura, pedí permiso para entrar lamiendo suavemente su labio inferior, ella lo captó enseguida y abrió su boca para mí, nuestras lenguas chocaron y de nuevo sentía que estaba en el paraíso; se sentía tan… correcto, estar así con ella. Aunque se notaba que era principiante y la idea de ser el primero que la besaba de esta manera, me elevo mas alto que el cielo, ahora estaba por las estrellas y no quería separarme pues la caída iba a ser mas que dolorosa.
Evitando caer en depresión y para evitar arruinar el momento, desterré ese pensamiento y me dediqué a besarla y sentirla. No se por cuanto tiempo estuvimos besándonos, parecía tanto y tan poco al mismo tiempo, pero una desagradable voz nos interrumpió.
─ ¿Pero que tenemos aquí? ─ La voz de un hombre hizo que nos separáramos de inmediato, buscamos con la mirada de donde provenía. Me tensé al observar a cinco hombres enormes, con chaquetas de cuero, pantalones rotos y varias cicatrices cruzando sus rostros. Ladrones.
─ Aww… que tiernos ─ Dijo burlonamente otro de ellos.
─ No les interrumpimos ¿cierto? ─ Preguntó un tercero, sonriendo maliciosamente.
─ ¿Qué quieren? ─ Les pregunté y noté como mi bailarina se aferraba de mi hombro, estaba temblando y me resistí a girarme y abrazarla para tranquilizarla. Ellos se rieron y se acercaron a nosotros.
─ Su dinero ─ Dijo el que asumí era el líder, por estar frente a todos.
─ Tengan ─ Dije sacando mi billetera del pantalón, tomé todos los billetes, que sumaban dos de los grandes y se los lancé; al sacar la billetera me di cuenta que mi bailarina colocaba una mano por debajo de cuello, como si presionara algo ─ Déjennos en paz.
─ Pero si el chico es inteligente ─ Dijo el líder mientras otro de ellos tomaba el dinero y se lo mostraba. ─ ¡Wow! Pero si además tiene dinero.
Suspiré aliviado, no tenían idea de quien era. Eso solo haría más peligrosa la situación, no podía arriesgarme a que le pasara algo a mi bailarina por mi culpa. Yo solo no podría contra ellos.
─ La chica ─ Exigió uno de ellos.
─ ¿Qué pasa con ella? ─ Pregunté molesto, sin pensarlo toqué el botón del reloj que me había dado Edward. Podrían pedir de mi lo que fuera, pero no iba a permitir que si quiera le tocaran un cabello a ella.
─ Su dinero ─ Me respondió como si fuera un niño pequeño. De haber estado solo me hubiera lanzado por él. Pero no lo estaba. Ella se movió nerviosa y me dio el dinero que tenia. El cual era prácticamente lo mismo que tenia yo. Se los lancé.
─ Ahí tienen ─ Le dije y el mismo que recogió el mío, tomó el de mi bailarina, abrió los ojos ante la cantidad ─ Ahora váyanse.
─ Si cargan esta cantidad de dinero, imagina cuanto no pagarían por ellos si los secuestramos ─ Murmuró otro de ellos, pero yo lo escuché y mi bailarina también, pues apretó su mano sobre mi hombro.
"Edward ahora seria el momento ideal para que aparecieras" Pensé. Al ver que aquellos hombres se acercaban a nosotros con unas sonrisas siniestras.
─ ¡Déjenlos en paz! ─ Nunca creí que me alegraría tanto de escuchar la voz del que había sido mi sombra esta última semana.
Suspiré de alivio y sentí que mi bailarina también lo hacia, me alegré enormemente cuando vi que no venia solo, aunque me extrañó ver a una pequeña mujer a su lado, pero desde que conozco a Leah, es decir casi toda mi vida, he sabido que las mujeres son de temer cuando se enfadan, y tanto Edward como ella se veían furiosos.
─ ¡No es de su incumbencia! ─ Exclamó el líder, sacando una navaja.
─ ¡Largo! ─ Les gritó otro de ellos. Edward y la chica negaron con la cabeza y se acercaron varios pasos.
