¡Hola mis amores! Ha pasado mucho mucho tiempo… ¡Juro que ya tenia el capitulo casi hecho pero no se porque razón se cerró Word y al tratar de recuperar el archivo…! Bueno solo les diré que perdí todo lo que había escrito excepto lo primero que había escrito días atrás :(
Bueno, primero que nada… les pido una disculpa pues la inspiración me abandonó horriblemente y las ganas de continuar fueron escasas. agradezco a quienes se ofrecieron a continuar la historia, pero lo volveré a repetir por aquí: Tal vez me tarde en actualizar, pero no quiere decir que dejare la historia y aun tengo mucho que mostrar.
Me he sentido un poco mal ya que por no actualizar desde hace tiempo, perdí seguidores por lo que me desanimó con el tiempo seguir con esta historia pero… aquí una demostración de que no hay que rendirse ante esto :D
Agradezco de todo corazón a:
Rossana's Mind: ¿Con que te requetemolesta que Yami ponga juntos a Anzu y a Kaiba? Creo que está haciendo muy bien su trabajo de antagonista. ¡No te he perdido la huella, has estado subiendo las historias que sigo! Lastima que no he tenido mucho tiempo para leerlas ni mucho menos dejar reviews. Prometo ponerme al corriente contigo ;(
Atemxanzulove: Yo siempre haciendo dudar a la gente, por ejemplo: ¿Cuánto cobrará Atem por las tutorías de ingles? En fin, te he extrañado y también te prometo a ti ponerme al corriente con tus historias :c
Srto: Bueno, siendo sincera…esta historia se tornará un poco más oscura y si habrá una muerte importante. Aclaro: si es un personaje canon de Yu-Gi-Oh!
pikapikachu18: Primero lo primero, ¡Gracias por tu mensaje de apoyo! Como te dije antes, te has ganado mi respeto. Curiosamente, ya no soy la misma que escribía con mucho humor de hace un año, ahora me es un poco difícil. Agradezco tu paciencia y espero contactarme contigo pronto. ¡Los pika-besos no son para nada tontos, son muy kawaii!
Maryza: ¡Y sí que me hiciste feliz con tu review! Además, creo que yo también resucité entre los muertos. Lamento muchísimo la tardanza, créeme que me siento aliviada contigo por haber actualizado ya… si es que aun lees esto :(
Jeovanna oser: No te preocupes, aún sigo aquí y te dejo la actualización lista :)
01: ¡Querida! ¡Al fin actualizo! Perdóname la tardanza, es que la poca inspiración y el trabajo no me dejaron hacer nada esta y, de hecho, tardé demasiado en hacer este capítulo. Espero lo disfrutes.
L. Anime: ¡Muchas gracias! He aquí mi gran gran respuesta… y gracias por leer :)
RoxiPop: Créeme que ni Yami Anzu sabe quién demonios es, pero está muy muy segura de jugar con los sentimientos de Kaiba. Gracias por leer, prometo hacer más interesante la historia y no dejarte con dudas.
Mizuki: ¿Yami con los dos? Que suerte tendría esa tipa… si hago eso creo que me odiará la gente… ¡BAH! Fanfics. Aunque no es mala idea, yo tampoco dejaría escapar a ambos :)
Y a los silenciosos del mal a quien amo en secreto.
¡Comenzamos!
No recordaba la sensación que provocaba el dolor ni mucho menos la relajación, lo único que tenia marcado era el recuerdo de gotas e hilos de sangre. No necesitaba tener un objeto milenario para utilizar un poder que le permitía curarse.
Gracias a lo poco que recordaba, sabia perfectamente como usarlos pero no la razón del porque los poseía. Sin tomarle mucha importancia a ese asunto, ahora tenia tres preguntas que pensar además de buscarles solución: ¿Porqué tenia memorias ajenas?, ¿Cuál es la razón por la que escucha una voz dentro de ella y acababa de visualizar a otra Anzu? Y, por último, ¿Debía seguir con esto?
-Sean cual sean las razones, no creo necesario dar marcha atrás- se dijo Yami mientras sentía que los pies de Anzu se aliviaban un poco mas.
- ¡MAZAKI! - la voz de Kaiba hizo que se asustara un poco y después mirara hacia atrás.
A toda velocidad se acercaba corriendo Seto con dirección hacia ella. No recordaba haber visto el rostro del castaño de una manera… ¿Preocupada? ¿Asustada? O mas bien los recuerdos de Anzu no tenían una imagen así.
- ¿Kaiba? - respondió seria mientras el joven se detenía enfrente de ella.
Kaiba se agachó por unos segundos para recuperar el aire perdido. Cuando Yami lo miró detalladamente, vio que Seto llevaba consigo el tacón que dejó caer minutos atrás.
-¡¿Me quieres explicar que te pasa?!- preguntó furioso mientras seguía agachado.
-Te dije que si querías seguir jugando…- antes de que continuara, Kaiba alzó rápidamente la mirada.
- ¡¿ACASO CREES QUE ESTOY AQUÍ PARA ANDAR JUGANDO?!- otra vez el imbécil de Kaiba se atrevía a gritarle, odiaba en verdad que le hablara de esa manera.
Rápidamente la castaña le dio la espalda e ignoró la pregunta de Kaiba.
-¡MIRAME CUANDO TE HABLO! ¡MAZAKI!- Yami comenzó a patalear en el agua.
-Si sigues gritando…- comenzó a hablar de forma seria. –Me enojare y créeme que no querrás verme así.
-¡¿DE QUE DEMONIOS HABLAS?!- volvió a gritar Seto, en verdad estaba furioso.
-De acuerdo, tu ganas…- amenazó Yami mientras se levantaba y cerraba sus ojos.
Kaiba vio cómo se volvía más alta a causa de la fuente y como su ropa se mojaba al estar parada dentro de esta.
-No permitiré que me hables de esa manera, odio… corrijo, repugno que me hablen de así- abrió de golpe sus ojos para revelar el color carmesí que la identificaba cuando se enfadaba.
La chica apretó fuertemente sus puños y mostró una sonrisa malformada mientras pensaba que hacer con Kaiba… ¿Debería asustarlo?, ¿Lanzarlo lejos?, ¿Arrancarle la lengua? O mejor aun, ¡MATARLO!
