¡Ooops, se me había olvidado poner la advetencia ¬ ¬! SI UD. NO ES MAYOR A 18 AÑOS O 21, EN ALGUNOS CASOS, NO ES LO SUFICIENTEMENTE MADURO COMO PARA LEER ESTO O LE INCOMODA LOS TEMAS RELACIONADOS CON VIOLENCIA, PORFAVOR ABSTÉNGASE DE HACERLO O DETÉNGASE CUANDO LO CREA CONVENIENTE, GRACIAS
Aquí viene lo triste… ;)
NO POSEO NINGUNO DE LOS PERSONAJES NI SUS HISTORIAS, LE PERTENECEN A DC COMICS Y SUS RESPECTIVOS CREADORES.
ÉSTO LO HAGO SÓLO POR DIVERSIÓN Y NO POR MOTIVOS COMERCIALES O ALGO POR EL ESTILO…
Capítulo 9: ¿Insensible o Imbécil?
Flashback
Durante la pequeña charla entre Diana, Alessandra y Marco, Batman se encontró al lado de una inconsciente Katherine y una petulante Paulina. Al no haber podido alcanzar el rayo antes de que golpeara el pecho de la castaña vampiresa, ella había caído al suelo, retumbando en todo el lugar. Batman le había dirigido una mirada rápida pero que era evidentemente de preocupación, Kate, antes de cerrar los ojos, lo calmó al regresársela llena de tranquilidad. Pero no estaba tranquila en absoluto, su anterior estado de ánimo, en la atalaya, había sido causado por la ansiedad que personas como ella conocían muy bien.
Había pasado más días de los prudentes sin beber el rojo y vital líquido, sentía que podía perder el control en cualquier momento, no sólo por tener dicha sed, sino porque simplemente nunca había sido buena controlándose, los hechos en la atalaya hablaban por sí mismos. Y ahora, fue herida de gravedad con rayos UV, no hubiera sido un problema si hubiera estado debidamente alimentada, ahora sería mucho más difícil incluso pensar en que su cuerpo podría regenerarse, y para empeorar las cosas, el único humano allí era Batman, por mal o bien que le cayera, no estaba dentro de sus planes romper el juramento en conjunto que hizo con y especialmente para Alessandra, Nicholas y su difunta familia. Perdió el conocimiento.
Batman había querido con todas sus fuerzas ir a revisar y ayudar a Katherine, pero era él o ella, y si él era vencido, no había oportunidad para ella, era lógico. Entonces se giró decidido hacia Paulina, con ganas de terminar esto de una vez por todas, y ni siquiera sabía qué era esto. Era obvio que aquí no había ningún tipo de respuestas que la Liga de la justicia estaba buscando, durante los minutos anteriores, por instinto, había hecho una imagen mental del lugar, después de todo no era tan difícil ya que todo estaba vacio. A excepción de los cables y las instalaciones básicas y previas en el laboratorio, no había nada más que ellos tres, el foco y la jeringa. Así que ella se había quedado aquí porque estaba esperándolo; había sacado a Kate de su análisis, si Paulina o Marco, en su defecto, hubiese querido algo de ella no la había presuntamente matado. Todo lo que quedaba era él, por qué, se preguntó.
-Hemos estado observándote…Bruce- Caminó en círculos, analizándolo con la mirada. Batman no se sorprendió ante su declaración de saber su verdadero nombre, en cambio decidió seguirla con la mirada, manteniendo su expresión estoica –Eres un miembro valioso para la liga de la justicia, veo por qué. Eres astuto, inteligente, precavido, ágil, culto, encantador, pero lo mejor de todo, Bruce, es que eres insensible…- Se detuvo en frente del caballero oscuro, con una satisfecha sonrisa en el rostro pálido. Sabía que había tocada un punto sensible en él, pero al no ver ninguna reacción de parte de Batman, continuó.
