El correcaminos

Autor del Fanfic:Gale el Remolino.

Autor del anime:Masashi Kishimoto.

Anime/Manga:Naruto.

Aviso:Número de capítulos sin definir. Ranking M. (Al fin lo cambio, siempre se me olvida)

Disclaimer:Los personajes, espacios y demás elementos de Naruto no me pertenecen. Por ello, no cobro por hacer esta historia, si no que escribo para el disfrute propio y ajeno.

Arritmia

Minato se levantó pesadamente de la cama. Estaba demasiado caliente y eso le molestaba. Se metió en la ducha para refrescarse un poco. No era la primera vez que tenía esa clase de sueños, pero si era la primera que podía sentir tan profundamente sus emociones. De hecho, pareciese que realmente había ocurrido si no fuera porque era consciente de que se acababa de despertar. Se miró en el espejo tras salir de la ducha, a pesar de que siempre se había sentido orgulloso de su propio cuerpo, ahora sentía una profunda vergüenza al mirarse en el espejo. Comenzó a tener frío, por lo que se volvió a meter en la cama. Entonces sintió un bulto caliente.

¡Kurama! –Llamó de repente.

El bulto pegó un brinco bajo las sábanas y salió a la superficie.

¿Cómo has subido? –Se preguntó, más que a la zorra, a él mismo.

Minato bajó las escaleras, el mueble seguía allí. Kurama debió de haberlo saltado. Regresó a su cuarto y cogió a la zorra en brazos, la bajo y la dejó al otro lado del mueble. Cuando se dispuso a subir de nuevo, un pequeño obstáculo negro se interpuso entre sus piernas y lo hizo saltar. Minato abrió los ojos tanto como pudo y cogió a la zorra.

¿No tendrás poderes? –La preguntó.

Kurama miró al joven como si no entendiera y giró la cabeza, luego le dio un lametazo en la cara a Minato.

No te voy a dejar subir. –Le dijo el chico. Cogió a la zorra y la dejó en su cama. Luego volvió a saltar el mueble y dirigió la mirada hacia atrás, Kurama lo miraba como si esperara a que éste dejara de hacerlo para volver a seguirlo. –¡Quédate ahí! –Le ordenó.

La zorra no se movió en toda la noche, pero tampoco lo hizo por la mañana, por lo que Minato la llevó a un veterinario.

Kushina se levantó con el sol de la mañana, miró su reloj y se asustó. Era demasiado tarde, Mikoto se enfadaría con ella. Se levantó y se duchó lo más rápido que pudo para luego salir por la puerta con una tostada en la boca.

¡Llegas tarde! –Comentó Mikoto al verla llegar.

¡Lo siento! –Se disculpó la pelirroja. –Me he quedado dormida. –Añadió.

Mikoto suspiró.

No tienes remedio, Kushina. –Dijo la chica. –Vamos.

Las dos amigas se dirigieron hacia la parada del autobús y se subieron al primero que pasó. Tras un buen rato de viaje, terminaron en las piscinas públicas.

Vuelve a recordarme que es lo que estoy haciendo aquí. –Dijo Kushina.

Nadar Kushina, nadar. –Dijo Mikoto mientras agarraba a su amiga del brazo y la arrastraba dentro.

Las dos chicas se cambiaron en los vestuarios y salieron a la piscina. Kushina se zambulló en el agua nada más entrar.

Pues no tenías ganas ni nada. –Comentó Mikoto con ironía.

Es que hace calor. El bus era un auténtico infierno. –Dijo Kushina para luego ponerse a bucear.

Pero ten cuidado. –Le avisó Mikoto. –Has venido a nadar, no a morirte.

Kushina salió del agua.

Tampoco te pases. –Recriminó la pelirroja a su amiga.

Que yo sepa, el año pasado tuvo que sacarte el socorrista. –Mikoto hizo énfasis en su frase moviendo las cejas.

Eso fue un accidente. –Se excusó Kushina.

Pues rezo por más accidente como esos y que esta vez el socorrista no tenga novia. –Gritó Mikoto a pleno pulmón.

¡Mikoto! –Regañó su amiga.

Las dos chicas comenzaron a nadar y a jugar en la piscina.

Mientras tanto, en el veterinario, Minato se desesperaba por que Kushina o Mikoto cogieran el teléfono.

Por favor, contestad. –Suplicó en un susurro casi inaudible.

¿Minato? –Llamó el veterinario.

¿Sí? –Minato se giró, con el móvil en la oreja, para coger un medicamento.

Tres veces al día, no te olvides.

Gracias. –Dijo Minato mientras llegaba al límite de su paciencia.

Ójala cualquiera de la dos chicas cogiera el teléfono cuanto antes. Kushina debía de saber una cosa.

Kushina, ¿no te está sonando el móvil? –Preguntó Mikoto, una vez ya en los vestuarios.

Kushina abrió la bolsa donde traía la toalla y la ropa. Cogió el móvil y comprobó las llamadas perdidas.

Es Minato. –Dijo.

Y lo llamó.

