Ayla's back.
Disclaimer: HP pertenece a JKR y TS pertenece a SM. Todo lo que no reconozcan como propiedad de estas dos autoras es de mi creación.
Partimos con POV de Rosalie Hale. Lo siento si les molesta el cambio en los puntos de vista, pero es necesario para entender esto.
Aquí tienen.
IX - Recuperación y Traición
El nerviosismo era tal en la casa que todos estaban en silencio. No había nadie en los pasillos, y en la habitación de mi hermano y Rose estábamos Draco, Harry, Hermione, Narcissa, Oliver, Dumbledore y yo.
El ex novio de Rose estaba sentado en la cama, sosteniéndola mientras ella bebía las pociones que el director había preparado, y sujetándola cuando comenzaba a convulsionar. Acariciaba con ternura su rostro y cabello y le murmuraba palabras tranquilizadoras al oído.
Dumbledore dio a nuestra amiga la última poción y empezó a murmurar un hechizo. Su cuerpo brilló y ella abrió los ojos solo para emitir un grito de dolor.
- Tranquila, Rosie, todo está bien – murmuró Oliver tomándola con más firmeza. Ella siguió convulsionando.
- ¿Algo salió mal? – preguntó Draco asustado. Dumbledore negó con la cabeza.
- Todo salió perfecto. En cinco minutos recuperará la conciencia.
Lenta y angustiosamente pasó el tiempo. Cuando se cumplió, ella se removió y abrió un poco los ojos plateados.
- ¿Qué pasó? – preguntó en un susurro. Olvier sonrió ampliamente.
- Hiciste hechicería mayor a tus capacidades, Rosie – respondió.
- ¿Oliver? – inquirió sorprendida. Giró un poco la cabeza y quedaron con sus rostros juntos – Oliver – dijo en un pequeño suspiro. Cerró los ojos y apoyó su cabeza en el hombro del chico.
- Estarás bien – murmuró acariciando su cabello.
Todos salimos del cuarto después de pedirle a un elfo que le llevara de comer. Draco escoltó a Dumbledore fuera de la barrera para que pudiera aparecerse y los demás fueron pasando la noticia. Por mi parte, fui hacia el bosque a una larga expedición de caza. La sangre de Oliver era casi tan llamativa como la de los Malfoy, y teniendo a dos de esa familia, una Black y un Potter junto a él en el mismo cuarto era un verdadero suplicio. Ahora todo estaba bien.
DMPOV
Después de ver a mi antiguo director desaparecer con un chasquido, volví a la mansión Cullen. Me encontré con unos niños de doce años en la biblioteca y comencé a hacerles una clase de encantamientos que les había quedado pendiente.
Mientras los chicos hacían la parte práctica, mis pensamientos volaron a una habitación de la casa. Especialmente, aquella que usaban mi hermana y su novio, pero en la que ahora era acompañada por su ex novio.
Oliver era un buen chico. En verdad amaba a Rose, podía verse con facilidad en todo lo que hacía. Cierto que no me gustaba que ella tuviera solo trece cuando empezaron a salir, pero… ella también lo amaba. Fue obvio cuando se entregaron por completo el uno al otro.
Entonces terminaron. Nadie supo nunca porqué. Eran la pareja perfecta, se adoraban, eran ricos, sangre pura y los primeros herederos de ancestrales familias, tenían futuros prometedores y sus mundos giraban en una misma órbita. Ni yo lo entendía hasta que Rose me confesó la razón. La apoyé. No quedaba de otra.
Luego mi gemela empezó a salir con varios chicos. Con ninguna se veía tan feliz como con Oliver Wood. Todos se daban cuenta.
Y sucedió lo del ministerio. Voldemort había vuelto, y su primer objetivo serían las familias de los chicos más importantes de la Hermandad. Por supuesto, Narcissa Malfoy era inaccesible. Los Wood también, así como los Dursley, Weasley, Longbottom y Lovegood. Quedaban los Granger, que no era posible dañarlos viviendo en una casa Black. Pero todavía estaba el tío de Hermione, un simple muggle americano.
Alguien tenía que asegurarse de que Charlie Swan estuviera a salvo. Convencimos a Rose de que fuera, ya que sus escudos eran los más potentes y duraderos de la Hermandad. Y nació la farsa de Bella. La prima de Hermione. Acudió a América después de dejar a los Granger en un lugar más seguro que Inglaterra.
Volvimos a encontrarnos y resulta que tiene novio, y llevan cinco meses juntos. Pensé que habría olvidado a Oliver, pero solo era que a ambos los amaba. No quise saber lo que pasaría si se topaban.
Se toparon. Al menos con mi hermana. Por algo era mi gemela, y estaba seguro que ahora estaría atrapada entre dos amores.
Solo esperaba que no saliera herida. Ni ella, ni Edward, ni Oliver.
OWPOV
Mi Rose respiraba acompasadamente. Dormía con tranquilidad, ya superado el dolor de la recuperación. Era medianoche, la casa estaba en completa calma. Aunque no me sorprendía, ya que las habitaciones tenían encantamientos de silencio.
Seguí acariciando la espalda, el cabello y el rostro de mi antigua novia. Era perfecta, siempre lo había sido. O al menos para mí.