-Tu lo pediste…- susurró sonriente.
Antes de que hiciera algo, escuchó un sonido seco y rápidamente sintió como dos fuertes brazos abrazaban fuertemente la cintura de Anzu. Seto había soltado el tacón de la chica para irla a abrazar de espaldas.
- "¡¿Pero qué?!"- pensó la chica mientras abría lo más que podía sus ojos y bajaba la mirada para ver los brazos de Kaiba.
Su respiración se volvió agitada, el tiempo transcurrió lentamente y dejó de apretar sus puños. ¿Qué demonios estaba haciendo?
-Lo lamento, Mazaki…- susurró.
Yami alzó la mirada mientras sus ojos se volvían a tornar azul zafiro.
- "¡¿Qué es esto?!"- pensó asustada. –"¡¿Se está disculpando?! ¡¿Por qué lo está haciendo?!".
La chica sintió como el corazón de su anfitriona latía con fuerza, nunca había sentido esa sensación…
-¿Por qué te disculpas?- preguntó fríamente.
-Cállate, no me gusta dar explicaciones- respondió rápidamente.
Él parecía no quererse mover de esa posición pues enseguida pegó su cabeza a la espalda de Anzu. Yami, quien le llevaba medio cuerpo de altura, se quedó quieta mientras sentía que su ropa se mojaba aun mas, el calor que le brindaba Seto a su cintura y, por último, el viento que se llevaba consigo varios pétalos de cerezo.
- "Estúpido Kaiba, me haces retractarme…"- pensó tranquilamente y con una tierna sonrisa. Otra sonrisa sincera. –"Pero viéndole el lado bueno, haz caído…"
Ciudad de Domino
En la residencia Mutou, se encontraban Jonouchi, Mai, Honda y Serenity viendo una película romántica extranjera en la sala de esta ya que habían recibido una llamada de Yugi pidiéndoles que fueran a su hogar a esperar a quienes vivían ahí.
No era sorpresa que Jonouchi ya tenía una copia de las llaves que lamentablemente acababa de perder ni tampoco era sorpresa que Mai sabia abrir cerraduras con pasadores, ambos se complementaban de alguna u otra manera.
Al tener los primeros diez minutos esperándolos, Honda sugirió ver una película en lo que llegaban cosa que los demás aceptaron por lo que optaron por buscar alguna en transmisión. Ya habían pasado algunos cuarenta minutos de espera y no había señales de Yugi y familia, pero al estar tan entretenidos con la película, ninguno se percató de ello.
-Aww Honda, ¿No sería maravilloso que mi hermano nos dejara casarnos pronto? - bromeó Serenity mientras abrazaba un brazo de su novio quien era observado de una manera amenazadora por parte de su mejor amigo.
-Bu… bueno Serenity, yo digo que…- Comenzó a tartamudear Honda pero fue callado por Mai algo irritada.
-Silencio…- susurró. –Aquí viene la mejor parte.
La cámara hace acercamiento a una pareja de enamorados los cuales están vestidos de una manera poco común para los chicos pues la protagonista tenia su cabello peinado de dos trenzas y listones mientras que el protagonista tenia un sombrero charro y un singular bigote.
-Pero Pánfilo Anacleto Petronilo Bustamante, nuestro amor es prohibido, mis padres no lo aceptarían- dijo la protagonista a punto de llorar.
-Eso no me importa María del Rosario Sagrado, considera mi propuesta de casarnos en secreto.
- ¡Dile que si María del Rosario! - gritó emocionada Mai.
-Sangrado…- añadió divertido Honda.
- ¡Tonterías! - se quejó Jonouchi. - ¡Esta película es un asco! - fue callado rápidamente por los demás.
-Entonces si Pánfilo Anacleto Petronilo Bustamante, ¡Acepto!
- ¡SI! - gritaron Mai, Honda y Serenity emocionados.
-Pamplinas, esta película no me transmite nada- se volvió a quejar Jonouchi.
- ¡Cállate! - le gritó su novia. -¡Eres todo un insensible!
- ¡Por favor, Mai! ¡¿Qué le encuentran de interesante que un hombre con bigote se llame Pancho Anacario Penolito Buscarte esté enamorado de María de todos los Ángeles?!
- ¡Viejo, lo dijiste todo mal! - se metió Honda a la discusión. –Es Pánfilo…
-¡Ya ya!- lo calló el rubio. -¡El punto es que no le veo nada tierno a esto!- señaló la televisión. –Es mas, ¡Ni siquiera quiero que se casen!
-Hermano…- Serenity comenzó a llamarlo.
-¡Es que eres todo un insensible como Kaiba!- le gritó Mai.
-Hermano…- lo volvió a intentar Serenity.
-¡¿Qué dijiste?! ¡Repítelo si te atreves! - gritó molesto Jonouchi.
-¡Katsuya Jonouchi!- Serenity se levantó mientras le gritaba a su hermano.
La pareja de rubios guardó silencio mientras veían a la castaña. Al recibir la atención deseada, Serenity se sonrojó un poco, se sentó de nuevo y después señaló la televisión.
-Miremos juntos el final, por favor…- le pidió para que guardara silenció pues a ella en verdad si le interesaba la película.
Todos incluyendo Jonouchi le pusieron atención al final de la película.
Un bien vestido Pánfilo Anacleto Petronilo Bustamante abrió con una patada la puerta de una habitación mientras cargaba en sus brazos a María del Rosario Sagrado quien iba vestida de novia.
-Hemos llegado a nuestro hogar, María del Rosario Sagrado. ¡Al fin somos libres! ¡Libres de tus padres!
- ¡Si, Pánfilo Anacleto Petronilo Bustamante! ¡Libres para amarnos para toda la eternidad!
La imagen rápidamente se volvió oscura y la palabra "FIN" apareció en medio de la pantalla.
- ¡Fue hermoso! - gritó alegremente Mai mientras se levantaba aplaudiendo de su asiento y se aguantaba las ganas de llorar.
-¡Concuerdo contigo!- dijo Serenity quien le seguía los pasos.
Pero quienes se llevaron el premio de "llorones del año" fueron Jonouchi y Honda quienes se estaban abrazando y llorando como niñas.
- ¡Al fin Pancho y María fueron felices! - dijo entre sollozos el rubio.
