La tensión del ambiente se cortaba con cuchillo, las miradas de pocos amigos abundaban e inlcuso en contra de sus costumbres los alumnos de las cuatro casas de Hogwarts se habían agrupado todos juntos como si quisieran defenderse de los otros dos grupos, formados pos los alumnos de Durmstrang uno y el otro por las alumnas de Beauxbatons. Parecían tres manadas de lobos que tramaban cual seria la mejor manera de desbancar la otra manada. En el centro de los tres grupos, se encontraba El Caliz de Fuego. Ardia con una suave llama azulada y parecía estar aguardando a que su tarea diera comienzo.

Los alumnos estaban visiblemente nerviosos y muy susceptibles, la mayoría queria un puesto en el Torneo, pero aquellos que no lo deseaban se enfrentaban a la poco posible, aunque barajable, posibilidad de salir escogidos.

Las enormes puertas de madera de la sala se abrieron y entraron los tres Directores de los colegios, las manadas parecieron tensarse prácticamente para esprintar. El Director de Durmstrang volvió a explicarles las reglas del Torneo y dictamino que el Caliz, le dio a este un toque con su varita, quedaba preparado para realizar la selección a partir de ese mismo momento. Ya que todos los allí presentes iban a echar sus nombres en el, los Directores habían llegado a un acuerdo, Durmstrang empezaría por ser quien acogía el Torneo y Hogwarts iria luego por haber ganado el ultimo, lo que dejaba a Beauxbatons en ultimo lugar. Los aspirantes de Durmstrang avanzaron hasta echar sus nombres con solemnidad, los Hogwarts lo hicieron con esperanza y las de Beauxbatons con altivez.

En aproximadamente una hora todos los nombres habían sido depositados en el Caliz y este fue sellado con una conjuro de protección. Los alumnos, ya menos tensos, se retiraron a sus descansos comentando por lo bajo lo emocionados que se encontraban…bueno, no todos.

Hermione le habia pedido un ferviente deseo al Caliz: "Por favor no me escojas a mi…ni a Draco." Dudaba que esto fuera a servir de algo, pero la esperanza es lo ultimo que se pierde, se dijo a si misma con un suspiro.

Draco y ella habían "arreglado" las cosas. Habían llegado a un acuerdo: ella no se veria con Krum bajo ninguna circunstancia y el no haría ningún plan estúpido sin consultárselo a ella antes. Aun asi ella no podría olvidar las palabras de Draco tan fácilmente "lo nuestro es a contracorriente", las palabras del chico la habían conmovido lo indecible, mas que nada porque se dio cuenta de lo ciertas que eran, pero ella no estaba dispuesta a rendirse. Dicen que nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde, pues ella habia perdido a Draco una vez y no pensaba volver a dejar que eso ocurriera, NUNCA.

Por eso deseaba de todo corazón que el Caliz no escogiera a Draco para el torneo…mas que nada porque habia visto la mirada que Krum le habia echado al chico al echar su nombre el en Caliz, habia sido un reto abierto. Harry no podía participar en el Torneo porque habia ganado, pero a Viktor si le estaba permitido. Hermione temblo de solo pensar en Viktor y Draco enfrentados en el Torneo.

Una vez mas rogo que eso no ocurriera.

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La semana se paso volando y en cuanto se dieron cuenta estaban todos reunidos delante del Caliz de nuevo, esperando los veredictos. Hermione se retorcía las manos con nerviosismo y sus labios se curvaban en una mueca de desagrado permanente al ver la feliz ansia con que Draco esperaba saber la elección de Draco.

El Director de Durmstrang dio un paso al frente y hablo con la vox autoritaria que le caracterizaba.

-El Caliz ha escogido. Como ya sabeis los elegidos no tendrrán mas opción que seguirr adelante con el Torrneo, su destino queda sellado con su elección. Si mas dilación prrocedamos a anunciarr la elección.

A un toque de su varita el hechizo protector fue retirado del Caliz y este escupió una chamuscada notita de papel que volo suavemente hasta la mano del Director. Este leyó el nombre con tono impersonal.

-El elegido del colegio de Durmstrang es, otrra vez, Viktor Krum.