La sentí removerse y abrió sus ojos plata, clavándolos en los míos azules. Sonreí sin dejar mi tarea.
- ¿Qué hora es? – preguntó en un murmullo.
- Cinco minutos pasada la medianoche – contesté. Nos quedamos en silencio.
- Oliver, yo…
- No digas nada, entiendo si eres feliz con él. Entiendo si lo amas.
- Sí lo hago, pero ése es el problema. Todavía te amo – sonreí ligeramente.
- Otra cosa que tenemos en común, Rosie – bromeé. Golpeó mi brazo y se incorporó con el ceño fruncido.
- Es algo serio – dijo molesta.
- Ya, no te enojes – la abracé de nuevo y no se resistió. Incluso se acomodó mejor en mi pecho -. Solo… no sé. Estoy confundido. Después de varios años volvemos a encontrarnos por causa de la guerra, y ahora tienes novio…
- No quiero hablar de eso, por favor – musitó contra mi cuello.
- Pero yo sí. Debemos aclarar esto. Sabes que no importa lo que pase, te apoyaré y nada hará que deje de sentir lo mismo por ti. ¿Sientes esto? – llevé su mano a mi pecho – Late por ti, Rosalie, como lo ha hecho desde que te conocí.
- No me lo hagas más difícil – suplicó.
- Solo soy sincero – suspiró y se llevó la mano al cabello.
- Siento lo mismo que tú, Oliver, es solo que… los amo a los dos por igual. No podría elegir a uno de ustedes sin herir al otro – sonreí tristemente y pasé mis dedos por su mejilla pálida y delicada.
- Solo piénsalo, Rosie.
Después de eso, nos quedamos en silencio una vez más. Ahora ella se veía pensativa, como si considerara en verdad la idea de dejar a Edward Cullen para volver conmigo o mandarme al demonio por él.
El reloj marcaba las doce y media cuando volvió a moverse. No fue en el sentido que yo esperaba, en absoluto, aunque la esperanza seguía ahí.
Su rostro se acercó al mío lentamente. Cuando nuestros alientos se chocaron cerré los ojos y sentí sus manos en mi cabello, mientras las mías bajaban a su cintura y la acercaban a mí. Su nariz rozó mi mejilla derecha y trazó un camino hasta mis labios, donde se detuvo. Después de un momento fue subiendo, y nuestros labios volvieron a encontrarse.
Era un beso tierno, calmado, como varios que compartimos. Se separó varios segundos después, y sin abrir los ojos la supe sonriendo. Pronto volvió a besarme, y esta vez fue más firme y apasionado, esos que Draco 'no permitía' que tuviéramos en público, aunque lo ignorábamos y montaba rabietas.
Paseó su lengua por mi labio inferior y los entreabrí. Nuestras lenguas se enzarzaron en una extraña mezcla de danza y lucha, combatiendo inútilmente por obtener el control. Llevé una de mis manos a su cabello y con ambas manos nos uní más aún. Ella revolvió mi cabello y me atrajo hacia sí.
Nos separamos unos segundos y abrimos los ojos. Respirábamos agitadamente, quizás cuánto tiempo habríamos estado besándonos. La verdad no me importaba. Había vuelto a sentir sus labios, tan dulces y apetecibles que me volvían loco y me obligaban a mantener a la mayoría de los… individuos masculinos (y muchos femeninos, todo hay que decirlo)… lejos de ella. Solo tenía ojos para verla.
Inevitablemente, volvimos a acercarnos. Volvimos a besarnos. A conocernos. A compartirnos. No pudimos parar, aún sabiendo que lo que hacíamos no estaba de bien .
Las ropas volvieron a desaparecer y nuevamente estuvimos juntos. Como si no hubieran pasado los años. Como si ella no tuviera novio. Como si no estuviéramos en medio de una guerra...
Seh, Rosalie Malfoy es algo zorra. Vamos, no podía ser perfecta. Tanto poder y una responsabilidad tan grande no podían recaer en alguien tan malditamente noble...
Bien, por si no se han dado cuenta es ahora cuando comienzan los problemas amorosos. Para la guerra todavía falta un rato. Pero el triángulo Oliver-Rose-Edward será épico... nah. No me dio la inspiración para causar un desastre... si me llega, lo agrego cuando estime conveniente. Después de todo, Rose acaba de engañar a su novio vampiro con su ex-novio mago... nada bueno puede salir de esto. Y sí, si adoran a cualquiera de estos tres van a odiarme profundamente.
A otro asunto, alguien me comentó que los capítulos no le parecían lo suficientemente largos. Aclaro: lo escribí todo junto y solo al final, cuando pensé en comenzar a publicarla, dividí los capítulos donde estimé conveniente. Podría intentar hacerlos más largos desde el capítulo 15, pero no prometo nada.
Gracias por sus comentarios al capítulo anterior... Me sentí tan realizada! :D
Política de actualización: si recibo un comentario al capítulo nuevo antes de tres días desde la publicación del mismo, esperaremos al plazo. Si ya ha pasado, me apareceré tan pronto como me sea posible.
OK, no molesto más. Nos leemos!
Ayla HP