-¡Para toda la eternidad!- añadió Honda.
Y con este ultimo comentario, ambos comenzaron a llorar con mas fuerza.
Mai y Serenity se dieron un manotazo en la frente, ¿Por qué tenían novios tan patéticos?
-Bueno Serenity, a mi me gustaría que cierta persona…- Mai miró a su novio quien aún abrazaba a Honda. –Fuera así conmigo y me cargara de esa manera.
- ¡No es mi culpa que estés tan pesada! - gritó entre sollozos Jonouchi.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué?!- la rubia lo miró furiosa, pero fue detenida por Serenity quien le puso una mano en uno de sus hombros.
-Tranquila, yo también quisiera que Honda me llevara cargando…
Rápidamente la puerta principal de la casa se abrió de golpe asustando al cuarteto, lo siguiente que sucedió… cumplió el sueño de ambas chicas de una manera algo mórbida. Odion abrió la puerta con una patada mientras llevaba cargando entre sus brazos a Atem.
-Hemos llegado…- dijo seriamente.
-¡Te dije que ya había encontrado las llaves!- se quejó el abuelo a lo lejos. -¡¿Y quien me reparará la puerta?! ¡La acaban de colocar!
-Ya calmante abuelito…- se escuchó poco la voz apenada de Yugi.
El cuarteto miró sorprendido a Odion quien aun llevaba cargando a Atem y después el gran egipcio miró seriamente a los chicos.
- ¿Sucedió algo? - preguntó sin emoción mientras la mirada de Atem caía, no estaba consiente en esos momentos.
-No puede ser…- dijeron al mismo tiempo las chicas mientras trataban de no reírse.
Jonouchi abrió lo más que pudo su boca y Honda se la cerró al percatarse.
- ¡Andando, hagamos espacio para que lo acueste en el sillón! - ordenó Honda.
El trio reaccionó y obedecieron al castaño. Odion sin decir nada, pasó y acostó al faraón en el sillón mas largo que desocuparon.
- ¿Qué fue lo que le ocurrió? - preguntó Serenity con tono de preocupación mientras miraba de reojo a Atem.
-Un percance en el camino…- fue todo lo que respondió Odion pues se hizo a un lado para que los demás vieran al faraón.
- ¡Viejo! - Jonouchi se arrodilló.
- ¡Por favor! ¡Hagan espacio!- apareció Bakura en la entrada cargando cierta pelinegra. - ¡Ya no la aguanto! ¡Kanesaka es muy pesada! - se quejó mientras los demás lo miraban extrañados.
-Nah, ya no hay espacio- respondió Jonouchi dándole la espalda para ignorarlo. –Déjala en el suelo.
-¡KATSUYA!- lo regañó Mai mientras le daba un puñetazo en la cabeza.
-Estoy de acuerdo con él…- comentó Odion seriamente.
-No pude ser, tenían que ser hombres…- susurró molesta la rubia.
- ¡Y Miho también! - gritó la prometida de Bakura quien asustó a quienes estaban en la sala.
Miho llegó corriendo hacia la entrada con la respiración agitada, de seguro venia corriendo tras de Bakura.
- ¡A Miho no le gusta que Bakura cargue a otras mujeres! - se quejó mientras el chico sonreía apenado.
-Oh no, esta loca otra vez no-susurró Jonouchi.
Serenity solo le sonrió a la chica pues le aliviaba verla celosa por Bakura y no por su novio. Mientras que Mai, miró furiosa a Odion y después a Miho quien estaba haciendo pucheros molesta. Con rapidez, miró alrededor y por suerte vio el sillón de dos plazas disponible frente a ella.
-Bakura, cariño… siéntala en ese sillón- le señaló el mencionado.
El joven no lo dudó mas de dos veces y obedeció a Mai mientras era seguido por Miho. Con delicadez, acostó a Yumi en el sillón y después fue obligado por su prometida a alejarse de esta.
-¿Qué les ha pasado a ambos?- preguntó preocupado Honda.
-El faraón se encuentra dentro de su rompecabezas…- respondió el menor de los Ishtar mientras aparecía con su hermana mayor. –Insistió que sentía que algo no estaba bien dentro del articulo así que dejamos que hiciera lo que quisiera. Mientras que ella se desmayó por culpa del cetro del milenio- terminó de decir mientras señalaba a la inconsciente Kanesaka.
- ¡¿Dijiste cetro del milenio?!- preguntó Jonouchi apurado mientras lo miraba. - ¡Viejo, recuerdo que esa cosa me dejó muchas nauseas!
-Lo lamento mucho, yo…- Marik lo miró preocupado.
Jonouchi se levantó y lo miró feliz.
- ¡Eso es genial, ella se levantará con nauseas! - Marik también sonrió. -¡Será divertido ver su rostro!
-Hermano…- lo llamó Serenity. –Pero también Anzu fue controlada por el cetro del milenio y nunca se quejó sobre alguna nausea.
-Eso es cierto- se escuchó la voz de Yugi.
Todos excepto los egipcios que acababan de llegar miraron hacia la entrada y vieron a un sonriente Yugi acompañado por un malhumorado abuelo.
-¡¿Y porqué hablan de nauseas?! ¡¿Acaso Mai ya está esperando?!- preguntó el abuelo mientras cruzaba sus brazos molesto, aun no superaba lo de la puerta.
-¡¿Qué?!- preguntaron los rubios al mismo tiempo.
-Y aquí vamos de nuevo…- le susurró Bakura a Miho.
- ¡Ni siquiera tocamos ese tema! - respondió Jonouchi.
-¡Exacto!- añadió Mai.
-¡Nauseas o no! ¡¿Quién me va a arreglar la puerta?!- el abuelo miró la puerta, pero al parecer no obtuvo ningún daño.
- ¡Oiga, no nos cambie de tema, así como si nada! - volvió a gritar la pareja mientras todos reían.
Tokio
Kaiba Land
Después de que la joven se colocara sus zapatos, Yami junto con Seto salieron del laberinto y caminaron de regreso a la zona abierta del parque por unos minutos mas y en silencio. Kaiba miró de reojo a la castaña que miraba hacia enfrente con un rostro serio, ¿Qué le ocurría a su asistente?