Una ola de vitores se alzo entre los alumnos de Durmstrang que alzaron a Krum en brazos levantándolo por los aires. Este reia con desenfado y por un momento sus ojos volaron hasta Hermione que lo observaba con el rostro ligeramente palido, el le dedico una sonrisa triunfante y volvió la vista hacia sus compañeros.

Otra toque de su varita, otra notita que volo hasta la palma de su hermano. Hermione sentía como si su estomago se hubiera retirado hasta ocupar un sitio muy incomodo en su garganta. Sabia que todo dependía del nombre que hubiera salido en esa nota. Sintió como si el tiempo se congelara mientras los ojos del hombre se posaban en la nota y leían el nombre con lo que a ella le pareció pasmosa lentitud, entonces el Director alzo la cabeza y pronuncio las palabras que lo cambiarian todo.

-El elegido del colegio de Hogwarts es Draco Malfoy.

Se oyo una exclamación ahogada de los miembros de las demás casas de Hogwarts que hizo un desagradable contraste con los gritos de jubilo de los slytherin. Todos se esperaban que otro gryffindor saliera escogido, un slytherin era lo último que esperaban. Se hizop el silencio y el ultimo elegido fue anunciado. Hermione palideció del todo, no se podía creer que hubiera tenido tan mala suerte. Esos dos iban a matarse y ella no iba a poder hacer nada. Por el rabillo del ojo intercepto la mirada burlona que le dirigió Draco, pero decidió ignorarlo. Se sentía francamente mal.

-La elegida del colegio de Beauxbatons es Roxanne Coulon.

Los grititos femeninos de las alumnas de Beauxbatons fueron interrumpidos casi enseguida por la voz fuerte, pero serena de Dumbledore.

-Enhorabuena a los tres elegidos. Creo que hablo en nombre de mis colegas- señalo a los otros dos Directores- cuando manifiesto la alegria que nos embarga por no habernos encontrado con ningún contratiempo como el del año pasado- el 90% de las miradas se dirigieron hacia Harry que enrojeció ligeramente, Hermione vio como a su lado, Ron sacaba pecho. Un ramalazo de nostalgia la recorrió al recordar los viejos tiempos, con sus viejos amigos.

-Aun así,-prosiguió Dumbledore- hay algo sobre lo que aun no es hemos puesto al tanto. Como ya sabeis, acontecimientos importantes como el Torneo de los Tres Magos, suelen ser el centro de ataques de muchos tipos, un bueno ejemplo fue lo ocurrido hace dos años. Por eso hemos endurecido aun mas las medidas de vigilancia, y las reglas. Asi mismo el Torneo se ha organizado para que sea tan difícil para los elegidos como para cualquier intruso que se haga participe de el. los Directores hemos estado debatiendo que clase de ayuda podríamos darles entonces a los elegidos que ya no podrán enfrentarse alas pruebas de lógica solos debido a su dificultad, hemos decidido asignarles un compañero providencial para estas. Este compañero será, bueno dejadme corregir, ha sido escogido- una exclamación ahogada lleno la sala- pues también esta en la naturaleza de este escpger personas pos su inteligencia y pureza de corazón, so solo por su valentía.

Los ojos azules de Dumbledore recorrieron la habitacion, recogiendo los distintos maticez en las reacciones que la notica habia causado en los alumnos, a Hermione le sobresalto ver la sonrisa que el Director le dirigió, pero aun asi intento tranquilizarse, una sonrisa no tenia porque significar nada ¿O si? Era inútil que se engañara, viniendo de Dumbledore TODO significaba algo, pero el no tenia manera de saber nada…¿No?

-Bueno ya que estais puestos sobre aviso ,-siguio el hombre- he de dar las gracias pues se me ha concedido el placer de anunciar a los acompañantes de los elegidos.

Dumbledore siguió el mismo procedimiento y una tras otra las notitas de papel volaron hasta su mano. Una vez las tuvo las tres, sello el Caliz. Con lentitud cogió el la primera.

-El acompañante el elegido de Durmstrang es Andrei Fritz.

-La acompañante de la elegida de Beauxbatons es Lilas Pivoine.

Hermione alzo la cabeza de entre las manos, los elegidos se habían reunido ya con sus acompañantes y habia sonrisas por todas partes, pero a ella no le habia pasado desapercibido el pequeño detalle ¿Por qué habia dejado Dumbledore al acompañante de Hogwarts el ultimo? Eso no le gustaba. La voz del mago la saco de sus cavilaciones.

-La acompañante- mierda pensó Hermione- del elegido de Hogwarts-No, no por favor rezo la bruja- es Hermione Granger.

Mierda…

Una mañana con emociones fuertes, eso es lo que estaba siendo. Los alumnos de Hogwarts estaban petrificados, esto se salía del esquema de todo lo que habían visto en su vida. Iban a tener cotilleo para rato. Hermione recorrió a sus compañeros con la mirada y se encontró con la mirada incrédula de Draco.

-Los elegidos y sus acompañantes den un paso al frente por favor

Hermione escuchaba las voces como si vinieran de muy lejos. Se levanto por inercia, sin siquiera prestar atención a lo que estaba haciendo, colocándose a la derecha de Draco junto a los otros chicos. Los seis formaron una línea en medio de la sala.

-Mañana se os proporcionara la primera pista para la primera prueba. Deberéis presentaros junto con vuestro acompañante a las 4 en el Comedor.-los seis asintieron con obediencia- Queda cerrada la selección y da comienzo el Torneo de los Tres Magos.

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Hermione fue la primera en llegara al Comedor, no sabia que iba a hacer con lo de Draco. Por mas que quisiera no podía simplemente presentarse en su habitacion sonreírle y decirle "Venga, nos esperan para que nos pongamos a resolver acertijos juntos." Patético.

Asi que se apoyo en el quicio de la puerta y se dispuso a esperar. Draco pareció a los poco minutos con cara de poco amigos.

-No solo tenemos que enfrentarnos a esta situación surreal, sino que ni me esperas para venir aquí.

La bruja se sonrojo, pero no se dejo avasallar.

- ¿Que pretendías, que fuera a despertarte con un beso? Vamos Draco, esta situación se nos va a hacer muy difícil de sostener.

El chico le dirigió una mirada seductora y dio varios pasos hasta situarse a su lado, las puntas de sus dedos acariciaron las caderas de Hermione que sintió como su suave aliento se desparramaba por su oreja haciéndola estremecer.

-Habla por ti princesa, a mi me parece que lo que esta situación va a darme es mas oportunidades de estar contigo…

La manera en que le hablaba la volvia loca.

-Draco, como sigas asi no creo que pueda contenerme mucho mas tiempo- le advirtió- asi que Señor Malfoy si no quiere ser violado, pare.

Draco sonrio y enterro sus labios en el cuello de ella.

-¿Quién le ha dicho Señorita Granger que no quiera ser violado?

Hermione rio por lo bajo y le dedico una intensa mirada. Draco se aparto de ella con suavidad.

-Ups, olvide que te tomas muy enserio todo lo referente a mi- le guiño un ojo-. Ahí vienen los demás.

-Eso ha sido un golpe bajo, me vengare.

-Lo estoy deseando preciosa.

En ese momento vieron aparecer por la esquina del pasillo a cuatro personas, dos chicas y dos chicos: los demás elegidos. Las chicas los ignoraron, pero Krum que venia charlando animadamente con su acompañante paro de hacerlo en cuanto los vio. Sonrio cálidamente a Hermione y le dedico una mirada helada a Draco que ni se inmuto.

-¿Deberas que nunca me dejaras echarle una Imperdonable?- le susurro a Hermione.

-Dracoooo, basta.

En esos momentos Viktor llego hasta donde estaban ellos.

-Hey Herrm, te prresento a Andrei.

El chico alto, musculoso y muy moreno se inclino hasta besar la frente de Hermione en el saludo típico de Durmstrang.

-Encantado Señorrita.

-Hola, yo soy Draco Malfoy- Draco le tendio una mano con un sonrisa amenazante que el chico le devolvió. Hermione hubiera jurado que escucho crujir los huesos cuando los chicos se dieron un apretón de manos.

-¿Nerrviosa Herrmione?- Krum siempre tan atento.

-Un poco, pero lo sacaremos adelante, ¿no Draco?- dirigió su mirada hacia el chico que intentaba aparentar tranquilidad.

-Si.- contesto este con sequedad y su malhumor traiciono su fachada.

Hermione iba a abrir la boca para intentar que Draco no quedara como un niñato enfurruñado, pero de repente Albus Dumbledore apareció en las puertas del Comedor.

-Oh queridos, espero no haberos hecho esperar mucho, pasad por favor.

Los seis entraron con lentitud, alertas a los que fuera que les esperara en la sala. Allí se hallaban los otros dios Directores, sentados con aire solemne detrás de un macizo escritorio de madera, sobre el cual habia tres curiosos cilindros. Hermione les hecho un rápido vistazo, pero no vio nada que le llamara la atencion en ellos, de lejos parecían caleidoscopios.

-Bien estais aqui paga que se os entgege la pigmega pista del Togneo.- dijo la Directora d Beauxbatons- Apogximagos pog favog.

Los seis se adelantaron hasta el escritorio sin decir palabra. La enorme mujer les tendio a cada uno de los los elegidos un cilindro.

-Vaya pesa bastante- comento Draco.

-C'est trés bizarre.- comento la de Beauxbatons.

-¿Esto es todo? ¿Qué prretendeis que hagamos solo con esto?- se quejo Andrei, el acompañante de Krum.

-Paciencia joven, es una virtud.- Dumbledore le sonrio con suavidad- Tal y como se os ha puesto sobre aviso, estaréis estrechamente ligados a vuestro acompañante durante este Torneo, no se trata solo de que el o ella descifre la pista y vosotros os juguéis la vida. Trabajo en equipo: esa el la clave. Debeis confiar en vuestro acompañante tal y como confiáis en vosotros mismos.

Krum y su acompañante chocaron los puños en camaradería y las chicas se dirigeron una mirada de profundo cariño, pero Draco y Hermione no se atrevieron mas que mirarse de soslayo. Esto no le paso desadvertido a Dumbledore.

-Y como esto puede llegara a ser muy difícil, hemos decidido echaros una mano.- Dumbledore tendio la mano y el Director de Durmstrang le dio una caja pequeña, pero solida. Dumbledore la abrió, revelando en ella 6 anillos gemelos. Hermione ahogo una exclamación reconociendo los objetos y Dumbledore le sonrio satisfecho.- Veo que los ha reconocido Señorita Granger, quizás podría echarme una mano para explicar la utilidad de estos preciosos objetos.

-Son Gemmae Audientes.- explico la joven bruja- Las piedra engastadas en los anillos no son piedras cualquiera, sino Orbes de comunicación. Cada anillo tiene una pareja gemela con la cual puede comunicarse. Esto siginifica que teniendo un anillo, podras comunicarte con la persona que tenga su pareja.

-Exacto,- la sonrisa del anciano profesor se ensancho mas aun- hemos decidido proporcionaros a cada uno una pareja de Gemmae Audientes, al menos con la esperanza de que os ayude en la comunicación y la empatía con vuestro compañero.- el profesor comenzó a pasarles la caja a cada uno para que cogieran una anillo- Vamos, ponéoslo.

Los seis intercambiaron una mirada de inquietud antes de colocarse los anillos. Cuando este entro en contacto con su piel Hermione no sintió nada especial. Era como si se hubiera puesto una sortija cualquiera, esto la decepciono un poco, pero quizás estaba roto.

Miro a la chica que tenia al lado, habia caído al suelo tapándose los oídos con gesto molesto.

-Arrête!!!- gemia intentando arrancarse el anillo del dedo- ¡Haz que page!

-Tagnquilizate chérie- Madame Maxime se acerco a ella, agachándose a su lado. Le acaricio el pelo intentando que se calmara, a su lado su compañera la miraba desconcertada, pero también intentaba arrancarse el anillo con desesperación.

Hermione miro pasmada a su alrededor, Viktor y su acompañante parecían estar muy concentrados en algo, sus dientes y sus puños estaban fuertemente apretados. Uno de ellos maldecía por lo bajo. No entendía que demonios estaba pasando.

-Profesor, ¿Qué esta pasando? Creo que nuestros anillos están rot-

Dirigo su mirada Draco que se encogía de hombros mientras deslizaba en anillo en su dedo.

Fue instantáneo. Sintio como si algo muy pesado la golpeara en la cabeza, la vista se le nublo y le costaba respirar, pero lo peor era el pitidos que sentía en los oídos. El pitido fue creciendo y aclarándose hasta convertirse en un torrente de palabras. Sentía como si la cabeza le fuera a estallar. Sintió como alguien le tocaba el brazo, alzo su nublada vista hacia lo que le pareció Draco.

