Crepúsculo no me pertenece, los personajes son de la magnífica Stephenie Meyer
........................................................................................................
Dakota del Norte (1948-1950)
Fue muy difícil nuestro asentamiento esta vez. Habíamos pasado 10 años entre gente como nosotros, sin tener que fingir nada, sin necesidad de ocultarnos. Y ahora volvíamos a ser la familia huraña que acababa de llegar a la ciudad. Estábamos acomodando nuestra nueva casa en "silencio", yo aún oía todos los pensamientos, que se tornaban tristes a menudo, de mi familia.
-De verdad siento que hayamos tenido que mudarnos.-me disculpé.
-No ha sido culpa tuya, hijo.-me consoló Esme.-No podías engañarte a ti mismo.
-Poder podías.-corrigió Rosalie.-Pero no habría sido lo correcto.
-No te preocupes, Edward. Nos acostumbraremos como siempre.-repuso Emmett.
Pero yo seguía pensando una y otra vez, que con todo el mundo que había visto ya, si no la había encontrado quizá no existiera, o ¿cuánto tiempo tendría que esperarla?
Mi familia se hizo a la nueva casa, pero a mí me costó mucho más que en las otras ocasiones. Ellos intentaban animarme, pero con pocos resultados. Emmett llegaba en muchas ocasiones con grandes planes de caza. En los otros lugares que habíamos vivido la caza no daba mucho para la imaginación, ciervos, gamos, algún alce...Pero al mudarnos allí descubrí lo que era enfrentarse a un puma, y después de los combates su sangre sabía aún mejor.
Un día Emmett y yo decidimos alejarnos un poco más de casa, para explorar algo más de fauna, además mi hermano quería encontrar algún oso. Cuando nos topamos con una joven pequeña, con aspecto de duendecillo, de pie frente a nosotros. Era fácil reconocer su esencia de vampiro, pero no nos colocamos en posición de lucha, nos sentíamos muy calmados, además ella no mostraba signo alguno de ir a atacarnos. Allí había alguien más, lo olía, lo sentía, y lo escuchaba.
-Hola, Edward, Emmett.-saludó la chica. Mi hermano y yo nos miramos atónitos.-Yo soy Alice, y él es Jasper.-señaló al muchacho que salió de entre los árboles.
-¿Qué hacéis aquí?-preguntó Emmett.
-Os estábamos buscando.-reconoció ella. Podía leer su mente, lo que decía era cierto. Entonces pude ver una imagen de mi familia en su cabeza y ellos estaban con nosotros.
-¿Nos hemos visto antes?-pregunté aunque sabía la respuesta de antemano, no los habría olvidado.
-No, pero yo a vosotros sí.-repuso ella.-Jasper y yo estamos buscando un nuevo estilo de vida, el vuestro. Así que querríamos sumarnos a vuestro aquelarre.
-No somos un aquelarre, sino una familia.-la corrigió Emmett.
-Aún mejor.-la chica se mostraba muy emocionada.
-Alice, no te precipites.-la advirtió Jasper.
Entonces me percaté realmente de su presencia, había permanecido en silencio todo el rato. Aquel muchacho estaba cubierto de cicatrices, se notaban las marcas de los dientes por toda su piel, ¿qué le había ocurrido a Jasper?
-Nuestras vidas necesitaban un cambio, los humanos ya no son una caza que consideremos adecuada. Y supe que vuestra familia llevaba este tipo de vida. No hemos encontrado nunca algo así, sois los únicos que podéis ayudarnos a cambiar de hábitos.-explicó Alice.
-A ver si lo he entendido.-comencé.-Queréis comenzar la caza de animales y para preparar vuestro autocontrol, habéis buscado a una familia que ya conocía esta vida, ¿no?-pregunté. Ellos asintieron.-Pero, ¿cómo nos habéis encontrado?
-Yo tengo un don, igual que tú Edward.-respondió Alice.-Puedo ver el futuro, y ahora estoy viendo el nuestro con tu familia.¿Puedo conocer al resto?-preguntó emocionada.
Emmett y yo nos miramos incrédulos. Pero a través de los pensamientos de la pareja supe que no mentían ni tenían intención de hacernos daño. Les llevamos a casa donde mi familia se mostraba atenta a oler dos nuevas esencias.
-Os presento a Alice y Jasper.-les presenté.
-Hola Carlisle, Esme y Rosalie, un placer conoceros.-aplaudió el duendecillo. El muchacho a su lado hizo un gesto con la cabeza a modo de saludo.
-Hola.-saludó confuso Carlisle.
"¿Qué es esto, Edward?"-pensó Carlisle.
-Si te dijera que son una pareja de vampiros que quieren cazar animales a partir de ahora y necesitan nuestra ayuda para controlarlo, ¿me creerías?-le pregunté.
-¿Nos estás vacilando?-preguntó Rosalie.
-No, es todo cierto.-corroboró Alice.-¿Cuál será nuestra habitación?
Todos nos quedamos en silencio, atónitos y confusos.
-Alice, por favor, tranquilízate.-la aconsejó su pareja.-Aún ni siquiera nos han aceptado.
-Claro que estáis aceptados.-replicó Esme contenta. La emocionaba la idea de tener nueva gente en casa, nuevos "hijos".-Os buscaremos una habitación.-se volvió hacia Carlisle por si se había precipitado.
-Me parece bien.-contestó él.-Pero, me gustaría saber algo, ¿cómo habéis llegado hasta la conclusión de que sería mejor cazar animales?
-Porque nos dolería llevar en nuestra cabeza la muerte de todas esas personas durante el resto de nuestra existencia.-respondió Alice, y en ese momento me recordó a aquella niña de Nueva York.
-Creo que esto será muy interesante.-comenté. La pequeña se giró hacía mí.
-Tú y yo seremos grandes hermanos.-me aseguró ella, yo hice una mueca. Entonces me mostró una imagen en la que salíamos ella y yo, jugábamos al ajedrez mientras sonreíamos. Era una gran sonrisa la que recorría mi rostro, desde que volvimos de Denali yo no había sonreído así.-Es difícil dudar de ello cuando lo ves tan claramente, ¿verdad?-me sonrió ella.
BBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBB
Bueno ya están aquí Alice y Jasper que sé que algunas les esperabais, espero que os haya gustado. Si no es demasiado pedir dejadme un review ^^