¿Minato? –Preguntó Kushina cuando este hubo cogido el teléfono.

¡Kushina! ¡¿Dónde estás?! –Preguntó el rubio. La chica tuvo que apartar el aparato de su oreja para no quedarse sorda.

En los vestuarios. –Contestó. –¿Qué ocurre?

¡Ven a mi casa ahora mismo!

¿Qué es lo que pasa? –Insistió Kushina.

¡Es Kurama!

Kushina no necesitó más respuestas, agarró a Mikoto del brazo y la obligó a apurarse.

¡Espera, Kushina! –Intentó explicar Mikoto.

¡No hay tiempo! –Gritó esta.

¡Tengo un amigo que te puede llevar! –Gritó la chica de nuevo.

Poco después, tras la llamada, una moto se paró delante de las dos chicas y el dueño le tendió el casco.

¿La borde? –Preguntó el motorista.

¿Eh? –Mikoto miró a Kushina y luego al conductor. –¿La conoces? –Preguntó.

Del autobús. –Dijo el chico. Se quitó el casco, era Yahiko.

¡No hay tiempo! –Cortó de repente la pelirroja mientras se subía detrás de la moto. –¡Acelera! –Ordenó.

Yahiko así lo hizo y poco después su moto comenzó a subir por el camino de tierra de la montaña hasta que llegó a un punto donde no podía continuar. Kushina se bajó y reanudó la marcha a pie.

¡No vayas tan rápido! –Dijo Yahiko intentando seguirla el ritmo.

¡Tengo que correr! –Gritó Kushina.

Poco tiempo después, llamaron a la puerta de Minato y éste la abrió. Kushina se encontraba sacando la lengua, con cara de sueño y respirando forzosamente, Yahiko la llevaba a espaldas.

Parecía muy decidida. Pero a los seis segundos se ha venido para abajo, ¿es normal? –Preguntó muy sorprendido.

Minato dejó pasar a los dos chicos.

¡Kurama! –Llamó la chica.

Ahora intenta dormir, ya la he dado su medicina. –Dijo Minato.

¿Qué medicina? –Kushina se acercó casi a rastras por el suelo, hasta alcanzar la cama de la zorra.

Kurama –Comenzó a decir Minato. –tiene un problema grave de corazón.

Kushina abrió mucho los ojos mientras tocaba a la zorra, esta abrió los ojos, que permanecían cerrados hasta hacía poco, y empezó a lamerle la mano.

¿Qué problema tiene? –Preguntó la chica.

Arritmia. –Dijo Minato con simpleza.

¿Pero cómo? –La chica quería ponerse a llorar, Kurama parecía muy débil. –Si ayer estaba bien.

Es posible que no se haya manifestado hasta ahora. –Intervino Yahiko. –Las arritmias pueden darse por diversas causas, bien es posible que el impulso eléctrico que mueve el corazón sea insuficiente, o bien y que lo esté provocando en el órgano erróneo, y por consiguiente que el corazón no bombee la suficiente sangre.

Yahiko se acercó a Kushina y probó a acariciar a Kurama. La pequeña zorra se dejó, sin mover ni un solo músculo.

Está muy débil. –Dijo Yahiko.

El médico me ha pedido que la medique tres veces al día. Además, deberé llevarla al veterinario más seguido para próximas revisiones. –Dijo Minato. –El veterinario me ha dicho que lo más probable es que jamás pueda incorporarse a la vida salvaje después de esto. Tendremos que cuidarla todo el rato a partir de ahora.

Kushina no podía sentirse feliz con la noticia. Estaba destrozada.

Entiendo. –Dijo la chica.

Minato se sentía mal. Pero no podía hacer otra cosa.

Oye, Minato. –Comenzó a decir Kushina.

¿Qué quieres? –Él sabía que Kushina se sentía muy mal en aquellos momentos, por lo que intentaría que se sintiera lo mejor que pudiera.

¿Puedo quedarme a dormir aquí? –Dijo mientras acariciaba el pela de la zorra sin dejar de mirarla.

Y Minato no supo que contestar. Podría haber dicho que sí. Pero tras el sueño de aquella noche, dudaba seriamente sombre lo que podría acontecerle en esta.

Adelanto:

Kushina se queda a dormir en casa de Minato. Minato, por su parte, hará un enorme esfuerzo por que eso no lo trastorne. ¿Conseguirá elñ rubio levantarse sano y salvo por la mañana… si es que duerme?

Próximo episodio (Lunes: 30 de Mayo):

Quien sabe…

Comentarios:

… Nada que añadir… Solo que hasta aquí me he quedado sin ideas, así que si queréis sugerir algo…

En fin. ¿Merezco review? ¿Aunque sea para criticar? (Ojitos kawai)

¡Venga, hasta luego lectores!

Rincón de las sugerencias:

Aquí colocaré posibles sugerencias vuestras que hagan la historia más interesante.

¡Así que ya sabéis! ¡Ante cualquier sugerencia, no dudéis en escribir!

¡Nos vemos!