-¿Qué esta…pasando…?- consiguió articular.

-¡BASTA YA, TRRANQUILIZAOS!- grito un autoritaria voz- Esto es totalmente norrmal, si os trranquilizais y respirrais hondo mejorrarra. Y dejad de intentar arrancarroslos no lo conseguirréis.

Hermione intento hacer lo que el hombre habia dicho y aunque le resulto mas dificil de lo que hubiera imaginado, poco a poco el torrente de palabras se convirtió en una tranquilo arroyo. Pero aun asi nunca ceso y se sentía incomoda y vulnerable.

Cuando su vista se despejo miro a su alrededor. Viktor y Andrei estaban apoyados en la pared y aunque estaban muy serios, respiraban agitadamente, no se los veía muy felices. Las chicas de Beauxbatons se habían sentado en una sillas, la elegida parecía estar mas tranquila, pero la otra chica aun respiraba entrecortadamente y los surcos que las lagrimas habían dejado en sus mejillas se apreciaban claramente. Por lo menos los seis habían desistido en su intento de arrancarse las orejas o en su defecto el dedo en el que tenían el anillo.

Hermione sintió como una brazo familiar le rodeaba los hombros y miro a Draco sorprendida. Más le soprendio lo que hallo en el fondo de sus ojos: preocupación y amor.

-¿Estas bien?- le pregunto afectado.

-Si,- respondió ella con suavidad- supongo…

-¿Qué ha pasado?- pregunto Viktor con acritud.

Albus los miro a todos con sus gentiles ojos azules y sonrio con comprensión.

-Supongo que creeríais que con lo de "comunicación" nos referíamos a que podríais llamaros cuando quisierais. Pues mis queridos, lo de "comunicación", consiste en que escuchareis en todo momento los pensamientos de vuestro compañero. "confiareis en vuestro compañero como en vosotros mismos" – les recordó Dumbledore- Pues bien, para eso no puede haber secretos entre vosotros y no podréis quitaros esos anillos hasta el final del Torneo- se escucho una coro de comentarios enfadados-, pero vais a tener que aprender a controlar ese anillo para que no os estalle la cabeza.-les dedico una sonrisa compasiva.

-¿Y por que parece que a el no le ha afectado?- dijo Andrei con violencia señalando a Draco.

-Pues porque mi padre controla la Legeremancia y estoy acostumbrado a sentir invasiones en mi mente listillo, por otra parte- sus labios esbozaron una sonrisa de superioridad- supongo que aguanto mejor que tu, ¿No?

Andrei dio un paso hacia Draco, sus ojos reluciendo de rabia. El Director de Durmstrang se interpuso entre ambos que ya habían sacado sus varitas.

-No lo dirre mas: Basta ya. Comporrtaos, los dos- su voz hizo que ambos chicos bajaran las varitas y las miradas, tranquilizándose.

-Mais, ¿Esto no acabaga nunca? ¿Seguigemos con estas molestas voces en nuegstas cabezas?- Roxanne, la elegida de Beauxbatons, habia hablado.

-Eso es lo que intentaba explicaros.- prosiguió Dumbledore- No podréis bloquear los pensamientos de vuestro compañero por completo, pero cuanto mas os acostumbréis al anillo, estos solo se intensificaran en vuestras mentes cuando realmente querías escucharlos y sereis capaces de ignorarlos el resto del tiempo, por otra parte, los orbes de estos anillo no son muy poderosos asi que los anillos tienen cierto alcance si os alejais mucho no podréis escucharos a menos que os grites- acabo con una suave risita, pero nadie se sentía con animos de reis.

"Patético"

-Un poco.- le respondió a Draco, pero este la miro confundido.

-¿Un poco que?

Hermione frunció el entrecejo ¿Qué le pasa a este chi….MIERDA, habia escuchado los pensamientos de Draco, el no le habia hablado. En ningún momento rompió el contacto visual con el chico, cuyos ojos se abrieron en comprensión mal escuchar lo que ella pensaba.

-Vaya…

-Creo que mas de uno esta experimentando ya con los anillos eh- comento Dumbledore mirando a Draco y a Hermione. Draco le saco el brazo de los hombros y se aclaro la garganta, Hermione se sonrojo.

"A este tio no se le pasa nada"

"No preciosa" Le contesto Draco.

-Bien ya podeis magchagos y comenzag a descifrag el acegtijo- Madame Maxime los despidió con una inclinación de cabeza.

Los seis se marcharon en aparente silencio.

-¿Qué vamos a hacer ahora?- dijo Draco.

"No lo se esto es muy…raro. No me gustan estos anilllos."

"¿Qué tienen de malo? ¿Acaso hay algo que no quieres que sepa?"- inquirió el suspicaz brujo.

"No"- se defendió Hermione" Es solo que…no se si nos sentiremos incómodos…"

"Miralo por el lado bueno, ahora lo sabré si finges un orgasmo"

"No tiene gracia Malfoy"

Pero ambos acabaron riéndose con ganas.

-Estoy harta de hablar asi.

"Yo no,…Sabes que me apetece Hermione…"

La gente miraba con extrañeza a la bruja con las mejillas intensamente rojas. Hermione intento ahogar los susurros de Draco en su mente, pero no lo consiguio y el chico siguió susurrando eróticamente en su mente. La bruja no pudo evitar sentir como su excitación iba en aumento con cada palabra de Draco y el chico, que ahora podía leer su mente, lo sabia perfectamente. El tono de sus pensamientos se hacia cada vez mas urgente, mas acuciante, a Hermione le estaba costando cada vez mas no tirarse sobre el literalmente.

"Necesito aire fresco, voy fuera"

La chica se apresuro a las afueras del castillo y esta vez cuando la helada brisa mecio sus cabellos no se estremeció, sino que la agradeció. Inspiro hondo varias veces. Draco parecía haberse callado, y ella se pregunto cuando podría estar el chico sin pensar.

"No mucho…"- le llegaron los pensamientos de Draco.

Hermione sonrio para si misma y se giro encarándose con Draco, los ojos de ambos se encontraron: fuego y hielo. Algo en lo mas profundo de sus seres se estremeció. Desde que habían llegado a Durmstrang no se habían tocado mas que una vez, y solo habia sido sexo. Sexo magnifico, pero solo eso. Hermione echaba de menos los preliminares interminables y las interesantes charlas post-coito, lo que no se decía durante esas charlas no se decía nunca.

-¿Por qué te resistes tanto princesa? A veces hay que dejarse llevar.

Hermione avanzo hasta el y le abrazo, apoyando su rostro en el pecho de el. aspiro su aroma, pero esto solo logro que su mente evocara los momentos intimos que ella y Draco habían compartido, cosa que no ayudo a calmarla.

-¿Dejarse llevar? Draco, si no hubiera decidido ignorar mi sentido común hace mucho tiempo, no estaría aquí.

El solto una suave carcajada y cogiéndola de la barbilla le alzo el rostro. Hermione observo como se inclinaba hacia ella para besarla y lo miro hasta el ultimo momento, recreándose en la perfeccion del momento. Cuando sus labios entraron en contacto con los de Draco fue como si un impulso eléctrico la recorriera, pero por lo visto no fue la única que sintió la curiosa sensación. Draco se separo de ella con una exclamación ahogada, sus dedos tocaban sus labios.

-¿Qué demonios fue eso?

Hermione seguía sintiendo un cosquilleo que le nacia en un lugar que no sabria decir cual era y se le extendia por los labios. Le pareció que el cosquilleo provenía de su…alma.

-Creo…que han sido….- la chica callo sintiéndose cursi, pero teniendo en cuenta que Draco podía escuchar lo que ella pensaba no sirvió de mucho.

-Nuestros sentimientos…-acabo la frase el chico. Acto seguido, tan rápido que Hermione casi no tuvo tiempo de reaccionar tras escuchar la idea que su mente habia formado. Draco la cogió por la cintura besándola fuertemente.

Volvieron a sentir la misma descarga que parecía nacer del mismísimo centro de sus cuerpos y que nublaba sus sentidos…pero que lo llenaba todo de una curiosa calidez que pareció envolverlos a los dos. Los jóvenes se recrearon en la sensación de saberse amados con toda certeza. Cuando se retiraron los ojos de ambos tenían el mismo brillo de comprensión.

Era como si los ojos del otro fueran una ventana abierta y lo que se leia en ellas eran dos simple palabras.

TE AMO.