Disclaimer:

Los personajes no son míos, le pertenecen a Stephanie Meyer. La trama, le pertenece a Paramount Pictures. La mezcla, es mía (:


Capitulo IX

Bella POV

Me encontraba en mi departamento. Con Alice, Rosalie, un bote de talco para bebé y una crema para depilar. Las muy malditas, me habían convencido que era hora de una depilación. Yo creí que solo hablaban de piernas, pero las muy malditas, a la mera hora me dijeron que debía hacer también depilación del bikini. Asi que con la fuerza, que nunca había visto en ninguna de las dos, lograron tenerme en una posición dolorosa sin lugar a dudas, e incómoda.
Estaba mordiendo una almohada, cuando una melodía empezó a salir de mi celular. Era 'Wheels' de Foo Fighters. Me levanté lo más rápido posible para contestar el celular, pero Rose ya lo tenía en la mano.

"¿Aló?" preguntó Rose. Se lo arrebaté mientras escuchaba que preguntaban por mí.

"Sí. ¿Quién habla?" pregunté Alice rodó los ojos mientras saltaba gritando en la cama 'Edward'

"Hum.. Edward.¿Bella estás bien?" preguntó con temor. El era definitivamente una especie salvador, me había salvado por unos minutos al depilado.

"Edward. Gracias a Dios" dije con alivio. Alice y Rose me preguntaron si era Edward a lo que sólo pude alejarme del telefono y responder un rápido 'Sí, sí es! Ahora callen esas bocazas suyas'. Alice pidió que pusera altavoz, así que se lo concedí. Al final de todo no había nada de malo.

"¿Gracias a Dios? ¿Tanto me extrañas?" Esa pregunta me sorprendió. No sé como estaban mis ojos, pero hicieron que Alice y Rose se rieran de mi aspecto.

"Sí" contesté sin antes pensar. Heché un gritito e inmediatamente intenté arreglarlo. "Bueno, pensandolo bien, no" contesté haciendo como si no tuviera importancia.

"Bueno, te llamaba para preguntarte que harías hoy" preguntó

".. Este.. Nada" Alice y Rose gritaron mientras agitaban sus cabezas desaprovatoriamente "Olvidalo! Creo que.. a sí saldré con las chicas" Volteé a ver a las chicas mientras asentían al mismo tiempo con una gran sonrisa.

"¿Es forzoso?" preguntó. No sabía que les pasaba! Porfin en todo el día me había hablado y le tenía que rechazar? ¿Esa era la técnica de conquista? Porque si sí era así, era estúpida y sin ningún sentido.

"Siiií!. Ouch Rosalie deja de hacer eso!" dije cuando sentí que me pellizcaba feamente.

"Hummm.." Casí no escuché su respuesta porque estaba tratando de entender que era lo que querían que contestara. Alice negó con la cabeza.

"No! Olvidalo! No es necesario.¿Tú qué tenías planeado?" dije tratando de arreglar de nuevo todo.

"Ya sabes.. una velada en mi departamento. Yo haría la cena" dijo con un tono seductivo.

"Claro. No habrá problema. ¿A las 8 esta bien que llegue?" contesté rápido, a lo que me retracté. ¿Ahora qué haría para no seguir con la tonta depilación?

"Sí. Definitivamente" contestó ancioso

"Entonces nos veremos a las 8 Edward" regresé antes de colgar.

"¿Qué les pasa?" pregunté a las chicas

"¿Sobre qué especificamente mi Bells?" preguntó Alice.

"Sobre decir que saldré pero a la mera hora no porque iré con él"

"Es que no queríamos que fueras a quedar como la tonta que esperó todo el día a esa llamada" contestó con una sonrisa Rose

"Pero eso es lo que hemos hecho todo el día!" grité desesperada.

"Pero si se los haces ver, el vería lo DESESPERADA que estabas por que el te llamara. Y saldrá corriendo tonta" gritó de vuelta Alice

"Oh. Bueno. Eso tiene sentido. ¿Y qué haré hoy?" musité

"Pues creo que deberíamos ir de comprar rápidas. Apuesto que no tienes algún vestido demasiado preppy cierto?" preguntó inquisidora Alice.