-Mazaki, ¿Tienes hambre?- en cuanto preguntó, la chica lo volteó a ver con cierto interés.
-Te recuerdo que tu me dijiste que me llevarías a comer después del paseo- respondió seca mientras regresaba la mirada hacia enfrente. –Y eso es un si, estoy hambrienta.
Kaiba se detuvo pero la chica no se percató de ello y siguió caminando.
-"Mazaki, ¿Qué te está pasando?"- pensó preocupado mientras veía como ella se alejaba.
Flashback
En alguna ocasión, Seto le pidió en ya entonces asistente que lo acompañara a una reunión fuera de la ciudad. Todo marchó con tranquilidad pues ambos llegaron a aquella junta, los negocios se cerraron y la compañía ganó dinero.
En ese entonces, Kaiba aun no aceptaba su atracción hacia su asistente, pero admitía que a veces le era imposible quitarle la mirada de encima. Tras irse temprano de la ciudad, a ambos no se les brindó la oportunidad de comer algo por lo que aprovechó la situación cuando conducía hacia Domino.
-Mazaki…- la llamó mientras miraba de reojo hacia el asiento del copiloto.
-¿Qué sucede?- preguntó asustada pues al parecer se estaba quedando dormida.
Seto sonrió levemente y dirigió su mirada hacia al frente., se estacionó a unas cuantas calles y después volteó a verla.
- ¿Tienes hambre? - preguntó rápidamente.
La chica rápidamente se sonrojó y volteó hacia otra dirección.
-¡Pero Kaiba, que cosas dices…!- respondió apenada.
-Te hice una pregunta…
La chica volteó lentamente y asistió con la cabeza. A él le causó cierta satisfacción verla apenada, se veía tan tierna.
-De acuerdo, pero yo escojo el lugar- puso en marcha el auto y siguieron adelante.
Aun lo recordaba, desayunaron en un restaurante sencillo ya que no quería incomodar aun mas a su asistente. Y en cuanto les sirvieron el desayuno, ella no quiso probar ni un solo bocado hasta que él empezara pero solo por malicia… él la observó un buen rato divertido, era satisfactorio hacerla sufrir.
Fin del flashback
- "¿Acaso ella ya me tomó confianza?"- pensó mientras veía que ella al fin se percataba de su ausencia. –"No lo creo, Mazaki me conoce de años y solamente cuando estamos solos se porta de esa manera… no creo que se volviera así tan rápido".
Lentamente una brisa cálida comenzó a mover sus largos cabellos y cuando se dio la vuelta, tuvo que retirarse unos mechones. Anzu no le sonreía como antes, sus ojos no le brillaban y parecía estar más pálida de lo normal. ¿Esto tenia que ver con lo que escuchó dentro del laberinto? ¿Acaso vio a alguien y la asustó?
-¿Te ocurre algo, Kaiba?- preguntó ella mientras lo sacaba de sus pensamientos.
-Nada- respondió cortante, igual que siempre. A paso lento, la alcanzó y volvieron a caminar juntos.
-"Mazaki… no te estás comportando como antes"- pensó mientras ella lo miraba preocupada. –"Es como si no fueses tu misma".
Mientras tanto, la chica también comenzó a pensar mientras observaba a Seto.
-"Tengo la ligera sospecha que Kaiba no ha dejado de pensar sobre lo que ocurrió en el laberinto"- miró hacia adelante. –"También sospecho que me preguntara a quien le estaba gritando y ante eso no sé que responder pues no yo misma sé".
La pareja de castaños siguió su camino mientras la música y las risas de los visitantes del parque aumentaban, ya no tardaban en llegar.
Domino
Residencia de los Mutou
Mientras los rubios seguían gritándole a Solomon quien se tapaba las orejas y sacaba la lengua. Atem seguía dentro de un profundo sueño e inconscientemente llevaba una mano a su rompecabezas que tenía sobre su pecho.
Un pequeño brillo que se produjo de este atrajo la atención de Marik y antes de decir algo, apareció un pequeño dolor de cabeza.
- ¿Te encuentras bien? - preguntó Ishizu al notarlo.
-Si…Si- asistió con la cabeza el chico.
Repentinamente Bakura también comenzó con el mismo malestar por lo que se llevó una mano a la frente mientras que su prometida lo miraba preocupada.
- ¿Estás bi…? - Miho no pudo terminar con su pregunta ya que Bakura al igual que Marik se desmayaron. - ¡BAKURA! - gritó asustada mientras auxiliaba a su prometido y la sortija del milenio comenzaba a brillar debajo de la ropa del chico.
Ishizu rápidamente quiso ayudar a su hermano, pero Odion se le adelantó. En cuanto ella quiso tocarlo, su cetro del milenio comenzó a brillar.
- ¡¿Qué está pasando?!- preguntó asustado Honda.
-Los artículos, han detectado algo…- comentó Ishizu y antes de que hiciera algo más, un insoportable dolor de cabeza apareció en ella.
La egipcia perdió un poco el equilibrio y cayó de sentón sobre el suelo mientras se quejaba del dolor y su artículo al igual que el de los demás comenzaba a brillar.
- ¡HERMANA! - gritó Odion preocupado.
- ¡ALGO AQUÍ NO ANDA BIEN! - gritó Yugi y después miró instantáneamente al faraón. - ¡ATEM!
El tricolor se apresuró y se acercó a su hermano.
- ¡ÉL DIJO QUE ALGO NO ANDABA BIEN CON EL ROMECABEZAS! - les recordó.
- ¡HAGAN ALGO! - ordenó Serenity.
- ¡LLAMEMOS A SHADI, ÉL PODRIA AYUDAR! - Odion gritó mientras escuchaba los gritos de dolor de su hermana.
Dentro del rompecabezas
Atem se encontraba caminando por el laberinto de escaleras que nuevamente se había formado por culpa de sus dudas. Mientras subía por cada escalón, sus dudas sobre el espíritu y su llegada aumentaban aún más. ¿Por qué él estaba de vuelta? ¿Quién era la joven de sus visiones? ¿Anzu hubiera estado mejor sin él? ¿Kaiba ya había ganado en este juego por la castaña?
En cuanto llegó a un descanso, juró sentir una presencia en el lugar.
-Atem…- escuchó una voz femenina detrás de él.
