Anclado a tierra
Capítulo 9
Abrí los ojos con pesadez, aún seguía durmiendo entre mis brazos mi hijo. Le acaricié su cabello revuelto y reí al ver que tenía un par de trencitas en su cabello, al igual que las que había tenido yo hacía ya mucho. Esas trencitas siempre me las había hecho Astrid, por ello ya no las tenía. Por qué me había marchado, dejándola atrás.
Suspiré, levanté la mirada y me sorprendí al ver ahí a mi esposa, estaba tumbada en la cama y me miraba.
-¿Tiene dos trencitas? -susurré para no despertar nuestro hijo.
-Me gustan las trenzas, ya lo sabes -me susurró y ambos sonreímos.
Besé la cabecita de mi hijo, quería guardar en mis recuerdos ese momento en el que estábamos los tres juntos, sin preocupaciones, solo nosotros tres como si fuéramos una familia de verdad.
-¿Lo quieres? -me preguntó mi esposa.
-Mucho. Muchísimo. Él es... implesionante -imité la voz de mi hijo, bueno lo intenté e hice reír a Astrid, pero a pesar de ello rodó una lágrima por su mejilla.
Alcé mi mano hasta ella y sequé su lágrima. Con cuidado solté a nuestro hijo y me incorporé para llegar hasta ella y besarle en la frente.
-¿Por qué Hiccup? ¿Por qué? -me preguntó y sentí como mi corazón se hacía añicos. Esa era una buena pregunta ¿Por qué le había hecho daño a ella que era la persona más importante en mi vida?
-No lo sé... no sé porqué. Las excusas no sirven ahora, que me doy cuenta de tantas cosas -apoyé mi frente en la de ella y cerré los ojos. Arrepentimiento era poco para expresar lo que sentía en ese momento.
-Siento haberte dicho que prefería que estuvieras muerto Hiccup... yo.
-Lo sé... sé que fue el dolor el que te hizo decir todo aquello y si realmente lo sentiste así, me lo merecí.
Me hubiera gustado seguir hablando con ella, pero Hiccup, comenzó a moverse alertándonos a ambos y haciendo que nos separáramos y volviera a mi lugar al lado de mi hijo.
-Hiccup -me llamó mi hijo cuando abrió sus ojitos -¿dónde?
-Estamos en tu casa -le susurré y le acaricié el pelo.
-Mami -llamó también a su madre, al ver que estaba en el otro lado.
-Aquí estoy cariño -le sonrió con dulzura.
Él nos sonrió a ambos, se levantó, primero fue a darle un beso a Astrid en la mejilla y después fue hacía mi para abrazarme y yo una vez más ese día lo envolví con mis brazos y él rió.
-¿De que te ríes? -preguntó mi esposa.
-Me gustan los abrazos de Hiccup.
-Entonces lo haré una y otra vez hasta cansarme -lo apreté contra mi pecho y le hice cosquillas. Mi pequeño siguió riendo, ahora con más fuerza.
Si eso era lo que significaba tener una familia, me gustaba. Y solo me arrepentía de haber perdido los primeros años de vida de mi hijo.
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Hacía ya una semana desde que Hiccup volvió a estar con nosotros en Berk y desde que había llegado había vuelto distinto. Parecía que realmente quería arreglar el daño que hizo.
Cuidaba a nuestro hijo, trabajaba con Gobber, me ayudaba en las tareas como jefa de la aldea, salía a volar con Toothles, parecía el mismo Hiccup de siempre, solo que ahora no estaba cansado o frustrado. Parecía feliz.
-¿Estáis trabajando duro chicas? -les pregunté a nuestras invitadas que estaban ayudando arduamente en la labor de arreglar su barco. Parecía que la avería era mayor a lo pensaban y por ello aún seguían con nosotros y a pesar de ser unas revoltosas, se comportaban muy bien con los aldeanos de Berk incluso habían ayudado con el trabajo diario.
-Si, parece que ahora ya está casi acabado -Rose se secó el sudor y se acercó hasta mí -debemos agradecerte a ti y a todos por la ayuda prestada.
-Nos alegra teneros aquí. A pesar de que al principio no me disteis buena impresión. Sois unas buenas chicas y os perdono por haberme dado esa bebida maldita que me dio un buen dolor de cabeza.
-Lo siento. Pensé que resistirías más -rió divertida.
-Soy madre y jefa de la aldea, quizás si hubierais aparecido unos cuantos años antes -reímos juntas.
-¿Qué tal te va con Hiccup? ¿Todavía tienes un par de días hasta que nos vayamos, por si decides huir con nosotras -me guiñó un ojo.
-Nos queremos, pero aún hay mucho dolor en mi corazón. Aún sigo temiendo que se agobie con el trabajo otra vez y se marche. O vuelva a escuchar algo sobre un nuevo dragón... es complicado.
-¿por qué no le pones una prueba?
-¿Una prueba? -pregunté, no entendía bien a qué se refería Rose.
-Un cebo, para ver si de verdad él no va a volver a marcharse. Si quieres puedo ayudarte. Puedo decirle a Hiccup que he escuchado a unos pescadores sobre un nuevo dragón, algo que lo atraiga mucho y así puedes ver si realmente él volvería a marcharse o no.
-Pero eso sería una mentira Rose. No me gusta esa idea.
-Bueno si cambias de opinión avísame.
Ambas miramos al cielo al escuchar un sonido para nosotras ya familiar.
-Señoritas ¿habían pedido los materiales que les faltaban? -Hiccup iba montado en Toothless, el dragón llevaba en sus patas. una gran cesta cargada.
-¡Ese es mi Hiccup! -exclamó Rose.
Hiccup descendió con Toothles en el barco y descargamos los materiales para que las chicas junto a Gobber y él pudieran seguir con el arreglo del barco.
Hiccup y yo teníamos aún nuestra charla pendiente, pero entre el trabajo y las interrupciones, eso unido a que parecía que ninguno de los dos aún quería hablar de todo lo que teníamos que tratar, había hecho que ya lleváramos una semana con esa charla pendiente.
Deje el trabajo del barco, para centrarme en el mío propio como jefa. Tras una mañana de arduo trabajo volví a pensar en lo que Rose me había ofrecido. Era cierto que día tras día que pasaba temía que Hiccup se marchará, pero tenderle una trampa, sería cruel. Pero pudiera ser que así me quedara tranquila.
Mi cabeza era un caos, mi cabeza decía que cediera a la ayuda de Rose, pero mi corazón me decía que eso no estaba bien. Mis pensamientos se esfumaron al ver a Heather vomitando en un árbol. Me acerqué rápidamente a ella.
-¿Estás bien?
-Si, solo me ha sentado mal el desayuno. Ya me siento mejor.
Iba a seguir preguntándole, pero llegó Ruffnut junto a nosotras y no llevaba a los niños.
-¿Y los niños?
-Con Fishleg en la academia ¿Y él padre del año?-me preguntó mi amiga, ahora llamaba así a Hiccup.
-Esta mañana estaba ayudando a Rose con el barco.
-¿Y la relación papi, mami? -preguntó pícara Heather.
-Bueno, hay mucha tensión entre nosotros -las tres comenzamos a pasear tranquilas.
-Pues se os ve como dos adolescentes enamorados -apuntó Ruffnut.
-Puede, pero hay muchas cosas que aún no hemos hablado. Y eso hace, que estemos tensos. Yo aún sigo temiendo que vuelva a marcharse.
-¿Y si le tiendes una trampa? -preguntó Ruffnut y sabía que lo decía enserio.
-¿Tú también? Rose me ha dicho lo mismo. No creo que esa sea la mejor manera.
-Astrid tiene razón, esa no sería una buena solución, ya que cuando Hiccup se entere de que le has tendido una trampa, no confiará en ti. Eso solo puede empeorar la relación -menos mal que tenía una amiga normal y razonable como Heather.