-Mi punto es que personas como tú son las que pueden tener el mundo y moldearlo a su antojo, me he pasado siglos buscando gente como tú…he encontrado a pocos, pocos que han negado su potencial. Creo que ya conoces a Alessandra, bueno, supongo que ya habrás deducido que ella es como tú, o fue- Corrigió de mala gana –Prefirió correr al patético cuento del amor, es precisamente debido a eso que estoy hablando contigo, mi caballero de la noche- Se acercó sensualmente a él, había planeado tan fríamente cada parte de su plan, sabía que esto era inútil, pero no lo consideró una pérdida de tiempo, al contrario, estaba disfrutando de esto e iba a disfrutarlo más adelante también. Todo sea por el poder, se había dicho a sí misma –Sé muy bien que no crees en esas cursilerías, ¿me equivoco?-
Batman, siguiendo su pequeño juego, se acercó misteriosamente a su boca, poniendo en práctica su encanto de Playboy, y se desvió con sutileza hacia su oído. Ella estaba disfrutando del camino que todo esto estaba cogiendo, pero lamentaba que no pudiese durar. Se decepcionó al saber que no era lo que ella pensaba; tal vez un coqueteo sutil hubiese estado dentro de sus armas para librarse de ella, pero no.
-Al grano- Susurró con tono duro, y se quedó en esa posición hasta que escuchó su repentino ataque de risa.
-Ya que lo pides de ese modo, amor- Habló al detenerse drásticamente de reír –Lo que intento hacer es ofrecerte la posibilidad de unirte a nosotros…Qué dices, ¿Te unes a la fiesta o te quedas en la silla?-
Nunca pensó que su punto fuese ese, es por eso que dudó mucho que en realidad lo fuese, tenía la ligera impresión de que, aunque todo apuntara hacia lo contrario, esto no era en absoluto sobre él.
-No recibo órdenes- Se limitó a decir
-No lo dudo, pero aprenderás a hacerlo- Era el momento de dejar de jugar. Su afirmación dio pie para que la inevitable batalla comenzase –Sólo te advierto que mis métodos de persuasión son poco sutiles- Escuchó su fingida y ronca risa.
-No busco sutileza, me conformaré con que se te haya sido dado en habilidad, lo que se te fue negado en inteligencia- Dijo sin ningún atisbo de broma
-Tienes un gran sentido del humor, me encanta- Pronunció del mismo modo, y cambió su expresión a una de tristeza –Es una lástima que tenga que destruirte, y no poder llegar a tener el inmenso placer que me imagino debe ser convertirte-
Eso era todo, no más palabras, llegó la hora del exterminio, y Paulina sabía muy bien desde un principio quién iba a ser exterminado.
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Secuencia de tiempo normal.
Diana había volado por toda la ciudad a la velocidad más alta que su cuerpo le permitía, podría decirse que le ganaría a Superman. Sabía que Batman estaba en problemas, y ni siquiera el hecho de saber que él era Batman podía calmarla. En este momento parecía irónica la preocupación de Bruce de que ella pudiese salir lastimada por sus enemigos, y ahora era él quien estaba siendo probablemente herido por personas que ni conocían. Aun así, le hería el sólo hecho de pensar que el pudiese estar muerto ahora mismo.
Actuando su capacidad deductiva, había llegado a pensar que si Alessandra tendría una relación con su madre, lo que aún no era seguro, Paulina, Marco y el resto de esos fanfarrones probablemente también lo harían, y en su defecto, una relación con ella. Así que para qué querrían matar a Bruce, eso, si bien no la tranquilizó del todo, la calmó un poco, aunque no pudo evitar abrir nuevas incógnitas.
Atravesó las ventanas y puertas sin tener el más mínimo reparo en no derrumbarlas. Su preocupación se convirtió en ira al darse cuenta de que no sabía dónde estaba él exactamente, apretó su mandíbula con fuerza en su estupidez y levantó la vista determinada a encontrarlo, no le importaba si demolía todo el edificio en su búsqueda. No había tiempo para otras preocupaciones. Como no hubo tiempo para contactar a la Liga y conseguir refuerzos, gran error, se daría cuenta después.
