- ¿Por qué no te deberíamos matar, Scorpius Malfoy?- era de noche, los tributos "profesionales" le habían atrapado.

- Soy el único que os puede llevar ante ella.- dijo, tenía miedo, ¿y si salía corriendo? No, no sería buena idea, las chicas parecían más rápidas que él. Se quedó y jugó su última carta.- os matará a todos en un abrir y cerrar de ojos.- los cinco profesionales rieron.- ¿no me creéis? ¿No visteis su nota? ¿No visteis como todos la adoran? ¡Ahora mismo debe estar rodeada de los regalos de sus patrocinadores!

- ¿Y tu nos ayudarás a encontrarla?- preguntó el más grande de los chicos llamado Cato.

- Ella confía en mí.- dijo Scorpius.

- Al final todos los hombres son iguales.- le dijo la chica del Distrito 1 a la del Distrito 2 y 4.

- Déjale que se quede, le he visto luchar cuerpo a cuerpo y no lo hace nada mal.- dijo el chico del distrito uno. Cato, el líder de los profesionales, aceptó la invitación de Scorpius, y los seis de la alianza caminaron toda la noche por el bosque en busca de una presa.

Las ramas se rompían a su alrededor, los pájaros salía volando del lugar, oía pasos, ¡alguien se acercaba! Rose se despertó del sueño donde de nuevo tenía que luchar contra sus familiares. Se mantuvo muy quieta, estaba amaneciendo, lo primero que notó era un escozor enorme en la garganta, ¡necesitaba agua! Pero esa no era la mayor de sus preocupaciones, había gente que se acercaba hacia ella, ¿estaría segura en el árbol a plena luz del día?

- ¡Ya te tengo!- gritó la chica del distrito 2 llamada Clove, abalanzándose sobre su presa.

- ¡Por favor!- Rose no conseguía ver de quien se trataba.- ¡No por favor!- se agarró fuertemente al árbol y reprimió el fuerte impulso que tenía de defender a esa chica, luego pensó, que esto era la arena y estas era las reglas. Los otros tributos llegaron, Rose cerró los ojos, no quería escuchar los lamentos y sollozos de la víctima.

- Creo que ya está muerta.- dijo Cato.

- Todavía no ha sonado el cañonazo.- dijo la chica del 1, llamada Glimmer.

- ¡Remátala!- Cato daba órdenes, Rose estaba muy asustada, al menos tres tributos profesionales estaban debajo de ella.

- Ya voy.- Rose abrió mucho los ojos y casi se cae del árbol cuando reconoció la voz de Scorpius entre los tributos profesionales, ¡Scorpius! El corazón le dio un vuelco y la cruda realidad le sacudió, no tenía amigos allí dentro, Scorpius seguía su plan, nunca intentó ayudarla de verdad, ahora estaba con los profesionales, los más sangrientos de la arena. Rose se encontraba muy mareada, tanto que si no hubiera sido por que estaba sujeta al árbol con el cinturón, se hubiera caído, dio una vuelto e hizo mucho ruido, estaba segura que los profesionales la habían oído.

- ¿No habéis oído algo?- preguntó Clove.

- ¡Inspeccionar la zona!- ordeno Cato, parecía el jefe, los chicos se dispersaron, Scorpius se quedó en el lugar, mirando al suelo, encontró algo en forma de rayo, Rose se tocó el pecho, ¡el broche de su padrino! Scorpius inspeccionó la zona, miró al cielo, Rose se giró rápidamente pero estaba segurísima de que el rubito la había visto.

- ¿Encontraste algo?- pregutó Gimmer.

- Nada.- mintió Scorpius, si ellos supieran lo que tenían encima de sus cabezas...

Los tributos se fueron de allí, Rose se quedó tumbada varios minutos analizando la situación, Malfoy la había visto y no la había delatado, ¿por qué? ¿La protegía de verdad,o era parte de su plan? A la media hora decidió bajar del árbol. Su prioridad era buscar agua, tenía un poco de hambre asi que comió dos tiras de cecina, lo que le hizo recobrar fuerzas.

Siguió sin éxito el resto del día buscar agua desesperadamente pero no lo consiguió así que cuando suena el himno y proyectan la imagen de la chica a la que Scorpius remató, que al parecer, era del distrito 8, Rose su sube a un árbol, se mete en el saco y como la noche anterior se ata con el cinturón.

Se despierta a la mañana siguiente y el miedo que tenía a los profesionales no es nada comparado con la sed que padece. También tiene hambre pero no quiere comer, eso solo le dará más sed y llevando dos días sin beber, no significaba nada bueno. Recogió sus cosas, parecía que pesaran el triple, bajó del árbol, estaba débil y era un presa fácil, analizó sus opciones, podía morirse allí mismo de sed, podía seguir buscando agua, podía ir al lago de la cornucopia, esa idea la tentaba pero era demasiado arriesgada, podía... ¡Podía pedirle ayuda a Haymitch!

- Haymitch...- su voz era ronca.- Haymitch, agua, dame agua.- ¡Él podía conseguir que los patrocinadores la dieran agua! Pero el agua nunca llegó, ¿es que acaso no tenía patrocinadores? ¿Acaso era Haymitch el que no se los conseguía? Haymitch la odiaba, de eso estaba segura, ¿pero sería tan cruel de dejarla morir así?

No sabía si llevaba mucho o poco tiempo caminando, solo sabía que estaba agotada y que pronto caería al suelo debilitada. De pronto se le ocurrió la idea, ¿Y si Haymitch no le enviaba agua por qué estaba apunto de encontrarla? ¡Debía de ser algo así! Sacó fuerzas de donde pudo, casi arrastrándose iba por el bosque, en esos momentos hasta la pequeña Rue la podría matar a base de patadas si fuera necesario, no tenía fuerzas, dejó la mochila, y cayó derrumbada.

Cuando abrió los ojos estaba escondida entre plantas, Malfoy la tapaba la boca impidiéndola respirar.

- ¡Estate quieta!- susurró él, no la impedía respirar, lo que la impedía era a hablar, a chillar.- Cuando nos vallamos, anda veinte metros al este, encontrarás un riachuelo...

- ¡Scorpius algo por allí!- se oía la voz lejana de una chica, Scorpius se levantó y salió corriendo.

- Nada de nada, creo que se ha ido por allí, ¡es su ratro!- Scorpius los llevó en otra dirección. Rose no podía mantenerse más tiempo viva y salió en la dirección que le dijo Malfoy esperando que no fuera una trampa. No lo era, un riachuelo atravesaba el bosque, Rose se metió de lleno, con ropa incluida y bebió grandes cantidades, luego recordó, tenía que purificar el agua, fue a por la mochila, ahora se sentía más viva, la llevó hasta el riachuelo, sacó el yodo para purificarla, y las dos horas siguientes se las pasó allí.

Estaba segura que las cámaras la observaban, todo el mundo querría saber del doble juego de Malfoy, todo el mundo querría saber como se sentía Rose cuando él la había salvado por tercera vez en los juegos.