─ Quédate detrás de mí ─ Le susurré a mi bailarina. Me puse en guardia, los hombres se habían dividido, dos venían por nosotros y tres por Edward y la chica.
Un disparo hizo que todos nos quedáramos en nuestras posiciones, congelados.
Lo primero que hice fue observar a mi bailarina, ella estaba en perfectas condiciones y observaba aterrada hacia el frente, segundo me observé a mí, tampoco tenia nada, por ultimo busqué con la mirada a Edward, no tenia ningún rasguño, pero me di cuenta que la chica que lo acompañaba, estaba a su lado y tenia una mano alzada al cielo, al final de esta estaba una pistola. Suspiré de alivio.
─ Váyanse de aquí, si no quieren salir como coladores ─ Les gritó la chica, apuntándoles con el arma. Los hombres salieron corriendo asustados. Edward y la chica corrieron a nuestro lado.
─ ¿Estas bien? ─ Me preguntó Edward agarrándome por los hombros, asentí.
─ Princesa Reneesme ¿No te hicieron nada? ─ Escuché que le preguntaba la chica a mi bailarina. Me tensé y Edward también, observé como sus ojos se abrían como platos. Yo estaba en Shock.
¿Princesa Reneesme? ¿De verdad escuché princesa Reneesme? Me giré en automático, mi bailarina le asentía frenéticamente a la mujer.
─ Estoy bien, solo fue el susto ─ Susurró. Se abrazaron y cuando se separaron, fue como si ambas se dieran cuenta de repente lo que habían dicho. Pues mi bailarina abrió los ojos como platos y la otra mujer se llevó la mano a la boca.
Me acerqué a las chicas como un zombi, aparté suavemente a la castaña y me puse frente a mi bailarina, la mujer se tensó pero Edward puso una mano sobre su hombro y negó con la cabeza, vi como le susurraba algo al oído, la chica me vio impresionada, luego sonrió, le tomo la mano a Edward y nos dejaron solos.
Observé a mi bailarina, ella me esquivaba la mirada, tome su rostro con mis manos y la obligue a mirarme.
─ ¿Eres de verdad la prin…? ─ No terminé de preguntar y ella asintió. Cerré mis ojos y pegue nuestras frentes, me sentía… me sentía, no había palabras para describir como me sentía, tan aliviado, tan feliz. Como si me hubiera quitado un enorme peso de encima. Retiro la maldición a mi destino, esto era lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, imprimarme de la princesa de Twilight. Mi futura esposa.
─ Por eso… nosotros… no podemos… lo siento ─ Dijo con voz entrecortada, sollozando. La abracé para calmarla y porque necesitaba sentirla, ahora que sabía que podría hacerlo sin ninguna restricción.
─ Reneesme… La princesa Reneesme… Mi princesa Reneesme ─ Susurré, nunca había dicho su nombre con tanta dicha. Ella me vio extrañada.
Mis manos fueron hasta su cuello, y saqué su cadena de medias lunas de frente, nunca pensé que me alegraría ver la gemela de la mía. Sonreí sin poder evitarlo, entonces sosteniéndola con una mano, usé la otra para sacar la mía y la puse frente a la de ella. Las vio impresionada, luego me observó a los ojos con los suyos llenos de lagrimas.
─ ¡Jacob! ─ Medio gritó, medio sollozó, y se lanzó a mis brazos, con tanta fuerza que casi me tira al suelo. Dimos unas vueltas, riendo fuertemente, aliviados, felices. La puse sobre sus pies, le tome la cara y la besé, el beso mas dulce, que nunca he dado o recibido, uno en el que nos demostramos lo felices que estábamos por ser quienes éramos, nos abrazamos nuevamente.
─ No tienes idea de lo feliz que estoy en estos momentos ─ Le dije, aspirando el aroma de su cabello.
─ Si la tengo, porque estas igual que yo ─ Se separó un poco para verme a los ojos ─ Me siento tan aliviada Jacob, tenia miedo de casarme con un desconocido, que nos fuéramos a llevar mal…─ Me dijo preocupada, la bese suavemente.