El nombrado miró alrededor sorprendido esperando encontrar aquella presencia que sintió hace unos segundos, pero desgraciadamente no había nadie en ese lugar, solamente él y las escaleras.
-Debió ser mi imaginación…- volvió la mirada hacia enfrente y se dispuso a seguir subiendo las escaleras.
-Atem…- la volvió a escuchar.
Ahora se daba cuenta que no era algo dentro de su cabeza, en realidad si era una voz que lo llamaba. Se dio rápidamente media vuelta y como la anterior vez, no vio nada. Rendido, miró hacia enfrente y se llevó la sorpresa de que Anzu con una mirada sonriente estaba a unos cuantos escalones de él.
-Atem…- lo llamó por tercera vez mientras le extendía su mano.
- ¡ANZU! - gritó con voz quebrada mientras subía a toda velocidad.
La chica lo miró tiernamente mientras bajaba su mano.
- ¿Qué? - Atem se sorprendió ante su acto.
En cuanto la alcanzó, el extendió sus brazos para abrazarla con todas sus fuerzas.
- ¡No sabes cuánto…! - la figura de la chica desapareció haciendo que Atem cayera. - ¡¿Qué?!
-No puedes hacer nada por ella…- escuchó la voz de la castaña detrás de él, ese tono de voz solo lo había escuchado anterior mente y fue aquella vez última vez que la vio.
El tricolor miró hacia atrás y observó las bien formadas piernas de la chica, al parecer no desaparecería hasta que le diera la cara, rápidamente se levantó, dio media vuelta y la miró.
- ¡¿Por qué nos haces esto?!- preguntó alterado.
La castaña sonrió, cruzó sus brazos y lo miró de manera ingenua.
- ¡Te he hecho una pregunta! - insistió molesto.
- ¿Qué no es obvia la razón? - una voz masculina se escuchó detrás de él. –Ella solo disfruta verte sufrir, algo que particularmente tenemos en común.
- ¡KAIBA! - lo llamó el tricolor mientras se daba la vuelta, pero no encontró nada.
-¿No crees que hacemos buena pareja? Juntos podríamos retorcerte de dolor los días que te quedan aquí…- volvió a escuchar la voz de Anzu y al voltear a verla encontró a la chica junto a Kaiba y ambos miraban al faraón de una manera maquiavélica. –Día tras día, noche tras noche. Quien sabe, tal vez después de esto verás que el reino de las sombras no era tan mala opción.
- ¡Aléjate de ella, Kaiba! ¡Solo te está utilizando! - Atem trató de alcanzarlo con una mano, pero ambos castaños se evaporaron.
-No mereces estar aquí…- ahora fue la voz de Yugi la que se escuchó. - ¿Por qué viniste a arruinar nuestra felicidad?
- ¿Yugi? - miró alrededor buscando al chico, pero no pudo encontrarlo. –No, tu no por favor.
-Me arrepiento haber encontrado el rompecabezas…- la voz de Solomon aturdió sus oídos. –No valió la pena. Tus hechos no recuperarán las vidas sacrificadas en esa expedición.
Atem cerró fuertemente sus ojos mientras bajaba sus manos hasta sus orejas y pegó estas lo más fuerte posible contra su cráneo para disminuir el volumen de las voces.
- ¡Faraón! - gritó alguien a lo lejano, pero por el estado que se encontraba Atem, este no lo escuchó.
A unos cuantos metros de ahí se acercaba a toda velocidad Bobasa mientras observaba a su protegido tirado en el suelo.
-Por tu culpa, he perdido a mi mejor amiga…- sin duda alguna en esos momentos era Jonouchi. –Debió legarse de ti cuando pudo.
- ¿Por qué, Atem? ¡¿Por qué?!- fue Mai la que se le unió a su novio. - ¡¿Por qué le arruinaste la vida a la pobre de Anzu?!
-Yo no…- respondió negando con la cabeza el tricolor. –Yo… quiero a Anzu.
-Deberías dejar nuestra época e irte a la tuya- ¿Desde cuándo las palabras de Honda le dolían?
- ¡Ya hiciste bastante aquí, ahora déjanos en paz! - y las de Serenity.
- ¡DEJENME EN PAZ! - gritó Atem mientras se dejaba caer de rodillas y las primeras lagrimas caían de su rostro.
- ¡Espere faraón! ¡Ya voy! - le gritó Bobasa preocupado mientras lo escuchaba.
-Acéptalo, todo es tu culpa- la voz de Anzu comenzó a escucharse y él bajaba sus manos. –Perdiste a la chica, ahora es mía. Si no hubieses regresado, tal vez ella estaría felizmente trabajando para Kaiba con un futuro prometedor. ¿Es una lástima, no? Una joven inocente como ella que se ve envuelta en esta situación…
- ¡ES CIERTO, TODO ES MI CULPA! - gritó interrumpiéndola el tricolor desesperado mientras Bobasa se detenía y abría sus ojos como platos.
-No…- susurró asustado.
Un extraño temblor se sintió en el lugar por lo que hizo que Bobasa mirara alrededor. La habitación comenzó a opacarse y después de algunos segundos, otro gran temblor apareció haciendo que el espíritu cayera al suelo.
- ¡FARAÓN! ¡TRANQUILICESE! - le gritó Bobasa mientras trataba de levantarse.
- ¿Y tus amigos? - Atem visualizó los zapatos escolares que anteriormente Anzu solía utilizar en aquellos años que el compartía cuerpo con Yugi. - ¿Crees que merecen sufrir y sacrificarse por ti? Vaya… que valientes.
- ¡MIS AMIGOS NO MERECEN ESTO! - volvió a gritar con la voz quebrada.
Cuando Bobasa al fin estaba de pie, el suelo comenzó a moverse una vez más y de un piso plano, este se transformó en una escalera haciendo que el espíritu rodara por ella. En lo que iba cayendo, levemente observó que algunas se estaban formando haciendo aumentando el tamaño del laberinto. Las puertas con trampas no tardaron en aparecer y, de hecho, fue alguna que detuvo la caída del hombre pues apareció una justamente detrás de él haciendo que se golpeara fuertemente.
-Se está confundiendo aún más, por eso la habitación está creciendo- dedujo mientras ignoraba el dolor.
-Miren nada más, el antiguo y poderoso faraón que dio la vida por su gente ahora se encuentra llorando por reconocer sus culpas- la chica soltó una pequeña risa.
- ¡YO NO QUERÍA SER FARAÓN! - escuchó otro grito del joven en la habitación.
-Y aquí vamos otra vez…- se dijo Bobasa sarcásticamente.
La puerta que detuvo su caída desapareció y nuevamente volvió a rodar por la escalera. Al pasar los segundos, el espíritu ya no sabía hacia donde iba pues sentía que subía, bajaba, caía de una escalera a otra, etc. Cuando al fin se detuvo, cayó en un descanso… se acabaron las largas escaleras.
-Debo acompañar al faraón en esto, él no está solo como piensa- dijo mientras se levantaba lo más rápido que pudo.
- ¡PERDÓNENME, YO NUNCA QUISE LASTIMAR A NADIE! - tras ese último grito, la habitación se rodeó de oscuridad.
Bobasa escuchó como algunas puertas se abrían y cerraban de golpe y algunas trampas se activaban o eso pensaba pues se escucharon demasiados golpes secos… como si algo pesado se estrellara contra el piso.
- ¡TRANQUILICESE FARAÓN, USTED NO HA LASTIMADO A NADIE! - gritó con todas sus fuerzas el espíritu. No le importó si no fue escuchado o no, lo volvería a hacer mientras caminaba en medio de la nada esperando encontrar una escalera.
Atem abrió de golpe sus ojos y al instante la habitación nuevamente se iluminó por lo que Bobasa pudo comenzar su búsqueda.
- ¿Bobasa? - se preguntó él mientras retomaba sus fuerzas.
- ¡¿QUÉ ESTÁS ESTUPIDO?! ¡SOLO TE ESTÁ MINTIENDO POR QUÉ TEME POR SU EXISTENCIA! - la voz de Anzu lo volvió a aturdir.
Mientras el espíritu subía las escaleras, nuevamente la habitación se rodeó de oscuridad.
- ¡NUNCA LE MENTIRÍA! ¡ADEMÁS, NO LE TEMO! - gritó el hombre. Con mucho cuidado y a paso lento, siguió su camino. - ¡PUEDE MANDARME AL REINO DE LAS SOMBRAS SI LO DESEA! ¡LE SEGIRÉ SIENDO FIEL A PESAR DE TODO!
Cuando Bobasa sintió que las escaleras se terminaron, dudó si se encontraba en el mismo piso que Atem por lo que optó por volver a animarlo.
- ¡USTED ES LA PERSONA MAS VALIENTE QUE CONOZCO! ¡SUS AMIGOS LO ADORAN, SU NUEVA FAMILIA TAMBIEN! ¡HASTA KAIBA LO APRECIA!
- ¡JA! ¡¿KAIBA APRECIARTE?!- la chica se burló del comentario del espíritu. - ¡SI A ÉL SOLO LE IMPORTA ÉL MISMO!
-Kaiba…- Atem apretó sus puños molesto, ella acababa de dar con el blanco perfecto… los celos.
- ¿Sabes…? - la chica se agachó y le susurró al oído. –Los amigos no se roban las novias ajenas.
-Bastardo…- el joven sintió como su sangre hervía y su cabeza comenzaba a sentir pequeños latidos.
-Acaba con esto y destrúyelo…- volvió a hablar Anzu.
Atem aún no estaba tan perdido del todo, negó rápidamente con su cabeza mientras trataba de tranquilizarse.
-No, no lo hare…- la interrumpió mientras se resistía. –Él y yo estamos juntos en esto… como hace siglos atrás.
Sin decir alguna palabra más, la chica depositó un beso en la mejilla del faraón para sorprenderlo.
-Es una lástima que dejarás que Kaiba se quede con Anzu mientras tú te pudres del dolor.
-Bastardo…- añadió mientras apretaba lo más fuerte posible su mandíbula.
-Él en Tokio a solas con Anzu, ¿No te suena romántico? Podrían hacer miles de cosas juntos y terminar la noche bebiendo de más para… ya sabes que- Atem abrió de golpe sus ojos mientras sentía su cuerpo arder.
Bobasa torpemente escuchó una carcajada de la chica y pudo darse cuenta que, si aquel mal estaba aprovechando el estado del faraón, estaba logrando su objetivo.
- ¡NO LA ESCUHCE FARAÓN! ¡SOLO QUIERE HACERLE CAER! - gritó con todas sus fuerzas mientras trataba de encontrar algún escalón por dónde empezar.
Un último intento le quedaba, tenía que resistir. Cerró sus ojos y apretó sus puños.
- ¡ALEJATE! - gritó Atem.
-Bien, si lo quieres por las malas…- la chica se colocó frente a él, con cariño tomó el rostro de Atem con ambas manos y lo obligó a alzar la mirada.
La habitación se volvió a iluminar, pero algo había cambiado, había más puertas y el ambiente era pesado. El espíritu no perdió más tiempo y al ver que no se encontraba en el mismo piso que Atem, prosiguió.
Tokio
Kaiba Land
- ¡MIRA MAMÁ, ES SETO KAIBA! ¡¿ME PUEDO TOMAR UNA FOTO CON ÉL?!- grito un pequeño niño con una gorra de Kaiba Land mientras le jalaba la ropa a su madre y comenzaba a señalar como loco al nombrado que este estaba sentado afuera de un puesto de hamburguesas con temática del parque junto a su asistente.
-No mi amor, mejor te tomo una y que él salga de fondo- respondió amablemente la mujer que era sumamente joven, parecía que le llevaba unos pocos años a Anzu y la más paciente del mundo, si fuera por Yami, ella ya le habría brindado una patada al mocoso.
- ¡PERO MAMÁ! - comenzó a llorar.
La castaña al escuchar el lloriqueo del niño, giró sus ojos y mejor apreció el lugar donde se encontraban, tenían suerte de que aún no se encontraban comiendo pues se irritaría mas y ahí si le brindaría la patada deseada. El lugar no estaba para quejarse, era… ¿Moderno? Si se podía decir así. Las mesas no eran de pastico si no de un material muy duro y plateado y en medio de esta una gran sombrilla que los cubría ambos y las sillas que también eran de ese material.