"¿Yo? Obvio no"

"Allí está! Debemos ir de compras. Te prometo que no me pasaré. Seré buena contigo. Andale. ¿Sí?" miré la cara de Ali mientras decía esto. Estaba haciendo su cara de perro. Ella sabía que con ésa cara no me podía negar nunca. Era una tramposa.

"Ok. Pero rápido" contesté sin remedio.

Habíamos llegado después de 3 horas de nuevo a mi departamento. Alice me compró a mi costa un vestido blanco entallado con tirantes gruesos que tenían unas grandes flores lilas con unas hojas verdes. Era obvio que éso yo nunca usaría. Pero me dijo que me dejaba sólo usarlo hoy para verme diferente a mí estilo, y más parecida a la mujer que debería empezar a ser mientras estuviera cerca de Edward. También compramos unos osos peluches, una planta y un tapete de baño color rosa bebé. Me dieron estrictas ordenes de dejar todo en su departamento, diciendome que así lo empezaría a asustar. Me dió risa imaginarme poniendo ese tapete en el baño. Me arreglaron con unos rizos en todo el pelo, una sombra lila, rimmel y un poco de gloss transparente. Me ví en el espejo y me sorprendí. Esa no era la Bella que yo conocía, me veía como una niña en cuerpo de mujer, cosa que no me agradaba.

Las chicas querían saber donde vivía Edward, así que ellas fueron quienes me dejaron. Me bajé con una caja de cartón, donde traía las cosas. Subí al elevador tranquilamente, pensando en cosas para fastidiarle la noche se me ocurrían muchas, pero posiblemente durante toda la noche se me irían ocurriendo cosas, viendo como va la noche.

Toqué su puerta, y escuché un 'adelante'. Al abrir la puerta olí un delicioso aroma. Al parecer cocinaba bastante bien.

"Hola Edward" dije mientras me asomaba por la cocina. Estaba sacando algo que se veía delicioso del horno.

"Pasa Bella. En 5minutos está lista la comida. Ponte cómoda" dijo sin quitar un ojo de la comida.

Aproveché esa oportunidad para adentrarme en su cuarto. Puse los peluches en orden de tamaño en su cama. El más grande tenía un gran corazon en sus manos que decía 'Te amo'. Enté al baño y dejé en el piso el tapete. Salí rápido, pensando donde podría dejar la planta. Edward seguía en la cocina. ¿No decían que a los hombres no les gusta que los interrumpan? Así que entré a la cocina con la maceta de la planta entre mis manos. Me pegué demasiado a Edward, quien no sa había dado cuenta de mi entrada.

"Edward!" dije con una voz muy aguda y muy alta. Volteó asustado y sonreí internamente.

"Oh. Edward. Traje un lindo 'helecho del amor'" dije con voz empalagosa. ¿Helecho del amor? ¿De donde había sacado esa cosa tan cursi?

"¿He-Hele-lecho del amor?" dijo con el ceño fruncido

"Ay Edward. Es una plantita que se debe de cuidar y regar. Así es como quiero que cuidemos nuestro amor" dije pegandome a él con la maseta entre nosotros

"Bella, ¿Estas bien?" dijo viendome serio

"Ay amor. Claro que lo estoy" dije demasiado cursi. Le dí un beso en el cachete, de ésos que suenan 'Muuuaaaak' y le dejé la maceta en la cocina.

Bueno, no había estado tan mal. Al parecer a el le sorprendió mi comportamiento, así que parecía que iba a funcionar todo esto. Esperé pacientemente a que Edward saliera de la cocina, y cuando lo hizo tenía una cara de desconcierto.

"Listo" dijo mientras ponía en la mesa, ya preparada, lo que ibamos a comer. Pude visualizar que eran costillas, y se veían deliciosas. Pero en ese momento, se me ocurrió otra fabulosa idea, y lamentablemente las costillas no estaban en el.