─ No mas mi princesa, yo estaba igual que tú, pero no más ─ La besé de nuevo, no podía dejar de hacerlo. Ella me sonrió ─ No pensé que fuera a decir esto ─ Le dije bromeando. Ella me vio extrañada.
─ ¿Qué cosa? ─ Me preguntó, se veía tan adorable.
─ Realmente quiero que llegue el día de mi boda ─ Le respondí sonriendo, ella me golpeo suavemente el hombro. Me besó.
─ Te quiero Jake ─ Me dijo seriamente. Una sonrisa amplia se formó en mi rostro.
─ Te quiero Nessie ─ Le respondí seriamente. Ella sonrió pero frunció el seño.
─ ¿Nessie? ─ Pregunto ─ ¿Como el monstruo de Lago Ness?
─ No tonta, ¿Cómo compararte con un monstruo, siendo tu la mujer más hermosa que he visto en mi vida? ─ Se sonrojó ─ Eso fue cursi ─ Admití y ambos reímos ─ Pero es lo que siento ─ Le dije seriamente. ─ Lo de Ness, bueno mi vida, no te molestes pero tu nombre es un poco largo, Ren me recuerda al chiguagua de la televisión y Esme es tu madre, por eso me fui por el medio.
─ ¿Por el medio? ─ Me preguntó confundida.
─ ReNEESme ─ le dije y ella sonrió ─ Nessie es su diminutivo. ¿Te gusta?
─ Me encanta ─ Me respondió con una radiante sonrisa, nos besamos nuevamente.
Edward POV.
─ El es el príncipe Jacob ─ Le susurré a Bella, cuando se tenso por el acercamiento de Jacob a ¿Quién lo diría? La princesa Reneesme.
Bella observó a Jacob con incredulidad, luego sonrió y me dejó idiotizado (N/A: Idiota + Hipnotizado), luego hizo lo más impresionante, me tomó de la mano y me dirigió fuera del callejón, su mano sobre la mía me mando una deliciosa corriente eléctrica, yo caminé por inercia, estaba demasiado absorto por el tacto de su suave piel sobre la mía, y pensar que hace poco minutos esa misma mano tenia una pistola.
Lo que me recordó que yo había dejado tirada la mía en medio de la calle, sin soltar la mano de Bella, fui corriendo a buscarla, ella me siguió sin decirme nada, cuando llegamos al lugar donde nos habíamos enfrentado, comencé a buscarla con la mirada. ¡Que descuidado había sido, no tenia idea de a donde fue a parar! Sentí que Bella se agachaba, pues aun no había soltado su mano, ni tenía intención de hacerlo.
─ ¿Buscas esto? ─ Me preguntó con una sonrisa burlona, en sus manos tenia efectivamente mi pistola. Asentí avergonzado.
─ Gracias ─ Le respondí con una sonrisa de medio lado, ella se quedó observándome absorta. Me regresé unos diez años atrás, cuando de pequeños ella se quedaba de la misma manera.
─ Bella ─ La llamé, ella no me respondió. ─ Bella ─ La llamé nuevamente, esta vez apretando un poco su mano, ella dio un respingo y se ruborizó. ¿Podría ser más adorable?
─ Toma ─ Me dijo ─ No puedo creer que diez años después aun me deslumbre ─ Murmuró para si misma, pero por lo cerca que estábamos la escuche perfectamente, una sonrisa se formó en mi rostro.
─ ¿Te deslumbraba? ¿Te deslumbro aun? ─ Le pregunté y casi me pierdo es sus ojos chocolate, pero ver que sus mejillas se ponían aun mas rojas, lo evitó.
─ Constantemente y si…aun lo haces ─ Admitió, desviando la mirada a la calle. Guarde mi pistola en la parte de atrás de mi cinturón, y con esa mano tomé su rostro para que me observara.
─ Bella, tu nunca has dejado de deslumbrarme a mi, cada vez que sonreías cuando éramos pequeños y todas las noches en mis sueños durante todos estos años ─ Sonrió ampliamente ─ Y cada vez que sonríes ahora ─ Le confesé.