-Pero entonces nunca volverás a confiar en Hiccup, siempre tendrás ese miedo. Si cambias de idea dímelo y te ayudaré -Ruffnut seguía siendo una gran bromista en su interior, pero a pesar de eso ella tenía razón en que puede que siempre tuviera ese miedo y de que por culpa de lo ocurrido no volviera a confiar en Hiccup como antes. Era el padre de mi hijo y desconfiaba de él. Esa no era mi idea para mi vida con Hiccup.
-No, lo creo. Si habláis, dejáis todo claro y Hiccup te expone cada detalle del porqué de su huida podréis solucionarlo sin problemas -le siguió Heather.
-Me parece que las dos tenéis razón. Tengo que pensar bien las cosas.
-Y a parte de todo este drama ¿Ya has probado a papi? -Ruffnut me dio unos codazos y me guiñó el ojo.
-¿A qué te refieres?
-¡No te hagas la tonta Astrid! Hiccup ha vuelto más guapo ¿Verdad?
-Si, ha vuelto más guapo, más alto... más fuerte -me sonrojé al recordar a mi marido sobre todo su pecho que estaba mucho más fuerte y que desde que llegó lo había visto dos veces sin camisa y ese recuerdo hacía que su cuerpo ardiera en deseo.
-Por tu cara. No, no has catado a papi.
-¡Pues claro que no Ruff! Estoy enfadado con él. Qué parezca un dios a mis ojos no va a hacer que me entregue a él -me sonrojé aún más, si es que eso fuera posible.
-Bueno, también puedes dejar de lado los problemas y darte un momento de relax -ahora es Heather la que me da codazos y no puedo creer que sea Heather la que me diga esto. Si ella era mi amiga razonable.
-¿Tú también Heather? No puedo hacer eso. Aunque quiera, además ¿Qué pasa si me quedo embarazada? No quiero que eso pase.
-Sabes que con las pociones de Gothi es casi imposible que eso pase -sentenció Ruffnut.
-Si, casi imposible -rió nerviosa Heather y ambas la miramos parándonos de golpe.
-Heather ¿Tú?...
Oímos un dragón volando cerca a nosotras y las tres nos volvimos, para ver a Valka que descendía, la mujer se bajo de su dragón.
-Astrid te he estado buscando -Valka llegó hacia donde estábamos nosotras -Ya tengo el inventario de los dragones al completo y me ha costado lo mio. Los dragones son más revoltosos que mi nieto -rió la mujer -¿Os ocurre algo? Parecéis serias.
-Nada, es solo que le estábamos diciendo a Astrid que se relajará y probará a papi -Habló Ruffnut y casi le hago picadillo con mi hacha ¿Cómo podía ser tan irrespetuosa y decir algo como eso a la madre de Hiccup?
Valka rió divertida y más aún al ver mi cara toda sonrojada. Algunas veces odiaba la sinceridad de Ruffnut y sobre todo su facilidad para hablar de ciertas cosas con tanta naturalidad.
-Tranquila cariño -Valka rodeó mis hombros -es normal ¿Está guapo verdad?
-¡Valka tu también! -me alejé de esas tres locas, aunque me siguieron hasta llegar a la academia.
Al llegar vimos que estaban Hiccup y Eret entrenando, o eso parecía, pero la verdad que para ser un entrenamiento, estaban algo acalorados y parecían furiosos.
-¿Snotlout ha pasado algo entre esos dos? -le pregunté a mi amigo.
-¿Si?... ¿No?... realmente no lo sé. Solo sé que cuando llegamos y decidimos entrenar un poco esos dos se miraron y comenzaron a darse de golpes y ahí siguen.
-¿No se harán daño verdad? -preguntó Valka algo preocupada.
Yo también estaba preocupada, ya me había dado cuenta de que entre Hiccup y Eret había algo de tensión entre ellos. Pero no entendía esa actitud.
Aunque me sorprendía, Hiccup realmente se había vuelto muy fuerte. Eret era mucho más musculoso que Hiccup, pero se veía que eso ahora no era una desventaja para Hiccup, ya que era muy rápido y ágil.
Me fijé en que mi marido se había quitado su peto de cuero, seguramente para poder moverse con más facilidad y llevaba su camisa roja suelta. Esa que deseaba arrancársela del cuerpo.
Negué con la cabeza, ese no era el momento adecuado para pensar en esas cosas. Pero es que al ver a mi marido, así tan fiero me estaba haciendo perder la cordura.
-¿Qué mujer puede resistirse a un hombre bien sudoroso después de una batalla? -me susurró Ruffnut y me sonroje hasta las orejas.
-¡Ruff! -le regañé.
Mi voz hizo que Hiccup se distrajera por unos segundos que Eret tomó ventaja para golpearle en el costado haciéndolo caer al suelo. Eret se preparó para volver a golpear a Hiccup, puño en alto estaba a punto de golpearle, cuando Hiccup rodó y se volvió a levantar del suelo. Mi marido se dispuso a atacar a Eret nuevamente.
Había algo personal entre ellos dos, estaba más que claro. Hiccup logró darle una patada en el estómago haciendo que Eret se quejara.
-Hay que pararlos -Snotlout me miró y yo asentí -yo lo he intentado, pero no me han hecho ni caso.
-Esta bien, lo haré yo.
Me acerqué con cuidado hasta el centro de la arena, pero los dos estaban absortos en su propia batalla que no me vieron. Bueno era el momento de que la jefa ordenara.
-¡Parad! -No me hicieron caso, ninguno de los dos y seguían empecinados en su batalla.
-¡A por ellos Astrid! -me animó Ruffnut.
-¡He dicho que paréis de una vez! -chillé furiosa por la actitud de ambos. Pero nada. Así que tendría que tomar medidas desesperadas antes de que se hicieran daño de verdad.
Aproveché que se habían separado un poco, para ponerme en medio de ambos, pero parecía que esta había sido una medida bastante desesperada ya que ambos volvían a atacarse y yo estaba en medio.
El primero en reaccionar fue Hiccup que me abrazó fuerte y me volteó ya que Eret iba puño alzado y parecía no poder parar. Por lo que estrelló su puño en la espalda de mi marido, fue fuerte, ya que le sacó todo el aire de los pulmones.
-¡Hiccup! -me alarme, ya que parecía que le costaba respirar. Lo tomé de las mejillas y lo hice que me mirará.
-Es... estoy bien -parece que volvió poco a poco a recobrar el aliento.
Rodee su cuello con mis brazos y lo abracé con fuerza, me había dado un buen susto. Hiccup me rodeo la cintura y me abrazó con fuerza por unos segundos, hasta que yo me separé.
-¿Se puede saber que estáis haciendo? -pregunté enfadada.
-Solo entrenamos -respondió Eret.
-¿Entrenar? Eso no era entrenar. Parecía una pelea real.
-No lo era -volvió a defenderse Eret -es solo que los hombres lo hacemos así.
-¿Los hombres? -eso me enfureció bastante. Era la primera vez que Eret me desprestigiaba por ser mujer -Es la última vez que me tratas como a una idiota Eret ¡No soy imbécil! -chillé y lo encaré -Cuando se entrena no se hiere. Y por tu ojo veo que no es un simple entrenamiento -me fijé en su ojo hinchado.
-Hay veces que necesitamos desahogarnos.
-¡Entonces no es un entrenamiento! -le golpeé en el pecho con el puño cerrado.
-Lo siento no debí hablarte así -se disculpó, pero yo seguía enfadada con ambos.
-Astrid -mi marido me tomó de la mano y me alejó de Eret -puede que al principio fuera un entrenamiento, pero... se nos hizo una batalla más personal a medida que golpeamos y se nos fue un poco de las manos.
-¿Un poco? -le acaricie la mejilla arañada, le sangraba un poco -¡Los niños son más civilizados que vosotros y ellos se dejan llevar por lo que sienten, sin más! Estoy decepcionada con los dos. Y espero que esto no vuelva a ocurrir, bajo ningún concepto.
Ambos se miraron por unos segundos, antes de bajar la cabeza derrotados. Al final parecían realmente arrepentidos por lo que habían hecho.
-¿Alguien puede traer el botiquín? -suspiré. Tenía bastante con los niños pequeños, como para estar pendiente de que no se mataran Hiccup y Eret.
-¿Me vas a curar? -preguntó esperanzado Hiccup.
-Que te cure tu madre -le respondí más que molesta.
Valka trajo el botiquín y me dio una botellita con el desinfectante y algodón con un "cura a Hiccup que yo curaré a Eret". Mi marido sonrió triunfal, sabía que mi suegra lo había hecho a propósito. Una madre hace lo que sea por su hijo y ahora yo lo entendía perfectamente.
-¿Me agacho? -me preguntó Hiccup divertido. Él también se había dado cuenta de que ya era mucho más alto que yo.
Le dí un golpe en el costado y él se quejó mucho más de lo que esperaba.
-Lo siento -dijo un divertido Eret. Parecía que el causante de ese dolor había sido culpa de Eret.
Le levanté un poco la camiseta, para ver el costado de mi marido amoratado e hinchado. Eso me hizo enfadar más aún. Suspiré una vez más, no entendía esa actitud infantil, entre ellos dos.
-Tendrás que ir a que te vea Gothi -Le toqué con cuidado y él se quejo. Su piel estaba algo húmeda por el sudor. Me sonrojé un poco, ya que me dí cuenta de que estábamos delante de todos. Pero estaba preocupado por él. Le baje la camisa y me centré en la herida de su mejilla. Eché un poco del desinfectante y estampé algo brusca el algodón sobre su mejilla, haciendo que se quejara.
-También tendrás que revisar que en su espalda no tenga otro golpe -me aconsejó Valka -le ha golpeado muy fuerte.
-Dos golpes y yo solo uno. He ganado -rió Eret ¿Iban a seguir con eso?
-Pero mi cuidadora es más guapa. Ganó yo.
-Esta bien ¡Se acabó vosotros dos! ¿Voy a tener que trataros como a los niños pequeños? Pues eso haré. Mañana vosotros dos vais a limpiar toda la caca de dragón de cada rincón de Berk.
-¿Estás de broma? -preguntó Eret y se quejó cuando Valka le dio con el desinfectante en una de sus heridas, parecía que mi suegra se estaba tomando su pequeña venganza contra Eret por golpear a su hijo.
-No es una broma. Os estoy tratando como a los niños y cuando ellos se portan mal, limpian la caca de dragón. Por ello vosotros dos mañana vais a formar un buen equipo y limpiaréis toda la caca de dragón acumulada. Y hace tiempo que no se limpia, así que tendréis para un buen rato.
-Pero mañana tengo que ayudar a las chicas con el barco -se quejó también Hiccup.
-Y yo tengo que hacer la ronda de reconocimiento.
-Y también lo haréis. Realizaréis vuestras tareas y después de eso limpiareis la caca , lo quiero todo limpio y me da igual lo que tardéis -me crucé de brazos y ninguno volvió a rechistar. Mi palabra era la ley y ahora los machos que se pegaban eran dos idiotas calladitos y magullados.
-Me resulta tan gracioso que tú, justamente tú Astrid, les regañes por pegarse, cuando de pequeña eras una fiera que le gustaba las batallas cuerpo a cuerpo -Snotlout rió, pero se calló al ver el mi rostro enfadado.
-¿Quieres ayudarlos a limpiar caca de dragón Snotlout? -le amenace.
-Para nada jefa.
Miré a Hiccup y Eret con una sonrisita algo idiotas por lo que había dicho Snotlout. Era cierto de pequeña era mucho más fiera que ahora, pero nunca dañe de tal manera a mis amigos y compañeros, solo les hacía pasar un poco de dolor, pero nunca había llegado a tales extremos.
Los niños entraron en la academia junto a Fishleg. Nuestro amigo regordete les había dado una vuelta a los niños en los dragones. Iban entre Stormfly, Toothles y Meatlog.
Mi hijo y Tirsh salieron corriendo al ver a Hiccup herido, preocupados por el estado de su nuevo amigo.