Empecé a sollozar mientras me acercaba a la me senté en una silla, con mucha dificultad, salió una pequeña lagrima de mi ojo. Edward se me quedó viendo con la duda reflejada.

"¿Qué sucede Bella? ¿Esta todo bien?" preguntó cauteloso.

"No" dije en silencio mientras seguía sollozando

"¿Quieres decirme que pasa?"

"Soy vegetariana!" grité "Y comeré las costillas del corderito de 'María'" dije mientras hacía puchero. Me sorprendí al escuchar mi tono de voz. Creo que podría ser una buena actriz. Bueno, solo aveces, y esta era definitivamente una de esas veces. Edward abrió exageradamente los ojos y después de segundos empezó a reir.

"¿De que te ries?" pregunté de mala gana. ¿No había creído mi actuación? Porque yo sí, y sí era creible. Edward calló instantáneamente, me observó por largo tiempo hasta que habló de nuevo

"¿Eres vegetariana?" musitó cauteloso

"Sí" respondí bajo

"Oh. Dios. Nunca pensé que lo fueras" dijo regañandose

"Lo si-si-ento" dije sugiendo con mi plan.

"Bueno, y ¿qué quieres cenar?" dijo tratando de arreglar el asunto.

En el instánte en que me preguntó, supé a donde podríamos ir.

"Claro, es delicioso!" dije con falso entusiasmo. Era asquerosa esa comida.

"Ok. Si a tí te gusta.. ¿Porqué no me gustaría a mí?" respondió diciendose más a él que a mí. Después de pequeños segundos vió mis ojos y una sonrisa se estacionó en sus labios.

Nos encontrabamos en el 'Fantástico' restaurante. Deben captar que lo anterior es sarcásmo. Nunca en mi vida volvería a regresar a este restaurante. Todo lo que había en el menú era comida de vaca. Nada sonaba delicioso, o por lo menos rico o antojable. Se podía observar en la cara de asco de Edward, que pensaba lo mismo que yo. La mesera esperaba pacientemente alado de nuestra mesa.

"Ensalada de lechuga" dije sin encontrar algo mejor.

"Lo mismo" respondió Edward.

La mesera se fué y yo me levanté rápido.

"Pasa algo Bella" preguntó cauteloso Edward.

"Necesito vomitar" dijo con falso asco en mi cara.

"¿Por las costillas?"

"Sí Edward" dije caminando en dirección del baño. Edward estaba de espaldas a la puerta del baño, y ésta estaba alado de la puerta de la cocina. Entré sin que se diera cuenta. Adentro habían 3 chicos, que veían la televisión mientras cocinaban.

"Chicos, lo siento, pero necesito ver ése partido" dije mientras señalaba en la tv el partido de los Knicks

"Claro. No problema" respondió un chico de cabello castaño.

Me paré un rato mientras veía el partido avanzar. Estuve suficiente tiempo, hasta que me acordé de Edward í corriendo y paré cuando llegué a la mesa.

"¿Ya estas mejor?" preguntó Edward dandome una sonrisa cálida.

"Algo" dije mientras con el tenedor revolvía lo que había en el plato. Esta comida sí que me daba asco.

"Sucede algo?" preguntó la mesera que me veía curiosa.

"Oh. No" dije negando rápidamente. Hasta que se me ocurrió algo "En realidad sí. Mi novio cree que estoy gorda" dije mientras sollozaba.

"Esta loco" escuché a la mesera decir mientras yo salía corriendo a los baños. Entré de nuevo a la cocina, a ver un rato más el partido, mientras dejaba esperando a Edward.

Llegamos al departamento de Edward. Claramente venía molesto. Yo también lo estaría en su ía logrado que comiera comida de vaca y que se perdiera unos de los mejores partidos. Apenas entró, caminó directamente a la tv de plasma y encontró
el canal de deportes. Estaba la repetición de una jugada que no había logrado un jugador de los Knicks.

"No puedo creer que lo haya fallado" dije concentrada viendo como el jugador se acercaba a la canasta y fallaba su tiro.

"¿Cómo sabías que la fallaría?" preguntó interesado Edward mientras me veía con el ceño fruncido. Bravo Bella! Eres perfecta para meter la pata.