Sabía perfectamente que eso era tiempo perdido, tiempo valioso en el que cualquier cosa podría pasar. Aceleró sus movimientos entonces e intentó pensar rápido, una vez había visto los planos del edificio, eso tendría que servir de algo. Además, había estado en él un par de veces debido al trabajo de la embajada, si no recordaba mal, o al menos lo había sobrevolado. Barajó todos los posibles lugares en que podrían ubicarse maniáticos pretendiendo ser Frankstein, como la bella vampiresa había comentado. Ya había descartado lugares que no fuesen o pareciesen laboratorios, por supuesto. Con las varias deducciones que pudo sacar en tan extremo corto tiempo, y sin alguna base adicional excepto sus recuerdos, se aventuró a los lugares que dedujo podría estar él.
Derribó sin piedad puertas de metal reforzado, pidiéndole a Hera mentalmente que le diera más fuerza y rapidez. Entre las tantas cubiertas de acero que había dejado en el suelo antiestéticamente dobladas, una en particular había escondido de sus ojos una escena que pensó nunca vería.
Entre la oscuridad del recinto, una delgada luz iluminaba una pequeña jeringa usada en el suelo, como una vil burla a los intentos de la Liga de detener a aquellos monstruos. Una pista inútil y un preludio al caos que ya habían desatado. Eso no fue lo que le llamó la atención, sino el bárbaro panorama, que por desgracia, involucraba al caballero de negra armadura.
Katherine estaba tendida en el suelo, con un gran hoyo en su pecho, que era, a simple vista, una gran quemadura. La misma mujer mona que apareció al mismo tiempo que Alessandra y los demás lo habían hecho, tenía su mano, su brazo, corrigió con dolor, incrustado en el pecho de Bruce. Aunque estaba de espaldas y con su capa prácticamente destruida, pudo reconocerlo ¿Cómo no hacerlo?
El rostro de la malvada mujer estaba de frente, mirándola con esos rojos ojos, y esa maldita sonrisa de satisfacción. Bruce había intentado atacarla, era obvio al ver su mano estirada con un Batarang en ella, y la posición para lanzarlo. Pero Paulina había llegado primero, y había, de un solo zarpazo, atravesado en su totalidad el pecho de Batman. Escuchó afligida como este último gimió de dolor al sentir el brazo de la vampiresa moverse con fuerza dentro de su cuerpo.
Paulina se había detenido a mirar a La mujer maravilla aun perforando el pecho de aquel hombre, sólo porque le divertía la mirada de asombro y dolor en el perfecto rostro de la heroína. Entonces decidió empeorar para ella y él las cosas, retorció con placer su brazo derecho y escuchó con deleite su quejido, y la espontanea rabia de La mujer maravilla. Sacó sin piedad su extremidad de Batman, dejándolo caer con un ruido sordo y un grito de dolor. Miró la sangre en su mano y descaradamente la lamió. Con esa misma estúpida, petulante y malvada sonrisa sacudió su brazo, dejando más gotas de su sangre en el piso, cerró los ojos y ladeó la cabeza.
-No deberías haber visto eso, pero no pude contactarte para arreglar una cita más tarde…aunque creo que no hubiera servido de nada- Dijo con tono soberbio.
Diana sabía que si hacia cualquier movimiento las cosas serían peor, podría dejarlo muerto al instante, aunque realmente dudaba que hubiese sido distinto. Por eso no se movió como quería con todas sus fuerzas hacer, quería ir y romper a esa desgraciada mujer en minúsculos trozos, quería mandarla al tártaro y poder escribir con sangre su venganza, pero se contuvo, ahora mismo habían cosas mucho más importantes. Aun así no pudo evitar advertirla, después de todo, aun conservaba su honor de guerrera.