-¿Qué te ha pasao Hiccup? ¿Quién ha osado golpear tu bello rostro? -Hiccup tuvo que agacharse porque los niños lo querían abrazar.
-Bueno, es una larga historia.
-¿Tío Eret tú también? -preguntó mi hijo, pero no soltaba a su padre.
-¡Eso niños es lo que pasa cuando dos hombres se comportan como si fueran unos bebés! -les informé, querían que me escucharan y aprendieran una lección.
-¿Te has peleado con Eret? ¿Has ganado tú? -preguntó la niña.
-¡No ha ganado, ninguno de los dos! -alcé la voz haciendo que los niños me escucharan -Entre amigos y compañeros no debemos pegarnos como salvajes. Entrenamos duro, para hacernos fuertes, pero no herimos con quien es y seguramente será alguien que nos ayude y proteja, porque todos somos de la misma tribu. Y por lo que han hecho están castigados.
Los niños se rieron a carcajadas de los dos adultos y yo me reí con ellos. Ahora que había pasado la tensión del momento, era más fácil, ver la parte divertida de todo ello.
Cuando los niños dejaron de reír les comenzaron a contar cómo había sido su día, estaban muy entusiasmado por su paseo en dragón, aunque no habían levantado el vuelo.
-Creímos que habíamos encontrado una nueva especie de dragón -hablo Fishleg y parece que Hiccup reaccionó y miró a su amigo, con ese brillo en los ojos. Le entusiasmaba la idea de descubrir cosas nuevas, eso siempre sería así.
-¿Y? -le insistió, estaba deseando de escuchar el final.
-Nada nuevo -le respondió mi hijo mientras le acariciaba la mejilla rasguñada.
-Que pena. Hubiera sido interesante que hubiera una especie nueva -Y ahí estaban mis mayores temores. Hiccup, siempre sería Hiccup y él amaba el descubrir cosas nuevas.
Recordé el ofrecimiento de Rose y Ruffnut, el de ponerle una prueba a mi marido. Un cebo que fuera tan irresistible para él que se decidiera de una vez, en que era lo que quería hacer si seguir siendo un explorador del mundo, o mi marido y padre de nuestro hijo ¿Qué voy a hacer? me pregunté una y otra vez.
Continuará.
Hola, esta vez me tardé menos n.n
Pelea, pelea! Ahora todas odiamos a Eret por pegar a nuestro guapo Hiccup XD Trish incluida. Bueno ha quedado en el aire la decisión que tendrá que tomar Astrid para volver a confiar en Hiccup ¿Le tenderá una trampa? Me gustaría que me contarais lo que os gustaría que pasara n.n
Muchas gracias a los seguidores y favoritos! y a los review!
Codry16: jajaja bueno ya queda poquito para el primer lemon n.n y Eret bueno digamos que intentará seguir con Astrid, pero ya ves que Hiccup luchará por lo que es suyo XD
DragoViking: jajaja XD Eret es un guerrero, así que será un poco cabezota, pero Hiccup no lo va a deja que haga lo que quiera.
maylu-liya: A mi también me dió pena Eret, es un personaje que me gusto en la película y me gustaría saber más de él. Y tranquila aún le queda a Hiccup más para poder volver a tener la confianza de Astrid n.n
Airi: Me pasó igual y solo pienso en qué nos van a dejar para la tercera película TTwTT A mi también me gustaría que pusieran a un mini Hiccup en la tercera película n.n El personaje de Ruff es que ha ido evolucionando mucho en la serie, es muy loca, pero cuando se pone seria es muy madura, por ello quería ponerla más madura y sobre todo que ya no es una niña. Y Eret, lo puse así, porque básicamente quería que Hiccup sintiera que puede perder a Astrid por alejarse de ella y como en la mayoría de fanfics lo ponen como que le gusta Astrid, pues seguí la corriente jeje XD Sé que me sigues desde el principio y me alegra tanto, tanto, tanto, que te guste lo que escribo! Eres un sol! :)
Gracias a todos los lectores!