─ ¡Edward! ─ Exclamó, soltó mi mano, la cual sentí picar por la falta de tacto, pero no me dio tiempo de extrañarla pues Bella se lanzó a mis brazos. Me sorprendió el movimiento, pero no tardé ni un segundo en corresponderle.
─ Te he extrañado tanto Bella ─ Le dije mientras la apretaba mas a mí. Se sentía tan bien que finalmente haya regresado a mí.
─ Yo también Edward, nunca he dejado de pensar en ti ─ Me respondió haciendo que mi corazón saltara.
─ ¿Bella… que hacías con la princesa? ─ Pregunté aunque ya me imaginaba la respuesta, quería confirmarlo.
─ Soy su guardaespaldas ─ Me contesto sonriendo ─ ¿Tu que hacías con el príncipe Jacob? ─ me preguntó devuelta.
─ Soy el guardaespaldas del príncipe ─ Respondí ─ Lo logramos Bella, logramos convertirnos en lo que queríamos ─ Le dije y sentí mi camisa un poco húmeda, me preocupé y la separé un poco.
─ ¿Bella… por qué lloras? ─ Le pregunté.
─ De la felicidad Edward… lloro porque llegue a pensar que nunca volvería a verte y ahora aquí estamos…juntos de nuevo ─ Dijo entre lagrimas, la abracé nuevamente y sentí dos lagrimas caer por mi rostro. No había llorado desde la muerte de mis padres, error, no había llorado desde la partida de Bella. Increíble que llore por ella nuevamente.
─ Yo también me alegro de verte de nuevo mi Bella ─ Le dije dándole un beso en su frente, quería besar sus labios pero ¿Querría ella? varias preguntas comenzaron a formarse en mi cabeza, ¿Qué había sido de ella todos estos años? Pero sobre todo ¿Tenia novio o…esposo? Mi estomago se revolvió ante esta ultima.
Bella se separó de mi, lo que me pareció muy pronto e iba a protestar, pero entonces la vi llevarse sus manos a su cuello y sacar una cadena; me di cuenta lo que hacia e hice lo mismo; saqué la cadena que tenia los anillos de nuestras madres y se la mostré al mismo tiempo ella me mostraba la de nuestros padres.
─ Siempre los tuve conmigo ─ Me dijo, los anillos estaban en perfectas condiciones, se había encargado de mantenerlos brillantes, al igual que yo.
─ Nunca me los quité ─ Le confesé. Nos sonreímos mutuamente y la abracé de nuevo, nuestros brazos entrelazados por la cintura de ambos. No podía dejar de hacerlo, ella estaba diseñada para estar entre mis brazos, encajábamos como dos piezas de rompecabezas. Que nunca debieron separarse. A su lado me sentí… completo.
Escuché a alguien carraspear detrás de nosotros, Bella y yo nos giramos sin soltarnos y observamos a Jacob y Reneesme, Jacob tenia un brazos sobre los hombros de Reneesme y ella ambos brazos por su cintura, los dos tenían unas enormes sonrisas.
─ Creo que no son necesarias las presentaciones ─ Dijo Jacob algo burlón.
─ No, no lo son ─ Le respondí, quise sonar serio pero la sonrisa en mi rostro me traicionó.
─ ¡Edward, Jacob! ─ Escuché que gritaban a nuestras espaldas, al girarnos todos, observamos a toda la manada corriendo en nuestra dirección.
─ Cielos, nos dieron un susto de muerte ─ Dijo Embry una vez que llegaron todos a nuestro lado.
Primero nos observaron a Bella y a mí, viéndome con una ceja alzada, luego cuando vieron a Jacob se tensaron. Embry y Quil se pusieron pálidos y con los ojos como platos.
─ Jake… ella… ella es… la ─ Comenzaron a tartamudear los dos.
─ La Princesa de Twilight, la princesa Reneesme ─ Completó Jacob sonriendo y apretando un poco a Reneesme a su lado. Las bocas de Leah y Seth casi llegan al piso… casi.
─ No se supone que ustedes no deben conocerse ─ Susurró Seth.
─ Si… pero lo hicimos y chicos ella es mi imprimación ─ Admitió Jacob muy orgulloso.