"Oh. Pues, no sé. Sexto instinto" dije sin darle mucha importancia.

Edward apagó la tv. y nos quedamos en silencio por un largo rato. Mi mente volaba en cosas para hacerlo molestar. Sin querer pensarlo más, y dejando a mis hormonas actuar nuevamente, me puse a horcadas sobre él. Pude ver como en sus ojos reflejaron una chispa de sorpresa. Empecé a besarlo lentamente, subiendo el ritmo. Mis manos vagaron por su camisa, hasta encontrar su final. Empecé a jalarla hasta que logré quitarla por completo. Me separé y mi mente quedó en blanco. Tenía un cuerpo increible. Traté de seguir mi curso, pero con algo que lo molestara. La respuesta se me vino inmediatamente: Ego.

"¿La reina Sofía quiere salir a jugar?" dije enviando la risa que quería salir hasta el fondo de mi garganta, mientras trataba de quitarle el cinturón seductora, Pude sentir en el momento preciso en que toda la emoción se apagó. Edward quedó quieto y despues de algunos segundos, se aclaró la garganta. Retiró mis manos del botón de su cinturón, y las mantuvo juntas con una mano, mientras que con la otra se la pasaba por el cabello.

"Bella, ¿Cómo nombraste a mi miembro?" Podía sentir la risa apunto de salir. Puse cara inocente y lo miré como si no entendiera de que hablaba.

"Reina Sofia Eddie" dije con voz chillona.

"No le puedes decir a mi.. miembro Reina Sofía" dijo ceñudo, quitándome de su regazo y parándose enfrente mío.

"¿Porqué?" pregunté inocente

"Porque no! Si quieres ponerle un nombre le puedes poner.. 'Martillo', 'Foste', 'Kroll, el Rey Guerrero'. Pero no 'Sofía'" Caminaba alrededor de la sala con sus dedos pulgar e índice sosteniéndose el puente de la nariz, mientras respiraba hondo.

"Bueno, y ¿Kroll, el Rey Guerrero desea salir a jugar un rato?" dije seductora, mientras trataba de tomar se su cinturón.

"¿Qué? Oh.. no. Creo que se desanimó con todo este.. relajo" dijo sin voltearme a ver

"Hum. Bueno, si ya no quiere jugar, ya no tengo nada que hacer aquí" dije mientras me paraba del sillón. Me acerqué a él, tratando con todas mis ganas de tener cara seductora, y le planté un beso en sus deliciosos labios. Quería seguir, pero recordé que debía parar ya. Me acerqué a la puerta y sin decir nada más salí. Y para cuando estaba en la puerta del elevador, mi mente ya estaba divagando lejos, muy lejos de aquí.

¿Porqué fregados no había hecho nada Edward? Había hecho que fueramos a cenar a un restaurante horripilante, que se perdiera de un partido genial, y para el colmo había herido el ego de un hombre! ¿Porqué no hacía nada? ¿Es que acaso, salía con un gay en negación? ¿No decían que si atacabas a un hombre en su 'ego', se volvían locos? Bueno, no lo había hecho físicamente, pero de igual manera tuvo que haberle dolido. Estaba segura que si yo le hiciera eso a cualquier otro hombre, habrían salido pitando sin decir nada más. Posiblemente me hubieran hechado de su casa, o por lo menos gritar algo. Sin embargo, Edward no había hecho absolutamente nada! Esto necesitaba medidas extremas, muy extremas. Lo único bueno de todo esto, era que yo tenía a las chicas super fantásticas a sólo una llamada teléfonica. Apuesto a que a ellas se les ocurrira algo genial en menos de dos segundos de haber pedido auxilio. Realmente pedía a dios por que Edward se hartara en cualquier momento. Si era posible cuanto antes. No sería capaz de actuar mucho tiempo más como lo había hecho hoy. A propósito.. ¿Qué fué esa voz chillona y ese 'Eddie'? "Dios Bella, definitivamente no aguantaras mucho más" Me dije a mi misma


Thanks(: