-Capitulo 9 –
Advertencias: Mis faltas de ortografía, pero bueno ya se habrán acostumbrado n_n y puede que el capitulo sea triste, sorry.
Después de aquella presentación le siguieron muchas más, las cosas cada vez iban mejorando y los años pasaban…
Alfred ya era un joven adulto de 17 años y había momentos en los que Arthur no podía controlarlo, pensó que era la rebeldía digna de la edad pero esto iba más allá de un simple capricho.
Había momentos en los que no aparecía en casa por días, excusándose con un simple mensaje de "Estoy bien, no te preocupes" ¿Cómo no iba preocuparse? Era como su hijo o hermano menor, él TENÍA que preocuparse. En la escuela sus notas iban en decadencia.
Todo comenzó cuando una noche llego Alfred totalmente herido, era tarde ya y Arthur estaba histérico con una taza de té a medio terminar en las manos que temblaban de los nervios. Al verlo salió corriendo a asistirlo pero este se reuso a que lo ayudaran.
-Aléjate, no es para tanto… -ordenó el menor secándose la sangre que salía de su labio inferior.
-¿Esto te parece que no es para tanto, idiota? –Respondió alterado, señalando su labio y su ojo morado -¿Qué pasó? –Se notaba la preocupación en la voz del mayor.
-No te importa, déjame solo –Pidió exasperado.
-¿Por qué te comportas así? Solo quiero ayudarte y tú te rehúsas… - miró al americano totalmente enojado.
Alfred no contesto y se dirigió a su habitación, Arthur lo siguió para poder detenerlo pero este cerró la puerta antes de que el británico pudiera alcanzarlo.
-¡Alfred abre la maldita puerta ahora! –Gritó golpeando con su puño la madera blanca. Nada. -¡Alfred cuento hasta tres, si no sales me veré obligado a forzarla! –Se alejó un poco de la puerta para que el menor pudiera salir sin sentirse amenazado- uno… -Arthur empezó a contar con sus dedos también y en voz alta –dos… Te lo advierto, voy a hacerlo –dentro de la habitación se escuchaban ruidos de cosas moviéndose – ¡tres! –Gritó poniéndose en posición para tirar abajo la puerta.
Pero en ese preciso instante Alfred salió con un bolso colgado en su espalda.
-Buen chico… -Arthur no había notado el bolso.
-Me voy –la frialdad con que Alfred dijo esas palabras hicieron que el corazón de Arthur se helara.
-Wait… Pardon? –Creyó haber oído mal.
-Me voy –repitió cortante -¿Eres tan viejo que te has puesto sordo? Me voy, me largo, esto tenía que pasar en algún momento… lo superaras –cada palabra era como una espina que se clavaba en su corazón –Estuve tramitando mi independencia con un juez y al fin esta aprobada –concluyó empezando a caminar. Arthur no reaccionaba…
-¿Tú… tú que…? No… ¡No puedes irte! –Lo sostuvo del brazo, mas este no quiso girarse –No me hagas esto, no otra ves… -Soltó sin estar consiente de lo que decía.
-Flashbacks-
Arthur se encontraba tras un muro de concreto, vestido con su uniforme, las casacas rojas, el viento soplaba enojado las nubes daban un mal presagio, ¿La época? 4 de julio de 1776, ¿Por qué estaba ahí? También él se lo preguntaba, por lo que sabia una de las colonias de su Rey quería la independencia y este no estaba interesado en dársela, por lo que mando a sus soldados a impedir lo que, para él era inevitable.
Un par de gotas empezaron a caer y supo que era el momento de salir a la batalla junto con sus solados, él estaba al frente empuñando su mosquete salió decidido.
Frente a él se encontraba el ejército de idealistas que se autoproclamaban una nación libre. ¿Su líder? Un tonto de ojos cual cielo y el cabello como el resplandor del sol, esos ojos que en un momento él amó lo miraban con ira, ¿Por qué a él? Solo estaba cumpliendo órdenes, él tenía la lealtad de su Rey y no podía decepcionarlos.
Tarde fue cuando se dio cuenta de que sus soldados habían caído ante aquel ejército sin entrenamiento y sin armas de calidad. Solo él, parado en el medio del campo de batalla y la lluvia cayendo sobre su cuerpo, eran testigo de lo que pasaría a continuación.
-¡Estoy harto de tú reinado, queremos la libertad! –Gritó el que lideraba el grupo y sus soldados secundaron la moción con un fuerte grito –Sabes que el ultimo que quede en pie será el ganador y en lo que a mi respecta, tú estas con una rodilla en el piso, mi querido amigo –continuó divertido ante la situación del mayor.
-¡Eso no es cierto!- Gritó a todo lo que dieron sus pulmones y en un arranque de ira corrió hacia el contrario con su mosquete apuntándolo, logrando tirarle el arma que sostenía el menor. Este lo miró impresionado, no se esperaba tal movimiento de parte del inglés; mas Arthur no acabó con él, sus piernas le fallaron y cayó al piso de rodillas. -¿Enserio…enserio crees que podría dispararte, idiota…? –Realmente no lo estaba preguntando, solo mantuvo su rostro agachado y sus cabellos lograban taparle los ojos que se habían llenado de lágrimas, más no se permitiría llorar -Por qué… ¿Por que tiene que ser así? –Levantó lentamente el rostro dejándose ver y al momento que sus ojos se encontraron los del otro sujeto una lagrima traicionera cayó uniéndose con el resto en el suelo de tierra y pasto.
-Ya… no soy tú hermano, nada… -la voz del americano luchaba por no quebrarse, no podía defraudar a su pueblo habiendo llegado tan lejos –Tú solías ser… tan grande…Arthur… -Concluyó mirándolo desde arriba, la lluvia se hizo mas fuerte y un trueno sonó en la oscuridad de la noche.
El líder de todo esto le dio la espalda y empezó a caminar lentamente dejando al inglés solo mirando hacia el triste cielo.
-I… I love you… Alfred –Susurró dejando caer sus lágrimas libremente, ya no le importaba nada, ver al americano irse le había terminado de romper el corazón. Pocos minutos después de que ese Alfred de antaño se hubiera perdido de su vista y fuerte grito desgarrador se escuchó, haciendo eco en el vacío del lugar.
-Fin Flashbacks-
Lagrimas caían por los ojos de Arthur y el menor solo se limitó a observarlo.
-No… no puedes irte… Alfred, no puedes hacerlo de nuevo… -Susurró tratando de que su voz no lo traicionara.
-Arthur… Aquella vez, sabes que debía proteger a mi pueblo, lo sabes… pero ahora, yo ya no… te necesito –un silencio sepulcral inundó el ambiente.
-¿Tú… como sabes a lo que me refiero? –Preguntó intentando comprender algo de lo que decía el norteamericano.
-Soy yo… el mismo Alfred que hace 400 años lideró a los idealistas en la independencia de Estados Unidos… Arthur, soy un experimento del gobierno, por eso me querían esos hombres aquella vez… Tengo que irme… Yo no necesito nada, supéralo… -Relató el menor sin una pizca de consentimiento.
-¿Cómo en los viejos tiempos, eh? ¿Ahora que me dirás que no eres mi hermano o algo así? –sus labios temblaron al pronunciar esas palabras, se sintió cruel pero debía serlo, así era su naturaleza.
-Arthur, no soy tu hermano menor, ni tu hijo, ni nada… Yo te odio, nunca te quise como nada… -Alfred sentía su corazón estrujarse con cada palabra, mentía, odiaba mentir y mas odiaba mentirle a Arthur – ¡Deja de molestarme viejo inservible!- Tomó el pomo de la puerta comenzando a abrirla.
-¡Alfred no, no tiene que ser así! –Soltó con la respiración acelerada por la impotencia - ¡Escúchame por favor! –Gritó entrando en un estado de histeria que colapsaba con su propio ritmo cardiaco.
-No, soy libre ahora… Soy independiente, idiota –concluyó sintiéndose la peor basura del mundo.
-Si te vas… ni siquiera se te ocurra volver… -Cayó al piso apoyando sus manos en el suelo.
-I promise, I will not be back –susurróabriendo de par en par la puerta - You used to be ... so great, Arthur… -Salió de la casa y la lluvia lo mojó al instante, agradecióporello, así no notaríansuslagrimas.
-Te odio… -Arthur se arrojó de lleno al piso hecho una bolita tratando de contener sus gritos que querían salir de su boca como un torrente de agua.
-I will always love you... –Alfred ya se encontraba a dos cuadras de la casa de Arthur y se dirigía lo que sería su nueva casa.
*Saca otro pañuelo y se seca las lagrimas*
Ta-ran~ yo no estoy llorando, claro que no (No, claro .) Shut up! Bueno eso es todo, creo que me salio un poquito triste (¡¿Poquito?! Si eso es "poquito" no quiero ver el "muy triste" U.U) ¡Que te calles te digo! Sorry mi otra personalidad me acosa *se golpea la cabeza* Espero que les haya gustado y espero haber respondido las preguntas que me hicieron y respecto a lo que si Alfred es inmortal o no, bueno lamente comunicarles que no, no es inmortal, es un experimento del gobierno… mas adelante continuare con la explicación de eso, mientras tanto… sufran (?) Okay no mentira los amo :3 (Tú no amas a nadie, mentirosa) Siii! Amo a mis scones, idiota!
Bueno este capitulo si es triste pero luego de eso las cosas tomarán un rumbo diferente e.e If you know where I mean *Levanta las cejas divertidamente * (¿Oh habrá hard del bueno?) No contestaré eso…
Sin más gracias por los reviews, gente bella ;)
PD: Por si no saben tengo otra historia, de un solo capitulo… se los dejo por si lo quieren leer:
w w w . fanfiction s / 9739027 / 1 /
(Junten los espacios)
Good bye~