-Te lo juro bruja que pagarás- Escupió con puro odio, seguramente si alguien la escuchase negaría con toda certeza que ella fuese Diana de Temiscira.
-Ciertamente lo dudo, aun así me complacería mucho verte de nuevo, Princesa- Habló con seguridad, y se esfumó de allí.
A diana no le importaba que se fuese, al fin y al cabo, sí se encontrarían de nuevo, y cuando eso sucediese pagaría. Lo juro por Hera, dijo con determinación. Inmediata y desesperadamente se acercó al exánime cuerpo de Bruce. Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos tan pronto como vio la herida, y sin contar las demás. Era demasiado, sabía que tendría suerte si sobrevivía. Le quitó la máscara para así poder ver sus ojos entrecerrados, tenía la boca entreabierta y seca, su rostro estaba tan pálido que podría compararse con el de la desgraciada mujer. Su corazón se quebró en pedacitos, nunca pensó verlo así, aun siendo mortal, inspiraba tanta imponencia y fuerza. Temblorosamente puso su mano debajo de su cabeza y la levantó un poco.
-Resiste, Bruce, sólo resiste, por favor- Suplicó al sentirse tan impotente, viéndolo allí, muriéndose lentamente. Tenía que llevarlo a la Atalaya de inmediato, así que agarró su gran cuerpo y posó su dedo sobre el comunicador en su oído, pero el había levantado una mano débilmente y había alcanzado a tocar su brazo. Ella se fijó en él de inmediato.
-Es cierto…- Habló entrecortadamente, sabía que le restaba tiempo de conciencia, sentía que todo daba vueltas, y el dolor tanto físico como emocional era demasiado grande. Como lo era la culpa, sino hubiese ido por su testarudo cerebro, ellos habrían estado juntos hace tiempo, y habrían vivido todo lo que tenían que vivir, él no estaría arrepintiéndose de sólo haber estado con ella por pocos días, aunque fueron maravillosos, él deseaba tener todavía toda una vida para dedicarla a ella, para vivir. -El amor…te vuelve…un imbécil- Dibujó en su rostro una sonrisa triste, y con gran esfuerzo continuó –Me…volviste un…imbécil…Dia…- No terminó de decir su nombre, porque se vio obligado a tomar una profunda respiración –Amo…ser imbécil,… pero…odio… no po…der serlo conti…go más…- Cerró los ojos. Pudo recrear en sus facciones la más sincera de sus sonrisas…-Te…- pero no duró mucho. Diana había sentido ese nudo en su garganta y en su estómago, como sintió un río de lágrimas correr tristemente por sus mejillas, era tan doloroso escuchar eso, sabiendo que podría ser una despedida. No lo iba a permitir.
Oprimió el comunicador esperando que le respondiesen lo más rápido posible, habían pasado unos milisegundos y ella ya estaba más desesperada. Le contestó Flash
-¿Siiii?- Contestó alegre el velocista.
-Wally…- Comenzó Diana
-Hey, Di, ¿Cómo estás?- En estos momentos no quería bromas, sintió la extraña necesidad de insultarlo, estaba fuera de control.
-Flash, necesito que nos transportes ya a la Atalaya, es Batman, está herido- Al escuchar la voz de Diana tan llena de preocupación y dolor se dio cuenta que esto era serio, lo cual corroboró cuando ella terminó aceleradamente la frase. Sin vacilación alguna los transportó, cuando se materializaron en la plataforma, los miembros de la Liga que estaban allí en ese instante quedaron paralizados ante lo que veían, lo imposible.
Antes de ser desmaterializados, Diana susurró más para sí misma
-Vas a estar bien, imbécil mío-
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Woooooow, creo que eso me salió del alma. Espero haber tocado puntos sensibles, o al menos espero que les haya gustado.
Siéntanse libres de opinar, plz.
T'ANKS FO' READIN', AND REVIEWING, IN THAT CASE, SEE YA NEXT CHAP, BYE.