El establecimiento al igual que todo el parque estaba decorado con monstruos de duelo, algo que no estaba fuera de lo común pero lo que resultaba extraño para Yami eran esas gigantescas pantallas que se encontraban en el lugar y pasaban imágenes con movimiento sobre duelos, eran muy bonitas en su opinión.
El ambiente del lugar era su único defecto, en cuanto la pareja llegó al establecimiento las personas quienes comían adentro de este los miraron sorprendidos lo que resultó muy irritante para ella y muy satisfactorio para él ya que amaba ser el centro de atención. Kaiba pidió dos hamburguesas especiales y con una mueca de incomodidad, mejor prefirió en sentarse afuera siendo seguido por Anzu. Para suerte de la chica, solo estaban ellos y otra pareja.
- ¡POR DECIMA CUARTA Y ULTIMA VEZ, NO! ¡PELIGRO Y NOS PIDE UNA CUOTA POR FOTO! - la voz de la joven la sacó de sus pensamientos. Y pensar que era una mujer muy paciente.
- "Mejor dele una patada y fin del asunto"- pensó irritada mientras ponía un codo en la mesa y se recargaba en su puño.
- ¡PERO YO QUIERO UNA TAMBIEN CON LA NOVIA DE KAIBA! - volvió a gritar el niño quien ahora la señalaba a ella mientras la gente que pasaba volteaban a verla y Kaiba se cubría su frente con una mano.
Yami alzó una ceja confundida, ¿Kaiba cobraba por foto? ¿Qué era una foto, acaso algo malo? O pensándolo bien… ¿Qué era con exactitud "novia" en la actualidad? Esperaba con todas sus fuerzas que no se tratara de una concubina.
- ¡Basta ya! - Seto se levantó de su asiento y miró neutral a la mujer junto a su pequeño. - ¡Saque la cámara antes de que cambie de opinión! - se dirigió hacia la pequeña familia mientras la mujer lo miraba sorprendida y el pequeño celebraba.
La chica miró de manera curiosa la manera en la que Kaiba se colocaba a un lado del niño y al observar que era demasiado bajito pues muy apenas le llegaba a los muslos, se agachó para estar a su altura… o un aproximado. El chico por su parte, mostró una hermosa sonrisa que carecía de dos dientes y con una mano formó una "v" con sus dedos.
- ¡Digan, "Kaiba Land"! - pidió la madre mientras enfocaba a los chicos con su cámara. Alguna que otra persona que estaban por ahí, también se animaron a tomarles una foto con sus celulares.
- "Pero que rápido cambia de humor"- pensó divertida la castaña.
Un extraño escalofrió le recorrió la espalda y sintió como la sangre se le iba hacia los pies. El tiempo pasó lentamente haciendo que las personas se movieran con mucha lentitud siendo ella la única quien podía moverse a velocidad normal.
- ¿Qué está pasando? - preguntó mientras mirabas alrededor.
-Artículos…milenio- escuchó una voz femenina detrás de ella y rápidamente volteó hacia atrás.
No había nada, solo la gente que se seguía moviendo lentamente. Comenzó a escuchar los fuertes latidos del corazón de Anzu y empezó a sudar frio…
- ¡KAIBA LAND! - gritó el pequeño niño con todas sus fuerzas mientras Kaiba hacia una sonrisa de medio lado.
La chica abrió de golpe sus ojos asustada, ¿Qué acababa de pasar?
- ¡LISTO! - gritó emocionada la joven madre mientras sacaba un trozo de papel que salía de la cámara y la sacudía. - ¡Es su turno, señorita! - miró a la castaña quien los observaba asustada.
- ¡¿De qué?!- preguntó Yami mientras se aferraba a su silla, había olvidado por completo lo que hacía.
- ¡De la foto querida, mi hijo quiere una contigo! - le respondió la otra.
- ¡¿Foto?!- preguntó confundida.
- ¡¿Qué acaso no te gustan las fotos?!- preguntó divertida mientras el pequeño la miraba emocionado y Kaiba se llevaba una mano en la frente, que vergonzoso momento estaba pasando.
- ¡USTED PUEDE SEÑORITA! - gritó un chico que estaba parado a unos metros de la familia con celular en mano.
- ¡SI, ACERQUESE! ¡NO SEA PENOSA! - añadió una joven también con celular en mano.
Varias personas comenzaron a chiflar y a aplaudir pidiéndole así que se animara a tomarse la foto.
Por la presión que estaba recibiendo, mas incomoda que nunca Yami se levantó y se dirigió dudosa de lo que hacía su jefe y el admirador de este. Las personas por su parte e incluyendo a la madre e hijo comenzaron a aplaudir.
Domino
Residencia de los Mutou
Dentro del rompecabezas
- ¡Faraón! - gritó Bobasa al visualizar de lejos al tricolor.
Tenía suerte de que se encontrara en el mismo piso que él, ya no quería subir ni bajar escaleras. El faraón por su parte ahora estaba sentado en el suelo y no se encontraba llorando como pensaba.
Cuando el espíritu ya estaba a unos cuantos metros de Atem, se detuvo a recuperar todo el aire perdido mientras bajaba su mirada.
-Vamos Bobasa, si no lo haces Shadi te evaporizará…- se dijo mientras controlaba su respiración. –Odio las habitaciones ajenas, te hacen sentir vivo y eso significa cansarse como un ser vivo…Esperen un segundo, ¿Qué eso no es lógico? - alzó la mirada y volvió a respirar hondo, ya era hora.
Con lentitud y algo de nervios, el espíritu se acercó a Atem y dudosamente le dio unos golpecitos a uno de sus hombros.
- ¡¿Qué quieres?!- preguntó molestó y sin verlo a la cara.
Bobasa dio un salto hacia atrás y soltó un pequeño grito.
Al ver que el faraón no se movía, tomó demasiado valor y lo volvió a intentar.
- ¡TE ACABO DE PREGUNTAR QUE ES LO QUE QUIERES! - gritó furioso mientras le daba la cara.
Atem miró la cara de sorpresa del espíritu quien también daba algunos pasos hacia atrás. No era posible, él ya no poseía sus ojos violetas que heredó de su padre ahora eran de un ojo carmín.
- ¡¿QUÉ TE PASA AHORA?! ¡¿NO TE GUSTA QUE GRITE?!- volvió a gritarle mientras se levantaba.
-Faraón…- lo llamó Bobasa preocupado. - ¿Qué le han hecho?
Tokio
Kaiba Land
-Querida, ¿Es mucho pedir que sonrías? - la voz de la mujer la sacó de sus casillas, ya era la tercera vez que tomaba esa tal "foto" y no le gustaba el resultado.
Yami imitó a Kaiba y se agachó a un lado del niño, pero a diferencia de él, no se esforzó mucho en sonreír ni de medio lado… ¿Por qué tenía que hacerlo?
- ¿Y es mucho pedir que no me incluya en esta foto? - preguntó descortésmente Yami.
- ¡Mazaki! - le llamó la atención Kaiba. –Sonríe de una maldita vez, también haces que pierda tiempo.
Yami sintió una furia inexplicable recorrer por su cuerpo y de un instante a otro, extraños latidos en sus ojos. El pequeño quien se encontraba a su lado notó que algo extraño le ocurría por lo que la volteó a ver y al cruzar mirada con ella notó que sus ojos ya no eran azules si no rojos.
La mirada asustada del niño hizo que reaccionara y cerrara de golpe sus ojos. En cuanto los volvió a abrir, estos nuevamente eran azules.
- "Tengo que pensar rápido, si no él podría llorar"- pensó alterada.
- ¡Tengo una idea! - gritó la castaña y después miró al niño. –Mejor hagamos esto…- tomó al pequeño de la cintura y lo sentó en su hombro derecho.
La imagen se volvió conmovedora, ahora Anzu parecía la madre del niño quien al parecer olvido lo que acababa de ver pues comenzó a reír emocionado.
- ¡Venga Kaiba, acércate! - le gritó mientras se ponía de pie y el castaño la miraba sorprendido.
-Espera Mazaki, deja te ayudo con él- se levantó y la chica le pasó el niño.
Ahora Kaiba se colocó a su fan en ambos hombros mientras Anzu se ponía detrás de ambos.
- "No puede ser que haga esto…"- pensó molesta mientras se acercaba a Kaiba.
Con rapidez tomó del brazo a Kaiba mientras ella sonreía y adoptaba la misma pose del niño, sonriente y con su "V" formada con los dedos. El castaño por su parte miró asustado a su asistente, pero después sonrió nuevamente de lado y algo sonrojado, llevó su único brazo disponible hasta la pierna izquierda del niño para aferrarlo un poco más.
- ¡PERO QUE TERNURA, PARECEN MAS SU HIJO QUE MIO! - gritó emocionada la mujer mientras enfocaba a la pareja con su cámara. - ¡Digan, "Kaiba Land"!
- ¡KAIBA LAND! - nuevamente su hijo fue el único en gritar.
La cámara instantánea capto la imagen al igual que los celulares que los enfocaban, estaba hecho. Eso era realmente una foto, fingir que había felicidad ante todos.
Kaiba bajó con cuidado al pequeño y sin que este le preguntara, sacó de su gabardina un bolígrafo y le pidió la fotografía a la madre del chico para después firmarla por detrás.
- ¡Muchas gracias, señor Kaiba! - gritó su admirador mientras se inclinaba. - ¡Y a usted también, señorita!
Ambos se sonrojaron, pero a la vez el acto los satisfacía al momento.
- ¡PERO QUE TONTA SOY! - interfirió la madre. - ¡OLVIDE TOMARME UNA FOTO CON USTEDES!
La supuesta Anzu sonrió irritada y de un momento a otro la cámara de la mujer comenzó a temblar y a echar humo. Oups, lo había hecho otra vez.
- ¡Rayos, mi cámara! - se quejó mientras la miraba tristemente y su hijo no dejaba de ver la última foto tomada.
- ¡Adiós! - se despidió alegre el pequeño mientras Kaiba solo lo miraba sonriendo a su manera y Yami se despedía con una mano de forma dudosa.
-Vámonos Mazaki- Kaiba la tomó de un brazo y se la llevó arrastrando hasta su mesa.
- ¡Espera, Kaiba! - gritó sorprendía.
Hotel donde se hospedan los castaños y Pegasus
El peli plateado al terminar exhausto por la reunión de los artículos, decidió recostarse en su cama mientras el cansancio y los mareos pasaban.
Una vez sintiendo alguna mejora, volvió a trabajar en sus dibujos. Quería volver a hacer obras maestras como aquellos dioses egipcios, pero sin poner el mundo en peligro… otra vez. Cuando empezó con el primer trazo, una migraña apareció haciendo que llevara ambas manos hasta su cabeza.
- ¡¿Qué- ¡¿Qué sucede?!- gritó mientras su ojo del milenio comenzaba a brillar.
Domino
Residencia de los Mutou
Dentro del rompecabezas
Atem comenzó a respirar agitadamente mientras sentía que su corazón latir rápidamente y el odio correr por sus venas. Esto era extraño, jamás se había sentido de esta manera… ni mucho menos le había gritado a alguien así.
- ¡¿QUÉ ACASO NO TE GUSTA VERME ENOJADO?!- le preguntó mientras sonreía. - ¡SI QUE ME SORPRENDES!
-No lo entiendo… ¿Qué está ocurriendo? - preguntó asustado el hombre y tras un paso en falso, cayó al suelo.
Atem seguía acercándose él por lo que Bobasa optó por seguir alejándose del chico, pero ahora arrastrándose. Cuando el consideró que ya era suficiente, se detuvo en seco haciendo que el espíritu también lo hiciera.
El faraón soltó una carcajada mientras alzaba la mirada y una vez que terminó miró seriamente a Bobasa.
- ¿No lo entiendes, verdad? - preguntó mientras el otro negaba con la cabeza. –Esto ya se terminó, me he rendido.
- ¡NO! - gritó Bobasa mientras el otro sonreía de lado.
-El duelo a terminado.
Continuara…
¿Esto compensa el año de ausencia? Bueno, aviso con anticipación que el próximo capítulo me enfocaré exclusivamente en el revolutionshipping. ¿Genial, no?
Espero que dejen su humilde opinión en su review de hoy y los espero en la siguiente actualización
-Los ama, Luna-