─ ¿Qué es tu que? ─ Preguntaron todos impresionados.
─ Mi imprimación, ¿No es genial? Yo que tenia miedo de casarme y ahora me muero porque llegue ese día ─ Jacob lucia una sonrisa amplia, me alegre de verlo tan feliz, cuando últimamente estaba tan decaído, todos los de la manada les sonrieron.
De repente Reneesme abrió los ojos de golpe, viendo detrás de nosotros, nos giramos de nuevo y una chica de cabello castaño disfrazada de hada corría en nuestra dirección y se paró frente a Reneesme y la abrazó.
─ Me tenían muy preocupada, tú y Bella desaparecieron, pensé que te había pasado algo malo cuando me dijeron que las habían visto salir ─ Habló mientras se separaba y le daba una mirada de alivio mezclada con reproche. ─ Pudieron haberme avisado que iban a salir con unos chicos ─ Reclamó observando a Bella en mis brazos y a Reneesme en los de Jacob. Todos observamos la escena divertidos, excepto Quil, el solo la observaba a ella… con una mirada que ya se me hacia muy familiar.
─ Lo siento Claire, fue algo repentino ─ Se excusó la princesa.
A mi lado escuché a Quil susurrar su nombre, con total adoración y devoción, mis sospechas estaban confirmadas Quil se había imprimado. Claire nos observó a todos y cuando sus ojos pararon en Quil, su rostro se relajó y casi… casi sonrió, pero luego frunció el seño.
─ ¿Qué haces aquí cachorro maleducado? ─ Preguntó enojada, todos nos quedamos en shock, Quil puso una mueca de dolor por el sobrenombre, la peor manera de insultar a un chico de una manada es decirle cachorro, pero también se veía culpable.
─ Yo… yo… este ─ Tartamudeo. Ella pareció conmovida al principio pero nuevamente cambio el rostro muy rápido.
─ No importa ─ dijo secamente. ─ ¿Es él quien yo creo que es? ─ Le preguntó a Reneesme, dándole la espalda a Quil.
─ Es el príncipe Jacob, mi prometido ─ Le contestó dándole una sonrisa a Jake, quien se la devolvió.
Claire suspiró bajando la cabeza, pero luego una sonrisa se formó en su rostro, observándolos les dijo.
─ Me alegro por ustedes chicos ─ Ambos le sonrieron de vuelta.
─ No quiero se aguafiestas ni nada por el estilo ─ Habló Leah ─ Pero… ¿Qué van hacer ahora? Ustedes no pueden verse hasta la boda ─ La sonrisa se borró del rostro de todos, Bella, Reneesme, Jacob y yo nos tensamos, ninguno quería dejar de verse.
─ No permitiré que me separen de Reneesme por dos semanas ─ Exclamó Jacob.
─ Pero la tradición dice…─ Comenzó Claire, pero Jacob la detuvo con la mano.
─ Romperemos algunas tradiciones ─ Sentenció Jacob abrazando a Reneesme quien se veía mas relajada, Bella y yo soltamos un suspiro, si ellos estaban juntos, nosotros también.
Esta vez no las dejé tan mal ¿Cierto? ;P ¿Quedo perdonada? ¿O me tengo que regresar a la isla?
¿Qué les pareció? Yo se que querian que Edward y Bella se dieran un beso pero tienen que hablar primero, despues de todo no estan seguros que es lo que siente el otro… Aunque no es difícil de imaginarselo.
Quil se ha imprimado, pero Claire esta molesta con él, me divertiré un poco con esta parejita! Jeje
Reviews pliss…
Tali: Primero gracias por leer mi historia, pero me es imposible actualizar de un dia para otro, como te puedes dar cuenta los caps son un poco largos y necesito tiempo para pensarlos y escribirlos. Te hubiera mandado el cap a tu correo en cuanto lo terminé pero no me salió, la pagina de FF borra los correos y paginas de Internet automáticamente, tienes que escribirlos por separado, como yo escribi en el cap anterior la pagina de las votaciones. Lo siento y espero que no te molestes.
Besos a todas!!
